Vazee Pace - New Balance

Vazee Pace - New Balance

Publicado hace 243 día(s)

Introducción

Parece que New Balance nos ha hecho un buen requiebro con el lanzamiento este verano de la nueva línea Vazee. Cuando todos pensábamos que su gran apuesta iba a ser el Fresh Foam, los de Boston nos sorprendieron recuperando la espuma RevLite para su nueva línea de zapatillas ligeras.
New Balance nos las presenta como las tope de gama de la serie Vazee: las más respondonas, ligeras y rápidas de la familia. Unas zapatillas para entrenamientos rápidos y pesos medios que llegan, ni más ni menos, que para jubilar a una de las zapas que más alegrías han dado a la marca en las últimas temporadas: la serie 890. Si las apariencias no engañan, vamos a probar unas mixtas en toda regla.
Las Pace no vienen solas, la primera entrega de la familia Vazee la completan las Rush y las Coast, que se van haciendo progresivamente más rodadoras y amortiguadas.
A título de curiosidad, parece que New Balance quiere cuidar tanto el diseño de la serie Vazee que presenta a las Coast, las pequeñas de la saga, como el “modelo puede combinarse tanto con unos vaqueros como con tu equipo de running favorito”, ahí queda eso.
Durante las próximas semanas, los próximos kilómetros, nuestro desafío será exprimirlas al máximo, comprobar si cumplen lo que prometen y si pueden ir más allá, ir a su terreno y sacarlas de su zona de confort para poder contaros como se portan.
Vamos al lío que los dientes se van haciendo largos, nos esperan unas zapas multipremiadas desde su debut en varios medios de primera línea mundial y que se enfrentan al reto de ocupar el segmento conquistado por la serie 890. No es poca cosa.

Primeras impresiones

Al presentarte a las New Balance Vazee Pace tienes las sensación de ser antiguos conocidos. El diseño es sobrio, elegante, sin estridencias, y hasta me atrevería a decir que un punto clásico… una de esas zapatillas que no dudarás en sacar a la calle en tejanos cuando las hayas jubilado de fartleks y series. Se nos presentan, apriori, en dos opciones de colores en su versión para hombre: anaranjado o la combinación de azules que podéis ver en las fotos que acompañan esta review, aunque ya ha empezado el esperado goteo de ediciones especiales y limitadas con nuevas combinaciones de colores tanto en el upper como en la mediasuela, empezando por las Limited Edition Vazee Pace NYC.
En la mano nos llama la atención su ligereza, la flexibilidad del upper, que resulta muy agradable al tacto y la, prácticamente, ausencia de contrafuerte en el talón, que está construido con una estructura en forma de acordeón que merecerá mejor análisis posterior, y la mediasuela, toda una sola pieza de que se curva mirando al cielo en la puntera, haciéndonos pensar en lo rápido que iremos con ellas... ¿caerán marcas? ¿5.000? ¿10.000?
Al calzárnoslas nos encontramos con un interior suave en el que no notamos costuras, con unos cordones ligeramente elásticos que ayudan a fijarnos bien el atado y con una lengüeta que, de buenas a primeras, parece un pelín pequeña, ya veremos. El arco interior se marca bastante en mis pies tirando a planos, ¿será un problema o un buen soporte? Por lo demás, se sienten cómodas, caminas cerca del suelo pero bien aislado de él, no notamos ningún roce ni nada que nos moleste al caminar. Con los primeros pasos ya estamos deseando cambiar los tejanos por las mallas y salir a darles asfalto, ¿os apuntáis?

