Hispalis XVIII - Joma

Hispalis XVIII - Joma

Publicado hace 228 día(s)

Introducción

Queremos dejar claro desde un principio que, al hablar de Joma, estamos refiriéndonos  a la primera marca deportiva nacional, situada dentro del top ten del ránking mundial. Sin duda, esto ya nos garantiza el buen resultado general de sus productos, capaces de codearse con los de prestigiosas compañías contrastadas a nivel mundial. La nueva Joma Hispalis XVIII tiene el honor de pertenecer a esta prestigiosa firma española que lleva desde 1965 innovando y mejorando sus productos para ofrecer al usuario productos de calidad.

Numerosos deportistas de élite han puesto cara a Joma durante décadas, no sólo en el mundo del atletismo, donde lleva años siendo la marca oficial de la selección española, sino que también equipos de fútbol como el RCD Espanyol o Valencia FC, o jugadores de tenis como Marcel Granollers o en su día Juan Carlos Ferrero han confiado plenamente en sus productos.

En todo este contexto de prestigio aparece la Joma Hispalis XVIII, una zapatilla que, a pesar de ser bastante conservadora, ha ido evolucionando a lo largo de sus dieciocho versiones. No es un modelo que se caracterice por una evolución revolucionaria, pero pequeños cambios, junto a sus materiales y estructura, le han ido asegurando unos resultados de fiabilidad bastante interesantes. Para corredores de peso medio-alto con pisada neutra que buscan buena amortiguación, es una opción completamente válida si no se pretende ir a ritmos altos. Además, podremos afrontar con ellas cualquier distancia que nos propongamos.

Descubramos qué nos ofrecen las nuevas Joma Hispalis XVIII.

Primeras impresiones

En una caja sencilla y funcional se nos presentan las Joma Hispalis XVIII, un modelo que al verlo nos transmite cierto aire conservador, alejado de las ostentaciones modernas y atrevidas de otras marcas. Sinceramente, tal vez no sea la típica zapatilla que desborde amor a primera vista, su diseño conservador y estructura algo rígida, nos lleva a cierta confusión para la expectación que nos produce de antemano saber que vamos a probar un modelo tope de gama en amortiguación. Quizás, en cuanto al diseño se podría esperar algo más acorde con su nivel que, como más tarde expondremos, no desmerece los halagos que el sector le otorga.

Sin haberlas probado todavía y dada su apariencia, nos sorprende muy gratamente la “ligereza” que propone la Joma Hispalis XVIII, 314 gramos, y ciertamente al cogerla tenemos esa sensación, en contra de lo que podríamos pensar tras un primer contacto visual.

Al calzárnoslas por primera vez notamos bastante rigidez. También una sensación de espacio infinito, y es que son bastante "anchitas" en su interior, aunque si las atamos bien nos sujetarán de forma muy eficaz y, junto con la estructura casi de armadura del upper, nuestros pies viajarán entre un correcto ajuste y una holgura más que suficiente.

En cuanto a la flexión, son bastante rígidas desde el talón hasta los metatarsos, sólo a esa altura ofrecen una flexibilidad razonable y resulta complicado forzarlas a la torsión. Nos encontramos por tanto con una zapatilla que habrá que domar con el paso de los kilómetros, que transmite rigidez y cierta dureza (a pesar de ser tope de gama en amortiguación), pero que como veremos más adelante, si obviamos estas primeras impresiones, las Joma Hispalis XVIII van a ser fieles y buenas compañeras en entrenamientos o competiciones a ritmos lentos, pero seguros… 

Mediasuela y amortiguación

Las características principales de las Joma Hispalis XVIII son su amortiguación y su durabilidad. No nos vamos a engañar, en una zapatilla como esta, tope de gama dentro de la marca, no se puede andar especulando. Es por ello que nos encontramos con la misma mediasuela que en el modelo anterior, no hay una gran evolución, pero sí la seguridad de que va a funcionar.

Continuamos pues, con el polímero EVA+ colocado en dos partes. Una situada justo debajo del footbed y otra situada por debajo en dos tramos, en la base del talón y todo el antepié. La superior es más densa y hemos notado su efectividad al calzarlas, ya que nos da mucha estabilidad para que al ejercer el apoyo el pie quede firme y no se hunda demasiado si entramos de talón. Quizás esta sensación pueda confundirse en un primer momento con cierta dureza, pero damos fe de que recorridos los primeros pasos la cosa cambia y cada zancada se traduce en una firme y eficaz entrada. La zona baja de la mediasuela de estas Joma Hispalis XVII está dividida en las dos partes descritas anteriormente, está compuesta por un polímero de menor densidad y por lo tanto más blando. Esto equilibra en buena medida la sensación de rigidez y aporta comodidad y amortiguación, más en la zona trasera que en la delantera. Esto es porque en el retropié, los tacos de este polímero menos denso son bastante grandes y anchos. En concreto hay uno que ocupa toda la parte trasera, justo en la que apoyan todos aquellos que entran de talón, lo cual nos aporta una muy buena entrada, estable y segura.

