Wave Ultima 7 - Mizuno

Wave Ultima 7 - Mizuno

Publicado hace 304 día(s)

Introducción

Desde que Mizuno se fundó en 1906 prácticamente no ha habido un deporte en el que no haya estado desarrollando ropa y calzado de calidad y el running es uno de sus puntos fuertes, siendo una de las grandes marcas en el asfalto. En las carreras de cualquier lugar podemos ver multitud de corredores que calzan unas Mizuno. Eso muchas veces no es concluyente pero algo indica, ¿no? Tanta gente no puede estar equivocada. Tenemos con nosotros las Mizuno Wave Ultima 7, la séptima versión de esta zapatilla con lo que ya podemos imaginar lo que nos vamos a encontrar: una zapatilla con buena amortiguación con la que podremos correr un buen número de kilómetros cómodamente. ¿Continuarán estas Mizuno Wave Ultima 7 con el estilo de la saga o guardará esta séptima versión alguna sorpresa? Vamos a verlo.

Primeras impresiones

Mizuno presenta estas Wave Ultima 7 en una caja estándar sin ningún detalle diferencial del modelo que hay dentro, aparte de la etiqueta con el nombre, claro. Abrimos la caja y ahí las tenemos, en un color azul eléctrico con detalles en amarillo y el contrapunto blanco de la mediasuela. A simple vista ya podemos ver que la  Mizuno Wave Ultima 7 es un modelo contundente con una mediasuela importante. Al tacto, el tejido es tupido y se notan buenos acolchados sobretodo en la zona del tobillo. Transpira comodidad por todos lados. Cuando nos las calzamos, por fin, es lo que se nota principalmente. El pie entra suave y fácilmente y se nota bien ajustado, sin apretar, a la altura del empeine y en los laterales. Ya en los primeros pasos notamos una buena amoritguación sin llegar a ser blandengue. Dan la sensación de que serán buenas compañeras durante largas horas de entreno. ¿Lo probamos?

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de estas Mizuno Wave Ultima 7 está formada por diferentes compuestos. Por un lado, el U4ic, toda la parte blanca y azul, con la misma capacidad de amortiguación que el ap+ de las versiones anteriores pero mucho más ligero, lo que le ha ayudado a Mizuno a recortar unos gramos respecto a la versión anterior. En la parte del talón, el material amarillo es el U4icX, un nuevo material que también proporciona una buena amortiguación en la línea de la zapatilla pero con un buen retorno de energía que la convierte en una zapatilla bastante más reactiva de lo que puede parecer en un principio. Y entre estas dos capas, aparece el Wave, el hecho diferencial de Mizuno. El wave en estas Mizuno Wave Ultima 7 es de plástico duro dando así rigidez a todo el conjunto para ganar en estabilidad. La estabilidad en el talón es tremenda y es que el wave funciona perfectamente dando la firmeza que se complementa con la suavidad de los dos polímeros U4ic y U4icX.. Esta firmeza del wave hace que hasta el mediopié se comporte como un bloque impidiendo la torsión incluso aunque lo forcemos con la mano. De la mitad de la zapatilla hacia delante flexa mucho más fácilmente sobretodo en los puntos de flexión marcados claramente en la mediasuela y la suela. Tres surcos atraviesan la planta de lado a lado haciendo que la flexión sea muy progresiva. La combinación de todo esto; amortiguación, estabilidad y flexibilidad; hace que el movimiento del pie sea suave y fluido y la sensación del corredor sea la de una comodidad estupenda.

Suela

La suela de estas Mizuno Wave Ultima 7 no es una sola pieza sino que deja al aire la mediasuela en algunas zonas y queda dividida en partes. En la zona del talón, se ve claramente el compuesto U4ic de la mediasuela y sobre él aparece el X10 de la suela: una pieza en el talón y dos en cada lateral, dejando un gran surco en el medio que permite que cada lateral funcione de forma un poco más independiente haciendo que la pisada sea más estable. Este X10 es un compuesto de caucho duro para dar más durabilidad y más tracción en las zonas que más impactan contra el suelo. A pesar de la dureza de este compuesto, la sensación no lo és en absoluto ya que encima de esta zona tenemos mucho material con funciones de amortiguación. A partir del mediopié hacia delante, el compuesto cambia y el SmoothRide toma los mandos de la suela. Es un compuesto más blando que el X10 del talón y tiene los bordes redondeados para hacer que el impacto sea más suave. En esta zona, además están los tres cortes para marcar la flexión. Estos cortes actúan en la suela y en la mediasuela por lo que la flexibilidad es muy buena para una zapatilla tan contundente y nos proporciona una buena reactividad que no esperabamos cuando las vimos por primera vez y permita apretarles un poco el ritmo y que no se vuelvan perezosas recordándote que su ritmo es otro. La suela es casi lisa, con poco dibujo. No necesita más, ya que su campo de batalla es urbano. A pesar de eso, lo hemos probado por pistas de tierra compactada y han funcionado perfectamente, casi como en asfalto, a no ser que se encaje una piedra en el surco del talón. No hace que el rendimiento caiga pero es algo que nos saca de quicio y si no acaba cayendo por sí misma, debemos parar para sacarla nosotros mismos. En la ciudad, se desenvuelve con solvencia en casi cualquier terreno y situación. Hay que tener especial cuidado en los días de lluvia con las pinturas que nos podemos encontrar en el asfalto o en algunos carriles bici deonde podemos dar algún patinazo. Después de 200 kilómetros no notamos ningún desgaste fuera de lo normal

