Fate - Newton Running

Fate - Newton Running

Publicado hace 318 día(s)

Introducción

Fundada en 2006 en Boulder (Colorado) por un inventor y un propietario de una tienda de deporte, la marca Newton running no ha cesado en su empeño de intentar hacer mejor corredor a todo aquel que calce una de sus zapatillas a través de sus innovadoras tecnologías aplicadas en sus modelos. Esta ardua tarea se fundamenta, según sus creadores, en el argumento de que la zapatilla perfecta debe devolver la mayor energía posible aplicada en el impacto en forma de propulsión.

Convencidos de que la mayor parte del mercado ofrecía productos que promovían una técnica poco eficiente,  se centraron en crear zapatillas que invitaran al usuario a realizar una pisada mucho más natural. Ese sigue siendo su leimotiv a día de hoy y las Newton Running Fate son un buen ejemplo de ello.

Catalogadas como zapatilla para entrenamiento neutras, las Newton Running Fate son la primera generación de una zapatilla que intenta atraer a la marca al máximo número de usuarios suavizando un poco sus características para hacerlas más atractivas a un público que creía que las newton solo estaban pensadas para corredores rápidos. Vamos a quemar asfalto con las zapatillas para ver qué hay de cierto en esto.

Primeras impresiones

Antes de tener a nuestro objeto de deseo entre nuestras manos nos fijamos en los pequeños detalles, que a fin de cuentas son los que marcan la diferencia.

Empezamos analizando el empaquetado de las Newton Running Fate. La caja es negra, de aspecto sobrio y de dimensiones pequeñas, ajustadas al producto que viene en su interior. Vemos en su interior un texto, dejándonos claro que la marca quiere asegurarse en todo momento de que las premisas de su filosofía a la hora de crear sus productos llegan al consumidor final y que el producto que tenemos entre manos ha sido lanzado al mercado después de años de desarrollo. 

Al tenerlas entre nuestras manos, lo primero que nos llama la atención es su colorido, en este caso un atractivo tono naranja combinado con el blanco de los cordones y la media suela, y algunos detalles en negro que a buen seguro hará que no pasemos desapercibidos. Otro aspecto que llama la atención en los primeros toqueteos, es su escasa flexibilidad  a lo largo de  toda la suela. Solo en la zona delantera se la dota de tal característica.

Cabe destacar la sensación de suavidad al manosearlas por la zona del upper, tanto de los refuerzos como de la tela. El interior no se queda corto, teniendo la agradable sensación de que te estás enfundando un guante en vez de una zapatilla, sin apreciar apenas costura alguna.

Al calzárnosla y hacer los primeros pasos nos damos cuenta de dos factores que rápido llaman nuestra atención. Lo primero que apreciamos es que corroboramos lo intuido a la hora de hacer flejar la suela. Efectivamente la zapatilla carece de  flexibilidad en casi toda la suela, salvo en la parte delantera.  Pero lejos de verlo como una desventaja, intuimos que esta característica debe ser de vital importancia si se quiere dotar a la zapatilla de las virtudes que defiende la marca. Veremos más adelante si es así.

El otro aspecto a destacar es que inmediatamente percibimos a la altura de la zona de los metatarsos como una especie de alza en la suela causada por las tiras longitudinales que la marca llama lugs y que a priori son las máximas protagonistas a la hora de intentar hacer que nuestra pisada se vuelva más natural i a la vez más eficiente.

Mediasuela y amortiguación

La media suela de las Newton Running Fate está compuesta de EVA en toda su estructura. Es una pieza continua  desde el talón hasta la punta y está dotada con un drop de 4.5 mm, un dato a tener muy en cuenta para los que se quieran iniciar en el natural running sin pasar por duros procesos de adaptación.

Consta de una altura de 25 cms del suelo más 4mm de plantilla. Esto nos proporciona una sensación  de estar cerca del suelo, quizás también acentuada por la incidencia de los lugs al levantar la zapatilla por la parte delantera.

Como ya hemos avanzado antes, la zapatilla está dotada de flexibilidad muy acentuada en la parte delantera. El punto donde empieza a flejar de manera muy marcada es una ranura transversal situada delante de los lugs donde el compuesto EVA queda a la vista.

