Roadclaw 275 - Inov-8

Roadclaw 275 - Inov-8

Publicado hace 220 día(s)

Introducción

Hace aproximadamente un año tuve la oportunidad de asistir a la carrera Zegama Aizkorri disputada en Guipúzcoa. Como freaks de las zapatillas que somos, lo primero que hacemos es fijarnos en las zapatillas de los corredores. Entre todos los modelos de zapatillas que veíamos, aparecían los de una marca no tan archiconocida hasta el momento. Se trataba de Inov-8. Zapatillas preparadas para la montaña y  terrenos grasos gracias a su buen taqueado. Y allí fue cuando me pico la mosca detrás de la oreja, y me encapriche en probar una de ellas.

Parece ayer mismo cuando suplicaba a mis compañeros de ROADRUNNINGReview probar unas zapatillas de la marca inglesa Inov-8.. y por fin, ha llegado el momento !

Se trata de las Inov-8 Roadclaw 275. Una zapatilla que tal y como indica su nombre pesan 275 de gramos. A pesar de ser una marca referente en el sector del trail, empiezan a sacar la puntita en el mundo del road. Nacida en 2003, muy jovencita por cierto, Inov-8 se distingue por un calzado ligero que favorezca la carrera natural.  Creada hace poco más de 10 años por el zimbawense Edy Wayne, se hizo un hueco consolidado entre los corredores de montaña gracias a sus buenas prestaciones en terrenos húmedos y barro.

Pero para no quedarse atrás y abrir nuevos caminos, hace poquito han abierto su gama crossfit y road. Evidentemente, no tienen un súper catálogo para estas categorías, pero con zapatillas como estas Inov-8 Roadclaw 275 intentarán abrazar al máximo de usuarios posibles. Un modelo nuevo, recién sacadito del horno, a primer vistazo, de colores llamativos, y con una anatomía singular.

Inov-8 quiere abrir terrenos…esta vez terrenos de asfalto. Serán capaces de tener el mismo éxito que en el trail? Parece que estas Inov-8 Roadclaw 275 pueden ser uno de los buques insignias para devorar Kilómetros en carretera.

 

Primeras impresiones

Una chuchería esperada después de tanto tiempo no podía defraudar a nadie. Unos colores bien vistosos gracias al amarillo fluorescente, combinado con los cordones y otras partes de la zapatilla, junto con un azul en su gran totalidad, podrían perfectamente, ser conjunto de alguna equipación deportiva.

Después de toda esta espera, no podía ser de otra manera nos moríamos de ganas de cogerlas, moldearlas y sobretodo enfundarlas en nuestros pies. Se trata de la zapatilla más “cushion” de su gama road (cuentan con 3 modelos) y con verla, parece una todoterreno.

Enviada directamente desde las montañas a la carretera. Parece suave de amortiguación y su conjunto una buena zapatilla para combinar en todo tipo de carreteras y pavimentos. Decimos esto último porque la marca inglesa, destina estas Inov-8 Roadclaw 275 incluso para pista y terrenos de montaña. Será debido a esta suela? Sólo verla da indicios de para que nos puede servir. Un taco prominente por lo que estamos generalmente acostumbrados a las zapatillas de asfalto, y algún que otro detalle que tendremos que probar también fuera del alquitrán y el asfalto.

Por fin llegó el momento, de las manos a los pies. Vamos a ver como sientan las Inov-8 Roadclaw 275 una vez puestas.  Para que esperar a poner un short de running? Tejanos y a la calle, ¡qué mas da!, servirá para tener una primera impresión.  Lo primero que nos deja sorprendidos de las Inov-8 Roadclaw 275 es el espacio que hay en la zona del ante pié, allí donde muchos usuarios requieren de una zapatilla ancha en su parte delantera. Amplitud que se agradece al tener el pie bien expandido sin notar presión en esa zona.  Pero con lo que no contábamos tanto es en la talla, no sabemos si al ser la primera vez, o al ser nuestro  tallaje (Inov-8 requiere de un tallaje mayor) notamos dolor en la zona del talón que aumento a medida que andábamos. Pero toda zapatilla requiere de adaptación, así que dejemos que se pongan a tono y que le cojamos el gustillo para poder dar conclusiones.

Por lo que se refiere a suela y mediasuela parece que no estemos delante la clásica zapatilla de running con taco normal, este en concreto, el de las Inov-8 Roadclaw 275 parece que nos dará seguridad en otros terrenos y mezclado con la buena amortiguación que nos transmite esta zapatilla, podremos sumar muchos kilómetros allí donde queramos.

