Revenge Boost Mesh - Adidas

Revenge Boost Mesh - Adidas

Publicado hace 282 día(s)

Introducción

Llega a la redacción de ROADRUNNINGReview un nuevo modelo de Adidas para la temporada 2016, una zapatilla con el apellido Boost, sinónimo de amortiguación, ligereza y buena reactividad en carrera, se trata de las Adidas Revenge Boost. Ya hace unos años que Adidas confía en el compuesto Boost para la elaboración de su gama de zapatillas de running. Este compuesto que según la propia casa Adidas nos augura "Endless energy" o energía sin fin, se ha convertido en un referente mundial y está en boca de miles de runners populares y no tan populares. Los tímidos inicios del compuesto Boost se han transformado en una omnipresencia total en la gama de zapatillas running de Adidas. El proceso natural de una tecnología nueva pasa por aplicarla inicialmente a los modelos más altos de la gama, para progresivamente ir trasladando la misma tecnología a los modelos intermedios y finalmente a los modelos más básicos de la colección. Cuando esto sucede, puede considerarse que la tecnología ha llegado a su plena madurez y que ha sido capaz de amoldarse y dar solución a las necesidades de un rango muy amplio de usuarios. Adidas y su compuesto Boost, se encuentra en el tramo final de este proceso, el de la madurez y asentamiento en toda su gama.

Y para demostrarnos que la tecnología Boost ha llegado a su madurez, Adidas lanza al mercado una zapatilla de iniciación que ya incorpora su tecnología estrella. Se trata de la Adidas Revenge Boost. Una zapatilla que a parte del compuesto Boost en la mediasuela incorpora la tecnología Stableframe para un control de pisada y, el ya viejo conocido, Torsion System de Adidas para una mejor transición en la zancada. Sobre el papel una zapatilla muy completa con la característica principal de tratarse de un modelo con un precio muy ajustado y competitivo. En ROADRUNNINGReview nos encargaremos de analizar que tal se comporta sobre el terreno estas Adidas Revenge Boost, el primer precio de Adidas con tecnología Boost.

Primeras impresiones

Cuando las Adidas Revenge Boost llegan por primera vez en nuestras manos, nos causan una muy buena impresión. Rápidamente se pueden observar detalles que auguran una elevada calidad en esta zapatilla de iniciación. Cómo hemos dicho anteriormente, estas Adidas Revenge Boost incorporan la tecnología Boost en la zona del talón y del metatarso, así como el StableFrame de control de pisada en la zona interior de la mediasuela para corregir la pisada a los corredores pronadores. Nos llegan a la redacción de ROADRUNNINGReview en una atractiva combinación de colores azul eléctrico con naranja, junto con el característico blanco del Boost en la mediasuela. Una combinación de colores que nos agrada, incluso para llevarlas con nuestros jeans los días más informales.

El upper de estas Adidas Revenge Boost se ha realizado de una malla que parece cómoda y transpirable, con unos refuerzos en la puntera y dos anchos tirantes en ambos laterales que serán los encargados de estabilizar el pie con respecto a la zapatilla. La zona del talón también incorpora un refuerzo de media altura junto con un tirador para facilitarnos el hecho de calzarnos la zapatilla.

En el momento de ponerlas sobre la báscula de RRR, nos han dado un peso bastante contenido de 293g en talla 9US. Y decimos que nos han sorprendido, porque hubiéramos apostado que su peso habría sido superior a la barrera de los 300g. Una zapatilla reforzada y con un control de estabilidad contundente como es el StableFrame de Adidas, fácilmente sobrepasa los 300g de peso, no así en estas Adidas Revenge Boost, gracias en parte a la ligereza del compuesto Boost que consigue arañar unos valiosos gramos en todos los modelos de la gama Adidas que incorporan esta tecnología.

