Sonic Pro W - Salomon

Sonic Pro W - Salomon

Publicado hace 236 día(s)

Introducción

2016 ha vuelto a ser un año de innovaciones para Salomon, una marca que ya está acostumbrada a trabajar con el objetivo de sorprender a los corredores. No es la primera vez que vemos unas Salomon de asfalto, es un concepto que la marca francesa viene tiempo trabajando. Lo que hace especial esta apuesta por el road es que Salomon tiene años de experiencia en montaña, modelando zapatillas preparadas para soportar la dureza de trazados exigentes en cuanto a tracción. Por eso nos parece tan atractivo un modelo de la misma compañía orientada al asfalto, porque es inevitable pensar que todo lo que han aprendido en terrenos tan duros, es una gran base sobre la que trabajar para ofrecernos una zapatilla novedosa.

Los modelos de Salomon para asfalto se dividen en 3 gamas: la gama alta (S Lab), la de entrenamiento y la Lightweight.

En este caso tenemos entre mano un nuevo modelo de la gama ligera, las Salomon Sonic Pro. Se trata de una zapatilla diseñada para ofrecer una tracción positiva en terreno seco y mojado, pero, sobre todo, para disfrutar de entrenos a ritmos rápidos.

Como suele pasar en estos casos, nos asalta la duda: ¿habrá quedado comprometida la durabilidad de la Salomon Sonic Pro siendo como es una zapatilla tan veloz? ¿Nos encontraremos a gusto para exprimirlas a tope?

Primeras impresiones

La estética de las Salomon es inconfundible, destacan por tener un atractivo sencillo y sin artificios exagerados. En este caso ocurre lo mismo. Las Salomon Sonic Pro son llamativas por ser casi exclusivamente mono cromáticas, de un tono violeta oscuro que es a la vez femenino pero no estridente, rematado con el collar y la lengüeta en un color lima más llamativo.    

Cuando las cogemos es evidente que tenemos entre manos unas bambas pensadas para la velocidad. Estas Salomon Sonic Pro, nos parecen muy ligeras (190 gr. en nuestro modelo de prueba). El upper es flexible al tacto, sin costuras y con un mesh bastante perforado, el 3D Strech air mesh. Vemos que han vuelto a apostar por un compuesto tradicional de EVA comprimido, que es marca de la casa y les ha dado buenos resultados. La suela con taqueado diferenciado por zonas y con el 3D profeel film, que ya conocemos también de otras compañeras de menor gama pensadas para dar sujeción y estabilidad.

Cuando nos las ponemos notamos al instante el sistema Endofit, una especie de funda o calcetín interior que abraza el pie dándole una sensación de ajuste preciso sin agobios. Notamos la horma media, con un ajuste holgado en los dedos, que se posicionan sin problemas.

Cuando vamos a atárnoslas, nos sorprende ver el Quicklace, un sistema de atado que ya habíamos probado en sus hermanas menores las X-Scream 3D y que no nos acabó de convencer demasiado en aquella ocasión. Es curioso porque las S-Lab sí que llevan cordones, los tradicionales de toda la vida. Veremos en la prueba si esta vez el sistema nos aporta comodidad.

Las combinaciones de color en el modelo femenino incluyen el modelo morado y lima que hemos podido probar, además de unas monocromáticas de color azul y otras de color rosa.

Lo cierto es que las Salomon Sonic Pro tienen esencialmente la misma construcción que las X-Series, con la misma mediasuela, amortiguación y drop. No podemos evitar ver que las Salomon Sonic Pro son una versión asfaltera de las Sense. ¿Qué significa esto? Básicamente que las tecnologías que convierten a las Sense en una gran zapatilla de trail, se han incorporado en la Salomon Sonic Pro junto con algunos ajustes específicos para que, en este caso, podamos disfrutar en terrenos algo menos agresivos pero igualmente divertidos.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Salomon Sonic Pro está formada por dos piezas diferenciadas. Encontramos el EnergyCell en el talón y EnergyCell + en el resto de la zapatilla. Este material da forma a un sistema pensado para aportar gran reactividad de la energía, pero lo más interesante es que reduce mucho el peso final de la Salomon Sonic Pro, convirtiéndola en una gran compañera para competición o rodajes rápidos.

La Eva comprimida es el compuesto que encontramos a lo largo de la mediasuela, un material que siempre les ha ido bien y por eso es bastante habitual en las zapatillas Salomon. La Eva recibe el impacto directo en la pisada, y está diseñado para proteger el pie absorbiendo el golpe.