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela está formada por una sola pieza de RevLite, el compuesto derivado del EVA que New Balance ha venido utilizando en sus zapatillas minimalistas (Zero) y voladoras (RC1400) por su buen retorno de energía y ligereza, pero que hasta ahora siempre había combinado con otros compuestos más dóciles como el Abzorb en mixtas y calzado de entrenamiento, como en las 890v5 a las que estas Vazee Pace vienen a substituir.
Nada más verlas nos hacemos a la idea de que el talón, completamente plano, nos va a animar a pisar de mediopié o de metatarsos y la puntera, muy curvada, se levanta hasta 33 mm empezando a subir desde la gran ranura que presental la mediasuela a la altura de los metatarsos, ligeramente más adelantada que en otras zapatillas similares. Esta ranura resulta definitiva a la hora de definir por donde va a flexar la zapatilla a la hora de correr. La cojas por donde la cojas, aprietes por donde aprietes, la mediasuela se dobla por ahí, siendo muy, pero que muy difícil, obligarla a hacerlo de otra manera. En el asfalto esto se traduce en unas zapatillas que te animan a aterrizar plano o sobre los metatarsos, si es que quieres aprovechar al máximo el retorno de energía en la flexión, pero que aguantan sin demasiadas quejas un poco de taloneo, cosa de agradecer en unas mixtas.
La resistencia a la torsión es media, no es que cueste demasiado retorcerlas, pero tampoco te dejan la sensación de tener una estructura endeble que te vaya a traer problemas de estabilidad, punto que podemos confirmar después de haber rodado con ellas, es más, gracias a que, en los metatarsos la mediasuela se ensancha, separándose del upper y ganando una buena superficie de apoyo, disfrutamos de un extra de estabilidad en la pisada que agradeceremos, especialmente si no estamos demasiado acostumbrados a tratar con zapatillas tan respondonas.
El grosor real de la mediasuela es menor del aparente, ya que el RevLite sube por el exterior de la zapatilla en las zonas del arco y del talón para arropar mejor el pie y dotar de mayor estabilidad a la estructura. Las medidas que proporciona New Balance nos hablan de 22mm en el talón y 16mm en la puntera, lo que nos lleva a un drop de 6mm que algunos considerarían minimalista o cercano al natural running, pero el hecho es que, al calzártelas, las sensaciónes no son las de correr demasiado plano y sí muy parecidas a las que tendrías con cualquier drop medio de 8-10 mm.
La puntera elevada combinada con la progresiva pérdida de recorrido en la amortiguación al avanzar desde el talón hasta la punta consigue una transición de pisada rapidísima, y si a esto le sumas la devolución de energía que nos proporciona el RevLite al flexar, tenemos una zapa pensada para ayudarte a volar. ¿Como se consigue variar la amortiguación con un solo compuesto en la mediasuela? Las soluciones sencillas suelen ser las más eficaces: la estructura de la mediasuela en el talón está estriada horizontalmente, este vaciado parcial consigue que, en esta zona, la mediasuela se comprima con cierta facilidad, lo que dota de mayor recorrido a la amortiguación que, sin llegar a ser blanda, sí que se muestra tolerante con cierto grado de taconeo, al avanzar hacia la puntera, las estrías desaparecen y nos encontramos con una estructura cada vez más compacta que nos va a proporcionar el recorrido justo para correr cómodos y no perder demasiada energía en la absorción del impacto. El resultado es que nos hemos encontrado con una mediasuela que se comporta fantásticamente en entrenamientos rápidos, fartleks y series, donde hemos podido explotar al máximo su reactividad y que en rodajes más tranquilos, superados los 10-15 km, hemos pasado a sacar mayor partido a la parte posterior, mediopié e incluso talón, más amortiguada, que nos ha permitido correr cómodamente con ellas, aún sabiéndolas fuera de su zona de confort.
Nos queda la sensación al correr con ellas de una amortiguación firme sin llegar a ser dura, vas a notar el cambio si vienes de calzar siempre zapatillas de entrenamiento, pero no va a ser drástico, más bien una transición amable entrenamiento-mixta-competición no excesivamente exigente con la técnica y generosa con los resultados.

