Vazee Prism - New Balance

Vazee Prism - New Balance

Publicado hace 261 día(s)

Introducción

Ahora hace ya varios meses llegaron noticias desde Boston. Alejándose de las otras líneas veteranas e incluso de las nuevas Fresh Foam llegaban la línea Vazee. La centenaria marca New Balance sorprendía con este lanzamiento que dejaba el mundo del running sembrado de dudas sobre las pretensiones de la mítica marca de zapatillas. Destinadas a convivir con el resto de línea y con las nuevas Fresh Foam las Vazee siguen pisando fuerte. Si ya teníamos las Rush, Pace y Coast ahora llega su hermana, la nueva New Balance Vazee Prism.

Aunque esta nueva entrega de la familia salta a la vista por tener un poco más de cuerpo,  sigue siendo una zapatilla destinada a ser rápida. Y atentos pues no acaba aquí la historia, ¡llevan control de estabilidad! Los pronadores teníamos ya un “qué” rondando por la cabeza al mirar la gama Vazee. Le faltaba algo. Y aquí está. Las New Balance Vazee Prism aportan ese punto de estabilidad que toda familia necesita.

 Tenemos unas zapatillas con control de estabilidad, con un poco más de cuerpo de lo que es habitual y dentro de una familia de zapatillas que son cohetes. Parecen la oveja negra de la familia.  Si lo son o no lo iremos viendo a lo largo de las pruebas que les vamos a hacer. De momento, abrimos incógnita. A pesar de los detalles que la hacen distinta de las demás, ¿serán las New Balance Vazee Prism un cohete?

Primeras impresiones

Vayamos con las sensaciones que nos brindan estas zapatillas durante el ritual de sacarlas de la caja y calzarlas por primera vez. Todos sabemos de lo especial de este momento, y mentiríamos si negásemos una especial ilusión al abrir la caja, aunque ya las hayamos visto en internet. Me viene a la mente la escena en que Harry Potter crea el vínculo con su varita. Pero vayamos al grano, que seguramente no nos haga falta una escoba para volar.

Las sacamos de la caja y nos va a sorprender un upper naranja butano impoluto y una media suela blanca como los Alpes. Las cogemos y lo estridente de los colores pasa a ser suavidad al tacto.  Un upper muy cuidado, sencillo, pero cuidado. Las volteamos un poco y las doblamos un poco. Hay que hacer una fuerza relativa para ello. Síntoma de que la suavidad del upper es sólo fachada. Tenemos una bamba con carácter. Seguro que nos va a dar todo si no ponemos de nuestra parte. 

Y ya solo nos falta calzarnos estas New Balance Vazee Prism. Suaves, con carácter y al calzarlas una sensación extraña. Notamos con más claridad que no son unas zapatillas blandas. Pero la forma de la media suela nos invita a ir hacia delante si nos balanceamos un poco. Esto en movimiento debe ser una gozada, pensamos. Y como de pensarlo no basta nos echamos a correr. Ya veremos si como por arte de magia notamos un vínculo entre zapatillas y corredor.



 

Mediasuela y amortiguación

Después de esta breve introducción entremos en materia.¿ Cómo están hechas estas New Balance Vazee Prism para estar destinadas a volar? Como bien hemos dicho anteriormente,  tenemos una media suela que no flexa con facilidad, con control de estabilidad y con más amortiguación de lo habitual si hablamos de voladoras. Vayamos por partes.

La suela de las New Balance Vazee Prism está compuesta de una sola pieza de REVlite, uno de los compuestos de la casa. Cuando tratamos de flexar la zapatilla veremos que no cede con facilidad. Con la línea de flexión marcada en el final del antepie la flexión es costosa. Esto no tiene porqué ser una característica mala, es más, si lo que buscamos es que la zapatilla nos devuelva un impulso, que mejor que una suela reactiva. A más fuerza que aplicamos para flexar, con más fuerza vuelve a su posición original. Cuando la mediasuela flexa tan poco es fácil pensar que un corredor ligero quizá no podrá sacarle todo el jugo. A fin de cuentas cuan más pesado es uno más fuerza ejercerá sobre la zapatilla y más fácil la flexará. Durante las pruebas hemos empezado a notar las bondades del compuesto a partir de 5 min/km. No es un ritmo de competición propiamente dicho pero si un ritmo muy habitual en los entrenamientos.

