Vazee Prism - New Balance

Vazee Prism - New Balance

Publicado hace 263 día(s)

Introducción

Ahora hace ya varios meses llegaron noticias desde Boston. Alejándose de las otras líneas veteranas e incluso de las nuevas Fresh Foam llegaban la línea Vazee. La centenaria marca New Balance sorprendía con este lanzamiento que dejaba el mundo del running sembrado de dudas sobre las pretensiones de la mítica marca de zapatillas. Destinadas a convivir con el resto de línea y con las nuevas Fresh Foam las Vazee siguen pisando fuerte. Si ya teníamos las Rush, Pace y Coast ahora llega su hermana, la nueva New Balance Vazee Prism.

Aunque esta nueva entrega de la familia salta a la vista por tener un poco más de cuerpo,  sigue siendo una zapatilla destinada a ser rápida. Y atentos pues no acaba aquí la historia, ¡llevan control de estabilidad! Los pronadores teníamos ya un “qué” rondando por la cabeza al mirar la gama Vazee. Le faltaba algo. Y aquí está. Las New Balance Vazee Prism aportan ese punto de estabilidad que toda familia necesita.

 Tenemos unas zapatillas con control de estabilidad, con un poco más de cuerpo de lo que es habitual y dentro de una familia de zapatillas que son cohetes. Parecen la oveja negra de la familia.  Si lo son o no lo iremos viendo a lo largo de las pruebas que les vamos a hacer. De momento, abrimos incógnita. A pesar de los detalles que la hacen distinta de las demás, ¿serán las New Balance Vazee Prism un cohete?

Primeras impresiones

Vayamos con las sensaciones que nos brindan estas zapatillas durante el ritual de sacarlas de la caja y calzarlas por primera vez. Todos sabemos de lo especial de este momento, y mentiríamos si negásemos una especial ilusión al abrir la caja, aunque ya las hayamos visto en internet. Me viene a la mente la escena en que Harry Potter crea el vínculo con su varita. Pero vayamos al grano, que seguramente no nos haga falta una escoba para volar.

Las sacamos de la caja y nos va a sorprender un upper naranja butano impoluto y una media suela blanca como los Alpes. Las cogemos y lo estridente de los colores pasa a ser suavidad al tacto.  Un upper muy cuidado, sencillo, pero cuidado. Las volteamos un poco y las doblamos un poco. Hay que hacer una fuerza relativa para ello. Síntoma de que la suavidad del upper es sólo fachada. Tenemos una bamba con carácter. Seguro que nos va a dar todo si no ponemos de nuestra parte. 

Y ya solo nos falta calzarnos estas New Balance Vazee Prism. Suaves, con carácter y al calzarlas una sensación extraña. Notamos con más claridad que no son unas zapatillas blandas. Pero la forma de la media suela nos invita a ir hacia delante si nos balanceamos un poco. Esto en movimiento debe ser una gozada, pensamos. Y como de pensarlo no basta nos echamos a correr. Ya veremos si como por arte de magia notamos un vínculo entre zapatillas y corredor.



 

Mediasuela y amortiguación

Después de esta breve introducción entremos en materia.¿ Cómo están hechas estas New Balance Vazee Prism para estar destinadas a volar? Como bien hemos dicho anteriormente,  tenemos una media suela que no flexa con facilidad, con control de estabilidad y con más amortiguación de lo habitual si hablamos de voladoras. Vayamos por partes.

La suela de las New Balance Vazee Prism está compuesta de una sola pieza de REVlite, uno de los compuestos de la casa. Cuando tratamos de flexar la zapatilla veremos que no cede con facilidad. Con la línea de flexión marcada en el final del antepie la flexión es costosa. Esto no tiene porqué ser una característica mala, es más, si lo que buscamos es que la zapatilla nos devuelva un impulso, que mejor que una suela reactiva. A más fuerza que aplicamos para flexar, con más fuerza vuelve a su posición original. Cuando la mediasuela flexa tan poco es fácil pensar que un corredor ligero quizá no podrá sacarle todo el jugo. A fin de cuentas cuan más pesado es uno más fuerza ejercerá sobre la zapatilla y más fácil la flexará. Durante las pruebas hemos empezado a notar las bondades del compuesto a partir de 5 min/km. No es un ritmo de competición propiamente dicho pero si un ritmo muy habitual en los entrenamientos.

