Road X-Treme 250 - Inov-8

Road X-Treme 250 - Inov-8

Publicado hace 307 día(s)

Introducción

Nos llega a la redacción de ROADRUNNINGReview las novedosas Inov-8 Road X-Treme 250. La historia de la marca británica Inov-8 es muy reciente y actual, pues apenas goza de 10 años desde su creación. Fue el zimbawense Edy Wayne quién en el año 2003 observó que había un vacío de mercado en el mundo de las zapatillas de Trail Running. Sin pensárselo dos veces, se lanzó a la aventura de la confección y producción de zapatillas de Trail específicas para correr sobre el barro y terrenos húmedos. De esa primera idea nació el modelo Mudroc 290 que tuvo una gran aceptación entre el público off road. Desde aquel entonces, Inov-8 ha ido ampliando con éxito su catálogo de zapatillas de Trail, que a día de hoy es completísimo y con modelos de gran calidad.

Viendo el éxito y prestigio que han conseguido con su gama de zapatillas de Trail, la casa británica ha decidido diversificar su oferta y apostar por dos gamas nuevas, la de fitness con zapatillas de Crossfit y una gama de zapatillas de asfalto, que es la que realmente nos interesa en ROADRUNNINGReview. De momento, el catálogo de zapatillas de asfalto lo forman dos únicos modelos que tenemos la esperanza que igualen el nivel de calidad y de acabados de sus hermanas de montaña. Concretamente nos llega a nuestras oficinas el modelo Inov-8 Road X-Treme 250, se trata de una zapatilla ligera, que podríamos considerar mixta, a medio camino entre unas voladoras puras y la zapatilla clásica de entrenamiento. De hecho este modelo es la elección personal del triatleta profesional Victor del Corral, uno de los referentes nacionales en el triatlón de larga distancia y triple vencedor de IronMan. Victor nos ha comentado que se siente muy a gusto con este modelo y que ya le ha acompañado en el maratón de alguna de sus exitosas competiciones. Estamos pues, ante la herramienta de trabajo de un auténtico profesional, veremos que sensaciones nos transmiten estas Inov-8 Road X-Treme 250 y si somos capaces de exprimirlas como lo hace el triatleta catalán.

Primeras impresiones

Lo primero que nos salta a la vista cuando recibimos las Inov-8 Road X-Treme 250 es su colorido, pues os podemos asegurar que la combinación amarillo flúor con el azul eléctrico no va a pasar en en absoluto desapercibido para nadie. Pero la verdad es que nos agrada, ya que le dan un aire muy "racing" y competitivo. Es una lástima que no las ofrezcan en alguna otra combinación de colores para los menos atrevidos o para aquellos que les guste pasar un poco más desapercibidos. A nosotros personalmente nos ha transmito una sensación agradable, fresca y actual. A parte de los colores utilizados en este modelo, encontramos el logo de la marca en la parte posterior del talón, imprimido en diagonal, lo que le da un toque más agresivo, si cabe. Es curioso, porque el logo de la marca no aparece en ningún otro lado de la zapatilla, lo que hace que en un primer vistazo nos cueste saber de que marca de zapatilla estamos hablando, incluso que parezca algún prototipo que todavía no ha alcanzado la versión definitiva para llegar al gran público. Pero estas son decisiones de marketing que seguramente tienen alguna explicación comercial que desconocemos. Nosotros creemos que si el icono de la marca apareciera en el lateral de la zapatilla ayudaría a identificar más fácilmente el modelo, y facilitaría la tarea de posicionar a la marca como marca de asfalto.

La primera sensación cuando las tenemos en nuestras manos y nos las calzamos por primera vez es de ligereza extrema, y es que en nuestra báscula han pesado tan solo 234 g en talla 42 EU! Toda una declaración de intenciones para una zapatilla que estamos convencidos nos obligará a ir rápido para sacarle todo su potencial. Pero más que su ligereza, todavía nos ha sorprendido más su gran flexibilidad, y es que la zapatilla es maleable en todos los sentidos, desde la punta hasta el talón e incluso lateralmente. Veremos si con este exceso de flexibilidad la Road X-Treme 250 es capaz de fijar el pie y estabilizarlo cuando la fatiga hace acto de presencia.