Seguimos con el control de estabilidad. A diferencia de otras zapatillas de New Balance de la línea Stability estas New Balance Vazee Prism no traen consigo la tecnología T-Beam. A falta de este último tenemos una especie de cuña con una densidad más elevada. Marcada con triángulos grises abarca desde el talón hasta el mediope. A simple vista no parece una gran corrección, no parece parte de la mediasuela, es más bien una extensión que hace de tope. Durante los primeros test notamos cierta inestabilidad. Viniendo de unas zapatillas con un control más severo de pronación, estas New Balance Vazee Prism parecían quedarse cortas. Al no ser un elemento basto y contundente de control nos ha hecho dudar de su capacidad. Conforme han ido pasando los test la valoración general es bastante positiva, la curva de adaptabilidad al nuevo soporte es relativamente corta.

Tenemos la teoría de todas las partes importantes de esta media suela. Falta la práctica, por supuesto. Cuando las calzamos lo debemos esperar una sensación de amortiguación extrema como podríamos tener con Abzorb. No se nota nada. Es más bien dura, aunque cómoda. La forma acabada en punta ayuda aporta un efecto balancín que ayuda a lanzar el pie hacia delante. Cuando empezamos a correr ya vemos que no están hechas para el trote cochinero. La sensación de amortiguación es prácticamente nula. A ritmos vivos la cosa pasa a ser muy distinta. Veremos como el pie aterriza y despega del suelo con relativa facilidad. Esta variación no la hacen una zapatilla exclusiva de entrenamiento, pero tampoco exclusiva de competición. Nosotros hemos podido entrenar con ellas a ritmos de competición y a ritmos alegres. Elegir en qué lado hemos ido más cómodos es difícil. En ambos nos ha gustado la transición de la pisada y la reactividad de la suela, pero teniendo que elegir, un corredor de 80kg, las elegiría para competir. Tengamos en cuenta pero que no nos la jugamos mucho al decir que un peso ligero o medio seguramente se iría al lado opuesto de nuestra elección.

Resumiendo todos los apuntes que hemos ido dando de esta mediasuela podríamos decir que en estas New Balance Vazee Prism tenemos un buen trabajo en los pies. Una media suela reactiva gracias al REVlite. Con una amortiguación relativamente buena, dependiendo el ritmo la percibiremos de uno u otro modo. Y con un control de estabilidad que aunque deja unas sensaciones bastante logrado. Si NB pusiera aquí más control de estabilidad seguramente rompería la magia del REVlite, aparte de ganar unos gramos en peso. Con todas estas características NB ha conseguido una suela apta tanto para entrenamientos alegres y como para competir con ellas.



 

Suela

Avanzamos un poco más, de la media suela, a la suela. Giramos la zapatilla y podemos ver fácilmente tres partes. El color de estas ya depende de cada uno. Vemos una zona naranja, otra negra y una blanca. De la blanca vamos a olvidarnos, pues es el REVlite de la mediasuela. Las zonas descubiertas se corresponden principalmente con la línea que guía la pisada y con las zonas de flexión. Nos quedan la naranja, en el antepie y la negra, que extiende sus dominios por la puntera y desde el medio pie hacia el talón.

Estás dos zonas que pueden parecer iguales, pero nada más lejos de la realidad. Forman parte de la suela, si,  y tienen el mismo groso. Pero no tienen una diferencia importante entre ellos. Y no estamos hablando del color, que también. Lo que diferencia a estas dos zonas de la suela es la dureza de la goma y sus características. La zona naranja es más reactiva y más blanda. Cosa que sobre el papel nos proporciona mayor despegue pero mayor corrosión. Y la negra, lo contrario.

