Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 248 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Joma - Hispalis XVIII

Hispalis XVIII - Joma

Publicado hace 220 día(s)

Introducción

Queremos dejar claro desde un principio que, al hablar de Joma, estamos refiriéndonos  a la primera marca deportiva nacional, situada dentro del top ten del ránking mundial. Sin duda, esto ya nos garantiza el buen resultado general de sus productos, capaces de codearse con los de prestigiosas compañías contrastadas a nivel mundial. La nueva Joma Hispalis XVIII tiene el honor de pertenecer a esta prestigiosa firma española que lleva desde 1965 innovando y mejorando sus productos para ofrecer al usuario productos de calidad.

Numerosos deportistas de élite han puesto cara a Joma durante décadas, no sólo en el mundo del atletismo, donde lleva años siendo la marca oficial de la selección española, sino que también equipos de fútbol como el RCD Espanyol o Valencia FC, o jugadores de tenis como Marcel Granollers o en su día Juan Carlos Ferrero han confiado plenamente en sus productos.

En todo este contexto de prestigio aparece la Joma Hispalis XVIII, una zapatilla que, a pesar de ser bastante conservadora, ha ido evolucionando a lo largo de sus dieciocho versiones. No es un modelo que se caracterice por una evolución revolucionaria, pero pequeños cambios, junto a sus materiales y estructura, le han ido asegurando unos resultados de fiabilidad bastante interesantes. Para corredores de peso medio-alto con pisada neutra que buscan buena amortiguación, es una opción completamente válida si no se pretende ir a ritmos altos. Además, podremos afrontar con ellas cualquier distancia que nos propongamos.

Descubramos qué nos ofrecen las nuevas Joma Hispalis XVIII.

Primeras impresiones

En una caja sencilla y funcional se nos presentan las Joma Hispalis XVIII, un modelo que al verlo nos transmite cierto aire conservador, alejado de las ostentaciones modernas y atrevidas de otras marcas. Sinceramente, tal vez no sea la típica zapatilla que desborde amor a primera vista, su diseño conservador y estructura algo rígida, nos lleva a cierta confusión para la expectación que nos produce de antemano saber que vamos a probar un modelo tope de gama en amortiguación. Quizás, en cuanto al diseño se podría esperar algo más acorde con su nivel que, como más tarde expondremos, no desmerece los halagos que el sector le otorga.

Sin haberlas probado todavía y dada su apariencia, nos sorprende muy gratamente la “ligereza” que propone la Joma Hispalis XVIII, 314 gramos, y ciertamente al cogerla tenemos esa sensación, en contra de lo que podríamos pensar tras un primer contacto visual.

Al calzárnoslas por primera vez notamos bastante rigidez. También una sensación de espacio infinito, y es que son bastante "anchitas" en su interior, aunque si las atamos bien nos sujetarán de forma muy eficaz y, junto con la estructura casi de armadura del upper, nuestros pies viajarán entre un correcto ajuste y una holgura más que suficiente.

En cuanto a la flexión, son bastante rígidas desde el talón hasta los metatarsos, sólo a esa altura ofrecen una flexibilidad razonable y resulta complicado forzarlas a la torsión. Nos encontramos por tanto con una zapatilla que habrá que domar con el paso de los kilómetros, que transmite rigidez y cierta dureza (a pesar de ser tope de gama en amortiguación), pero que como veremos más adelante, si obviamos estas primeras impresiones, las Joma Hispalis XVIII van a ser fieles y buenas compañeras en entrenamientos o competiciones a ritmos lentos, pero seguros… 

Mediasuela y amortiguación

Las características principales de las Joma Hispalis XVIII son su amortiguación y su durabilidad. No nos vamos a engañar, en una zapatilla como esta, tope de gama dentro de la marca, no se puede andar especulando. Es por ello que nos encontramos con la misma mediasuela que en el modelo anterior, no hay una gran evolución, pero sí la seguridad de que va a funcionar.

Continuamos pues, con el polímero EVA+ colocado en dos partes. Una situada justo debajo del footbed y otra situada por debajo en dos tramos, en la base del talón y todo el antepié. La superior es más densa y hemos notado su efectividad al calzarlas, ya que nos da mucha estabilidad para que al ejercer el apoyo el pie quede firme y no se hunda demasiado si entramos de talón. Quizás esta sensación pueda confundirse en un primer momento con cierta dureza, pero damos fe de que recorridos los primeros pasos la cosa cambia y cada zancada se traduce en una firme y eficaz entrada. La zona baja de la mediasuela de estas Joma Hispalis XVII está dividida en las dos partes descritas anteriormente, está compuesta por un polímero de menor densidad y por lo tanto más blando. Esto equilibra en buena medida la sensación de rigidez y aporta comodidad y amortiguación, más en la zona trasera que en la delantera. Esto es porque en el retropié, los tacos de este polímero menos denso son bastante grandes y anchos. En concreto hay uno que ocupa toda la parte trasera, justo en la que apoyan todos aquellos que entran de talón, lo cual nos aporta una muy buena entrada, estable y segura.

