Hispalis XVIII - Joma

Hispalis XVIII - Joma

Publicado hace 227 día(s)

Introducción

Queremos dejar claro desde un principio que, al hablar de Joma, estamos refiriéndonos  a la primera marca deportiva nacional, situada dentro del top ten del ránking mundial. Sin duda, esto ya nos garantiza el buen resultado general de sus productos, capaces de codearse con los de prestigiosas compañías contrastadas a nivel mundial. La nueva Joma Hispalis XVIII tiene el honor de pertenecer a esta prestigiosa firma española que lleva desde 1965 innovando y mejorando sus productos para ofrecer al usuario productos de calidad.

Numerosos deportistas de élite han puesto cara a Joma durante décadas, no sólo en el mundo del atletismo, donde lleva años siendo la marca oficial de la selección española, sino que también equipos de fútbol como el RCD Espanyol o Valencia FC, o jugadores de tenis como Marcel Granollers o en su día Juan Carlos Ferrero han confiado plenamente en sus productos.

En todo este contexto de prestigio aparece la Joma Hispalis XVIII, una zapatilla que, a pesar de ser bastante conservadora, ha ido evolucionando a lo largo de sus dieciocho versiones. No es un modelo que se caracterice por una evolución revolucionaria, pero pequeños cambios, junto a sus materiales y estructura, le han ido asegurando unos resultados de fiabilidad bastante interesantes. Para corredores de peso medio-alto con pisada neutra que buscan buena amortiguación, es una opción completamente válida si no se pretende ir a ritmos altos. Además, podremos afrontar con ellas cualquier distancia que nos propongamos.

Descubramos qué nos ofrecen las nuevas Joma Hispalis XVIII.

Primeras impresiones

En una caja sencilla y funcional se nos presentan las Joma Hispalis XVIII, un modelo que al verlo nos transmite cierto aire conservador, alejado de las ostentaciones modernas y atrevidas de otras marcas. Sinceramente, tal vez no sea la típica zapatilla que desborde amor a primera vista, su diseño conservador y estructura algo rígida, nos lleva a cierta confusión para la expectación que nos produce de antemano saber que vamos a probar un modelo tope de gama en amortiguación. Quizás, en cuanto al diseño se podría esperar algo más acorde con su nivel que, como más tarde expondremos, no desmerece los halagos que el sector le otorga.

Sin haberlas probado todavía y dada su apariencia, nos sorprende muy gratamente la “ligereza” que propone la Joma Hispalis XVIII, 314 gramos, y ciertamente al cogerla tenemos esa sensación, en contra de lo que podríamos pensar tras un primer contacto visual.

Al calzárnoslas por primera vez notamos bastante rigidez. También una sensación de espacio infinito, y es que son bastante "anchitas" en su interior, aunque si las atamos bien nos sujetarán de forma muy eficaz y, junto con la estructura casi de armadura del upper, nuestros pies viajarán entre un correcto ajuste y una holgura más que suficiente.

En cuanto a la flexión, son bastante rígidas desde el talón hasta los metatarsos, sólo a esa altura ofrecen una flexibilidad razonable y resulta complicado forzarlas a la torsión. Nos encontramos por tanto con una zapatilla que habrá que domar con el paso de los kilómetros, que transmite rigidez y cierta dureza (a pesar de ser tope de gama en amortiguación), pero que como veremos más adelante, si obviamos estas primeras impresiones, las Joma Hispalis XVIII van a ser fieles y buenas compañeras en entrenamientos o competiciones a ritmos lentos, pero seguros… 

Mediasuela y amortiguación

Las características principales de las Joma Hispalis XVIII son su amortiguación y su durabilidad. No nos vamos a engañar, en una zapatilla como esta, tope de gama dentro de la marca, no se puede andar especulando. Es por ello que nos encontramos con la misma mediasuela que en el modelo anterior, no hay una gran evolución, pero sí la seguridad de que va a funcionar.

