Air Zoom Structure 19 - Nike

Air Zoom Structure 19 - Nike

Publicado hace 314 día(s)

Introducción

La siguiente marca esta inspirada en la mitología griega, os podemos decir que tiene nombre de diosa y seguramente dudaréis de que marca se trata, pero si os decimos que es la compañía más grande del mundo en fabricación de ropa deportiva y equipamiento, puede que sí que os suene más, ¿verdad? Efectivamente esta es Nike, situada en Beaverton (Oregón). Fundada como Blue Ribbon Sports por Bill J. Bowerma i Philip H. Knigtht, en el año 1978 paso a llamarse NIKE como todo el mundo conoce. Siguiendo la estela de su antecesora Nike Air Zoom Structure 18, este decimonoveno modelo con pocos cambios llega, lo mas significativo que podemos ver es el refuerzo que le han dado a la parte del upper, donde se ve con claridad donde han pasado de tener unos finos cordinos a insertar unas pequeñas cintas planas. Aquí tenemos estas Nike Air Zoom Structure 19, una de las zapatillas más equilibradas de Nike.

Primeras impresiones

Sin duda lo primero que nos llama la atención son los colores de estas Nike Air Zoom Structure 19, colores bien visibles como nos gustan en las zapatillas de running. Combinación de colores vivos, en este caso naranja, amarillo y verde, todos ellos bien chillones. Al tenerlas en la mano su ligereza ya hace acto de presencia, aun así hay que decir que durante la review hemos probado un numero alto el 12 US ( 310 gramos ) . El tacto de estas Nike Air Zoom Structure 19 es bueno, entran ganas de ponértelas rápidamente y echar a correr una buena tirada. Echamos un vistazo en el interior y comprobamos otra capa que separa el exterior con el interior, como si de un calcetín se tratara, la verdad que tiene muy buen tacto, suave incluso y no tiene pinta de que tengamos ningún problema, todo lo contrario, hablaremos de este punto más adelante. Con las Nike Air Zoom Structure 19 recién puestas notas su comodidad, son de horma grande, al principio se nota el control de pronación bastante, ya veremos después de unos kilómetros si esta pequeña presión se corrige y acaba desapareciendo. En este decimonoveno modelo Nike ha dado al upper un atado fuerte y resistente, el pie queda bien cogido en toda su totalidad, incluso os puedo decir que tuvimos que aflojar un poco al principio, ya que nos pasamos un poco en tensar, más adelante trataremos este tema, que es el más relevante en este renovado modelo.Y ahora solo nos falta ponernos estas Nike Air Zoom Structure 19 y meterles un buen puñado de kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

En este nuevo modelo Nike sigue apostando por una buena estabilidad con el sistema Dynamic Support de triple densidad incorporada en la parte de la media suela. En estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos diferenciar diferentes tipos de espuma llamadas Phylon, la primera de ellas de color blanco de una densidad blanda, que va desde el talón por la parte más exterior de la zapatilla hasta la puntera. La segunda Phylon es de color amarillo algo más densa y que va borde ando el interior, recorriendo toda la zapatilla desde el talón hasta su puntera. Esta ocupa gran parte de la media suela y a la vez se entrelaza con una estructura tipo puente de color verde, denominada Stock Fit que es más rígida y que recorre la parte media del pie, esta parte más firme, es la culpable de que esta zapatilla tenga tan buena estabilidad en la corrección de la pronación. Si unimos Phylon Blanco, Phylon amarillo junto al Stock fit obtenemos el Dynamic Support, este sistema de Nike ofrece un tacto al principio algo rígido pero a medida que pasan los kilómetros se adapta a nuestro pie a la perfección, necesitamos salir varias veces para que dejemos de notar esa presión que ejerce el Dynamic Support para corregir el control de pronación. En caso de llevar plantillas o no, esta parte del puente es la que más se nota al principio y que cuesta que se adapte más a nuestro pie. En la parte del antepié nos encontramos con el Air Zoom, este tipo de amortiguación es bastante más fino y ligero que otra cámara de aire propia de Nike, pero no por eso dejara de darnos un buen despegue de los metatarsos. Sobre esta zona de contacto notaremos bastante la superficie por la que corremos, en alguna pista con piedras sobre todo. La cámara de aire recupera bastante bien, tiene buen tacto y es reactiva, otra ventaja del Air Zoom es que Nike ha podido reducir el peso de la zapatilla sin que el rendimiento se vea afectado. Sus perfiles son de 27.5 mm y 19 mm, con un drop de 9 mm la hace bastante baja de perfil, podríamos decir que entre 8 mm y 10 mm sería un drop intermedio, pero que ni las notas cuando te las pones, quizás sí que te das cuenta de ese drop cuando empiezas a correr, pero no hemos notado ninguna molestia ni ninguna sobrecarga en gemelos, soleo o tendón de Aquiles, que es donde más afectan los drops bajos.

