Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 331 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Inov-8 - Road X-Treme 250

Road X-Treme 250 - Inov-8

Publicado hace 307 día(s)

Introducción

Nos llega a la redacción de ROADRUNNINGReview las novedosas Inov-8 Road X-Treme 250. La historia de la marca británica Inov-8 es muy reciente y actual, pues apenas goza de 10 años desde su creación. Fue el zimbawense Edy Wayne quién en el año 2003 observó que había un vacío de mercado en el mundo de las zapatillas de Trail Running. Sin pensárselo dos veces, se lanzó a la aventura de la confección y producción de zapatillas de Trail específicas para correr sobre el barro y terrenos húmedos. De esa primera idea nació el modelo Mudroc 290 que tuvo una gran aceptación entre el público off road. Desde aquel entonces, Inov-8 ha ido ampliando con éxito su catálogo de zapatillas de Trail, que a día de hoy es completísimo y con modelos de gran calidad.

Viendo el éxito y prestigio que han conseguido con su gama de zapatillas de Trail, la casa británica ha decidido diversificar su oferta y apostar por dos gamas nuevas, la de fitness con zapatillas de Crossfit y una gama de zapatillas de asfalto, que es la que realmente nos interesa en ROADRUNNINGReview. De momento, el catálogo de zapatillas de asfalto lo forman dos únicos modelos que tenemos la esperanza que igualen el nivel de calidad y de acabados de sus hermanas de montaña. Concretamente nos llega a nuestras oficinas el modelo Inov-8 Road X-Treme 250, se trata de una zapatilla ligera, que podríamos considerar mixta, a medio camino entre unas voladoras puras y la zapatilla clásica de entrenamiento. De hecho este modelo es la elección personal del triatleta profesional Victor del Corral, uno de los referentes nacionales en el triatlón de larga distancia y triple vencedor de IronMan. Victor nos ha comentado que se siente muy a gusto con este modelo y que ya le ha acompañado en el maratón de alguna de sus exitosas competiciones. Estamos pues, ante la herramienta de trabajo de un auténtico profesional, veremos que sensaciones nos transmiten estas Inov-8 Road X-Treme 250 y si somos capaces de exprimirlas como lo hace el triatleta catalán.

Primeras impresiones

Lo primero que nos salta a la vista cuando recibimos las Inov-8 Road X-Treme 250 es su colorido, pues os podemos asegurar que la combinación amarillo flúor con el azul eléctrico no va a pasar en en absoluto desapercibido para nadie. Pero la verdad es que nos agrada, ya que le dan un aire muy "racing" y competitivo. Es una lástima que no las ofrezcan en alguna otra combinación de colores para los menos atrevidos o para aquellos que les guste pasar un poco más desapercibidos. A nosotros personalmente nos ha transmito una sensación agradable, fresca y actual. A parte de los colores utilizados en este modelo, encontramos el logo de la marca en la parte posterior del talón, imprimido en diagonal, lo que le da un toque más agresivo, si cabe. Es curioso, porque el logo de la marca no aparece en ningún otro lado de la zapatilla, lo que hace que en un primer vistazo nos cueste saber de que marca de zapatilla estamos hablando, incluso que parezca algún prototipo que todavía no ha alcanzado la versión definitiva para llegar al gran público. Pero estas son decisiones de marketing que seguramente tienen alguna explicación comercial que desconocemos. Nosotros creemos que si el icono de la marca apareciera en el lateral de la zapatilla ayudaría a identificar más fácilmente el modelo, y facilitaría la tarea de posicionar a la marca como marca de asfalto.

