1260v5 - New Balance

1260v5 - New Balance

Publicado hace 321 día(s)

Introducción

Esta vez nos disponemos a calzarnos unas zapatillas de la centenaria casa New Balance. La serie 1260 no es nada más ni nada menos que la línea tope de gama encarada a la amortiguación y a la estabilidad. Como bien dicen en la presentación del modelo “ofrecen una estabilidad de primera, tecnología de absorción de impactos y una amortiguación superior”.

Una zapatilla que sigue la línea de las v4 por lo que a los materiales se refiere. Cambiando más el diseño y la forma en que son empleados que en la tecnología empleada. Ya es lo que dicen, si algo funciona, no lo cambies. Y eso es por lo que parece haber apostado New Balance.

Las New Balance 1260v5 tienen ya unas antecesoras que marcan el camino claramente hacía una zapatilla de entrenamiento con la máxima amortiguación y estabilidad. Parece ser que el camino de esta nueva versión no debería alejarse mucho cuando New Balance nos prima a perseguir nuestros sueños con seguridad calzando estas zapatillas. De momento lo que tenemos por seguro es que las vamos a probar. Si podremos perseguir nuestros sueños con seguridad, o no, lo veremos más adelante.

Primeras impresiones

Cuando cogemos por primera vez las zapatillas, no nos vamos a engañar, parecen muy bastas. Quizá nos parecen también un tanto chillonas con ese naranja butano del upper y el blanco impoluto de la suela. A simple vista son como un armatoste, pero nada más alejado de la realidad. Sorprende la ligereza y la maleabilidad de la suela y del upper. Teniendo en cuenta que es un número 45, es una cosa que llama la atención.

Al calzarlas no os asustéis si notáis que habéis crecido de golpe, los casi tres centímetros de suela se notan. Aunque el drop a priori parece muy elevado, no se percibe de este modo. También deberíais notar al caminar una pequeña parte de la suela que sube por la cara externa del talón y que ayuda a entrar con este al aterrizar en el suelo.

Después del primer paso, el calzarlas, fuimos a trotar con ellas. Para empezar nos pusimos a  hacer algunos pequeños cambios de ritmo que nos permitieron ver que de estas New Balance 1260v5 podríamos sacar cosas muy buenas.

Mediasuela y amortiguación

   Por a lo que la suela se refiere tenemos varias cosas interesantes, empezando primero con la flexibilidad.  Si nos dedicamos a doblarlas lo podemos hacer sin muchas complicaciones y hacerle las mil y una (hacia arriba, hacia los lados…). Cuando simulamos una pisada real observamos que retorna una buena cantidad de fuerza que seguro que nos ayuda cuando salgamos al asfalto. A medida que nos acercamos al talón desde la puntera la zapatilla se vuelve más rígida, a partir del medio pie para ser exactos. No hay que olvidar que es una zapatilla para pronadores así que el control de estabilidad hace lo suyo en este campo. El Drop, de 8mm, como hemos comentado anteriormente apenas se nota una vez calzada la zapatilla.

Seguimos más adentro y encontramos la media suela. Si observamos desde fuera podemos ver tres zonas: una blanca con unos rombos hacia dentro, una gris, con rombos hacia fuera y si nos fijamos un poco más encontramos un compuesto amarillo que se encuentra tanto en el metatarso como en el talón. Este no es otro que el N2, un material de New Balance tratado con nitrógeno que tiene una gran capacidad de amortiguación y elasticidad. Volviendo a las zonas blanca y gris que hemos comentado, son las que forman la media suela casi en su totalidad. Es la tecnología Abzorb de New Balance, de nuevo un material que goza de mucha amortiguación y que recorre toda la zapatilla. Vemos dos densidades, la gris, más dura que va desde prácticamente el talón al medio pie, que facilita el control de la pronación y la blanca, menos densa y que ocupa todo el resto de la zapatilla. La mediasuela la completa el control de estabilidad T-Beam situado cerca del puente.

