Adizero Boston 5 - Adidas

Adizero Boston 5 - Adidas

Publicado hace 229 día(s)

Introducción

El modelo que vamos a analizar hoy es poco menos que un  icono dentro del running. Se trata de las Adidas Adizero Boston 5, la mixta por excelencia de la firma de las tres bandas. La Multinacional  alemana no requiere de mucha presentación a estas alturas. Fundada a principios del siglo XX por los hermanos Dassler, la compañía lleva más de 90 años acaparando éxitos deportivos a través de los atletas que calzan y visten sus productos en multitud de deportes diferentes. Siempre innovadora y con una filosofía ambiciosa, en los últimos años se ha caracterizado por dar un impulso, y nunca mejor dicho, a sus productos de running gracias a su novedoso sistema de amortiguación llamado boost (impulso en inglés), que ha supuesto toda una revolución tanto a nivel técnico como a nivel de márqueting, ya que nunca antes se había dotado de tanta publicidad entorno a alguna novedad en  el mundo del running.

Las Adidas Adizero Boston 5 son la quinta edición de unas exitosas zapatillas mixtas.  De hecho,  se trata del modelo preferido para rodajes y entrenamientos vivos de Carles Castillejo, uno de los atletas españoles más brillantes  patrocinado por la firma Alemana.

Ésta es la primera Adidas Adizero Boston 5 con sistema Boost, por lo tanto, toca analizar minuciosamente si los buenos de Adidas han sido capaces de mejorar lo que ya de por sí era un zapatillón, con las mejoras  que, sobre el papel, han vertido sobre este modelo.

Pensadas para corredores de pisada neutra, las Adidas Adizero Boston 5 acostumbran a recoger elogios allá por donde pisan. Por lo tanto no es poca la presión que notamos a la hora de analizar dicho producto, pues no se trata de un modelo cualquiera. Allá vamos!

 

Primeras impresiones

No os lo vamos a negar. Sacar las Adidas Adizero Boston 5 de la caja nos ha provocado poco menos que un orgasmo.

La zapatilla rebosa calidad por los cuatro costados nada más verla. Quizás la calidad de los acabados y su estrechez de horma sea lo que más nos llama la atención en un primer momento.

Vemos que es fácil hacer el sacacorchos a la zapatilla y flexar la parte del antepié sin mucho esfuerzo. También nos encanta el mesh lateral micro perforado lo que se nos antoja como una ventaja a la hora de que la zapatilla transpire. 

El color del modelo que nos toca analizar es prácticamente negro en su totalidad, con toques rojos en el mesh. Por sus tonalidades, casi cuesta diferenciar si se trata un modelo casual o de running, puesto que estamos más acostumbrados a ver zapatillas para tal menester con colores chillones. 

Al calzarnos las Adidas Adizero Boston 5 por primera vez, vemos que su estrechez es notable, pero a la vez es muy cómoda, eso sí, una vez hemos conseguido meter pie dentro, puesto que dicha estrechez en todo el perímetro del pie hace que sea minuciosa la tarea de calzárnosla y de encontrar la tensión adecuada de los cordones. 

Percibimos también como el dedo gordo queda muy marcado en el mesh cuando hacemos el ciclo completo de la zancada, algo que puede comprometer la zona, haciendo que se rompa fácilmente esta parte. Veremos cómo responden a lo largo de los kilómetros. ¿aguantara el upper  tal volumen de kilómetros?

Mediasuela y amortiguación

Las Adidas Adizero Boston 5 tienen una media suela formada por dos compuestos distintos combinados entre si de una manera singular. El primer componente es el famoso Boost, situado en el talón y llegando hasta la mitad del antepié y perdiendo grosor a lo largo de todo este recorrido a causa del drop de 10 mm al que se ha dotado a las zapatillas. Se trata de un poliuretano termoplástico pre-expandido, siendo el primero del mundo en ofrecer una espuma de partículas de célula cerrada y que se comercializó con el nombre de Infinergy. Adidas desarrolló la aplicación de este poliuretano granulado (TPU) en estrecha colaboración con BASF para poder introducirlo en las media suelas de las zapatillas para correr. 

El segundo es el polímero EVA, que se extiende con el mismo grosor por encima del Boost y a lo largo de toda la planta, pero que gana protagonismo en la parte donde se sitúan los metatarsos.

En la parte del mediopié las Adidas Adizero Boston 5 contienen una pieza rígida en forma de “M” (Torsion System) insertada en el boost. Su función primordial es la de aportar estabilidad al conjunto. 

El drop real es de 10 mm pero en carrera se nota mucho menor, suponemos que también gracias a un rocker bastante alto. La flexión de estas Adidas Adizero Boston 5 no es progresiva, puesto que se presenta de manera muy marcada en la zona donde se produce el cambio de material de Boost a EVA, y que coincide a su vez con una franja transversal en la suela que ayudan a que ceda casi sin resistencia. Esto en carrera no se nota, de hecho creemos que el punto de flexión es muy natural y en ningún momento hemos tenido la sensación de sobre esfuerzo. 