Continuamos pues, con el polímero EVA+ colocado en dos partes. Una situada justo debajo del footbed y otra situada por debajo en dos tramos, en la base del talón y todo el antepié. La superior es más densa y hemos notado su efectividad al calzarlas, ya que nos da mucha estabilidad para que al ejercer el apoyo el pie quede firme y no se hunda demasiado si entramos de talón. Quizás esta sensación pueda confundirse en un primer momento con cierta dureza, pero damos fe de que recorridos los primeros pasos la cosa cambia y cada zancada se traduce en una firme y eficaz entrada. La zona baja de la mediasuela de estas Joma Hispalis XVII está dividida en las dos partes descritas anteriormente, está compuesta por un polímero de menor densidad y por lo tanto más blando. Esto equilibra en buena medida la sensación de rigidez y aporta comodidad y amortiguación, más en la zona trasera que en la delantera. Esto es porque en el retropié, los tacos de este polímero menos denso son bastante grandes y anchos. En concreto hay uno que ocupa toda la parte trasera, justo en la que apoyan todos aquellos que entran de talón, lo cual nos aporta una muy buena entrada, estable y segura.

A parte del polímero de doble densidad, la mediasuela mantiene el sistema Pulsor, una pieza de gel colocada en la zona trasera y que trabaja de doble manera, absorbe el impacto y favorece el impulso.

Para favorecer la transición de la pisada, la mediasuela de las Joma Hispalis XVIII mantiene el sistema Flexo, unas hendiduras muy marcadas en la zona baja. No obstante, nosotros hemos notado una transición algo dividida, como si se produjera en dos fases diferenciadas, al entrar la zapatilla nos recibe de forma más o menos amable, pero al despegar sentimos bastante rigidez sin notar que la zapatilla, a cambio nos da una respuesta remarcable. Quizás no iría mal aportar algo de suavidad en este aspecto, algo menos de dureza en la zona del antepié favorecería una salida más cómoda y menos brusca.

La estabilidad que desprende esta zapatilla, en gran parte la aporta una pieza de plástico situada en la zona del mediopié, el Stabilis, bastante pequeña, favoreciendo de esta manera la movilidad en la transición y colocada únicamente por la parte interior

Suela

Al igual que la mediasuela, la suela de las Joma Hispalis XVIII sigue siendo la misma que en el modelo anterior. Una característica de la suela resalta por encima de las demás, y es que si estamos buscando una zapatilla que nos dure casi eternamente, esta es sin duda una candidata perfecta. La durabilidad queda asegurada gracias a su sistema Durability, que aparece incluso en una inscripción del taco posterior en color negro, el cual recibe el primer impacto.

A partir de ahí nos fijamos en su estructura, de apariencia caprichosa, numerosos tacos con distinta disposición. El material protagonista es el caucho llamado D12, que aporta durabilidad, agarre y amortiguación. Seis tacos en la zona del talón, uno más generoso en la zona trasera, dos a cada lado y uno central que ya hemos mencionado con anterioridad. En la zona delantera de estas Joma Hispalis XVIII aparece un taco generoso en la puntera y cuatro menores a cada lado, rodean la zona central compuesta por multitacos pequeños, para favorecer el agarre en superficies como pistas de tierra. Los tacos laterales y el delantero están muy estriados y configurados de tal forma que el agarre resulta notablemente bueno, tanto en asfalto como en pista de tierra compacta. 

Como en la parte inferior de la mediasuela, los tacos de la suela están separados por hondas ranuras, sistema Flexo, aportando de esta manera flexibilidad e intentando que la transición sea mejor desde el talón a la puntera.

Upper

El upper de las Joma Hispalis XVIII continúa en la línea de las anteriores versiones. Su concepto conservador apuesta por seguir con la misma filosofía, algo que quizás sirve para demandar a Joma un paso al frente y apostar por renovar la estética de esta zapatilla. No olvidemos que hoy en día hay mucha competencia y muchas veces se demandan productos que nos entren primero por los ojos. En este aspecto pensamos que un "escaloncito" sí se podría subir, tal vez apostando por dar más protagonismo a los termo sellados y dejando en un segundo plano las grandes piezas incrustadas a base de costuras.

Al margen de este aspecto visual, creemos que la estructura y confección del upper de estas Joma Hispalis XVIII, garantiza con solvencia su cometido.

Empezando por la parte trasera, la zona del talón está provista de un contrafuerte consistente, FixCounter, donde el pie se siente seguro y arropado, nada que objetar. Particularmente nos ha gustado cómo se resuelve este apartado, a pesar de la amplitud general de esta zapatilla.