Cabe destacar también que la zona del arco está rellenada del mismo material del que está compuesta toda la media suela, quedando en contacto con el suelo en todo momento y sin protección alguna, aunque en una anchura considerablemente menor que en talón y mediopié. En esta parte, han insertado unas estrías longitudinales que a modo de puente entre talón y antepié, ayudan a que la zapatilla se pueda torsionar transversalmente.

Vemos también que en la parte central de la zona del talón y mediopié este compuesto aparece biselado, dejando a la vista en la parte central del retropié una pieza insertada de tacto blanda y forma circular. Desde nuestro punto de vista estos matices ayudan a la ligereza del conjunto y a su vez dejan entrever que los apoyos en esta parte van a ser más bien testimoniales y por lo tanto no requieren de más material del que es estrictamente necesario para soportar las tensiones en esta zona.

Una vez ya en marcha y puestas a prueba, hemos de decir que la zapatilla ha requerido de unos kilómetros de rodaje para poder sacar toso su potencial. En las primeras salidas apreciábamos como  la zapatilla se comportaba de forma dura y un tanto rígida en amortiguación. Sin embargo, con el paso de los kilómetros la cosa cambia y el compuesto pasa a ser mucho más dócil y amable. Las Newton Running Fate se muestran dispuestas a devorar kilómetros  y hacernos disfrutar mucho más de cada salida o entrenamiento.

Hemos de decir también a su favor que en total habremos hecho unos 400 kilómetros con ellas y no hemos apreciado deterioro alguno en lo que a prestaciones se refiere. Sin embargo el compuesto sí aparece algo estriado y desgastado en las zonas donde queda expuesto.

Suela

La suela está compuesta por tres bloques combinando dos compuestos distintos (Outsole composite y Durable s.h.a.r.c.),  separados entre sí por zonas donde la media suela queda visible y expuesta. En el talón, que se subdivide en dos partes con los compuestos antes mencionados, tenemos caucho a lo largo de todo el perímetro, algo que se agradece porque por muy buena técnica de carrera que se tenga es inevitable que éste acabe impactando con el suelo. 

La segunda zona es la del antepié, y es aquí es donde reside gran parte de la miga de esta zapatilla. Aquí es donde la suela tiene el mayor grosor y anchura de toda la zapatilla, ya que cuentan con una plataforma de cámaras abiertas debajo de las cuales se sitúan los 5 lugs o patillas. Esta tecnología la denominan POP 2 (Point of power), evolucionada de la POP 1, que no es más que una pequeña curvatura de los lugs para facilitar la adaptación de la zapatilla al usuario poco adaptado al natural running. Estos lugs, una vez impactan con la superficie, se insertan en dichas cámaras y, como si de pistones se tratasen, cuando el corredor pasa a la fase de impulso, devuelven esa energía acumulada en forma de plus para la propulsión.

La tercera parte de la suela es la de la punta. Separada de la plataforma POP2 mediante una franja  transversal, han situado 5 tiras longitudinales de más bajo perfil  que actúan como si de una extensión de los lugs se tratase y ayudan al impulso en la fase final de propulsión.

Hemos probado las  Newton Running Fate en todo tipo de superficies y condiciones.  Bajo nuestro punto de vista, las zapatillas se mueven como pez en el agua en superficies duras como asfalto, baldosas adoquines etc. También muestran un rendimiento excelente por caminos o parques donde la superficie esté bien compactada y no muestre muchas irregularidades. Sin embargo, en pistas que cuenten con algo más de obstáculos, llámese piedras o raíces, la zapatilla baja mucho su rendimiento. Tampoco sería la zapatilla ideal para correr en rutas que cuenten con bajadas muy pronunciadas y obliguen al corredor a aterrizar mucho de talón, ya que no están expresamente diseñadas para tal situación y se notan torpes a la hora de realizar la transición retropié-antepié.

Cabe destacar que el compuesto de la suela es excelente para correr con la superficie mojada. Cuentan con  un gran grip y  en ningún momento ha mostrado debilidad en este sentido.