En la zona del arco encontramos un elemento intermedio, el 3D Profeel Film, una pieza semi rígida que da consistencia a la transición entre el talón y la zona del antepié.

Con un drop de 8 mm y un talón muy alto, esta zapatilla nos da una sensación de caída en el paso hacia los metatarsos, invitándonos a correr a ritmos altos. En su conjunto el perfil de la Salomon Sonic Pro Pro es alto, con unas medidas de altura de 16/24 mm.

Al probarlas, notamos una amortiguación suave pero a la vez consistente, más bien mullida en la zona del talón. Es una zapatilla que flexa con facilidad, y nos ha hecho notar que la transición es rápida. De hecho, cuando hemos salido a meterles caña casi hemos olvidado que llevamos la zapatilla puesta. Es curioso porque a pesar de que no tiene control de amortiguación las hemos notado estables en todos los niveles de exigencia que les hemos metido. Por otra parte, y a pesar de no hemos notado una reactividad muy acusada, esta zapatilla nos invita a calentar motores y disfrutar de la velocidad.  

Suela

La suela de las Salomon Sonic Pro tiene un diseño especial con tres taqueados distintos para adaptarse al terreno urbano pero también a zonas mixtas que podemos encontrar en parques o espacios verdes.

En las Salomon Sonic Pro, la suela tiene un grosor uniforme y está compuesta por un polímero propio de Salomon: el ContraGrip. Este material tiene trayectoria dentro de la gama de trail de la marca francesa, y es que ha demostrado dar muy buenos resultados. El Contragrip está pensado con dos objetivos: por un lado, tener una respuesta excelente en cuanto a tracción y, por otro, dar mayor resistencia a la abrasión.  

Al echarles un vistazo, vemos claramente una suela con mayor anchura en el antepié y algo menor en el talón, junto con una zona intermedia formada por una fina placa. Es el Profeel Films, que se encarga de unir las dos partes y de dar estabilidad al conjunto.

La zona del talón se ha vaciado, dándole una característica forma de herradura. Este surco deja al aire la mediasuela y hace que en el retropié las zonas interna y la externa trabajen aisladas. En el exterior cuenta con un taqueado transversal, más denso y resistente para soportar la abrasión cuando entramos de talón. En la zona del arco la lámina del Profeel Films se encarga, como habíamos dicho de unir las dos zonas de la zapatilla y a pesar de que las Salomon Sonic Pro no tienen control de pronación, esta pieza le da cierta estabilidad a la pisada.  

En la zona interna del antepié, vemos un taqueado negro mixto, con formas multidreccionales y poca profundidad para dar estabilidad en los cambios de dirección. En la zona exterior, en cambio, tacos asimétricos con más profundidad son la aportación más trailera de Salomon y ayudan a la tracción. Una de nuestras principales dudas cuando vimos las Salomon Sonic Pro quedó disipada en cuanto las probamos. Sin duda Salomon ha aprovechado todo su saber hacer heredado del mundo trail y nos ha sorprendido con la versatilidad de esta zapatilla.

Con las Salomon Sonic Pro hemos podido rodar cómodamente por caminos de tierra y grava, en asfalto, pero, también, en zonas más grasas como césped y hierba. Tampoco el agua las ha puesto en apuros: hemos cruzado zonas mojadas después de un día de lluvia e incluso haciendo algún que otro giro brusco, se han mantenido 100% estables.

Tampoco nos ha defraudado su durabilidad. Con más de 150kms de rodaje, el taqueado de la suela sigue como nuevo. Ni siquiera la zona más espesa del talón muestra la típica abrasión por entrada de la zancada. Eso sí, los tacos más pequeños se han llenado de piedras de nuestras salidas por zonas de grava, lo que a pesar de todo no nos ha restado ni en comodidad ni en seguridad.

Upper

El upper de las Salomon Sonic Pro es liviano y muy transpirable. Obviamente la otra cara de la moneda es que, en caso de lluvia, son muy permeables y el pie se nos moja enseguida. Con un aspecto algo futurista, la densidad del mesh es más porosa en los laterales del retropié en comparación con la zona del antepié. Indiscutiblemente la estructura delantera más densa le da más durabilidad a esta zona, que suele llevarse muchos roces y acaba siendo la zona más débil. 