En los laterales y hasta la zona del mediopié se juega con varias piezas cosidas a la estructura de tela, aportando la sujeción y consistencia necesarias para un modelo bastante ancho como este. Por ambos lados, una pieza nace en el contrafuerte y llega hasta los ojales, y otra pieza con el logo de la marca “J” aparece cosida a la altura del empeine. Una tercera pieza refuerza los ojales que no cubre la primera. Es justo decir que a pesar de un aspecto casi de armadura, las zonas trasera y media del pié no son nada incómodas y además sujetan el pie de una forma sobresaliente, aportando una agradable sensación de firmeza.

La parte delantera conserva unas tiras termoselladas como en el modelo anterior, aunque dispuestas de distinta manera. En la zona de la puntera se ha cosido un refuerzo con seis agujeritos a cada lado, cosa que se agradece para favorecer la transpiración. Desde este refuerzo y hacia atrás nace otra pieza cosida más suave que también aporta firmeza.

La doble tela de esta Joma Hispalis XVIII, una interior bastante tupida y otra exterior de rejilla más abierta, es bastante suave y cómoda, pero le vamos a demandar algo más de transpirabilidad para los días más calurosos. Por contrapartida, hemos notado un tacto agradable al usarla sin calcetines, a pesar de las costuras que se adivinan en su parte interior.

El collar es suave, bastante acolchado y muy amplio, por lo que algunos usuarios van a agradecer el ojal adicional (6+1) que el modelo anterior no incorporaba.

La lengüeta no es ni excesivamente larga, ni demasiado gruesa, pero si acolchada en su justa medida para ofrecer la comodidad necesaria. Tal vez echamos en falta que esté cosida al upper, aunque no sea en su totalidad, para evitar los desplazamientos laterales si no atamos la zapatilla con demasiada fuerza. Los cordones son planos y rígidos y funcionan bastante bien.

Horma

Ya lo hemos comentado con anterioridad, pero vale la pena destacar la amplitud de la horma de las Joma Hispalis XVIII. Todos aquellos que tengan un pie ancho encontrarán un marco de confort en ella.

Nosotros las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y nos ha sido muy fácil la adaptación, dado que el espacio interior que nos ofrece esta zapatilla es perfecto para su uso.

Las tres zonas son anchas, eso nos ha quedado claro, pero también tenemos que repetir que a pesar de ello, si nos las atamos a conciencia, aun con pies finos, no vamos a tener problemas para ajustarlas bien.

La plantilla antibacteriana es bastante agradable al tacto y descansa sobre una cuna de EVA de unos 2 milímetros. El arco no se distingue por su notoriedad, más bien al contrario, no se nota en exceso, lo cual favorece a los corredores plantilleros, como ha sido nuestro caso. 

Dinámica

Puestas en carrera, de forma genérica, se han mostrado bastante trotonas (justo para lo que están pensadas). La primera sorpresa agradable que nos dieron las Joma Hispalis XVIII fue la sensación de ligereza una vez puestas, puesto que en un primer momento, nos dio la impresión de que quizás serían bastante toscas y algo pesadas. Nada de eso, se muestran relativamente livianas.

Por otro lado, creemos que es una zapatilla que hay que domar. En un principio sentimos cierta rigidez, incluso nos cuesta pensar que llevamos una zapatilla de amortiguación máxima. Con el paso de los minutos esa percepción va cambiando, se van “domesticando” y empiezan a mostrar sus virtudes, amortiguan de forma notable.

La cantidad de material que las Joma Hispalis XVIII pone bajo nuestros pies hace que aun por caminos pedregosos la comodidad sea bastante aceptable. Nosotros la usamos en asfalto, hormigón, caminos de tierra compacta y caminos con piedras pequeñas sueltas. Sobre los terrenos duros y firmes se comportaron bien, al igual que por caminos de tierra compacta (con algo de pérdida de tracción por las propias características del terreno), y es por estas superficies por las que recomendamos su uso.

