Pure Boost X - Adidas

Pure Boost X - Adidas

Publicado hace 172 día(s)

Introducción

Que las mujeres cada vez más apuestan por el deporte y, en concreto por el running, no es ninguna novedad. Lo que ya no era tan habitual -por lo menos hasta ahora- es que las grandes marcas apostaran claramente por desarrollar zapatillas pensadas en origen para la mujer. Pero Adidas ha querido darle una vuelta a esta lógica lanzando las Adidas Pure Boost X, un modelo exclusivo para mujeres que, sobre el papel, está pensada para adaptarse perfectamente a los pies femeninos. Este concepto es, ya de por sí, revolucionario, porque en mayor o menor medida, estamos acostumbradas a que las grandes marcas hagan adaptaciones del calzado masculino y convertirlas en sus homólogas para mujeres. Pues bien, las Adidas Pure Boost X son un modelo que se ha diseñado, como decimos, enteramente pensando en la dinámica del pie femenino, y no existe, a día de hoy, versión masculina.

Lo cierto es que Adidas se la ha jugado, porque las expectativas que han generado al anunciar una zapatilla que es la respuesta a las necesidades femeninas, es mucho decir. En todo caso es de recibo reconocer que la primera vez que ves las Adidas Pure Boost X queda claro que no son una más.

Sus grandes bazas son la amortiguación boost, un arco plantar totalmente rompedor, un upper de malla elástica con densidades diferenciadas y la suela stretchweb. Pero más allá de la tecnología con la que nos quieren impresionar, serán los kilómetros que les hagamos los que nos dirán si han acertado.

Primeras impresiones

No siempre se tiene la suerte de tener entre las manos algo que te deja descolocada, una zapatilla con una estructura que te hace abrir los ojos como platos. Pues bien, Adidas lo ha conseguido con las Adidas Pure Boost X y su revolucionario arco. Y es que el upper no está totalmente en contacto con la mediasuela, como sería de esperar, sino que en la zona del arco plantar el upper queda al aire. El resultado para la vista es que las Adidas Pure Boost X tienen, para que nos entendamos, ¡un agujero en la zona media del pie! Queramos a no, cuando vemos la zapatilla por primera vez se nos va la vista al dichoso agujero, que es la respuesta tecnológica de Adidas a los pies femeninos estrechos y con puente pronunciado.

Pero más allá del arco, las Adidas Pure Boost también tienen un diseño llamativo lo que demuestra que para Adidas este aspecto nunca ha sido secundario. El modelo que hemos podido probar juega con una gama de colores bastante tradicional entre los productos dirigidos a las chicas. Y más allá de que personalmente nos guste más o menos, lo cierto es que cuando hemos salido a rodar con ellas, han captado bastantes miradas.

Al cogerlas con las manos el feeling es que son muy ligeras y maleables. El upper es casi un calcetín y nos damos cuenta de que ni siquiera las partes laterales que abrazan el medio pie son rígidas. Si las intentamos aplastar con las manos, no ofrecen ninguna resistencia, se torsionan sin problema y vuelven a su sitio sin deformarse. La única zona reforzada en las Adidas Pure Boost X está en el talón, con una pieza rígida pensada para proteger el Aquiles.

Pero como una cosa es verla y otra sentirla, nos decidimos a probarla. Dentro de las Pure Boost X tenemos la sensación de llevar puesto nada más que un calcetín, ¡son comodísimas! Otra historia aparte, son las sensaciones que notamos en el arco. La parte de malla que queda al aire hace que la posición del mediopie quede muy elevada. Es una posición a la que no estamos acostumbrados y que tendremos que ir analizando uso a uso.

Mediasuela y amortiguación

Poco vamos a desvelar que el propio nombre de la zapatilla no nos adelante, y es que el compuesto en el que se ha vuelto a confiar para dar vida a las Adidas Pure Boost X es el Boost. Este compuesto de poliuretano con el que la marca germana revolucionó el mercado por allá en 2013 se ha convertido en buque insignia de Adidas. No es para menos, porque les está dando muy buen rédito, y no hay más que salir a rodar por cualquier ciudad para ver que son muy populares entre los corredores.

