Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 254 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Hoka One One - Vanquish 2

Vanquish 2 - Hoka One One

Publicado hace 156 día(s)

Introducción

En 2009 Chris MacDougall nos ponía la piel de gallina con su "Nacidos para correr". La historia de corredores Tarahumara comiendo chía y corriendo sobre huaraches en perfecta harmonía con la salvaje naturaleza de las Barrancas del Cobre mexicanas, leyendo sus páginas, a quién más quién menos nos entraron ganas de descalzarnos y correr enrolados en lo más nuevo del momento: el minimalismo estaba en pleno apogeo.

A quienes parece que no consiguió emocionar la novela fue a Nicolas Mermoud y Jean-Luc Diard, dos ex-empleados de Salomon que dejaron la compañía para fundar Hoka One One en 2010 y remar contracorriente. Su propuesta maximalista traía el pensamiento divergente al mundo del running: Suelas sobredimensionadas, perfiles muy altos y ultra-amortiguación. En las antípodas del minimalismo, con Hoka One One llegaba el maximalismo al running.

Desde entonces Hoka One One ha crecido y se ha asentado en el mercado del running internacional como una de las marcas con mayor crecimiento y, atención, una de las que tienen clientes más satisfechos ¿Seguirán en la linea estas Hoka One One Vanquish 2?.

Nos llegan hoy estas Hoka One One Vanquish 2 que prometen lo habitual en la marca: una carrera cómoda con máxima amortiguación en una zapatilla mucho más ligera de lo que aparenta y no exenta de respuesta. En quanto a amortiguación y peso, las Hoka One One Vanquish 2 se sitúan en el centro del catálogo asfaltero de Hoka One One, que tendría en los extremos a las Hoka One One Tracer, las zapatillas más rápidas de la gama, y las Hoka One One Bondi 4, la quintaesencia del maximalismo.

Nos vamos ya a devorar kilómetros con ellas y a explicaros nuestras sensaciones en este análisis exhaustivo, ¿nos seguís?

Primeras impresiones

Como con todos los modelos de Hoka One One que hemos tenido en las manos, nos llama la atención el sobredimensionado de la mediasuela, estamos ante las Hoka One One Vanquish 2, una zapatilla que se eleva 32 mm en el talón, y la ligereza del conjunto, que contradice el aspecto de bota de dibujos animados que te sugieren a primera vista, y es que estas Hoka One One Vanquish 2 solo llegan hasta los 289 g en el 9.5 US que nos vamos a calzar

El diseño combina llamativos azules con detalles en amarillo lima, lo que nos dá un aspecto entre pop y marinero que puede encajar a más de uno. Y si este no nos gusta, la marca ahora californiana nos ofrece tres alternativas más para que no sea por el color que nos quedemos sin nuestras Hoka One One Vanquish 2.

Un upper estructurado pero flexible, hasta tres compuestos en la mediasuela, una cierta rigidez que promete respuesta, muchos aspectos a analizar y muchas ganas de gastar con ellas el asfalto y, en cuanto nos las calzamos, la sensación de caminar sobre un colchón de plumas. ¿como se transmitirá esto a la carrera?

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela es la parte más llamativa de las Hoka One One Vanquish 2, un perfil muy alto, de 32mm en el talón y 27mm bajo los metatarsos, nos lleva a unos 5 mm de drop que pretenden favorecer una carrera natural con aterrizaje sobre el medio o antepié.

Las Hoka One One Vanquish 2 nos muestran una mediasuela formada por tres piezas de diferentes compuestos y dureza para tres objetivos muy claros: amortiguación, respuesta y estabilidad.

La parte azul de la mediasuela está formada por el compuesto más blando de los tres, és la que tendremos más cerca del pie y la que nos va a dar el tacto blando y cómodo característico de estas Hoka One One Vanquish 2. La pieza blanda, algo más dura, aporta rigidez al conjunto y, ya al intentar doblarla manualmente, vemos que nos devuelve bien la energía, con un cierto efecto catapulta, en carrera va a ser la encargada de ayudarnos a correr rápido. Además, esta pieza queda expuesta en la suela en toda la zona del mediopié, por lo que le vamos a tener que exigir una cierta resistencia a la abrasión que alargue la vida útil de la zapatilla. Por último, una estructura mucho más rígida, de color amarillo lima en las imágenes, se va a encargar de estabilizar el conjunto dando rigidez y un punto de soporte a la zona del talón.

Una vez en marcha la mediasuela responde como nos habíamos imaginado. A la sensación de máxima amortiguación se le une una buena respuesta, el retorno de energía funciona y, cuando les exigimos velocidad, las Hoka One One Vanquish 2 nos empujan hacia adelante ayudándonos a aumentar el ritmo.

