Ultra Boost ST - Adidas

Ultra Boost ST - Adidas

Publicado hace 248 día(s)

Introducción

Las Adidas Ultra Boost ST que se lanzaron en el último trimestre de 2015 no son sólo “las Adidas Ultra Boost para pronadores” o “la segunda versión de las Adidas Ultra Boost” sino que representan mucho más en el ecosistema zapateril.

Son la continuación de la apuesta que hizo Adidas por este modelo que lanzó en 2014 acompañado del eslogan “la mejor zapatilla de la historia” e incluyendo un conjunto de tecnologías novedosas y rompedoras: mediasuela 100% Boost, upper tipo PrimeKnit, suela Stretch Web, ... Muchos se tomaron al pie de la letra ese “la mejor” y se mofaron de ella pero fueron un éxito y los números le han dado la razón a los alemanes.

Pero, desde nuestro punto de vista, las Adidas Ultra Boost ST son la enésima confirmación de que Adidas no va tan perdida y errante como algunos quieren hacer creer a la vista de algunos de sus últimos modelos de zapatillas. En el último par de años, ya no es sólo la revolución del Boost sino que también están remodelando por completo la parte del upper, con materiales y tecnologías completamente nuevas. Y, es más, a nivel de diseño ya no sabemos cómo llamarlo porque tanto en la parte visual como en la funcional lo han puesto patas arriba, algo que le está granjeando fans y detractores casi a partes iguales.

En ROADRUNNIGReview probamos a fondo las primeras Adidas Ultra Boost, asistimos al lanzamiento de las Adidas Ultra Boost ST (del que, por cierto, salimos con unas zapatillas personalizadas con nuestro nombre grabado) y fue tal la expectación que nos generó en el primer acercamiento que hemos estado en un sin vivir hasta que no las hemos tenido al alcance de nuestros pies para tratar de exprimirlas a tope y conocer hasta el último de sus detalles.

¿Qué tal se conjugarán los términos amortiguación, 100% Boost, Estabilidad, Dinámica, Flexibilidad, ... en estas Adidas Ultra Boost ST? ¿Habrán solucionado además los puntos flojos que tenía la primera versión?

 

Primeras impresiones

Las Adidas Ultra Boost ST son un portento tecnológico y lo saben explotar porque tienen muchísimo estilo y te enamoran desde el momento en el que las tienes en tus manos por primera vez.

Actualmente es difícil tratar un tema relacionado con Adidas y el running y que el Boost no sea uno de los personajes principales pero creemos que la gente comete un error al simplificar las zapatillas únicamente al compuesto en sí ya que eso les hace olvidarse de cosas tan importantes o más.

Teníamos toneladas de información y referencias de las Adidas Ultra Boost ST y ya teníamos las Adidas Ultra Boost así que estábamos ansiosos porque nos llegaran para la prueba con lo que las desempaquetamos como posesos y nos quedamos muy gratamente sorprendidos al verlas porque rápidamente pudimos corroborar que todo lo que se decía de las evoluciones estaba ahí patente.

Se mantiene el gran bloque de Boost en la mediasuela, los tacos de la suela se han aplanado, la flexibilidad no ha disminuido ni un ápice, se ha relajado la pieza rígida del mediopié, el contrafuerte también se ha modificado y aparenta ser algo más práctico, el upper ha cambiado por completo y aparenta ser aún mejor, cordones mucho más prácticos, ...

Por supuesto, todo ello, conservando lo que nos gustó de las primeras o esa es la sensación que nos da la primera calzada en casa (pasó menos de un minuto desde que abrimos la caja hasta que teníamos una puesta en el pie)

Aun así, en esta primera batida sobre las Adidas Ulta Boost ST nos surgen unas cuantas dudas en cuanto al ajuste del collar que, aunque cómodo, quizá en un poco laxo o abierto de más, el ajuste fino del atado, que quizá queda un poco bajo, ...

