Glycerin 13 - Brooks

Glycerin 13 - Brooks

Publicado hace 332 día(s)

Introducción

Hoy tenemos el placer de presentaros uno de los modelos más míticos del mundo “runnero”, la decimotercera versión de las Glycerin, el modelo neutro de máximo cushioning de la marca americana Brooks. ¿De dónde sacaron el nombre Brooks? Brooks fue fundado en 1914 por Morris Goldenberg, de allí salió su nombre, justamente, del apellido de soltera de su mujer Bruchs. Brooks ha pasado por muchas etapas, des de crear zapatillas para la playa, hasta para béisbol y actualmente también para running y con éxito!! En USA son una de las marcas con más ventas en este sector. Las Glycerin, tal y como hemos avanzado anteriormente, se ubica en su catálogo dentro de la gama “chusioning me”, una de las clásicas dentro de la máxima amortiguación que, aun sufrir cambios, siempre ha sido una referencia en este grupo, dejando buenas opiniones por donde pasa. Debemos decir que no hay grandes novedades para esta versión respecto a la 12, son prácticamente iguales, aunque esconden alguna que otra novedad que iremos viendo durante la review. ¿Seguirán siendo una referencia de zapatilla de máxima amortiguación? Para ello tendremos que poner a prueba su media suela estrella, el super DNA, ¡que ganas de maltratarla!

Primeras impresiones

Cuando vemos el empaquetado de las Brooks Glycerin 13 por la parte superior, nos dan ganas de echar a correr ¡Estampida! La imagen es de una multitud de corredores, haciendo lo que parece una cursa, aunque aparece Elvis, un policía, un saltador de vallas…¿Dónde estará Wally? dejando el humor a un lado, lo que Brooks nos da a entender entre líneas es que fabrican material tanto para el más profesional, como para el más amateur. Como mensaje subliminal se ve repetidamente uno de sus eslóganes “Run happy”, ¿Nos harán correr con una sonrisa?. En los laterales hay una frase “The perfect ride for every stride” que quiere decir, el viaje perfecto para cada zancada ¿Qué significara esto? ¿Nos llevaran a la luna en cada impacto? Aunque lo más gracioso es que en la parte inferior, se ven todas las pisadas de la marabunta de gente de la parte superior, como si del paso de la maratón de Lisboa se tratase (la cual patrocinan). Una vez abierta la caja, se ven unas zapatillas con un aspecto robusto, obviamente más si tienes un 13 US. Nos llama mucho la atención esta medisuela super DNA, ya que sus formas nos recuerdan a los tentáculos de un pulpo, ¿Qué función tendrán estos tentáculos? En nuestro caso la zapatilla de pruebas era azul con amarillo, una combinación de colores que casi siempre gusta, dando ese toque “chillón” ¡con toda la media suela amarilla! Aunque hay cuatro colores más, alguno de ellos más discreto. Al jugar con ellas, podemos ver que tanto la suela como la media suela se mantienen prácticamente sin cambios respecto a la versión antecesora, una media suela compuesta por el Super DNA, que en principio se tendría que adaptar a todo tipo de usuario, veremos como lo hace. No es así, cuando hablamos del upper, es en esta zona donde presenta la mayor novedad, un mesh un tanto más tupido que se une al 3D Fit Print. ¿Qué nos aportara de nuevo este upper?¿Nos aportara mayor transpirabilidad? ¿Mayor sujeción? Una vez en el pie, nos ayuda a reafirmar las suposiciones que teníamos al verlas, una zapatilla con sensaciones “pesadas”, con buena amortiguación, aunque esta no sea un material “chicloso” ni mucho menos, tiene unas sensaciones de firmeza y estabilidad ¡geniales!