El boost hace las veces de compuesto reactivo que aprovecha la energía que invertimos en aterrizar cada zancada para impulsarnos en la salida. Los que lo han probado saben que no sólo es un éxito por ese retorno de energía sino, sobre todo, porque es un material que, con un peso realmente ligero, nos da elevadas prestaciones de amortiguación.

Las Adidas Pure Boost X tienen un 80% de Boost, siendo el 20% restante EVA que casa muy bien con el Boost porque acentúa la sensación de retorno. Almenos, esa es la teoría. Pero lo cierto es que en nuestros rodajes no hemos tenido esa sensación tan pronunciada de poder aprovechar la energía del aterrizaje como si habíamos notado al probar algunas de sus hermanas. Y es curioso porque, a pesar de no ser 100% Boost, se trata de una zapatilla tan ligera que debería maximizarse la sensación. Lástima.

Más allá de esto, la sensación de protección en todo el pie cada vez que damos una zancada es una realidad. El Boost tiene mayor espesor en el mediopié y el retropié, y se estrecha a medida que avanza hacia la puntera. Este compuesto nos ha demostrado que hace su trabajo cuando entramos de talón, recogiendo la fuerza del contacto con el suelo y es impresionante ver lo poco que se deforma y la sensación de protección que nos da.

La EVA que acompaña al Boost, de color rojo al igual que la suela, tiene mayor perfil en la parte del talón hasta el mediopié, para ayudar a dar algo más de firmeza en la pisada. Y aunque las Adidas Pure Boost X son totalmente neutras, la Eva de la zona interior es más ancha para dar cierta estabilidad a la zapatilla.

Suela

En la suela de las Adidas Pure Boost X encontramos el Stretchweb, un material de goma resistente y elástico que ya hemos podido ver en otras zapatillas de gama alta de Adidas. La forma como trabaja este compuesto es dando a la Pure Boost una especie de súper poder camaleónico: la suela se estira y se contrae en función del impacto que recibe la zapatilla en cada fase de la pisada. Parece magia, pero en realidad tiene una explicación más sencilla. Si les damos la vuelta y nos fijamos en la estructura, podemos ver que hay zonas en las que el compuesto rojo tiene continuidad, mientras que en otras el boost queda al aire. Son estos huecos los que hacen posible la flexibilidad de la suela. Y hablando de rojo, es un gustazo tener unas zapatillas femeninas con un toque de rojo.

Sigamos. También vemos que estas Adidas Pure Boost X tienen tacos con perfiles bajos, y esto nos avisa de que se mueven como pez en el agua por asfalto, pero difícilmente van a tener mayor versatilidad. De hecho, en una de nuestras salidas a ritmos rápidos en zona de gravilla, nos hemos llevado algún pequeño susto en giros repentinos. Sí, resbalan, pero es que la suela es básica y se pensó para tener un buen agarre en asfalto, no para echarnos al trail.

En cuanto a la durabilidad de la suela, a pesar de que teníamos ciertas dudas sobre todo después de haber probado las primeras UltraBoost que salieron al mercado con una suela similar, aunque con un taqueado más pronunciado, la verdad es que las Adidas Pure Boost X son bastante fiables. Somos conscientes de que no son unas zapatillas para sumar kilómetros pero, si las tratamos bien y les damos un uso orientado a rodajes cortos y rápidos en terreno poco exigente, nos pueden durar bastante. Poco más que decir de la durabilidad, que seguramente se ha reforzado con densidades distintas en las zonas de mayor fricción.