El upper en un primer momento no nos ha terminado de convencer, pues tiene un tacto un poco acartonado, veremos si con el uso y los kilómetros termina por suavizar el tacto y consigue adaptarse a la perfección al pie. El interior de la zapatilla es agradable, sin llegar a los extremos de otras zapatillas más pesadas. Observamos, por eso, alguna costura que se encarga de fijar la lengüeta al resto del upper, que quizás se podría haber trabajado un poco mejor para terminar de hacer un interior impecable.

Las impresiones iniciales no terminan de ser todo lo que esperábamos de ellas, con algunos aspectos mejorables, pero estamos convencidos de que las Inov-8 Road X-Treme 250 es de aquel tipo de zapatillas que demuestran todo su potencial sobre el terreno y el asfalto. Es allí donde las hemos exprimido de verdad y donde nos hemos podido extraer conclusiones más realistas del modelo.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Inov-8 Road X-Treme 250 está realizada en un solo compuesto "Fusion sticky", un material propio de la marca británica que augura tres cualidades básicas para esta zona de la zapatilla amortiguación, ligereza y durabilidad. En la mediasuela han introducido dos tecnologías propias de Inov-8 y que ya utilizan en sus exitosos modelos de Trail, se trata del Dynamic Fascia Band y del Meta-Flex.

La Dynamic Fascia Band consiste en unos tirantes rígidos en el interior de la mediasuela que se encargan de unir la zona del talón, con la zona del ante pie para facilitar la transición en la pisada y catapultar la energía para poder realizar una zancada más dinámica y reactiva. Sobre el terreno este elemento es difícil de percibir en estas Road X-Treme 250, a nosotros nos ha parecido que esta tecnología trabaja a un nivel insuficiente al que se espera de un modelo rápido y veloz como se trata. En este aspecto Inov-8 se encuentra lejos de otras marcas con una trayectoria más larga en el mundo del asfalto. Por otro lado, la tecnología Meta-Flex consiste en unas hendiduras realizadas en la mediasuela y que facilitan la flexión de la mediasuela de la zapatilla pera evitar pérdida de energía a la hora de flexionar el material. Esta tecnología sí que podemos afirmar que trabaja eficazmente y en parte es la culpable de la gran flexibilidad de la que goza las Road X-Treme 250.

Dejando de lado las tecnologías utilizadas por Inov-8 en estas Road X-Treme 250, los perfiles de este modelo pueden considerarse de medio-bajos con un drop declarado de 8 mm, aunque a nosotros nos ha parecido que podría ser menor por las sensaciones que hemos tenido sobre el terreno. El tacto del material utilizado en la construcción de estas Road X-Treme 250, el "Fusion Sticky" nos ha parecido blando... muy blando. La verdad es que el material amortigua bien, pero quizás en una zapatilla que pretende ser un referente cuando pretendemos ir a ritmos de carrera altos, la amortiguación se espera un poco más contundente para evitar pérdidas de energía en la pisada. Este tacto blando en la mediasuela lo van a agradecer aquellos corredores con problemas de lesión por sobre impacto, al mismo tiempo que algunos runners por encima de los 80 kg podrán gozar de una zapatilla para ritmos de competición.

La mediasuela ha aguantado a la perfección los kilómetros realizados durante el periodo de pruebas y no muestra ningún síntoma de fatiga del material, con lo que creemos que tendrá un buen comportamiento con el paso de los kilómetros.

Suela

La suela de estas Inov-8 Road X-Treme 250 está combinada a partes iguales con la mediasuela, és decir, la mediasuela está expuesta y forma parte al mismo tiempo de la suela.

Así pues, nos encontramos con una zona media en el que la mediasuela no está recubierta por ningún material y es la propia mediasuela la que se encarga de contactar con el terreno. Mientras que en la zona anterior y posterior se han pegado unos elementos que le dan a la suela una mayor durabilidad y agarre.