Cogiendo un poco de perspectiva tenemos unas New Balance 1260v5 con una combinación de Abzorb, con doble densidad para el control de pronación, y N2  más T-Beam para el control de estabilidad. Con estas características esperamos una gran capacidad de amortiguación y una pisada controlada... y así es. Al primer día de calzarlas y correr con ellas ya notamos como la capa de amortiguación trabaja y absorbe muy bien los impactos. En los cambios de ritmo que hemos hecho el primer día a pesar de ser nuevas, se han adaptado rápidamente a pesar de que los materiales son nuevos.

Como apunte out-of-running, durante el viaje que han hecho durante una semana recorriendo toda España han sido sometidas a una carga extra de 14kg gracias al petate. Y a pesar de las largas caminatas las piernas no han sufrido apenas y han evitado que se perdiera algún que otro tren.

Suela

   Vayamos ahora a echarle una ojeada a la suela. Si nos fijamos al girar la zapatilla podemos ver las partes de Abzorb y N2 de la mediasuela y el T-Beam en las partes que no están cubiertas por el Blown Rubber, el material de la suela de estas New Balance 1260v5. La suela tiene diversos cortes horizontales, marcados por el cambio de color de la goma, que ayudan a la flexibilidad que comentábamos anteriormente. Como hemos dicho la goma se extiende ampliamente a lo largo y ancho de la zapatilla cubriendo gran parte de la suela. El grosor de esta capa es variable según la incisión que se espera de la zona. Así pues tenemos una zona del metatarso, o la cara inferior de la zapatilla, con un grosor ligeramente más elevado que el de zonas como la puntera o la parte externa de la zapatilla.

El dibujo  de la parte delantera, hexágonos, ayuda a tener una superficie de contacto con el suelo más elevada para facilitar el agarre ya sea corriendo por pista, tierra compacta, asfalto… Hemos puesto a correr las zapatillas por todos estos terrenos y no hemos tenido ningún contratiempo, pero ¿y si algún día nos equivocamos de camino y nos metemos por una trialera o nos ponemos a correr por adoquines justo después de que hayan limpiado las calles? En Segovia pasó lo primero cuando fuimos a dar la vuelta a todo el casco antiguo por los valles colindantes y aunque pudimos pasar el trago con éxito debemos tener cuidado de hacer el cabra pues seguro que nos llevamos algún susto. Ese mismo día pasamos de una trialera tuvimos algún que otro resbalón con los adoquines mojados que suben al lado del acueducto, quizá cosa de estos, que eran más bien pequeños, pero es una cosa a tener en cuenta. Sobre terrenos mojados no adoquinados no hemos notado ninguna falta de agarre así que se puede ir sin miedo al resbalón.

La suela tiene una parte curiosa (la podéis ver en las fotos) que favorece claramente a aquellos corredores que entran de talón. Una pequeña parte de la suela que sube por la parte externa del talón que permite un aterrizaje suave y una transición fluida de atrás hacia delante.  De no tener esta parte el contacto con el suelo por parte del talón sería más violento y la zancada perdería fuerza.

Upper

Tal y cómo podéis ver en las fotografías es un upper de un color naranja que llama mucho la atención, casi hace pasen desapercibidos los reflectantes del logo y del talón. Nos guste o no el color lo dejamos ahora de lado porque en este upper de las New Balance 1260v5 tiene cosas muy interesantes que hacen que nuestros pies estén en buenas manos. Liviano, transpirable, duradero y sujeción son palabras clave que todo corredor quiere escuchar y esta zapatilla cumple gran parte de las expectativas que promete a priori.

Para la sujeción tenemos una serie de costuras, la tecnología Phantom Fit y el Asym-Counter. Las primeras las encontramos en la parte delantera de la zapatilla, cuando las calzamos notamos como tenemos el pie sujeto pero a la vez nos permite un cierto grado de libertad. A media zapatilla nos encontramos con el Phantom-Fit, un tejido ultraliviano de NewBalance que aporta una sujeción magnífica sin sumar gramos a la zapatilla. Ya en el talón encontramos el Asym-Counter, talón asimétrico, que refuerza más la cara interior del pie que no la exterior. Es la zona más rígida del upper, difícilmente maleable. No como el resto de la zapatilla, con el Phantom-Fit y el Air-Mesh que cubre gran parte de la zapatilla.

