Gel Nimbus 17 - Asics

Gel Nimbus 17 - Asics

Publicado hace 308 día(s)

Introducción

Decir Asics en el mundo runner es hacer referencia a todo un gigante en el sector, pero si además decimos Asics Gel Nimbus 17, estamos hablando de un coloso dentro de la gama alta de zapatillas pensadas para ofrecer el máximo nivel de amortiguación. Y si después de todo esto pensamos en el número 17 de esta última versión, no cabe duda de que para todos aquellos que estén buscando una zapatilla de garantías y prestaciones contrastadas, la Asics Gel Nimbus 17 es una apuesta segura. El éxito y popularidad de estas Asics Gel Nimbus 17 está al alcance de muy pocos modelos del mercado, siendo usado por un gran número de corredores, tanto populares como de alto nivel. Las diecisiete versiones de Nimbus que lleva lanzadas la marca japonesa permiten que nos hagamos una idea del gran esfuerzo que Asics lleva haciendo durante años para evolucionar y desarrollar constantemente sus productos, cumpliendo así con las expectativas de aquellos que le son fieles y también de aquellos que se deciden a probarlas por primera vez. Es difícil encontrar a alguien que no haya oído hablar de este modelo, pero más difícil, por no decir imposible, es encontrar a alguien que no hable bien de las Asics Gel Nimbus 17. En esta ocasión y con un notable lavado de cara, salen al mercado con ganas de impresionar y de renovarse tanto en estética como en materiales, dando una grata sorpresa a todos sus usuarios. Vamos pues a descubrir qué nos ofrecen las Asics Gel Nimbus 17.

Primeras impresiones

La sonrisa que se nos dibuja en la cara al sacarlas de la caja es el síntoma inequívoco de que algo realmente grande llega a nuestras manos. Una estética renovada, al borde de la revolución, nos llena de ansiedad por calzárnoslas cuanto antes. No cabe duda que Asics ha querido sorprender y agradar, trabajando duro para ofrecer una línea estética a la altura de los tiempos que corren, pero sin mirar de reojo a su filosofía de zapatilla cómoda, duradera e incluso sin perder de vista a los aspectos que la han hecho grande y que durante muchos años han logrado prácticamente una relación romántica y fiel con miles y miles de corredores. Al cogerlas nos llama la atención la facilidad con la que doblamos y chafamos el upper, cosa que nos sorprende gratamente, va a ser uno de los elementos que nos va a dar más juego sin duda. Nos gusta la forma de jugar con las líneas del diseño, la combinación de los materiales y su aspecto general. Ya calzadas, y pensando que hoy en día cada vez es más difícil innovar para ofrecer sensaciones nuevas en comodidad y amortiguación, comprobamos que el fabricante ha sacado a relucir todo su potencial para ir un poco más allá y ofrecernos una comodidad casi inigualable. Teniendo claro desde el primer momento que las Asics Gel Nimbus 17 nos van a ofrecer un recital de comodidad y amortiguación, vayamos a desgranarla por partes.

