Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 251 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Kalenji - Kiprun LD 2016

Kiprun LD 2016 - Kalenji

Publicado hace 211 día(s)

Introducción

Muy posiblemente, entre todos los amantes del deporte en general, al oir hablar de Decathlon nos viene a la cabeza ese gran monstruo multideporte donde podemos pasar una tarde entera de pasillo en pasillo y encontrar desde el más variopinto invento, a unas de las mejores zapas de la temporada. Como bien sabemos, Kalenji es la marca asociada a la sección de running, y es  desde aquí donde nos presentan las nuevas Kalenji Kiprun LD 2016. Estas zapas son concebidas como las de máxima amortiguación, para corredores pesados, que buscan estabilidad y una importante suma de km fáciles.

En su creación, se han visto involucrados en el co-desarrollo y validación, los atletas Benjamin Malaty (29'07 en 10 km) , Sophie Duarte (campeona de Europa de cross, 32'21 en 10 km) y Julien Bartoli (1h07 en media maratón), y Stéphane Diagana. Siendo este último, representante de la marca y desarrollador de calzado para corredores regulares e intensivos. Stéphane es responsable de la concepción y el desarrollo de la gama Kiprun, en este caso siendo las Kalenji Kiprun LD.

Veremos cómo funcionan estas amigas de los kilómetros y el asfalto, aprovechando que el buen tiempo nos acompaña para darle largos paseos a nuestros nuevos neumáticos.

 

Primeras impresiones

En este caso, Decathlon te imposibilita ese fabuloso hecho de poder abrir tu caja de zapas nuevas al llegar a casa, pues las presentan tal cual, sin envoltorio ni paquete. Una buena apuesta ecológica por ese lado, ¡si señor!

Estas Kalenji Kiprun LD ya a primera vista, se notan cuidadas, son sus acabados, sus detalles, materiales, incluso colores, los que se suman a esa imagen de zapatilla a la altura de sus competidoras. Llamativas como ellas solas, el flúor amarillo se encarga de hacerlas vistosas y muy llamativas. Siendo subjetivos, y para gustos colores, creemos muy acertada esa combinación de amarillo y negro en las Kalenji Kiprun LD. Vemos un trabajo meticuloso en un upper rediseñado y buscando una posible mejora que ya comprobaremos.

Notamos que sus 344 gramos de masa para un 44, junto a su volumen espacial, hacen de ella una zapatilla exuberante y posiblemente muy poco sensorial.

Al calzarlas por vez primera las Kalenji Kiprun LD, rápidamente notamos un alza importante. Talón y antepié en general muy aislados del suelo. La elevación que ofrece su perfil es muy notoria. Una lengüeta muy acolchada y de grandes dimensiones, acolchado interno generoso, y un tacto general amable en nuestro pie.

Mediasuela y amortiguación

Como bien hemos remarcado anteriormente, las Kalenji Kiprun LD han sido diseñadas y orientadas en busca de largas distancias, recorridos prolongados en los que nuestras necesidades de amortiguación, confort y transpirabilidad son más que nunca remarcables.

¿Cómo han querido lograrlo? A lo largo del antepie y mediopie, nos presentan una media suela compuesta por nuestra ya conocida amiga espuma EVA, en dos capas. Un primer perfil más grueso diferenciado y más cercano a la suela, y un segundo perfil de espesor menor y color negro. Esta vez rediseñada, queriendo lograr hasta un 34% más de amortiguación y un 25% más de restitución de energía, nos confirma la marca. A su vez, en el talón nos incluyen la ya conocida tecnología K-Ring, concepto con exclusividad en Kalenji, portando una amortiguación de la misma composición ya explicada pero en forma de anillo, queriendo disipar el impacto. Una oquedad en su centro nos protegerá el talón.

Sus 10 mm de Drop, posiblemente ya esperados en nuestras Kalenji Kiprun LD, hacen de ella una zapatilla estrella para aquellos corredores voluminosos o bien taloneadores.

Su flexión es costosa, se mantienen bastante rígidas en un primer contacto con ellas, no obstante gracias a los cortes transversales ofrecidos a lo largo de la mediasuela, estas deforman y flexionan más generosamente a partir de los 3-4 entrenos. Cierto es, que hemos notado ese periodo de adaptación claramente diferenciado, las Kalenji Kiprun LD necesitan hacerse al pie, necesitan unos kilómetros de holgura para despertar y entrar en juego. En un primer momento nos desencanta lo excesivamente dura que llega a ser la mediasuela, a la vez que poco sensorial. A los 4 entrenos, la sensación es de calzar una zapatilla algo distinta, y ya rodados los primeros 80-100 km, nuestras gomas solo hacen sabernos que esto acaba de empezar. La progresión de adaptabilidad se asemeja a la de comodidad y buenas sensaciones, todo va ligado, nos atrevemos a decir que tenemos delante un motor turbodiésel. Sin un previo rodaje y calentamiento, el motor jamás nos dará todas sus prestaciones.