Por otro lado, podemos decir que para todos aquellos que suelen correr de talón son perfectas, ya que por sus características invitan a ello y si pretendes ir de metatarsos casi te envían hacia atrás. Puestas en carrera, el pie “viaja” muy cómodo y libre, gracias al espacio interior y sólo echamos en falta algo de transpirabilidad en los días más calurosos.

Conclusión

Las Joma Hispalis XVIII las incluimos dentro del segmento de zapatillas de entrenamiento con máxima amortiguación. Aunque transmiten cierta rigidez, están bastante bien compensadas y nos podemos adaptar a ellas en relativamente poco tiempo, puesto que sin ser una zapatilla top, no ofrece ninguna sorpresa desagradable.

Si no te caracterizas por ser un corredor demasiado exigente, pesas 80 kg. o más, tienes la pisada neutra o usas plantillas y corres a un ritmo inferior de 4’30’’/km., las Joma Hispalis XVIII son, sin duda, una buena opción que puede ajustarse a tus necesidades. Nos las podremos llevar a correr cualquier tipo de distancia, desde entrenamientos o competiciones cortas a maratones sin problema alguno.

Diremos pues, que se trata de una zapatilla correcta, con ciertos aspectos que, bajo nuestro punto de vista podrían mejorarse, como la renovación general de su estética para hacerla más acorde a los tiempos que corren o suavizar la sensación de rigidez inicial. A pesar de ello, su precio contenido hace de ella un modelo muy accesible, con algunas posibles mejoras, pero no carente de grandes virtudes. 

 

PROs y CONtras

PROs

-Precio muy ajustado

-Sensación de ligereza

-Amortiguación correcta

-Buen agarre

-Durabilidad

 

CONtras

-Diseño conservador

-Transpirabilidad

-Sensación inicial de rigidez 



 

Inov-8 - Roadclaw 275

Roadclaw 275 - Inov-8

Publicado hace 220 día(s)

Introducción

Hace aproximadamente un año tuve la oportunidad de asistir a la carrera Zegama Aizkorri disputada en Guipúzcoa. Como freaks de las zapatillas que somos, lo primero que hacemos es fijarnos en las zapatillas de los corredores. Entre todos los modelos de zapatillas que veíamos, aparecían los de una marca no tan archiconocida hasta el momento. Se trataba de Inov-8. Zapatillas preparadas para la montaña y  terrenos grasos gracias a su buen taqueado. Y allí fue cuando me pico la mosca detrás de la oreja, y me encapriche en probar una de ellas.

Parece ayer mismo cuando suplicaba a mis compañeros de ROADRUNNINGReview probar unas zapatillas de la marca inglesa Inov-8.. y por fin, ha llegado el momento !

Se trata de las Inov-8 Roadclaw 275. Una zapatilla que tal y como indica su nombre pesan 275 de gramos. A pesar de ser una marca referente en el sector del trail, empiezan a sacar la puntita en el mundo del road. Nacida en 2003, muy jovencita por cierto, Inov-8 se distingue por un calzado ligero que favorezca la carrera natural.  Creada hace poco más de 10 años por el zimbawense Edy Wayne, se hizo un hueco consolidado entre los corredores de montaña gracias a sus buenas prestaciones en terrenos húmedos y barro.

Pero para no quedarse atrás y abrir nuevos caminos, hace poquito han abierto su gama crossfit y road. Evidentemente, no tienen un súper catálogo para estas categorías, pero con zapatillas como estas Inov-8 Roadclaw 275 intentarán abrazar al máximo de usuarios posibles. Un modelo nuevo, recién sacadito del horno, a primer vistazo, de colores llamativos, y con una anatomía singular.

Inov-8 quiere abrir terrenos…esta vez terrenos de asfalto. Serán capaces de tener el mismo éxito que en el trail? Parece que estas Inov-8 Roadclaw 275 pueden ser uno de los buques insignias para devorar Kilómetros en carretera.

 

Primeras impresiones

Una chuchería esperada después de tanto tiempo no podía defraudar a nadie. Unos colores bien vistosos gracias al amarillo fluorescente, combinado con los cordones y otras partes de la zapatilla, junto con un azul en su gran totalidad, podrían perfectamente, ser conjunto de alguna equipación deportiva.

