Vanquish 2 - Hoka One One

Vanquish 2 - Hoka One One

Publicado hace 157 día(s)

Introducción

En 2009 Chris MacDougall nos ponía la piel de gallina con su "Nacidos para correr". La historia de corredores Tarahumara comiendo chía y corriendo sobre huaraches en perfecta harmonía con la salvaje naturaleza de las Barrancas del Cobre mexicanas, leyendo sus páginas, a quién más quién menos nos entraron ganas de descalzarnos y correr enrolados en lo más nuevo del momento: el minimalismo estaba en pleno apogeo.

A quienes parece que no consiguió emocionar la novela fue a Nicolas Mermoud y Jean-Luc Diard, dos ex-empleados de Salomon que dejaron la compañía para fundar Hoka One One en 2010 y remar contracorriente. Su propuesta maximalista traía el pensamiento divergente al mundo del running: Suelas sobredimensionadas, perfiles muy altos y ultra-amortiguación. En las antípodas del minimalismo, con Hoka One One llegaba el maximalismo al running.

Desde entonces Hoka One One ha crecido y se ha asentado en el mercado del running internacional como una de las marcas con mayor crecimiento y, atención, una de las que tienen clientes más satisfechos ¿Seguirán en la linea estas Hoka One One Vanquish 2?.

Nos llegan hoy estas Hoka One One Vanquish 2 que prometen lo habitual en la marca: una carrera cómoda con máxima amortiguación en una zapatilla mucho más ligera de lo que aparenta y no exenta de respuesta. En quanto a amortiguación y peso, las Hoka One One Vanquish 2 se sitúan en el centro del catálogo asfaltero de Hoka One One, que tendría en los extremos a las Hoka One One Tracer, las zapatillas más rápidas de la gama, y las Hoka One One Bondi 4, la quintaesencia del maximalismo.

Nos vamos ya a devorar kilómetros con ellas y a explicaros nuestras sensaciones en este análisis exhaustivo, ¿nos seguís?

Primeras impresiones

Como con todos los modelos de Hoka One One que hemos tenido en las manos, nos llama la atención el sobredimensionado de la mediasuela, estamos ante las Hoka One One Vanquish 2, una zapatilla que se eleva 32 mm en el talón, y la ligereza del conjunto, que contradice el aspecto de bota de dibujos animados que te sugieren a primera vista, y es que estas Hoka One One Vanquish 2 solo llegan hasta los 289 g en el 9.5 US que nos vamos a calzar

El diseño combina llamativos azules con detalles en amarillo lima, lo que nos dá un aspecto entre pop y marinero que puede encajar a más de uno. Y si este no nos gusta, la marca ahora californiana nos ofrece tres alternativas más para que no sea por el color que nos quedemos sin nuestras Hoka One One Vanquish 2.

Un upper estructurado pero flexible, hasta tres compuestos en la mediasuela, una cierta rigidez que promete respuesta, muchos aspectos a analizar y muchas ganas de gastar con ellas el asfalto y, en cuanto nos las calzamos, la sensación de caminar sobre un colchón de plumas. ¿como se transmitirá esto a la carrera?

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela es la parte más llamativa de las Hoka One One Vanquish 2, un perfil muy alto, de 32mm en el talón y 27mm bajo los metatarsos, nos lleva a unos 5 mm de drop que pretenden favorecer una carrera natural con aterrizaje sobre el medio o antepié.

Las Hoka One One Vanquish 2 nos muestran una mediasuela formada por tres piezas de diferentes compuestos y dureza para tres objetivos muy claros: amortiguación, respuesta y estabilidad.

La parte azul de la mediasuela está formada por el compuesto más blando de los tres, és la que tendremos más cerca del pie y la que nos va a dar el tacto blando y cómodo característico de estas Hoka One One Vanquish 2. La pieza blanda, algo más dura, aporta rigidez al conjunto y, ya al intentar doblarla manualmente, vemos que nos devuelve bien la energía, con un cierto efecto catapulta, en carrera va a ser la encargada de ayudarnos a correr rápido. Además, esta pieza queda expuesta en la suela en toda la zona del mediopié, por lo que le vamos a tener que exigir una cierta resistencia a la abrasión que alargue la vida útil de la zapatilla. Por último, una estructura mucho más rígida, de color amarillo lima en las imágenes, se va a encargar de estabilizar el conjunto dando rigidez y un punto de soporte a la zona del talón.

Una vez en marcha la mediasuela responde como nos habíamos imaginado. A la sensación de máxima amortiguación se le une una buena respuesta, el retorno de energía funciona y, cuando les exigimos velocidad, las Hoka One One Vanquish 2 nos empujan hacia adelante ayudándonos a aumentar el ritmo.