No obstante, lo que mayor intriga nos genera es el tema de la estabilidad porque las sensaciones son rarísimas, como si la zapatilla estuviera inclinada hacia el exterior y nos echara el pie hacia fuera, sobre todo en la zona del talón. Esto, unido a la cantidad de opiniones diferentes que habíamos ido leyendo sobre el soporte de las Adidas Ultra Boost ST (unos decían que corrigen mucho, otros que apenas se nota, unos cuantos lo alababan por su adaptabilidad, ...) no hace sino incitarnos más aún a probarlas para tratar de resolver el enigma por nosotros mismos y tener así nuestra propia opinión, basada en nuestra experiencia.

Así que, dicho y hecho, fuera zapatilla (había que ir a trabajar) y directa a la mochila para estrenarla esa misma tarde corriendo con ella. Sí, a porta gayola, directamente a entrenar con ellas sin haberlas rodado previamente, nos jugamos el órdago por más que digamos siempre que no se debe hacer así pero, ¿acaso no están hechas las reglas para romperlas?

 

Mediasuela y amortiguación

“Mediasuela de las Adidas Ultra Boost ST” y “100% Boost” van unidos de la mano porque es el único modelo de running que tiene este porcentaje de Boost. Siendo puristas y “de ciencias” no es realmente así porque tienen una pieza plástica en la cara interna del talón.

Es únicamente una especie de “placa” adherida al borde, no excesivamente gruesa y no tenemos las especificaciones de su composición, aunque su tacto es como asiliconado. Dicen que no aporta apenas nada de cara al soporte (se lo hemos oído a fuentes bastante reputadas) pero nos negamos a pensar que sea así porque, si en muchas zapatillas se nota el efecto del simple diseño del borde utilizando el mismo polímero de la mediasuela, ¿cómo no se va a notar, por poco que sea, el efecto de una pieza como ésa?

Es más, si no influyeran los bordes, ¿para qué le han dado el diseño escalonado a los de las Adidas Ultra Boost ST? Si os fijáis, veréis que va abriéndose a medida que nos acercamos a la suela.

En apariencia, la mediasuela es análoga a la de las Adidas Ultra Boost pero si las vemos una al lado de la otra observamos cambios significativos y, amén de la inclusión de esta placa vemos que son más altas en global, tienen menos drop, ... pero, sobre todo, lo que más llama la atención es la diferencia entre la altura de la cara interior y exterior, mucho mayor en la primera y que nos confirma que esas primeras sensaciones que tuvimos de que se nos iba el pie hacia fuera eran reales.

No es que el pie quede inclinado sino que la cara interior tiene un mayor soporte que la cara exterior. La ventaja de este diseño y de que se realice con el propio compuesto de la mediasuela es que el soporte no es nada agresivo ni molesto sino que se adapta muy bien a lo que podamos necesitas. Los que sean neutros y no lo necesiten no se van a sentir agobiados y, quien prone en exceso, encontrará una oposición progresiva que en lugar de parar en seco el movimiento, sentirá simplemente cómo se opone, cómo le reduce el giro del pie hacia dentro.

Aquí nos surge una duda: ¿qué pasaría si en lugar de 100% Boost se pusiera una especie de cuna del estilo de la que tienen las Energy Boost? ¿Se mejoraría ese soporte y estabilidad general de la zapatilla? Ahí dejamos la pregunta para Adidas, a ver si en algunas futuras Adidas Ultra Boost ST la adoptan porque creemos que sería muy interesante.

El tacto del Boost es muy blandito, casi demasiado si no fuera por lo rápido que recupera la forma y la fuerza con la que lo hace que es lo que además le da esa gran capacidad de respuesta que tanto nos gusta a casi todos. En el talón se nota especialmente y, por la apariencia, podríamos pensar que son muy altas pero nuestra medición nos ha dado que el talón está a unos 23 milímetros (29 milímetros si consideramos los seis milímetros de la plantilla). El drop es de ocho milímetros por lo que el antepié baja hasta los 15 milímetros, alturas ambas en la media, más bien tirando hacia la parte baja. Esto hace que cuadren las sensaciones que transmiten en marcha con los números porque, en el apartado visual, nos engañan por completo, aparentando ser mucho más altas, más torponas y con menos contacto con el suelo. Ya hablaremos de ello en el apartado de la dinámica.