Hemos probado las Adidas Adizero Boston 5 a conciencia y hemos de decir que el sistema Boost convence desde la primera hasta la última zancada que hemos dado con ellas. Para tratarse de una mixta, la media suela amortigua un montón. Eso sí hay que tratar a esta zapatilla como ella quiere. Con ritmos vivos y elevados.

Por otra parte, la EVA situada en el antepié es efectiva también en su acometido de sacar lo mejor de cada zancada ayudándonos a impulsarnos.

Suela

La suela de las Adidas Adizero Boston 5 está fabricada en colaboración con la empresa Continental que juntamente con el Adiwear, forman una pareja de baile casi perfecta. El Continental es el encarado de aportar a estas Adidas Adizero Boston 5 buen agarre, tanto en seco como en mojado ¡SI!¡SI! en mojado nos han salvado de más de una caída. En cambio, el Adiwear nos da mayor durabilidad en las zonas de máximo desgaste como el talón. 

El taqueado es bastante pequeño, algo que en marcha ayuda a la tracción en cualquiera de las superficies que hemos probado. En la parte del retropié el taqueado es curvo y alargado, dejando entrever la mediasuela en bastantes zonas. Sin embargo en la parte delantera, el taqueado es en forma de pequeños cuadritos, combinado con agujeros donde la mediasuela también se deja ver. En esta zona cuenta también con dos ranuras transversales que ayudan a que la suela se comporte de manera flexible.

La anchura de la suela es tirando a estrecha en todas sus partes, tanto en antepié, meidiopié o retropié. Algo que afecta un poco a la estabilidad del conjunto, pero al fin y al cabo no sería la característica que nos interesa encontrar en un modelo catalogado como mixto, donde buscamos más otras virtudes, como la ligereza o la reactividad

Realmente su terreno favorito es el asfalto, sin ningún tipo de dudas. Si las probáis por pistas, veréis que por pequeña que sea la irregularidad que encontréis, la vais a notar. Por lo tanto no estaríamos hablando de un modelo poco polivalente a la hora de pisar según que superficies.  

A cualquiera que le guste darse caña corriendo le encanta oír como la zapatilla impacta con el suelo. Con estas Adidas Adizero Boston 5 encontraremos esa sensación de dureza al impactar, algo que denota reactividad.

Upper

El upper de las Adidas Adizero Boston 5 envuelven el pie de manera espectacular, no dejando ni un milímetro de libertad en ninguna zona salvo en los dedos. Característica esencial que nos encanta encontrar en una mixta o voladora, ya que ese plus de agarre del pie es esencial para sacar el máximo rendimiento en cada zancada. 

El Mesh del antepié está compuesto por doble malla con rombos pequeños en su capa más exterior, mientras que en la capa interior es bastante más mullida y microperforada, mientras que en el mediopié la malla es mucho más fina dejando transparentar notablemente el interior, aportando muchísima transpirabilidad. 

No puede haber un logo de una marca de zapatillas mejor aprovechado que el de Adidas, puesto que las tres bandas se sitúan en el mediopié a modo de tirantes actuando como refuerzos que hacen que la estructura del upper se muestre estable y no se deforme, agarrando con más fuerza nuestro pie.

Cabe mencionar también que las costuras interiores podrían haberlas evitado, ganando adeptos en usuarios que les interese utilizarlas sin calcetines, algo muy común en triatletas, por ejemplo. También pensamos que se debería dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de más zonas reflectantes, puesto que son muy escasas y en entrenos nocturnos todo aspecto que mejore la seguridad es bienvenido.

La lengüeta es súper fina y estrecha, pero en su parte superior algo más mullida, aun así, no se ha movido en ningún momento mientras corríamos. En definitiva, la sujeción de la zapatilla es espctacular. El talón es otra de las partes que nos ha encantado. Está formado por un contrafuerte externo rígido tanto en la parte trasera como en los laterales, pero en la zona de contacto con el Aquiles es "blandito" y mucho más maleable, extendiéndose por todo el perímetro del collar. Una vez nos hemos calzado las Adidas Adizero Boston 5, en seguida notamos como en esta parte nos agarra con firmeza y a la vez, apreciamos como el Aquiles no sufre tensión ninguna gracias al material del que está formado el collar.

Horma

Está claro, La firma alemana ha optado por dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de una horma claramente estrecha para agarrar al pie lo más firmemente posible. Pero lejos de tomarnos esto como un inconveniente, podemos llegar a afirmar que es lo más adecuado para poder pilotar este avión que te pide caña constantemente.

Se trata, entonces, de una horma recta, corta y notablemente estrecha. Tanto, que seguramente tendrás que tirar de medio o incluso un numero más para sentirte completamente a gusto con ellas. En nuestro caso hemos elegido la misma de siempre y hemos echado de menos algo más de libertad de movimientos. Por lo tanto tened en cuenta este importante aspecto. 