Suela

La suela de las Hoka One One Vanquish 2 está reforzada por dos piezas de caucho, la primera, más dura y resistente a la abrasión en el talón y la segunda bajo el antepié, algo más blanda para ofrecer mejor tracción en el momento de propulsarnos hacia adelante.

Durante el centenar y medio de kilómetros que le hemos dado a esta prueba con las Hoka One One Vanquish 2 nos ha gustado el tacto blando de la suela, que se agarra bien a superficies regulares incluso cuando estando mojadas, son unas zapatillas diseñadas para pisar asfalto, aceras, carril bici y, como mucho, tierra compactada o pistas en buen estado. Sobre terrenos más sueltos el taqueado poco profundo hace que pierdan adherencia y además, los agujeros de la mediasuela enseguida encuentran piedras del tamaño adecuado para que encajen y transportarlas así unos kilómetros. Los caminos no son su terreno y, al pisarlos, rápidamente nos damos cuenta de que las hemos sacado de su zona de confort.

No nos ha gustado el desgaste de la suela, que empieza a ser demasiado evidente a estas alturas, entendemos que el compromiso entre tracción y durabilidad es delicado pero creemos que la durabilidad va a ser uno de los aspectos a mejorar en la versión 3 de las Hoka One One Vanquish 2.

 

Upper

El upper de las Hoka One One Vanquish 2 es otro de los aspectos importantes a analizar. Está formado por una sola pieza de una malla bastante tupida de forma que toda la estructura y el soporte se lo da una rejilla plástica asimétrica pegada a la malla que recubre toda la zapatilla.

La pieza única presenta ventajas evidentes: si no hay piezas que unir, no hay costuras y si no hay costuras, minimizamos el riesgo de rozaduras durante la carrera. Por otra parte, tendremos un upper muy flexible, que se adaptará perfectamente a los movimientos del pie proporcionándonos una carrera cómoda pero, ¿que hay de la sujeción? Aquí entra en funcionamiento la rejilla 3D asimétrica que recubre externamente la malla dotando de estructura al conjunto y evitando movimientos indeseados del pie en carrera que nos podrían causar problemas e incluso lesiones. Los de Hoka One One ponen énfasis, y así lo recogemos, en el diseño asimétrico de la rejilla, los rombos que la forman cambian de tamaño i disposición según la zona en la que se encuentran, por ejemplo, en la zona interna y junto al puente, la rejilla es más densa, y se dispone en diagonal y no paralela a la suela, como en el exterior. Con este diseño diferencial se pretende que el upper se encargue de aportar un cierto control en la pisada en estas Hoka One One Vanquish 2, sin olvidarnos de que se trata de unas zapatillas neutras.

El talón viene reforzado desde la suela y la horma, y se completa el trabajo de control con una pieza semirígida que mantiene siempre el pie bien sujeto en esta zona.

Corriendo con las Hoka One One Vanquish 2 hemos sentido el pie siempre bien sujeto y protegido, el upper aporta un pequeño extra de prevención de los movimientos laterales del pie que se agradece, especialmente si tenemos en cuenta que corremos sobre un perfil muy alto. Un aspecto a mejorar está en la transpirabilidad de la malla, y es que nos ha tocado probar estas Hoka One One Vanquish 2 a pleno sol y con temperaturas rondando los 30º y hubiéramos agradecido notar un poco más el aire refrescando nuestros pies, cosa que la densidad de la malla y la rejilla plástica no permiten demasiado.

Horma

La característica principal de la horma de estas Hoka One One Vanquish 2 es su forma prácticamente de nido, que envuelve el pie para dar mayor estabilidad y control en la pisada, contrarrestando así los problemas que podría provocar un perfil tan alto. No pones el pie encima de la horma, sinó dentro de ella, el sistema se aplica en todos los modelos de Hoka One One y está pensado para proporcionar estabilidad extra en carrera sin tener que hacer añadidos y ahorrando peso. Es lo que desde California han llamado “horma activa”.

El sistema de horma activa de estas Hoka One One Vanquish 2, realmente funciona a las mil maravillas consiguiendo una pisada estable pese a la altura en la que nos movemos en carrera, pero hay que decir que hemos necesitado un par de salidas para habituarnos al control que nos proporciona la horma, ya que teníamos la sensación casi de llevar unas plantillas que nos marcaban mucho en la zona del puente. Quizás no sea ningún problema para corredores de mucho puente, pero los que tiren hacia los pies planos notarán la horma bajo el puente y los plantilleros tendrán que tener en cuenta que ese efecto se sumará a la corrección que aporten sus plantillas. Nosotros nos hemos acabado acostumbrando y hemos corrido rápido y cómodo con y sin plantillas, pero creemos que es un aspecto a considerar.