Suela

La suela de estas Nike Air Zoom Structure 19 no ha sufrido variación alguna respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18, son idénticas. Podemos diferenciar la suela en tres grupos diferentes:

- El primero sería el más interior justo debajo del control de pronación, este parte de la zapatilla la hemos notado muy plana y casi sin flexión, algo ruidosa en su aterrizaje.

- La segunda va por el borde exterior de la zapatilla, desde el talón hasta la puntera, en forma de dos líneas discontinuas denominadas Crash rail, es aquí cuando notamos un suave control al aterrizar y es donde la espuma Phylon menos densa hace su función de amortiguación.

-La tercera ya la encontramos en la parte de los metatarsos, donde encontramos unos hexágonos diferenciados en tres zonas, en total podemos contar unos 40 hexágonos , estos aparte de dar un buen agarre a la zapatillas, quedan justo encima del Air zoom, el cual nos lanzara hacia delante sin ningún tipo de problema. Al principio la superficie de los metatarsos parece que sufre un desgaste rápido, ya que en la parte superior de los hexágonos llevan un dibujo en forma de cuadrado que enseguida desaparece, pero este desgaste no implica para nada un menor agarre de la zapatilla.

Hemos intentado dar un uso bastante asfaltero tal y como están configuradas para ello, pero también las hemos querido probar por pista, con lluvia… a ver qué tal reaccionaban. La verdad que si la pista por donde corremos no tiene muchas piedras podremos correr sin ningún problema, el agarre correcto, la tracción es buena y se notan que son rápidas. El problema viene si el camino es irregular o tiene bastantes piedras, entonces aquí sí que notaríamos bastante el terreno en los metatarsos al ser bastante blando, de aquí su buena reacción como hemos comentado anteriormente, otro pequeño inconveniente podría ser que pequeñas piedras quedaran adheridas en la suela. Sobre mojado se comporta bien, el agarre es bueno y no hemos tenido ningún tipo de problemas en realizar giros ni cambios de ritmo.

Upper

Aquí es donde Nike ha querido dar una mayor sujeción a estas Nike Air Zoom Structure 19, han incluido más puntos de sujeción que en el anterior modelo. Como hemos comentado anteriormente, la zapatilla es muy cómoda y agradable interiormente, el upper lo podemos separar en dos partes.

- La primera sería la más exterior con el material Flymesh, este material es el encargado de que nuestra zapatilla transpire correctamente y a la vez le dé una buena sujeción.

- La segunda es la interior, parece como un calcetín, con un tacto suave, cómodo y sin apenas costuras que nos puedan dar problemas con el paso de los kilómetros.