Estos refuerzos termo sellados, que Salomon denomina Sensifit, toman la familiar forma en zig-zag que comparte con muchos otros modelos de la marca y se alargan hasta el talón, aportando un refuerzo en la sujeción.

Como en otras zapatillas de la marca, estos termo sellados con la tecnología Sensifit nos han parecido excelentes. Actuando como refuerzo del exterior de la zapatilla, evitan cualquier rotura por torsión pero, además, al alargarse hasta el talón y estar conectados con los ojales, al apretar los cordones la sensación es de tener el pie cómodamente sujeto en una especie de calcetín suave.  

Conectando con los termo sellados, las Salomon Sonic Pro vienen con el también habitual sistema de atado rápido Quicklace. Los cordones, extremadamente finos y rígidos que funcionan a través de unos ojales que no están integrados en el upper sinó que están cosidos a las terminaciones de los termo sellados en zigzag. 

Nos gusta especialmente la malla micro perforada de la zona en zig-zag del retropié: un tejido extra fino que ayuda a que la ventilación sea excelente. El nylon más espeso en la zona interior y en el tobillo es suave al tacto y está libre de sobrantes que pudieran hacernos sufrir algún roce. Esta zona es la menos expuesta a la ventilación, pero es de esperar si queremos tener una estructura lo bastante fuerte como para sujetar el pie con seguridad.

Si nos centramos en la durabilidad, los kilómetros no han provocado ninguna rozadura ni degradación en el upper, ni siquiera en aquellas zonas en que la torsión excesiva podría haber generado claras marcas. Vale la pena destacar que, a pesar de no sufrir daños, el upper se ha deformado adaptándose a la dinámica de nuestra pisada. Esto se debe a que las Salomon Sonic Pro tienen un upper realmente liviano, lo que por otra parte no ha provocado una merma en el rendimiento de la zapatilla.

Sin embargo no podemos olvidarnos de destacar que las microperforaciones del upper son muy transpirables. De hecho, cuando hemos entrenado en tierra seca, estas zonas de la zapatilla se nos han teñido de marrón. ¿Qué pasa cuando tiras tierra encima de algo mojado? La tierra se queda adherida, ¿verdad? Lo mismo ha pasado en las zonas que han evacuado la humedad que íbamos generando al rodar. Y a pesar de que estéticamente no sea muy bonito, nos ha dejado los pies secos y ventilados que, al fin y al cabo, ¡es de lo que se trata!

Horma

La horma de la Salomon Sonic Pro es curva. Con la puntera redondeada, la zona del antepié es algo más ancha, dejando que el pie tenga una posición cómoda y natural. Por el contrario, en la zona del arco la horma se estrecha manteniendo el pie encajonado hasta el mismo talón pero sin dar sensación de agobio.

A pesar de que este modelo tiene un upper muy maleable, en caso de necesitar plantillas personalizadas, recomendamos probarlas con calma. El tallaje de estas Salomon Sonic Pro es bastante común, y nos ha permitido usar el mismo número que calzamos habitualmente En cuanto a aquellas que tengáis problemas de juanetes, la recomendación de probarlas toma aún más peso, porque es posible que podáis tener algún problema de comodidad.

En resumen, la sujeción del pie es buena, especialmente en la zona del arco y el talón que evita movimientos y rozaduras mientras corremos, dejando más espacio para una posición cómoda de los dedos.

Dinámica

Cuando tuvimos por primera vez las Salomon Sonic Pro en nuestras manos supimos que no serían una zapatilla más, sino que esta vez tendríamos que currárnoslo para que nos enseñaran todo lo que son capaces de hacer. Como ya comentamos, la ligereza las descarta como calzado para tiradas largas y suaves. Así pues, las hemos sacado a pasear a ritmos vivos, sobre todo para hacer series rápidas y rodajes medios. Eso sí, durante 5 semanas hemos hecho un poco el gamberro para ver si realmente las Salomon Sonic Pro tenían algún guiño a la tradición montañera de Salomon. Y no nos han defraudado.

No son unas voladoras, es cierto, pero al tener una posición del retropié más bien alta, la sensación de despegue desde la puntera es notable. Puedes salir a correr con ellas a ritmos relajados pero no te harán disfrutar ni la mitad que si las exprimes un poco. Te lo podemos confirmar, no se arrugan si las aprietas y a pesar de que no tienen control de estabilidad, en caso de ligera pronación demuestran ser fiables gracias a la placa intermedia del 3D Profeel.