Seguimos con el control de estabilidad. A diferencia de otras zapatillas de New Balance de la línea Stability estas New Balance Vazee Prism no traen consigo la tecnología T-Beam. A falta de este último tenemos una especie de cuña con una densidad más elevada. Marcada con triángulos grises abarca desde el talón hasta el mediope. A simple vista no parece una gran corrección, no parece parte de la mediasuela, es más bien una extensión que hace de tope. Durante los primeros test notamos cierta inestabilidad. Viniendo de unas zapatillas con un control más severo de pronación, estas New Balance Vazee Prism parecían quedarse cortas. Al no ser un elemento basto y contundente de control nos ha hecho dudar de su capacidad. Conforme han ido pasando los test la valoración general es bastante positiva, la curva de adaptabilidad al nuevo soporte es relativamente corta.

Tenemos la teoría de todas las partes importantes de esta media suela. Falta la práctica, por supuesto. Cuando las calzamos lo debemos esperar una sensación de amortiguación extrema como podríamos tener con Abzorb. No se nota nada. Es más bien dura, aunque cómoda. La forma acabada en punta ayuda aporta un efecto balancín que ayuda a lanzar el pie hacia delante. Cuando empezamos a correr ya vemos que no están hechas para el trote cochinero. La sensación de amortiguación es prácticamente nula. A ritmos vivos la cosa pasa a ser muy distinta. Veremos como el pie aterriza y despega del suelo con relativa facilidad. Esta variación no la hacen una zapatilla exclusiva de entrenamiento, pero tampoco exclusiva de competición. Nosotros hemos podido entrenar con ellas a ritmos de competición y a ritmos alegres. Elegir en qué lado hemos ido más cómodos es difícil. En ambos nos ha gustado la transición de la pisada y la reactividad de la suela, pero teniendo que elegir, un corredor de 80kg, las elegiría para competir. Tengamos en cuenta pero que no nos la jugamos mucho al decir que un peso ligero o medio seguramente se iría al lado opuesto de nuestra elección.

Resumiendo todos los apuntes que hemos ido dando de esta mediasuela podríamos decir que en estas New Balance Vazee Prism tenemos un buen trabajo en los pies. Una media suela reactiva gracias al REVlite. Con una amortiguación relativamente buena, dependiendo el ritmo la percibiremos de uno u otro modo. Y con un control de estabilidad que aunque deja unas sensaciones bastante logrado. Si NB pusiera aquí más control de estabilidad seguramente rompería la magia del REVlite, aparte de ganar unos gramos en peso. Con todas estas características NB ha conseguido una suela apta tanto para entrenamientos alegres y como para competir con ellas.



 

Suela

Avanzamos un poco más, de la media suela, a la suela. Giramos la zapatilla y podemos ver fácilmente tres partes. El color de estas ya depende de cada uno. Vemos una zona naranja, otra negra y una blanca. De la blanca vamos a olvidarnos, pues es el REVlite de la mediasuela. Las zonas descubiertas se corresponden principalmente con la línea que guía la pisada y con las zonas de flexión. Nos quedan la naranja, en el antepie y la negra, que extiende sus dominios por la puntera y desde el medio pie hacia el talón.

Estás dos zonas que pueden parecer iguales, pero nada más lejos de la realidad. Forman parte de la suela, si,  y tienen el mismo groso. Pero no tienen una diferencia importante entre ellos. Y no estamos hablando del color, que también. Lo que diferencia a estas dos zonas de la suela es la dureza de la goma y sus características. La zona naranja es más reactiva y más blanda. Cosa que sobre el papel nos proporciona mayor despegue pero mayor corrosión. Y la negra, lo contrario.

