Fresh Foam Vongo - New Balance

Fresh Foam Vongo - New Balance

Publicado hace 207 día(s)

Introducción

Hablar de New Balance es hablar de historia y de presente. Nació en 1906 en Boston, su creador, William J. Riley, empezó como empiezan la mayoría de empresas, picando piedra desde abajo. Aunque él empezó creando accesorio para zapatillas, concretamente arcos interiores para aliviar los dolores de la sociedad americana. De allí, empezó a crecer y a fabricar zapatillas, tanto para moda como para correr. Hoy en día New Balance, es considerada la tercera marca más potente del mundo, con miles de dólares facturados y con miles de atletas patrocinados, tanto futbolistas, como tenistas, atletas, etc. Es más, a día de hoy, es el sponsor de la Maratón de Nueva York, arrebatada ni más ni menos de las manos de la toda poderosa Asics

En esta review, hablaremos de una nueva incoporación a la línea Fresh Foam, una de sus líneas más reconocidas hoy en día, el "feedback" de los corredores es buenísimo. Las New Balance Fresh Foam Vongo (300 g), presumen de ser las primeras zapatillas de New Balance con estabilidad. De hecho, estas New Balance Fresh Foam Vongo, son una de las primeras zapatillas del mercado en ofrecer estabilidad sin añadir dobles densidades o elementos externos en la zona interior…Entonces, ¿Cómo trabajaran este concepto de estabilidad estas New Balance Fresh Foam Vongo? ¿Evitarán realmente la rotación interna del pie? ¿Aptas para neutros, pronadores o para quién? Obviamente, nos surgen muchas preguntas ante tal reto ¡Que ganas tenemos de sacarlas de su zona de confort, vamos a ello!

Primeras impresiones

Cada uno tiene sus gustos, se fija en algo determinado, sonrisa, ojos, gestualidad…Hay mil cosas en las que un hombre se puede fijar en una mujer y son esos pequeños detalles los que al final se traducen en flechazos…

Nosotros, además de tener novias o mujeres, también tenemos flechazos de bambas, y estas New Balance Fresh Foam Vongo fueron uno de ellos. No sabemos por qué nos captivaron estas New Balance Fresh Foam Vongo, quizá por ese “look” de mujer interesante ¡la primera fresh foam con estabilidad! De incógnita, de novedad… ¿quizá fue el diseño? Esas curvas más afinadas y robustas que sus hermanas pequeñas las New Balance Boracay v2 y Zante v2, pero a la vez menos curveada que las New Balance Fresh Foam 1080v6. ¡NO NO! Seguro que fue por esa mediasuela ¿qué esconde esa mediasuela? ¿Cómo han podido llegar a dar estabilidad sin dobles densidades ni piezas externas? A simple vista, vemos que la geometría es diferente a una mediasuela “estándar”. El exterior, es prácticamente igual, pero al girarla ¡sorpresa! Tiene una curva interior muy pronunciada, el Fresh Foam de estas New Balance Fresh Foam Vongo, está protegido como con unas uniones neuronales… ¿por qué? Y, además, si ponemos estas New Balance Fresh Foam Vongo de espaldas, una al lado de la otra, están caídas hacia fuera…

Quizá nos adentramos en una relación complicada, pero es de esos flechazos que te ciegan la vista y solo sientes que debes seguir luchando por su amor…flores, bombones…lo que sea.

 

Mediasuela y amortiguación

Ese primer contacto con ella, esa primera charla, esas primeras palabras… por fin, hemos conseguido el teléfono móvil… “whats uppear” hasta altas horas de la noche…