Como comentamos, una vez ya rodadas unos km, el carácter de la amortiguación cambia al completo, es más adaptativa y flexible, aun manteniendo una pisada bastante natural y nada blanda ni lenta en exceso. Su progresión es muy buena a nuestro gusto, equilibrada y homogénea. Su flexión máxima la percibimos en el mediopié, ayudándonos a un mejor despegue.

Nombramos por último el concepto de estabilidad K-Only, concepto exclusivo Kalenji, queriendo ofrecer zapatillas capaces de responder en cada zancada y cada tipo de pisada. Esto se consigue a través de Arkstab, pieza de TPU (poliuretano termoplástico) en la parte posterior para mejorar la estabilidad de la zapatilla. ¡Será en la dinámica de la zapatilla donde os contamos como ha funcionado!

Suela

Con unos perfiles altos de espesor importante, estas Kalenji Kiprun LD se han querido reforzar en durabilidad y resistencia a la abrasión. La suela se compone de pequeñas placas de un material plástico (50.0% Etileno acetato de vinilo, 30.0% Caucho, y 20.0% Poliuretano termoplástico) de color negro, semiduro al tacto, repartidas a lo largo de toda la suela. En la zona interna del pie, estas son de mayor superficie a diferencia de las exteriores al pie. A la altura del talón diferenciamos dos tipos de suela, compuesta por dos placas perimetrales negras, y dos internas algo más blandas de color amarillas. No es de gran área la zona que asoma de mediasuela. Por otro lado y como último en cuanto a la composición de la suela de las Kalenji Kiprun LD, la pieza de TPU asoma y se puede llegar a ver afectada por el contacto con superficie o elementos del terreno. Y asi ha sido, en una de las zapas se ha iniciado una fisuracion del Poliuretano termoplástico, con poco más de 100 km ya apareció. Esto pone en duda la integridad del sistema Arkstab.

Y os preguntaréis si esta imponente suela ha funcionado como se podía esperar. La respuesta es sí. En cuanto al desgaste en general, como se ve en las imágenes, los km han hecho poca mella en ellas. Las placas plásticas de las que se conforma la suela han soportado muy brillantemente los entrenos, en superficies de asfalto, loseta, tierra, incluso grava.

Si hablamos de agarre y tracción, para nada es una asignatura pendiente, la suela de nuestras Kalenji Kiprun LD han mostrado una respuesta muy buena en todo tipo de pavimentos y terrenos urbanos, incluyendo parques y algo de pista. Cabe recalcar la cierta inseguridad causada en alguna pasarela de madera humeda donde la materia organica en forma de musgo o moho hacen que nuestro transatlántico pierda el norte.

Upper

El upper de las Kalenji Kiprun LD ha sido algo rediseñado respecto a su predecesora. Hay dos partes claramente diferenciables. Empezando por un mesh compuesto por un micromallado compuesto por 2 capas textiles y diferente tramados. La puntera es de forma puntiaguda y reforzada con piel sintética y cosida de forma visible por el exterior. El contorno de la puntera y toda la ojetera se presenta con un refuerzo termosellado del mismo color que el resto del mesh. La ojetera se compone por un total de 12 orificios, iniciándose en la parte inferior donde nos ayudamos de un pasacordones textil unido a la lengüeta.

Los cordones son semi-planos de dos colores. A nuestro gusto el cordaje no es cómodo de realizar ni de ajustar, es difícil encontrar un equilibrio de presión homogéneo en todo el pie.

La lengüeta es un punto débil de la zapatilla, a nuestro parecer muy mejorable. Se ha realizado  de unas dimensiones excesivamente grandes, sobretodo en cuanto a anchura. Esto hace muy basto el ajuste al empeine del pie, incluso dificulta el cordaje. El espesor es mediano, sin excesos, correcto. La lengüeta de las Kalenji Kiprun LD únicamente va unida con una costura interna, poco sutil, al upper de la zapatilla por la parte inferior, tal como se ve en las imágenes. En la lengüeta también se dispone de una guía para el cordón y así facilitar la sujeción de la misma. En su interior se sitúa la etiqueta triple, sobredimensionada y sin cuidar el aspecto visual y de comodidad. No va cosida por todos sus lados lo que aun la hace un tanto más desaliñada.

