Cloudflyer - On Running

Cloudflyer - On Running

Publicado hace 238 día(s)

Introducción

Cuando eres un afamado triatleta, sufres de las articulaciones, no estás contento con las zapatillas que te ofrece el mercado y tienes un amigo que es ingeniero, fabricarte tus propias zapatillas para que resuelvan esos problemas no parece tanta locura, no? Pues eso precisamente es lo que se le ocurrió al fundador de On Running y creador de las On Running Cloudflyer, Oliver Bernhardt, allá por  2010. 

Si bien la casa suiza creadora de las On Running Cloudflyer es una recién llegada al mercado del running, vista su evolución y como han crecido sus números en su mercado de origen, el triatlón (para que os hagáis una idea, en el último Ironman de Hawaii, había tantos triatletas calzando On Running como zapatillas del gigante americano Nike)  parece destinada a quedarse una vez ha expandido sus miras al mercado del running. 

El modelo On Running Cloudflyer es la última evolución de los primeros modelos de la marca del país helvético y han sido un éxito desde su puesta de largo. Basta decir que las On Running Cloudflyer han sido votadas como las mejores zapatillas en la categoría “stability” del año 2015 (aunque salieron a finales de ese año)  en la edición británica de Runners Magazine. Las On Running Cloudflyer se publicitan como aptas para todo tipo de corredores que busquen una buena amortiguación con estabilidad sin perder la sensación de ligereza y agilidad, girando todo su concepto entorno a un sistema de amortiguación revolucionario, el Cloudtec que, después de haber probado, podemos decir que nos ha convencido de tal forma que, como culminación de nuestro test, nos las hemos llevado a la Maratón de Saint Louis (Missouri).

Primeras impresiones

La primera impresión cuando me entregaron las On Running Cloudflyer, simplemente viendo la caja en la que venían, es que estaba ante un producto diferente. Un envoltorio sobrio pero que rezumaba diseño por los cuatro costados. Al abrirla, y tenerlas en las manos por primera vez, me dí cuenta que, efectivamente, On Running, tiene la intención de transmitirnos una experiencia única, la de formar parte de la comunidad que usa sus zapatillas y, entre ellas, las On Running Cloudflyer. En este sentido, las On Running Cloudflyer vienen acompañadas de una “tarjeta de propietario” que nos da acceso a una página web de contenido exclusivo para los propietarios de estas zapatillas, previo registro en la misma. Si inspeccionáis dicha web, vereis que tiene algunos puntos interesantes, como un apartado con “guías” para correr por diferentes ciudades del mundo, pero aún les falta, en mi opinión, llenarla de más contenidos. 

La apariencia estética de las On Running Cloudflyer, azules y negras, es impecable y al verlas de cerca empezamos a entender que las mismas hayan ganado diversos premios a la innovación y que incluso estén expuestas en el Museo del Diseño de Zurich! Vamos, para lucirlas en la Pasarela Cibeles… Nunca nos había ocurrido, que más de un corredor con el que nos hemos cruzado en nuestros entrenamientos, nos parara para preguntarnos qué zapatillas son esas o, simplemente, se las quedaran mirando. 

Una vez en nuestras manos, la primera sensación es que las On Running Cloudflyer son muy ligeras (280 gramos) para unas zapatillas cuyo principal atractivo se basa en su amortiguación, flexan muy bien y están cuidadas hasta el último detalle: la pequeña banderita suiza que enarbolan con orgullo al ser la única casa del país helvético en la elite (para los que hayáis pensado en K-Swiss… son de California!), las letras “O” y “N” en la parte trasera de cada una de las dos zapatillas, que juntándolas forman el nombre de la compañía... No podíamos esperar menos de la compañía de un país que se guía con la precisión de un relojero.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela (7 mm de drop) de estas On Running Cloudflyer, ha sido fabricada a base de espuma convencional EVA, con unos perfiles más bien altos para los que On Running nos tiene acostumbrados.

No obstante, no podemos hablar de la mediasuela sin hacer referencia a lo que ha hecho famosa a On Running en el mercado. Si hablamos de las On Running Cloudflyer y, en general de cualquier modelo de la casa suiza, lo primero que nos viene a la mente, es aquello que han publicitado a los cuatro vientos, su sistema de amortiguación “Cloudtec”. El sistema Cloudtec de las On Running Cloudflyer está sustentado en doce “nubes”, integrado con la mediasuela que crean una amortiguación inteligente, es decir, cada una de las nubes se contrae en función de nuestra pisada, ajustándose a la misma y haciendo que sea una transición natural y, al mismo tiempo, al realizar el despegue, recuperan la rigidez, para dar un mayor lanzamiento al pie.

