1260v5 - New Balance

1260v5 - New Balance

Publicado hace 319 día(s)

Introducción

Esta vez nos disponemos a calzarnos unas zapatillas de la centenaria casa New Balance. La serie 1260 no es nada más ni nada menos que la línea tope de gama encarada a la amortiguación y a la estabilidad. Como bien dicen en la presentación del modelo “ofrecen una estabilidad de primera, tecnología de absorción de impactos y una amortiguación superior”.

Una zapatilla que sigue la línea de las v4 por lo que a los materiales se refiere. Cambiando más el diseño y la forma en que son empleados que en la tecnología empleada. Ya es lo que dicen, si algo funciona, no lo cambies. Y eso es por lo que parece haber apostado New Balance.

Las New Balance 1260v5 tienen ya unas antecesoras que marcan el camino claramente hacía una zapatilla de entrenamiento con la máxima amortiguación y estabilidad. Parece ser que el camino de esta nueva versión no debería alejarse mucho cuando New Balance nos prima a perseguir nuestros sueños con seguridad calzando estas zapatillas. De momento lo que tenemos por seguro es que las vamos a probar. Si podremos perseguir nuestros sueños con seguridad, o no, lo veremos más adelante.

Primeras impresiones

Cuando cogemos por primera vez las zapatillas, no nos vamos a engañar, parecen muy bastas. Quizá nos parecen también un tanto chillonas con ese naranja butano del upper y el blanco impoluto de la suela. A simple vista son como un armatoste, pero nada más alejado de la realidad. Sorprende la ligereza y la maleabilidad de la suela y del upper. Teniendo en cuenta que es un número 45, es una cosa que llama la atención.

Al calzarlas no os asustéis si notáis que habéis crecido de golpe, los casi tres centímetros de suela se notan. Aunque el drop a priori parece muy elevado, no se percibe de este modo. También deberíais notar al caminar una pequeña parte de la suela que sube por la cara externa del talón y que ayuda a entrar con este al aterrizar en el suelo.

Después del primer paso, el calzarlas, fuimos a trotar con ellas. Para empezar nos pusimos a  hacer algunos pequeños cambios de ritmo que nos permitieron ver que de estas New Balance 1260v5 podríamos sacar cosas muy buenas.

Mediasuela y amortiguación

   Por a lo que la suela se refiere tenemos varias cosas interesantes, empezando primero con la flexibilidad.  Si nos dedicamos a doblarlas lo podemos hacer sin muchas complicaciones y hacerle las mil y una (hacia arriba, hacia los lados…). Cuando simulamos una pisada real observamos que retorna una buena cantidad de fuerza que seguro que nos ayuda cuando salgamos al asfalto. A medida que nos acercamos al talón desde la puntera la zapatilla se vuelve más rígida, a partir del medio pie para ser exactos. No hay que olvidar que es una zapatilla para pronadores así que el control de estabilidad hace lo suyo en este campo. El Drop, de 8mm, como hemos comentado anteriormente apenas se nota una vez calzada la zapatilla.

Seguimos más adentro y encontramos la media suela. Si observamos desde fuera podemos ver tres zonas: una blanca con unos rombos hacia dentro, una gris, con rombos hacia fuera y si nos fijamos un poco más encontramos un compuesto amarillo que se encuentra tanto en el metatarso como en el talón. Este no es otro que el N2, un material de New Balance tratado con nitrógeno que tiene una gran capacidad de amortiguación y elasticidad. Volviendo a las zonas blanca y gris que hemos comentado, son las que forman la media suela casi en su totalidad. Es la tecnología Abzorb de New Balance, de nuevo un material que goza de mucha amortiguación y que recorre toda la zapatilla. Vemos dos densidades, la gris, más dura que va desde prácticamente el talón al medio pie, que facilita el control de la pronación y la blanca, menos densa y que ocupa todo el resto de la zapatilla. La mediasuela la completa el control de estabilidad T-Beam situado cerca del puente.

