Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 331 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Inov-8 - Roadclaw 275

Roadclaw 275 - Inov-8

Publicado hace 220 día(s)

Introducción

Hace aproximadamente un año tuve la oportunidad de asistir a la carrera Zegama Aizkorri disputada en Guipúzcoa. Como freaks de las zapatillas que somos, lo primero que hacemos es fijarnos en las zapatillas de los corredores. Entre todos los modelos de zapatillas que veíamos, aparecían los de una marca no tan archiconocida hasta el momento. Se trataba de Inov-8. Zapatillas preparadas para la montaña y  terrenos grasos gracias a su buen taqueado. Y allí fue cuando me pico la mosca detrás de la oreja, y me encapriche en probar una de ellas.

Parece ayer mismo cuando suplicaba a mis compañeros de ROADRUNNINGReview probar unas zapatillas de la marca inglesa Inov-8.. y por fin, ha llegado el momento !

Se trata de las Inov-8 Roadclaw 275. Una zapatilla que tal y como indica su nombre pesan 275 de gramos. A pesar de ser una marca referente en el sector del trail, empiezan a sacar la puntita en el mundo del road. Nacida en 2003, muy jovencita por cierto, Inov-8 se distingue por un calzado ligero que favorezca la carrera natural.  Creada hace poco más de 10 años por el zimbawense Edy Wayne, se hizo un hueco consolidado entre los corredores de montaña gracias a sus buenas prestaciones en terrenos húmedos y barro.

Pero para no quedarse atrás y abrir nuevos caminos, hace poquito han abierto su gama crossfit y road. Evidentemente, no tienen un súper catálogo para estas categorías, pero con zapatillas como estas Inov-8 Roadclaw 275 intentarán abrazar al máximo de usuarios posibles. Un modelo nuevo, recién sacadito del horno, a primer vistazo, de colores llamativos, y con una anatomía singular.

Inov-8 quiere abrir terrenos…esta vez terrenos de asfalto. Serán capaces de tener el mismo éxito que en el trail? Parece que estas Inov-8 Roadclaw 275 pueden ser uno de los buques insignias para devorar Kilómetros en carretera.

 

Primeras impresiones

Una chuchería esperada después de tanto tiempo no podía defraudar a nadie. Unos colores bien vistosos gracias al amarillo fluorescente, combinado con los cordones y otras partes de la zapatilla, junto con un azul en su gran totalidad, podrían perfectamente, ser conjunto de alguna equipación deportiva.

Después de toda esta espera, no podía ser de otra manera nos moríamos de ganas de cogerlas, moldearlas y sobretodo enfundarlas en nuestros pies. Se trata de la zapatilla más “cushion” de su gama road (cuentan con 3 modelos) y con verla, parece una todoterreno.

Enviada directamente desde las montañas a la carretera. Parece suave de amortiguación y su conjunto una buena zapatilla para combinar en todo tipo de carreteras y pavimentos. Decimos esto último porque la marca inglesa, destina estas Inov-8 Roadclaw 275 incluso para pista y terrenos de montaña. Será debido a esta suela? Sólo verla da indicios de para que nos puede servir. Un taco prominente por lo que estamos generalmente acostumbrados a las zapatillas de asfalto, y algún que otro detalle que tendremos que probar también fuera del alquitrán y el asfalto.

Por fin llegó el momento, de las manos a los pies. Vamos a ver como sientan las Inov-8 Roadclaw 275 una vez puestas.  Para que esperar a poner un short de running? Tejanos y a la calle, ¡qué mas da!, servirá para tener una primera impresión.  Lo primero que nos deja sorprendidos de las Inov-8 Roadclaw 275 es el espacio que hay en la zona del ante pié, allí donde muchos usuarios requieren de una zapatilla ancha en su parte delantera. Amplitud que se agradece al tener el pie bien expandido sin notar presión en esa zona.  Pero con lo que no contábamos tanto es en la talla, no sabemos si al ser la primera vez, o al ser nuestro  tallaje (Inov-8 requiere de un tallaje mayor) notamos dolor en la zona del talón que aumento a medida que andábamos. Pero toda zapatilla requiere de adaptación, así que dejemos que se pongan a tono y que le cojamos el gustillo para poder dar conclusiones.

Por lo que se refiere a suela y mediasuela parece que no estemos delante la clásica zapatilla de running con taco normal, este en concreto, el de las Inov-8 Roadclaw 275 parece que nos dará seguridad en otros terrenos y mezclado con la buena amortiguación que nos transmite esta zapatilla, podremos sumar muchos kilómetros allí donde queramos.