Una vez en movimiento el comportamiento de la suela no deja indiferente. La transición es fluida y el despegue muy rápido. No deja tiempo para nada más que para volver a levantar el pie del suelo. En cuanto al agarre, es excelente. Como ya es habitual nos hemos llevado estas New Balance Vazee Prism de paseo por una gran variedad de terrenos. Hay que tener en cuenta que sea cual sea el terreno, la amplitud de la suela nos va a dar siempre un punto extra de estabilidad importante.

Repasemos pues que terrenos han pisado estas New Balance Vazee Prism. De mayor a menor grip  tenemos terrenos como el asfalto, pistas de atletismo y vías urbanas (la acera de toda la vida). Conforme el terreno se va haciendo menos compacto vamos perdiendo agarre, aunque en pista forestal y en parques se comportan muy bien. Ya, a la cola quedarían terrenos con piedras sueltas, con zonas de barro, etc. Terrenos en los que la mayoría de zapatillas de asfalto ni pinchan ni cortan.

El desgaste de la suela después de todos los test +150km no parece remarcable. Así que dependiendo del uso que le demos a la zapatilla, más tirando a entrenos o hacia competición/series, la suela aguantará más o menos. Aunque el límite apostamos a que queda muy lejos de los más de 150km que les hemos rodado. Las New Balance Vazee Prism tienen suela para rato.



 

Upper

El upper. Que contaros de él, ¿aparte de que es una maravilla en todos los sentidos? Salta a la vista, no por el naranja butano, que es un diseño sencillo. Con pocas costuras,  una capa de Synthetic Mesh cubre casi toda la zapatilla. Y como siempre, la N de la marca mandando en el lateral de la zapatilla.  De cosas a destacar del upper, hay varias, así que vamos al lío.



Recorriendo esta malla que cubre casi toda la zapatilla podemos encontrar un material que recorre la puntera y que acaba en los dos primeros ojales de los codones, al inicio del empeine.  Los del medio quedan respaldado por una pieza parecida a la de la puntera que recoge el pie desde la base hacía el talón. Para acabar, tenemos dos agujeros más en el collar.  A pesar de las costuras visibles desde el exterior, el interior está prácticamente libre de ellas.

Por lo que al collar e refiere vemos que no es excesivamente acolchado en términos generales. Más bien fino, aunque se ensancha cuando llegamos a la zona del tendón de Aquiles. A pesar de esta finura una vez calzadas no se perciben así. Notaremos una mezcla entre libertad y sujeción a la vez. Una parte curiosa del upper es el diseño del talón. Con un diseño parecido a las escamas de un dragón. Los surcos hacia fuera aportan una característica bastante reveladora. Si intentamos doblarlo hacia dentro, cede un poco. Y si lo intentamos hacer hacia fuera… imposible. A no ser que rompáis la zapatilla en el intento, claro. Este tipo de diseño lo han llamado “Deconstructed Heel Counter”, o lo que es lo mismo “Deconstrucción de talón”. Aunque venga a la mente cabe rechazar toda analogía con el cocinero Ferrán Adrià. Estas zapatillas sólo son aptas para el consumo de quilómetros.

La sujeción después de esta visión general apunta maneras. Cuando nos las calzamos, ya por primera vez es fácil dar con una combinación cómoda para que el pie esté a gusto. Casi que es meter el pie y atar. Sin ajustar cordones del puente ni nada. Muchas veces tardamos más de la cuenta en ajustar bien los cordones, la lengüeta, etc. Podríamos decir que las New Balance Vazee Prism son Plug and play.

Y ahora uno de los puntos que más llaman la atención. Se acerca el verano y con el invierno que hemos tenido en la península el verano puede ser terrible. Un verano terrible significa correr a temperaturas insufribles para los pies. Si corremos, aún peor. Pero tranquilos, las New Balance Vazee Prism traen buenas noticias. La malla transpira de manera extraordinaria. Con extraordinaria nos referimos a que acabaron literalmente secas como la mojama después de un entreno de una hora y media a ritmos alegres. El punto negativo de esta transpirabilidad es que en invierno si enganchamos un día de frío lo notaremos con los pies. De todos modos, es sólo un pequeño pero después de todos los pros que presenta este upper.