Cuando introducimos el pie en ellas, la sensación es diferente al de otros modelos Adidas que han pasado por nuestros pies. Nosotros tenemos el costumbre de probar primero las zapatillas con los pies descalzos, de esta manera nos aseguramos que percibimos cada uno de los detalles del interior de una zapatilla con el máximo de precisión. En estas Adidas Revenge Boost la sensación no ha sido 100% confortable, pues el nivel de acabados es claramente inferior al de sus hermanas de gamas superiores. También debemos decir que anteriormente a estas Revenge Boost de Adidas, nuestros pies se habían acostumbrado a la excelente comodidad de las Adidas Ultraboost, que nos atreveríamos a decir son el modelo más cómodo de todo el catálogo de Adidas. El hecho es que las costuras interiores creemos que se podrían haber realizado con más finura, sobretodo la que une la lengüeta con el resto del upper en el que hay un sobrante de tela que ya veremos si nos molesta en carrera o por el contrario pasa más desapercibido que en un primer momento. Los dos últimos ojales de los cordones se han visto reforzados tanto en la parte interior, como en la exterior por una pieza parecida al cuero, que tampoco nos ha terminado de convencer, sobretodo en la zona interna donde nos hubiera gustado materiales más suaves y confortables.

También nos ha sorprendido el tacto de la zapatilla, muy distinto al de otros modelos Adidas que también incorporan el compuesto Boost. El compuesto Boost se caracteriza por dotar a la zapatilla de un tacto blando y mullidito, a veces en exceso dependiendo del modelo y de la cantidad de Boost que incorpore en la mediasuela. En el caso de las Adidas Revenge Boost este tacto blando se ve claramente disminuido por la proporción de Boost en la mediasuela, que es inferior al de otros modelos de Adidas y también a la incorporación del StableFrame que anula en cierta manera las características dinámicas del Boost. Esta diferencia de tacto al pisar, también puede deberse al hecho que el material Boost se ha visto repartido en dos estructuras y no en una sola pieza. Nos encontramos entonces que las Adidas Revenge Boost tienen tacto un poco más duro y contundente que algunos otros modelos de Adidas, pero que mantiene unos elevados valores de confort en carrera.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela acostumbra a ser la parte de la zapatilla que le da más carácter a un modelo en concreto y en la gama de Adidas cobra una especial importancia gracias a la incorporación desde hace unos años del compuesto Boost. Pero qué es exactamente el Boost de Adidas? Se trata de miles de bolitas de Tretrapoliuretano expandido (TPU), que consiguen mejores parámetros de amortiguación y retorno de energía que la clásica EVA que se viene utilizando en la mayoría de mediasuelas de zapatillas. Aparte de mejorar el comportamiento dinámico del calzado, auguran un comportamiento más estable frente a los cambios de temperatura y una resistencia mayor a la fatiga, incrementando sustancialmente la durabilidad de la zapatilla. Personalmente ya hemos podido probado el Boost en tres modelos del catálogo Adidas como són las Adidas Boston Boost, Adidas Glide Boost y Adidas Ultraboost, en todos ellos hemos quedado enamorados del comportamiento que aporta estas tres zapatillas, veremos que aportan en este nuevo modelo.

En las Adidas Revenge Boost, a diferencia de las Adidas Ultraboost que incorporan un gran bloque de Boost que abarca el 100% de la zapatilla o de las Adidas Glide Boost que incorporan un solo bloque que abarca el 55% de la zapatilla, en este modelo el Boost se ha dividido en dos bloques de tamaño mediano y que cubren gran parte de la zona del talón y una parte de la zona del antepié, abarcando un 40% del total de la zapatilla. En la zona del talón el bloque de Boost es de mayor grosor para amortiguar correctamente la pisada de los talonadores, mientras que en la zona del antepié el bloque de Boost es más fino. Ambos bloques de Boost están envueltos por la estructura StableFrame encargada del control de pronación de la pisada de estas Adidas Revenge Boost. La mediasuela también incorpora el sistema Torsion System de Adidas, que consiste en una placa rígida con cuatro tirantes que enlaza la zona del talón con la del antepié para favorecer una transición rápida y dinámica de nuestra pisada. Esta placa Torsion System es exactamente la misma que encontraremos en las Adidas Glide Boost de gama superior.

