Sequence Boost 8 W - Adidas

Sequence Boost 8 W - Adidas

Publicado hace 323 día(s)

Introducción

La marca alemana fundada por Adi Dassler hace años que está en boca de todos. No sólo porque ha demostrado que en el mundo de las zapatillas de running no está todo inventado, sino porque, además, es una marca que está presente en las grandes competiciones calzadas por atletas de primer nivel que pisan podio habitualmente. Todos recordamos a Dennis Kimetto pulverizando el record del mundo de Maratón mientras volaba con unas Adidas. Como él, muchos otros súper atletas lucen las Adidas mientras cosechan grandes resultados, lo que ya nos da argumentos para tenerlas en mente a la hora de decidirnos por nuestro calzado. Y a pesar de que no hace demasiado Adidas no era considerada por muchos como una marca a tener en cuenta, desde que en 2013 desarrolló la tecnología boost, la presencia de estas zapas entre corredores populares se ha multiplicado. Como ellos mismos pregonan, “Adidas is all in”. Las Supernova Sequence Boost 8 –que sólo con el nombre que tienen, ya asustan un poco- salieron al mercado hace unos meses, en julio de 2015 y son la otra cara de la moneda de las Glide Boost. Mientras las Glide están pensadas como unas zapatillas de entrenamiento para corredoras neutras, las Supernova Sequence Boost 8 son sus homólogas en el segmento de zapatillas con control de pronación. Una zapatilla que deja huella. Así es la Adidas Supernova Sequence boost 8, un modelo que quizás a simple vista muchos no escogeríamos de buenas a primeras, pero lo cierto es que probarla te permite ver que quizás esta zapa, si está hecha para ti.

Primeras impresiones

Algo así nos pasó a nosotros cuando vimos las Supernova Sequence Boost 8 por primera vez. Poco acostumbrados a zapas de este estilo, nuestra primera impresión fue que se trata de un calzado pesado y poco dado a ritmos rápidos. Probarla nos pareció un reto, sobretodo porque nos obligaba a replantearnos nuestros propias ideas preconcebidas. La apariencia de esta zapatilla es que, a simple vista, tiene un diseño sencillo, y bastante sobrio. En este caso, el modelo es completamente rosa, algo que nos parece un poco tópico. Afortunadamente, el modelo se ha lanzado en otros 4 colores distintos: desde un gris neutral pasando por las clásicas negras y dos modelos algo más juguetones, entre ellas las rosas que hemos probado. No nos desagrada, la verdad, pero nos hubiera gustado que se hubieran mojado un poco más con un modelo de colores vivos un poco menos tradicionales. Este modelo tiene unos cordones planos de color gris que resaltan totalmente en contraste con el resto del diseño y que ayudan a que el atado sea firme y no resbale. Tocamos la parte del upper que abraza el pie, montada con una estructura rígida con las tradicionales tres franjas de la marca alemana, y tenemos la sensación de que es algo rígido. Esta estructura está hecha de un material que parece poco transpirable, cuando las probemos veremos si dificulta la expulsión de la humedad. Cuando nos las calzamos por primera vez y miramos hacia abajo, nos da un poco la risa. Da la casualidad de que, precisamente hoy, llevamos unos pantalones rojos, por lo que parecemos un regalo de Navidad…La primera sensación una vez puesta nos sorprende. No la notamos pesada, como esperábamos. Damos algunos saltos, flexionamos las puntas y la sensación es agradable, nos parece que con un poco de calentamiento dejaran de notarse rígidas y serán capaces de dar una buena respuesta. Desde Adidas señalan este modelo como la reina de la pista y el asfalto en el segmento de estabilidad. Puesto que tenemos una pisada pronadora pero hace tiempo que no calzamos unas zapatillas con control de estabilidad, probaremos cómo afecta a nuestra pisada. ¿Será capaz de convencernos?