Mediasuela y amortiguación

Empecemos a concretar las características y elementos que definen a la Asics Gel Nimbus 17. Para esta nueva versión, el drop pasa a ser de 10 mm, siendo 29 y 19 las medidas que la marca, perfecto para uso al que van dirigidas y consiguiendo una buena estabilidad a pesar de ser una zapatilla blanda y muy amortiguada. La tecnología más novedosa de las medias suelas de Asics es el FluidRide, dispuesto en dos partes diferenciadas, una sobre la otra. La superior es de Blended Rubber, situada por encima del Gel, con gran capacidad de recuperación y por lo tanto, de ayudar a mantener la estructura de la zapatilla de forma constante. La parte inferior de FluidRide, situada por debajo del Gel y justo encima de la suela, es el Solyte, de densidad bastante blanda, que proporciona más amortiguación y durabilidad. El FluidRide mejora la amortiguación y el rebote del pie y contribuye a mantener la ligereza de la zapatilla. Fijándonos en su estructura exterior, observamos tres pequeñas hendiduras en su parte delantera destinadas a favorecer la flexión de la zapatilla. Esto último es síntoma de que Asics trabaja con distintos materiales y tecnologías, donde todos tienen una labor diferenciada, pero sin olvidar el objetivo común y el “trabajo en equipo”. El elemento característico y buque insignia en la amortiguación de Asics es el Gel. En la Nimbus 17 la cantidad de Gel en la media suela ha aumentado respecto a otras versiones, sin perjudicar por ello al equilibrio y la estabilidad. En la parte trasera observamos una sola placa del Gel bastante equilibrada y recta y en la parte delantera desaparecen las tres cápsulas separadas de la versión anterior para incorporar sólo una, más alargada y con más cantidad. Esto se traduce en una grandísima sensación de comodidad y la amortiguación conseguida es altamente difícil de igualar. Si en la zona del retropié la amortiguación es simplemente espectacular, en la zona delantera se ha mejorado sustancialmente, gracias al aumento de le cantidad y de la nueva disposición del Gel. Con ello Asics ha logrado que con las Nimbus 17 calzadas tengamos la sensación de estar, como su propio nombre indica, sobre una nube en cada fase de la zancada, con una transición muy suave y gran equilibrio y control. Puestos todos estos elementos de tecnología punta en materia de amortiguación, podríamos pensar que se trata de una zapatilla un tanto inestable. Nada más lejos de la realidad. Asics se caracteriza, entre otras cosas, por dominar el arte del equilibrio y la estabilidad. Las Asics Gel Nimbus 17 son toda una tesis de cómo compensar una zapatilla y lograr el equilibrio perfecto entre amortiguación y estabilidad. Para lograr estabilidad se utilizan distintos elementos, identificables a simple vista y configurando una media suela tremendamente eficaz. En primer lugar destacamos el Trusstic System, dos piezas plásticas de TPU situadas en la zona del arco, proporcionando integridad estructural a la zapatilla, gran estabilidad y rigidez en la torsión. En segundo lugar, mirando la zapatilla desde la suela, observamos un largo surco que la atraviesa longitudinalmente. Se trata de la Guidance Line, que divide en las dos piezas al Trusstic System y guía la pisada en todas sus fases para hacerla más eficiente y estable. En tercer lugar, el Impact Guidance System, tecnología empleada en la búsqueda del equilibrio mientras hay contacto con el suelo. Ante todo este arsenal de tecnología aplicada a la consecución de una zapatilla muy amortiguada y a la vez equilibrada, es obvio que la Nimbus 17 lo consigue con creces.

Suela

Con el paso de los kilómetros y después de varias sesiones utilizando las Asics Gel Nimbus 17, comprobamos con gratitud que el desgaste es prácticamente imperceptible y eso nos hace ser optimistas a la hora de valorar la durabilidad. Eso ocurre gracias a que la suela está fabricada con AHAR+, un compuesto de goma (de aire insuflado) que proporciona durabilidad y amortiguación óptimas, además de proporcionar el agarre necesario para tener una buena tracción y facilitar la zancada. Observamos que la configuración de la suela consta de seis placas de AHAR+ en la zona del retropié y siete en la zona delantera del pie, separadas por las ya mencionadas piezas de TPU (Trusstic System) en la zona del arco. Excepto la placa que ocupa la parte más anterior de la suela, centrada en la zona de la puntera, las otras doce quedan dispuestas a razón de seis por lado, divididas de punta a punta por la Guidance Line. Las placas de la zona trasera son más pequeñas, aunque los surcos que las atraviesan transversalmente tienen mayor profundidad que los que ocupan las placas de la parte delantera, aportando flexibilidad tanto en la fase de entrada como en la de despegue del pie. El agarre y la capacidad de tracción están más que aseguradas, puesto que las placas de la suela están dotadas de unos surcos ondulados que forman un entrelazado perfecto, sobretodo en la zona del antepié, protagonista a la hora de despegar y aprovechar el impulso. En el apartado práctico, nos hemos llevado las Asics Gel Nimbus 17 tanto a asfalto como a tierra compacta. Es cierto que su concepción está pensada para el primero de los terrenos, donde sin duda alguna despliega todo su potencial y tras una buena cantidad de kilómetros siguen en un estado de forma óptimo. Sin embargo, en caminos y pistas de tierra compacta se comporta de modo muy similar, tal vez perdiendo algo de tracción, pero manteniendo a flote el resto de sus virtudes.