Después de toda esta espera, no podía ser de otra manera nos moríamos de ganas de cogerlas, moldearlas y sobretodo enfundarlas en nuestros pies. Se trata de la zapatilla más “cushion” de su gama road (cuentan con 3 modelos) y con verla, parece una todoterreno.

Enviada directamente desde las montañas a la carretera. Parece suave de amortiguación y su conjunto una buena zapatilla para combinar en todo tipo de carreteras y pavimentos. Decimos esto último porque la marca inglesa, destina estas Inov-8 Roadclaw 275 incluso para pista y terrenos de montaña. Será debido a esta suela? Sólo verla da indicios de para que nos puede servir. Un taco prominente por lo que estamos generalmente acostumbrados a las zapatillas de asfalto, y algún que otro detalle que tendremos que probar también fuera del alquitrán y el asfalto.

Por fin llegó el momento, de las manos a los pies. Vamos a ver como sientan las Inov-8 Roadclaw 275 una vez puestas.  Para que esperar a poner un short de running? Tejanos y a la calle, ¡qué mas da!, servirá para tener una primera impresión.  Lo primero que nos deja sorprendidos de las Inov-8 Roadclaw 275 es el espacio que hay en la zona del ante pié, allí donde muchos usuarios requieren de una zapatilla ancha en su parte delantera. Amplitud que se agradece al tener el pie bien expandido sin notar presión en esa zona.  Pero con lo que no contábamos tanto es en la talla, no sabemos si al ser la primera vez, o al ser nuestro  tallaje (Inov-8 requiere de un tallaje mayor) notamos dolor en la zona del talón que aumento a medida que andábamos. Pero toda zapatilla requiere de adaptación, así que dejemos que se pongan a tono y que le cojamos el gustillo para poder dar conclusiones.

Por lo que se refiere a suela y mediasuela parece que no estemos delante la clásica zapatilla de running con taco normal, este en concreto, el de las Inov-8 Roadclaw 275 parece que nos dará seguridad en otros terrenos y mezclado con la buena amortiguación que nos transmite esta zapatilla, podremos sumar muchos kilómetros allí donde queramos.

 

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Inov-8 Roadclaw 275 está compuesta por dos colores que la dividen. Por una parte el color amarillo fluorescente y por otra la zona azul, de mayor densidad. Inov-8 ha armado a estas Inov-8 Roadclaw 275 con el nuevo compuesto Power Flow. Un compuesto que teóricamente mejora la absorción de las espumas convencionales en un 10 y un 15 % mejor reactividad. Es un dato difícil de medir, y saber con certeza si eso es cierto o no. Lo que podemos decir es que tienen una muy buena respuesta al apoyar el talón y hacer la transición.

Evidentemente no es una zapatilla de las rápidas que incite a ir de puntas, por eso, su comportamiento a aquellos que corremos apoyando talón nos funcionará realmente bien hasta ningún límite de kilómetros.

Si vemos la zapatilla de perfil vemos que la zona del puente sube bastante respecto a la puntera y se equilibra con el talón. El drop de 8 mm, permite una pisada más natural a la vez que tenemos un intermedio entre zapatilla mixta y más amortiguada con perfil más bien bajo. Así que si queremos empezar adentrarnos en el “natural” running, las Inov-8 Roadclaw 275 pueden ser un primer paso para ir acostumbrándonos a drop mas bajitos.

Sumado a todo esto, la marca inglesa dota a sus zapatillas de entre 3 (0-3 narrow) tipos de protección de la mediasuela. La Inov-8 Roadclaw 275 viene con un narrow 2, cosa  que la posiciona en prácticamente su nivel más alto de protección, igualmente se trata de algo muy difícil de valorar.

La Inov-8 Roadclaw 275 no tiene ningún tipo de control de estabilidad, eso la hace muy moldeable y fácil de rotar y torcer. Incorpora una pieza en la zona del medio pero únicamente en la cara externa. Si que nos protege de torceduras y nos corrige el pie pero sin mucho entusiasmo que dijéramos.  Eso hace de ella una zapatilla flexible.

La zona delantera se pliega con mucha facilidad gracias a los surcos de flexión que hay en esa zona y el sistema meta flex. Estos ayudan mucho a dar reactividad durante la propulsión de cada zancada, y si nos fijamos y las torcemos, podemos tocar la punta de la zapatilla, con el cuello del talón, a pesar de que eso en carrera nunca lo haremos, o eso esperamos.