Upper

El mesh del upper está compuesto por una doble capa de material, uno interior más “cerrado” y una malla exterior muy abierta en forma octogonal. Sobre ésta aparecen muy bien cosidos (sí, cosidos) un buen número de refuerzos. En la parte delantera presentan una puntera ligera simétrica que no envuelve por encima los dedos de los pies pero protegen la zapatilla de posibles rozaduras. A cada lado de esta puntera surgen sendas tiras hasta los dos ojales más bajos. Esto le da cierto cuerpo y contención a esta parte delantera de la zapatilla. Los ojales suben de forma simétrica y recta hasta el último y de la mitad salen, tanto en la parte interior como en la exterior, dos tiras que acaban en la parte baja del talón que sostienen el lateral del upper. En ambos laterales tenemos, además, el logo de Mizuno. A pesar de la cantidad de elementos que Mizuno ha cosido en el upper no se ve para nada sobrecargado y aparecen áreas bastante limpias de componentes extras. La parte superior delantera está bastante libre pero lo que más sorprende es la zona del talón, zona normalmente protegida, que en este caso Mizuno ha decidido dejar prácticamente sin protecciones. Y no decimos totalmente porque en la parte exterior aparece un pequeño detalle plateado con el modelo de la zapatilla, Wave Ultima 7, y en la parte central un pequeño logo que evitan que esté al aire del todo. Eso sí, el chasis del talón es bastante duro y bajo y fija el talón completamente. En la parte central, los cordones, semi-planos y un tanto elásticos, corren fácilmente en los ojales cuando los tensamos y quedan fijos completamente. La lengüeta muy ancha y de un acolchado medio protege bien el empeine de la tensión de los cordones. No están cosidos al upper y en las carreras más largas se han movido un poco a pesar de que se han adaptado a la forma del empeine más que acabar en posiciones molestas para el corredor. En la línea de máxima comodidad, el collar está muy bien acolchado abrazando al tobillo de forma firme y agradable. La transpirabilidad está muy bien gestionada en estas Mizuno Wave Ultima 7 y, a pesar de todos estos extras, no notamos más calor del debido en el pie. Hemos realizado rodajes largos y los pies se han mantenido en un nivel de temperatura agradable.

Horma

Todas las medidas de esta Mizuno Wave Ultima 7 se mueven en parámetros normales por lo que el número será seguramente el que calcemos habitualmente. Es una zapatilla muy estándar que busca ante todo la comodidad por lo que no tiene zonas que sean posibles puntos críticos con los que habrá corredores que no se podrán adaptar. El talón sujeta firmemente pero sin apretar o agobiar. La parte delantera queda fija en los laterales pero los dedos pueden moverse con libertad sin que los tengas encajonados en la parte delantera. Además, son aptas para su uso con plantillas personalizadas. En definitiva, podemos decir que son aptas para la mayoría de corredores y que pocos tendrán problemas para adaptarse a la horma de estas Wave Ultima 7.

Dinámica

Cuando empezamos a correr la primera vez con las Ultima 7 no puedes evitar centrar tu atención en la amortiguación. Es realmente cómoda y permite entrar perfectamente de talón. Ya la ves como una gran rodadora a la que le van a caer un buen número de kilómetros. La estabilidad es algo que también se nota a la primera y hace que pises muy seguro. Comodísimas y muy estables. Esto pinta bien. Vamos a apretar un poco a ver qué tal. Sorpresa. Lejos de ahogarse en su propia amortiguación, responden muy bien a los cambios de ritmo y a los apretones que le hemos dado. Hasta cierto punto, claro. Podríamos decir que su ritmo óptimo es a partir de los 4’30’’ el kilómetro. De ahí para arriba se desenvuelve estupendamente a ritmos tranquilos pero permitiento carreras un poco más vivas con una buena reactividad. A ritmos más rápidos notamos que no estamos en la zona de confort de la zapatilla y para algo más o menos puntual, como fartleks o series, te pueden llegar a servir pero si tu ritmo objetivo está por debajo de ése, o muy por debajo, quizá no sea la mejor opción. Si encajas en esos ritmos vas poder usar la Mizuno Wave Ultima 7 como única zapatilla para todo tipo de entrenos y carreras sin que eches nada de menos.

Conclusión

La marca nipona ha conseguido con estas Mizuno Wave Ultima 7 una zapatilla que aúna las ventajas de las zapatillas muy amortiguadas con una buena reactividad que nos permitirá apretarlas cuando sea necesario. El abanico de pesos también es muy amplio. A pesar de que los corredores de peso medio serán los que más partido le podrán sacar, los pesos pesados del asfalto también podrán usarlas sin ningún tipo de problemas. Ideales para largas distancias también las podrás usar para distancias más cortas siempre que no pretendas ir a ritmos excesivamente rápidos para ellas. En definitiva, una zapatilla redonda, cómoda y que la mayoría de los aficionados que priman la comodidad a prestaciones más racing sabrán apreciar como se merecen.

PROs y CONtras

PROs:

• Amortiguación y estabilidad excelentes

• Ajuste impecable

• Muy buena reactividad cuando se les pide un poco más • Acabados de gama alta a precio más contenido

CONtras:

• La rigidez de la mitad trasera de la zapatilla puede no convencer a algunos

• Corriendo por pista de tierra más de una piedra se ha quedado encajada en el agujero del talón

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 138 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Ultima 7 - MizunoTracer - Hoka One One
Talla US11.58.5
Peso (gramos)330193

PUNTUACIONES

Wave Ultima 7 - Mizuno Tracer - Hoka One One
Talla8.08.5
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta6.08.0
Flexibilidad6.08.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela7.06.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar9.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad5.01.0
Reflectantes0.01.0
Calidad de materiales y acabados8.08.0
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