Glide 8 - Adidas

Glide 8 - Adidas

Publicado hace 358 día(s)

Introducción

Poco hay que comentar que no sepamos ya de la conocida marca alemana Adidas. Un referente en zapatillas, ropa y accesorios de deporte a nivel mundial. Fundada en Alemania en 1920 por Adolf "Adi" Dassler junto a su hermano Rudolf Dassler y dedicada desde un principio a crear zapatillas, pantuflas y calzado con clavos para deportistas. Hoy en día sigue siendo uno de los principales fabricantes de calzado deportivo. Esta pareja de hermanos lograron introducir su marca en un equipo de atletismo y el éxito vino cuando ficharon a Jesse Owens, un atleta que deslumbró en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Desde entonces, Adidas ha ido creciendo hasta convertirse en la multinacional que es ahora.
En esta ocasión, desde ROADRUNNINGReview vamos a analizar las que son probablemente uno de los buques insignia de la casa alemana: las Adidas Glide 8 Boost. Ya son muchos años de la familia Supernova Glide, y si algo funciona desde el principio, solo podemos intentar mejorarlo, no creéis? Pues si os gustaron las Adidas Supernova Glide 7, la versión 8 trae algunos cambios que seguro que ayudan a mejorar a su predecesora.

Primeras impresiones

Las Adidas Glide 8 Boost siguen la línea de saga Glide, con una construcción y diseño amplio igual que sus predecesoras. Cuando las cogemos por primera vez, notamos que su peso no es exagerado ya que no llegan a pesar mucho más de 300 g pero no estamos ante unas voladoras, eso está claro.
La tela del upper es muy suave algo elástica y perforada, con unos acabados realmente buenos. Cuando las flexamos con las manos, vemos que cuesta poco y observamos que el retorno es muy rápido.
Cuando nos disponemos a dar los primeros pasos una vez ajustadas, las Adidas Glide 8 Boost nos transmiten una comodidad excelente, como si caminásemos sobre un colchón, realmente son muy cómodas y no cuesta nada flexarlas, sin embargo las notamos algo inestables, solo esperamos que en carrera no transmitan esta inestabilidad. No cuesta nada entrar el pie, el collar es amplio y los cordones corren y ajustan realmente bien.

Mediasuela y amortiguación

Si hay una cosa que se ha de destacar de las Adidas Glide 8 Boost es que utiliza el conocido sistema Boost de la marca alemana y que están implementando en prácticamente todos sus modelos. Para que os hagáis una idea, el sistema de amortiguación Boost, es como una especie de poliespan (poliestireno expandido) que cuando lo apretamos con el dedo notamos lo blando que es y lo encontramos en toda la media suela de estas zapatillas. En este caso, la media suela está compuesta de un 55% de Boost y un 45% de EVA, que es el material que encontrábamos en la gama Glide antes de la aparición del Boost.
Las Adidas Glide 8 Boost tienen un perfil de altura medio, con una altura en la puntera de 22 mm y en la zona del talón de 32 mm, lo que hacen que tengan un drop de 10 mm, aunque la sensación que siempre he percibido es que tienen una altura mayor.
Toda esta teoría está muy bien, pero lo que nos interesa es saber qué tal funcionan en carrera, ¿no? Lo que tenéis que tener claro es saber lo que estáis buscando desde un primer momento. En este caso estamos ante una zapatilla que ofrece mucha amortiguación gracias al Boost. A medida que las utilizamos y les hacemos kilómetros, notamos que el pavimento no es tan duro, ya que el Boost absorbe muy bien los impactos impidiendo que tobillos, rodillas, cadera y columna sufran más de lo normal, pensado para aquellos corredores que no tenemos una técnica demasiado depurada. Además, el Boost de la zona del retropié, sobresale un poco de la estructura del talón lo que ayuda bastante a aquellos corredores que impactamos con los talones.
En la zona del mediopié encontramos el Torsion System, que es una pieza de plástico que aumenta la estabilidad en cada zancada y que realmente es muy acertado ponerla en este modelo, ya que el Boost es un material demasiado blando lo que haría muy instable a estas zapatillas y podría provocar torceduras de tobillos sobre todo en cambios bruscos de dirección. De todas formas, creemos que no es suficiente ya que en ocasiones notamos cierta inestabilidad.
La flexibilidad que nos ofrece la media suela Boost en la zona del antepié es realmente alta y lo mejor es que apenas cuesta flexar ya que es un material muy blando. Una de las cosas buenas del Boost es que a parte de amortiguar mucho el impacto, es muy reactivo y enseguida vuelve a su sitio, lo que en carrera nos ayuda tener una amortiguación muy progresiva y nos da un plus de ayuda adicional impulsándonos hacia adelante.