Concretamente la zona posterior del talón hay un elemento más reforzado para asegurar una mayor durabilidad de la zapatilla para aquellos que recepcionan de talón, con la tecnología "Terradapter" que se encargará de absorber las irregularidades del terreno por el que pisamos. Mientras que en la zona delantera, justo donde se realiza el despegue en la pisada, la gente de Inov-8 han optado por un taqueado muy ligero y semejante al de algunas zapatillas de clavos. En un principio dudábamos seriamente de la durabilidad de estos tacos, pero conforme han ido pasando los kilómetros de test hemos podido comprobar que ninguno de ellos se ha despegado en los más de 200 kms realizados con las Road X-Treme 250. El desgaste más acusado lo han sufrido las piezas encoladas debajo del metatarso y que entran en contacto directamente con el suelo en la fase de impulsión.

Hemos de decir que la suela de estas Inov-8 Road X-Treme 250 está pensada exclusivamente para ser utilizada en terrenos muy compactos, ya sea asfalto, cemento u hormigón. Cualquier intento de sacarlas de su hábitat natural e intentar realizar demasiados kilómetros por pistas, senderos o hierba, va a hacer que nuestro agarre se vea peligrosamente disminuido con el riesgo de patinar que ello implica. Nuestro uso en el día a día del periodo de test se ha centrado en rodajes por asfalto, series en pista de atletismo y algún tramo de enlace por sendero de arena muy compactada y nos hemos encontrado cómodos en este tipo de superficies. Sobre asfalto mojado deberemos ir con cuidado en los pasos de peatones y en los giros cerrados, ya que el agarre disminuye considerablemente cuando el piso está húmedo.

Upper

Como ya decíamos en la segunda sección de esta review, el apartado que a primera vista nos ha originado más dudas ha sido el upper, con un tacto un poco acartonado y algunas costuras interiores que nos han provocado un poco de escepticismo en nuestra primera toma de contacto. La verdad es que pasados los kilómetros no hemos conseguido quitarnos esta extraña sensación de que el upper no terminaba de adaptarse y ajustarse perfectamente al contorno de nuestros pies. Quizás porque anteriormente hemos probado zapatillas con uppers realmente muy bien trabajados, estas nos han parecido un poco menos elaboradas en este aspecto.

Aun y así, se trata de un upper realizado con un tejido de doble capa que es capaz de transpirar perfectamente, cosa que agradeceremos con temperaturas cálidas y estivales. Para darle consistencia y rigidez al upper y de esta manera intentar evitar desplazamientos laterales del pie con respecto a la zapatilla, la gente de Inov-8 han confiado plenamente en los termosellados en forma de tirantes, concretamente 4 por cada lado de la zapatilla y que sobre el papel se encargan de mantener el pie estable en todo momento. Nuestra experiencia nos dice que las zapatillas que confían al 100% la estabilidad del upper en los termosellados están destinadas a dos perfiles de corredores muy concretos: los que tienen buena técnica de carrera y los corredores ligeros. No nos equivocamos si afirmamos que estas Inov-8 Road X-Treme 250 también están orientadas a estos dos perfiles de corredores, ya que cuando la fatiga hace acto de presencia y la técnica de carrera se ve distorsionada, la zapatilla es incapaz de corregir estos desequilibrios en la pisada, incluso en un corredor de 72kg. La zona del talón, increíblemente flexible, tampoco ayuda a mantener la estabilidad de la pisada. Tal y como hemos dicho anteriormente, estos factores no deben influir si gozamos de una correcta técnica de carrera, pues un buen corredor apenas requiere de ayudas en la pisada, pero si tenemos una técnica de carrera deficiente o conforme pasan los kilómetros nuestra técnica se ve enrarecida no podremos confiar en las Road X-Treme 250 para que guíen nuestras pisadas.