 

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Inov-8 Roadclaw 275 está compuesta por dos colores que la dividen. Por una parte el color amarillo fluorescente y por otra la zona azul, de mayor densidad. Inov-8 ha armado a estas Inov-8 Roadclaw 275 con el nuevo compuesto Power Flow. Un compuesto que teóricamente mejora la absorción de las espumas convencionales en un 10 y un 15 % mejor reactividad. Es un dato difícil de medir, y saber con certeza si eso es cierto o no. Lo que podemos decir es que tienen una muy buena respuesta al apoyar el talón y hacer la transición.

Evidentemente no es una zapatilla de las rápidas que incite a ir de puntas, por eso, su comportamiento a aquellos que corremos apoyando talón nos funcionará realmente bien hasta ningún límite de kilómetros.

Si vemos la zapatilla de perfil vemos que la zona del puente sube bastante respecto a la puntera y se equilibra con el talón. El drop de 8 mm, permite una pisada más natural a la vez que tenemos un intermedio entre zapatilla mixta y más amortiguada con perfil más bien bajo. Así que si queremos empezar adentrarnos en el “natural” running, las Inov-8 Roadclaw 275 pueden ser un primer paso para ir acostumbrándonos a drop mas bajitos.

Sumado a todo esto, la marca inglesa dota a sus zapatillas de entre 3 (0-3 narrow) tipos de protección de la mediasuela. La Inov-8 Roadclaw 275 viene con un narrow 2, cosa  que la posiciona en prácticamente su nivel más alto de protección, igualmente se trata de algo muy difícil de valorar.

La Inov-8 Roadclaw 275 no tiene ningún tipo de control de estabilidad, eso la hace muy moldeable y fácil de rotar y torcer. Incorpora una pieza en la zona del medio pero únicamente en la cara externa. Si que nos protege de torceduras y nos corrige el pie pero sin mucho entusiasmo que dijéramos.  Eso hace de ella una zapatilla flexible.

La zona delantera se pliega con mucha facilidad gracias a los surcos de flexión que hay en esa zona y el sistema meta flex. Estos ayudan mucho a dar reactividad durante la propulsión de cada zancada, y si nos fijamos y las torcemos, podemos tocar la punta de la zapatilla, con el cuello del talón, a pesar de que eso en carrera nunca lo haremos, o eso esperamos.

Durante todas las tiradas alrededor de los 20-25 kilometros, la amortiguación de las Inov-8 Roadclaw 275 ha absorbido el impacto verdaderamente bien. Al principio nos costó adaptarnos porque veníamos de una zapatilla mucho más “soft”, pero una vez le coges el gustito a estas, permiten ir bien amortiguados en el talón y a la vez, poder apretar los dientes y bajar ritmos.

 

Suela

Pero vamos a lo que va realmente en contacto con la superficie. La suela con la que estas Inov-8 Roadclaw 275 tiene que soportar en superficies de todo tipo, ya sea pista, asfalto, gravilla…

Destaca por encima de todo el DFB (Dynamic Fascia Band), una tecnología patentada por los ingleses y que reproduce la posición anatómica del ligamento plantar de la fascia. Básicamente este empieza en el talón, y se disipa 5 bandas que finalizan en la zona anterior de los metatarsos. Su función es la ayudar a resistir a las fascias todo el peso del cuerpo que carga en ellas, en el momento de la propulsión y así conseguir una mejor transición hacia el despegue.

Aunque en carrera no apreciamos tanta tecnología, el comportamiento de la suela en carrera es simplemente buenísimo. La transición talón punta es rápida, sin ser pesada y lenta, eso ayuda a tener un ritmo mucho más fluido y solo preocuparnos de la respiración de nuestro cuerpo prácticamente.

La suela de las Inov-8 Roadclaw 275 está compuesta por 3 colores. Estos dividen zonas y dureza y objetivo de cada una de ellas, a esta tecnología se le llama Tri-C. Color negro para asegurar la durabilidad en toda la zona del talón y justo en la punta (zonas de desgaste), amarillo fosforito en la zona de los metas, allí donde se efectúa el despegue y necesitamos de tracción, y finalmente en prácticamente toda la suela, color azul oscuro para dotar de durabilidad y agarre.

Otra cosa a destacar que acompaña a la suela son los tacos. Raramente vemos zapatillas road con taco profundo. Pues bien esto es debido a que sirven incluso para montaña. La casa inglesa, más conocida en el mundo del trail no ha querido perder sus orígenes en las Inov-8 Roadclaw 275. Si no nos metemos en zonas de montaña de grandes desniveles, rocas, y zonas de tecnicidad, cumplirán con su faena. Olvidaros de piedra mojada, barro y esas cosas. Limitaros a montaña entre bosques, pista, gravilla que funcionaran muy bien. En asfalto, por su banda, y para lo que realmente están hechas no tienen grandes peros. Cumplen con lo que deben, y ni asfaltos, carreteras y ceras normales podrán con ellas. El pero que le encontramos es en lo mojado, ya que hemos tenido un par de sustillos cuando es el típico suelo de acera de ciudad mojado.

