X-Scream 3D W - Salomon

X-Scream 3D W - Salomon

Publicado hace 307 día(s)

Introducción

La marca francesa Salomon tiene una dilatada historia que la ha hecho posicionarse como referente para muchos atletas. Establecida en 1947 como una empresa familiar, fue creada por unos amantes de los deportes de montaña. Es por eso que son conocidos mundialmente por haber desarrollado productos revolucionarios en el mundo del esquí así como también soluciones innovadoras en trail y otros deportes.

El ADN rompedor de esta empresa quedó patente cuando decidió dar el salto al calzado deportivo de asfalto. Aprovechando su larga experiencia en montaña, Salomon ha desarrollado un catálogo de asfalto con 3 gamas: la gama alta (S Lab), la de amortiguación y entrenamiento y la Lightweight, pensada para ritmos rápidos.

Dentro de la gama de entrenamiento ha caído en nuestras manos las Salomon X-Scream 3D, unas zapas diseñadas con la promesa de convencer a los corredores por su ajuste, el agarre en la mayor parte de superficies del paisaje urbano, y una pisada amortiguada.

Sabiendo que la marca francesa lleva años innovando para que los corredores puedan disfrutar de la montaña con seguridad, creemos que las Salomon X-Scream 3D probablemente conseguirán una buena nota en lo que a respuesta en terrenos mixtos se refiere. ¿Nos convencerán igualmente por su amortiguación a la hora de hacer kilómetros?

 

Primeras impresiones

Las Salomon X-Scream 3D forman parte de la gama Citytrail de la compañía francesa. ¿Y qué es esto del Citytrail? Pues no es más que una visión disfradada y marketiniana de la ciudad: un entorno en el que hacer trail urbano. El hecho es que los de Salomon se lo han tomado muy en serio, e incluso han desarrollado una app móvil que ayuda a encontrar rutas en 90 ciudades del mundo. La aplicación, llamada Salomon City trail, anima a explorar las ciudades de un modo distinto y a experimentar la emoción del trail running en un entorno urbano.

Con tanta expectativa alrededor del concepto del Citytrail, creímos que las X-Scream 3D serían poco menos que un tanque. Pues para nada. Cuando abrimos la caja y vimos las X-Scream por primera vez, nos pareció que estábamos viendo la típica zapatilla de entrenamiento, con un perfil alto pensado para proteger el pie y darle seguridad en la pisada. Pero la verdadera sorpresa nos la llevamos al cogerla. La verdad es que esperábamos un peso muerto, pero la realidad es que han cuidado este aspecto para desmitificar aquello de que para hacer kilómetros toca levantar peso extra con el pie. Obviamente no son unas voladoras, pero para ser una zapatilla de entrenamiento nos parece un buen punto de partida.

Las X-Scream que vamos a tener la oportunidad de probar vienen en tonos verdes y azulados. Son bastante vivos y, como ocurre con casi cualquier zapatilla nueva, estando tan limpias nos parecen un caramelito que nos apetece mucho probar.

Antes de calzarlas las toqueteamos un poco por aquello de conocernos mejor antes de la primera cita en serio. La suela nos parece algo rígida, difícil de torsionar. La parte posterior es tremendamente sólida mientras que la parte delantera es mucho más móvil. Apretamos el upper y las zonas microperforadas ceden con facilidad mientras que las partes con refuerzos termosellados nos piden algo más de caña. La marca de la casa viene en el atado: con el clásico sistema de cordonaje Quicklace para atarlas con sólo apretar.

A simple vista vemos una suela con 3 zonas claramente diferenciadas, de colores y densidades distintas. El taqueado de la suela es multidireccional, suponemos que fruto de la experiencia de Salomon a la hora de dar tracción en una gran variedad de superficies.

Nos las probamos y lo primero que notamos es que la horma es algo pequeña. Apretamos el Quicklace y notamos cómo la bamba abraza el pie sin sentir agobios. En conjunto la notamos bastante cómoda y decidimos salir a rodar con ellas para comparar sensaciones y ver cómo se comportan. Primero las probaremos en asfalto, después entraremos en una pista ancha con tierra suelta y acabaremos probándola por la zona ajardinada de un parque.

Mediasuela y amortiguación

Como decíamos, la mediasuela está formada por tres compuestos que son los que aportan la firmeza y amortiguación a las Salomon X-Scream 3D. La conjunción de estas tres zonas y densidades diferenciales amortigua los impactos tanto en la zona del talón como en el antepié. 

