LunarTempo 2 - Nike

LunarTempo 2 - Nike

Publicado hace 216 día(s)

Introducción

Volvemos a la carga, y lo hacemos con las Nike Lunar Tempo 2. Nike, si, esa marca que nunca sabes cómo pronunciarla: nike, naik, naiki… cada cual a su gusto. La casa americana ya hace unos años que apuesta por diseños sencillos cercanos al natural running. Las Nike Lunar Tempo 2, siguen pues esta línea de para que nos sintamos cada vez más cerca del suelo a pesar de que estemos, en realidad, flotando en una capa de Lunarlon.

La versión predecesora a estas Nike Lunar Tempo 2 no difería en exceso de su nueva versión. Una media suela de Lunarlon y cambios en el diseño y composición del upper. Aunque no parezca que hayan cambiado mucho, no van a escapar de que les hagamos los test por excelencia para ver si siguen cumpliendo lo que prometen, amortiguación y ¡suavidad en la pisada!

Vais a daros cuenta de que vamos a hablar bastante de la Salomon Run que se celebró el pasado mes de abril. No es casualidad. Si no habéis oído hablar de esta carrera, os hago un resumen y entenderéis porqué viene muy bien para este test de las Nike Lunar Tempo 2: escaleras, asfalto, subidas, bajadas y tierra, mucha tierra. Y ahora, vayamos al lío, ¡que nos quedamos sin Tempo!

 

Primeras impresiones

Durante la antesala del gran día fuimos a buscar nuestras nuevas compañeras de rutina, como ya sabéis,  las Nike Lunar Tempo 2. Abrimos la caja y pum! Nos sorprendió el color rosita tirando a naranja (amaranto claro dirá algún entendido) de la mediasuela. El upper se aleja de este tono y se camufla con el negro. Una combinación armoniosa.

Las sacamos de la caja con energía… y casi las estampamos contra el techo. Demasiada fuerza empleamos. Estas Nike Lunar Tempo 2 pesan 210 gr, cantidad también conocida como “nada”. Sorprende que una zapatilla que aparentemente tiene mucho cuerpo sea tan ligera. Lo mismo pasa cuando la doblamos, le hacemos sacacorchos, lo que sea. Con apenas fuerza la zapatilla hace lo que queremos.

Y si en la mano pesan poco, una vez calzadas no parece tengamos nada en los pies. Llevamos unas Nike Lunar Tempo 2 porqué nos las hemos puesto y lo sabemos, porqué de otro modo… La sensación al caminar un poco es de suavidad extrema. Incluso parece que te hundas un poco en la mediasuela. Si nos hundimos o no al correr pronto lo veremos.

 

Mediasuela y amortiguación

Como bien hemos dicho, las Nike Lunar Tempo 2 tienen una capacidad de amortiguación extrema. Que aporta esta sensación, es de traca. Lo hace el Lunarlon, una mezcla de Phylon y espuma. Toda la media suela está hecha de este material. La diferencia está en los pliegues que se forman a lo largo del perfil. Que según se necesite más o menos resistencia están más hundidos o más hacia dentro.

En carrera la mediasuela se hace notar, sobretodo a ritmos tranquilos. Subiendo las escaleras del MNAC  uno nota como el impacto “desaparece” y cuando encaramos las primeras subidas de Montjuic nos da la sensación de flotar en el aire. Pasadas las subidas llegan, como no, las bajadas! Y aquí si que es cuando toca apretar y sacarle el jugo a la zapatilla. ¿Son rápidas Nike Lunar Tempo 2? Sí, ¿mucho? No. Matizando este último punto hay que decir que depende del peso. Para un peso de unos 80 kg la zapatilla chupa demasiado el impacto y se pierde fuerza. Para pesos más ligeros, que no aprieten tanto la mediasuela, seguramente digan que si a la segunda pregunta. Sin duda.