 

Horma

Estas New Balance Vazee Prism traen consigo una horma VL-6. El espacio que aporta la horma para el pie está muy logrado. Tanto en la zona del puente como en la del medio pue y metatarsos la amplitud es más que correcta. Quizá un poco demasiado estrecha en la puntera. Si tenemos dedos rebeldes puede ser que se empecinen en chocar contra las paredes y sufran un poco. Nada grave. Como hemos dicho, en términos generales debería adaptarse bien a todo tipo de pies.  La zona de los metatarsos sí que es ancha y convive a la perfección con el pie. UN punto aquí para las New Balance Vazee Prism.

El arco de la horma no está muy marcado por lo que las plantillas pueden convivir con la zapatilla sin mucho problema. A pesar de esta amplitud quizá queda un pelín justo el espacio y no acaban de ajustarse debidamente dentro de la zapatilla. Es fácil encontrarse que si cambiamos de calzado continuamente y utilizamos las plantillas para todo, estas no encajen al 100% siempre. No es un problema determinante a la hora de correr, pero sí que es probable que si no caben bien escuchemos ruido un tanto al caminar.



 

Dinámica

¿Y corriendo qué tal? Porqué con éstas zapatilla se corre, ¿no? Sí. Se corre. Y se puede correr mucho con ellas. Si es cierto que a ritmos cochineros resultan bastante duras, no olvidemos que son unas mixtas encaradas a competir. Pero cuando empezamos a darles chicha responden con solvencia.

La transición de la pisada es muy fluida ya sea talonando o corriendo de metatarsos. Parte de culpa en esta transición es la puntera y la forma puntiaguda que hace que el pie vaya hacia delante sin aplicar mucho esfuerzo. Como hemos dicho, a ritmos lentos la zapatilla no responde del mismo modo y no notaremos esta transición rápida ni mucho menos. Para empezar a notar algo de esta bondad nos iríamos a ritmos por debajo de 5 y de manera justita.

Durante los test las hemos utilizado tanto en rodajes cochineros como en series y ni punto de comparación. Cuando las New Balance Vazee Prism han demostrado todo lo que pueden dar ha sido en los entrenos de calidad. Series largas a cerca de 4-4’20min/km y cortas a 3:40-50min/km y notaremos como la respuesta es mucho mayor. De hecho, existe la respuesta, del otro modo vamos a tener la sensación de correr con una madera en los pies.

El control de estabilidad  es uno de los puntos que más curiosidad nos despertaba al inicio de la review. Acostumbrados al plus del T-Beam no sabíamos cómo podía reaccionar el cuerpo sin él. Durante los primeros días con los que salimos a correr con ellas nos dejó una sensación disconforme. A ratos iba todo perfecto y a otros notábamos como el pie tiraba demasiado hacia dentro y sin control. Esta sensación ya puede ser real o psicológica. Ya sea porqué la cabeza sabía que sin el T-Beam podía faltar estabilidad. O bien porque realmente era así. La verdad es que después de todos los test es justo poner la balanza en un 50/50.

Una de las cosas obvias es que sin el T-Beam y sin la cuña de doble densidad se pierden unos elementos contundentes de estabilidad. Al inicio de las pruebas sufrimos un poco de la cintilla ilotibial y de periostitis. Ambas relacionadas con la estabilidad de la pisada.  Como no podía ser de otro modo, a pesar de estas molestias seguimos adelante con los test. Las molestias eran reales, y real también ha sido el hecho de que han acabado por desparecer a las dos/tres semanas. Podríamos decir que es necesario un periodo de adaptación al nuevo soporte de estabilidad. Estas New Balance Vazee Prism no incorporan una cuña “de verdad”, sino un tope aporta sensaciones distintas en la pisada. Es como no llevar nada. Suponemos que el perder el punto de estabilidad que aportan la combinación de los primeros elementos el cuerpo hacerse a la nueva situación. A nosotros nos ha llevado dos/tres semanas. Aunque dependiendo del grado de pronación de cada uno quizá pueda variar más. De todos modos, si algún corredor prona excesivamente, me lo tomaría con calma.