El hecho de que las placas de Boost sean de reducidas dimensiones y que vayan encapsuladas en el StableFrame creemos que enmascara y anula ligeramente el comportamiento natural del Boost que ya habíamos percibido en otros modelos de Adidas. Así pues, el tacto a la pisada en estas Adidas Revenge Boost pasa a ser más contundente y un poco menos amortiguado que en otros modelos de Adidas. Se ha perdido, en cierta manera, el "Flow" o sensación de ir flotando que nos ofrecen otros modelos de la gama superior de Adidas. La amortiguación, en cualquier caso es suficiente para afrontar con tranquilidad los entrenamientos de media distancia, hasta los 15km-20km.

Gracias a la incorporación del sistema Adidas Torsion, estas Adidas Revenge Boost tienen un punto de flexión claro y enérgico sobre la zona de apoyo del pie en los metatarsos. Nos va a costar también realizar una flexión transversal de la zapatilla, con lo que nuestros pasos van a ir perfectamente guiados durante las zancadas de nuestros entrenamientos y/o competiciones.

Suela

Para la realización de la suela de estas Adidas Revenge Boost se ha confiado en la tecnología propia de Adidas para la creación de suelas, la Adiwear con el compuesto Blown Rubber, una goma ligera y un poco más blanda que asegura más tracción que las gomas convencionales, al mismo tiempo que una buena durabilidad. Evidentemente se han reservado para las zapatillas de más alta gama, la goma que proporciona la casa Continental y que tan buenos resultados de agarre y durabilidad está dando. Es comprensible que si se quiere economizar en algún aspecto de una zapatilla de asfalto, se opte por la suela, ya que no tiene la misma trascendencia que en una zapatilla de Trail.

Aun y así, nos ha gustado el comportamiento de la suela de estas Adidas Revenge Boost y su más que contrastado Adiwear. Tanto nos ha gustado que nos hemos atrevido a realizar con ellas aquellas rutas, que realizamos cerca de casa nuestra y que a menudo combinan a partes iguales asfalto con pistas forestales de baja dificultad, con un nivel de agarre y de tracción más que aceptable para tratarse de una zapatilla de asfalto.

La suela de estas Adidas Revenge Boost Mesh, está realizada de una sola pieza y deja algunos tramos de la mediasuela a la vista, con lo que a veces, es directamente el compuesto Boost el que contacta con el duro asfalto. En la zona del talón se ha optado por una forma circular que envuelve el talón en su parte externa, mientras que en la zona anterior del pie se ha optado por un multitaqueado de pequeñas dimensiones, que nos ha ofrecido un comportamiento muy correcto en multitud de superficies que nos podamos encontrar en nuestro día a día habitual de entrenamiento: asfalto, hormigón, tierra compacta o hierba húmeda... en ninguna superficie nos ha fallado y nos ha dado gran confianza en nuestras pisadas más enérgicas. 

Cuando hemos salido del duro asfalto y hemos recorrido con nuestras Adidas Revenge Boost tramos de sendero y pista forestal, hemos percibido el impacto de las piedras sobre la dura placa del Torsion System, que no está protegida en la parte externa por ningún trozo de goma. Nada preocupante, pero deberemos tenerlo en cuenta si somos de los que mezclamos asiduamente asfalto con recorridos campestres

Upper

El upper de estas Adidas Revenge Boost lo vamos a analizar en dos partes diferenciadas. Por un lado, la parte exterior que es la más visual, la más impactante y la que podemos observar en un primer instante. Y por otro lado, la zona interior, aquella que queda escondida y que sólo percibimos cuando introducimos el pie dentro de la zapatilla. No por ello menos importante en cuanto a acabados y materiales utilizados, ya que, es la que estará en contacto directo con nuestros pies durante nuestros entrenamientos y/o competiciones.

El tejido utilizado en el upper se ha realizado en un tejido que nosotros nos ha parecido un poco desfasado, vistos los materiales utilizados por la competencia y por la propia casa Adidas en otros modelos de su gama de running. Aunque cumple correctamente con su función de transpirabilidad y evacuación de sudor que se produce en el pie mientras corremos, lo hemos encontrado falto de adaptabilidad y de envolvencia, sobretodo en la zona de los dedos de los pies. La utilización de este tejido en el upper de estas Adidas Revenge Boost no tiene otra explicación que la de rebajar los costes de producción, pues de sobras es sabido, que Adidas ha conseguido un ajuste casi perfecto en el upper de las Adidas Glide Boost 8 y un ajuste perfecto con las Adidas Ultra Boost y su tejido Primeknit.