Mediasuela y amortiguación

Aunque la mediasuela no ha sufrido modificaciones respecto a la versión anterior, la primera en presentar el superDNA, debemos pararnos a contaros bien uno de los puntos fuertes de esta zapatilla, si no el que más, ¡el super DNA! Al tacto sentiréis que es un compuesto de una dureza media, tirando a duro, por eso sorprende que, al rodar con ellas, aun siendo un peso ligero, el super DNA se ablanda mucho comparado con la primera impresión que nos da al tocarlo con los dedos. La cual cosa nos da a pensar que, para gente de más peso, el super DNA funcionara incluso mejor. Dicho esto, podemos palpar que la mediasuela está construida con un mismo material y de la misma densidad, no hay ningún control de estabilidad visible, para ello tenemos su homóloga en estabilidad, las Transcend. Veréis que la altura del talón (29 mm) no es el punto más alto de la zapatilla, ya que, entre el mediopie y el talón, su perfil aumenta y desde ese punto baja rápidamente hasta justo antes del ante pie donde obtiene una altura de 19mm que ya no será modificada hasta enlazar con la puntera, punto más bajo. Dando así un dropp de 10 mm muy estándar y nada agresivo, ya veréis que la adaptación es rapidísima para cualquier corredor, nuevo en la marca o de versiones anteriores. En cuanto a la flexibilidad, hemos probado que flexan con facilidad y bastante progresivamente, gracias a la división del antepíe en tres líneas de flexión bien marcadas, la máxima flexión la obtiene en esta última. Por último, antes de entrar en detalle con el super DNA, diremos que como viene siendo habitual en estos tipos de modelos, la rotación está muy limitada, cosa que nos dará un punto de estabilidad y control a la hora de transferir la energía de talón a dedo gordo del pie. ¡Entramos en materia! ¿Qué es el super DNA? Es el material que tiene unas formas que nos recuerdan a los tentáculos de un pulpo, ya que tienen una ramificación orientada siempre hacia el talón, suponemos que para darnos un puntito más de reactividad y una unión en forma circular con la suela. Es un material que básicamente tiene dos características: adaptabilidad y sensibilidad (suavidad) y que además garantiza un 25% más de amortiguación del simple DNA (BioMoGo DNA), usado en las gamas de menor amortiguación. ¿Cómo funciona? Los señores de la marca norte americana han intentado crear un material que se adaptase al ADN de cada correr, es decir, que se adaptase a cada tipología de corredor, de pisada, de presión, de impacto, incluso en la misma sesión, si modificamos la técnica, la zapatilla debería adaptarse a estos cambios. Brooks defiende que, con este material, se acabó el “one size fits all” (una talla para todos) y empieza el “made-for-me” (creado para mi). Quien me diría a mí que después de dejar la Química aprobada en bachillerato, tendría que rebuscar la definición de los fluidos no newtonianos, pues bien, lo hemos hecho para poder explicaros las cualidades de este material. Los fluidos no newtonianos son aquellos donde la viscosidad del mismo se ve modificada dependiendo de la temperatura y de la carga (esfuerzo) que se le aplica. Es decir, no tiene un comportamiento constante, sino que es variable dependiendo de los factores externos al fluido, corredor, pavimento, técnica de carrera, ritmos, cargas, volumen, etc. De allí que notemos a ritmos altos (lentos <5’/km) una zapatilla, blanda, más agradable, dócil y a ritmos bajos (rápidos >4’/km) un comportamiento mucho más duro y reactivo…¡Pararme los pies! Que ya estoy avanzando su funcionamiento en carrera y lo veremos en el apartado de dinámica. Otra tecnología que trabaja de la mano del super DNA en estas Brooks Glycerin 13, es el segmented crash pad. ¿Sabéis los tentáculos que hemos comentado en el punto anterior? Esto es el segmented crash pad, esas formas nos ayudaran adaptar el aterrizaje del pie con el suelo y nos darán una transición muy agradable de talón a punta de los dedos, por lo tanto, nos da pistas de que es una zapatilla orientada a gente que suele talonear. ¡Un punto que trataremos con más detalle más adelante, ya que es uno de los puntos fuertes de esta zapatilla

Suela

¡Se nos ha girado faena con esta suela! ya que hay tecnologías escondidas en la que parece una simple suela de caucho. Empezaremos por la que nos ha gustado más al probarlas, la Ideal pressure zones.

¿Nos ayuda a distribuir las presiones? Exactamente es lo que hace esta suela, disipar las presiones del talón al ante píe de la forma más eficiente. ¿Pero cuál es el punto de máximo impacto? Seguro que muchos de vosotros me dirías ¡El talón! Además, convencidos y mirándome con cara de tonto. ¡Pues no! El punto de máxima presión, según los señores de Brooks, se consigue en el momento del impulso hacia adelante, es decir en la parte del antepie y no del retropié como la mayoría de gente piensa. Es por eso que el objetivo principal de esta tecnología, es distribuir la presión por partes iguales, evitando así los famosos puntos calientes que pueden llegar a provocar rozaduras, llagas, molestias, etc. Os debo decir que en carrera la sensación es extremadamente agradable, seguramente el punto que más me sorprendió de estas Brooks Glyecrin 13.