Después de los km que les hemos metido a las zapatillas, que no son pocos, la suela no padece mucho desgaste. La parte blanda sí que si nos fijamos con detalle podemos llegar a ver cómo está un pelín más sufrida, pero nada del otro mundo. El REVlite apenas sin marcas por el uso, cosa que  demuestra  que aún pueden soportar muchos más quilómetros. Respecto al upper, quitando alguna marca debido al uso está como nuevo.



 

Conclusión

Tenemos una nueva zapatilla de la línea Vazee, con un poco más de cuerpo para entrenos más largos y control de estabilidad. Una zapatilla que después de las pruebas ha demostrado que ha llegado a la familia para quedarse.

Para aquellos corredores que pueden ser un poco reacios  a utilizar zapatillas más voladoras debido a su peso pueden atreverse con tranquilidad con estas New Blance Vazee Prism. Para alguien que ya esté acostumbrado a utilizar este tipo de zapatillas también, claro está. Pero es cierto que el REVlite utilizado por New Balance da este plus de amortiguación que viene muy bien para aquellos corredores más pesados.  La elección de este material otorga dos puntos básicos para una zapatilla que pretende ser de competición y un tanto rodadora. Reactividad y amortiguación.

Para resaltar un par de cosas de la zapatilla yo me quedaría primero con el control de estabilidad, que a pesar de no aparentar, cumple muy bien. A pesar de que necesita un poco de adaptación acaban resultando efectivas. Segundo con el diseño del upper, sencillo y funcional. Sin muchos elementos han conseguido un upper que aporta una seguridad a la pisada brutal además de una transpirabilidad asombrosa.

Y el bonus track. ¿Qué podemos extraer del comportamiento de estas New Balance Vazee Prism? Nos habían dicho que corrían mucho, que eran un cohete. Y es cierto, lo son. Pero con matices. Igual que en la frase “El pan no engorda, el que engorda eres tú”, la podemos adaptar a “Las zapatillas no corren, el que corre eres tú”. El pan ayuda a engordar igual que estas zapatillas te ayudan a correr. A más pan que comas, más vas a engordar. Ergo, a más chicha que le metas a estas Vazee, más te van a responder y más rápido vas a poder ir. No deja de ser también como un fondo de inversión, si no ponemos una buena cantidad de dinero, no vamos a recibir una buena rentabilidad.

Después de esta última reflexión sólo queda decir que igual que con las varitas y los magos, con estas New Balance Vazee Prism uno puede encontrar un gran compañero de fatigas para esos entrenamientos o carreras que deben ser rápidos. Ese compañero fiel que sabemos que si lo damos todo, él nos va a devolver aún más.



 

PROs y CONtras

PROS:

- Transpirabilidad

- Reactividad de la suela

- Transición pisada

- Sujeción

- Estabilidad



CONS:

- Dureza a ritmos bajos

- Poca flexibilidad

Mizuno - Wave Hitogami 3

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 255 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSVazee Prism - New BalanceWave Hitogami 3 - Mizuno
Talla US11.510
Peso (gramos)331228
Mesh11090
SuelaDelantera125100
SuelaTrasera9772
PerfilTrasero3432

PUNTUACIONES

Vazee Prism - New Balance Wave Hitogami 3 - Mizuno
Talla8.010.0
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie9.09.0
Fit talón9.09.0
Fit arco8.09.0
Ajuste general9.09.0
Amortiguación antepié6.06.0
Amortiguación talón7.08.0
Amortiguación global7.07.0
Dinámica / Transición de la pisada8.09.0
Respuesta9.09.0
Flexibilidad5.010.0
Soporte talón7.08.0
Soporte antepié7.06.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra9.07.0
Agarre en pista10.06.0
Agarre global8.07.0
Durabilidad suela8.07.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.05.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta6.08.0
Número de ojales9.06.0
Acolchado collar8.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.06.0
Sujeción collar7.09.0
Transpirabilidad10.09.0
Impermeabilidad5.06.0
Reflectantes6.05.0
Calidad de materiales y acabados9.09.0
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