Pero no sólo de tejido se compone el upper de una zapatilla, en estas Adidas Revenge Boost podemos observar como a ambos lados de la zapatilla se han colocado dos anchos tirantes en forma de "V" invertida que serán los encargados de fijar bien el pie a la zapatilla. Para que nos hagamos una idea de la resistencia y durabilidad de estos tirantes laterales, os podemos decir que están realizados del mismo material que los cinturones de seguridad de los coches, así que serán capaces de aguantar las torsiones y las presiones de las pisadas más rebeldes y enérgicas. De hecho, en un inicio, deberemos ir con cuidado a la hora de atarnos la zapatilla, pues si tensamos excesivamente los cordones en el tramo más bajo, los tirantes pueden llegar a tirar con tanta fuerza, envolviendo el pie a ambos lados, que se nos pueden llegar a dormir los dedos de los pies mientras corremos. En la puntera de estas Adidas Revenge Boost encontraremos un refuerzo a base de termo sellados, que le dan un poco más de volumen y consistencia a la zona delantera de la zapatilla. Mientras que en el tren posterior, encontraremos un talón envolvente y reforzado a media altura.

Una vez analizado el upper exterior, pasamos a analizar la parte interna de estas Revenge Boost Mesh. Aquí debemos ser críticos con la casa Adidas y es que, aunque se trate de un primer precio de la marca destinado al running de iniciación, los acabados interiores de cualquier zapatilla de running deberían ser excelentes. En este modelo, desde el primer momento que nos las probamos encontramos unas costuras y un exceso de tejido en la base de la lengüeta, como se puede observar en las fotos de la sección, que nos hicieron dudar de la comodidad en marcha y aunque no llegaron a realizarnos rozadura, ni ampolla, la sensación de que la costura estaba siempre presente en un punto concreto nos hizo menos placenteros los kilómetros realizados con estas Adidas Revenge Boost. Desconocemos si este hecho es un caso aislado y excepcional del par de zapatillas entregado a ROADRUNNINGReview. Pero conocedores del buen hacer de Adidas y de la comodidad de todos los otros modelos de su amplia gama, con la que siempre nos hemos sentido muy cómodos, creemos que deberían revisar estos pequeños detalles, que a veces son los que marcan la diferencia entre una zapatilla mediocre y una buena zapatilla. El resto de los acabados interiores nos han parecido correctos, con unos buenos acolchados en la zona del talón y un tejido interno que ofrece menos suavidad al tacto que sus hermanas superiores Adidas Glide Boost 8 y Adidas Ultra Boost.



 

Horma

La horma de estas Adidas Revenge Boost Mesh es más bien estrecha, muy parecida a la de las Adidas Boston Boost 6. Con los cordones totalmente abiertos podríamos caminar tranquilamente sin que nos baile el pie en su interior. Parte de culpa de esta buena fijación la tienen los tirantes laterales que se amoldan y cierran el pie formando un bloque con la zapatilla. Si eres de los que tienes pies no muy anchos y te gusta la sensación de que la zapatilla se adapta perfectamente al contorno de tus pies te gustará la sensación de calzarte estas Adidas Revenge Boost.

En el interior de las Adidas Revenge Boost, encontraremos una plantilla propia de la casa Adidas de 6mm de grosor y que tiene la particularidad de ser muy envolvente en la zona del talón, ayudando a la fijación interior del pie dentro de la zapatilla. Si sois de los que utilizáis plantillas correctoras con vuestras zapatillas de running, podremos substituirlas por las originales y tendremos espacio de sobras en el interior para correr con las plantillas de corrección sin problemas.

Dinámica

Cuando una zapatilla nos llega a las oficinas de ROADRUNNINGReview para que la analizamos a fondo, nos encargamos de realizar con ellas el máximo de kilómetros posibles, ya sean de rodajes suaves, cambios de ritmo intensos, series cortas, series largas, subidas... El hecho, es buscar el máximo de feedback con la zapatilla que debemos analizar y extraer nuestras propias conclusiones. Eso es lo que hemos hecho exactamente con estas Adidas Revenge Boost, aun y sabiendas de que se trata de una zapatilla con un cliente potencial de atleta que se está iniciando en el mundo del running y que difícilmente empezará con ritmos rápidos y eléctricos.