A parte del polímero de doble densidad, la mediasuela mantiene el sistema Pulsor, una pieza de gel colocada en la zona trasera y que trabaja de doble manera, absorbe el impacto y favorece el impulso.

Para favorecer la transición de la pisada, la mediasuela de las Joma Hispalis XVIII mantiene el sistema Flexo, unas hendiduras muy marcadas en la zona baja. No obstante, nosotros hemos notado una transición algo dividida, como si se produjera en dos fases diferenciadas, al entrar la zapatilla nos recibe de forma más o menos amable, pero al despegar sentimos bastante rigidez sin notar que la zapatilla, a cambio nos da una respuesta remarcable. Quizás no iría mal aportar algo de suavidad en este aspecto, algo menos de dureza en la zona del antepié favorecería una salida más cómoda y menos brusca.

La estabilidad que desprende esta zapatilla, en gran parte la aporta una pieza de plástico situada en la zona del mediopié, el Stabilis, bastante pequeña, favoreciendo de esta manera la movilidad en la transición y colocada únicamente por la parte interior

Suela

Al igual que la mediasuela, la suela de las Joma Hispalis XVIII sigue siendo la misma que en el modelo anterior. Una característica de la suela resalta por encima de las demás, y es que si estamos buscando una zapatilla que nos dure casi eternamente, esta es sin duda una candidata perfecta. La durabilidad queda asegurada gracias a su sistema Durability, que aparece incluso en una inscripción del taco posterior en color negro, el cual recibe el primer impacto.

A partir de ahí nos fijamos en su estructura, de apariencia caprichosa, numerosos tacos con distinta disposición. El material protagonista es el caucho llamado D12, que aporta durabilidad, agarre y amortiguación. Seis tacos en la zona del talón, uno más generoso en la zona trasera, dos a cada lado y uno central que ya hemos mencionado con anterioridad. En la zona delantera de estas Joma Hispalis XVIII aparece un taco generoso en la puntera y cuatro menores a cada lado, rodean la zona central compuesta por multitacos pequeños, para favorecer el agarre en superficies como pistas de tierra. Los tacos laterales y el delantero están muy estriados y configurados de tal forma que el agarre resulta notablemente bueno, tanto en asfalto como en pista de tierra compacta. 

Como en la parte inferior de la mediasuela, los tacos de la suela están separados por hondas ranuras, sistema Flexo, aportando de esta manera flexibilidad e intentando que la transición sea mejor desde el talón a la puntera.

Upper

El upper de las Joma Hispalis XVIII continúa en la línea de las anteriores versiones. Su concepto conservador apuesta por seguir con la misma filosofía, algo que quizás sirve para demandar a Joma un paso al frente y apostar por renovar la estética de esta zapatilla. No olvidemos que hoy en día hay mucha competencia y muchas veces se demandan productos que nos entren primero por los ojos. En este aspecto pensamos que un "escaloncito" sí se podría subir, tal vez apostando por dar más protagonismo a los termo sellados y dejando en un segundo plano las grandes piezas incrustadas a base de costuras.

Al margen de este aspecto visual, creemos que la estructura y confección del upper de estas Joma Hispalis XVIII, garantiza con solvencia su cometido.

Empezando por la parte trasera, la zona del talón está provista de un contrafuerte consistente, FixCounter, donde el pie se siente seguro y arropado, nada que objetar. Particularmente nos ha gustado cómo se resuelve este apartado, a pesar de la amplitud general de esta zapatilla.

En los laterales y hasta la zona del mediopié se juega con varias piezas cosidas a la estructura de tela, aportando la sujeción y consistencia necesarias para un modelo bastante ancho como este. Por ambos lados, una pieza nace en el contrafuerte y llega hasta los ojales, y otra pieza con el logo de la marca “J” aparece cosida a la altura del empeine. Una tercera pieza refuerza los ojales que no cubre la primera. Es justo decir que a pesar de un aspecto casi de armadura, las zonas trasera y media del pié no son nada incómodas y además sujetan el pie de una forma sobresaliente, aportando una agradable sensación de firmeza.

La parte delantera conserva unas tiras termoselladas como en el modelo anterior, aunque dispuestas de distinta manera. En la zona de la puntera se ha cosido un refuerzo con seis agujeritos a cada lado, cosa que se agradece para favorecer la transpiración. Desde este refuerzo y hacia atrás nace otra pieza cosida más suave que también aporta firmeza.

La doble tela de esta Joma Hispalis XVIII, una interior bastante tupida y otra exterior de rejilla más abierta, es bastante suave y cómoda, pero le vamos a demandar algo más de transpirabilidad para los días más calurosos. Por contrapartida, hemos notado un tacto agradable al usarla sin calcetines, a pesar de las costuras que se adivinan en su parte interior.

El collar es suave, bastante acolchado y muy amplio, por lo que algunos usuarios van a agradecer el ojal adicional (6+1) que el modelo anterior no incorporaba.

