Cloudsurfer 2016 - On Running

Cloudsurfer 2016 - On Running

Publicado hace 290 día(s)

Introducción

Sin duda alguna, las On Running Cloudsurfer 2016, al igual que los otros modelos de On Running, constituyen una revolución en cuanto al proyecto en general y en cuanto a la tecnología y concepto en particular. Nadie va a quedar indiferente al ver las On Running Cloudsurfer 2016, una zapatilla de la marca suiza que lleva desde el año 2010 haciéndose hueco en un mercado donde la competencia es altísima. Por esta razón, por la dificultad de adquirir una posición distinguida dentro del mundo runner, las On Running Cloudsurfer 2016 nos ofrecen todo un abanico de características distintas e innovadoras respecto a cualquier otra zapatilla. Encabezando esa distinción se sitúa la tecnología CloudTec, dando a las suelas de On Running un signo de identidad innovador. Veremos a ver en qué consiste y cómo se comporta en acción.

Las Cloudsurfer son unas zapatillas catalogadas dentro del segmento de las mixtas, y veremos que tanto por peso como por dinámica encajan perfectamente en esa franja que permite ir rápido con ellas, pero sin llegar a volar. Los corredores de pisada neutra van a encontrar en ellas unas grandes aliadas, sin embargo, la marca no cierra la puerta a otros tipos de pisada, más bien al contrario, veremos que una de las características de la suela es su adaptación singular a prácticamente todos los tipos de apoyo, algo que sin duda también las hace especiales.

Olivier Bernhard, reconocido deportista en el mundo del triatlón, fue el principal ideólogo en la creación del proyecto On Running y actualmente forma parte del cuerpo directivo de la empresa. El proyecto se inició a partir de los problemas de rodilla de un ingeniero suizo, por lo que podemos deducir que la idea de base es proteger de los impactos que recibe nuestro cuerpo cuando corremos. Esto nos da una idea de qué nos podemos encontrar al calzarnos unas On Running Cloudsurfer 2016, pero esto lo iremos descubriendo más adelante.

Deportistas como los triatletas Miquel Blanchart y Caroline Steffen utilizan las On Running obteniendo grandes resultados. Vayamos descubriendo qué nos ofrecen estas zapatillas.

 

Primeras impresiones

Abrimos la caja y viéndolas por primera vez se nos esboza una sonrisa puesto que el diseño es realmente bonito y por qué no, también elegante y con clase. No cabe duda de que hoy en día muchas de las cosas que compramos nos entran primero por los ojos y las On Running Cloudsurfer 2016 están diseñadas con mimo y cuidan al detalle la imagen, primer punto positivo.

En la caja nos encontramos también una tarjeta para registrar en la web nuestras On Running. De esta manera, si estamos interesados, recibiremos información de la marca y podremos comentar nuestra experiencia con las Cloudsurfer con otros usuarios.

Al tacto son agradables, no excesivamente suaves, pero sí detectamos que los materiales son de calidad y los acabados y rematados de todas las zonas están hechos con sumo cuidado. Vemos también la cantidad de detalles que envuelven las On Running Cloudsurfer 2016, nos llama la atención el cuidado con el que la marca trata cada parte de la estructura.

Pero sin duda, hacia donde más se nos van los ojos es a la parte de la suela. No podemos esconder nuestras ganas de calzárnoslas y ponernos a correr sobre las ‘nubes’, esa estructura que comentaremos más adelante y que se postula como característica principal de la marca suiza.

Ya en los pies y en estático, notamos una sensación sorprendentemente distinta a una zapatilla ‘convencional’. Es una sensación agridulce, me explico… por un lado notamos una sensación que sí nos recuerda a estar como flotando, como si estuviéramos separados del suelo al andar y como si debajo de nuestros pies llevásemos algo que nos hace flotar. Por otro lado, y siempre hablando de una primera sensación, notamos que la zapatilla nos transmite cierta inestabilidad. Pero como más tarde detallaremos, estas primeras impresiones las iremos matizando en base a una percepción más real en el momento en que comencemos a hacer kilómetros, donde como veréis, los matices menos positivos se convierten en agradables sensaciones y muy buenos resultados. 