A parte del polímero de doble densidad, la mediasuela mantiene el sistema Pulsor, una pieza de gel colocada en la zona trasera y que trabaja de doble manera, absorbe el impacto y favorece el impulso.

Para favorecer la transición de la pisada, la mediasuela de las Joma Hispalis XVIII mantiene el sistema Flexo, unas hendiduras muy marcadas en la zona baja. No obstante, nosotros hemos notado una transición algo dividida, como si se produjera en dos fases diferenciadas, al entrar la zapatilla nos recibe de forma más o menos amable, pero al despegar sentimos bastante rigidez sin notar que la zapatilla, a cambio nos da una respuesta remarcable. Quizás no iría mal aportar algo de suavidad en este aspecto, algo menos de dureza en la zona del antepié favorecería una salida más cómoda y menos brusca.

La estabilidad que desprende esta zapatilla, en gran parte la aporta una pieza de plástico situada en la zona del mediopié, el Stabilis, bastante pequeña, favoreciendo de esta manera la movilidad en la transición y colocada únicamente por la parte interior

Suela

Al igual que la mediasuela, la suela de las Joma Hispalis XVIII sigue siendo la misma que en el modelo anterior. Una característica de la suela resalta por encima de las demás, y es que si estamos buscando una zapatilla que nos dure casi eternamente, esta es sin duda una candidata perfecta. La durabilidad queda asegurada gracias a su sistema Durability, que aparece incluso en una inscripción del taco posterior en color negro, el cual recibe el primer impacto.

A partir de ahí nos fijamos en su estructura, de apariencia caprichosa, numerosos tacos con distinta disposición. El material protagonista es el caucho llamado D12, que aporta durabilidad, agarre y amortiguación. Seis tacos en la zona del talón, uno más generoso en la zona trasera, dos a cada lado y uno central que ya hemos mencionado con anterioridad. En la zona delantera de estas Joma Hispalis XVIII aparece un taco generoso en la puntera y cuatro menores a cada lado, rodean la zona central compuesta por multitacos pequeños, para favorecer el agarre en superficies como pistas de tierra. Los tacos laterales y el delantero están muy estriados y configurados de tal forma que el agarre resulta notablemente bueno, tanto en asfalto como en pista de tierra compacta. 

Como en la parte inferior de la mediasuela, los tacos de la suela están separados por hondas ranuras, sistema Flexo, aportando de esta manera flexibilidad e intentando que la transición sea mejor desde el talón a la puntera.

Upper

El upper de las Joma Hispalis XVIII continúa en la línea de las anteriores versiones. Su concepto conservador apuesta por seguir con la misma filosofía, algo que quizás sirve para demandar a Joma un paso al frente y apostar por renovar la estética de esta zapatilla. No olvidemos que hoy en día hay mucha competencia y muchas veces se demandan productos que nos entren primero por los ojos. En este aspecto pensamos que un "escaloncito" sí se podría subir, tal vez apostando por dar más protagonismo a los termo sellados y dejando en un segundo plano las grandes piezas incrustadas a base de costuras.

Al margen de este aspecto visual, creemos que la estructura y confección del upper de estas Joma Hispalis XVIII, garantiza con solvencia su cometido.

Empezando por la parte trasera, la zona del talón está provista de un contrafuerte consistente, FixCounter, donde el pie se siente seguro y arropado, nada que objetar. Particularmente nos ha gustado cómo se resuelve este apartado, a pesar de la amplitud general de esta zapatilla.

En los laterales y hasta la zona del mediopié se juega con varias piezas cosidas a la estructura de tela, aportando la sujeción y consistencia necesarias para un modelo bastante ancho como este. Por ambos lados, una pieza nace en el contrafuerte y llega hasta los ojales, y otra pieza con el logo de la marca “J” aparece cosida a la altura del empeine. Una tercera pieza refuerza los ojales que no cubre la primera. Es justo decir que a pesar de un aspecto casi de armadura, las zonas trasera y media del pié no son nada incómodas y además sujetan el pie de una forma sobresaliente, aportando una agradable sensación de firmeza.

La parte delantera conserva unas tiras termoselladas como en el modelo anterior, aunque dispuestas de distinta manera. En la zona de la puntera se ha cosido un refuerzo con seis agujeritos a cada lado, cosa que se agradece para favorecer la transpiración. Desde este refuerzo y hacia atrás nace otra pieza cosida más suave que también aporta firmeza.

La doble tela de esta Joma Hispalis XVIII, una interior bastante tupida y otra exterior de rejilla más abierta, es bastante suave y cómoda, pero le vamos a demandar algo más de transpirabilidad para los días más calurosos. Por contrapartida, hemos notado un tacto agradable al usarla sin calcetines, a pesar de las costuras que se adivinan en su parte interior.

El collar es suave, bastante acolchado y muy amplio, por lo que algunos usuarios van a agradecer el ojal adicional (6+1) que el modelo anterior no incorporaba.