Una vez en movimiento el comportamiento de la suela no deja indiferente. La transición es fluida y el despegue muy rápido. No deja tiempo para nada más que para volver a levantar el pie del suelo. En cuanto al agarre, es excelente. Como ya es habitual nos hemos llevado estas New Balance Vazee Prism de paseo por una gran variedad de terrenos. Hay que tener en cuenta que sea cual sea el terreno, la amplitud de la suela nos va a dar siempre un punto extra de estabilidad importante.

Repasemos pues que terrenos han pisado estas New Balance Vazee Prism. De mayor a menor grip  tenemos terrenos como el asfalto, pistas de atletismo y vías urbanas (la acera de toda la vida). Conforme el terreno se va haciendo menos compacto vamos perdiendo agarre, aunque en pista forestal y en parques se comportan muy bien. Ya, a la cola quedarían terrenos con piedras sueltas, con zonas de barro, etc. Terrenos en los que la mayoría de zapatillas de asfalto ni pinchan ni cortan.

El desgaste de la suela después de todos los test +150km no parece remarcable. Así que dependiendo del uso que le demos a la zapatilla, más tirando a entrenos o hacia competición/series, la suela aguantará más o menos. Aunque el límite apostamos a que queda muy lejos de los más de 150km que les hemos rodado. Las New Balance Vazee Prism tienen suela para rato.



 

Upper

El upper. Que contaros de él, ¿aparte de que es una maravilla en todos los sentidos? Salta a la vista, no por el naranja butano, que es un diseño sencillo. Con pocas costuras,  una capa de Synthetic Mesh cubre casi toda la zapatilla. Y como siempre, la N de la marca mandando en el lateral de la zapatilla.  De cosas a destacar del upper, hay varias, así que vamos al lío.



Recorriendo esta malla que cubre casi toda la zapatilla podemos encontrar un material que recorre la puntera y que acaba en los dos primeros ojales de los codones, al inicio del empeine.  Los del medio quedan respaldado por una pieza parecida a la de la puntera que recoge el pie desde la base hacía el talón. Para acabar, tenemos dos agujeros más en el collar.  A pesar de las costuras visibles desde el exterior, el interior está prácticamente libre de ellas.

Por lo que al collar e refiere vemos que no es excesivamente acolchado en términos generales. Más bien fino, aunque se ensancha cuando llegamos a la zona del tendón de Aquiles. A pesar de esta finura una vez calzadas no se perciben así. Notaremos una mezcla entre libertad y sujeción a la vez. Una parte curiosa del upper es el diseño del talón. Con un diseño parecido a las escamas de un dragón. Los surcos hacia fuera aportan una característica bastante reveladora. Si intentamos doblarlo hacia dentro, cede un poco. Y si lo intentamos hacer hacia fuera… imposible. A no ser que rompáis la zapatilla en el intento, claro. Este tipo de diseño lo han llamado “Deconstructed Heel Counter”, o lo que es lo mismo “Deconstrucción de talón”. Aunque venga a la mente cabe rechazar toda analogía con el cocinero Ferrán Adrià. Estas zapatillas sólo son aptas para el consumo de quilómetros.

La sujeción después de esta visión general apunta maneras. Cuando nos las calzamos, ya por primera vez es fácil dar con una combinación cómoda para que el pie esté a gusto. Casi que es meter el pie y atar. Sin ajustar cordones del puente ni nada. Muchas veces tardamos más de la cuenta en ajustar bien los cordones, la lengüeta, etc. Podríamos decir que las New Balance Vazee Prism son Plug and play.