Nos ha gustado la capacidad de adaptación que tienen, gracias a una suela pensada para favorecer los cambios de dirección y convertir los terrenos inestables en zonas accesibles. Una buena opción si eres de los que en tus rodajes asfalteros también cruzas parques con terrenos grasos. Las hemos probado en tierra, en zonas de césped y hemos puesto a prueba el agarre en tramos mojados y la respuesta ha sido muy buena. Nos dan confianza, y eso es lo que importa cuando nos calzamos para salir a rodar.

Otro punto a su favor es el ajuste de las Salomon Sonic Pro. Gracias al sistema de calcetín interior que casi parece un guante de neopreno el pie se nota mullido, sujeto pero no aprisionado. Es una lástima que esa lengüeta tan cómoda sea a la vez tan espesa que no deje apenas que transpire el pie en esa zona. Por lo demás, el upper nos ha parecido casi perfecto, con zonas micro perforadas para que notes el pie ventilado y termo sellados que le dan mayor consistencia a la zapatilla. Ni una sola rotura nos hemos encontrado con el uso que le hemos dado.

En cuanto a la sensación de la amortiguación no es demasiado exagerada. La suela protege de las inestabilidades del terreno pero el compuesto de Eva no nos ha privado de sentir el suelo por el que pisamos. A esto hay que añadir la plantilla de Ortholite, que nos ha parecido todo un acierto. Además de que no se deforma con los kilómetros y que, por más que hemos sudado, no ha cogido olor, nos ha dado la sensación de tener un extra de amortiguación, una primera base mullida para nuestros pies.

En resumen, nos lo hemos pasado muy bien testeando las Salomon Sonic Pro, una zapatilla polivalente, con un agarre óptimo en terrenos inestables, un upper liviano y cómodo y una capacidad de tracción y de absorción del impacto que las convierten en una gran opción para corredoras de peso medio y ligero.

Conclusión

Si estás buscando una zapatilla ligera, con una buena amortiguación y que sea una gran compañera en tus entrenos rápidos, las Salomon Sonic Pro son una muy buena opción.

Nos ha gustado la comodidad, con la tecnología Endofit estructurada como una especie de calcetín que envuelve el pie unido a una horma media en la que todo está en su sitio y nada nos da sensación de presión. Pero también nos parece una magnífica opción gracias al sistema de termosellados superpuestos del Sensifit, que al conectar prácticamente toda la zapatilla con los ojales, hace que la sujeción sea muy buena.

Como ya descubrimos en alguna de sus hermanas de menor gama, la suela de las Salomon Sonic Pro despliega el conocimiento amasado por Salomon durante años en el mundo del trail. A pesar de los kilómetros, la abrasión sufrida en entrenos rápidos y el uso algo gamberro que le hemos dado para probarlas en zonas off-road, las suelas nos han regalado una tracción destacable. Algo a tener en cuenta para esos entrenos en los que no sabes muy bien por dónde vas a acabar.

Y ya lo dijimos, las Salomon Sonic Pro no están pensadas para sumar kilómetros y kilómetros, sino para que nos acompañen en esos entrenamientos de calidad en los que nos gusta disfrutar de la velocidad y que nos ponen a punto para apretarnos las tuercas el día de ponernos un dorsal.

En resumen, nos parece que Salomon ha creado una zapatilla polivalente para corredores de peso medio y ligero que no quieren preocuparse por el terreno por el que van a correr antes de salir a la carrera. Una zapatilla con un fit sencillamente cómodo y unas prestaciones muy cuidadas.

PROs y CONtras

PROS:

- Sistema Endofit que envuelve el pie y lo mantiene sujeto.

- Ligereza y transpiración excelentes del upper.

- Suela con buen agarre en terrenos mixtos e inestables.

- Suela com excelente adherencia en terrenos compactos.

- Diseño casi monocromático muy atractivo.



CONTRAS:

- Un sistema de atado convencional podría resultar más cómodo para correr en asfalto.

- La transpirabilidad se pierde en la zona de la lengüeta. 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSonic Pro W - SalomonTracer - Hoka One One
Talla US98.5
Peso (gramos)224193
Mesh10690
SuelaDelantera11196
SuelaTrasera8872
PerfilTrasero027

PUNTUACIONES

Sonic Pro W - Salomon Tracer - Hoka One One
Talla8.08.5
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco7.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón9.07.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta5.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales5.06.0
Acolchado collar4.06.0
Amplitud collar5.07.0
Altura collar5.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad3.01.0
Reflectantes4.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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