Cogiendo un poco de perspectiva tenemos unas New Balance 1260v5 con una combinación de Abzorb, con doble densidad para el control de pronación, y N2  más T-Beam para el control de estabilidad. Con estas características esperamos una gran capacidad de amortiguación y una pisada controlada... y así es. Al primer día de calzarlas y correr con ellas ya notamos como la capa de amortiguación trabaja y absorbe muy bien los impactos. En los cambios de ritmo que hemos hecho el primer día a pesar de ser nuevas, se han adaptado rápidamente a pesar de que los materiales son nuevos.

Como apunte out-of-running, durante el viaje que han hecho durante una semana recorriendo toda España han sido sometidas a una carga extra de 14kg gracias al petate. Y a pesar de las largas caminatas las piernas no han sufrido apenas y han evitado que se perdiera algún que otro tren.

Suela

   Vayamos ahora a echarle una ojeada a la suela. Si nos fijamos al girar la zapatilla podemos ver las partes de Abzorb y N2 de la mediasuela y el T-Beam en las partes que no están cubiertas por el Blown Rubber, el material de la suela de estas New Balance 1260v5. La suela tiene diversos cortes horizontales, marcados por el cambio de color de la goma, que ayudan a la flexibilidad que comentábamos anteriormente. Como hemos dicho la goma se extiende ampliamente a lo largo y ancho de la zapatilla cubriendo gran parte de la suela. El grosor de esta capa es variable según la incisión que se espera de la zona. Así pues tenemos una zona del metatarso, o la cara inferior de la zapatilla, con un grosor ligeramente más elevado que el de zonas como la puntera o la parte externa de la zapatilla.

El dibujo  de la parte delantera, hexágonos, ayuda a tener una superficie de contacto con el suelo más elevada para facilitar el agarre ya sea corriendo por pista, tierra compacta, asfalto… Hemos puesto a correr las zapatillas por todos estos terrenos y no hemos tenido ningún contratiempo, pero ¿y si algún día nos equivocamos de camino y nos metemos por una trialera o nos ponemos a correr por adoquines justo después de que hayan limpiado las calles? En Segovia pasó lo primero cuando fuimos a dar la vuelta a todo el casco antiguo por los valles colindantes y aunque pudimos pasar el trago con éxito debemos tener cuidado de hacer el cabra pues seguro que nos llevamos algún susto. Ese mismo día pasamos de una trialera tuvimos algún que otro resbalón con los adoquines mojados que suben al lado del acueducto, quizá cosa de estos, que eran más bien pequeños, pero es una cosa a tener en cuenta. Sobre terrenos mojados no adoquinados no hemos notado ninguna falta de agarre así que se puede ir sin miedo al resbalón.

La suela tiene una parte curiosa (la podéis ver en las fotos) que favorece claramente a aquellos corredores que entran de talón. Una pequeña parte de la suela que sube por la parte externa del talón que permite un aterrizaje suave y una transición fluida de atrás hacia delante.  De no tener esta parte el contacto con el suelo por parte del talón sería más violento y la zancada perdería fuerza.

Upper

Tal y cómo podéis ver en las fotografías es un upper de un color naranja que llama mucho la atención, casi hace pasen desapercibidos los reflectantes del logo y del talón. Nos guste o no el color lo dejamos ahora de lado porque en este upper de las New Balance 1260v5 tiene cosas muy interesantes que hacen que nuestros pies estén en buenas manos. Liviano, transpirable, duradero y sujeción son palabras clave que todo corredor quiere escuchar y esta zapatilla cumple gran parte de las expectativas que promete a priori.

Para la sujeción tenemos una serie de costuras, la tecnología Phantom Fit y el Asym-Counter. Las primeras las encontramos en la parte delantera de la zapatilla, cuando las calzamos notamos como tenemos el pie sujeto pero a la vez nos permite un cierto grado de libertad. A media zapatilla nos encontramos con el Phantom-Fit, un tejido ultraliviano de NewBalance que aporta una sujeción magnífica sin sumar gramos a la zapatilla. Ya en el talón encontramos el Asym-Counter, talón asimétrico, que refuerza más la cara interior del pie que no la exterior. Es la zona más rígida del upper, difícilmente maleable. No como el resto de la zapatilla, con el Phantom-Fit y el Air-Mesh que cubre gran parte de la zapatilla.