 

Mediasuela y amortiguación

  

Estamos acostumbrados a centrarnos en la mediasuela a la hora de tratar el tema de la amortiguación en la inmensa mayoría de zapatillas del mercado. Sin embargo, en las On Running Cloudsurfer 2016, como en el resto de modelos de On Running, el protagonismo de este cometido se traspasa casi por completo a la suela por razones obvias. Y decimos casi, no por completo, dado que la EVA de alta calidad que compone la mediasuela de las Cloudsurfer, es de una densidad diríamos que media, no demasiado blanda ni tampoco rígida en exceso. Tras más de 220 kilómetros, pensamos que la mediasuela nos aporta en gran medida la estabilidad que demanda una zapatilla de estas características. Si bien el tipo de amortiguación podría hacer que las On Running Cluodsurfer 2016 sufrieran de inestabilidad, la forma y contundencia de este elemento estructural, dotan a estas zapatillas de un equilibrio aceptable. Tal vez disminuyendo algo su perfil, acercando el pie un poco más a la suela, se podría dar un paso más hacia la consecución de algo más de estabilidad.

La mediasuela está dispuesta en un solo bloque, prácticamente simétrico en la parte exterior e interior y, a diferencia del modelo anterior que era bastante lineal, el diseño de la versión 2016 rompe la homogeneidad para cambiar de forma dependiendo de la zona del pie. Así, encontramos que en el antepié y retropié, la forma sí que es lineal ascendente de delante a atrás, acumulando un drop de 7mm. Sin embargo, esta suavidad en el trazado de la mediasuela, se ve alterada por la zona del mediopié, donde se observa una elevación que dota a la zapatilla de mejor apoyo y más estabilidad.

En cuanto a la flexión, podemos decir que si la cogemos por los extremos e intentamos doblarla, observamos que podemos hacer con ella casi la forma de un arco, aunque es el zona de la puntera y metatarsos donde flexa de manera más notable.

Por la parte interior de la zapatilla, si retiramos la plantilla, podemos ver que la zona del foodbed es bastante rígida, cubierta por una tela para hacerla más suave. Esta rigidez la vamos a notar positivamente a la hora de demandar estabilidad, pero como veremos más adelante, la plantilla corrige muy bien esa dureza.

 

Suela

 

Al hablar de la suela de las On Running Cloudsurfer 2016, podemos decir que es el elemento protagonista y en el fondo, lo que realmente las hace distintas al resto. Para empezar, diremos que el material utilizado es caucho anti abrasión y lo cierto es que estamos seguros de que la calidad es ciertamente buena, ya que las tareas de durabilidad y amortiguación que se le encomiendan, no pueden quedar en manos de cualquier cosa, y damos fe de ello.

Una vez resuelto el tema del material, vamos a lo que sin duda más llama la atención, el diseño y la disposición de la suela, toda una obra de ingeniería. Desde el primer momento nos llama la atención los cilindros (nubes), trece en total, que conforman la suela de las On Running Cluodsurfer 2016. Cada una de ellas  tiene el dibujo precisamente de una nube. En realidad, la suela son dos piezas de caucho, una que va desde la puntera hasta prácticamente el mediopié y otra que ocupa toda la base del talón.

La parte delantera se subdivide en tres extremidades partiendo de la punta, dos laterales y una central. La punta de la suela es prácticamente plana y alineada con el resto de la suela. Cada una de esas extremidades, separadas por un surco por el que se ve la mediasuela, contiene tres nubes. En la suela de las Clousurfer 2016 la superficie que ocupan las nubes (clouds) es significativamente más grande que en la anterior versión, algo que se agradece enormemente si demandamos mejor apoyo y estabilidad, por lo que los surcos de la suela son bastante más finos. Esto nos hace ser optimistas a la hora de ejercer una buena transición en la pisada, y ya en marcha hemos notado que ese aumento en la superficie de la suela nos proporciona una entrada y salida del pie muy suave, sin desestabilizaciones excesivas y notando la firmeza necesaria cuando necesitamos impulsarnos hacia delante.  

Desde las nubes más atrasadas al final de la zapatilla existe un espacio que podría desestabilizar algo la entrada de aquellos que entren de forma excesiva con el talón. Este espacio también se ha reducido respecto a la versión anterior, y podemos decir que aquellos que aterricen de talón van a notar una suave y progresiva entrada, muy cómoda y bastante estable.