La capacidad de amortiguación de las Adidas Ultra Boost ST es inmensa (los seis milímetros de la plantilla tienen mucho que decir también en esto), unas de las zapatillas más confortables que nos podemos calzar porque no hace falta ir corriendo para sentirla y lo bueno es que, cuando corres con ellas, no las notas excesivamente chiclosas sino que rebotan con mucha energía. Eso sí, como seas de los que talonean a lo bestia, si no tienes una transición de la pisada decente, te vas a ir quedando clavado en cada inicio de pisada, muy cómodo, eso sí, pero frenado.

Hay mucha diferencia entre el tacto que se nota en talón y en puntera, donde es algo más equilibrado, menos exagerado y creemos que es consecuencia no sólo de la diferencia de grosor sino también de la diferencia en la densidad del Boost que, teóricamente, no se ha puesto uniforme en toda la mediasuela (nuestras mediciones caseras van en esa línea).

Esta cantidad ingente de amortiguación de las Adidas Ultra Boost ST sería un fiasco y un despropósito de inestabilidad si no hubiera algo que controlara un poco la flexión y la torsión y hete ahí que aparece el mítico Torsion en el mediopié. No es el clásico al que estamos acostumbrados de una pieza con brazos que se alargan hacia adelante o atrás sino que es una pieza que trabaja en las tres dimensiones (en la versión anterior decían que era 3D). Lo vemos en el “agujero” que hay en el centro del mediopié, como hundido (más en la parte trasera que delantera) y, aunque no se vea de primeras, vemos que lanzar un brazo hacia delante (justo hasta el final del arco) y otro hacia atrás (empieza prácticamente en el inicio del talón), ambos hacia la cara interior. No hace una resistencia exagerada, pero sí se nota y, de hecho, parece increíble que él solito sea capaz de modificar hasta ese punto la flexión y torsión. Hasta pasado el mediopié no doblan apenas y no es fácil enrollarlas en el eje longitudinal, sobre todo, si se intentan girar hacia dentro, como haríamos al probar en exceso con ellas.

 

Suela

La suela de las Adidas Ultra Boost ST es la zona que más ha evolucionado y no sólo corrige todos los defectos que se le pusieron a la primera versión sino que la han puesto a la altura del resto de partes de la zapatilla.

Sigue basada en lo que Adidas denomina Stretch Web por si similitud visual con una red. El material es todo caucho Continental por lo que se han ventilado de un plumazo los dos problemas que tenían en la primera versión: durabilidad de la suela y agarre en mojado.

Obviamente, esto no se ha conseguido sólo con el cambio de compuesto porque el que tenían no era malo sino que, ahora, los puntos donde se cruzan las líneas de la suela, ya no son puntiagudos sino aplanados y sobredimensionados con forma de círculo por lo que hay mucho más contacto. Es más, esos círculos varían sus formas y dimensiones según la zona. Por ejemplo, en la cada interior y en la zona de los metatarsos son mayores. Además, los agujeros también varían su tamaño, siendo menores en esas zonas donde hay más apoyo.

Si alguien piensa que la suela va a durar poco porque es muy finita es que no ha usado nunca unas Adidas con suela Continental porque la durabilidad es muy grande y, es más, aunque se llegara a gastar, el Boost es capaz de aguantar tanto o más.

Una de las ventajas de ser tan finita, además de la reducción del peso es que no afecta a la flexibilidad de las Adidas Ultra Boost ST lo que les permite adaptarse muy bien a los movimientos del pie y al firme que se pisa, sea éste irregular o no.

Hablando del agarre, podemos decir que se han pasado al otro extremo y, si antes fallaban en cuanto había un poco de agua y corríamos por suelo liso, ahora agarran hasta en loseta de acera mojada. ¡Chapó por Adidas, buena reacción!