El punto delicado de la mediasuela es quizá la resistencia al estrés producido por el uso. Sobretodo en la parte interna de las Nike Lunar Tempo 2 la goma ha cedido mucho después de todos los km que les hemos sumado. Unos km que quedan lejos de los que debería aguantar una zapatilla. Estas marcas se deben en gran parte a la pisada del corredor. Suponemos que un corredor ligero con una buena técnica y una pisada completamente neutra no debería tener este problema.

Suela

Vayamos a ver qué tal la suela. O más bien, los 12 tacos que la forman. Como leéis. 12 tacos son los que forman la suela de las Nike Lunar Tempo 2. Como en la versión anterior, Nike sigue apostando por esta fórmula para reducir el peso de la zapatilla. Las partes protegidas son sobretodo el metatarso y la zona del talón. Dejando que la mediasuela actúe a su vez de suela en la zona del mediopie. Este diseño aporta cosas buenas, como por ejemplo ligereza.

En la zona del metatarso los tacos son realmente pequeños. Cosa que resta muchísimo peso al total. Las cosas malas son el hecho de dejar desprotegido una buena parte del pie, que sumando lo blanda de la mediasuela, deja el pie un poco desprotegido. Sobre asfalto no tendremos problemas. Por zonas de tierra las que tenemos en la Salomon Run, por detrás del Palau St Jordi, vamos a notar muchas de las piedras del camino. Otro punto negativo de estas Nike Lunar Tempo 2 lo encontramos en el agarre. Regular, aunque aprobado, en tierra y rozando el aprobado en mojado. Si solemos correr por ciudad, nos llevaremos algún que otro resbalón, incluso caminando.

Y la suela, ¿aguanta bien la suela de las Nike Lunar Tempo 2 con tan poca goma? Sí. A pesar de que, obviamente, las zonas en las que no hay Blown Rubber el desgaste es más marcado (los taquitos se chafan y acaban por desparecer). Los tacos de “verdadera suela” tienen una buena durabilidad. Habría que mejorar quizá la manera en que se enganchan a la medisuela, pues haciendo ejercicios de gimnasio nos saltó uno de los tacos. Casualidad seguramente.

Upper

El upper, como hemos comentado es lo que más cambios trae en esta nueva versión de las Nike Lunar Tempo 2. Sigue siendo simple, cosa que tiene sus pros y sus contras. Hecho principalmente de Engineered Mesh favorece la transpirabilidad. La malla aporta un buen ajuste junto con la tecnología Flywire. Si vamos hacia el talón, veremos que es semi-rígido. Aunque más semi, que rígido. Muy maleable. La lengüeta es más bien corta y ligeramente acolchada. Pero… ¿y todo esto que tal va?

Después de los test resulta un tanto sorprendente que un upper con tan poca cosa se ajuste tan bien al pie. Como podéis ver en la foto, el upper ha cogido la forma de un pie que prona hacía dentro. Una cosa un tanto curiosa. Es cierto que al ser tan maleable hace que la estabilidad se vea perjudicada. Si tenemos una mecánica depurada no es problema, pero si no la tenemos, hacer muchos km con las Nike Lunar Tempo 2 no es una buena idea. Una mención especial a los cordones, que quizá se quedan un pelín cortos para según que cordados.

Para la transpirabilidad vamos a tomar de referencia el dia la carrera de la Salomon Run. Un día en el que hizo muchísima calor. Después de los 10 km de carrera bajo unas temperaturas patrocinadas por el cambio climático nos quitamos las zapatillas y… ¡sorpresa! Prácticamente seco. Y ahora que llega el verano, las Nike Lunar Tempo 2 se colocan muy bien en la parrilla de salida como zapatilla para temperaturas elevadas.

 

Horma

Como ya es habitual en Nike, la horma tiene mucha amplitud en la zona del metatarso, aportando libertad a los dedos y un buen apoyo de la planta. En estas Nike Lunar Tempo 2 como comentamos, la horma es bastante amplia. Quizá algún corredor note que las plantillas no se ajustan muy bien en la zona del puente, en la que se estrecha un poco. Pero tranquilos, no tendrá problemas para usarlas.