Upper

Sin duda alguna es en el upper donde la Nimbus 17 presenta, más que una evolución, toda una revolución. Tal vez el clamor popular sobre el aspecto demasiado clásico para los tiempos que corren de las versiones anteriores, ha hecho que Asics se haya planteado una renovación de esta parte más visible de la zapatilla. Los termosellados han tomado las riendas, en detrimento de las viejas y anticuadas costuras que otros modelos de otras marcas ya habían dejado atrás. Realmente hay muy pocas costuras en esta versión y están situadas en lugares de estricta obligatoriedad estructural. A pesar de que el upper es muy maleable al tacto, hemos quedado muy satisfechos con la sujeción del pie y sobretodo del ajuste. La estructura en forma de malla o red que propone Asics es muy eficaz y prácticamente rodea toda la zapatilla, desde la estructura rígida del talón, por ambos lados y la puntera. FluidFit es como Asics denomina esta nueva estructura de termosellados. La forma en que la malla termosellada recorre el upper de la zapatilla varía dependiendo de la zona. Así pues, encontramos que en la zona media del pie y para mejorar la sujeción, los termosellados son más anchos y la red es más estrecha. A medida que avanza hacia delante el FluidFit pierde presencia y justo en la zona de flexión prácticamente desaparece, precisamente para mejorarla y evitar molestias en la zona. Ya en la zona de la puntera observamos que hay una sola pieza termosellada, a modo de refuerzo y que le da consistencia junto a la malla del resto del antepié, consiguiendo de este modo un gran ajuste. Es evidente que el FluidFit que ha introducido Asics no es algo puesto al azar. Su estructura es más bien dinámica y varía en función del lugar que ocupa, el objetivo y función de la zona en cuestión. El logo de Asics, también termosellado a ambos lados, finaliza en su parte delantera con unas líneas intermitentes para facilitar la flexión de la zona. Estos pequeños detalles están pensados para dar ese toque de calidad que caracterizan a la marca, siempre en constante evolución, pero a la velocidad justa, sin dar pasos en falso y tras contrastados tests. La tela principal o malla del upper también es una de las novedades importantes de las Asics Gel Nimbus 17. Formada por dos capas, una interior y otra exterior. La interior es más tupida y densa, y por tanto menos transpirable. Si observamos el interior de la zapatilla, en esta tela interna aparecen dos tiras termopegadas en diagonal de un centímetro y medio de ancho aproximadamente y que dotan al mediopie de una sujeción y consistencia extra. La tela exterior está pensada para funcionar de distinto modo en función de la zona, presentando más o menos aberturas en función de la más o menos sujeción que necesite cada parte del pie. En la zona del talón encontramos el Clutch Counter, una estructura de plástico semejante al exoesqueleto de los artrópodos que optimiza la sujeción del talón y maximiza el ajuste de la zapatilla al pie. Dentro de esta estructura de plástico se han colocado tres paneles reflectantes, de material 3M Reflective, que son de utilizad en casos de uso con baja luminosidad. La ojetera de la Nimbus 17 es de forma simétrica y todos los ojales están reforzados por temosellados. Sin embargo, y para reforzar la durablidad y evitar roturas, tres de los ojales a cada lado, tiene un aro metálico, cosa que nos sorprende un poco dados los materiales tan evolucionados utilizados en el resto de la zapatilla. Los cordones no ofrecen grandes cambios, son semiplanos y rígidos con estrías, tal vez demasiado largos en comparación con otras versiones o modelos de Asics. La lengüeta es considerable y no cambia respecto a la versión anterior. Es ancha y muy acolchada, algo que tal vez vaya en contra de una buena ventilación, pero que no cabe duda que favorece la comodidad y el confort. Quizás en este apartado Asics podría haber innovado algo, aprovechando la inercia revolucionaria en el upper. La plantilla que encontramos en el interior de ComfortDry Sockliner es muy cómoda y con excelentes propiedades amortiguadoras y antimicrobianas. Es bastante gruesa y descansa sobre una base de ConfortDry X-40 un compuesto mucho más blando y suave que el Speva 45, material utilizado en versiones anteriores, lo cual también contribuye a una mejor amortiguación. El collar de la Asics Gel Nimbus 17 describe perfectamente la anatomía del tobillo y del tendón de aquiles, puesto que salva los maléolos con suavidad y envuelve el tendón protegiéndolo y envolviéndolo de forma segura y eficaz. El tacto es suave y la textura muy acolchada, en la línea general de esta zapatilla de ofrecernos la máxima protección y seguridad.

