Air Zoom Structure 19 - Nike

Air Zoom Structure 19 - Nike

Publicado hace 309 día(s)

Introducción

La siguiente marca esta inspirada en la mitología griega, os podemos decir que tiene nombre de diosa y seguramente dudaréis de que marca se trata, pero si os decimos que es la compañía más grande del mundo en fabricación de ropa deportiva y equipamiento, puede que sí que os suene más, ¿verdad? Efectivamente esta es Nike, situada en Beaverton (Oregón). Fundada como Blue Ribbon Sports por Bill J. Bowerma i Philip H. Knigtht, en el año 1978 paso a llamarse NIKE como todo el mundo conoce. Siguiendo la estela de su antecesora Nike Air Zoom Structure 18, este decimonoveno modelo con pocos cambios llega, lo mas significativo que podemos ver es el refuerzo que le han dado a la parte del upper, donde se ve con claridad donde han pasado de tener unos finos cordinos a insertar unas pequeñas cintas planas. Aquí tenemos estas Nike Air Zoom Structure 19, una de las zapatillas más equilibradas de Nike.

Primeras impresiones

Sin duda lo primero que nos llama la atención son los colores de estas Nike Air Zoom Structure 19, colores bien visibles como nos gustan en las zapatillas de running. Combinación de colores vivos, en este caso naranja, amarillo y verde, todos ellos bien chillones. Al tenerlas en la mano su ligereza ya hace acto de presencia, aun así hay que decir que durante la review hemos probado un numero alto el 12 US ( 310 gramos ) . El tacto de estas Nike Air Zoom Structure 19 es bueno, entran ganas de ponértelas rápidamente y echar a correr una buena tirada. Echamos un vistazo en el interior y comprobamos otra capa que separa el exterior con el interior, como si de un calcetín se tratara, la verdad que tiene muy buen tacto, suave incluso y no tiene pinta de que tengamos ningún problema, todo lo contrario, hablaremos de este punto más adelante. Con las Nike Air Zoom Structure 19 recién puestas notas su comodidad, son de horma grande, al principio se nota el control de pronación bastante, ya veremos después de unos kilómetros si esta pequeña presión se corrige y acaba desapareciendo. En este decimonoveno modelo Nike ha dado al upper un atado fuerte y resistente, el pie queda bien cogido en toda su totalidad, incluso os puedo decir que tuvimos que aflojar un poco al principio, ya que nos pasamos un poco en tensar, más adelante trataremos este tema, que es el más relevante en este renovado modelo.Y ahora solo nos falta ponernos estas Nike Air Zoom Structure 19 y meterles un buen puñado de kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

En este nuevo modelo Nike sigue apostando por una buena estabilidad con el sistema Dynamic Support de triple densidad incorporada en la parte de la media suela. En estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos diferenciar diferentes tipos de espuma llamadas Phylon, la primera de ellas de color blanco de una densidad blanda, que va desde el talón por la parte más exterior de la zapatilla hasta la puntera. La segunda Phylon es de color amarillo algo más densa y que va borde ando el interior, recorriendo toda la zapatilla desde el talón hasta su puntera. Esta ocupa gran parte de la media suela y a la vez se entrelaza con una estructura tipo puente de color verde, denominada Stock Fit que es más rígida y que recorre la parte media del pie, esta parte más firme, es la culpable de que esta zapatilla tenga tan buena estabilidad en la corrección de la pronación. Si unimos Phylon Blanco, Phylon amarillo junto al Stock fit obtenemos el Dynamic Support, este sistema de Nike ofrece un tacto al principio algo rígido pero a medida que pasan los kilómetros se adapta a nuestro pie a la perfección, necesitamos salir varias veces para que dejemos de notar esa presión que ejerce el Dynamic Support para corregir el control de pronación. En caso de llevar plantillas o no, esta parte del puente es la que más se nota al principio y que cuesta que se adapte más a nuestro pie. En la parte del antepié nos encontramos con el Air Zoom, este tipo de amortiguación es bastante más fino y ligero que otra cámara de aire propia de Nike, pero no por eso dejara de darnos un buen despegue de los metatarsos. Sobre esta zona de contacto notaremos bastante la superficie por la que corremos, en alguna pista con piedras sobre todo. La cámara de aire recupera bastante bien, tiene buen tacto y es reactiva, otra ventaja del Air Zoom es que Nike ha podido reducir el peso de la zapatilla sin que el rendimiento se vea afectado. Sus perfiles son de 27.5 mm y 19 mm, con un drop de 9 mm la hace bastante baja de perfil, podríamos decir que entre 8 mm y 10 mm sería un drop intermedio, pero que ni las notas cuando te las pones, quizás sí que te das cuenta de ese drop cuando empiezas a correr, pero no hemos notado ninguna molestia ni ninguna sobrecarga en gemelos, soleo o tendón de Aquiles, que es donde más afectan los drops bajos.