Durante todas las tiradas alrededor de los 20-25 kilometros, la amortiguación de las Inov-8 Roadclaw 275 ha absorbido el impacto verdaderamente bien. Al principio nos costó adaptarnos porque veníamos de una zapatilla mucho más “soft”, pero una vez le coges el gustito a estas, permiten ir bien amortiguados en el talón y a la vez, poder apretar los dientes y bajar ritmos.

 

Suela

Pero vamos a lo que va realmente en contacto con la superficie. La suela con la que estas Inov-8 Roadclaw 275 tiene que soportar en superficies de todo tipo, ya sea pista, asfalto, gravilla…

Destaca por encima de todo el DFB (Dynamic Fascia Band), una tecnología patentada por los ingleses y que reproduce la posición anatómica del ligamento plantar de la fascia. Básicamente este empieza en el talón, y se disipa 5 bandas que finalizan en la zona anterior de los metatarsos. Su función es la ayudar a resistir a las fascias todo el peso del cuerpo que carga en ellas, en el momento de la propulsión y así conseguir una mejor transición hacia el despegue.

Aunque en carrera no apreciamos tanta tecnología, el comportamiento de la suela en carrera es simplemente buenísimo. La transición talón punta es rápida, sin ser pesada y lenta, eso ayuda a tener un ritmo mucho más fluido y solo preocuparnos de la respiración de nuestro cuerpo prácticamente.

La suela de las Inov-8 Roadclaw 275 está compuesta por 3 colores. Estos dividen zonas y dureza y objetivo de cada una de ellas, a esta tecnología se le llama Tri-C. Color negro para asegurar la durabilidad en toda la zona del talón y justo en la punta (zonas de desgaste), amarillo fosforito en la zona de los metas, allí donde se efectúa el despegue y necesitamos de tracción, y finalmente en prácticamente toda la suela, color azul oscuro para dotar de durabilidad y agarre.

Otra cosa a destacar que acompaña a la suela son los tacos. Raramente vemos zapatillas road con taco profundo. Pues bien esto es debido a que sirven incluso para montaña. La casa inglesa, más conocida en el mundo del trail no ha querido perder sus orígenes en las Inov-8 Roadclaw 275. Si no nos metemos en zonas de montaña de grandes desniveles, rocas, y zonas de tecnicidad, cumplirán con su faena. Olvidaros de piedra mojada, barro y esas cosas. Limitaros a montaña entre bosques, pista, gravilla que funcionaran muy bien. En asfalto, por su banda, y para lo que realmente están hechas no tienen grandes peros. Cumplen con lo que deben, y ni asfaltos, carreteras y ceras normales podrán con ellas. El pero que le encontramos es en lo mojado, ya que hemos tenido un par de sustillos cuando es el típico suelo de acera de ciudad mojado.

Los surcos que dividen los tacos de la parte delantera son anchos, y alguna vez que nos hemos metido en pista tipo carretera de les aigües, se nos ha quedado incrustada alguna piedra que nos ha obligado a parar y sacarla manualmente ya que se hacía incomodo correr con ella.

Al estar pensadas para “all-terrain” podríamos pensar que estas van a tener un desgaste más prematuro y la verdad, nada de eso. La suela está prácticamente como el primer día a nivel de desgaste sin ningún signo destacable. Lo único, parece que uno de los tacos se está despegando de la suela y habrá que ponerle un poco de loctite para solucionarlo, pero bueno, eso no quita el buen comportamiento de la suela de las Inov-8 Roadclaw 275 en muchas superficies.

 

Upper

El mesh de estas Inov-8 Roadclaw 275 recubre toda esa zona, es un mesh de doble capa. La primera, más elástica que da comodidad al pie, incluso sin calcetines. La segunda, mucho más perforada para favorecer la transpiración del pie. La zona del retropié, evidentemente, no tiene este mismo formato. Es mucho más rígido, pero igualmente cómodo.