La forma del arco es inapreciable, mientras que el agarre en cada una de las zonas es bastante ajustado, algo que incluso puede llegar a agobiar un poco si no se está familiarizado con este tipo de zapatillas dispuestas a devorar kilómetros, pero de alto voltaje, puesto que no quieren saber nada de ritmos bajos. Además se nota que están especialmente diseñadas para la alta velocidad de crucero, puesto que la horma se mantiene inalterable aun exigiendo el máximo en cada curva, bajada, cambios de ritmo o giros comprometidos.

 

Dinámica

No puede haber debate en este sentido. Cada centímetro de las Adidas Adizero Boston 5 está diseñado para abrir gas. El peso es de 250 g, algo que creemos se podría ajustar algo más con leves retoques, como los refuerzos. Se trata de unas mixtas que están diseñadas para pisada neutra.

Poseen una amortiguación excelente en el talón, y se agradece que sean tan amables en este aspecto, pero a la vez pueden ser agresivas y volverse reactivas a más no poder en cuanto la parte de los metatarsos toca el suelo para a la postre impulsarnos hacia adelante. Es en esta zona donde se ha situado el centro de gravedad de las zapatillas, propiciado por el compuesto EVA de mayor densidad que el Boost, algo que ayuda aun más a que la zapatilla sea rapidísima a la hora de realizar la transición talón-antepié. Si a eso le unimos la flexibilidad de la zona delantera, que hacen que esta parte se doble fácilmente, conseguimos juntar todas las características para conseguir dotar a estas mixtas de una respuesta que ya les gustaría a muchas voladoras del mercado.

El drop de 10 mm prácticamente no se aprecia en marcha. Es más, te piden insistentemente entrar de metatarsos, algo poco común en zapatillas con tanto drop, donde la tendencia natural es aterrizar de talón.

Hemos estrujado, machacado y llevado al límite estas zapas en multitud de superficies y condiciones climáticas. Su hábitat natural es el asfalto, puesto que sacadas de este contexto, su rendimiento es sensiblemente más bajo. Por otra parte, es conveniente destacar que en mojado son de los modelos que más agarre han mostrado y hemos quedado realmente impresionados, superando pruebas infalibles como pasos de cebra resbaladizos, donde no se han ni inmutado, o incluso rodajes con alguna placa de hielo, zonas que han superado con nota, gracias al caucho fabricado por Continental, que dicho sea de paso su durabilidad nos ha sorprendido gratamente.

Nosotros las hemos usado para rodajes alegres y series tanto cortas como largas, y la verdad es que no le hacen asco a nada, mostrándose enormemente reactivas ,llegando incluso a pensar que en vez de llevar unas Adidas Adizero Boston 5, calzamos unas Adidas Adizero Adios 3. Si estas son asi de cañeras, ¿Cómo serán sus hermanas voladoras?.

 

Conclusión

En definitiva, las Adidas Adizero Boston 5 son unas mixtas con aspiraciones  de voladoras enormemente reactivas. Lástima de su excesivo peso por qué si no ya estaríamos hablando de la mixta perfecta. Realmente es un modelo que a la mayoría de mortales les serviría para competir en todo el abanico de distancias posibles. Pero si eres de los que buscan limar el crono en maratón y tus tiempos son muy, pero que muy competitivos, os aconsejaríamos más por su hermana Adidas Adizero Adios 3. Aún así, lo dicho, para la otra mitad de mortales que queramos ir a maratones de >2 horas 45 minutos, las Adidas Adizero Boston 5 pueden ser una de nuestras mejores opciones.

Diseñadas especialmente para usuarios ligeros-medios de menos de 75 kilos, disponen de una amortiguación generosa, combinada con una respuesta aun mayor. Donde mejor se comportan es sobre el asfalto y a ritmos elevados. Por lo tanto estamos hablando de un tipo de zapatilla diseñada para rodajes alegres y series.

Hay zapatillas que las puedes domar, en este caso ellas te marcan el camino y la velocidad. Por lo tanto, ¡Habrá que hacerles caso y no llevarles la contraria si nos queremos llevar bien con ellas!

 

PROs y CONtras

PROs:

- Amortiguación Boost

- Reactividad

- Transpirabilidad

- Sujeción

  

CONtras:

- Peso algo elevado

- Ausencia de piezas reflectantes

- Refuerzos cosidos

- Dificultad para calzárnoslas 

Hoka One One - Tracer

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSAdizero Boston 5 - AdidasTracer - Hoka One One
Talla US9.58.5
Peso (gramos)242193
Mesh9590
SuelaDelantera10396
SuelaTrasera8372
PerfilTrasero027

PUNTUACIONES

Adizero Boston 5 - Adidas Tracer - Hoka One One
Talla7.08.5
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón9.07.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado9.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela7.06.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta7.06.0
Sujeción lengüeta8.04.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.06.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar9.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad4.01.0
Reflectantes4.01.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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