Durante las pruebas que hemos realizado, incluyendo entrenos cortos hasta tiradas largas de más de 2h, no hemos notado que los pies sufrieran por no transpirar. Después de los entrenos largos cualquiera diría que han estado 2h dentro de una zapatilla. Esta transpirabilidad la debemos al AirMesh situado a lo largo del medio pie y la lengüeta. Este material suma mucho en cuanto a transpirabilidad, pero queda corto cuando lo ponemos bajo el efecto del agua. Durante las pruebas hemos pisado algún que otro charco y el agua pasa muy fácilmente dentro de la zapatilla, quizá habría que mejorar este punto, pues con un día lluvioso el pie puede acabar realmente empapado.

La pieza que completa el upper es la lengüeta, muy grande y bastante acolchada protegiendo bien el empeine en caso de que tengamos necesidad de apretar mucho los cordones. Para que la lengüeta no se mueva durante la carrera tenemos una tira de tela para fijarla con los mismos cordones. Cumple su función aunque se ve entorpecida por el neopreno que une la lengüeta con la zapatilla. Cuando los cordones están ya atados, si intentamos recolocar la lengüeta, el neopreno cede muy fácilmente descolocando todo el atado. Puede parecer una nimiedad, pero hace que a uno le cueste encontrar el punto para atarse bien las zapatillas.

Vistos el exterior y sus materiales  pasamos al interior. Es un guante. Al introducir el pie notamos como queda recogido por el acolchado del talón y bien sujeto (cuando le pillas el punto a la lengüeta) en el medio pie, dejando un grado de libertad a los dedos. De las costuras exteriores que habíamos comentado no hay ni rastro, no se perciben, ni en estático ni en carrera, por lo que si nos atamos medianamente bien la zapatilla difícilmente nos saldrán ampollas. Durante los kms que hemos hecho con ellas, no ha aparecido ni la más mínima magulladura.

Horma

   La forma de las New Balance 1260v5 no difiere mucho de lo que se aprecia si miramos la de la suela. Podemos observar una horma bastante recta, con un ancho que crece a medida que llegamos al mediopié y que al final se estrecha haciendo una forma ligeramente puntiaguda. Esta forma de la horma hace que los corredores que tenemos un pie ligeramente más ancho de lo normal se nos adapte sin problemas.  Obviamente se estrecha y eleva un poco en la parte del arco para acomodarlo mejor.

La plantilla de Ortholite que viene con la zapatilla da un punto extra de amortiguación, de todos modos si es necesario se puede retirar fácilmente en caso de que usemos plantillas y poner las nuestras.

Resumiendo los puntos que comentamos tenemos una horma generalmente ancha, con una ligera forma puntiaguda e con un buen soporte para el arco del pie y una plantilla fácilmente intercambiable. La horma pues no debería presentar un problema a ningún corredor debido a la anchura del pie ni tampoco para aquellos que necesitan utilizar sus plantillas ortopédicas al correr.

Dinámica

Ahora que sabemos más sobre la zapatilla y aquello que la forma vamos a lo importante. ¿Cómo se corre con ellas?

Cuando empezamos a correr con ellas ya vemos que no vamos a volar con ellas, unas zapatillas con mucha amortiguación, un peso de unos 350gr, para corredores pesados… está claro que no son unas voladoras. Se nos antojan más bien como una zapatilla de entrenamiento, polivalente por lo que a los terrenos y los ritmos se refiere.

Ya sea corriendo sobre tierra compacta, asfalto, adoquines..., o terrenos que podemos llegar a encontrar por ciudad y alrededores nos va a costar notar el terreno pues la capa de amortiguación no permite que se noten con facilidad. La tracción es realmente buena siempre y cuando el camino no tenga piedrecillas sueltas que hacen perder grip. Estas piedrecillas pueden ser un problema si en bajada intentamos frenar en seco.