Upper

Los acabados del upper son de alta calidad y las zonas críticas de la zapatilla no han presentado deterioro alguno. Hemos utilizado estas zapatillas a fondo, las hemos estrujado, mojado, maltratado y mil diabluras más y podemos asegurar que cuenta con materiales de primera calidad que conforman un upper prácticamente irrompible. Su robustez, a diferencia de otros modelos de la competencia, se intuye solo al verlas, y efectivamente, después se corrobora. A ésto ayuda que, a pesar de ser una zapatilla ligera,  presenta refuerzos interesantes en puntera y talón, donde destacaríamos el contrafuerte semirrígido exterior que envuelve todo el retropié de manera eficaz.

Los refuerzos laterales que unen la media suela con la zona de los ojales más cercanos a la puntera  están  termosellados al mesh. También están sellados los de los cordones y el logo. Sin embargo no es así en la puntera y talón, donde han optado por  coserlas. Eso sí, todos ellos cuentan con un tacto aterciopelado muy agradable y con zonas reflectantes generosas en todo el perímetro, algo a tener en cuenta si se tiene pensado usarlas de noche y en zonas transitadas.

El mesh, de doble capa, está compuesto por una exterior con agujeros de distintos tamaños que ayudan a aumentar la transpirabilidad, combinado con una tela de neopreno negra debajo muy cómoda y agradable. Ésta cubre todas las costuras en el interior y llega a envolver todo el collar del tobillo. Sin duda alguna hará las delicias de los que decidan utilizarlas sin calcetines.

La transpirabilidad de la zapatilla es otro punto fuerte. En todo momento notamos como llevamos los pies secos y además, a lo largo de toda la prueba no hemos tenido problemas de aparición de malos olores.

La única pega que hemos detectado en el upper quizás sea en la lengüeta. Cuenta con un grosor que a nuestro juicio es algo escaso y si te pasas a la hora de apretar los cordones, se nota una presión excesiva.  Por otra parte, es justo destacar que en ningún momento la lengüeta se mueve al correr. En este sentido los cordones semiplanos y rígidos también ayudan, ya que le aportan un plus de sujeción al conjunto para que todo quede en su sitio. Parece algo insignificante, pero hemos tenido experiencias con cordones que se aflojan a cada salida y es algo que todos sabemos que es muy molesto.

Horma

Las Newton Running Fate son unas zapatillas de arco bajo. Cuentan con una horma estrecha y curva sin distinción entre modelos de hombre y mujer. La sujeción de las zapatillas es asombrosa tanto en talón, mediopié y antepié, influenciada de manera directa por el contrafuerte en el talón los refuerzos laterales y los cordones, hasta tal punto, que si no controlas la tensión de estos últimos, llegas a pasarte con facilidad, llegando a apretar en exceso. Nada que no se solucione con un poco de práctica hasta encontrar el punto exacto de sujeción que deseamos. Por todos estos motivos ya mencionados llegamos a la conclusión que no recomendaríamos esta zapatilla con el uso con plantillas, puesto que el pie nos queda mas bien ajustado en todas las zonas.

En nuestro caso la talla que mejor se nos ha adaptado es el que acostumbrábamos a usar en otras marcas. Así pues no será necesario tirar de un número más o menos para elegir la que mejor se nos adapte.



 

Dinámica

Y Por fin vamos al grano. Una vez analizados todos los aspectos de las Newton Running Fate toca analizar su comportamiento.

 Son unas zapatillas para natural running neutras, ligeras (en la báscula nos ha dado 277g en un 9,5 USA) y polivalentes. Los primeros kilómetros con ellas hemos tenido la sensación de llevar una zapatilla de amortiguación dura, algo que con el paso de los kilómetros se va atenuando y volviéndose algo más dócil. La verdad es que las zapatillas se comportan como catapultas, invitándote a ir algo más deprisa desde la primera pisada. También se aprecia como inconscientemente te ves obligado a aumentar la frecuencia de zancada, algo bastante común en muchos modelos catalogados como de natural running.