Todo lo que sea ir por duro, genial, están en su salsa y si se sacan fuera, mientra sea durete y tipo tierra compacta o similar, van muy bien, pero si se ablanda el terreno, se complica un poco la cosa porque se suma lo blando del suelo más lo blando de la amortiguación y pierden mucha respuesta.

Sólo rompe la armonía el Torsion del que ya hemos hablado en el apartado de la mediasuela y, como curiosidad, en la zona del talón, hay un amago de “aleta” que presentan algunas de sus hermanas y que en el caso de las Adidas Ultra Boost ST, apenas llega a asomar a pesar de que sí se ha mantenido el biselado.

 

Upper

El upper de las Ultra Boost ST es raro por su apariencia, sobre todo en la zona del talón, pero si lo "miras con los pies", que no tienes ojos, es bellísimo por lo cómodo que es.

Se ha conseguido un ajuste excelente que sigue siendo del estilo de los que van pegados al pie pero sin agobiar lo más mínimo, dejando incluso cierta sensación de libertad.

El tacto es impresionante, comodísimo y es de los que mejor ratio comodidad y suavidad vs ajuste tiene. Pocos uppers son capaces de tener ese tacto y sin necesidad de estructuras exteriores conseguir el ajuste y sujeción que consiguen las Ultra Boost ST que, salvo la pieza del mediopié y el contrafuerte, no necesitan nada más.

El upper está confeccionado con la tecnología PrimeKnit que permite elaborarlo con una única pieza ya que es posible ir variando la densidad del hilo y el tipo de entramado según sea necesario.

De este modo, podemos ver una puntera muy densa (que además se ha recubierto con un plástico termopegado), una zona de los dedos mucho más abierta y con un pelín de elasticidad y una zona intermedia entre antepié y mediopié con elasticidad en transversal para permitir una fácil flexión y adaptación además de liberar de tensiones a los juanetes.

Se adaptan a cualquier tipo de pie, sea fino o ancho, permiten la expansión de los dedos, transpira muy bien y resiste genial a las rozaduras así que ¿upper perfecto? Bueno, eso no existe pero sí que se merece un sobresaliente elato, eso es innegable.

En la zona media también han mejorado mucho con una nueva pieza plásticas que sale desde bastante atrás y que en una única pieza forma los tres ojales centrales (de los 5+6 que tiene). Nos ha parecido curioso que fuera una pieza en lugar de estar separada o, al menos, vaciada para permitir un poco de adaptación pero hemos estado cacharreando con ella en parado además de en marcha y no tenemos la más mínima queja. Además, al empezar desde tan atrás, no dan el problema que generan a veces estas piezas como se ha visto en recientes modelos de otras marcas que incorporan este tipo de solución.

En el talón, se sigue la misma filosofía del ?contrafuerte partido? que sujeta al talón por los laterales, pero se ha diseñado para evitar algunos problemas reportados y ahora es bastante blandito aunque cumple perfectamente su función.

El collar sigue siendo muy bajito pero con una especie de protuberancia para el aquiles que lo cubre hasta bastante arriba. No tenemos conocimiento de problemas con esa pestaña porque es muy suave y preformada, pero no terminamos de verle el sentido y seríamos partidarios de subirla menos y, en cambio, aumentar un poco la altura del collar en los laterales.

La lengüeta es tipo botín hasta la mitad más o menos, muy estrechita y hay que colocarla con cuidado porque los bordes pueden quedar ligeramente doblados hacia dentro.

El acolchado en collar y lengüeta es medio, medio durete en el primero y blandito en la segunda, suficiente para proteger y dar cierta sensación de confort sin que se conviertan en algo incómodo con el paso de los kilómetros.

Los cordones son planos, también cambiados respecto al modelo anterior y que ya no se desatan. Como queja, que son cortos y no permiten usar el ojal adicional.

Para concluir este apartado, auque no se vean explícitamente los reflectantes, sí que tienen cierto brillo cuando se las ilumina y la lengüeta del aquiles brilla con algo más de fuerza. No son súper pero cumplen su función.