Como comentaremos más adelante,  el sistema Cloudtec se vanagloria de que no solo elimina los impactos verticales al realizar la pisada, como el resto de zapatillas del mercado, sino también los impactos  horizontales, lo que ayuda a que las articulaciones sufran menos y el tiempo de recuperación sea más rápido. Podemos dar fe de ello, ya que habiéndolas probado en toda una maratón, efectivamente, hemos sentido menos dolores de los habituales en las rodillas.  

Suela

A pesar de que el diseño cuasifuturista de las On Running Cloudflyer nos puede engañar en cuanto a la fragilidad de las mismas, el manido “ya se sabe, son bonitas, pero a la mínima se rompen”, lo cierto, es que el comportamiento en cuanto a durabilidad ha sido destacable. La suela está hecha de caucho antiabrasión, y a pesar de probarlas durante muchos kilómetros en distintos terrenos y superficies la suela ha aguantado muy bien y su aspecto es inmejorable. 

Aunque la principal ventaja que nos promocionan sobre las On Running Cloudflyer es una reforzada estabilidad sin ganar peso, lo cierto es que donde mejor se comportan es en un escenario de asfalto puro y duro. Cuando las hemos probado en otras superficies (baldosas de la acera, adoquines, caminos de tierra) la estabilidad se ha resentido ligeramente y no nos hemos sentido tan seguros en la pisada. Esto es algo que, personalmente, atribuyo a que las On Running provienen del mundo del triatlon donde la variedad del terreno es mucho menor que en el atletismo popular.

En el mismo sentido, el dibujo de la suela tampoco está muy marcado y cuando las hemos usado en superficie mojada, hemos sufrido un poco por nuestra integridad.

Para que cada una de las nubes funcione con independencia y se adapten mejor a la pisada del corredor, la suela tiene un surco longitudinal que separa cada una de las nubes. Como pequeña crítica, podemos decir que cuando hemos corrido en caminos de grava o arena, luego hemos debido "repasar" la suela para eliminar las piedrecitas incrustadas en la división longitudinal que separa a las nubes.

 

Upper

El upper de las On Running Cloudflyer ha sido fabricado con un mesh poroso y bien acabado en la zona del antepié que tiene un buen grado de transpirabilidad, mientras que en la zona del mediopié han añadido una doble capa más rígida y tupida para aportar un mejor ajuste. Por su parte el chasis del talón es bastante rigido y protege el tendón de Aquiles perfectamente. 

Todo lo anterior ayuda a que la sensación de sujeción y comodidad de las On Running Cloudflyer se perciba desde el primer momento en que nos las calzamos y a pesar de haberlas usado en muchos entrenamientos largos e incluso en una maratón no hemos encontrado ningún problema en cuanto a “puntos calientes” en los que hayamos sufrido rozaduras. 

Los acabados son de calidad, con termosellado en la puntera para unirlo al mesh del antepié, y a pesar de tener  una forma puntiaguda, deja amplio espacio para los dedos de los pies. Tal y como hemos comentado anteriormente, la atención a los pequeños detalles es encomiable.  

Por su parte, la lengüeta está integrada en su parte inferior al  upper lo que ayuda al ajuste de la misma, junto con el hecho del doble sistema de cordada de los cordones en la parte inferior de la ojetera.  

En cuanto a los cordones de las On Running Cloudflyer son semiplanos no elásticos, con un sistema cruzado en el último ojal para proporcionarnos un mejor ajuste. Personalmente, y aunque reconozco que estéticamente son mejores los que han puesto a nuestra disposición, los prefiero más gruesos y elásticos. Esta elección se ve reforzada puesto que cuando hemos realizado tiradas largas, en algún momento hemos tenido que parar a reajustar la lazada. Por lo que conocemos, en otros modelos de On Running han incluido en la caja un set de cordones más convencionales, pero no en esta ocasión.

Horma

La horma de las On Running Cloudflyer es ampliamente cómoda y con espacio para que los dedos se puedan mover con cierta libertad, además de permitir a aquellos corredores que lo necesiten sustituir las plantillas que las acompañan por sus plantillas especiales. No obstante, si os las han hecho a medida, la forma de puntera del antepié no ayudará a que las mismas encajen perfectamente. 