La primera sensación cuando las tenemos en nuestras manos y nos las calzamos por primera vez es de ligereza extrema, y es que en nuestra báscula han pesado tan solo 234 g en talla 42 EU! Toda una declaración de intenciones para una zapatilla que estamos convencidos nos obligará a ir rápido para sacarle todo su potencial. Pero más que su ligereza, todavía nos ha sorprendido más su gran flexibilidad, y es que la zapatilla es maleable en todos los sentidos, desde la punta hasta el talón e incluso lateralmente. Veremos si con este exceso de flexibilidad la Road X-Treme 250 es capaz de fijar el pie y estabilizarlo cuando la fatiga hace acto de presencia.

El upper en un primer momento no nos ha terminado de convencer, pues tiene un tacto un poco acartonado, veremos si con el uso y los kilómetros termina por suavizar el tacto y consigue adaptarse a la perfección al pie. El interior de la zapatilla es agradable, sin llegar a los extremos de otras zapatillas más pesadas. Observamos, por eso, alguna costura que se encarga de fijar la lengüeta al resto del upper, que quizás se podría haber trabajado un poco mejor para terminar de hacer un interior impecable.

Las impresiones iniciales no terminan de ser todo lo que esperábamos de ellas, con algunos aspectos mejorables, pero estamos convencidos de que las Inov-8 Road X-Treme 250 es de aquel tipo de zapatillas que demuestran todo su potencial sobre el terreno y el asfalto. Es allí donde las hemos exprimido de verdad y donde nos hemos podido extraer conclusiones más realistas del modelo.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Inov-8 Road X-Treme 250 está realizada en un solo compuesto "Fusion sticky", un material propio de la marca británica que augura tres cualidades básicas para esta zona de la zapatilla amortiguación, ligereza y durabilidad. En la mediasuela han introducido dos tecnologías propias de Inov-8 y que ya utilizan en sus exitosos modelos de Trail, se trata del Dynamic Fascia Band y del Meta-Flex.

La Dynamic Fascia Band consiste en unos tirantes rígidos en el interior de la mediasuela que se encargan de unir la zona del talón, con la zona del ante pie para facilitar la transición en la pisada y catapultar la energía para poder realizar una zancada más dinámica y reactiva. Sobre el terreno este elemento es difícil de percibir en estas Road X-Treme 250, a nosotros nos ha parecido que esta tecnología trabaja a un nivel insuficiente al que se espera de un modelo rápido y veloz como se trata. En este aspecto Inov-8 se encuentra lejos de otras marcas con una trayectoria más larga en el mundo del asfalto. Por otro lado, la tecnología Meta-Flex consiste en unas hendiduras realizadas en la mediasuela y que facilitan la flexión de la mediasuela de la zapatilla pera evitar pérdida de energía a la hora de flexionar el material. Esta tecnología sí que podemos afirmar que trabaja eficazmente y en parte es la culpable de la gran flexibilidad de la que goza las Road X-Treme 250.

Dejando de lado las tecnologías utilizadas por Inov-8 en estas Road X-Treme 250, los perfiles de este modelo pueden considerarse de medio-bajos con un drop declarado de 8 mm, aunque a nosotros nos ha parecido que podría ser menor por las sensaciones que hemos tenido sobre el terreno. El tacto del material utilizado en la construcción de estas Road X-Treme 250, el "Fusion Sticky" nos ha parecido blando... muy blando. La verdad es que el material amortigua bien, pero quizás en una zapatilla que pretende ser un referente cuando pretendemos ir a ritmos de carrera altos, la amortiguación se espera un poco más contundente para evitar pérdidas de energía en la pisada. Este tacto blando en la mediasuela lo van a agradecer aquellos corredores con problemas de lesión por sobre impacto, al mismo tiempo que algunos runners por encima de los 80 kg podrán gozar de una zapatilla para ritmos de competición.

La mediasuela ha aguantado a la perfección los kilómetros realizados durante el periodo de pruebas y no muestra ningún síntoma de fatiga del material, con lo que creemos que tendrá un buen comportamiento con el paso de los kilómetros.

Suela

La suela de estas Inov-8 Road X-Treme 250 está combinada a partes iguales con la mediasuela, és decir, la mediasuela está expuesta y forma parte al mismo tiempo de la suela.