¿Cómo unas zapatillas de 384g (en un 13 US) podían ser tan silenciosa y dinámicas a la hora de hacer la transición de talón a antepie? ¡Ya lo sabemos! En gran parte gracias a la ideal pressure zones, aunque debemos decir que muy apoyada por esta super mediasuela y otras tecnologías como el Omega flex grooves y Omni grooves, dibujos que encontramos en la suela que ayudan a esa flexión de la misma.

La segunda tecnología digna de mencionar en esta suela es la rounded heel, su funcionamiento es muy simple de explicar, la suela, en la parte del talón, tiene una morfología de herradura, la cual ayuda a que la energía se direccione hacia el centro del talón, notando en carrera una sensación de estabilidad y control que nos dan mucha confianza, sobre todo para aquellos que sean más de entrar con el talón, consiguiendo estabilizar el tobillo y reducir el estrés de nuestro cuerpo.

 

 A simple vista veremos que el grosor de la suela es de unos 3 mm, una medida razonable para una zapatilla destinada a entrenos de gente de peso medio-alto. La suela se divide en tres zonas dos azules en los extremos (ante pié y talón) y una en amarillo en el mediopié. El material del talón es más resistente a la erosión, debido a los posibles impactos, además es estrecho, cosa que podría darnos inestabilidad en ese punto, aunque luego en carrera, gracias a las tecnologías expuestas anteriormente, vemos que no es así, todo lo contrario, nos aporta seguridad. La zona del mediopie, a diferencia de otros modelos, está recubierta de caucho también, con el objetivo de favorecer la transición de talón a ante pie y seguir disipando presión de impacto. Por último, la parte anterior, mucho más ancha, se encarga de la propulsión final, por eso los tacos de la puntera tienen esa orientación más agresiva.

 

Explicadas las dos tecnologías protagonistas de esta suela, debemos criticar, con lágrimas en los ojos, que aun teniendo buen agarre sobretodo en asfalto, aunque funcionan muy bien en pista o tierra, los problemas de durabilidad siguen siendo patentes en esta versión, ya que, con unos 200 km con ellas, ya hemos podido detectar señales de desgaste importantes. Más preocupante es si pensamos que está destinado a gente de peso medio-elevado y no a pesos ligeros como yo (74 kg) y destinadas a entrenos de media-larga distancia. Algo tendrán que replantearse en este sentido ya que es un punto negativo que no cuadra con la alta calidad de este producto.



 

Upper

Quizá la tecnología más significativa en esta zona es el 3D Fit print, también presente en la versión anterior. Su función es la de sujeción del pie y haciendo de chasis para unir, básicamente, el empeine y el talón. A demás en esta tecnología se mejoraron los termo pegados para ganar en comodidad y ligereza. Se puede detectar claramente en la zapatilla, ya que es donde lleva el logo de Brooks, el material usado es un tipo de plástico que se une directamente con los ojales 3,4 y 5 de los 6+1 totales, para sujetar la parte central del empeine. Su comportamiento en carrera es bueno, no es una zapatilla de esas que te notas híper sujeto, pero da una sujeción buena que permite adaptarse a muchos pies y recomendable para gente plantillera. Si os gusta sentir el upper bien agarrado al pie, deberéis abrochar bien los cordones e incluso usar el extra ojal para mayor sujeción, de esta manera también conseguiréis fijar más el talón con el contrafuerte del retropié.

 

En el upper sí que hemos detectado un cambio, el mesh de las 13, de doble capa, es bastante más tupido de lo que viene siendo habitual, no sabemos por qué ha sido modificado, intuimos por problemas de durabilidad, pero lo que podemos decir una vez probadas, es que no transpira tan bien como otros mesh más porosos y además no tiene ese punto elástico que se adapte a cada paso, por lo que queda arrugado, creando molestias y a demás estéticamente queda ¡feo! ¡A las fotos me remito! No lo recomendaríamos para corredores de zonas más cálidas o en épocas de verano. Quizá una modificación innecesaria.

¡Con lo que sí que hemos quedado contentos es con la comodidad interior que dan estas GLYCERIN! Cuidando todas las costuras al detalle, incluso la del puntiagudo ante pie, que esta cosida por el exterior, pero cubierta interiormente con otra capa para evitar rozaduras. ¿Y qué decir del cuello? El material es extremadamente suave, ¡súper agradable! que evitan las posibles rozaduras de tendón de Aquiles o para la gente que le guste correr con calcetines cortos. ¡Ojo! Que también puede producir la sensación de levantarse el talón, os recomendamos que abrochéis bien los cordones para evitarlo, si es necesario usar el ultimo ojal.