Y, bueno, aunque lo mencionamos de pasada en los apartados iniciales, ¿qué nos decís de la posibilidad de personalizarlas poniendo el nombre en la pieza del mediopié? No sabemos si se sigue haciendo en las tiendas especializadas, pero es un detalle de caché y sibaritismo como no habías visto en bastante tiempo porque el grabado con láser te lo hacen en el momento.

Horma

Aunque las Ultra Boost ST siguen manteniendo su carácter especial en el apartado del upper y la horma, curiosamente, en esta segunda versión se acercan bastante a lo que podría ser una horma estándar.

La sensación de ajuste está presente continuamente y la sujeción es excelente en el mediopié y antepié pero eso no quita para que se sienta cierta amplitud y que no tengamos agobio. De hecho, en el tobillo es probable que pase al contrario y que quien guste de ir con el tobillo muy sujeto las note demasiado laxas.

En el interior no se marca demasiado el arco debido a la mediasuela y lo que podamos notar es simplemente por el ajuste del upper, sobre todo, por la pieza plástica del exterior. Sin embargo, la plantilla sí se curva bastante al final para darle una buena dinámica.

En principio, de cara al tallaje mantendríamos la talla USA habitual, salvo que la que tengáis como referencia ya os quede muy ajustada o si vais a usarlas con calcetines muy gordos, en cuyo caso a lo mejor viene bien que probéis sensaciones con media talla más.

Los que tengáis plantillas personalizadas probadlas bien primero, más que por la talla y las dimensiones interiores,, por la zona del talón donde es posible que el pie os quede un poco más elevado de la cuenta y os haga perder una buena sujeción.

Ah, y un aviso para navegantes: ni se os ocurra ponerlas y quitarlas sin desatar, que os veo venir porque con el collar elástico tan abierto y la gran lengüeta del aquiles, es tentador hacerlo. Llevad cuidado que os estamos vigilando y, como nos enteremos de que lo hacéis así, os caneamos porque hacer eso no tiene perdón de Dios. Hemos dicho y quien avisa no es traidor.

Dinámica

Las Ultra Boost ST son unas de las zapatillas con "más amortiguación" del mercado, no por cantidad, sino por la que se percibe porque es mucha y muy blandita. Sin embargo, gracias a las propiedades del Boost, eso no las hace ser trotonas sino todo lo contrario y, aunque no sean agresivas, dan para ir ligerito si se tira de antepié donde la reducción del grosor permite obtener mucho rebote y llevar una pisada bastante eficiente.

Son más ágiles de lo que pensábamos al calzárnoslas (es impresionante lo que amortigua el talón cuando andas con ellas) y al ver lo que marcó la báscula que fue nada menos que 322 gramos para el 8.5 USA de la prueba (en catálogo la marcan 346 gramos al 9 USA. Nos parece un peso fuera de lugar y, sinceramente, no sabemos de dónde sale y ojalá las pongan a dieta y le quiten 30-40 gramos para ponerlas en la "franja de los 300", donde se mueven las de referencia de su segmento.

La percepción que se tiene con las Ultra Boost ST en parado, andando o corriendo impactando con el talón y corriendo más bien de mediopié o antepié es casi como la noche y el día. En el primer caso vas sobre las nubes, con mucha amortiguación y con mucho recorrido, notas lo que comentábamos de que el pie se va hacia fuera, etc. Sin embargo, yendo ligerito y con una pisada un poco más eficiente aprovechas totalmente el rebote, sientes lo bien que se adaptan al terreno, su buena flexibilidad, ? ganan muchísimo y pasan a ser unas zapatillas relativamente ágiles. De hecho, hasta se te olvida esa cifra del peso y parecen mucho más ligeras.

Con esa técnica "buenecilla", se nos antojan unas zapatillas para meter kilómetros hasta acabar con las carreteras porque la comodidad es muy grande y no nos vamos a ver lastrados en los momentos en los que le pisemos el acelerador. Si somos un poco más torpones, como también hemos comentado al hablar de la mediasuela, nos pensaríamos el adquirirlas porque esa sensación de frenado o de quedarnos clavados al talonear no nos parece buena, amén de que puede incitar a la hiperextensión de la rodilla y eso no es bueno para nuestra articulación.