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Supernova Sequence Boost 8 está formada por dos compuestos diferenciados: un 50% de boost y un 50% de EVA, que se extienden a lo largo de la zapatilla como dos bloques paralelos. La EVA se encuentra en la parte superior de la media suela y se extiende hasta la suela en la parte delantera. La EVA es un compuesto más denso que el boost, y a la vez es ligero y muy resistente. Gracias a este primer compuesto se reduce el movimiento de pronación. A nivel estético, la mediasuela de EVA se ha disimulado integrándolo en la zapatilla gracias a que tiene el mismo color que el resto de la bamba. Con una densidad mayor en el talón, la EVA garantiza una sujeción y un aterrizaje con un extra de amortiguación, a lo que se añade el trabajo del StableFrame, con mayor densidad y dureza, en la zona del mediopié. Esta tecnología permite guiar mejor el pie en cada pisada, y al no ser una pieza completamente rígida, permite una cierta deformación, y gracias a ella notamos una zancada más dinámica y estable. El arco de las supernova, muy poco marcado, aún abriga más el pie y nos asegura una estabilidad que pocas zapatillas pueden igualar. Pero lo que marca la diferencia en esta zapatilla es el trabajo conjunto entre la EVA y el Boost. La tecnología Boost es un compuesto exclusivo de Adidas, que lanzaron por primera vez en 2013 y ya entonces revolucionó el mundo del calzado de running. La principal promesa de este material es un retorno excelente de la energía al despegar la zancada además de un extra de amortiguación, ambas con el objetivo de mejorar el rendimiento en carrera. ¿En qué consiste exactamente el boost? Pues está hecho con cápsulas de TPU (poliuretano termoplástico), lo que da a la zapatilla un extra de rebote y amortiguación. El TPU es un polímero que se caracteriza por su alta resistencia a la abrasión, al desgaste y a las bajas temperaturas, y es por ello que se utiliza en aplicaciones especiales: desde componentes de automóvil a aplicaciones industriales, artículos de alta tecnología como robots o artículos deportivos. Y Adidas lo está aplicando a todos sus modelos. La teoría es que las cápsulas de TPU almacenan energía durante la pisada y la liberan impulsando la zancada. Esta octava generación ha mantenido el Torsion System en la zona del mediopié. Consiste en un soporte que une la parte delantera y trasera de la zapatilla para favorecer el cambio de una zona a otra durante la zancada. Esta pieza controla la torsión de la zapatilla y permite que la zona delantera y trasera de la suela se muevan de forma independiente, lo que nos ha sido útil en rodajes por terreno inestable. Cuando las calzamos notamos enseguida el efecto de toda esta tecnología unida. Lo cierto es que viendo vídeos de carreras, nos sorprende ver hasta qué punto las Supernova modifican nuestra zancada. Está claro que no obra milagros, pero lo cierto es que la suma de Eva+Torsion+StableFrame hace que nuestra tendencia a pronar no sea tan evidente, incluso en rodajes largos. Pero la verdadera magia la protagonizan el conjunto de EVA + Boost. Como la marca alemana nos garantizaba, el retorno de energía en la salida de la zancada es notable. Ese empuje extra nos ayuda cuando rodamos a ritmos más vivos, dándonos la sensación de que correr es más fácil. Precisamente por la estructura y el peso de este modelo, el retorno de energía no es tan obvio como en otros modelos más voladores de Adidas. Pero aun así, la estructura de estas cápsulas de TPU hace su trabajo.

Suela

La suela de las Supernova Sequence Boost 8 es, de lejos, nuestra parte favorita de esta zapatilla. El compuesto de caucho Continental es simplemente extraordinario porque le da un rendimiento excelente a esta zapa en todos los terrenos y situaciones. La suma de la famosa marca de neumáticos a la Supernova le da una tracción que muchas otras zapas envidian. Hemos rodado en terrenos inclinados, en superficies mojadas e irregulares. En asfalto, en tierra, por arena. Y han podido con todo. La suela está diseñada para que se produzca mucho contacto con el suelo, tanto en el talón como en la punta, lo que la hace una zapatilla tremendamente dinámica porque permite que se adapte a distintos tipos de pisada. La suela tiene continuidad en la zona interna, mientras que la zona externa queda cortada por el Torsion System, que queda expuesto y a la vista sobre el Boost. La zona del talón separa la cara exterior, con tacos pequeños para facilitar la flexión y hacer que la entrada sea más cómoda, de la interior, con tacos más anchos y espaciados. Las estrías de la zona delantera tienen continuidad con tacos de distintos tamaños y separaciones distintas. Este taqueado está pensado para favorecer, una vez más, la comodidad en la salida de la zancada. Lo que más sorprende del compuesto de caucho Continental es su durabilidad. Es curioso porque las suelas que más agarre tienen suelen estar hechas de compuestos blandos que son muy sensibles a la abrasión, por lo que duran muy poco. En cambio la suela Continental de las Supernova Sequence no sólo nos ha garantizado un agarre excepcional, sino que además, después de más de 200 kilómetros es la suela está prácticamente como nueva.