Suela

Al llegar a la suela nos encontramos con 7 piezas de Blown Rubber (caucho soplado) en lo que aparentemente son tres densidades diferentes: dos piezas azul oscuro de máxima densidad en las zonas de mayor desgaste del talón y puntera, dos más de azul claro de densidad media en ambos laterales y tres piezas amarillas de menor densidad, más blandas al tacto, para proporcionar mayor adherencia en la zona de los metatarsos.
Nada más verla nos llama la atención la gran ranura de flexión transversal a la altura de los metatarsos, justo donde la puntera empieza a mirar hacia arriba. Los de New Balance tienen muy claro por donde quieren que flexe la zapatilla y se han esmerado en facilitarlo. Esta ranura no solo separa las dos piezas más grandes de caucho amarillo, sinó que, como hemos comentado en el apartado anterior, llega hasta la mediasuela, de manera que, quieras o no, la zapa va a flexar por ahí. Eso sí, en cuanto la sueltas, la mediasuela te devuelve la energía como un tiro.
La parte trasera de la suela es más clásica, un surco central que crea un pequeño vacío bajo el talón que aportará un extra de recorrido en la amortiguación de esta zona… os suena, ¿no?
En definitiva, un conjunto suela-mediasuela pensado para lo que nos parece la gran virtud de las New Balance Vazee Pace: una fantástica transición de pisada, rápida y reactiva.
En los casi 200km que llevamos conociéndonos, la suela se ha portado maravillosamente sobre asfalto, aceras, carril bici y cualquier tipo de superficie dura sobre la que os podáis imaginar corriendo, ofreciendo muy buenas prestaciones de agarre y tracción en todo momento, incluso cuando hemos encontrado terrenos mojados, aunque, la verdad, este test está huérfano de pruebas en lluvia, y es que ¡la sequía manda! El agarre sigue siendo bueno cuando las ponemos sobre tierra compacta o sobre pista, incluso cuando la pista se hace un poco más irregular podremos seguir corriendo sin mayor problema, porque la anchura de la suela en el mediopié nos va a dar ese pequeño extra de estabilidad que aquí si vamos a agradecer mucho. Si que notamos una cierta pérdida de tracción en cuanto el terreno se hace más suelto y menos abrasivo, lo cual nos hace pensar en que esto nos va a pasar también cuando el desgaste de las placas amarillas se acentúe con el paso de los kilómetros, quizás un relieve más acentuado en esta zona, o incluso placas menores que muevan el diseño hacia el taqueado, podrían mejorar aún más su desempeño en este aspecto. Aunque, bien mirado, si al pasar los kilómetros tenemos menos tracción y menos respuesta y más recorrido de la amortiguación por la fatiga del RevLite… si 2+2=4 esto convertiría nuestras zapatillas mixtas-competición en unas mixtas-rodadoras. No… ¡si aún les vamos a dar una segunda vida!
El desgaste de la suela observado en estos kms se antoja razonable, podemos valorar que estamos hacia un tercio de su vida laboral a pleno rendimiento, es decir, que calculamos que se le podrán sacar alrededor de los 600km al máximo y, como era de esperar, las zonas donde se aprecia más desgaste son las que ya venían reforzadas con el Blown Rubber más denso y el la zona central amarilla, donde sacrificamos durabilidad en pos de obtener mayor agarre y tracción. No tenemos la sensación de haber probado una suela pensada para devorar kilómetros, más bien para hacerlos sintiéndonos rápidos y ligeros.

Upper

El upper bebe directamente de la experiencia ganada con las Fresh Foam Zante, con las que comparte filosofía y horma. A simple vista lo percibimos dividido en dos partes, ya por los dos tonos de azul que tiene en esta versión, pero es que la primera impresión no nos engaña, esta vez, y cuando las miramos más detenidamente vemos que la malla que se utiliza es diferente: más flexible y transpirable del mediopié hacia adelante y más compacta hacia el talón.
La puntera nos viene reforzada con una pieza sintética termosellada, además de por el clásico acabado de la suela, que nos acaba de proteger los dedos a la par que ofrece un rinconcito más para poner el logo de la marca. Sin concesiones a lo superfluo, efectivo y práctico. El mediopié refuerza su estructura con una serie de tiras plàsticas termoselladas que van formando una malla romboidal desde el refuerzo de la puntera hasta la “N” característica de la marca, que tiene también su función estructural al ejercer de enlace entre la ojetera y la mediasuela, aumentando así la consistencia del upper, haciendo que sintamos el pie algo más recogido y limitando los desplazamientos laterales en la pisada.
La ojetera es sencilla, plana y parte de las “N” a ambos lados de la zapatilla. Va cosida y ejerce de unión entre las dos mallas, anterior y posterior, que comentábamos anteriormente. Los cordones són planos, suficientemente largos para hacer un doble o triple nudo cómodamente e incluso para poder utilizar el último agujero de la ojetera sin problemas. Tienen una cierta elasticidad que facilita fijar el atado, no he tenido que parar ni una sola vez a apretarme los cordones durante las pruebas, y ademas ayuda a relajar un poquito la presión sobre el empeine.
La lengüeta forma parte del botín interior, la parte externa hecha con la malla azul claro delantera, la parte interna con la más oscura que vemos en la parte posterior de la zapatilla. Está suficientemente acolchada, sin excesos, lo justo para que no notes la presión de los cordones. Para mi gusto peca de pequeña, me hubiera gustado que se alargara entre 5 y 10mm más para facilitar el atado con el último agujero de la ojetera. Suelo utilizar este agujero para optimizar el ajuste del botín y fijar al máximo el talón, pero se me ha hecho difícil con esta lengüeta, ya que apenas da para proteger ese último pase de cordón.
En la parte trasera enseguida nos fijamos en el talón, que está formado por una estructura en zig-zag que nos recuerda a un acordeón. Cuando lo presionas hacia dentro, la estructura cede sin dificultad de manera que tenemos la sensación, equivocada, de no tener ningún soporte en esta zona. Si probamos, en cambio, de deformar el talón de dentro hacia afuera, o incluso comprimiéndolo, veremos que la estructura es mucho más resistente de manera que, lo que han conseguido con este diseño es un ajuste de talón dinámico: muy regulable hacia el interior, es decir, tirando de cordones, y, una vez ajustado, un buen soporte de talón que nos va a ayudar a estabilizar el pie en el momento del aterrizaje.
El collar, como el resto, está suficientemente protegido, quedando quizás un poco bajo cuando le he metido mis plantillas. El único pero ha sido alguna molestia en las primeras carreras al clavarse un poco delante de los maléolos que creo que se podría solucionar con una lengüeta un poco más grande que ofreciera mayor protección al collar. En cualquier caso, un problema menor que ha ido desapareciendo con los kilómetros.
Por último, ya a nivel de detalles, los 7 puntos refractantes que incorpora el upper: las “N”, la etiqueta de la lengüeta, en la ojetera, el talón y la puntera. Pequeños pero efectivos para hacernos ver cuando se nos hace de noche.