Suela

La suela de las Hoka One One Vanquish 2 está reforzada por dos piezas de caucho, la primera, más dura y resistente a la abrasión en el talón y la segunda bajo el antepié, algo más blanda para ofrecer mejor tracción en el momento de propulsarnos hacia adelante.

Durante el centenar y medio de kilómetros que le hemos dado a esta prueba con las Hoka One One Vanquish 2 nos ha gustado el tacto blando de la suela, que se agarra bien a superficies regulares incluso cuando estando mojadas, son unas zapatillas diseñadas para pisar asfalto, aceras, carril bici y, como mucho, tierra compactada o pistas en buen estado. Sobre terrenos más sueltos el taqueado poco profundo hace que pierdan adherencia y además, los agujeros de la mediasuela enseguida encuentran piedras del tamaño adecuado para que encajen y transportarlas así unos kilómetros. Los caminos no son su terreno y, al pisarlos, rápidamente nos damos cuenta de que las hemos sacado de su zona de confort.

No nos ha gustado el desgaste de la suela, que empieza a ser demasiado evidente a estas alturas, entendemos que el compromiso entre tracción y durabilidad es delicado pero creemos que la durabilidad va a ser uno de los aspectos a mejorar en la versión 3 de las Hoka One One Vanquish 2.

 

Upper

El upper de las Hoka One One Vanquish 2 es otro de los aspectos importantes a analizar. Está formado por una sola pieza de una malla bastante tupida de forma que toda la estructura y el soporte se lo da una rejilla plástica asimétrica pegada a la malla que recubre toda la zapatilla.

La pieza única presenta ventajas evidentes: si no hay piezas que unir, no hay costuras y si no hay costuras, minimizamos el riesgo de rozaduras durante la carrera. Por otra parte, tendremos un upper muy flexible, que se adaptará perfectamente a los movimientos del pie proporcionándonos una carrera cómoda pero, ¿que hay de la sujeción? Aquí entra en funcionamiento la rejilla 3D asimétrica que recubre externamente la malla dotando de estructura al conjunto y evitando movimientos indeseados del pie en carrera que nos podrían causar problemas e incluso lesiones. Los de Hoka One One ponen énfasis, y así lo recogemos, en el diseño asimétrico de la rejilla, los rombos que la forman cambian de tamaño i disposición según la zona en la que se encuentran, por ejemplo, en la zona interna y junto al puente, la rejilla es más densa, y se dispone en diagonal y no paralela a la suela, como en el exterior. Con este diseño diferencial se pretende que el upper se encargue de aportar un cierto control en la pisada en estas Hoka One One Vanquish 2, sin olvidarnos de que se trata de unas zapatillas neutras.

El talón viene reforzado desde la suela y la horma, y se completa el trabajo de control con una pieza semirígida que mantiene siempre el pie bien sujeto en esta zona.

Corriendo con las Hoka One One Vanquish 2 hemos sentido el pie siempre bien sujeto y protegido, el upper aporta un pequeño extra de prevención de los movimientos laterales del pie que se agradece, especialmente si tenemos en cuenta que corremos sobre un perfil muy alto. Un aspecto a mejorar está en la transpirabilidad de la malla, y es que nos ha tocado probar estas Hoka One One Vanquish 2 a pleno sol y con temperaturas rondando los 30º y hubiéramos agradecido notar un poco más el aire refrescando nuestros pies, cosa que la densidad de la malla y la rejilla plástica no permiten demasiado.

Horma

La característica principal de la horma de estas Hoka One One Vanquish 2 es su forma prácticamente de nido, que envuelve el pie para dar mayor estabilidad y control en la pisada, contrarrestando así los problemas que podría provocar un perfil tan alto. No pones el pie encima de la horma, sinó dentro de ella, el sistema se aplica en todos los modelos de Hoka One One y está pensado para proporcionar estabilidad extra en carrera sin tener que hacer añadidos y ahorrando peso. Es lo que desde California han llamado “horma activa”.

El sistema de horma activa de estas Hoka One One Vanquish 2, realmente funciona a las mil maravillas consiguiendo una pisada estable pese a la altura en la que nos movemos en carrera, pero hay que decir que hemos necesitado un par de salidas para habituarnos al control que nos proporciona la horma, ya que teníamos la sensación casi de llevar unas plantillas que nos marcaban mucho en la zona del puente. Quizás no sea ningún problema para corredores de mucho puente, pero los que tiren hacia los pies planos notarán la horma bajo el puente y los plantilleros tendrán que tener en cuenta que ese efecto se sumará a la corrección que aporten sus plantillas. Nosotros nos hemos acabado acostumbrando y hemos corrido rápido y cómodo con y sin plantillas, pero creemos que es un aspecto a considerar.