En el momento que entramos el pie dentro de la zapatilla os resultará fácil hacernos un hueco y sentirnos cómodos. Se podría decir que las Nike Lunar Tempo 2 dan la bienvenida al inquilino y no le hacen ningún feo.  Ya junto con el upper, se crea un buen binomio que no deja espacio para la incomodidad.

 

Dinámica

Ahora que ya sabemos donde ponemos el pie cuando corremos, vayamos a explicar un poco como se comportan todos los elementos a la vez. Porqué aquí hemos venido a correr. Y eso hemos hecho. Tanto por asfalto, tierra, hierba, de todo. La Salomon Run es testigo.

Cuando vamos subiendo las escaleras del MNAC al trote cochinero en los compases iniciales es una gozada. Blandito, blandito. Seguimos hacia arriba y entramos en la primera recta de tierra compacta. Notamos que el agarre disminuye, aunque no en exceso. De momento el Lunarlon nos da lo que necesitamos, amortiguación. La transición es calmada, no te lanza hacia adelante, simplemente espera y absorbe los impactos.

Seguimos corriendo y sin darnos cuenta estamos más allá de media carrera, sobre tierra un tanto suelta, en bajada. Lo sufrimos. Las Nike Lunar Tempo 2 ya no se agarran tan bien como desearíamos, seguimos. Más tierra compacta, escaleras. Hasta que llegamos al final. Con escaleras, giros pronunciados y todo asfaltado ¡La prueba perfecta! Nos picamos con el compañero, vamos a tope ¡Muy a tope! Saltando las escaleras como cabras y cogiendo la curva como si fuéramos Marc Márquez. Si chino-chano amortiguaba, ahora la sensación desaparece. No nos dispara hacia arriba, pero tampoco nos roba la energía de la pisada. Pillamos la curva per encima de la velocidad permitida y el agarre, por suerte, cumple al 100% las expectativas.

 

Conclusión

Y llegamos al final. Después de 10 km de tierra, escaleras, asfalto, subidas y bajadas esto se acaba. Y con la carrera también acaba la sesión de test. ¡Una de tantas! Cruzamos la línea de meta, cogemos una zanahoria de las que hay en el avituallamiento (aunque no entiendo porqué, no hemos saltado tanto) y empezamos a pensar sobre las Nike Lunar Tempo 2.

Sorprende que a pesar de lo simple que es el upper se adapte tan bien al pie. Es cierto que resta a la estabilidad, pero en parte compensa. Tiene sus contras, como el que las imperfecciones en la pisada se marcan mucho más. Tanto en el upper como en la mediasuela. En carrera al cabo de 1xx km el compuesto ya empieza a ceder y se nota más la falta de estabilidad. Zapatillas curiosas las Nike Lunar Tempo 2. Si vas lento, “flotas”, y si quieres ir rápido, estás cercano a volar.

Así que si eres un corredor de peso ligero-medio (menos de 80kg) y una técnica de carrera depurada, ve a por ellas. Para tiradas largas y entrenos ligeramente alegres son una buena opción. Si por el contrario estás en el borde de los 80kg o no tienes una técnica depurada, o ambas no las disfrutaras al 100%. Empezarás encantado, pero verás que el desgaste es más acentuado y la alegría durará menos, nada más! Así que si tenéis Tempo, echadle unas carreras a estas Nike Lunar Tempo 2. No dejan indiferente.

 

PROs y CONtras

Pros:

- Adaptabilidad del upper

- Transpirabilidad

- Amortiguación

- Adaptabilidad de la mediasuela según el ritmo



Contras:

- Cordones cortos

- Poca estabilidad

- Estrés de la mediasuela

- Agarre en tierra y mojado

 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSLunarTempo 2 - NikeTracer - Hoka One One
Talla US118.5
Peso (gramos)226193
Mesh10090
Mesh89