Por último, comentar la buena funcionalidad de los cordones, ya que corren muy bien, son agradables y ese punto elástico ayudan a sujetar más el pie. Todo esto acompañado de una lengüeta muy mullida y con el mismo material que el collar que evitan esa sensación de presión de los cordones.

 

Horma

Para empezar con este apartado, diremos que la horma de las GLYCERIN 13 es bastante universal, se podría adaptar a una gran variedad de pies, quizá gente con el pie muy estrecho se sentirá que no queda del todo sujeto.

 

El retropié es de anchura media, de caña más bien baja y muy agradable, estabiliza y sujeta bien el calcáneo gracias a un contrafuerte rígido, con una pieza de plástico en la parte interior, bien acabada y en ningún caso molesta a la hora de correr, ya que el collar evita el contacto directo con ello. El mediopié se caracteriza por un arco para pies de puente medio-altos, aunque en ningún caso es agresivo, no se clava, ya que el mismo super DNA ayuda a que sea más adaptativo. Por último, el antepié aporta una sensación de sujeción natural, nada de grandes presiones, de hecho, te permite un juego lateral y de rotación, quizá no adecuado para zonas de más relieve o muchos giros, pero que se agradece en tiradas más largas, ya que da libertad a los dedos permite esa pequeña hinchazón que sufren los pies después de horas corriendo. Personalmente soy partidario de este tipo de hormas para zapatillas de entrenos, donde los ritmos no suelen ser muy exigentes, pero si los kilómetros y las horas.

 

Es una zapatilla que permite sacar su plantilla de origen y usar unas propias, además, creo que es una buena opción para “plantilleros” por el tema de horma universal y buena altura en el mediopie (para esas plantillas un tanto más altas que las originales). La plantilla está construida con el material de Brooks, el BioMoGo y con un material muy agradable en la parte superior para un tacto agradable con el pie.

 

En cuanto a que talla coger, la verdad es que es normal, no varía mucho de otros modelos ni hay ningún motivo para tener miedo a vuestra talla habitual. Es una zapatilla que no os dará claustrofobia ya que es lo suficientemente ancha y alta para adaptarse a muchos pies.

 

Dinámica

Llegamos al punto que todos queréis leer! ¿Cómo van estas Brooks Glycerin 13 en marcha?

 

Lo primero que nos viene a la cabeza al empezar a correr con ellas es que tiene una muy buena sensación de amortiguación en general, aunque tampoco sea lo más blando que hemos probado, pero si lo más equilibrado, nos explicamos, estas Brooks Glycerin 13, tienen una de las mejores mediasuelas del mercado, consiguiendo en un mismo material aportar amortiguación, suavidad, estabilidad, adaptabilidad y sobre todo lo que más nos ha sorprendido es esa transición tan agradable que nos da, gracias a que todas las tecnologías están pensadas para llevar la energía del talón a la punta como si fuera tu madre balanceándote en sus brazos.

Es una zapatilla de 320g (talla 42 ½), es decir que no la podríamos llamar ligera, aunque en marcha el peso no parece tanto, debe ser por un buen reparto de este. La pregunta es: ¿Buscamos ligereza en una zapatilla como esta? ¡Quizá tampoco es lo que buscamos!, ya que lo que nos aporta las Brooks Glycerin 13 seguramente no nos lo podría dar una zapatilla mucho más ligera. Su peso viene perfectamente justificado gracias a todas las tecnologías que añade, la mayoría de ellas pensadas y destinadas a la tipología de clientes que busca, gente robusta de peso medio-alto que quiera una buena herramienta para entrenamientos de ritmos medios-bajos. Y sencillamente eso es lo que nos da este modelo, por encima de todo, sensación de amortiguación y estabilidad, en todo momento notamos un impacto firme, pero a la vez agradable.

 

 

 

Es una zapatilla que podemos correr de “metas” o de medipié, pero por el peso de la misma, como por las tecnologías que lleva, está más destinada a esa gente que entra de talón, al probarlas te das cuenta que, por naturaleza, acabas corriendo más cómodo entrando de talón o mediopie.  

Otro punto que destacaría, es esa capacidad “camaleónica” que te ofrece el super DNA, ya que probándolas a ritmos rápidos te das cuenta que la zapatilla se vuelve más reactiva y menos amortiguada que a ritmos bajos ¡esa capacidad de adaptabilidad es sorprendente! Obviamente y que quede claro, ¡NO! es una zapatilla voladora, ni siquiera de ritmos rápidos, de hecho, su efecto catapulta es poco agresivo, aunque se puede llegar a poner a ritmos muy dignos.