Pero hablemos de cómo trabajan estas nubes. Como anticipábamos en la introducción, On Running ha bautizado a su particular tecnología como CloudTec, vamos a descubrirla. La idea es que las nubes se chafan en el momento en que el pie toca el suelo, ofreciendo un aterrizaje muy suave y amortiguado. La primera sensación que tuvimos al correr con ellas fue que la amortiguación nos venía desde abajo, como si el terreno que pisábamos fuese blando y fuera él el que nos amortiguaba. Es tal la sensación de suavidad que se convierte en poco menos que placentera. Realmente el efecto conseguido es distinto, muy bueno y nos invita a seguir buscando esa sensación.

Una vez la nube está contraída por el peso, se bloquea. Un sistema de dientes a modo de sierra es el encargado de encajar la parte superior con la inferior de la nube y, a la vez que amortigua la pisada con su movimiento en vertical, trabaja para proporcionar una base sólida en el despegue, es decir, aplicar amortiguación sólo en el momento en el que se necesita. Quizás cueste de entender, pero si viéramos la pisada a cámara lenta, veríamos como las nubes se aplastan en el momento del aterrizaje y una vez contraídas y gracias a sus dientes, se bloquean para que el despegue sea firme y enormemente eficaz. Este bloqueo y firmeza en el despegue intenta simular el concepto de ‘barefoot’, donde la amortiguación brilla por su ausencia, así que lo que On Running ha conseguido es una mezcla revolucionaria y muy buena, donde interactúan la amortiguación al tocar el suelo y la firmeza al despegar, todo en un mismo elemento, la suela.

Con este sistema tan eficaz, somos testigos de una gran sensación de amortiguación que nos da la suela de las On Running Cloudsurfer 2016 y una gran respuesta en el despegue.

Lo cierto es que el sistema CloudTec favorece el correr con una sensación muy agradable. Las nubes tienen menor recorrido que en el modelo anterior y esto hace sentir que, teniendo buena amortiguación, no son demasiado blandas y se puede ir a ritmos realmente alegres con ellas.

Las probamos en asfalto, donde sacaron a relucir unas muy buenas prestaciones en cuanto al agarre, incluso en asfalto mojado se defendieron muy dignamente, algo que nos sorprendió gratamente ya que incluso fuimos buscando ‘resbalar’ a propósito y aun así se comportaron bastante bien. En tierra compacta también se defienden bien,  aunque como era de esperar, la arenilla suelta que hay en este tipo de terrenos hace que el agarre y la tracción no sean todo lo buena que quisiéramos.

 

 

Upper

 A pesar de que en cuanto al diseño, la suela se lleva los honores, el upper de las On Running Cluodsurfer 2016 tiene infinidad de admiradores. Desde que las estrenamos no hemos encontrado absolutamente a nadie a quien no le guste esta zapatilla (no quiero decir que no lo haya…) Es una zapatilla realmente bonita, llena de detalles y al que a uno le gusta calzarse. El upper se ha diseñado con un sistema de dos telas.

La parte interior es de lo más suave y cómodo que nos hemos calzado nunca. La tela que une toda la parte interna es extremadamente ligera, suave y algo elástica, agradabilísima al tacto y eso nos da una sensación de confort muy alta. La lengüeta, fina y transpirable, está unida por la misma tela al resto de la parte interior, con lo que conseguimos tres cosas muy buenas: que una vez metido el pie tengamos la sensación de tenerlo metido en un guante, evitar las temidas rozaduras y que la lengüeta no se desplace lateralmente.

Nosotros le hemos dado caña sin calcetines, ya que esto que hemos descrito nos ha hecho caer en la cantidad de triatletas que usan este modelo para competir y entrenar. Nuestra experiencia nos dice que el resultado es fantástico, el tacto es suave y no hemos acabado con rozaduras en sesiones de hasta diez kilómetros, algo importante a tener en cuenta si estamos pensado en llevárnoslas a un triatlón o dualtón.

La tela de fuera es más porosa que la interior y menos suave. La estructura que nos ofrece el upper en su exterior la podríamos dividir en dos zonas. Por un lado, la zona del medio y antepié, y por otro lado la zona del retropié.

En la primera de ellas observamos una tela fina tipo nylon, bastante agujereada para favorecer la transpiración. Resaltan tres elementos en esta parte: una pieza a modo de refuerzo en la puntera (ligeramente cuadrada) que se extiende por los laterales, unos elementos reflectantes con el logo de la marca ‘ON’ (uno a cada lado y otro en la parte delantera exterior) y un refuerzo termopegado con una pequeña costura flanqueando la ojetera. Ya que la hemos nombrado, deciros que su disposición es simétrica y utiliza la fórmula de 6+1, con los ojales libres, sólo defendidos por la tira termosellada, excepto en el sexto, rematado con dos arandelas metálicas y aprovechando la exterior para colocar la ‘O’ del logo. Los cordones son finos y planos, y tienen una buena capacidad de sujeción.