La zona de la lengüeta y de los cordones cumplen con eficiencia su misión sin aportar demasiadas novedades al conjunto. Se trata de una lengüeta con un buen acolchado y unos cordones planos que cierren el conjunto sin exceso de presiones y con corrección. Disponemos de 6 pares de ojales para pasar los cordones por ellos y así encontrar la correcta sujeción que buscamos en nuestras zapatillas.

La gente de Inov-8 no se ha olvidado de aquellos que salimos a correr a primera o última hora del día, cuando los rayos del sol escasean y ha colocado en la parte delantera y en la zona del talón unos elementos reflectantes para facilitar ser vistos en condiciones de baja visibilidad.

Horma

Inov-8 utiliza en su gama de zapatillas dos tipos de horma Standard y Fit, en el caso de la Road X-Treme 250 utilizan la denominada Standard, que le da a la zapatilla una mayor amplitud en la zona de los dedos, para mayor confort en carrera. La verdad es que se nota esta mayor amplitud en la zona de los dedos de los pies, ya que una vez atados los cordones la zona del talón y la zona del medio pié quedan perfectamente ajustadas, mientras que en la zona de los dedos de los pies la libertad de movimientos es bastante elevada, al principio nos costó un poco acostumbrarnos a esta falta de ajuste en la zona delantera, pero la verdad es que nos ha permitido disfrutar de un período de test sin ninguna rozadura, ni abrasión en los dedos de los pies.

En el interior de estas Inov-8 Road X-Treme 250 encontramos una plantilla de la propia casa Inov-8 muy fina y poco envolvente. La plantilla está microperforada para facilitar la evacuación de sudor y temperatura que desprenden nuestros pies y también incorpora unas hendiduras transversales para facilitar la flexión a la altura de los metatarsos. El arco plantar está poco marcado y la gente que habitualmente utiliza plantillas para correr no tendrá ningún tipo de problemas para adaptarlas a estas Inov-8.

La horma standard junto a la ligereza y gran flexibilidad de la que gozan las Road X-Treme 250, hacen de estas unas zapatillas muy cómodas de llevar y de muy fácil adaptación desde el primer momento que nos las calzamos. La verdad es que nos hemos sentido muy cómodos con ellas puestas desde el primer al último kilómetro, sea cual fuere la distancia que recorríamos.

Dinámica

La casa británica acaba de entrar en el mundo del Road Running y de momento solo dispone de dos modelos en su catálogo de ventas. A parte de las Road X-Treme 250, podemos adquirir también su hermana más ligera todavía la Road X-Treme 220, muy similar a la zapatilla que analizamos pero con una cura de adelgazamiento incluida. Estamos pues ante un catálogo poco definido y con escasa variedad de modelos, además ambos son bastante parecidos, con lo que no se podría definir una como la zapatilla rodadora y la otra como la zapatilla más competidora.

A nuestro entender la Inov-8 Road X-Treme 250 se trata de una zapatilla mixta que coquetea hacia ambos lados del rango de zapatillas. Por un lado dispone se una amortiguación más generosa y quizás excesivamente blanda tratándose de una zapatilla mixta. Y por el otro lado sus 234g de peso pueden llevarnos a catalogarla como una voladora, sin llegar al extremo de las voladoras puras sub-200 g que últimamente estamos acostumbrados a ver en los catálogos de las grandes marcas. Se trata pues de una interesante combinación de peso, amortiguación y prestaciones que nos ofrece un rango de posibilidades mayor del que inicialmente nos imaginábamos.

Vamos a intentar explicar nuestra experiencia con ellas durante las semanas de pruebas. Si hiciéramos un símil automovilístico, estas Road X-Treme 250 serían un F-1, dónde se puede ir tan rápido como quieras o puedas pero las ayudas a la conducción escasean y depende de la habilidad del piloto mantenerse dentro de la pista o fuera de ella. Traducido sobre el asfalto, quiere decir que para ir rápido con ellas deberemos estar en muy buena forma física (obviamente!) pero además deberemos gozar de una buena técnica de carrera pues no podremos confiar en las zapatillas para que nos ayuden en aquellos apoyos del pie que tanto cuestan en los kilómetros finales de cualquier carrera. Aunque incluyen la tecnología Dynamic Fascia Band, nos ha costado apreciar su trabajo a la hora de realizar el cambio de pesos de la parte posterior hacía la zona delantera y catapultarnos para realizar una zancada más enérgica y dinámica. Por otro lado, el upper también se va a mostrar insuficiente a la hora de corregir nuestros defectos en la pisada si no tenemos una técnica mínimamente depurada.