 

Siguiendo con el equipo de suela – mediasuela, decir que para los que corréis por zonas más arenosas como parques, pistas, etc. Yo la he usado por todo tipo de terrenos y aunque asfalto es su medio natural por excelencia, funcionan muy correctamente por pistas o terrenos compactos. De hecho, al tener un perfil bastante elevado, el super DNA se traga todas las irregularidades, lo que si tenéis que vigilar es con las torceduras de pie, ya que el centro de gravedad es algo elevado, normal con esos perfiles.

 

Por otro lado, está la comodidad y la delicadez con la cual Brooks ha cuidado cada detalle para evitar la mínima molestia a la hora de correr con ellas, además de un dropp de 10 mm nada agresivo que os permitirá adaptarse a ellas en un par de salidas.

 

Conclusión

Con razón he coincidido con gente que me ha hablado muy muy bien de ellas y es que son unas de las mejores zapatillas de entreno para gente neutra. ¿Por qué? Muy sencillo, por muchas cosas. Primera y la más importante esa mediasuela, que te devuelve un poco lo que le das, se adapta a ti de una manera increíble, dependiendo de tus ritmos, pisada, cargas, etc. El superDNA se lleva una nota muy alta por nuestra parte.

La comodidad y acabados de estas Brooks Glycerin 13 están muy cuidados en todos sus puntos, costuras interiores y exteriores, materiales muy agradables, sobre todo en lengüeta y collar, que te hacen sentir que realmente vamos con un coche de lujo.

 

Solo por ser perfeccionistas, diremos que los aspectos a mejorar, des de nuestro punto de vista, son el mesh del upper, que no da la transpirabilidad adecuada para un modelo de este calibre y que además al no tener un componente elástico, queda arrugado en el momento de la propulsión.

La suela nos deja una sensación agridulce, ya que sus tecnologías Pressure Zones y Rounded Heel sí que funcionan correctamente, ayudando a la distribución de las presiones de impacto y haciendo la transición de talón a pie de lo más agradable que hemos probado. Pero, su durabilidad es escasa y sorprende mucho en una zapatilla para gente de peso medio-alto y que entre de talón, habrán de remirarse bien el compuesto para que sea más duradero, como mínimo para tirar 800 kilómetros. Aun así, la suela tracciona muy bien en asfalto, sobretodo seco, aunque mojado funciona bien también. Por pistas y arena se defiende muy correctamente, sin ser estos sus pavimentos preferidos.

 

Para finalizar la review, me gustaría responder las preguntas que nos hacíamos al principio, ¿es cierto el eslogan de Brooks? ¿Run happy? Pues la verdad es que yo me lo he pasado muy bien con ellos, puedo decir que he corrido siempre con una sonrisa, aunque tengan sus pros y sus contras, como todas, es una zapatilla muy agradecida, cómoda desde el primer día, sobre todo gracias a todos los detalles interiores, a una horma universal y una medisuela que es una pasada. Por último, para orientar esta zapatilla según las tipologías de usuarios. Diremos que las Brooks Glycerin 13 son aptas para todo el mundo, pero más orientada a gente de peso medio-alto, de pisada neutra y con ritmos medios-bajos que quieran una zapatilla de entrenamiento para medias-largas distancias. 

 

PROs y CONtras

PROS:

·  Super DNA (medisuela)

·  Acabados en general (termo pegados, materiales interiores)

·  Collar (muy agradable)

· 3D Fit print

· Pressure zones (transición talón-antepié)

CONTRAS:

·  Poca transpirabilidad (Mesh tupido)

·  Durabilidad suela.

 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGlycerin 13 - BrooksTracer - Hoka One One
Talla US138.5
Peso (gramos)384193
Mesh10590
SuelaDelantera11796
SuelaTrasera8472
PerfilTrasero3927

PUNTUACIONES

Glycerin 13 - Brooks Tracer - Hoka One One
Talla13.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié9.08.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global9.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta7.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón9.07.0
Soporte antepié9.08.0
Soporte global9.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela6.06.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta9.06.0
Sujeción lengüeta9.04.0
Longitud lengüeta9.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar9.06.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad7.09.0
Impermeabilidad4.01.0
Reflectantes9.01.0
Calidad de materiales y acabados10.08.0
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