Ya por la parte posterior del mediopie y retropié pasa a ser un compuesto sintético de espesor ligero. Todo el collar de la zapatilla viene acolchado para así aportarnos una sujeción confortable. En el talón, la Kalenji Kiprun LD disponen de un chasis rígido de plástico y prominente con algunos detalles reflectantes.

En cuanto al comportamiento, todo el mesh cede fácilmente, y aquellos puntos caliente y susceptibles a ruptura vienen protegidos por detalles termosellados. Con el uso, las arrugas del upper se quedan de forma permanente. Como la superficie de material plástico poco poroso a lo largo de todo el upper es grande, notamos cierta impermeabilidad intencionada o no, que hace posible una estanqueidad extra al pie. La transpirabilidad es mejorable. Remarca la imposibilidad de uso sin calcetines por las prominentes costuras en las uniones de tejidos.

Horma

 Nuestras amigas Kalenji Kiprun LD, las concibieron con una horma que denominaremos normal, polivalente y muy ajustable. Empezando por el talón, la rigidez y sujeción que aporta el contrafuerte nos da ese extra de seguridad en los esfuerzos laterales, en las posibles esquivas de peatones o frenazos en semáforos. Ya en el mediopie, con un arco marcado pero no intrusivo en su totalidad, la sujeción es muy óptima siempre y cuando encontremos ese equilibrio antes ya descrito en el cordaje. Destacamos el haber usado plantillas personales y haber notado total libertad a la hora de su colocación y su uso. Muy aptas para plantilleros sin ningún duda. Ya en la zona del antepié, nuestras Kalenji Kiprun LD,  nos dan esa libertad suficiente para no percibir presión entre metatarsos. Recordamos la gran importancia de esta característica, sobretodo en esas tiradas largas donde cualquier pequeña fricción u holgura a nivel de mediopié en adelante, puede causar esas malditas ampollas. En cuanto al puente decir que, en ningún momento hemos notado molestias significativas. En nuestro caso hemos hecho la prueba disponiendo de un corredor con pies cavos, pisada pronadora y plantillas propias, y la zapatilla ha tenido una maleabilidad al pie muy significativa y buena a la vez. Como resumen de la sujeción de nuestras Kalenji Kiprun LD, decir que dispone de una horma a lo largo de toda la zapa que aporta seguridad, buena fijación a la anatomía del pie y desahogo de los dedos. Esto siempre ira en función del previo ajuste dado, que como ya hemos citado, es un punto un tanto débil de estas Kalenji. En algunas ocasiones tuvimos que parar para darle mayor apriete o por la contra soltarlas por falta de riego. Nos ha sido difícil encontrar cierto equilibrio quizá por la disposición de la ojetera, su forma y el tipo de cordón.

La plantilla que por defecto calza, es la ya conocids Essensole de 3mm de espesor. La cuna donde se aloja se presenta de espuma EVA.

Dinámica

Como siempre nos gusta hacer, hemos exprimido todo el jugo a nuestro material de prueba, y las Kalenji Kiprun LD no iban a ser menos. Hemos empezado escuchando a la marca y todo aquello que nos ha prometido hemos querido corroborarlo. A ritmos lentos, mayores a 4’30” el km, las zapatillas en cuanto han tomado esos primeros km de contacto ya explicados, pierden el carácter de dureza y rigidez y es cuando las domas y te sientes agusto. Una amortiguación progresiva y no lenta en exceso, homogénea, que te permite rodar muy cómodo y con las que realmente te apetece hacer distancias prolongadas. Con un 10,5 US las zapatillas presentan un volumen importante, pero ya en marcha el peso y la sensación de ir lastrado de pies no es tal. La apariencia engaña en este sentido. Rodadoras de asfalto sin ninguna duda, flexoras de medio pie, con un retorno mediano y sin relevancias, no hay sensación de los famosos efectos catapultas. En terrenos de áridos finos o gruesos, nos gusta el aislamiento que nos da a esos cantos más pronunciados, pero para aquellos que buscan un tú a tú más cercano con el terreno no os recomendamos la opción de las Kalenji Kiprun LD. Cuando ya vas resentido por los km y te han hecho mella en las piernas, quizá por falta de técnica o cansancio tendemos a talonear, pues notamos ese confort de la tecnología K-Ring en esos momentos con menos entrada de metatarso.

Esta zapatilla presenta un concepto algo particular, y es que con el sistema K-Only pretenden que cualquier tipo de pisada sea apta para su uso. Nosotros, como pronadores claramente definidos, las hemos probado con nuestra plantilla y los resultados han sido positivos, nada que añadir. Al probarlas con la plantilla de serie y suponiendo que la tecnología K-Only haría el trabajo de estabilidad, hemos notado que funcionan pero la entrada de pisada no llega a ser del todo segura y de nuestro gusto. No ha habido molestia ni dolencias. A poder escoger, preferimos nuestra corrección en plantilla. Igual en este aspecto podemos decir que el que mucho abarca poco aprieta, aunque no quitamos protagonismo a la innovadora e interesante idea del concepto.