Horma

La horma de la Asics Gel Nimbus 17 es bastante común y no ha cambiado respecto a sus modelos anteriores y sigue siendo perfectamente apta para el uso con plantillas a medida. En la zona del talón no es nada radical, es bastante estándar y apta para prácticamente todos los usuarios a los que va destinada esta zapatilla, por lo que en principio no debemos tener ningún problema. La falta de costuras podría llevarnos a pensar que el ajuste general podría ser algo peor que en otros modelos y versiones anteriores cargados de cosidos por todas partes. Nada más lejos de la realidad, en la zona del mediopié la sujeción es máxima, a pesar de que el arco se presenta algo más bajo, y de anchura estándar, al igual que en la zona del talón. Tal vez sea en la zona del antepié donde se obtenga más libertad de movimiento. Aunque sin llegar al descontrol, notamos como la parte anterior goza de más espacio en relación a la zona media y trasera. En longitud va en la línea de las anteriores versiones, la medida es normal, aunque aparentemente la puntera es más estrecha

Dinámica

Puestas en carretera, las Asics Gel Nimbus 17 nos han dado muestras de ser una zapatilla de máximo nivel. Desde el primer segundo la sensación de placer invita a correr disfrutando de unas formidables compañeras. A pesar de ser una zapatilla “lenta” y “pesada” (320 gramos) se comportan de una manera bastante dinámica y, si somos capaces, podremos ponerlas a correr a velocidades realmente rápidas (en nuestro caso, series de 400 entre 1’20’’ y 1’13’’), aunque no están concebidas para ello. Al rodar en ritmos más lentos (a más de 4’30’’ el km.) es cuando realmente obtenemos las virtudes y sentimos que algo muy agradable se interpone entre nosotros y el asfalto. Se muestran dóciles y suaves desde el primer día, no nos ha costado nada adaptarnos a ellas, y los que estén acostumbrados a otras versiones anteriores de Nimbus se sorprenderán gratamente de la gran evolución que ha supuesto esta nueva versión. Las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y la adaptación ha sido igualmente formidable.

Conclusión

Todas las expectativas cumplidas. Las Asics Gel Nimbus 17 cubren sobradamente el expediente en todo lo que se le debe exigir. No solamente han evolucionado respecto a versiones anteriores, sino que han dado un paso de gigante en cuanto a materiales, diseño y resultados. Todo aquel que busque una zapatilla para gente de peso medio o alto, sobrada de amortiguación y que no vayan a rodar a ritmos inferiores a 4’20’’ o 4’30’’, sin duda es la zapatilla a elegir. Aquellos que ya sean fieles a este modelo, encontrarán en esta versión un cambio significativo, sin duda alguna a mejor. Es la Nimbus más amortiguada, la más vanguardista y moderna en su diseño y ajusta mejor. Quizás es algo lenta en la transición de la pisada, pero puesto que los ritmos que le vamos a exigir no son demasiado rápidos, no tenemos que considerarlo como algo negativo, simplemente mejorable. Dada la opacidad de la malla interior del upper podríamos decir que en cuanto a transpirabilidad también sería mejorable, aunque en épocas de entretiempo o frías, eso no va a ser problema en la mayoría de los casos. Tal vez y por poner un último pero, la cuestión del peso es algo que quizás se podría plantear, aunque con ese dispendio de materiales en pro de la comodidad y la amortiguación lo calificaremos como aceptable.

PROs y CONtras

PROS:

+Amortiguación sin igual

+Durabilidad

+Diseño mejorado ampliamente

+Sujeción y comodidad

CONTRAS:

-Peso algo elevado

-Poca transpirabilidad

-Cordones muy largos

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGel Nimbus 17 - AsicsTracer - Hoka One One
Talla US98.5
Peso (gramos)320193

PUNTUACIONES

Gel Nimbus 17 - Asics Tracer - Hoka One One
Talla9.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie10.08.0
Fit talón10.08.0
Fit arco9.08.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié10.08.0
Amortiguación talón10.07.0
Amortiguación global10.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón10.07.0
Soporte antepié9.08.0
Soporte global9.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global9.08.0
Durabilidad suela10.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global10.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta9.04.0
Longitud lengüeta9.07.0
Número de ojales9.06.0
Acolchado collar9.06.0
Amplitud collar9.07.0
Altura collar9.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad7.09.0
Impermeabilidad3.01.0
Reflectantes6.01.0
Calidad de materiales y acabados9.58.0
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