Suela

La suela de estas Nike Air Zoom Structure 19 no ha sufrido variación alguna respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18, son idénticas. Podemos diferenciar la suela en tres grupos diferentes:

- El primero sería el más interior justo debajo del control de pronación, este parte de la zapatilla la hemos notado muy plana y casi sin flexión, algo ruidosa en su aterrizaje.

- La segunda va por el borde exterior de la zapatilla, desde el talón hasta la puntera, en forma de dos líneas discontinuas denominadas Crash rail, es aquí cuando notamos un suave control al aterrizar y es donde la espuma Phylon menos densa hace su función de amortiguación.

-La tercera ya la encontramos en la parte de los metatarsos, donde encontramos unos hexágonos diferenciados en tres zonas, en total podemos contar unos 40 hexágonos , estos aparte de dar un buen agarre a la zapatillas, quedan justo encima del Air zoom, el cual nos lanzara hacia delante sin ningún tipo de problema. Al principio la superficie de los metatarsos parece que sufre un desgaste rápido, ya que en la parte superior de los hexágonos llevan un dibujo en forma de cuadrado que enseguida desaparece, pero este desgaste no implica para nada un menor agarre de la zapatilla.

Hemos intentado dar un uso bastante asfaltero tal y como están configuradas para ello, pero también las hemos querido probar por pista, con lluvia… a ver qué tal reaccionaban. La verdad que si la pista por donde corremos no tiene muchas piedras podremos correr sin ningún problema, el agarre correcto, la tracción es buena y se notan que son rápidas. El problema viene si el camino es irregular o tiene bastantes piedras, entonces aquí sí que notaríamos bastante el terreno en los metatarsos al ser bastante blando, de aquí su buena reacción como hemos comentado anteriormente, otro pequeño inconveniente podría ser que pequeñas piedras quedaran adheridas en la suela. Sobre mojado se comporta bien, el agarre es bueno y no hemos tenido ningún tipo de problemas en realizar giros ni cambios de ritmo.

Upper

Aquí es donde Nike ha querido dar una mayor sujeción a estas Nike Air Zoom Structure 19, han incluido más puntos de sujeción que en el anterior modelo. Como hemos comentado anteriormente, la zapatilla es muy cómoda y agradable interiormente, el upper lo podemos separar en dos partes.

- La primera sería la más exterior con el material Flymesh, este material es el encargado de que nuestra zapatilla transpire correctamente y a la vez le dé una buena sujeción.

- La segunda es la interior, parece como un calcetín, con un tacto suave, cómodo y sin apenas costuras que nos puedan dar problemas con el paso de los kilómetros.