No nos atreveríamos a describir con tanto detalle esta zona si no fuésemos conscientes de que su efectividad está a la misma altura que su diseño. La sujeción y ajuste que nos da el upper en la zona del mediopié es muy bueno. En carrera mantiene sujeto al pie de forma sobresaliente, nos ha gustado mucho la forma tan contundente de aguantarnos el pie y a la vez no notar que los cordones aprietan demasiado, a pesar de la delgadez de la lengüeta.

La zona del retropié, distinta a las otras zonas está recubierta de una tela tipo red fina. La unión con la zona del mediopié está muy bien conseguida mediante una tira termopegada y una costura de refuerzo, dando así unión a la vez que consistencia a la zona en cuestión. Un detalle que nos llama la atención es la banderita suiza que han colocado de forma muy detallista en esta zona, sólo en la zapatilla del pie derecho.

La zona del talón observamos cómo está provista de un contrafuerte no excesivamente alto ni rígido, pero sí nos da una consistencia ideal para envolvernos el talón y bloquear bien ante posibles movimientos laterales. El collar está justamente acolchado, no es demasiado grueso ni demasiado alto, lo cual favorece el movimiento y nos da bastante sensación de libertad.

Tenemos una cinta de tela cosida en la parte trasera superior para facilitar que nos las calcemos, posiblemente pensado para las transiciones en triatlón, dada la afición a este deporte de uno de sus creadores.

Como veis, tenemos en nuestras manos un upper aparentemente sencillo, pero sólo en apariencia, puesto que como mínimo podríamos decir que es de lo más cómodo que hemos probado, que ajusta a la perfección, muy cómodo y lleno de detalles que hacen de las On Running Cluodsurfer 2016 muy atractivas y eficaces.

Por último, quisiéramos hablaros de la plantilla. Es de las más cómodas que hemos tenido bajo nuestros pies. Es bastante gruesa, acolchada y muy suave. On Running aconseja el uso de sus modelos sin plantillas correctoras de la pisada, ya que la tecnología CloudTec se ajusta automáticamentese ajustan automáticamente distribuyendo la presión al impactar contra el suelo. Nosotros las hemos probado con y sin plantillas y es cierto que la comodidad extrema se nota cuanto llevamos las plantillas originales de la marca. Sin embargo no notamos efectos distintos en las nubes, sólo más comodidad y sensación de suavidad en la pisada, suponemos que por las características tan confortables de la plantilla de On Running.

 

 

Horma

La horma de las On Running Cloudsurfer 2016 es bastante estándar, a pesar de que la punta no es la típica acabada en punta, sino más bien algo cuadrada, cosa que da bastante desahogo, aunque sin holguras, a la zona delantera del pie. Ajustan en general bastante bien, a pesar de la aparente amplitud de la zona trasera y delantera, pero nos inclinamos más bien por creer que están perfectamente equilibradas, con una zona del mediopié que sujeta a la perfección. Esta combinación convierte a nuestras On Running Cloudsurfer 2016 en todo un decálogo de comodidad y ajuste perfecto.

El tallaje nos ha parecido bastante común, hemos usado nuestro número habitual y no hemos tenido ningún problema. El arco es de tipo medio, lo justo para que pueda adaptarse a la mayoría de pies sin intromisiones no deseadas.

Son aptas para uso con plantillas, nosotros lo hemos hecho, y como la plantilla original es bastante ancha, al sacarla y poner la nuestra no vamos a tener problemas aunque el collar sea bastante bajo. Tenemos que advertir que On Running, como dijimos al hablar de la plantilla, aconseja no usar plantillas correctoras, dado que el sistema de la suela ya actúa para compensar los posibles desajustes de nuestra forma de pisar. A pesar de ello, nosotros las usamos en algunas ocasiones y nos fue bien también.