Entre estas dos capas pasan los FlyWire más unas cintas planas, encargados de dar una buena sujeción a las zapatillas, reforzados en este nuevo modelo, la verdad que hemos apretado con ganas para ver si sufrían en algún punto, pero todo lo contrario, se ajustan con ganas y en ningún momento notas que la zapatilla baile o ceda al paso de los kilómetros. La parte que más refuerzo tiene es la parte interior de esta, las cintas que encontramos en esta parte le dan una mayor tensión ya que es donde el pronador necesitara más sujeción. Los FlyWire junto con las nuevas cintas se unen a la ojetera para darle una mayor sujeción a la zapatilla, de esta manera Nike se ha asegurado que todo el conjunto del upper junto con el entramado que forman los cordones quede compacto. En este caso Nike le ha dado al upper un atado simétrico y más resistente, ya que en sus dos caras nos encontramos con la misma cantidad de cordinos y cintas planas 5 por lado, en cambio en el modelo anterior la relación era de 5 cordinos para interna y 3 cordinos parte externa, con lo que su estabilidad aumenta significativamente. La lengüeta es de una sola pieza, su acolchado es bueno y esponjoso para que no notemos en exceso la presión del atado, en ningún momento hemos notado molestia alguna por los diferentes terrenos que hemos pasado. Esta a su vez viene cosida desde el inicio de la cordonera, hasta su mitad, cogiendo únicamente el interior de la zapatilla, como hemos comentado anteriormente que nos daba como una sensación de calcetín, con un buen tacto, cómodo, de una sola pieza y de costuras mínimas. Quizás lo que echamos en falta en la lengüeta seria la típica cinta plana por la cual pasan los cordones superiores y así evita el movimiento de esta. Viendo el forro interior de la zapatilla tan cómodo, suave y sin apenas costuras, nos atrevimos a probarlas sin calcetines durante una tirada de unos 5km, quizás no es muy recomendable usarlas sin ellos, ya que notábamos algún punto que a medida de que pasaran los kilómetros podrían hacernos alguna erosión en el pie. Su transpirabilidad ha sido buena, en ningún momento hemos tenido la sensación de ser una zapatilla de que no respirara, todo lo contrario, al comenzar a correr ya notas que están bien ventiladas, por lo contrario tienen una mala combinación con el agua, que aunque en los primeros kilómetros parece que el upper escupa esa agua, al final con lluvia persistente acaban mojadas, pero que no es para nada preocupante, preferimos una buena transpirabilidad a un total estancamiento al agua. En su totalidad la zapatilla queda muy bien ajustada, todo queda bien atado en su conjunto, incluso en collar que quizás sea lo que menos cambia en esta zapatilla, con un acolchado comodo y una juste del Aquiles suficiente.

Horma

Las sensaciones al meter el pie en las Nike Air Zoom Structure 19 son de tener una suficiente amplitud dentro de esta, pero que sin que nos llegue a bailar con el paso de los kilómetros. Sobre el talón de estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos decir que son de tipo normal y de medidas estándar. Donde encontramos diferencia es en el mediopié, es bastante ancho, muy confortables en todo su conjunto y donde el pie apenas encuentra inconveniente alguno, con el paso de los kilómetros notas esa amplitud de movimiento cuando el pie empieza a expandirse pasados unos kilómetros. Un punto negativo es en el tema del arco, donde al principio sí que se nota bastante y donde a diferentes corredores con el puente algo bajo, puede llegar a provocarles alguna molestia, es de tipo medio tirando a alto y es aquí donde reside su secreto para ese control de pronación. Desde ese mismo punto es de donde parten las cintas planas que suben hacia el upper y llegan a encontrarse con los cordones, dando así a todo el conjunto una muy buena estabilidad. Para gente que utilice plantillas para correr, en nuestro caso también hemos corrido con ellas, no encontraran ningún impedimento en estas Nike Air Zoom Structure 19, ya que son amplias en su interior, sobre todo en la parte del antepié donde los metatarsos tienen buena amplitud y una buena reacción de movimiento gracias también, como hemos comentado anteriormente al Air Zoom. Al principio de utilizarlas tanto con plantillas como sin ellas se notan algo duras en el mediopié, a medida que la zapatilla se va adaptando a nuestro pie esta sensación se minimiza, pero no acaba de desaparecer del todo.