Si logramos ajustar bien los cordones y la lengüeta el pie queda muy recogido en el interior de la zapatilla. Ya podemos darle horas al entreno que la sujeción que se pierde es mínima. Si a esto le sumamos los materiales del upper y la forma de la horma obtenemos como resultado que los pies no han sufrido ninguna magulladura durante las pruebas.

Ya según como corramos notaremos unas sensaciones u otras. Si somos propensos a talonar el movimiento nos es muy favorecido por la forma de la suela facilitando la transición hacia delante para despegar de nuevo. Es algo así como un balancín como cuando lo tiramos hacia atrás y lo dejamos de nuevo libre. En cambio si nuestra técnica evita el talonar y se cae de mediopié/antepié la sensación es distinta. La flexibilidad de la zapatilla hace acto de presencia y nos brinda un pequeño empujón con cada pisada que nos ayuda a despegar el pie del suelo, no devuelve una gran cantidad de energía, pero la justa para poder percibirla. Independientemente del grado de pronación que tengamos durante la carrera la zapatilla cumple las expectativas por lo que al control de la pronación y la estabilidad se refiere. El pie cae al suelo y desde la primera pisada hasta la última durante la prueba los materiales siguen haciendo un gran trabajo.

Resumiendo, tenemos una zapatilla mixta, que nos aísla mucho del terreno sobre el cual corremos, y que nos ofrece un buen agarre siempre y cuando las utilicemos en los terrenos para los que ha sido concebida. Los materiales tanto de la suela y mediasuela mantienen con creces sus funciones después de las pruebas. Así como el upper, que prácticamente lo único que ha perdido es el brillo del primer día.

Conclusión

Empezábamos analizando la zapatilla y la definíamos como una zapatilla con un alto nivel de amortiguación, encarada a corredores pronadores con necesidad de un control severo de estabilidad y destinadas al entreno diario (zapatilla mixta) más que una voladora. Y así ha sido como se ha comportado.

Después de las horas de prueba en las que han pisado principalmente tierra compacta, asfalto y pista las sensaciones tanto de amortiguación que ofrecen Abzorb como N2 y la, estabilidad que ofrece T-Beam o la sujeción siguen ofreciendo unas altas prestaciones durante la carrera. La dinámica es muy buena, juntando las distintas técnicas que suelen utilizar los corredores populares, de talón a metatarso, la zapatilla es versátil y se adapta a la manera en que pises.

Lo que deja el regusto amargo que desluce la zapatilla es el hecho de la lengüeta y la impermeabilidad. La primera, cuesta de ajustar teniendo la pieza de neopreno tan elástica en la parte final, una vez tenemos las zapatillas atadas, el acabar de ajustar la lengüeta puede enviar al traste el cordado haciendo que las zonas de presión en el empeine cambien. La impermeabilidad… es una guerra entre transpirabilidad o impermeabilidad. Si potenciamos una solamente la otra se verá mermada y viceversa. En esta ocasión premia la transpirabilidad, superando el test con nota en contra de la segunda, haciendo que sea fácil que nos cale el agua en los pies.

Agrupando todos los puntos, tenemos una zapatilla con una buena durabilidad, versátil y de prestaciones elevadas. Así que si eres un corredor pesado, pronador y que busca una zapatilla de entrenamiento las New Balance 1260v5 es claramente una opción a tener en cuenta.  Podríamos decir, citando a NB, que con las New Balance 1260v5 puedes perseguir tus sueños con seguridad.

PROs y CONtras

PROS:
- Amortiguación
- Transpirabilidad
- Estabilidad
- Durabilidad
- Sujeción

CONTRAS:
- Impermeabilidad
- Neopreno de la lengüeta

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 131 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTS1260v5 - New BalanceTracer - Hoka One One
Talla US11.58.5
Peso (gramos)376193
Mesh-90
Mesh-