Suela

Una de las partes más importante de cualquier zapatilla a parte de la media suela, es la suela. Pues bien, las Adidas Glide 8 Boost creemos que tienen una de las mejores suelas que existen en el mercado. Concretamente es una suela de la marca alemana Continental, sí sí, la de los neumáticos de coches y motos. En este caso la suela, de unos 3 mm de grosor, recuerda mucho al caucho y lo encontramos en 2 zonas diferenciadas: la zona del antepié y la zona del retropié. En la zona del mediopié encontramos la pieza del Torsion System que es la encargada de unir ambas partes de la suela además de controlar la estabilidad. La suela de la zona del antepié presenta unas líneas transversales que favorecen la flexibilidad. También tiene unas líneas verticales que ayudan a tener una mejor adaptabilidad al terreno haciendo que no perdamos adherencia en terrenos irregulares, por ejemplo si las usamos para correr por parques o pistas forestales. La suela de la zona del retropié también encontramos unas líneas transversales que ayudan al aterrizaje y ayudan a tener una transición menos brusca y más suave.
Continental nos asegura que gracias a esta suela vamos a tener una excelente tracción en seco y mojado. La tracción es excelente en asfalto, aceras, losetas, carriles bici y tierra siempre que las condiciones sean en seco. En mojado, también tenemos una buena tracción en asfalto, pero en aceras y losetas notamos perdida de adherencia notando como resbala en alguna ocasión al traccionar y nos sentimos más inseguros en cambios de dirección, así que tendremos que ir con un poco más de cuidado cuando llueva y vayamos por este tipo de pavimentos. Lo ideal sería siempre correr por asfalto, ya que no tendremos problemas de tracción tanto si llueve como si no, pero a veces es difícil sobre todo para los que corremos por ciudades con bastante tráfico.
La suela Continental de las Adidas Glide 8 Boost está fabricada con un compuesto muy resistente a la abrasión, por lo que no van a ser unas zapatillas que se van a gastar en 2 días. Nos pueden durar entre 800-1000km según nuestro peso, y forma de correr.

Upper

Los cordones de las Adidas Glide 8 Boost son totalmente planos, no son elásticos y deslizan muy bien por toda la ojetera simétrica que tiene el upper. Enseguida podemos tensar o destensar los cordones a nuestro gusto. Las 3 bandas de la marca alemana proporcionan un ajuste excelente impidiendo que se mueva el pie. La lengüeta de un grosor medio está unida a un botín interno y proporciona más comodidad, confort y asegura que no se mueva nada durante nuestra marcha. Todo el interior está muy bien acabado, y las únicas 2 costuras que hay que forman parte del botín son planas y no se notan en absoluto.
La tela del mesh es doble y por la parte externa es suave y muy perforada, lo que favorece un transpiración muy buena. En cuanto empezamos a correr, notamos desde el primer momento la entrada de aire y es muy de agradecer sobretodo en días calurosos, ya que evita que se recalienten los pies y nos suden en exceso. La tela interna es gruesa, muy suave, muy transpirable y recubre internamente toda la zapatilla formando una especie de botín que se une a la lengüeta y que recoge todo el pie. Los termosellados de la puntera están perfectamente pegados y protegen los dedos de los pies de posibles impactos que pudiéramos tener. Toda la estructura de sujeción que va desde la zona de flexión hasta el talón da consistencia a la zona el mediopié y retropié, y es la encargada de proporcionar esa sujeción.
El collar de las Adidas Glide 8 Boost es bastante amplio pudiendo calzarlas rápidamente. Los acolchados son generosos y cuando las ajustamos notamos muy buen confort. En la zona del acolchado del tendón de Aquiles, Adidas ha utilizado el sistema S-curve, que no es más que un sistema de talón más alto que abraza al tendón evitando que se desplace ayudando a que pisemos mejor.
Aunque Adidas no lo especifica en su web, creemos las telas que utilizan en la construcción de estas zapatillas han de tener algún tratamiento antibacteriano, ya que no ha cogido malos olores después de todo el uso que le hemos dado.
Otra de las cosas a destacar, es que las 3 bandas blancas, el nombre y una zona de la estructura del talón, son reflectantes, ayudando a ser vistos de noche y es que es muy importante ser vistos.