Así pues, nos encontramos con una zona media en el que la mediasuela no está recubierta por ningún material y es la propia mediasuela la que se encarga de contactar con el terreno. Mientras que en la zona anterior y posterior se han pegado unos elementos que le dan a la suela una mayor durabilidad y agarre.

Concretamente la zona posterior del talón hay un elemento más reforzado para asegurar una mayor durabilidad de la zapatilla para aquellos que recepcionan de talón, con la tecnología "Terradapter" que se encargará de absorber las irregularidades del terreno por el que pisamos. Mientras que en la zona delantera, justo donde se realiza el despegue en la pisada, la gente de Inov-8 han optado por un taqueado muy ligero y semejante al de algunas zapatillas de clavos. En un principio dudábamos seriamente de la durabilidad de estos tacos, pero conforme han ido pasando los kilómetros de test hemos podido comprobar que ninguno de ellos se ha despegado en los más de 200 kms realizados con las Road X-Treme 250. El desgaste más acusado lo han sufrido las piezas encoladas debajo del metatarso y que entran en contacto directamente con el suelo en la fase de impulsión.

Hemos de decir que la suela de estas Inov-8 Road X-Treme 250 está pensada exclusivamente para ser utilizada en terrenos muy compactos, ya sea asfalto, cemento u hormigón. Cualquier intento de sacarlas de su hábitat natural e intentar realizar demasiados kilómetros por pistas, senderos o hierba, va a hacer que nuestro agarre se vea peligrosamente disminuido con el riesgo de patinar que ello implica. Nuestro uso en el día a día del periodo de test se ha centrado en rodajes por asfalto, series en pista de atletismo y algún tramo de enlace por sendero de arena muy compactada y nos hemos encontrado cómodos en este tipo de superficies. Sobre asfalto mojado deberemos ir con cuidado en los pasos de peatones y en los giros cerrados, ya que el agarre disminuye considerablemente cuando el piso está húmedo.

Upper

Como ya decíamos en la segunda sección de esta review, el apartado que a primera vista nos ha originado más dudas ha sido el upper, con un tacto un poco acartonado y algunas costuras interiores que nos han provocado un poco de escepticismo en nuestra primera toma de contacto. La verdad es que pasados los kilómetros no hemos conseguido quitarnos esta extraña sensación de que el upper no terminaba de adaptarse y ajustarse perfectamente al contorno de nuestros pies. Quizás porque anteriormente hemos probado zapatillas con uppers realmente muy bien trabajados, estas nos han parecido un poco menos elaboradas en este aspecto.

Aun y así, se trata de un upper realizado con un tejido de doble capa que es capaz de transpirar perfectamente, cosa que agradeceremos con temperaturas cálidas y estivales. Para darle consistencia y rigidez al upper y de esta manera intentar evitar desplazamientos laterales del pie con respecto a la zapatilla, la gente de Inov-8 han confiado plenamente en los termosellados en forma de tirantes, concretamente 4 por cada lado de la zapatilla y que sobre el papel se encargan de mantener el pie estable en todo momento. Nuestra experiencia nos dice que las zapatillas que confían al 100% la estabilidad del upper en los termosellados están destinadas a dos perfiles de corredores muy concretos: los que tienen buena técnica de carrera y los corredores ligeros. No nos equivocamos si afirmamos que estas Inov-8 Road X-Treme 250 también están orientadas a estos dos perfiles de corredores, ya que cuando la fatiga hace acto de presencia y la técnica de carrera se ve distorsionada, la zapatilla es incapaz de corregir estos desequilibrios en la pisada, incluso en un corredor de 72kg. La zona del talón, increíblemente flexible, tampoco ayuda a mantener la estabilidad de la pisada. Tal y como hemos dicho anteriormente, estos factores no deben influir si gozamos de una correcta técnica de carrera, pues un buen corredor apenas requiere de ayudas en la pisada, pero si tenemos una técnica de carrera deficiente o conforme pasan los kilómetros nuestra técnica se ve enrarecida no podremos confiar en las Road X-Treme 250 para que guíen nuestras pisadas.