Así pues, a nuestro entender si eres un corredor con una técnica depurada y un peso contenido, vas a poder realizar con las Road X-Treme 250 hasta una maratón como nos ha demostrado el triatleta catalán Víctor del Corral que con ellas realiza el maratón de todos sus Iron Man con resultados destacados. A partir de aquí, pues cuanto más peso y menor técnica tengas... tendremos que ir reduciendo las distancias. Nosotros con 72kg de peso y una técnica de carrera correcta nos hemos encontrado muy cómodos en distancias de hasta 1/2 maratón y ritmos de entre 4' 15"/km y 3' 30"/km. Se trata pues de unas zapatillas rápidas que piden que salgamos a correr con un dorsal en el pecho y ganas de exprimirlas a fondo!

Conclusión

Estamos ante el debut de la casa británica Inov-8 en el mundo de las zapatillas de asfalto y no nos han decepcionado. Teníamos unas expectativas muy altas teniendo como antecedentes algunos de los exitosos modelos de la gama de Trail Running y somos conscientes de que deben madurar sus productos y sobretodo deben trabajar para ampliar su gama de zapatillas, y así poder ofrecer una gama más amplia y completa de modelos.

Respecto a las Inov-8 Road X-Treme 250 nos han sorprendido el buen nivel de amortiguación que consiguen en una zapatilla de tan solo 234g de peso y que hace de ellas unas zapatillas aptas para distancias cortas y medias para la mayoría de público hasta los 80kg de peso. Algunos elegidos gracias a su peso contenido y excelente técnica de carrera podrán aventurarse a realizar una maratón con ella, pero insistimos que no creemos que sea su distancia ideal. En cualquier caso, son unas zapatillas para gente iniciada en el atletismo que ya goce de una buena técnica de carrera, a parte de una buena forma física, ya que con ellas en nuestros pies la velocidad de crucero va a ser inevitablemente alta, dentro de las posibilidades reales de cada uno, claro está! Se trata sin lugar a dudas de aquel tipo de zapatillas que cuando las compras deberían incluir de regalo un dorsal a alguna carrera popular, ya sea un cinco mil, diez mil o media maratón, pues su hábitat natural van a ser las competiciones, los días de series a ritmos muy altos o en entrenamientos exigentes donde trabajemos los ritmos de competición.

Las Inov-8 Road X-Treme 250 nos dejan un buen sabor de boca pero tenemos ganas de más, y ya estamos impacientes para ver como evoluciona este modelo y hacía donde enfocan toda la colección de Road la gente de Inov-8.

PROs y CONtras

PROS:


  • +Ligereza

  • +Flexibilidad y comodidad en marcha

  • +Transpirabilidad

  • +Colorido actual y atrevido


CONTRAS:

-Ausencia total de elementos de control de pisada

-Falta de reactividad en la pisada

-Durabilidad

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSRoad X-Treme 250 - Inov-8Tracer - Hoka One One
Talla US98.5
Peso (gramos)233193

PUNTUACIONES

Road X-Treme 250 - Inov-8 Tracer - Hoka One One
Talla9.08.5
Fit antepié6.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco6.08.0
Ajuste general7.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón7.07.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada5.08.0
Respuesta5.08.0
Flexibilidad9.08.0
Soporte talón6.07.0
Soporte antepié5.08.0
Soporte global6.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado6.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra6.07.0
Agarre en pista5.09.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela6.06.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta7.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar6.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar6.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad0.01.0
Reflectantes10.01.0
Calidad de materiales y acabados7.08.0
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