 

 

Dinámica

  

Lo cierto es que nada más verlas nos entraron unas tremendas ganas de salir a darles cera. Tras unas cuantas sesiones entrenando con ellas a distintos ritmos entre rodajes y series, quisimos ponerlas en carrera a ver cómo se defendían. Nos las calzamos en la Media Maratón Ciudad de Getafe y quisimos hacer una carrera en progresión para acabarla en 1h23’24’’. Salimos a 4’15”/km. para acabar a 3’40”/km. y sacamos algunas conclusiones que ahora detallamos. La primera es que para ser una zapatilla en el segmento de las mixtas (275grs. en 8.5 US), las On Running Cloudsurfer 2016 no se acercan a la frontera de las voladoras. Y decimos esto porque notamos muy bien sus propiedades a ritmos cercanos a los 4’/km., pero perdemos un poco de vista la sensación de extrema comodidad a medida que vamos subiendo el ritmo, es como si te pidieran que te establecieras en la zona de confort y que no la abandonaras. En su zona ‘buena’, 15” arriba 15” abajo, notamos como la amortiguación es buenísima para ser relativamente ligeras y la ayuda que ofrecen en el despegue nos permite mantener ritmos alegres con la sensación de tener bajo los pies una lanzadera que nos recoge y nos levanta de nuevo con relativa agilidad. Podemos decir que nos ha gustado la dinámica que nos dan, realmente se nota el trabajo de las nubes en sus dos fases y la verdad es que apreciamos que lo que se nos ‘vende’ se cumpla cuando nos las calzamos, en este caso damos fe de que así es.

Quizás se nota un poco cierta inestabilidad, porque a pesar de que la placa de caucho de la suela entra un poco más hacia la zona del mediopié que en modelos anteriores, prácticamente quedamos en manos de las nubes para controlar las posibles anomalías en nuestra pisada, por lo que hemos notado que el pie, en nuestro caso con la plantilla original, nos cae algo hacia el canto exterior.

Las hemos probado también en asfalto mojado y en tierra compacta. Con el asfalto mojado nos han sorprendido gratamente, el agarre y la tracción disminuye como es obvio, pero no hasta el punto de tener que ir controlando la pisada. En caminos de tierra compacta la tracción y el agarre disminuyen, pero tampoco significativamente, sólo si el terreno presenta algo de arenilla suelta nos costará tracción de forma eficiente. 

 

Conclusión

Zapatilla realmente distinta. Nos ha gustado la capacidad de innovar de On Running ofreciendo un producto muy distinto (y muy bueno) a lo que habíamos probado hasta el momento. Por su diseño y sus prestaciones, las On Running Cloudsurfer 2016 son capaces de convencer a cualquiera.

Aconsejamos esta zapatilla para todo aquel que quiera algo realmente cómodo, que sus ritmos de carrera no sean mucho más rápidos de 3’45”/km. ni mucho más lentos de 4’30”, que normalmente corra en asfalto y su peso no vaya más allá de los 75 kgs.

Las distancias a las que podemos hacer frente con nuestras On Running Cloudsurfer 2016 pueden variar desde cinco miles, en la zona rápida de la horquilla, hasta media maratón o incluso maratón si nos movemos en la zona lenta de su amplio registro.

No olvidamos que, al margen de sus buenísimas características técnicas y toda la comodidad, amortiguación y sensación de confort que nos dan, el diseño de las On Running Cloudsurfer 2016 es de los más bonitos que hemos tenido la oportunidad de tener en nuestras manos. Llenas de detalles que demuestran las ganas de agradar al usuario y damos fe de que a todo el mundo que se las hemos enseñado les han parecido muy atractivas.

Por todo ello, muy buen trabajo de On Running con esta versión 2016 de las Cloudsurfer.

 

PROs y CONtras

PROs

-Calidad de los materiales

-Detalles y acabados de alto nivel

-Buena amortiguación

-Concepto innovador de las ‘nubes’

-Muy transpirables

-Buen ajuste general

-Sensación de comodidad a raudales

 

Contras

-Precio algo elevado

-Cierta inestabilidad

 

 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 135 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer 2016 - On RunningTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)308193
Mesh9990
SuelaDelantera10696
SuelaTrasera8572
PerfilTrasero027

PUNTUACIONES

Cloudsurfer 2016 - On Running Tracer - Hoka One One
Talla9.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie8.58.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.57.0
Amortiguación antepié9.08.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global9.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta9.58.0
Flexibilidad8.58.0
Soporte talón7.57.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.57.0
Agarre en pista7.59.0
Agarre global8.58.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global9.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta9.04.0
Longitud lengüeta9.07.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar7.57.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad3.01.0
Reflectantes8.51.0
Calidad de materiales y acabados10.08.0
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