 Hemos estado probando estas zapatillas a lo largo de varias semanas sumando unos 400 kms con ellas en series, rodajes, alguna tirada larga etc. y definitivamente, hemos llegado a la conclusión que estas zapatillas están hechas para llevar ritmos vivos con ellas. Con esto nos referimos a que si lo que deseas es un modelo para correr a mas de 5’00 el km no te vas a sentir excesivamente cómodo con ellas. Pero por otra parte, si lo que buscas es una zapatilla para poder usar en competición con previsión de llevar ritmos muy competitivos alrededor de 3’20 min/Km  o entrenamientos muy rápidos, hemos de decir que tampoco es la zapatilla ideal para tal menester. Su hábitat natural serian rodajes de distancias medias compuestas entre 10 a 18 km y ritmos  de a partir 5’00 a 3’30, o entrenamientos de series y ritmos controlados que estén dentro de este rango de ritmos.

En lo que a dinámica se refiere, hemos apreciado como las zapatillas te invitan de manera clara a pisar de metatarsos exagerando  el efecto lanzadera una vez has impactado con el suelo. A esto ayuda la plataforma en la suela POP 2 situada en el antepié que declina el centro de gravedad hacia esta parte, ayudadas aún más por la flexibilidad en la parte delantera de la zapatilla. Cabe destacar también que en zonas donde es requerido el uso del talón como aterrizaje, se nota que las Newton Running Fate no están pensadas para ello, puesto que la transición hasta la punta se percibe un tanto incómoda.

Como ya hemos comentado antes, los terrenos ideales para estas zapatillas serian terrenos de superficies duras, caminos y parques más bien compactados. Esto no se debe a que la zapatilla no proteja bien de las irregularidades de la superficie, sino todo lo contrario. La suela y la media suela componen unas zapatillas que otorgan una sensación de dureza en amortiguación aislándote por completo de los obstáculos de la superficie. Más bien se debe a la escasa flexibilidad transversal y longitudinal y al excesivo control de pisada que hace que la propiocepción del tobillo se vea mermada y por lo tanto notarse algo torpe corriendo en terrenos más irregulares.

Por otra parte,  aunque estén dotadas de algo de drop, la zapatilla transmite una sensación de ir bastante pegados y paralelos al suelo, es decir sin apenas notarlo.  

En aspectos como sujeción, si hubiésemos de poner una nota final a buen seguro se llevarían un excelente. En este aspecto las Newton Running Fate nos han encantado, dándonos una sensación de envolver el pie de forma genial e invitándonos a disfrutar de la práctica del running de manera un tanto diferente a lo habitual.

La durabilidad es otro punto a favor. El desgaste de la zapatilla en 400 kms es aceptable y adecuado a las tendencias del mercado. Por lo tanto, cabe destacar que es un modelo al que podremos darle un uso intensivo sin miedo a que rompan del upper prematuramente o la suela se nos vaya deteriorando a pasos forzados.

Conclusión

Newton ha hecho un buen trabajo intentado acercar sus productos a un público un poco más amplio. Las Newton Running Fate son una opción equilibrada entre amortiguación y respuesta, algo que se ajusta al enunciado de la marca a la hora de promocionar este producto.

En definitiva, si eres corredor de pisada neutra, de peso medio entre 65 y 75 kg y los rodajes de distancia media y entrenamientos rápidos los realizas a ritmos relativamente vivos, éstas son una buena opción para acabar siendo tus compañeras de fatigas. 

PROs y CONtras

PROS: Durabilidad, sujeción, upper resistente

CONTRAS: Lengüeta demasiado fina, excesivo control de pisada

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSFate - Newton RunningTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)282193

PUNTUACIONES

Fate - Newton Running Tracer - Hoka One One
Talla10.08.5
Fit antepié10.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón10.08.0
Fit arco10.08.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié9.08.0
Amortiguación talón6.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada5.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad6.08.0
Soporte talón9.07.0
Soporte antepié9.08.0
Soporte global9.07.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado9.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista7.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global9.07.0
Grosor lengüeta6.06.0
Sujeción lengüeta7.04.0
Longitud lengüeta9.07.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar9.06.0
Amplitud collar9.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad10.09.0
Impermeabilidad5.01.0
Reflectantes10.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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