Horma

Las New Balance Vazee Pace comparten la horma VL-6 con las Fresh Foam Zante, una horma mixta más estrecha en el retropié que en la parte delantera lo que nos deja, como ya hemos mencionado antes, un buen ajuste de talón combinado con un buen espacio para los dedos en el antepié, que se pueden mover y trabajar con libertad.
El arco se nota bastante, aunque tengo que decir que yo tengo poco arco y soy bastante delicado en este aspecto. Entre la curvatura de la mediasuela y el ajuste del botín, marcan bastante el arco lo que me ha llegado a molestar un poco cuando he andado con ellas. Una vez metidas en faena, ningún problema. Para pies con mucho arco, podría ser una ventaja, al proporcionarles un plus de apoyo en esta zona que seguro vendrá bien.
El arco junto con el collar un poco bajo hace que justeen para ponerles tus propias plantillas, sobretodo si, como es mi caso, son tirando a gruesas. Recomendaría a los plantilleros comprobar que la plantilla entra bien y se adapta a la horma.
La primera impresión de “no voy a poder correr con plantillas” pese a todo, se desvaneció a los pocos minutos de rodar con ellas. La flexibilidad del upper en el talón y el antepié me ha permitido ajustar bien la zapa y, de hecho, la mayoría de los kilómetros se los he acabado metiendo con plantillas incluidas y, como veréis más adelante… no han ido del todo mal.
Por lo que respecta al tallaje, absolutamente estándar, no es necesario hacer ninguna corrección respecto al número habitual.