Es difícil no extendernos en este aparatado, ya que la gente del laboratorio de New Balance, se merece un premio por esto. El procedimiento suena sencillo, pero creemos que la practica debe ser mucho más difícil. ¿De dónde salió la información para poder crear estas New Balance Fresh Foam Vongo? Pues bien, New Balance hace años que trabaja con un software (Date to Design) que le permite dar las presiones del pie en cada punto de la zancada. Esto, obviamente, le ayuda a la hora de diseñar zapatillas y buscar la mejor manera para trasladarlo a ellas. Para ello, estas New Balance Fresh Foam Vongo, han sido fabricadas, externamente, con las mismas formas que sus hermanas, un Fresh Foam que juega con las geometrías hexagonales y con esos surcos cóncavos tan característicos. Su rendimiento es igual que el que ya habíamos probado en las New Balance Fresh Foam 1080v6. Buena amortiguación, sensación muy amable y un tanto adaptable a los ritmos, pisadas, etc. ¡EN CAMBIO! En la zona interior, empieza un mundo paralelo, al estilo Matrix. La cara interna no tiene nada que ver con la externa, ya que los perfiles son más altos, la caída de talón hacia el antepié, es decir, el drop, aguanta un poco más hasta pasado el mediopié, para caer casi en picado unos 4 mm. Además de esta altura interior, debemos remarcar los dibujos del Fresh Foam, en esta cara interna los hexágonos están dispuestos convexamente y, no solo eso, sino que llevan unos refuerzos en forma de uniones neuronales que le darán más consistencia a esta cara interna. ¡Ufff…! ¿Todo esto para evitar la pronación? ¿No era más sencillo poner una doble densidad y listo? ¡En dinámica os explicaremos el porqué de todo esto!

Ese momento en que tu amor platónico te acepta ir a tomar un café, esos nervios previos, esos cambios de look…

 

Suela

Ese camino que se hace largo hasta llegar donde has quedado con ella, además, has llegado 15 minutos antes y te tocara esperar…

La suela de estas New Balance Fresh Foam Vongo, a simple vista, no se ven grandes cambios respecto a sus hermanas de colección ¡bueno esperar! ¡Nos han cortado la mitad de la suela! ¿Por qué? La gran novedad de la suela en estas New Balance Fresh Foam Vongo, es el nervio que le han añadido en la zona del talón. Su principal objetivo, es proteger las tensiones interiores de las exteriores, intentar que la entrada del corredor sea más estable y agradable. La verdad es que, durante nuestro periodo de prueba, las sensaciones entrando de talón fueron muy buenas, con un primer “feeling” muy agradable y suave, algo más amable que otros modelos de Fresh Foam. Este corte, nos ayuda a que la zapatilla se asienta correctamente en la zona central del pie y, además, en giros cerrados o ejercicios de coordinación notamos como la pieza se divide, dando incluso mayor agarre.

Por otro lado, el resto de la suela de estas New Balance Fresh Foam Vongo, sigue apostando por el Blown Rubber y los dibujos hexagonales distribuidos por toda la suela, pero, jugando con diferentes tamaños según sus necesidades. Quizá la gran mejora que hemos visto en esta suela, es que el taqueado es algo más prominente, más agresivo y esto le da a esta suela mucho mejor agarre en zonas de arena, como parques, pistas, caminos poco técnicos… nosotros las hemos probado por senderos un tanto más técnicos, sorprendentemente, sin complicaciones. Es decir, estas New Balance Fresh Foam Vongo, aportan todo lo bueno del Blown Rubber que ya habíamos visto antes: buen agarre en asfalto, tanto seco como mojado, buen agarre en aceras y losetas, pero, además, mejoran de manera sustancial su agarre en pistas, parques, caminos o senderos poco técnicos. Su durabilidad, como viene siendo habitual, tienen un buen equilibrio entre agarre y durabilidad. Seguramente, no es la suela que nos va a durar más, pero sí que aguantara kilómetros y kilómetros con muy buen agarre.

Upper

Esas primeras citas son las que pueden ir muy bien o ir muy mal…No hay ninguna norma escrita, pero la conexión entre dos personas es fundamental.

El diseño de este upper, nos parece acertado, jugando con negros, azules y amarillos que le dan a estas New Balance Fresh Foam Vongo un “look” casi parecido a las zapatillas de moda. Sus líneas nos recuerdan mucho a las nuevas New Balance Fresh Foam Boracay v2 con dos partes bien diferenciadas. La primera, la zona del antepié, juega con una doble capa de materiales muy entramados y con pequeños poros distribuidos por toda la zona anterior, aun así, vemos que la puntera ha sido reforzada con termo pegados reflectantes. Además, incoporan un nervio que se une al último ojal para dar consistencia. La segunda, la zona del mediopié e retropié ha sido fabricada, para dar buena sujeción e estabilidad al pie. Con materiales sintéticos mucho más consistentes que refuerzan todos y cada uno de los 6+1 ojales. Toda esta combinación, da muy buena sujeción al pie en cada tramo de la zancada. El talón de estas New Balance Fresh Foam Vongo ha sido bien abrazado gracias a un contrafuerte semi rígido interior. También debemos decir, que la lengüeta tiene una construcción de botín, es decir, que va unida al upper directamente, de tal manera que nos garantizara mayor comodidad y evitara las molestias de moverse.