Upper

El upper de las Supernova Sequence Boost 8 está hecho de una rejilla continua y sin costuras hecha con superposiciones de materiales sintéticos que son muy resistentes al uso. Sin embargo, los laterales de la zapatilla tienen una especie de esqueleto que está hecho con un material más denso y menos transpirable. Tiene la forma de las famosas tres bandas de la marca alemana que envuelven y sujetan los laterales del pie para evitar que hayan desplazamientos internos y tiene continuidad hasta el talón, para reforzarlo y dar mayor seguridad en las pisadas con tendencia a pronar. Este esqueleto más rígido tiene la particularidad de que está hecho con un material reflectante, lo que le da un toque realmente especial cuando le da la luz rodando por la noche. La puntera se ha protegido con un refuerzo de plástico termosellado que nos garantiza protección en un punto que suele ser problemático y acaba siendo la zona que más se agujerea con el uso. Esta pieza continúa hacia atrás con una capa plástica que llega hasta el primer ojal. Este primer ojal va por libre respecto a los demás y no forma parte del esqueleto del mediopié. En total tiene 6 ojales pero la pieza rígida que envuelve el pie garantiza que no sea necesario utilizar el último ojal. A pesar de todo, hemos tenido que poner especial cuidado en el atado de esta zapatilla. Al ser un upper contundente y algo espeso, es importante que el atado esté bien hecho para evitar movimientos inesperados del pie que acaben generando rozaduras, como en algún caso nos ocurrió. Tienen una lengüeta estilo “calcetín” que nos da la sensación de que la zapatilla está hecha de una sola pieza. A pesar de todo esta pieza tiene tendencia a moverse, por lo que es importante ajustar correctamente los cordones utilizando el ojal intermedio de la lengüeta. Y a pesar de que Adidas asegura que la rejilla está pensada para facilitar la transpirabilidad, lo cierto es que, en situaciones de humedad, hemos tenido problemas de transpiración que nos han dejado el pie empapado. Además, el forro en conjunto compromete la flexibilidad de la zapatilla, que es difícil de torsionar. La zona del talón tiene un collar reforzado por el mismo material que la estructura rígida de los costados. La parte superior es bastante suave y está reforzada para mantener el talón bien sujeto.

Horma

Estas zapatillas tienen una horma realmente muy desahogada, quizás más de la cuenta en nuestro caso. A pesar de ser amplias en todas sus dimensiones el ajuste es muy bueno, gracias en gran parte al acomodo del upper. Sin embargo el antepié se ha llevado mucho espacio en esta zapatilla, pensada para dar desahogo a la zona del juanete. En nuestro caso, al tener un pie más bien estrecho, hemos tenido la sensación de que el antepié nos quedaba un poco “volando” dentro de la Adidas Supernova Sequence boost 8. Pero si eres de las que les gusta sentir espacio en la zona delantera y sueles tener problemas de ajuste en el juanete, esta zapatilla es muy buena opción. En caso de necesitar más ajuste, permiten sin problemas el uso de plantillas, sobretodo en el caso de aquellas que tenéis arcos pronunciados y necesitáis plantillas para dar soporte a esta zona.