Todo lo dicho hasta ahora no quita que la horma es lo suficientemente ancha para meterle unas plantillas sin ningún problema, además, ese nido que forma la mediasuela para acomodar el pie hace que el borde de las plantillas no entre en conflicto con el upper. Los que corréis con plantillas ya sabéis a qué nos referimos: uppers rasgados por el roce con las plantillas, pués bien, con estas Hoka One One Vanquish 2 no tendréis ese problema.

Dinámica

La característica más llamativa de las Hoka One One Vanquish 2 vuelve a ser la amortiguación. Mientras corremos estamos teniendo siempre la sensación de estar totalmente aislados del terreno, muy protegidos y pisando en blando. Esto, aunque pueda parecer una contradicción, no se traduce en falta de respuesta ya que la rigidez que aporta la segunda capa, la blanca, de la mediasuela nos da un conjunto que tenemos que forzar a flexar y que nos devuelve bien la energía empujándonos hacia adelante. Aquí se nota el diseño meta-rocker de estas Hoka One One Vanquish 2, es decir, que los californianos han buscado que la zapatilla flexe a la altura de los metatarsos con lo que le vamos a sacar mayor rendimiento si nuestra pisada va por ahí. Por el contrario, si taloneamos en exceso nos encontraremos con una transición poco fluida que no nos va a deja correr con comodidad, llegando a tener incluso la sensación de que la forma de la mediasuela te frena al golpear el talón en el suelo. Es curioso, pero en nuestro caso esto se ha traducido en mejores sensaciones a ritmos medio-altos que en rodajes de recuperación donde el ritmo más cansino nos lleva a aterrizar más con el talón.

La ligereza de las Hoka One One Vanquish 2, 289g en un 9.5US, junto con la eficacia en el retorno de energía de la mediasuela nos han revelado una zapatilla capaz de ayudarnos a correr mucho más rápido de lo que su aspecto nos sugería. No nos ha costado demasiado rodar con ella a ritmos alegres cercanos a los 3’45”, ritmos más que respetables para este humilde probador, y no hemos tenido en ningún momento la sensación de que nos limitaran en carrera.

Conclusión

Sin lugar a dudas, las Hoka One One Vanquish 2 son unas zapatillas completamente diferentes a todo lo que habíamos probado hasta ahora. El perfil altísimo y la máxima amortiguación es lo primero que destaca pero, al acumular kilómetros juntos hemos aprendido a valorar las tecnologías que incorporan y, sobretodo, la valentía en el pensamiento divergente de sus creadores y la coherencia con la que han desarrollado todos los detalles de la zapatilla a partir de su idea original.

Tenemos una zapatilla que nos permite correr muy protegidos, completamente aislados del terreno y muy amortiguados pero que, a la vez, promociona una técnica de carrera eficiente basada en los apoyos sobre los metatarsos y nos devuelve la energía con generosidad, empujándonos hacia adelante en cada pisada… siempre que no taloneemos mucho, eso no lo tolera demasiado.

Mención aparte, merece la ligereza de una zapatilla tan voluminosa y protegida como la Hoka One One Vanquish 2, se ha conseguido meter en menos de 300g una gran zapatilla de entrenamiento, enhorabuena por ello.

Hemos analizado al detalle una excelente zapatilla de entrenamiento que hará las delicias de corredores de pisada neutra o incluso aquellos que busquen un ligero control de pisada, que muevan pesos medios y elevados y quieran correr grandes distancias, incluídas las maratones, a ritmos no demasiado exigentes, y que valoren el confort en carrera, en eso son difícilmente superables.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodidad: correr sobre un colchón.

  • Respuesta: mucho más rápidas de lo que aparentan.

  • Ligereza.

  •  


CONtras:

  • Durabilidad de la suela.

  • Poca transpirabilidad en el upper.

  • Precio.


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoVanquish 2 - Hoka One One
Talla US109.5
Peso (gramos)228289
Mesh9095
SuelaDelantera100103
SuelaTrasera7291
PerfilTrasero3241

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Vanquish 2 - Hoka One One
Talla10.09.5
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.09.0
Fit arco9.07.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié6.010.0
Amortiguación talón8.010.0
Amortiguación global7.010.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad10.07.0
Soporte talón8.09.0
Soporte antepié6.09.0
Soporte global7.09.0
Agarre en seco9.08.0
Agarre en mojado8.07.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista6.06.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.06.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta5.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta8.08.0
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar6.08.0
Sujeción collar9.09.0
Transpirabilidad9.06.0
Impermeabilidad6.07.0
Reflectantes5.07.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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