Todo lo dicho hasta ahora no quita que la horma es lo suficientemente ancha para meterle unas plantillas sin ningún problema, además, ese nido que forma la mediasuela para acomodar el pie hace que el borde de las plantillas no entre en conflicto con el upper. Los que corréis con plantillas ya sabéis a qué nos referimos: uppers rasgados por el roce con las plantillas, pués bien, con estas Hoka One One Vanquish 2 no tendréis ese problema.

Dinámica

La característica más llamativa de las Hoka One One Vanquish 2 vuelve a ser la amortiguación. Mientras corremos estamos teniendo siempre la sensación de estar totalmente aislados del terreno, muy protegidos y pisando en blando. Esto, aunque pueda parecer una contradicción, no se traduce en falta de respuesta ya que la rigidez que aporta la segunda capa, la blanca, de la mediasuela nos da un conjunto que tenemos que forzar a flexar y que nos devuelve bien la energía empujándonos hacia adelante. Aquí se nota el diseño meta-rocker de estas Hoka One One Vanquish 2, es decir, que los californianos han buscado que la zapatilla flexe a la altura de los metatarsos con lo que le vamos a sacar mayor rendimiento si nuestra pisada va por ahí. Por el contrario, si taloneamos en exceso nos encontraremos con una transición poco fluida que no nos va a deja correr con comodidad, llegando a tener incluso la sensación de que la forma de la mediasuela te frena al golpear el talón en el suelo. Es curioso, pero en nuestro caso esto se ha traducido en mejores sensaciones a ritmos medio-altos que en rodajes de recuperación donde el ritmo más cansino nos lleva a aterrizar más con el talón.

La ligereza de las Hoka One One Vanquish 2, 289g en un 9.5US, junto con la eficacia en el retorno de energía de la mediasuela nos han revelado una zapatilla capaz de ayudarnos a correr mucho más rápido de lo que su aspecto nos sugería. No nos ha costado demasiado rodar con ella a ritmos alegres cercanos a los 3’45”, ritmos más que respetables para este humilde probador, y no hemos tenido en ningún momento la sensación de que nos limitaran en carrera.

Conclusión

Sin lugar a dudas, las Hoka One One Vanquish 2 son unas zapatillas completamente diferentes a todo lo que habíamos probado hasta ahora. El perfil altísimo y la máxima amortiguación es lo primero que destaca pero, al acumular kilómetros juntos hemos aprendido a valorar las tecnologías que incorporan y, sobretodo, la valentía en el pensamiento divergente de sus creadores y la coherencia con la que han desarrollado todos los detalles de la zapatilla a partir de su idea original.

Tenemos una zapatilla que nos permite correr muy protegidos, completamente aislados del terreno y muy amortiguados pero que, a la vez, promociona una técnica de carrera eficiente basada en los apoyos sobre los metatarsos y nos devuelve la energía con generosidad, empujándonos hacia adelante en cada pisada… siempre que no taloneemos mucho, eso no lo tolera demasiado.

Mención aparte, merece la ligereza de una zapatilla tan voluminosa y protegida como la Hoka One One Vanquish 2, se ha conseguido meter en menos de 300g una gran zapatilla de entrenamiento, enhorabuena por ello.

Hemos analizado al detalle una excelente zapatilla de entrenamiento que hará las delicias de corredores de pisada neutra o incluso aquellos que busquen un ligero control de pisada, que muevan pesos medios y elevados y quieran correr grandes distancias, incluídas las maratones, a ritmos no demasiado exigentes, y que valoren el confort en carrera, en eso son difícilmente superables.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodidad: correr sobre un colchón.

  • Respuesta: mucho más rápidas de lo que aparentan.

  • Ligereza.

  •  


CONtras:

  • Durabilidad de la suela.

  • Poca transpirabilidad en el upper.

  • Precio.


Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSVanquish 2 - Hoka One OneTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)289193
Mesh9590
SuelaDelantera10396
SuelaTrasera9172
PerfilTrasero4127

PUNTUACIONES

Vanquish 2 - Hoka One One Tracer - Hoka One One
Talla9.58.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco7.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié10.08.0
Amortiguación talón10.07.0
Amortiguación global10.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad7.08.0
Soporte talón9.07.0
Soporte antepié9.08.0
Soporte global9.07.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista6.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela6.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad6.09.0
Impermeabilidad7.01.0
Reflectantes7.01.0
Calidad de materiales y acabados8.08.0
Subscribirse al Newsletter