Y ahora uno de los puntos que más llaman la atención. Se acerca el verano y con el invierno que hemos tenido en la península el verano puede ser terrible. Un verano terrible significa correr a temperaturas insufribles para los pies. Si corremos, aún peor. Pero tranquilos, las New Balance Vazee Prism traen buenas noticias. La malla transpira de manera extraordinaria. Con extraordinaria nos referimos a que acabaron literalmente secas como la mojama después de un entreno de una hora y media a ritmos alegres. El punto negativo de esta transpirabilidad es que en invierno si enganchamos un día de frío lo notaremos con los pies. De todos modos, es sólo un pequeño pero después de todos los pros que presenta este upper.

 

Horma

Estas New Balance Vazee Prism traen consigo una horma VL-6. El espacio que aporta la horma para el pie está muy logrado. Tanto en la zona del puente como en la del medio pue y metatarsos la amplitud es más que correcta. Quizá un poco demasiado estrecha en la puntera. Si tenemos dedos rebeldes puede ser que se empecinen en chocar contra las paredes y sufran un poco. Nada grave. Como hemos dicho, en términos generales debería adaptarse bien a todo tipo de pies.  La zona de los metatarsos sí que es ancha y convive a la perfección con el pie. UN punto aquí para las New Balance Vazee Prism.

El arco de la horma no está muy marcado por lo que las plantillas pueden convivir con la zapatilla sin mucho problema. A pesar de esta amplitud quizá queda un pelín justo el espacio y no acaban de ajustarse debidamente dentro de la zapatilla. Es fácil encontrarse que si cambiamos de calzado continuamente y utilizamos las plantillas para todo, estas no encajen al 100% siempre. No es un problema determinante a la hora de correr, pero sí que es probable que si no caben bien escuchemos ruido un tanto al caminar.



 

Dinámica

¿Y corriendo qué tal? Porqué con éstas zapatilla se corre, ¿no? Sí. Se corre. Y se puede correr mucho con ellas. Si es cierto que a ritmos cochineros resultan bastante duras, no olvidemos que son unas mixtas encaradas a competir. Pero cuando empezamos a darles chicha responden con solvencia.

La transición de la pisada es muy fluida ya sea talonando o corriendo de metatarsos. Parte de culpa en esta transición es la puntera y la forma puntiaguda que hace que el pie vaya hacia delante sin aplicar mucho esfuerzo. Como hemos dicho, a ritmos lentos la zapatilla no responde del mismo modo y no notaremos esta transición rápida ni mucho menos. Para empezar a notar algo de esta bondad nos iríamos a ritmos por debajo de 5 y de manera justita.

Durante los test las hemos utilizado tanto en rodajes cochineros como en series y ni punto de comparación. Cuando las New Balance Vazee Prism han demostrado todo lo que pueden dar ha sido en los entrenos de calidad. Series largas a cerca de 4-4’20min/km y cortas a 3:40-50min/km y notaremos como la respuesta es mucho mayor. De hecho, existe la respuesta, del otro modo vamos a tener la sensación de correr con una madera en los pies.

El control de estabilidad  es uno de los puntos que más curiosidad nos despertaba al inicio de la review. Acostumbrados al plus del T-Beam no sabíamos cómo podía reaccionar el cuerpo sin él. Durante los primeros días con los que salimos a correr con ellas nos dejó una sensación disconforme. A ratos iba todo perfecto y a otros notábamos como el pie tiraba demasiado hacia dentro y sin control. Esta sensación ya puede ser real o psicológica. Ya sea porqué la cabeza sabía que sin el T-Beam podía faltar estabilidad. O bien porque realmente era así. La verdad es que después de todos los test es justo poner la balanza en un 50/50.

Una de las cosas obvias es que sin el T-Beam y sin la cuña de doble densidad se pierden unos elementos contundentes de estabilidad. Al inicio de las pruebas sufrimos un poco de la cintilla ilotibial y de periostitis. Ambas relacionadas con la estabilidad de la pisada.  Como no podía ser de otro modo, a pesar de estas molestias seguimos adelante con los test. Las molestias eran reales, y real también ha sido el hecho de que han acabado por desparecer a las dos/tres semanas. Podríamos decir que es necesario un periodo de adaptación al nuevo soporte de estabilidad. Estas New Balance Vazee Prism no incorporan una cuña “de verdad”, sino un tope aporta sensaciones distintas en la pisada. Es como no llevar nada. Suponemos que el perder el punto de estabilidad que aportan la combinación de los primeros elementos el cuerpo hacerse a la nueva situación. A nosotros nos ha llevado dos/tres semanas. Aunque dependiendo del grado de pronación de cada uno quizá pueda variar más. De todos modos, si algún corredor prona excesivamente, me lo tomaría con calma.