Horma

Las Adidas Glide 8 Boost tiene un diseño cuya horma tiene más amplitud de lo normal. La amplitud del antepié es media y nos deja bastante libertad de movimiento de los dedos. La pisada en esta zona se hace bastante agradable ya que es más natural. La zona del mediopié es algo más estrecha, al igual que la zona del talón, lo que nos asegura tener en estas 2 zonas más seguridad a la hora de correr ya que nos proporciona una mejor sujeción.
Su longitud estándar junto con su horma plana y su arco medio, aseguran un gran confort, aunque personalmente prefiero las zapatillas con el arco algo más elevado. En el caso de que utilicemos plantillas especiales no vamos a tener ningún problema en ponerlas ya que no son unas zapatillas estrechas, además tienen un tallaje standard y de pisada neutra.

Dinámica

Desde el primer momento en que nos calzamos las Adidas Glide 8 Boost, notamos esa comodidad que la caracteriza. A medida que pasan los kilómetros y los días de prueba, vemos que desde el primer momento y hasta que acabamos, las sensaciones son las mismas: comodidad máxima. Creemos que el peso está en el límite de ser una zapatilla pasada, ya que es de unos 300 g aproximadamente. Durante nuestras carreras y entrenos no se notan demasiado pesadas, lo que se agradece cuando hacemos tiradas largas. El peso está bien distribuido por toda la zapatilla y su centro de gravedad es normal, aunque elevado para mi gusto personal, ya que yo prefiero estar más pegado al suelo.
Una de las cosas que más nos gustan de estas zapatillas es que su flexión es muy dócil y apenas hemos de hacer fuerza, además, su retorno es muy rápido porque el Boost es muy reactivo y nos ayudan impulsándonos hacia delante. El Boost amortigua mucho y nos ofrece mucho confort, pero tiene el inconveniente que nos aísla bastante del suelo y perdemos sensibilidad, aunque es un mal menor ya que básicamente correremos con ellas por asfalto y superficies muy duras y llanas. Alguna vez que lo hemos hecho por pistas de tierra con alguna piedra saliente, la sensación es parecida, aunque tiene la ventaja de adaptarse con bastante facilidad en zonas irregulares.
Una de las cosas que se agradecen del Boost del talón es que al no tener una técnica de carrera muy depurada y entrar con el talón, éste absorbe muy bien ese fuerte impacto minimizándolo mucho y favoreciendo una transición muy homogénea para tener un despegue con más impulso.
Las Adidas Glide 8 Boost son de pisada neutra y no llevan ningún tipo de control de pronación lo que hace que tengamos una pisada algo más natural, pero a veces es un inconveniente no tener este tipo de ayuda, ya que en tiradas muy largas o días que salimos a correr que no estamos al 100% nuestros pies pronan de forma automática.
Los ritmos para los que aconsejamos estas zapatillas es a partir de 4:00 min/km en adelante, a que si nuestros ritmos son más rápidos deberemos ir a otro tipo de zapatilla. Pero hemos de tener en cuenta que se tratan de unas zapatillas más para entrenos que para carreras, aunque podemos hacer competiciones sin ningún tipo de problema. Cuando hacemos cambios de ritmos, responden a la perfección gracias su gran flexibilidad y los días que hacemos series van a ser unas muy buenas candidatas ya que nos son unas zapatillas que estrechen demasiado la zona de los pies y cuando acabemos no vamos a notar dolorida esta zona.

Conclusión

Una vez más, estamos ante unas zapatillas que estamos seguros que será una superventas por todas las ventajas que ofrecen. Gracias a su sistema de amortiguación Boost que absorbe muy bien los impactos y proporcionan un gran confort, las Adidas Glide 8 van a ser las candidatas perfectas para aquellos corredores que busquen las máximas prestaciones en todos sus entrenos. Creemos que son ideales para corredores de hasta 90kilos y cuyos ritmos no sean más rápidos de 4min/km.
Por su peso, son ideales para entrenos, tiradas largas, series y carreras no más largas que la distancia de maratón.

PROs y CONtras

Pros:
+Amortiguación y absorción de impactos excelente.
+Muy reactiva, favoreciendo el desplazamiento hacia delante.
+Alta transpiración
+Numerosos reflectantes para ser vistos de noche.
+Muy buena sujeción.
+Suela Continental con gran tracción incluso en mojado.

Contras:
-Altura de puente baja.
-Un poco inestables.

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 135 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGlide 8 - AdidasTracer - Hoka One One
Talla US118.5
Peso (gramos)335193

PUNTUACIONES

Glide 8 - Adidas Tracer - Hoka One One
Talla11.08.5
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie7.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.08.0
Ajuste general7.07.0
Amortiguación antepié8.08.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global9.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón7.07.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global7.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista9.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.06.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta7.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales12.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad8.09.0
Impermeabilidad0.01.0
Reflectantes7.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
Subscribirse al Newsletter