La lengüeta no es ni excesivamente larga, ni demasiado gruesa, pero si acolchada en su justa medida para ofrecer la comodidad necesaria. Tal vez echamos en falta que esté cosida al upper, aunque no sea en su totalidad, para evitar los desplazamientos laterales si no atamos la zapatilla con demasiada fuerza. Los cordones son planos y rígidos y funcionan bastante bien.

Horma

Ya lo hemos comentado con anterioridad, pero vale la pena destacar la amplitud de la horma de las Joma Hispalis XVIII. Todos aquellos que tengan un pie ancho encontrarán un marco de confort en ella.

Nosotros las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y nos ha sido muy fácil la adaptación, dado que el espacio interior que nos ofrece esta zapatilla es perfecto para su uso.

Las tres zonas son anchas, eso nos ha quedado claro, pero también tenemos que repetir que a pesar de ello, si nos las atamos a conciencia, aun con pies finos, no vamos a tener problemas para ajustarlas bien.

La plantilla antibacteriana es bastante agradable al tacto y descansa sobre una cuna de EVA de unos 2 milímetros. El arco no se distingue por su notoriedad, más bien al contrario, no se nota en exceso, lo cual favorece a los corredores plantilleros, como ha sido nuestro caso. 

Dinámica

Puestas en carrera, de forma genérica, se han mostrado bastante trotonas (justo para lo que están pensadas). La primera sorpresa agradable que nos dieron las Joma Hispalis XVIII fue la sensación de ligereza una vez puestas, puesto que en un primer momento, nos dio la impresión de que quizás serían bastante toscas y algo pesadas. Nada de eso, se muestran relativamente livianas.

Por otro lado, creemos que es una zapatilla que hay que domar. En un principio sentimos cierta rigidez, incluso nos cuesta pensar que llevamos una zapatilla de amortiguación máxima. Con el paso de los minutos esa percepción va cambiando, se van “domesticando” y empiezan a mostrar sus virtudes, amortiguan de forma notable.

La cantidad de material que las Joma Hispalis XVIII pone bajo nuestros pies hace que aun por caminos pedregosos la comodidad sea bastante aceptable. Nosotros la usamos en asfalto, hormigón, caminos de tierra compacta y caminos con piedras pequeñas sueltas. Sobre los terrenos duros y firmes se comportaron bien, al igual que por caminos de tierra compacta (con algo de pérdida de tracción por las propias características del terreno), y es por estas superficies por las que recomendamos su uso.

Por otro lado, podemos decir que para todos aquellos que suelen correr de talón son perfectas, ya que por sus características invitan a ello y si pretendes ir de metatarsos casi te envían hacia atrás. Puestas en carrera, el pie “viaja” muy cómodo y libre, gracias al espacio interior y sólo echamos en falta algo de transpirabilidad en los días más calurosos.

Conclusión

Las Joma Hispalis XVIII las incluimos dentro del segmento de zapatillas de entrenamiento con máxima amortiguación. Aunque transmiten cierta rigidez, están bastante bien compensadas y nos podemos adaptar a ellas en relativamente poco tiempo, puesto que sin ser una zapatilla top, no ofrece ninguna sorpresa desagradable.

Si no te caracterizas por ser un corredor demasiado exigente, pesas 80 kg. o más, tienes la pisada neutra o usas plantillas y corres a un ritmo inferior de 4’30’’/km., las Joma Hispalis XVIII son, sin duda, una buena opción que puede ajustarse a tus necesidades. Nos las podremos llevar a correr cualquier tipo de distancia, desde entrenamientos o competiciones cortas a maratones sin problema alguno.

Diremos pues, que se trata de una zapatilla correcta, con ciertos aspectos que, bajo nuestro punto de vista podrían mejorarse, como la renovación general de su estética para hacerla más acorde a los tiempos que corren o suavizar la sensación de rigidez inicial. A pesar de ello, su precio contenido hace de ella un modelo muy accesible, con algunas posibles mejoras, pero no carente de grandes virtudes. 

 

PROs y CONtras

PROs

-Precio muy ajustado

-Sensación de ligereza

-Amortiguación correcta

-Buen agarre

-Durabilidad

 

CONtras

-Diseño conservador

-Transpirabilidad

-Sensación inicial de rigidez 



 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoHispalis XVIII - Joma
Talla US109.5
Peso (gramos)228315

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Hispalis XVIII - Joma
Talla10.07.0
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie9.07.0
Fit talón9.07.0
Fit arco9.06.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié6.07.5
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global7.07.5
Dinámica / Transición de la pisada9.06.0
Respuesta9.06.0
Flexibilidad10.07.0
Soporte talón8.08.0
Soporte antepié6.07.0
Soporte global7.07.5
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.07.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.08.0
Agarre en pista6.08.0
Agarre global7.08.5
Durabilidad suela7.010.0
Durabilidad upper8.08.5
Durabilidad global7.09.0
Grosor lengüeta5.07.5
Sujeción lengüeta8.07.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.08.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar9.07.5
Transpirabilidad9.06.0
Impermeabilidad6.04.0
Reflectantes5.05.0
Calidad de materiales y acabados9.06.5
Subscribirse al Newsletter