Ahora que ya agarran bien en todas las superficies y hasta en mojado, nos parecen geniales como zapatillas para competiciones de media o larga distancia para los que ruedan entre 4'/km y 4'15"/km. Sí, sí, para ti que andas dudando entre mixtas o entrenamiento para esa maratón entre 2h50' y 3:15' son ideales y no te la juegas con unas mixtas.

También pueden estar bien como segundas zapatillas para quienes tengan una tanqueta rodadora y quieran algo un poquito más ágil pero sin irse a unas mixtas.
En cuanto a los pesos, por debajo no hay límite porque quien se ha encargado de machacarlas no llega a los 60 kg y las ha movido perfectamente y diríamos que hasta por encima de los 80 kg aguantan bien.

Y, ¿qué hay de la pronación? Pues para los neutros sin problemas, probadores leves ídem y si hablamos de pronaciones medias o fuertes ya depende de la necesidad de soporte que tengamos. Lo que tenemos claro es que no son unas zapatillas para quien necesite mucho soporte por más que se promocionen como "pronadoras para corredores de peso". Es más, creemos que su público objetivo puede estar más bien en el segmento de los pronadores leves o en el de los neutro que puedan necesitar algo de soporte en determinados momentos o épocas del año.

Conclusión

Las Ultra Boost ST han nacido con dos objetivos claros: ser las primeras 100% Boost con soporte y corregir los fallitos que se cometieron con las primeras Ultra Boost.

Ambas cosas las han conseguido sobradamente y a Adidas le han salido unas zapatillas que, dentro de sus peculiaridades (p. ej. no a todo el mundo le irá bien el collar que tienen) rayan un nivel altísimo en todos los apartados.

La expectación y morbo que levantan en la mayoría de la gente es por el tirón que tiene el Boost y por el deseo que genera su alto precio, que las convierte casi en un objeto de deseo pero, lejos de ser un bluf, realmente son unas zapatillas que podrían marcar la pauta a seguir en muchos aspectos.

El ajuste que consiguen es excelente, la transición de la pisada una delicia, la combinación de un talón híper amortiguado con un antepié con mucha respuesta es sorprendente, el tacto del upper es impecable y suavísimo, ? ¿seguimos?

Si no te las has calzado nunca, no dejes de hacerlo cuando las tengas a tu alcance y no te dejes llevar por las sensaciones iniciales, trata de correr un poco con ella, auque sólo sea simulado y ya verás cómo cambia la cosa: pasan de buenas a buenísimas o, mejor aún de "bah" a "ooohhhh".

Creemos que ha sido una buena reacción de Adidas, que ha sabido ver la amenaza de que una familia como la Ultra Boost quedara lastrada para siempre por los fallitos de durabilidad y agarre en mojado de la suela de la primera versión y, con estas Ultra Boost ST, no sólo lo ha corregido, sino que han dado un golpe de autoridad y han presentado un modelo tremendamente competitivo, candidato a seguir dando mucho que hablar.

Y, bueno, nosotros ya hemos dado nuestra opinión, ahora es cosa vuestra y de vuestros pies. ¿Os animáis a contarnos vuestra experiencia con las Ultra Boost ST?

PROs y CONtras

PROs:
- Ajuste excelente.
- Mucha amortiguación en talón con mucha respuesta en antepié.
- Soporte medio pero nada intrusivo.
- Dinámica muy ágil.
- Agarre muy bueno.

CONtras:
- Precio elevado.
- Muy pesadas.
- Collar un tanto laxo y demasiado bajo.

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSUltra Boost ST - AdidasTracer - Hoka One One
Talla US8.58.5
Peso (gramos)325193

PUNTUACIONES

Ultra Boost ST - Adidas Tracer - Hoka One One
Talla8.58.5
Fit antepié9.07.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié8.08.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón7.07.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado9.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta9.04.0
Longitud lengüeta9.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar8.06.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad4.01.0
Reflectantes8.01.0
Calidad de materiales y acabados10.08.0
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