Las Inov-8 Roadclaw 275, vienen con una buena dosis de sujeción. Al ser destinadas principalmente para asfalto, pero también para pista, han querido gastar recursos para aportar buena sujeción. Tenemos un esqueleto en la zona media justamente donde se encuentran las letras del logo de la marca inglesa, que ayuda mucho a tener el pie bien sujeto. A pesar de tener la zona del ante pié más amplia y menos sujeta, este esqueleto nos da la precisa sujeción en la zona media como para no tener que pensar en lo demás sea en pista, asfalto, o zonas rurales.

Cordones planos de color fluorescente son los encargados de hacer que el esqueleto del que hablábamos, quede bien tenso agarrando el pie durante nuestras carreras. Estos pasan por 6 ojales. Los dos primeros marcados en color rojo y de forma redonda, mientras que los otros 4 tienen el ojal plano. Justo debajo de ellos, vemos la lengüeta. Inov-8 ha dotado estas Inov-8 Roadclaw 275 con una lengüeta muy maleable y blandita. Esta viene sin estar pegada al upper, es totalmente independiente y si atamos correctamente la zapatilla, no habrá que estar pendiente de la entrada de elementos extraños ya que el conjunto hace una cohesión total.

La parte del retropié está cubierto por un cuello medio-alto acolchado y realizado al detalle. Este al principio nos incomodó hasta el punto que nos hizo una llaga en el talón. Quizá por la talla, por el exceso de acolchado… A pesar de eso una vez cogida la medida a estas Inov-8 Roadclaw 275, no hemos tenido más problemas. La zona del talón, más consistente que las demás está recubierta por un tejido mucho más grueso con una tira lateral de color amarillo fosforito que parece separar el talón de toda la zapatilla.

 

Horma

La Inov-8 Roadclaw 275 tiene una horma bastante estándar. Ya sabemos que suena a tópico, pero es realmente cómoda, como es evidente en estas Inov-8 Roadclaw 275, los ingleses han querido darle una zona del antepié ancha. Esto va de perlas a la gente de pie ancho que a veces incluso, puede llegar a perforar la zona del juanete (zona delantera lateral del mesh). En nuestro caso no ha sucedido, de hecho, nos ha permitido tener una mejor sensación a la hora de pisar en cada zancada.

La zona posterior de la zapatilla es algo más prieta. Queda más ajustada al pie incluso para nuestro gusto, algo demasiado. A pesar de que cuando vas corriendo coge muy bien la zona del talón y da buena seguridad, parece que han dado demasiado control y sujeción.

Debemos decir, que estas Inov-8 Roadclaw 275 tienden a calzar pequeñas. Parece que su anchura tapa un poco esa sensación de ajustado, pero con el tiempo, nos damos cuenta de que debimos pedir un número más.

La anchura y un fit más adaptable, viene dotado gracias al Standard fit que Inov-8 tiene para aquellos pies anchos que necesitan mayor expansión de la zona plantar. No hace falta hablar más de ello, una mayor sensación en el despegue de la transición. También, el paso de los Kilómetros hace que se hinche el pie y es aquí donde el Standard fit actúa eficientemente.

 

Dinámica

Todo el mundo nos tenia fascinados con la marca inglesa Inov-8 en el trailrunning, y por fin nos llegó la oportunidad de probarla pero esta vez en asfalto. Con un inicio un poco decepcionante debido al dolor que causaban en la zona del talón, incluso con rozadura, poco a poco fueron adaptándose a nuestras expectativas iniciales. Después de esos días de incertidumbres, podemos decir, que son unas zapatillas muy polivalentes. 

Con un peso muy contenido de 275 tal y como su nombre indican, las Inov-8 Roadclaw 275 permiten correr con buena amortiguación en toda la mediasuela, pasan los kilómetros y seguimos con la misma buena sensación de estabilidad y confort. A demás, debido a su drop bajo-medio podemos adentrarnos un poco al natural running y tener más libertad de movimiento. Su peso y sus características permiten tener una zapatilla muy polivalente en distintas superficies. En asfalto se comportan fenomenal, y en pista o terrenos montañosos cumplen perfectamente siempre que no nos metamos por barrizales, zonas húmedas o alta montaña. 