Nosotros nos hemos encontrado con una zapatilla un poco más dura de lo que nos esperábamos en un primer momento, y más habiendo probando anteriormente al estandarte de amortiguación de Adidas, las UltraBoost. Nos esperábamos un tacto un pelín más blando e incluso un poco chicloso tan característico del Boost, pero en esta ocasión, el comportamiento del Boost queda enmascarado debido a la baja proporción del mismo utilizado en la mediasuela y al encapsulamiento que se le realiza a través del StableFrame de Adidas. Aun y así, se trata de una zapatilla con un comportamiento noble y con buena reactividad en la pisada, gracias en gran medida al drop de 10 mm muy utilizado en toda la gama de Adidas. El StableFrame, junto con el sistema Torsion System y una buena sujeción del upper, hacen que el pie vaya guiado durante toda la pisada por muchos kilómetros que llevemos en las piernas y por mucho agotamiento muscular acumulado. Todos aquellos corredores pronadores o con tendencia a pronar en exceso con el paso de los kilómetros tendrán en estas Adidas Revenge Boost unas perfectas aliadas para sus días de entrenamiento.

Durante las últimas cuatro semanas hemos realizado con ellas multitud de entrenamientos, sacándolas de rango y realizando series a ritmos por debajo de los 3' 30"/km. Sabemos que no es el rango óptimo de trabajo de estas zapatillas, pero si que podemos deciros que a ritmos por encima de los 4' 30"/km es donde empiezan ha encontrar su zona de confort hasta los 5' 30"/km. Se trata pues de una zapatilla de entrenamiento tipo, que acepta y admite un rango bastante amplio de ritmos para adaptarse al mayor número posible de corredores.

Conclusión

Adidas, con estas Adidas Revenge Boost lleva a la completa madurez la tecnología Boost, ofreciendo al gran público una gran zapatilla de iniciación a un precio muy razonable y con tecnologías y rendimientos propios de gamas superiores. 

Nuestra experiencia personal con estas Adidas Revenge Boost ha sido muy positiva. Muchas marcas de gran tradición en el mundo del running quisieran una zapatilla de gama media con el funcionamiento y rendimiento de estas Adidas Revenge Boost. Nos ha gustado, como en otros modelos de Adidas, su buena amortiguación y la capacidad de guiado de la pisada que nos ha ofrecido en cada uno de los kilómetros que hemos recorrido con ellas. Una zapatilla que reune todas las características que puede necesitar aquél corredor que se inicia en el mundo del running y muy aconsejable para aquellos más iniciados que busquen una zapatilla con una relación calidad-precio excelente. 

Nosotros le hemos sacado todo su jugo en rodajes de hasta 20km y ritmos de entre 4:30/km y 5:30/km, fuera de estos rangos, seguramente deberíamos buscar otro modelo más adecuado dentro del extenso catálogo de Adidas. Sin duda, uno de los mejores modelos de iniciación y progresión que encontraremos en el amplísimo mercado de zapatillas de running, siempre con el sello y la garantía del buen hacer de Adidas.



 

PROs y CONtras

PROs:

Gran estabilidad y control de pisada

Buena reactividad a ritmos medios


    Buena transpirabilidad del upper

    CONtras:

    Acabados interiores mejorables

    Una sola combinación de colores a elegir

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 134 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSRevenge Boost Mesh - AdidasTracer - Hoka One One
Talla US98.5
Peso (gramos)293193
Mesh9890
SuelaDelantera10696
SuelaTrasera8872
PerfilTrasero3327

PUNTUACIONES

Revenge Boost Mesh - Adidas Tracer - Hoka One One
Talla9.08.5
Fit antepié9.07.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco9.08.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad7.08.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto7.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista6.09.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.06.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.06.0
Sujeción lengüeta7.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar6.06.0
Amplitud collar6.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad0.01.0
Reflectantes5.01.0
Calidad de materiales y acabados7.08.0
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