El primer material, que es el más cercano al upper, está compuesto por EVA comprimida, un material muy habitual en las mediasuelas de Salomon. Esta es la zona que recibe el impacto directo del pie y está diseñado para protegerlo absorbiendo los impactos  y proporcionando una sensación anatómicamente cómoda. Esta pieza se prolonga a lo largo de toda la X-Scream para guiar y estabilizar nuestra pisada.  

El elemento intermedio que encontramos es el 3D Profeel Film, una pieza semirrígida en forma de X que se encarga de que la transición entre el talón y la zona de los metatarsos en la X-Scream sea suave. 

Finalmente, el tercer elemento, el que está en contacto con el taqueado de la suela, está compuesto por EVA moldeada. Esta zona es muy generosa, lo que le da la firmeza necesaria para que la zapatilla sea todo lo firme posible para dar una buena respuesta en terrenos que son inestables como parques o pistas.  

En conjunto, el perfil de la zapatilla es medio, con una relación de 23mm en el talón por 13mm en la zona delantera, lo que nos hace sentir el talón bastante alto y la transición a la parte delantera sea más notable. Lo cierto es que nos parece que la densidad de la EVA le da a la amortiguación un tacto duro, tanto en el talón como en el ante pie. Veremos si esta dureza nos beneficia en los rodajes.  

 

Suela

Las Salomon X-Scream 3D tienen una suela de grosor variable: más espeso y rígido en las zonas de mayor desgaste para conferirle resistencia a la zapatilla y más blando y fino en las partes que necesitan dar dinamismo a la zancada. Nos ha sorprendido ver que la suela deja al aire la mediasuela en varias zonas, dejando además la zona del arco huérfana total de suela. 

En las X-Scream 3D, la suela está compuesta por un polímero propio de la marca: el ContraGrip. A simple vista vemos que la suela se divide en tres zonas con tres densidades y colores diferenciados. Zona del talón más espesa, con cortes transversales y longitudinales que facilitan la entrada para aquellas que talonean. Esta zona está compuesta por un contragrip de alta densidad, más duro y resistente a la abrasión, que nos ha permitido hacer kilómetros sin ver comprometida para nada su funcionalidad.  

Una zona análoga en el interior del antepié con taqueado en forma de pentágono y espesor elevado ayuda a dar una buena respuesta en el despegue de la zancada. En cambio la zona exterior del antepié y la parte intermedia del talón con forma de herradura tienen un taqueado más fino y flexible también en este caso con forma pentagonal. Los pentágonos de la zona delantera, sin embargo, están más espaciados y son menos profundos, ofreciendo un buen agarre.

En el arco la suela desaparece y deja totalmente a la vista la EVA inyectada de color verde y su inserción con la placa semirrígida del Profeel Film en la zona del antepié. Tres ranuras transversales y dos longitudinales a lo largo de la zona delantera y de los metatarsos liberan algo el pie para no comprometer la dinámica de la pisada y facilitar la flexión.

Toda la complejidad de esta suela nos ha permitido rodar muy cómodas por donde nos ha apetecido. Y la verdad es que hemos tenido la tranquilidad absoluta de que el agarre era excelente en todo momento, incluso en zonas de hierba y césped húmedo. Sin duda nos parece uno de los puntos fuertes de las X-Scream 3D.     

Upper

Si la suela de las Salomons X-Scream 3D ya nos había sorprendido gratamente, otro tanto nos ha pasado con el upper, que es tremendamente transpirable y a la vez muy resistente pero sin dar sensación de agobio al pie.

La estructura microperforada del mesh es muy maleable y nos gusta porque no nos da sensación de claustrofobia. Además, está protegido por una capa de termosellados en forma de zigzag que nos recuerdan casi a una M y una O (de Salomon). Estos termosellados con tecnología Sensifit son extraordinarios por partida doble. En primer lugar porque refuerzan el interior y exterior de la zapatilla evitando el clásico problema de rotura por desgaste en una zona de mucha torsión. Pero, además, porque estos termosellados sinuosos se alargan hasta casi el talón por la parte posterior y conectan con los ojales cosidos de la parte superior de la bamba, por lo que al apretar el cordonaje, realmente notamos como si el pie quedase envuelto en una especie de calcetín flexible. La sensación es muy buena, y la tecnología Endofit de estas Salomon X-Scream 3D le da una vuelta más de tuerca al ajuste. Se trata de una especie de funda interna que une la lengüeta con la suela dando la sensación de que casi podrías correr sin calcetines. Es cierto que la tela de esta lengüeta es más espesa y compromete algo la transpirabilidad, pero si no eres de las que sudan en exceso, no te va a resultar un inconveniente.