Durante las pruebas que hemos realizado, incluyendo entrenos cortos hasta tiradas largas de más de 2h, no hemos notado que los pies sufrieran por no transpirar. Después de los entrenos largos cualquiera diría que han estado 2h dentro de una zapatilla. Esta transpirabilidad la debemos al AirMesh situado a lo largo del medio pie y la lengüeta. Este material suma mucho en cuanto a transpirabilidad, pero queda corto cuando lo ponemos bajo el efecto del agua. Durante las pruebas hemos pisado algún que otro charco y el agua pasa muy fácilmente dentro de la zapatilla, quizá habría que mejorar este punto, pues con un día lluvioso el pie puede acabar realmente empapado.

La pieza que completa el upper es la lengüeta, muy grande y bastante acolchada protegiendo bien el empeine en caso de que tengamos necesidad de apretar mucho los cordones. Para que la lengüeta no se mueva durante la carrera tenemos una tira de tela para fijarla con los mismos cordones. Cumple su función aunque se ve entorpecida por el neopreno que une la lengüeta con la zapatilla. Cuando los cordones están ya atados, si intentamos recolocar la lengüeta, el neopreno cede muy fácilmente descolocando todo el atado. Puede parecer una nimiedad, pero hace que a uno le cueste encontrar el punto para atarse bien las zapatillas.

Vistos el exterior y sus materiales  pasamos al interior. Es un guante. Al introducir el pie notamos como queda recogido por el acolchado del talón y bien sujeto (cuando le pillas el punto a la lengüeta) en el medio pie, dejando un grado de libertad a los dedos. De las costuras exteriores que habíamos comentado no hay ni rastro, no se perciben, ni en estático ni en carrera, por lo que si nos atamos medianamente bien la zapatilla difícilmente nos saldrán ampollas. Durante los kms que hemos hecho con ellas, no ha aparecido ni la más mínima magulladura.

Horma

   La forma de las New Balance 1260v5 no difiere mucho de lo que se aprecia si miramos la de la suela. Podemos observar una horma bastante recta, con un ancho que crece a medida que llegamos al mediopié y que al final se estrecha haciendo una forma ligeramente puntiaguda. Esta forma de la horma hace que los corredores que tenemos un pie ligeramente más ancho de lo normal se nos adapte sin problemas.  Obviamente se estrecha y eleva un poco en la parte del arco para acomodarlo mejor.

La plantilla de Ortholite que viene con la zapatilla da un punto extra de amortiguación, de todos modos si es necesario se puede retirar fácilmente en caso de que usemos plantillas y poner las nuestras.

Resumiendo los puntos que comentamos tenemos una horma generalmente ancha, con una ligera forma puntiaguda e con un buen soporte para el arco del pie y una plantilla fácilmente intercambiable. La horma pues no debería presentar un problema a ningún corredor debido a la anchura del pie ni tampoco para aquellos que necesitan utilizar sus plantillas ortopédicas al correr.

Dinámica

Ahora que sabemos más sobre la zapatilla y aquello que la forma vamos a lo importante. ¿Cómo se corre con ellas?

Cuando empezamos a correr con ellas ya vemos que no vamos a volar con ellas, unas zapatillas con mucha amortiguación, un peso de unos 350gr, para corredores pesados… está claro que no son unas voladoras. Se nos antojan más bien como una zapatilla de entrenamiento, polivalente por lo que a los terrenos y los ritmos se refiere.

Ya sea corriendo sobre tierra compacta, asfalto, adoquines..., o terrenos que podemos llegar a encontrar por ciudad y alrededores nos va a costar notar el terreno pues la capa de amortiguación no permite que se noten con facilidad. La tracción es realmente buena siempre y cuando el camino no tenga piedrecillas sueltas que hacen perder grip. Estas piedrecillas pueden ser un problema si en bajada intentamos frenar en seco.