La lengüeta no es ni excesivamente larga, ni demasiado gruesa, pero si acolchada en su justa medida para ofrecer la comodidad necesaria. Tal vez echamos en falta que esté cosida al upper, aunque no sea en su totalidad, para evitar los desplazamientos laterales si no atamos la zapatilla con demasiada fuerza. Los cordones son planos y rígidos y funcionan bastante bien.

Horma

Ya lo hemos comentado con anterioridad, pero vale la pena destacar la amplitud de la horma de las Joma Hispalis XVIII. Todos aquellos que tengan un pie ancho encontrarán un marco de confort en ella.

Nosotros las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y nos ha sido muy fácil la adaptación, dado que el espacio interior que nos ofrece esta zapatilla es perfecto para su uso.

Las tres zonas son anchas, eso nos ha quedado claro, pero también tenemos que repetir que a pesar de ello, si nos las atamos a conciencia, aun con pies finos, no vamos a tener problemas para ajustarlas bien.

La plantilla antibacteriana es bastante agradable al tacto y descansa sobre una cuna de EVA de unos 2 milímetros. El arco no se distingue por su notoriedad, más bien al contrario, no se nota en exceso, lo cual favorece a los corredores plantilleros, como ha sido nuestro caso. 

Dinámica

Puestas en carrera, de forma genérica, se han mostrado bastante trotonas (justo para lo que están pensadas). La primera sorpresa agradable que nos dieron las Joma Hispalis XVIII fue la sensación de ligereza una vez puestas, puesto que en un primer momento, nos dio la impresión de que quizás serían bastante toscas y algo pesadas. Nada de eso, se muestran relativamente livianas.

Por otro lado, creemos que es una zapatilla que hay que domar. En un principio sentimos cierta rigidez, incluso nos cuesta pensar que llevamos una zapatilla de amortiguación máxima. Con el paso de los minutos esa percepción va cambiando, se van “domesticando” y empiezan a mostrar sus virtudes, amortiguan de forma notable.

La cantidad de material que las Joma Hispalis XVIII pone bajo nuestros pies hace que aun por caminos pedregosos la comodidad sea bastante aceptable. Nosotros la usamos en asfalto, hormigón, caminos de tierra compacta y caminos con piedras pequeñas sueltas. Sobre los terrenos duros y firmes se comportaron bien, al igual que por caminos de tierra compacta (con algo de pérdida de tracción por las propias características del terreno), y es por estas superficies por las que recomendamos su uso.

Por otro lado, podemos decir que para todos aquellos que suelen correr de talón son perfectas, ya que por sus características invitan a ello y si pretendes ir de metatarsos casi te envían hacia atrás. Puestas en carrera, el pie “viaja” muy cómodo y libre, gracias al espacio interior y sólo echamos en falta algo de transpirabilidad en los días más calurosos.

Conclusión

Las Joma Hispalis XVIII las incluimos dentro del segmento de zapatillas de entrenamiento con máxima amortiguación. Aunque transmiten cierta rigidez, están bastante bien compensadas y nos podemos adaptar a ellas en relativamente poco tiempo, puesto que sin ser una zapatilla top, no ofrece ninguna sorpresa desagradable.

Si no te caracterizas por ser un corredor demasiado exigente, pesas 80 kg. o más, tienes la pisada neutra o usas plantillas y corres a un ritmo inferior de 4’30’’/km., las Joma Hispalis XVIII son, sin duda, una buena opción que puede ajustarse a tus necesidades. Nos las podremos llevar a correr cualquier tipo de distancia, desde entrenamientos o competiciones cortas a maratones sin problema alguno.

Diremos pues, que se trata de una zapatilla correcta, con ciertos aspectos que, bajo nuestro punto de vista podrían mejorarse, como la renovación general de su estética para hacerla más acorde a los tiempos que corren o suavizar la sensación de rigidez inicial. A pesar de ello, su precio contenido hace de ella un modelo muy accesible, con algunas posibles mejoras, pero no carente de grandes virtudes. 

 

PROs y CONtras

PROs

-Precio muy ajustado

-Sensación de ligereza

-Amortiguación correcta

-Buen agarre

-Durabilidad

 

CONtras

-Diseño conservador

-Transpirabilidad

-Sensación inicial de rigidez 



 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 138 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSHispalis XVIII - JomaTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)315193

PUNTUACIONES

Hispalis XVIII - Joma Tracer - Hoka One One
Talla7.08.5
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie7.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.58.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global7.58.0
Dinámica / Transición de la pisada6.08.0
Respuesta6.08.0
Flexibilidad7.08.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global7.57.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.58.0
Durabilidad suela10.06.0
Durabilidad upper8.58.0
Durabilidad global9.07.0
Grosor lengüeta7.56.0
Sujeción lengüeta7.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.57.0
Transpirabilidad6.09.0
Impermeabilidad4.01.0
Reflectantes5.01.0
Calidad de materiales y acabados6.58.0
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