Upper

En la parte superior de las Adidas Pure Boost X queda claro que la marca alemana se ha querido arriesgar apostando por algo nunca visto. Es emocionante y a la vez un lío ponernos a hablar del upper. Más que nada porque nos ha dejado tan sorprendidos con la cantidad de puntos a destacar que no sabemos por dónde empezar…

En primer lugar, la malla que recubre esta zapatilla, que en nuestro caso es de color lila, demuestra algo más que simple creatividad. Veréis, su estructura es lo más parecido que hemos probado a un calcetín. Es difícil no conseguir esta sensación por muchas razones. En primer lugar, por lo flexible que es. Al no tener partes rígidas, la torsión es más que sencilla. Y esto pasa no sólo cuando la apretamos con las manos sinó, también, cuando la calzamos. A cada paso que damos, el upper se va deformando para adaptarse a la dinámica del pie así que es como si llevaras una segunda piel. Ni siquiera el esqueleto que abraza el mediopié por los laterales es demasiado rígido. Es curioso porque esta pieza tiene, en los dos laterales, solamente 3 ojales para apretar el cordonaje.

Si vamos un poco más allá al mirar este upper, vemos que la malla tiene perforaciones de un tamaño considerable para facilitar la transpirabilidad, que ya os digo que es muy buena. La han querido mejorar aún más colocando una especie de ventana con una rejilla más ancha justo delante de los cordones. 

La lengüeta de estas Adidas Pure Boost X está integrada en el collar. Un collar que es asimétrico, dando mayor protección en la cara interna y que tiene un pequeño apéndice en el tobillo. A pesar de que el está formado por el mismo mesh microperforado, sí que es cierto que en el interior lo han rematado con un tejido algo más espeso para evitar roces. Y es que las Adidas Pure Boost X están pensadas para que podamos llevar calcetines bajos o, incluso para ir sin calcetines.

Como os decíamos, el upper sólo está unido a la zapatilla por el talón y por la parte delantera (desde los metatarsos a la puntera). La zona del arco, pues, queda al aire y se une por debajo con una potente malla rígida perforada. La malla queda elevada y no entra en contacto con el Boost hasta que no pisamos con la zapatilla. Es por eso, que calzarlas es algo raro, cunado lo haces por primera vez. Si obviamos la zona del arco plantar, cuando las hemos usado sentíamos que nos hubiera gustado llevarlas puestas hasta para dormir. Pero el arco volador nos lo pone un poco más difícil y hace que hayamos tenidos sensaciones encontradas con ellas.

Horma

La horma de las Adidas Pure Boost X es tremendamente estrecha. Pero también puede ser ancha. A ver, a ver, ¡vamos a aclararnos!

La malla de la que os hemos hablado y que envuelve la zona media del pie es extremadamente estrecha. Lo entendemos, porque de haber tenido más amplitud y teniendo en cuenta el concepto “al aire”, el pie se hubiera centrifugado al correr. Mala idea. El talón también es estrecho, y es la única zona de la zapatilla que tiene una pieza rígida para proteger el tobillo y permitir que se mantenga en su sitio.

Así que, desde el talón hasta los metatarsos, las Adidas Pure Boost X son una zapatilla muy estrecha, pero al no tener apenas partes rígidas, la sensación no es de ir encajonada sino, como ya os dijimos, de habernos calzado un calcetín. Al llegar a los metatarsos la horma se ensancha tremendamente para dar espacio a los dedos aprovechando que esta zona no tiene tanto movimiento como el resto del pie. La sensación nos ha parecido ideal, pero es importante que te tomes tu tiempo para ver si eres de las que se siente cómoda con la sensación de segunda piel o no. Eso sí, estas zapatillas no son aptas para plantilleras. No es sólo que el espacio es imposible para dar cabida a una plantilla tradicional, sino que el concepto mismo de estas Adidas Pure Boost X, huye de cualquier estructura pensada para guiar la pisada. En cuanto al tallaje, es un pelín justo, por lo que os recomendamos que tiréis medio número hacia arriba para evitar problemas.

Dinámica

¡Y llega el momento de echar a correr!

Cuando caminamos por primera vez con las Adidas Pure Boost X, vimos como la malla entera se deformaba y se podía ver claramente la posición del pie en todo momento. Esto nos hizo temer que podríamos tener problemas importantes de estabilidad al correr. Más aun cuando la ligereza de estas Adidas Pure Boost X las hace ideales para ritmos altos. Pues bien, nos ha sorprendido ver que, finalmente, el pie no se ha vuelto todo lo loco que pensamos al correr en una zapatilla tan minimalista. Seguramente el mayor espesor de la Eva en la zona interior de la zapatilla es lo que le ha dado mayor estabilidad al conjunto.