 

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Inov-8 Roadclaw 275 está compuesta por dos colores que la dividen. Por una parte el color amarillo fluorescente y por otra la zona azul, de mayor densidad. Inov-8 ha armado a estas Inov-8 Roadclaw 275 con el nuevo compuesto Power Flow. Un compuesto que teóricamente mejora la absorción de las espumas convencionales en un 10 y un 15 % mejor reactividad. Es un dato difícil de medir, y saber con certeza si eso es cierto o no. Lo que podemos decir es que tienen una muy buena respuesta al apoyar el talón y hacer la transición.

Evidentemente no es una zapatilla de las rápidas que incite a ir de puntas, por eso, su comportamiento a aquellos que corremos apoyando talón nos funcionará realmente bien hasta ningún límite de kilómetros.

Si vemos la zapatilla de perfil vemos que la zona del puente sube bastante respecto a la puntera y se equilibra con el talón. El drop de 8 mm, permite una pisada más natural a la vez que tenemos un intermedio entre zapatilla mixta y más amortiguada con perfil más bien bajo. Así que si queremos empezar adentrarnos en el “natural” running, las Inov-8 Roadclaw 275 pueden ser un primer paso para ir acostumbrándonos a drop mas bajitos.

Sumado a todo esto, la marca inglesa dota a sus zapatillas de entre 3 (0-3 narrow) tipos de protección de la mediasuela. La Inov-8 Roadclaw 275 viene con un narrow 2, cosa  que la posiciona en prácticamente su nivel más alto de protección, igualmente se trata de algo muy difícil de valorar.

La Inov-8 Roadclaw 275 no tiene ningún tipo de control de estabilidad, eso la hace muy moldeable y fácil de rotar y torcer. Incorpora una pieza en la zona del medio pero únicamente en la cara externa. Si que nos protege de torceduras y nos corrige el pie pero sin mucho entusiasmo que dijéramos.  Eso hace de ella una zapatilla flexible.

La zona delantera se pliega con mucha facilidad gracias a los surcos de flexión que hay en esa zona y el sistema meta flex. Estos ayudan mucho a dar reactividad durante la propulsión de cada zancada, y si nos fijamos y las torcemos, podemos tocar la punta de la zapatilla, con el cuello del talón, a pesar de que eso en carrera nunca lo haremos, o eso esperamos.

Durante todas las tiradas alrededor de los 20-25 kilometros, la amortiguación de las Inov-8 Roadclaw 275 ha absorbido el impacto verdaderamente bien. Al principio nos costó adaptarnos porque veníamos de una zapatilla mucho más “soft”, pero una vez le coges el gustito a estas, permiten ir bien amortiguados en el talón y a la vez, poder apretar los dientes y bajar ritmos.

 

Suela

Pero vamos a lo que va realmente en contacto con la superficie. La suela con la que estas Inov-8 Roadclaw 275 tiene que soportar en superficies de todo tipo, ya sea pista, asfalto, gravilla…

Destaca por encima de todo el DFB (Dynamic Fascia Band), una tecnología patentada por los ingleses y que reproduce la posición anatómica del ligamento plantar de la fascia. Básicamente este empieza en el talón, y se disipa 5 bandas que finalizan en la zona anterior de los metatarsos. Su función es la ayudar a resistir a las fascias todo el peso del cuerpo que carga en ellas, en el momento de la propulsión y así conseguir una mejor transición hacia el despegue.

Aunque en carrera no apreciamos tanta tecnología, el comportamiento de la suela en carrera es simplemente buenísimo. La transición talón punta es rápida, sin ser pesada y lenta, eso ayuda a tener un ritmo mucho más fluido y solo preocuparnos de la respiración de nuestro cuerpo prácticamente.

La suela de las Inov-8 Roadclaw 275 está compuesta por 3 colores. Estos dividen zonas y dureza y objetivo de cada una de ellas, a esta tecnología se le llama Tri-C. Color negro para asegurar la durabilidad en toda la zona del talón y justo en la punta (zonas de desgaste), amarillo fosforito en la zona de los metas, allí donde se efectúa el despegue y necesitamos de tracción, y finalmente en prácticamente toda la suela, color azul oscuro para dotar de durabilidad y agarre.