Dinámica

Al calzarnos las New Balance Vazee Pace sentimos como se adaptan perfectamente al pie y lo recogen con suavidad, son lo suficientemente cómodas como para atrevernos a correr con ellas nada más ponérnoslas y sentirlas como viejas amigas.
Una vez en marcha sentimos la ligereza de sus 242g (9.5US) y la transpirabilidad del upper que nos hace llegar el aire a los pies. Nos sentimos cerca del suelo pero bien protegidos de las irregularidades del terreno, la suela se comporta perfectamente sobre asfalto y tierra compacta, con buen agarre y tracción, que se ha visto mermada cuando la hemos rodado por terrenos más sueltos, son unas zapas de asfalto y así se comportan, su rendimiento disminuye si la llevamos más allá de una pista en buen estado. Eso no quita que ofrezcan una muy buena estabilidad en carrera al trabajar conjuntamente el ajuste del upper, el poco recorrido de la amortiguación y la anchura de la suela en los metatarsos, en este aspecto estamos bastante convencidos de que superan a muchas de sus competidoras en el segmento de las mixtas.
Una vez en marcha notamos como trabaja el RevLite y el corte transversal de la suela y mediasuela. La zapatilla siempre se dobla por ahí y nos impulsa hacia adelante con fuerza, sin que tengamos que esforzarnos en doblar la suela, ella sola se encarga del trabajo y realmente sentimos que nos ayuda a ser más rápidos. Una transición deliciosa, muy rápida y reactiva de la que sacaremos máximo partido siempre que seamos capaces de aterrizar del mediopié hacia adelante, los corredores que impacten con el talón en el suelo se beneficiaran del mayor recorrido de la amortiguación en la parte posterior de la mediasuela pero, en extremo, pueden llegar a notar una transición de pisada en dos fases: aterrizaje y flexión de la suela e impulso, quizás incómoda.
El mayor inconveniente lo hemos detectado al querer atar los cordones usando el último agujero a causa de una lengüeta algo pequeña, cuando las hemos atado así se ha conseguido aún mejor sujección del talón, pero hemos tenido que pagarla con alguna molestia generada por los cordones en el empeine. Resultado: renuncia a utilizar el último agujero… lo cual no supone ningún problema para la mayoría de corredores.
Unas zapatillas realmente versátiles gracias a una fantástico equilibrio amortiguación-respuesta. Si les aprietas las tuercas en series o fartleks, donde realmente pueden dar todo lo que llevan dentro, vas a notar como, a poco que tengas una técnica de carrera decentilla, la zapa te empuja hacia adelante devolviéndote eficientemente la energía de la pisada. Si decides sacarlas de rodaje tranquilo aprovecharás más la zona posterior de la mediasuela, con más amortiguación y de mayor recorrido, que te va a dejar disfrutar de los kilómetros prácticamente como si de una rodadora se tratara.

Conclusión

5 semanas de prueba para llegar a la conclusión de que la gente de New Balance no hace las cosas a la ligera, más de un siglo haciendo calzado y casi 70 años cuidando de los pies del deportista son un bagaje muy a tener en cuenta. Lo que nos podía parecer un paso atrás, por aquello de renunciar al Fresh Foam, se acaba entendiendo como tomar carrerilla y recoger la experiencia acumulada en líneas anteriores, lo mejor de las Zante y las ya clásicas 890 lo encontraremos en las Vazee, para desarrollar una zapatilla rápida y ligera que, por su gran versatilidad, puede hacer las delicias de muchos corredores.
Correr con las New Balance Vazee Pace ha sido una gran experiencia. Siempre hemos tenido la sensación de que realmente ayudan a ir más rápido, cosa que no sucede a menudo.
Han sido casi 200km juntos haciendo desde series de 1.000 y 500 m, hasta tiradas largas de 18-20 km, mientras escribo esta review estoy ultimando la tirada de 25 km de mañana y, la verdad, no tengo la menor duda de que voy a rodar cómodamente con ellas.
Han resultado unas zapatillas que cumplen con creces lo que prometen, nos esperábamos unas mixtas para correr rápido en entrenamientos de calidad y en competición y, no contentas con eso, se nos han revelado como una opción confortable para hacer rodajes cómodos a ritmos más lentos. Versatilidad y respuesta, dos de sus grandes virtudes. Solo retocaría, por aquello de que todo lo que no mejora se estanca, y lo que se estanca acaba empeorando, el ajuste en el empeine, con una lengüeta un poco más grande que permita utilizar cómodamente el agujero extra para los cordones y el agarre de la suela cuando se enfrenta a terrenos sueltos. Sin duda, hemos tenido la suerte de probar una gran zapatilla.
Muy recomendables para corredores neutros de peso medio que se muevan en competición en ritmos por debajo de 4:30/km en distancias hasta la media maratón que busquen una zapatilla versátil, rápida en competición y cómoda en el rodaje con la que, como dice el eslogan de la serie “Marcar un récord, superarlo, volver a hacerlo”
Un último apunte personal: una sola competición durante este test, una carrera de 10km donde rebajé mi mejor marca personal en 1’30 min. Normal que les haya cogido cariño, ¿no?

PROs y CONtras

PROS
Bajo peso
Relación amortiguación-respuesta excelente
Transición rápida para unas mixtas
Versatilidad
CONTRAS
Algo justas para meterle plantillas
Durabilidad

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSVazee Pace - New BalanceTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)243193

PUNTUACIONES

Vazee Pace - New Balance Tracer - Hoka One One
Talla9.58.5
Fit antepié9.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.57.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada10.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad7.08.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista7.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela7.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta6.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad4.01.0
Reflectantes7.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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