Después de los km que les hemos metido a las zapatillas, que no son pocos, la suela no padece mucho desgaste. La parte blanda sí que si nos fijamos con detalle podemos llegar a ver cómo está un pelín más sufrida, pero nada del otro mundo. El REVlite apenas sin marcas por el uso, cosa que  demuestra  que aún pueden soportar muchos más quilómetros. Respecto al upper, quitando alguna marca debido al uso está como nuevo.



 

Conclusión

Tenemos una nueva zapatilla de la línea Vazee, con un poco más de cuerpo para entrenos más largos y control de estabilidad. Una zapatilla que después de las pruebas ha demostrado que ha llegado a la familia para quedarse.

Para aquellos corredores que pueden ser un poco reacios  a utilizar zapatillas más voladoras debido a su peso pueden atreverse con tranquilidad con estas New Blance Vazee Prism. Para alguien que ya esté acostumbrado a utilizar este tipo de zapatillas también, claro está. Pero es cierto que el REVlite utilizado por New Balance da este plus de amortiguación que viene muy bien para aquellos corredores más pesados.  La elección de este material otorga dos puntos básicos para una zapatilla que pretende ser de competición y un tanto rodadora. Reactividad y amortiguación.

Para resaltar un par de cosas de la zapatilla yo me quedaría primero con el control de estabilidad, que a pesar de no aparentar, cumple muy bien. A pesar de que necesita un poco de adaptación acaban resultando efectivas. Segundo con el diseño del upper, sencillo y funcional. Sin muchos elementos han conseguido un upper que aporta una seguridad a la pisada brutal además de una transpirabilidad asombrosa.

Y el bonus track. ¿Qué podemos extraer del comportamiento de estas New Balance Vazee Prism? Nos habían dicho que corrían mucho, que eran un cohete. Y es cierto, lo son. Pero con matices. Igual que en la frase “El pan no engorda, el que engorda eres tú”, la podemos adaptar a “Las zapatillas no corren, el que corre eres tú”. El pan ayuda a engordar igual que estas zapatillas te ayudan a correr. A más pan que comas, más vas a engordar. Ergo, a más chicha que le metas a estas Vazee, más te van a responder y más rápido vas a poder ir. No deja de ser también como un fondo de inversión, si no ponemos una buena cantidad de dinero, no vamos a recibir una buena rentabilidad.

Después de esta última reflexión sólo queda decir que igual que con las varitas y los magos, con estas New Balance Vazee Prism uno puede encontrar un gran compañero de fatigas para esos entrenamientos o carreras que deben ser rápidos. Ese compañero fiel que sabemos que si lo damos todo, él nos va a devolver aún más.



 

PROs y CONtras

PROS:

- Transpirabilidad

- Reactividad de la suela

- Transición pisada

- Sujeción

- Estabilidad



CONS:

- Dureza a ritmos bajos

- Poca flexibilidad

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 135 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSVazee Prism - New BalanceTracer - Hoka One One
Talla US11.58.5
Peso (gramos)331193
Mesh11090
SuelaDelantera12596
SuelaTrasera9772
PerfilTrasero3427

PUNTUACIONES

Vazee Prism - New Balance Tracer - Hoka One One
Talla8.08.5
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié6.08.0
Amortiguación talón7.07.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad5.08.0
Soporte talón7.07.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra9.07.0
Agarre en pista10.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta6.07.0
Número de ojales9.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad10.09.0
Impermeabilidad5.01.0
Reflectantes6.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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