Hemos probado diferentes ritmos para ver que tal la respuesta de estas Inov-8 Roadclaw 275. En ritmos entre 4-4:30 min/km, es donde mejor se desenvuelven al correr. La transición hacia la punta es rápida además de tener una buena respuesta en el despegue, pero no creemos que estén preparadas para bajar de los 3:45 min/km. De hecho hemos punteado con ellas y notas que te piden apoyar algo más la zona posterior. No hablamos desde un experto en puntear, pero ahí va nuestra opinión.

Estas Inov-8 Roadclaw 275, son unas zapatillas que tienen un ampplio abanico de ritmos, aunque donde se comporta mejor, son en ritmos medios. Quizá no son aptas para nuestras mejores marcas, pero si para sumar kilómetros a ritmos constantes y siempre que queramos, poder apretar nuestras piernas sin reparos. Dicho esto, os recordamos que las podemos encontrar en nuestro reportaje de "Las 10 mejores opciones para correr un maratón".

 

Conclusión

Y por fin las pudimos tener a nuestros pies, nuestro regalo de Inov-8 se llamaba Inov-8 Roadclaw 275 y no han pasado desapercibidas, más bien lo contrario. Ya no solo por el color fluorescente, sino por su rendimiento.

Una zapatilla pluriempleada, la podemos sacar para aquellos días de asfalto puro o bien para aquellos de pista que salgamos a disfrutar de las zonas poco técnicas de las montañas. Nos permitirá entrenar a un buen rango de ritmos entre los 3:45 min/km hasta los 4:30-4:45 min/km, dando buenas sensaciones tanto en cuanto amortiguación como comodidad.

Esta comodidad viene de la mano del Wide Toe Box, una amplitud inusual en la zona del antepié que hará las delicias a aquellos que odien esas zapatillas apretadas y ajustadas. La amortiguación viene dada gracias a la nueva tecnología Power Flow, que da un plus de reactividad y permite tener una buena transición talón-punta.

En ese despegue influye y mucho la flexibilidad de la zapatilla. El meta flex permite que, gracias a los surcos de flexión esta Inov-8 Roadclaw 275 tengan una gran facilidad de flexar sin ser rígida y consiga una buena torsión.

Finalmente a nivel de durabilidad siguen prácticamente intactas después de los más de 180 km que le hemos dado, incluso en tejanos. Único pero el taco que parece que está despegando de la suela, pero parece que los otros tres compuestos de la suela Tri-C están haciendo muy bien sus funciones. Así es como Inov-8 quiere meter baza en el mundo del road. Después de ocupar muchas mentes en el mundo del trail, ahora es momento de ocupar las mentes de los asfalteros y con estas Inov-8 Roadclaw 275, tener una zapatilla apta para corredores de peso medio que quieran sumar kilómetros sin parar.

 

PROs y CONtras

Pros:



Adaptabilidad a muchas superficies

Zona del ante pié ancha

Upper muy fresco y cómodo

Buena transición talón-puntera

Durabilidad general del total de la zapatilla



Contras:



Este es el único color que ofrecen para hombre

Tallaje pequeño

Taco despegado en la suela

Collar en la zona del tendon de Aquiles

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSHispalis XVIII - JomaRoadclaw 275 - Inov-8
Talla US9.510.5
Peso (gramos)315317

PUNTUACIONES

Hispalis XVIII - Joma Roadclaw 275 - Inov-8
Talla7.06.0
Fit antepié7.09.0
Fit mediopie7.08.5
Fit talón7.06.5
Fit arco6.08.0
Ajuste general8.08.0
Amortiguación antepié7.57.5
Amortiguación talón8.08.5
Amortiguación global7.58.0
Dinámica / Transición de la pisada6.08.0
Respuesta6.07.0
Flexibilidad7.07.5
Soporte talón8.06.5
Soporte antepié7.07.0
Soporte global7.57.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.09.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.59.0
Durabilidad suela10.07.5
Durabilidad upper8.58.5
Durabilidad global9.08.0
Grosor lengüeta7.57.0
Sujeción lengüeta7.08.0
Longitud lengüeta7.09.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.07.0
Amplitud collar7.06.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.56.5
Transpirabilidad6.08.5
Impermeabilidad4.05.0
Reflectantes5.06.5
Calidad de materiales y acabados6.58.5
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