Los ojales de las X-Scream 3D no están integrados en el upper sino que son una extensión pegada a los termosellados. Nos ha sorprendido que los ojales, recubiertos de una tela rígida y resistente, en realidad están hechos de una pieza de plástico pensada para eliminar la fricción en el momento de estirar y apretar los cordones. Sólo en la parte superior del upper, ya en la zona del collar, encontramos un ojal convencional, reforzado por una pieza plástica.

Volviendo a la lengüeta, encontramos el sistema de atado Quicklace, marca de la casa, rematado con un bolsillo en la parte superior para guardar el cordón sobrante una vez las hemos ajustado. A pesar de que esta lengüeta es alta, lo cierto es que el uso del bolsillo queda entorpecido por el cordón, ya que el bolsillo y el último ojal de la zapatilla quedan paralelos. Sin más, sólo tuvimos que darles un par de usos a las X-Scream 3D para acostumbrarnos a apretar un poco para poder guardar los cordones en el bolsillo.     

El collar es bajo y simétrico en los laterales, y crece en la zona trasera, donde una pieza rígida sujeta el talón con firmeza pero sin ser aparatoso ni incómodo. En el interior del collar la tela es mullida y a pesar de ser más bajo que otras zapatillas la sensación de sujeción es buena. 

Finalmente y como ya habiamos apuntado hace unas líneas, el mesh es altamente transpirable, lo que lo hace sensible en caso de lluvia. Además, al ser tan maleable, con el paso de los kilómetros se nos ha deformado con una línea transversal en la zona del antepié, donde flexionan los dedos. A pesar de todo y con 200kms encima, no se ha producido ninguna abrasión ni rotura, y esa deformación nos parece una simple adaptación lógica a nuestra pisada, pero que no nos ha provocado roce alguno.

 

Horma

La horma de esta zapatilla es curva, con la zona delantera algo más redondeada. El espacio de las Salomon X-Scream 3D es justo desde el retropié hasta el antepié, pero lo curioso es que la sensación no es agobiante graacias al upper tan maleable que la recubre.

Eso sí, y aquí llegamos a un punto muy relevante, el tallaje de las Salomon X-Scream 3D es más bien justo. Hemos usado la misma talla que calzamos habitualmente y las hemos notado más justas. Incluso a la hora de correr en bajadas pronunciadas y a ritmos altos hemos notado cierta incomodidad en la zona delantera, porque los dedos han topado con alguna zona de roce. Así que recomendamos que las probéis con tiempo y no os fieis de vuestra talla habitual, es probable que tengáis que tirar hacia arriba.

Para los que usáis plantillas esta recomendación aún toma más peso. Hemos probado a ponerle una plantilla y las acepta sin muchos problemas. Eso sí, al ser un número algo justo la sensación no era tan cómoda.

En cualquier caso, la horma de las X-Scream ayuda a que el pie esté bien sujeto y no se produzcan movimientos indeseados dentro de la zapatilla.

 

Dinámica

A lo largo de cinco semanas las Salomon X-Scream 3D nos han acompañado en rodajes de distancias medias hasta tiradas de más de dos horas en las que las hemos podido poner a prueba en múltiples tipos de terrenos. Y a pesar de no ser una zapatilla pensada para los entrenos vivos, también hemos probado cómo respondían en series rápidas.

Sin duda, donde sobresalen es en su polivalencia. En asfalto entran en juego la amortiguación que protege el pie del impacto y, sobretodo, las zonas más densas de la suela que evitan la abrasión y mejoran la tracción. Pero es en zonas ajardinadas y pistas donde se mueven como pez en el agua. Es normal por otro lado, al fin y al cabo es la marca de la casa. En terrenos grasos e inestables las Salomon dan el do de pecho y demuestran un agarre y una tracción realmente buenos. Hemos pisado tierra, hierba e incluso hemos cruzado algún riachuelo sin problema alguno. En cuanto a la durabilidad de la suela, las zonas más densas la han protegido totalmente de la abrasión, y la única zona del taqueado que se nota desgastada es la puntera, puesto que en esa zona los tacos son mucho más blandos para facilitar el despegue.