Dinámica

La primera vez que nos calzamos estas Nike Air Zoom Structure 19 supimos que aún siendo unas zapatillas de entrenamiento, podían ser unas zapatillas rápidas, aunque con el modelo probado un 12 US y sus 310 gr de peso no lo parecen, pero la verdad que una vez puestas es todo lo contrario. Son algo duras al principio y cuesta que se adapten a nuestros pies, pero en un par de salidas las tendremos adaptadas, a nosotros nos costó poco en conseguirlo quizás el control de pronación es lo más acentuado, como hemos comentado anteriormente. Lo bueno que hemos visto es que da igual si entramos de talón o de mediopíe hacia delante, las Nike Air Zoom Structure 19 tienen un empuje muy bueno, entre otras cosas gracias al Air Zoom que hace que nos lance hacia delante. En cuanto al terreno se desenvuelve mejor el asfalto con creces, pero podremos cascarnos unos buenos kilómetros por pistas sin ningún tipo de problema, donde quizás sí que podamos tener algún pequeño resbalón es con tierra suelta o incluso con alguna pista con mucha piedra, pero por eso existen las zapatillas de trail no? Consideramos que esta zapatilla de entrenamiento y está configurada para un amplio tipo de corredores, aunque está indicada para pronadores leves o moderados también los corredores con pisada neutra podrán disfrutar con ellas. Los ritmos de carrera variarán según el entreno o carrera, pero durante la review hemos estado rondando entre los 4:15-5:00  min/km y la verdad que han reaccionado bien.

Conclusión

Podemos decir que estas Nike Air Zoom Structure 19 han evolucionado poco respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18. Los cambios más significativos los hemos visto en el upper, Nike ha dotado a esta zapatilla de una mayor sujeción, uniendo el chasis con los FlyWire o cintas planas que a la vez unen el upper con los cordones, todo este conjunto hace que este nuevo modelo tenga una buena estabilidad respecto a las Nike Air Zoom Structure 18. A todo esto lo que menos nos ha gustado es el lateral interior, donde es bastante duro y donde se necesitan de varias salidas para encontrar una buena sintonía pie-zapatilla. El aterrizaje con el talón es otro punto que no nos ha convencido suficiente y es que aunque los Crash rail intenten dar un aterrizaje bueno y progresivo, sigue siendo demasiado plana de suela en la parte posterior de esta. Es una buena zapatilla para corredores de constitución media de entre 70 kg a 80 kg aproximadamente. También es muy versátil a cuanto ritmos de carrera se refiere, siendo capaz de darnos esa chispa en algunos momentos, como que rodar lentamente a ritmos más elevados. En cuanto a distancia podríamos realizar casi todo tipo de distancia con ellas, pasando desde un diez mil, hasta una media maratón sin ningún tipo de problemas.

PROs y CONtras

Pros

- Sujeción muy mejorada.

- Buena estabilidad y confort.

- Muy buena combinación en el upper entre los FlyWire y el chasis.

- Despegue rápido y con buena respuesta.

- Muy versátil en cuanto a todo tipo de corredores.


Contras

-Ruidosas al aterrizar.

-La suela algo plana en la parte del talón.

-Duras en el control de pronación al principio.

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSAir Zoom Structure 19 - NikeTracer - Hoka One One
Talla US128.5
Peso (gramos)332193
Mesh11090
SuelaDelantera11796
SuelaTrasera8772
PerfilTrasero3827

PUNTUACIONES

Air Zoom Structure 19 - Nike Tracer - Hoka One One
Talla12.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.58.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié7.58.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela7.56.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta6.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad6.01.0
Reflectantes4.01.0
Calidad de materiales y acabados8.08.0
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