Si logramos ajustar bien los cordones y la lengüeta el pie queda muy recogido en el interior de la zapatilla. Ya podemos darle horas al entreno que la sujeción que se pierde es mínima. Si a esto le sumamos los materiales del upper y la forma de la horma obtenemos como resultado que los pies no han sufrido ninguna magulladura durante las pruebas.

Ya según como corramos notaremos unas sensaciones u otras. Si somos propensos a talonar el movimiento nos es muy favorecido por la forma de la suela facilitando la transición hacia delante para despegar de nuevo. Es algo así como un balancín como cuando lo tiramos hacia atrás y lo dejamos de nuevo libre. En cambio si nuestra técnica evita el talonar y se cae de mediopié/antepié la sensación es distinta. La flexibilidad de la zapatilla hace acto de presencia y nos brinda un pequeño empujón con cada pisada que nos ayuda a despegar el pie del suelo, no devuelve una gran cantidad de energía, pero la justa para poder percibirla. Independientemente del grado de pronación que tengamos durante la carrera la zapatilla cumple las expectativas por lo que al control de la pronación y la estabilidad se refiere. El pie cae al suelo y desde la primera pisada hasta la última durante la prueba los materiales siguen haciendo un gran trabajo.

Resumiendo, tenemos una zapatilla mixta, que nos aísla mucho del terreno sobre el cual corremos, y que nos ofrece un buen agarre siempre y cuando las utilicemos en los terrenos para los que ha sido concebida. Los materiales tanto de la suela y mediasuela mantienen con creces sus funciones después de las pruebas. Así como el upper, que prácticamente lo único que ha perdido es el brillo del primer día.

Conclusión

Empezábamos analizando la zapatilla y la definíamos como una zapatilla con un alto nivel de amortiguación, encarada a corredores pronadores con necesidad de un control severo de estabilidad y destinadas al entreno diario (zapatilla mixta) más que una voladora. Y así ha sido como se ha comportado.

Después de las horas de prueba en las que han pisado principalmente tierra compacta, asfalto y pista las sensaciones tanto de amortiguación que ofrecen Abzorb como N2 y la, estabilidad que ofrece T-Beam o la sujeción siguen ofreciendo unas altas prestaciones durante la carrera. La dinámica es muy buena, juntando las distintas técnicas que suelen utilizar los corredores populares, de talón a metatarso, la zapatilla es versátil y se adapta a la manera en que pises.

Lo que deja el regusto amargo que desluce la zapatilla es el hecho de la lengüeta y la impermeabilidad. La primera, cuesta de ajustar teniendo la pieza de neopreno tan elástica en la parte final, una vez tenemos las zapatillas atadas, el acabar de ajustar la lengüeta puede enviar al traste el cordado haciendo que las zonas de presión en el empeine cambien. La impermeabilidad… es una guerra entre transpirabilidad o impermeabilidad. Si potenciamos una solamente la otra se verá mermada y viceversa. En esta ocasión premia la transpirabilidad, superando el test con nota en contra de la segunda, haciendo que sea fácil que nos cale el agua en los pies.

Agrupando todos los puntos, tenemos una zapatilla con una buena durabilidad, versátil y de prestaciones elevadas. Así que si eres un corredor pesado, pronador y que busca una zapatilla de entrenamiento las New Balance 1260v5 es claramente una opción a tener en cuenta.  Podríamos decir, citando a NB, que con las New Balance 1260v5 puedes perseguir tus sueños con seguridad.

PROs y CONtras

PROS:
- Amortiguación
- Transpirabilidad
- Estabilidad
- Durabilidad
- Sujeción

CONTRAS:
- Impermeabilidad
- Neopreno de la lengüeta

Mizuno - Wave Hitogami 3

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 251 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTS1260v5 - New BalanceWave Hitogami 3 - Mizuno
Talla US11.510
Peso (gramos)376228
Mesh-90
Mesh-