Entre estas dos capas pasan los FlyWire más unas cintas planas, encargados de dar una buena sujeción a las zapatillas, reforzados en este nuevo modelo, la verdad que hemos apretado con ganas para ver si sufrían en algún punto, pero todo lo contrario, se ajustan con ganas y en ningún momento notas que la zapatilla baile o ceda al paso de los kilómetros. La parte que más refuerzo tiene es la parte interior de esta, las cintas que encontramos en esta parte le dan una mayor tensión ya que es donde el pronador necesitara más sujeción. Los FlyWire junto con las nuevas cintas se unen a la ojetera para darle una mayor sujeción a la zapatilla, de esta manera Nike se ha asegurado que todo el conjunto del upper junto con el entramado que forman los cordones quede compacto. En este caso Nike le ha dado al upper un atado simétrico y más resistente, ya que en sus dos caras nos encontramos con la misma cantidad de cordinos y cintas planas 5 por lado, en cambio en el modelo anterior la relación era de 5 cordinos para interna y 3 cordinos parte externa, con lo que su estabilidad aumenta significativamente. La lengüeta es de una sola pieza, su acolchado es bueno y esponjoso para que no notemos en exceso la presión del atado, en ningún momento hemos notado molestia alguna por los diferentes terrenos que hemos pasado. Esta a su vez viene cosida desde el inicio de la cordonera, hasta su mitad, cogiendo únicamente el interior de la zapatilla, como hemos comentado anteriormente que nos daba como una sensación de calcetín, con un buen tacto, cómodo, de una sola pieza y de costuras mínimas. Quizás lo que echamos en falta en la lengüeta seria la típica cinta plana por la cual pasan los cordones superiores y así evita el movimiento de esta. Viendo el forro interior de la zapatilla tan cómodo, suave y sin apenas costuras, nos atrevimos a probarlas sin calcetines durante una tirada de unos 5km, quizás no es muy recomendable usarlas sin ellos, ya que notábamos algún punto que a medida de que pasaran los kilómetros podrían hacernos alguna erosión en el pie. Su transpirabilidad ha sido buena, en ningún momento hemos tenido la sensación de ser una zapatilla de que no respirara, todo lo contrario, al comenzar a correr ya notas que están bien ventiladas, por lo contrario tienen una mala combinación con el agua, que aunque en los primeros kilómetros parece que el upper escupa esa agua, al final con lluvia persistente acaban mojadas, pero que no es para nada preocupante, preferimos una buena transpirabilidad a un total estancamiento al agua. En su totalidad la zapatilla queda muy bien ajustada, todo queda bien atado en su conjunto, incluso en collar que quizás sea lo que menos cambia en esta zapatilla, con un acolchado comodo y una juste del Aquiles suficiente.

Horma

Las sensaciones al meter el pie en las Nike Air Zoom Structure 19 son de tener una suficiente amplitud dentro de esta, pero que sin que nos llegue a bailar con el paso de los kilómetros. Sobre el talón de estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos decir que son de tipo normal y de medidas estándar. Donde encontramos diferencia es en el mediopié, es bastante ancho, muy confortables en todo su conjunto y donde el pie apenas encuentra inconveniente alguno, con el paso de los kilómetros notas esa amplitud de movimiento cuando el pie empieza a expandirse pasados unos kilómetros. Un punto negativo es en el tema del arco, donde al principio sí que se nota bastante y donde a diferentes corredores con el puente algo bajo, puede llegar a provocarles alguna molestia, es de tipo medio tirando a alto y es aquí donde reside su secreto para ese control de pronación. Desde ese mismo punto es de donde parten las cintas planas que suben hacia el upper y llegan a encontrarse con los cordones, dando así a todo el conjunto una muy buena estabilidad. Para gente que utilice plantillas para correr, en nuestro caso también hemos corrido con ellas, no encontraran ningún impedimento en estas Nike Air Zoom Structure 19, ya que son amplias en su interior, sobre todo en la parte del antepié donde los metatarsos tienen buena amplitud y una buena reacción de movimiento gracias también, como hemos comentado anteriormente al Air Zoom. Al principio de utilizarlas tanto con plantillas como sin ellas se notan algo duras en el mediopié, a medida que la zapatilla se va adaptando a nuestro pie esta sensación se minimiza, pero no acaba de desaparecer del todo.