Como hemos comentado anteriormente, desde el primer momento que nos calzamos las On Running Cloudflyer las encontramos realmente cómodas y con muy buena sujeción (con el pequeño inconveniente de la lazada en la parte superior de la ojetera). Esta sensación se ha ido incrementando conforme hemos ido realizando más pruebas y nos hemos adaptado a las mismas con el paso del tiempo.

Las plantillas originales de las On Running Cloudflyer son cómodas y acolchadas (5-6 mm), y proporcionan una gran sensación de confort parecida a la tecnología Ortholite, que les da una transpirabilidad perfecta y una gran resistencia.

Dinámica

Las On Running Cloudflyer son unas zapatillas a las que, debido a su novedoso sistema de amortiguación, no se les puede hacer justicia sin recorrer un número importante de kilómetros, en particular, si es la primera vez que usamos unas zapatillas de la casa helvética y no estamos acostumbrados a su peculiar sistema de amortiguación. 

Las primeras veces que usamos las On Running Cloudflyer tuvimos un cierto sentimiento de desconexión entre nuestro pie y el asfalto, como si estuviéramos corriendo sobre las “nubes” y éstas, a su vez, fueran las que reaccionaran con el asfalto. No obstante, una vez caen los kilómetros, la transición en la pisada con las On Running Cloudflyer empieza a  sentirse mucho más natural y la respuesta de las mismas incrementa y es cuando las comenzamos a disfrutar de verdad. El sistema “Cloudtec” de las On Running Cloudflyer realmente funciona, en particular, para aquellos corredores que acostumbran a pisar primero de talón más que de puntera, ya que en la parte trasera es donde la  amortiguación se hace más evidente. 

En el último y exigente test que les practicamos, en un circuito rompepiernas con muchos toboganes y puentes, pudimos cercionarnos de su capacidad de absorber impactos en las bajadas y, al mismo tiempo, darnos el lanzamiento necesario en las subidas, confirmado uno de los conceptos en los que más hincapié hace On Running: la capacidad que tienen las On Running Cloudflyer para eliminar los impactos horizontales y lo beneficioso que es para las articulaciones. 

Conclusión

Las On Running Cloudflyer son unas zapatillas ideales para todo corredor de peso medio que busque nuevas experiencias en la amortiguación y cierto control de estabilidad, que centre su calendario en carreras o entrenamientos de media-larga distancia  con ritmos no excesivamente agresivos. 

El terreno en el que mejor se desenvuelven y en el que las ventajas del sistema Cloudtec y sus famosas nubes se aprecian en su máxima expresión es en el asfalto. En este sentido, recomendamos a quién se decida a probarlas que va a necesitar cierto numero de kilómetros para empezar a extraerles el jugo, pero que una vez lo haga, no se arrepentirá. 

Particularmente, nos han convencido tanto que, tal y como hemos explicado al principio, acabamos su periodo de pruebas en una maratón urbana como la de Saint Louis, donde su comportamiento, especial en las subidas y bajadas del circuito, ha sido remarcable y, en particular,  han cumplido sobradamente con las expectativas en cuanto a su capacidad de amortiguación y a la mejora en el tiempo de recuperación. Estamos seguros que el sistema Cloudtec ha tenido algo que ver. 

Así que ya sabéis, si quereis probar una nueva experiencia en el mundo del running… calzaros unas On Running Cloudflyer y uniros a la comunidad de la nube.

PROs y CONtras

PROs:

·   El relativo poco peso para la estabilidad que otorgan

·   Un diseño para enmarcar

·   Un sistema de amortiguación novedoso y que no te dejará indiferente



CONtras:

·   Pierden gran parte de la estabilidad cuando salimos del asfalto

·   Nula reflectividad

·   Los cordones no ayudan demasiado al ajuste

 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudflyer - On RunningTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)287193
Mesh10190
SuelaDelantera11196
SuelaTrasera8472
PerfilTrasero027

PUNTUACIONES

Cloudflyer - On Running Tracer - Hoka One One
Fit antepié8.57.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco7.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié8.08.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global9.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.58.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad9.08.0
Soporte talón8.57.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista9.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.57.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad8.01.0
Reflectantes5.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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