Otra cosa a destacar que acompaña a la suela son los tacos. Raramente vemos zapatillas road con taco profundo. Pues bien esto es debido a que sirven incluso para montaña. La casa inglesa, más conocida en el mundo del trail no ha querido perder sus orígenes en las Inov-8 Roadclaw 275. Si no nos metemos en zonas de montaña de grandes desniveles, rocas, y zonas de tecnicidad, cumplirán con su faena. Olvidaros de piedra mojada, barro y esas cosas. Limitaros a montaña entre bosques, pista, gravilla que funcionaran muy bien. En asfalto, por su banda, y para lo que realmente están hechas no tienen grandes peros. Cumplen con lo que deben, y ni asfaltos, carreteras y ceras normales podrán con ellas. El pero que le encontramos es en lo mojado, ya que hemos tenido un par de sustillos cuando es el típico suelo de acera de ciudad mojado.

Los surcos que dividen los tacos de la parte delantera son anchos, y alguna vez que nos hemos metido en pista tipo carretera de les aigües, se nos ha quedado incrustada alguna piedra que nos ha obligado a parar y sacarla manualmente ya que se hacía incomodo correr con ella.

Al estar pensadas para “all-terrain” podríamos pensar que estas van a tener un desgaste más prematuro y la verdad, nada de eso. La suela está prácticamente como el primer día a nivel de desgaste sin ningún signo destacable. Lo único, parece que uno de los tacos se está despegando de la suela y habrá que ponerle un poco de loctite para solucionarlo, pero bueno, eso no quita el buen comportamiento de la suela de las Inov-8 Roadclaw 275 en muchas superficies.

 

Upper

El mesh de estas Inov-8 Roadclaw 275 recubre toda esa zona, es un mesh de doble capa. La primera, más elástica que da comodidad al pie, incluso sin calcetines. La segunda, mucho más perforada para favorecer la transpiración del pie. La zona del retropié, evidentemente, no tiene este mismo formato. Es mucho más rígido, pero igualmente cómodo.

Las Inov-8 Roadclaw 275, vienen con una buena dosis de sujeción. Al ser destinadas principalmente para asfalto, pero también para pista, han querido gastar recursos para aportar buena sujeción. Tenemos un esqueleto en la zona media justamente donde se encuentran las letras del logo de la marca inglesa, que ayuda mucho a tener el pie bien sujeto. A pesar de tener la zona del ante pié más amplia y menos sujeta, este esqueleto nos da la precisa sujeción en la zona media como para no tener que pensar en lo demás sea en pista, asfalto, o zonas rurales.

Cordones planos de color fluorescente son los encargados de hacer que el esqueleto del que hablábamos, quede bien tenso agarrando el pie durante nuestras carreras. Estos pasan por 6 ojales. Los dos primeros marcados en color rojo y de forma redonda, mientras que los otros 4 tienen el ojal plano. Justo debajo de ellos, vemos la lengüeta. Inov-8 ha dotado estas Inov-8 Roadclaw 275 con una lengüeta muy maleable y blandita. Esta viene sin estar pegada al upper, es totalmente independiente y si atamos correctamente la zapatilla, no habrá que estar pendiente de la entrada de elementos extraños ya que el conjunto hace una cohesión total.

La parte del retropié está cubierto por un cuello medio-alto acolchado y realizado al detalle. Este al principio nos incomodó hasta el punto que nos hizo una llaga en el talón. Quizá por la talla, por el exceso de acolchado… A pesar de eso una vez cogida la medida a estas Inov-8 Roadclaw 275, no hemos tenido más problemas. La zona del talón, más consistente que las demás está recubierta por un tejido mucho más grueso con una tira lateral de color amarillo fosforito que parece separar el talón de toda la zapatilla.

 

Horma

La Inov-8 Roadclaw 275 tiene una horma bastante estándar. Ya sabemos que suena a tópico, pero es realmente cómoda, como es evidente en estas Inov-8 Roadclaw 275, los ingleses han querido darle una zona del antepié ancha. Esto va de perlas a la gente de pie ancho que a veces incluso, puede llegar a perforar la zona del juanete (zona delantera lateral del mesh). En nuestro caso no ha sucedido, de hecho, nos ha permitido tener una mejor sensación a la hora de pisar en cada zancada.

La zona posterior de la zapatilla es algo más prieta. Queda más ajustada al pie incluso para nuestro gusto, algo demasiado. A pesar de que cuando vas corriendo coge muy bien la zona del talón y da buena seguridad, parece que han dado demasiado control y sujeción.

Debemos decir, que estas Inov-8 Roadclaw 275 tienden a calzar pequeñas. Parece que su anchura tapa un poco esa sensación de ajustado, pero con el tiempo, nos damos cuenta de que debimos pedir un número más.