Dinámica

La primera vez que nos calzamos estas Nike Air Zoom Structure 19 supimos que aún siendo unas zapatillas de entrenamiento, podían ser unas zapatillas rápidas, aunque con el modelo probado un 12 US y sus 310 gr de peso no lo parecen, pero la verdad que una vez puestas es todo lo contrario. Son algo duras al principio y cuesta que se adapten a nuestros pies, pero en un par de salidas las tendremos adaptadas, a nosotros nos costó poco en conseguirlo quizás el control de pronación es lo más acentuado, como hemos comentado anteriormente. Lo bueno que hemos visto es que da igual si entramos de talón o de mediopíe hacia delante, las Nike Air Zoom Structure 19 tienen un empuje muy bueno, entre otras cosas gracias al Air Zoom que hace que nos lance hacia delante. En cuanto al terreno se desenvuelve mejor el asfalto con creces, pero podremos cascarnos unos buenos kilómetros por pistas sin ningún tipo de problema, donde quizás sí que podamos tener algún pequeño resbalón es con tierra suelta o incluso con alguna pista con mucha piedra, pero por eso existen las zapatillas de trail no? Consideramos que esta zapatilla de entrenamiento y está configurada para un amplio tipo de corredores, aunque está indicada para pronadores leves o moderados también los corredores con pisada neutra podrán disfrutar con ellas. Los ritmos de carrera variarán según el entreno o carrera, pero durante la review hemos estado rondando entre los 4:15-5:00  min/km y la verdad que han reaccionado bien.

Conclusión

Podemos decir que estas Nike Air Zoom Structure 19 han evolucionado poco respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18. Los cambios más significativos los hemos visto en el upper, Nike ha dotado a esta zapatilla de una mayor sujeción, uniendo el chasis con los FlyWire o cintas planas que a la vez unen el upper con los cordones, todo este conjunto hace que este nuevo modelo tenga una buena estabilidad respecto a las Nike Air Zoom Structure 18. A todo esto lo que menos nos ha gustado es el lateral interior, donde es bastante duro y donde se necesitan de varias salidas para encontrar una buena sintonía pie-zapatilla. El aterrizaje con el talón es otro punto que no nos ha convencido suficiente y es que aunque los Crash rail intenten dar un aterrizaje bueno y progresivo, sigue siendo demasiado plana de suela en la parte posterior de esta. Es una buena zapatilla para corredores de constitución media de entre 70 kg a 80 kg aproximadamente. También es muy versátil a cuanto ritmos de carrera se refiere, siendo capaz de darnos esa chispa en algunos momentos, como que rodar lentamente a ritmos más elevados. En cuanto a distancia podríamos realizar casi todo tipo de distancia con ellas, pasando desde un diez mil, hasta una media maratón sin ningún tipo de problemas.

PROs y CONtras

Pros

- Sujeción muy mejorada.

- Buena estabilidad y confort.

- Muy buena combinación en el upper entre los FlyWire y el chasis.

- Despegue rápido y con buena respuesta.

- Muy versátil en cuanto a todo tipo de corredores.


Contras

-Ruidosas al aterrizar.

-La suela algo plana en la parte del talón.

-Duras en el control de pronación al principio.

Mizuno - Wave Hitogami 3

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 250 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSAir Zoom Structure 19 - NikeWave Hitogami 3 - Mizuno
Talla US1210
Peso (gramos)332228
Mesh11090
SuelaDelantera117100
SuelaTrasera8772
PerfilTrasero3832

PUNTUACIONES

Air Zoom Structure 19 - Nike Wave Hitogami 3 - Mizuno
Talla12.010.0
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie8.09.0
Fit talón7.09.0
Fit arco6.09.0
Ajuste general8.09.0
Amortiguación antepié7.56.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global8.07.0
Dinámica / Transición de la pisada8.09.0
Respuesta8.09.0
Flexibilidad8.010.0
Soporte talón8.08.0
Soporte antepié7.56.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista8.06.0
Agarre global8.07.0
Durabilidad suela7.57.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.05.0
Sujeción lengüeta6.08.0
Longitud lengüeta7.08.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.06.0
Sujeción collar7.09.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad6.06.0
Reflectantes4.05.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
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