En carrera, este upper la verdad que funciona muy correctamente, siendo un upper cómodo, en ningún caso ajustado, todo lo contrario, tirando a “anchote” y con unos materiales agradables en contacto con el pie. Su transpirabilidad es buena, en ningún momento hemos sentido agobio interiormente, de hecho, dan mucho espacio a los dedos y al pie en general, así que, los que les gusten las zapatillas ajustadas, deberán jugar con tensión en los cordones y el ultimo ojal.

 

Horma

Se ha acabado la cena, después de charlar y charlar sobre nuestras vidas, reír, conectar… ¿Cuál es el siguiente paso?

Tal y como hemos comentado en el punto anterior, la horma de estas New Balance Fresh Foam Vongo, se caracteriza por ser “anchota”, más que las  Boracay v2 o las Zante v2 y algo menos que las 1080v6. Lo que si podemos decir es que, es ancho en todas sus partes, es decir, no juegan con un antepié enorme y luego un retropié estrecho. Si sois de pie estrecho, como el caso del probador en concreto, deberéis abrochar bien los cordones y, si es necesario, usar el ultimo ojal para dar ese extra de sujeción. No es un ancho incomodo, de hecho, todo lo contrario. Ese espacio extra le da un plus de comodidad para entrenamientos largos y cómodos, deja libertad al pie para que se mueva de una manera un tanto más natural y permite la pequeña hinchazón de las tiradas largas bajo días cálidos. Por último, la plantilla de estas New Balance Fresh Foam Vongo, es de un compuesto de EVA de unos 4-5 mm y que ayudan a las buenas sensaciones del Fresh Foam, no crean molestias ni se mueve. Debemos decir, que estas New Balance Fresh Foam Vongo son aptas para gente que necesite plantillas, ya que su soporte de estabilidad no es agresivo y aceptaran bien unas plantillas correctoras.

 

Dinámica

Llegamos a ese momento…el momento que llegamos a casa y esperamos…esperamos a que nos diga algo o que sencillamente nos vuelva hablar, volver a quedar…

Ese momento que decidimos si amamos o no amamos estas New Balance Fresh Foam Vongo. Debemos decir que desde el primer momento hubo muy buena conexión con estas Vongo. El papel no era fácil, el probador, neutro de un pie y pronador del otro representaba un buen reto para estas New Balance Fresh Foam Vongo. Después de semanas de análisis de sacarlas de su zona de confort, de jugar en terrenos montañosos, series cortas, largas, test de 3000 en terrenos arenosos, ejercicios de técnica, agilidad, coordinación… Os podéis imaginar cómo han disfrutado estas Vongo ¿ellas? ¿Y nosotros qué…? Nosotros hemos acabado sorprendidos del buen rendimiento que estas zapatillas neutras – pronadoras nos han ofrecido ¿neutras – pronadoras? Si si, nos reafirmamos con este concepto, son aptas tanto para neutros como pronadores, como gente que prone de un pie como del otro, como el que lleva plantillas…¡APTAS PARA TODOS! Los neutros no sentiréis un control rígido ni abusivo, lo único que notareis es que la pisada es más estable, más guiada gracias a esa altura en la cara anterior y esa consistencia del Fresh Foam en esa parte. Las sensaciones al probar la cara interior, con cambios de dirección, apoyando todo el peso en la cara interna ¡aposta! Es que el Fresh Foam amortigua muy progresivamente hasta un punto, allí se endurece y dice ¡a partir de aquí ya no pasa nadie! al estilo segurata de discoteca.

No nos podemos olvidar de uno de los grandes protagonistas de estas zapatillas y para mi uno de sus principales puntos fuertes, el Flare interior de la zona del antepié. Ese detalle, casi desapercibido por la mayoría, esa entrada de Fresh Foam hacia el interior le da a estas New Balance Fresh Foam Vongo la estabilidad de un Formula-1 en el asfalto y es que el concepto es parecido, al final es dar un extra de material para que este se asienta a las curvas con estabilidad, no dando opción a pronar el pie. Este flare es indispensable para la gente que corra de metas y que siga necesitando una zapatilla estable, sin duda alguna, estas Vongo dan estabilidad tanto entrando de talón como de antepié.