La zona de la lengüeta y de los cordones cumplen con eficiencia su misión sin aportar demasiadas novedades al conjunto. Se trata de una lengüeta con un buen acolchado y unos cordones planos que cierren el conjunto sin exceso de presiones y con corrección. Disponemos de 6 pares de ojales para pasar los cordones por ellos y así encontrar la correcta sujeción que buscamos en nuestras zapatillas.

La gente de Inov-8 no se ha olvidado de aquellos que salimos a correr a primera o última hora del día, cuando los rayos del sol escasean y ha colocado en la parte delantera y en la zona del talón unos elementos reflectantes para facilitar ser vistos en condiciones de baja visibilidad.

Horma

Inov-8 utiliza en su gama de zapatillas dos tipos de horma Standard y Fit, en el caso de la Road X-Treme 250 utilizan la denominada Standard, que le da a la zapatilla una mayor amplitud en la zona de los dedos, para mayor confort en carrera. La verdad es que se nota esta mayor amplitud en la zona de los dedos de los pies, ya que una vez atados los cordones la zona del talón y la zona del medio pié quedan perfectamente ajustadas, mientras que en la zona de los dedos de los pies la libertad de movimientos es bastante elevada, al principio nos costó un poco acostumbrarnos a esta falta de ajuste en la zona delantera, pero la verdad es que nos ha permitido disfrutar de un período de test sin ninguna rozadura, ni abrasión en los dedos de los pies.

En el interior de estas Inov-8 Road X-Treme 250 encontramos una plantilla de la propia casa Inov-8 muy fina y poco envolvente. La plantilla está microperforada para facilitar la evacuación de sudor y temperatura que desprenden nuestros pies y también incorpora unas hendiduras transversales para facilitar la flexión a la altura de los metatarsos. El arco plantar está poco marcado y la gente que habitualmente utiliza plantillas para correr no tendrá ningún tipo de problemas para adaptarlas a estas Inov-8.

La horma standard junto a la ligereza y gran flexibilidad de la que gozan las Road X-Treme 250, hacen de estas unas zapatillas muy cómodas de llevar y de muy fácil adaptación desde el primer momento que nos las calzamos. La verdad es que nos hemos sentido muy cómodos con ellas puestas desde el primer al último kilómetro, sea cual fuere la distancia que recorríamos.

Dinámica

La casa británica acaba de entrar en el mundo del Road Running y de momento solo dispone de dos modelos en su catálogo de ventas. A parte de las Road X-Treme 250, podemos adquirir también su hermana más ligera todavía la Road X-Treme 220, muy similar a la zapatilla que analizamos pero con una cura de adelgazamiento incluida. Estamos pues ante un catálogo poco definido y con escasa variedad de modelos, además ambos son bastante parecidos, con lo que no se podría definir una como la zapatilla rodadora y la otra como la zapatilla más competidora.

A nuestro entender la Inov-8 Road X-Treme 250 se trata de una zapatilla mixta que coquetea hacia ambos lados del rango de zapatillas. Por un lado dispone se una amortiguación más generosa y quizás excesivamente blanda tratándose de una zapatilla mixta. Y por el otro lado sus 234g de peso pueden llevarnos a catalogarla como una voladora, sin llegar al extremo de las voladoras puras sub-200 g que últimamente estamos acostumbrados a ver en los catálogos de las grandes marcas. Se trata pues de una interesante combinación de peso, amortiguación y prestaciones que nos ofrece un rango de posibilidades mayor del que inicialmente nos imaginábamos.