La anchura y un fit más adaptable, viene dotado gracias al Standard fit que Inov-8 tiene para aquellos pies anchos que necesitan mayor expansión de la zona plantar. No hace falta hablar más de ello, una mayor sensación en el despegue de la transición. También, el paso de los Kilómetros hace que se hinche el pie y es aquí donde el Standard fit actúa eficientemente.

 

Dinámica

Todo el mundo nos tenia fascinados con la marca inglesa Inov-8 en el trailrunning, y por fin nos llegó la oportunidad de probarla pero esta vez en asfalto. Con un inicio un poco decepcionante debido al dolor que causaban en la zona del talón, incluso con rozadura, poco a poco fueron adaptándose a nuestras expectativas iniciales. Después de esos días de incertidumbres, podemos decir, que son unas zapatillas muy polivalentes. 

Con un peso muy contenido de 275 tal y como su nombre indican, las Inov-8 Roadclaw 275 permiten correr con buena amortiguación en toda la mediasuela, pasan los kilómetros y seguimos con la misma buena sensación de estabilidad y confort. A demás, debido a su drop bajo-medio podemos adentrarnos un poco al natural running y tener más libertad de movimiento. Su peso y sus características permiten tener una zapatilla muy polivalente en distintas superficies. En asfalto se comportan fenomenal, y en pista o terrenos montañosos cumplen perfectamente siempre que no nos metamos por barrizales, zonas húmedas o alta montaña. 

Hemos probado diferentes ritmos para ver que tal la respuesta de estas Inov-8 Roadclaw 275. En ritmos entre 4-4:30 min/km, es donde mejor se desenvuelven al correr. La transición hacia la punta es rápida además de tener una buena respuesta en el despegue, pero no creemos que estén preparadas para bajar de los 3:45 min/km. De hecho hemos punteado con ellas y notas que te piden apoyar algo más la zona posterior. No hablamos desde un experto en puntear, pero ahí va nuestra opinión.

Estas Inov-8 Roadclaw 275, son unas zapatillas que tienen un ampplio abanico de ritmos, aunque donde se comporta mejor, son en ritmos medios. Quizá no son aptas para nuestras mejores marcas, pero si para sumar kilómetros a ritmos constantes y siempre que queramos, poder apretar nuestras piernas sin reparos. Dicho esto, os recordamos que las podemos encontrar en nuestro reportaje de "Las 10 mejores opciones para correr un maratón".

 

Conclusión

Y por fin las pudimos tener a nuestros pies, nuestro regalo de Inov-8 se llamaba Inov-8 Roadclaw 275 y no han pasado desapercibidas, más bien lo contrario. Ya no solo por el color fluorescente, sino por su rendimiento.

Una zapatilla pluriempleada, la podemos sacar para aquellos días de asfalto puro o bien para aquellos de pista que salgamos a disfrutar de las zonas poco técnicas de las montañas. Nos permitirá entrenar a un buen rango de ritmos entre los 3:45 min/km hasta los 4:30-4:45 min/km, dando buenas sensaciones tanto en cuanto amortiguación como comodidad.

Esta comodidad viene de la mano del Wide Toe Box, una amplitud inusual en la zona del antepié que hará las delicias a aquellos que odien esas zapatillas apretadas y ajustadas. La amortiguación viene dada gracias a la nueva tecnología Power Flow, que da un plus de reactividad y permite tener una buena transición talón-punta.

En ese despegue influye y mucho la flexibilidad de la zapatilla. El meta flex permite que, gracias a los surcos de flexión esta Inov-8 Roadclaw 275 tengan una gran facilidad de flexar sin ser rígida y consiga una buena torsión.

Finalmente a nivel de durabilidad siguen prácticamente intactas después de los más de 180 km que le hemos dado, incluso en tejanos. Único pero el taco que parece que está despegando de la suela, pero parece que los otros tres compuestos de la suela Tri-C están haciendo muy bien sus funciones. Así es como Inov-8 quiere meter baza en el mundo del road. Después de ocupar muchas mentes en el mundo del trail, ahora es momento de ocupar las mentes de los asfalteros y con estas Inov-8 Roadclaw 275, tener una zapatilla apta para corredores de peso medio que quieran sumar kilómetros sin parar.

 

PROs y CONtras

Pros:



Adaptabilidad a muchas superficies

Zona del ante pié ancha

Upper muy fresco y cómodo

Buena transición talón-puntera

Durabilidad general del total de la zapatilla



Contras:



Este es el único color que ofrecen para hombre

Tallaje pequeño

Taco despegado en la suela

Collar en la zona del tendon de Aquiles

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningRoadclaw 275 - Inov-8
Talla US1010.5
Talla US13