Conclusión

Ese primer beso...creo que no hay momento más bonito en una relación que ese primer beso, todos los sentidos se concentran en esos labios...

Sacar conclusiones de estas New Balance Fresh Foam Vongo, es sencillo una vez te has enamorado de ellas y enamorarse no es difícil. De hecho, en el grupo que tenemos de probadores de ROADRUNNINGReview, después de unas semanas de pruebas, dijimos que si estas Vongo no eran unos de los bombazos de este 2016, había algo que fallaba. Una zapatilla que acepta tanto a gente neutra como gente pronadora, con plantillas, sin plantillas, neutra de un pie y pronadora del otro ¡ESTAMOS LOCOS! Sencillamente, en la actualidad no tiene competencia, no hay otra igual, aunque es algo que ya veníamos intuyendo… las zapatillas con estabilidad cada vez se acercan más a este concepto, Adidas también lo está usando en sus Adidas Ultraboost ST.

El Fresh Foam sigue funcionando en su plena esplendor, dando sensaciones de amortiguación agradable y suave, pero esta vez, con esos juegos geométricos consigue ser más estable que sus hermanas. Con unos perfiles más altos interiormente y un refuerzo en las zonas convexas de la cara interior de la zapatilla. Aptas tanto para gente que talonea como gente que entra de metas, ya que el flare interior del antepié, da la estabilidad de un Ferrari en una carretera curvada, te imposibilita “caer” hacia dentro, es decir, pronar.

New Balance Fresh Foam Vongo, la última novedad de New Balance para este 2016. Zapatillas aptas para corredores de peso medio – elevado, tanto para neutros como pronadores. Una muy buena opción para ritmos medios – elevados (aun así, se pueden poner a ritmos decentes de 3:45 – 4:00). Creo que estas New Balance Fresh Foam Vongo son una opción muy interesante para correr maratones a ritmos de 4:30-5:00, de hecho quizá nos las planteamos para nuestros próximos retos.

  • (Mi pareja) Bixi – me dice cariñosamente

  • (yo) ¿Qué cariño?

  • (ella) ¿Por qué estas con los ojos llorosos escribiendo la review?

  • (yo) No sé de que me hablas… debe ser algo que me ha entrado en el ojo.

  • (ella) Ahhh vale vale…

  • (pensamiento interior) ¿Cómo le voy a explicar a mi pareja que me he enamorado de unas zapatillas? Cosas que solo los freaks de esto podrán entender.


  • PROs y CONtras

    PROs:

    - Sistema amable de estabilidad.

    - Aptas para neutros y pronadores.

    - Sensaciones del Fresh Foam.

    - Flare zona antepié.

    - Agarre suela en todos los terrenos.



    CONTRAs:

    - Horma ancha para pies estrechos.

    - Durabilidad suela zona puntera.



     

    Hoka One One - Tracer

    Tracer - Hoka One One

    Publicado hace 130 día(s)

    Introducción

    Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

    Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

    La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

    Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

    Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

    Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

    ¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

     

    Primeras impresiones

    La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

    Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

    El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

    Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

    La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

    Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

    Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

     

    Mediasuela y amortiguación

    Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

    Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

    Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

    Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

    El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

    La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

    No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

    La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

    Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

    Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

    A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

     

    Suela

    La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

    El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

    Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

    Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

    En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

    Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

    La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

    En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

     

    Upper

    Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

    Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

    La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

    Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

    Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

    No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

    La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

    En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

    Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

     

    Horma

    La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

    ¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

    Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

    También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

    En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

    Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

    El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

    Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

    Dinámica

    Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

    Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

    La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

    La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

    Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

    A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

    Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

    Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

    Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

    El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

    Conclusión

    Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

    En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

    Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

    Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

    Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

    El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

    Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

     

    PROs y CONtras

    PROs:

    + La transición de la pisada es rapidísima.

    + La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

    + Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

    + Permiten un rango de ritmos muy amplio.

    + Aunque sean neutras, son muy estables.

    + Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

    + Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



    CONtras:

    - La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

    - La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

    - La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

    - La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

    - La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

    - Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

     

    VÍDEO



    DATOS TÉCNICOS

    TESTSFresh Foam Vongo - New BalanceTracer - Hoka One One
    Talla US98.5
    Talla US11.5