Después de comprobar que tras tiradas de 19 km las zapatillas nos ha ofrecido un comportamiento excepcional en agarre, comodidad y amortiguación, muy gratamente le damos un sobresaliente en esta asignatura. Anotar que la transpirabilidad la consideramos mejorable.

Las hemos sacado de este tipo de entrenos o competiciones. Porque, ¿a ritmos rápidos que nos contarán? Pues lo que nos cuentan es que no están pensadas para ello como suponíamos, son lentas en los cambios de ritmos, poco reactivas, y nos lastran a la hora de querer bajar tiempos. Las series en pista no son lo suyo, sin embargo en los entrenos de fartlek donde incluimos la recuperación activa, son más agradecidas.

La durabilidad en general es muy, muy, repito, muy buena. Suela, upper, erosion de los perfiles, cordones, interiores, puntera, casi intactos al paso de los km. En este sentido continuamos muy contentos del resultado.

El uso recomendado es el que ya nos confirma la marca y que corroboramos como resultado final. Entrenos de volumen de 10km y superiores, hasta incluso competición.

Conclusión

Y es cuando pruebas algo así que te das cuenta que no es oro todo lo que reluce. Nuestras Kalenji Kiprun LD, sin ser posiblemente una apuesta dorada por los runners de larga distancia, deciros que tras ellas se esconden resultados sorprendentes. Atender pues, tenemos unas zapatillas que disponen de una amortiguación realmente buena y a la altura de las condiciones demandadas. Muy adaptadas al entorno urbano de asfalto, loseta incluso carriles bici. Presentan una actitud de sobresaliente en terrenos más forestales de tierra y grava, siempre con sujeción al pie segura y adaptada. Fuera de su ámbito de trabajo, no son demasiado aptas a ritmos de por debajo de 4’15”, no te encuentras agusto con ellas y sientes ese lastre extra motivado por su masa, geometría, y amortiguación, haciéndose empalagosas en cuanto a esta última y muy poco reactivas.

Las recomendamos sobre todo para usuarios pesados de más de 75kg de masa aproximadamente, para plantilleros inclusive, y que buscan realizar tiradas largas a modo de entreno o competición a ritmos mayores o igual a 4’30” el km.

Cabe destacar que las Kalenji Kiprun LD, ofrecen una durabilidad reina, ya sea en suela como upper y demás partes de la zapa. Muy mejorable la geometría de la lengüeta que junto al cordaje podrían ofrecer esa falta de ajustabilidad que hemos echado en falta. Por otro lado decir que a nivel de suela, los dibujos que presentan las placas de caucho son demasiado anchas, ideales para llevarte contigo todas las piedras de la carretera. Se ha optado por hacer un espesor grande y aligerarlos con muchas oquedades.

Las gratas sensaciones aportada por estas Kalenji Kiprun LD, nos dejan ese gran sabor de boca, teniéndolas en cuenta entre una de las opciones calidad/precio, para darles caña en entrenos o competición de distancia.

 

PROs y CONtras

PROS:

+ Confort de la amortiguación en carrera

+ Durabilidad superior de toda la zapatilla

+ Prominente suela anti-abrasión

+ Buen comportamiento del concepto K-Only

+ Aptas para uso de plantillas

+ Estéticamente diseño agradecido

+ Calidad/Precio inmejorable



CONTRAS:

- Falta de transpirabilidad

- Diseño de lengüeta mejorable

- Ajuste del cordaje poco preciso

- Falta de reactividad a ritmos más alegres

- Durabilidad de la pieza Arkstab

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoKiprun LD 2016 - Kalenji
Talla US1010.5
Peso (gramos)228344
Mesh9096
SuelaDelantera100103
SuelaTrasera7283
PerfilTrasero3240

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Kiprun LD 2016 - Kalenji
Talla10.010.0
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco9.08.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié6.08.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.07.0
Respuesta9.07.0
Flexibilidad10.06.0
Soporte talón8.08.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.08.0
Agarre en pista6.08.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.09.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global7.09.0
Grosor lengüeta5.05.0
Sujeción lengüeta8.06.0
Longitud lengüeta8.05.0
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar9.08.0
Transpirabilidad9.06.0
Impermeabilidad6.08.0
Reflectantes5.08.0
Calidad de materiales y acabados9.07.0
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