Hemos de reconocer que no tuvimos un buen comienzo con las Adidas Pure Boost X. Y es que, en vez de acostumbrarnos a este concepto de zapatilla poco a poco, en nuestro primer rodaje acabamos corriendo hora y media y volvimos a casa frustrados con un bonito malestar en los pies. Hacerse con las Adidas Pure Boost X no es fácil. A pesar de que Adidas garantice que están diseñadas para dar respuesta a la dinámica del pie femenino, no todas tenemos la misma estructura de pie, ni todas tenemos un arco de bailarina. Por eso, la primera vez que rodamos con ellas sentimos el arco excesivamente elevado, en una posición que no era para nada habitual. Así que, aunque quede de Perogrullo, la recomendación es que no hagáis como nosotros y dediquéis tiempo a hacer una transición progresiva. En las siguientes salidas, con kilometrajes y ritmos progresivos, pudimos ir exprimiendo las Adidas Pure Boost X hasta que las hicimos nuestras. También nos lo facilita el hecho de que la malla de la zona del arco va cediendo su tensión y se acaba ajustando a nuestro pie.  

Hay que decir que es una zapatilla muy ágil pero a la vez exigente, porque es cuando aprietas y te concentras en hacer una pisada lo más eficiente posible, cuanto aprovechas totalmente el rebote. 

Así que, si quieres hacer series cortas y rápidas te van a ayudar a despegar, pero es mejor que vigiles de no alargar demasiado el entreno, porque cuando vamos cansados todos nos relajamos y si empiezas a descuidar la pisada, vas a notar la sensación de quedarte un poco clavado. Si somos más bien de tiradas largos a ritmos más conservadores, sería mejor pensar en otras alternativas.

Conclusión

Las Adidas pure Boost X son, desde un punto de vista general, unas zapatillas muy cómodas. La sensación de llevar un calcetín acolchado es muy agradable y la elasticidad del upper hace que, si te fijas, puedas ver cómo se mueve el pie dentro de la zapatilla. Es nuevo sentir que es la zapatilla la que se adapta al pie, y no a la inversa. La otra cara de la moneda, sin embargo, es la sensación de poca sujeción de la pisada precisamente por las pocas protecciones que tiene. 

Con todo esto, si estás buscando una zapatilla para medias o maratones, estas no son la mejor opción. Pero puedes tenerlas en cuenta para tiradas cortas que no sobrepasen los 10 kms y series rápidas o incluso para entrenos de fuerza en el gimnasio. Eso sí, siempre por terrenos controlados, nada de salir a hacer campo a través.  

No podemos olvidarnos de que la sensación con las Adidas Pure Boost X es la de estar calzando una zapatilla casi minimalista, por lo que te recomendamos que hagas una transición lenta y progresiva si realmente te decides a darles una oportunidad.

PROs y CONtras

PROS:


  • -Zapatilla muy ligera, útil para entrenos rápidos o competición.

  • -Upper que se adapta al movimiento del pie y no a la inversa.

  • -Transpirabilidad muy trabajada.

  • -Han sido capaces de convertir la estrechez en una sensación de segunda piel.


 

CONTRAS:

  • -El elevado arco en el mediopié obliga a una adaptación.

  • -Zapatilla exigente, que te pide una pisada eficiente.


-Poco versátil en cuanto a terrenos se refiere.

 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 137 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSPure Boost X - AdidasTracer - Hoka One One

PUNTUACIONES

Pure Boost X - Adidas Tracer - Hoka One One
Talla7.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie6.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco5.08.0
Ajuste general7.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón7.07.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada7.08.0
Respuesta6.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón6.07.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global6.07.0
Agarre en seco7.09.0
Agarre en mojado5.08.0
Agarre en asfalto8.09.0
Agarre en tierra6.07.0
Agarre en pista6.09.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.06.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta9.06.0
Sujeción lengüeta9.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad7.01.0
Reflectantes3.01.0
Calidad de materiales y acabados8.08.0
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