Dinámica

Cuando probamos por primera vez las Supernova Sequence Boost 8 sabíamos que no estaban hechas para carreras y entrenamientos rápidos. A pesar de todo las hemos querido probar en todas las situaciones posibles: desde entrenos de series cortas y agónicas hasta medias maratones y entrenos largos a ritmo sostenido. Nos ha quedado claro que no nos hemos calzado unas voladoras. Con un control de la pisada muy acusado y un drop elevado (10mm), no resultan cómodas para correr a ritmos de 4’15’’ o menos, cuando se nota pesada y rígida. Nos sorprendió ver que en carrera hemos notado una adaptación inmediata a la zapatilla, como si la hubiéramos llevado durante kilómetros a pesar de ser nuestro primer rodaje, por lo que nos hizo pensar que empezábamos con buen pie! Pero donde nos han convencido totalmente es en las distancias largas. El control de pronación guía la pisada pero no lo hemos sentido duro o pesado. Lo cierto es que han conseguido dar con una zapatilla amortiguada que a la vez no fuerza los movimientos del pie. Lo mejor es cuando hemos rodado muchos kms. En esos momentos en que el cansancio hace mella y la pisada tiende a pronar cada vez más, las supernova sequence nos han permitido acabar con cero molestias y con la sensación de llevar el pie protegido en todo momento. El ajuste del pie es realmente bueno, y si están bien atadas no se producen desplazamientos del pie dentro de la zapatilla. La zona trasera abraza el tobillo y el material interno es de tacto suave y muy cómodo, mientras que el ajuste en la zona del mediopié es excelente. El antepié, sin embargo, está totalmente liberado, y al estar acostumbrados a zapatillas más estrechas nos ha costado un poco hacernos a esta horma tan ancha. El único problema que tuvimos con ellas fue en una media maratón a ritmo suave, en la que nos salió una ampolla en el talón. Como sólo nos pasó en un pie y seguimos probando distancias largas con el mismo calcetín, llegamos a la conclusión de que el problema venía de un mal ajuste de la zapatilla. Al tener el pie estrecho, para nosotros ha sido importante ajustar perfectamente los cordones para evitar que se produjeran desplazamientos internos. Al tener que atar concienzudamente la zapatilla, se nos han formado algunas arrugas en el upper, pero esto no ha comprometido la durabilidad del upper, ya que el entramado de la rejilla no ha sufrido ningún deterioro. En rodaje, la entrada de la pisada es muy limpia ya que la parte exterior es más baja y al avanzar, el pie se encuentra con una cara interna considerablemente más alta y con el stableframe, lo que no nos ha permitido pronar por más que quisiéramos. La parte final de la pisada la notamos más dinámica puesto que el stableframe ya ha controlado la pronación así que el pie queda libre para acabar con un despegue más ágil y libre, a lo que ayuda el boost. Mientras las probábamos hemos pisado tanto asfalto como grava y tierra, e incluso hemos podido pasar por algunos riachuelos después de una mañana de lluvia intensa y no nos han defraudado en ningún caso. Las Supernova Sequence boost 8 han sido todo un acierto y nos aseguran acumular una buena cantidad de quilómetros sin perder sus propiedades.

Conclusión

Si algo caracteriza las Supernova Sequence boost 8 es su agarre en casi todo tipo de terrenos y el control de estabilidad. Son unas zapatillas en las que el control de la pronación se nota en todo momento y hace que la pisada siempre esté guiada y el pie ruede protegido. A pesar de que no son ligeras, lo cierto es que son unas magníficas zapatillas para acumular kilómetros y no se arrugan en caso de apretar el ritmo. Pero su entorno natural son los entrenamientos y las competiciones de larga distancia. En estas tiradas las Supernova Sequence se convierten en unas excelentes compañeras de camino.

PROs y CONtras

PROS:
- La suela Continental, con la que nos hemos sentido cómodos en terrenos tanto secos como mojados.
- El control de pronación que guía la pisada pero no agobia el pie porque permite que el movimiento sea fluido.
- Durabilidad excelente de todas sus partes, en especial de la suela.
- El toque reflectante del esqueleto en el mediopié, que hace que la bamba parezca totalmente distinta por la noche.
- El boost nos da un buen retorno de energía cuando rodamos a ritmos vivos.

CONTRAS:
- A pesar de toda la tecnología del upper, la rejilla no es muy transpirable y el esqueleto de la zona media aún compromete más este aspecto.
- Horma algo ancha en la zona del ante pie, que puede resultar incómoda para pies muy finos que no sufren de problemas en los juanetes.
- La estética no está tan mimada como en otros modelos de la marca.
- El boost no se puede aprovechar tanto como el compuesto permite ya que no es una zapatilla para rodajes rápidos.

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 138 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSequence Boost 8 W - AdidasTracer - Hoka One One
Talla US98.5
Peso (gramos)295193

PUNTUACIONES

Sequence Boost 8 W - Adidas Tracer - Hoka One One
Talla9.08.5
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco7.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié9.08.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global9.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad6.08.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado10.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista9.09.0
Agarre global10.08.0
Durabilidad suela10.06.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global10.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta7.04.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales9.06.0
Acolchado collar9.06.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad5.09.0
Impermeabilidad5.01.0
Reflectantes9.01.0
Calidad de materiales y acabados10.08.0
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