El upper ha sabido adaptarse a todos los kilómetros que hemos hecho, y nos ha parecido que la transpirabilidad es muy buena. El único desgaste visible en el mesh se encuentra en la zona de flexión de los dedos, donde se ha formado una arruga transversal que, aún así, no ha deteriorado el tejido microperforado. Las zonas temoselladas siguen firmes y estables como el primer día, ni siquiera se muestran arrugadas a pesar de la flexión.

Lo mismo podemos decir del sistema de atado: a pesar de que en la primera salida nos costó guardar el cordón sobrante del Quicklace en el bolsillo de la lengüeta, poco a poco nos acostumbramos a ello. Al principio fuimos muy atentos revisando cada pocos metros que no se saliera del bolsillo y nos pudiéramos tropezar, cosa que es prácticamente imposible que ocurra. Y por banal que parezca, la tranquilidad de saber que no se te va a desatar la zapatilla ni te vas a enganchar el cordón en ninguna parte suma puntos. Al fin y al cabo son los pequeños detalles los que mejoran la experiencia, y este es uno de ellos.

En cuanto a la horma, tenemos que reconocer que el pie queda perfectamente recogido y a pesar de que las X-Scream 3D tienen un tallaje pequeño, la sensación de no tener el pie encajonado es muy acusada.  

La amortiguación es lo que nos ha dejado con la sensación de que se han quedado a poco de ser unas mixtas excelentes. Y es que hemos echado de menos una sensación más blanda en el aterrizaje de la zancada. Las dos densidades de EVA de las X-Scream 3D cumplen su función principal, porque protegen el pie absorbiendo el impacto repetido contra el suelo. Pero la rigidez tanto en el aterrizaje como en la transición hacia la zona del antepié no nos ha permitido rodar totalmente cómodos en las tiradas más largas.

¿Para qué las aconsejamos? Sin duda para tiradas a ritmos cómodos que no son muy largas. En estos casos la amortiguación guía la pisada y garantiza una tracción y absorción del impacto muy buenos.   

 

Conclusión

Las Salomon X-Scream 3D son unas zapatillas mixtas, a medio camino entre el asfalto y el trail, que nos han sorprendido precisamente por eso, por su versatilidad. Los compuestos rígidos de la mediasuela están pensados para proteger al máximo el pie y, a la vez, aportar estabilidad cuando el piso no es tan seguro. Hemos podido correr por asfalto, pista, hierba e incluso nos lanzamos a probarlas por la playa. Y lo cierto es que el agarre y tracción de esta zapatilla son excepcionales. Son su punto fuerte y es magnífico porque te permiten salir a correr sin preocuparte por donde vas a acabar rodando.

Como ya dijimos está claro que no son unas voladoras, sino una zapatilla de base para sumar muchos kilómetros. La durabilidad por tanto ha sido muy cuidada, y no nos ha defraudado. También nos ha convencido el upper, con un mesh extremadamente transpirable y ligero, que hace que cuando corres apenas sientas que el pie va enfundado. Sin embargo nos hubiera gustado tener una sensación más mullida en la amortiguación del pie.

En resumen, las Salomon X-Scream 3D son una muy buena opción para sumar kilómetros en tiradas medias.

 

PROs y CONtras

PROS:


  • Suela con un taqueado multidireccional que nos ha dado agarre tanto en zonas estables como asfalto como en zonas inestables y grasas

  • Sistema de cordonaje Quicklace y bolsillo para guardar el cordón sobrante

  • Agarre del pie que no da sensación de agobio


CONTRAS:

  • Horma pequeña, recomendamos coger medio número más al que estás acostumbrada.

  • Compuestos de la mediasuela que le dan a la pisada una sensación rígida que se agudiza en las tiradas largas.


Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSX-Scream 3D W - SalomonTracer - Hoka One One
Talla US98.5
Peso (gramos)291193

PUNTUACIONES

X-Scream 3D W - Salomon Tracer - Hoka One One
Talla7.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón6.07.0
Amortiguación global6.08.0
Dinámica / Transición de la pisada7.08.0
Respuesta7.08.0
Flexibilidad6.08.0
Soporte talón6.07.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela9.06.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta9.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad5.01.0
Reflectantes6.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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