Los surcos que dividen los tacos de la parte delantera son anchos, y alguna vez que nos hemos metido en pista tipo carretera de les aigües, se nos ha quedado incrustada alguna piedra que nos ha obligado a parar y sacarla manualmente ya que se hacía incomodo correr con ella.

Al estar pensadas para “all-terrain” podríamos pensar que estas van a tener un desgaste más prematuro y la verdad, nada de eso. La suela está prácticamente como el primer día a nivel de desgaste sin ningún signo destacable. Lo único, parece que uno de los tacos se está despegando de la suela y habrá que ponerle un poco de loctite para solucionarlo, pero bueno, eso no quita el buen comportamiento de la suela de las Inov-8 Roadclaw 275 en muchas superficies.

 

Upper

El mesh de estas Inov-8 Roadclaw 275 recubre toda esa zona, es un mesh de doble capa. La primera, más elástica que da comodidad al pie, incluso sin calcetines. La segunda, mucho más perforada para favorecer la transpiración del pie. La zona del retropié, evidentemente, no tiene este mismo formato. Es mucho más rígido, pero igualmente cómodo.

Las Inov-8 Roadclaw 275, vienen con una buena dosis de sujeción. Al ser destinadas principalmente para asfalto, pero también para pista, han querido gastar recursos para aportar buena sujeción. Tenemos un esqueleto en la zona media justamente donde se encuentran las letras del logo de la marca inglesa, que ayuda mucho a tener el pie bien sujeto. A pesar de tener la zona del ante pié más amplia y menos sujeta, este esqueleto nos da la precisa sujeción en la zona media como para no tener que pensar en lo demás sea en pista, asfalto, o zonas rurales.

Cordones planos de color fluorescente son los encargados de hacer que el esqueleto del que hablábamos, quede bien tenso agarrando el pie durante nuestras carreras. Estos pasan por 6 ojales. Los dos primeros marcados en color rojo y de forma redonda, mientras que los otros 4 tienen el ojal plano. Justo debajo de ellos, vemos la lengüeta. Inov-8 ha dotado estas Inov-8 Roadclaw 275 con una lengüeta muy maleable y blandita. Esta viene sin estar pegada al upper, es totalmente independiente y si atamos correctamente la zapatilla, no habrá que estar pendiente de la entrada de elementos extraños ya que el conjunto hace una cohesión total.

La parte del retropié está cubierto por un cuello medio-alto acolchado y realizado al detalle. Este al principio nos incomodó hasta el punto que nos hizo una llaga en el talón. Quizá por la talla, por el exceso de acolchado… A pesar de eso una vez cogida la medida a estas Inov-8 Roadclaw 275, no hemos tenido más problemas. La zona del talón, más consistente que las demás está recubierta por un tejido mucho más grueso con una tira lateral de color amarillo fosforito que parece separar el talón de toda la zapatilla.

 

Horma

La Inov-8 Roadclaw 275 tiene una horma bastante estándar. Ya sabemos que suena a tópico, pero es realmente cómoda, como es evidente en estas Inov-8 Roadclaw 275, los ingleses han querido darle una zona del antepié ancha. Esto va de perlas a la gente de pie ancho que a veces incluso, puede llegar a perforar la zona del juanete (zona delantera lateral del mesh). En nuestro caso no ha sucedido, de hecho, nos ha permitido tener una mejor sensación a la hora de pisar en cada zancada.

La zona posterior de la zapatilla es algo más prieta. Queda más ajustada al pie incluso para nuestro gusto, algo demasiado. A pesar de que cuando vas corriendo coge muy bien la zona del talón y da buena seguridad, parece que han dado demasiado control y sujeción.

Debemos decir, que estas Inov-8 Roadclaw 275 tienden a calzar pequeñas. Parece que su anchura tapa un poco esa sensación de ajustado, pero con el tiempo, nos damos cuenta de que debimos pedir un número más.

La anchura y un fit más adaptable, viene dotado gracias al Standard fit que Inov-8 tiene para aquellos pies anchos que necesitan mayor expansión de la zona plantar. No hace falta hablar más de ello, una mayor sensación en el despegue de la transición. También, el paso de los Kilómetros hace que se hinche el pie y es aquí donde el Standard fit actúa eficientemente.

 

Dinámica

Todo el mundo nos tenia fascinados con la marca inglesa Inov-8 en el trailrunning, y por fin nos llegó la oportunidad de probarla pero esta vez en asfalto. Con un inicio un poco decepcionante debido al dolor que causaban en la zona del talón, incluso con rozadura, poco a poco fueron adaptándose a nuestras expectativas iniciales. Después de esos días de incertidumbres, podemos decir, que son unas zapatillas muy polivalentes. 