Vamos a intentar explicar nuestra experiencia con ellas durante las semanas de pruebas. Si hiciéramos un símil automovilístico, estas Road X-Treme 250 serían un F-1, dónde se puede ir tan rápido como quieras o puedas pero las ayudas a la conducción escasean y depende de la habilidad del piloto mantenerse dentro de la pista o fuera de ella. Traducido sobre el asfalto, quiere decir que para ir rápido con ellas deberemos estar en muy buena forma física (obviamente!) pero además deberemos gozar de una buena técnica de carrera pues no podremos confiar en las zapatillas para que nos ayuden en aquellos apoyos del pie que tanto cuestan en los kilómetros finales de cualquier carrera. Aunque incluyen la tecnología Dynamic Fascia Band, nos ha costado apreciar su trabajo a la hora de realizar el cambio de pesos de la parte posterior hacía la zona delantera y catapultarnos para realizar una zancada más enérgica y dinámica. Por otro lado, el upper también se va a mostrar insuficiente a la hora de corregir nuestros defectos en la pisada si no tenemos una técnica mínimamente depurada.

Así pues, a nuestro entender si eres un corredor con una técnica depurada y un peso contenido, vas a poder realizar con las Road X-Treme 250 hasta una maratón como nos ha demostrado el triatleta catalán Víctor del Corral que con ellas realiza el maratón de todos sus Iron Man con resultados destacados. A partir de aquí, pues cuanto más peso y menor técnica tengas... tendremos que ir reduciendo las distancias. Nosotros con 72kg de peso y una técnica de carrera correcta nos hemos encontrado muy cómodos en distancias de hasta 1/2 maratón y ritmos de entre 4' 15"/km y 3' 30"/km. Se trata pues de unas zapatillas rápidas que piden que salgamos a correr con un dorsal en el pecho y ganas de exprimirlas a fondo!

Conclusión

Estamos ante el debut de la casa británica Inov-8 en el mundo de las zapatillas de asfalto y no nos han decepcionado. Teníamos unas expectativas muy altas teniendo como antecedentes algunos de los exitosos modelos de la gama de Trail Running y somos conscientes de que deben madurar sus productos y sobretodo deben trabajar para ampliar su gama de zapatillas, y así poder ofrecer una gama más amplia y completa de modelos.

Respecto a las Inov-8 Road X-Treme 250 nos han sorprendido el buen nivel de amortiguación que consiguen en una zapatilla de tan solo 234g de peso y que hace de ellas unas zapatillas aptas para distancias cortas y medias para la mayoría de público hasta los 80kg de peso. Algunos elegidos gracias a su peso contenido y excelente técnica de carrera podrán aventurarse a realizar una maratón con ella, pero insistimos que no creemos que sea su distancia ideal. En cualquier caso, son unas zapatillas para gente iniciada en el atletismo que ya goce de una buena técnica de carrera, a parte de una buena forma física, ya que con ellas en nuestros pies la velocidad de crucero va a ser inevitablemente alta, dentro de las posibilidades reales de cada uno, claro está! Se trata sin lugar a dudas de aquel tipo de zapatillas que cuando las compras deberían incluir de regalo un dorsal a alguna carrera popular, ya sea un cinco mil, diez mil o media maratón, pues su hábitat natural van a ser las competiciones, los días de series a ritmos muy altos o en entrenamientos exigentes donde trabajemos los ritmos de competición.

Las Inov-8 Road X-Treme 250 nos dejan un buen sabor de boca pero tenemos ganas de más, y ya estamos impacientes para ver como evoluciona este modelo y hacía donde enfocan toda la colección de Road la gente de Inov-8.

PROs y CONtras

PROS:


  • +Ligereza

  • +Flexibilidad y comodidad en marcha

  • +Transpirabilidad

  • +Colorido actual y atrevido


CONTRAS:

-Ausencia total de elementos de control de pisada

-Falta de reactividad en la pisada

-Durabilidad

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningRoad X-Treme 250 - Inov-8
Talla US109
Talla US13