Con un peso muy contenido de 275 tal y como su nombre indican, las Inov-8 Roadclaw 275 permiten correr con buena amortiguación en toda la mediasuela, pasan los kilómetros y seguimos con la misma buena sensación de estabilidad y confort. A demás, debido a su drop bajo-medio podemos adentrarnos un poco al natural running y tener más libertad de movimiento. Su peso y sus características permiten tener una zapatilla muy polivalente en distintas superficies. En asfalto se comportan fenomenal, y en pista o terrenos montañosos cumplen perfectamente siempre que no nos metamos por barrizales, zonas húmedas o alta montaña. 

Hemos probado diferentes ritmos para ver que tal la respuesta de estas Inov-8 Roadclaw 275. En ritmos entre 4-4:30 min/km, es donde mejor se desenvuelven al correr. La transición hacia la punta es rápida además de tener una buena respuesta en el despegue, pero no creemos que estén preparadas para bajar de los 3:45 min/km. De hecho hemos punteado con ellas y notas que te piden apoyar algo más la zona posterior. No hablamos desde un experto en puntear, pero ahí va nuestra opinión.

Estas Inov-8 Roadclaw 275, son unas zapatillas que tienen un ampplio abanico de ritmos, aunque donde se comporta mejor, son en ritmos medios. Quizá no son aptas para nuestras mejores marcas, pero si para sumar kilómetros a ritmos constantes y siempre que queramos, poder apretar nuestras piernas sin reparos. Dicho esto, os recordamos que las podemos encontrar en nuestro reportaje de "Las 10 mejores opciones para correr un maratón".

 

Conclusión

Y por fin las pudimos tener a nuestros pies, nuestro regalo de Inov-8 se llamaba Inov-8 Roadclaw 275 y no han pasado desapercibidas, más bien lo contrario. Ya no solo por el color fluorescente, sino por su rendimiento.

Una zapatilla pluriempleada, la podemos sacar para aquellos días de asfalto puro o bien para aquellos de pista que salgamos a disfrutar de las zonas poco técnicas de las montañas. Nos permitirá entrenar a un buen rango de ritmos entre los 3:45 min/km hasta los 4:30-4:45 min/km, dando buenas sensaciones tanto en cuanto amortiguación como comodidad.

Esta comodidad viene de la mano del Wide Toe Box, una amplitud inusual en la zona del antepié que hará las delicias a aquellos que odien esas zapatillas apretadas y ajustadas. La amortiguación viene dada gracias a la nueva tecnología Power Flow, que da un plus de reactividad y permite tener una buena transición talón-punta.

En ese despegue influye y mucho la flexibilidad de la zapatilla. El meta flex permite que, gracias a los surcos de flexión esta Inov-8 Roadclaw 275 tengan una gran facilidad de flexar sin ser rígida y consiga una buena torsión.

Finalmente a nivel de durabilidad siguen prácticamente intactas después de los más de 180 km que le hemos dado, incluso en tejanos. Único pero el taco que parece que está despegando de la suela, pero parece que los otros tres compuestos de la suela Tri-C están haciendo muy bien sus funciones. Así es como Inov-8 quiere meter baza en el mundo del road. Después de ocupar muchas mentes en el mundo del trail, ahora es momento de ocupar las mentes de los asfalteros y con estas Inov-8 Roadclaw 275, tener una zapatilla apta para corredores de peso medio que quieran sumar kilómetros sin parar.

 

PROs y CONtras

Pros:



Adaptabilidad a muchas superficies

Zona del ante pié ancha

Upper muy fresco y cómodo

Buena transición talón-puntera

Durabilidad general del total de la zapatilla



Contras:



Este es el único color que ofrecen para hombre

Tallaje pequeño

Taco despegado en la suela

Collar en la zona del tendon de Aquiles

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSRoadclaw 275 - Inov-8Tracer - Hoka One One
Talla US10.58.5
Peso (gramos)317193
Mesh10590
SuelaDelantera11296
SuelaTrasera8472
PerfilTrasero2427

PUNTUACIONES

Roadclaw 275 - Inov-8 Tracer - Hoka One One
Talla6.08.5
Fit antepié9.07.0
Fit mediopie8.58.0
Fit talón6.58.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.58.0
Amortiguación talón8.57.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta7.08.0
Flexibilidad7.58.0
Soporte talón6.57.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra9.07.0
Agarre en pista9.09.0
Agarre global9.08.0
Durabilidad suela7.56.0
Durabilidad upper8.58.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta9.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar6.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar6.57.0
Transpirabilidad8.59.0
Impermeabilidad5.01.0
Reflectantes6.51.0
Calidad de materiales y acabados8.58.0
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