Fate - Newton Running

Fate - Newton Running

Publicado hace 319 día(s)

Introducción

Fundada en 2006 en Boulder (Colorado) por un inventor y un propietario de una tienda de deporte, la marca Newton running no ha cesado en su empeño de intentar hacer mejor corredor a todo aquel que calce una de sus zapatillas a través de sus innovadoras tecnologías aplicadas en sus modelos. Esta ardua tarea se fundamenta, según sus creadores, en el argumento de que la zapatilla perfecta debe devolver la mayor energía posible aplicada en el impacto en forma de propulsión.

Convencidos de que la mayor parte del mercado ofrecía productos que promovían una técnica poco eficiente,  se centraron en crear zapatillas que invitaran al usuario a realizar una pisada mucho más natural. Ese sigue siendo su leimotiv a día de hoy y las Newton Running Fate son un buen ejemplo de ello.

Catalogadas como zapatilla para entrenamiento neutras, las Newton Running Fate son la primera generación de una zapatilla que intenta atraer a la marca al máximo número de usuarios suavizando un poco sus características para hacerlas más atractivas a un público que creía que las newton solo estaban pensadas para corredores rápidos. Vamos a quemar asfalto con las zapatillas para ver qué hay de cierto en esto.

Primeras impresiones

Antes de tener a nuestro objeto de deseo entre nuestras manos nos fijamos en los pequeños detalles, que a fin de cuentas son los que marcan la diferencia.

Empezamos analizando el empaquetado de las Newton Running Fate. La caja es negra, de aspecto sobrio y de dimensiones pequeñas, ajustadas al producto que viene en su interior. Vemos en su interior un texto, dejándonos claro que la marca quiere asegurarse en todo momento de que las premisas de su filosofía a la hora de crear sus productos llegan al consumidor final y que el producto que tenemos entre manos ha sido lanzado al mercado después de años de desarrollo. 

Al tenerlas entre nuestras manos, lo primero que nos llama la atención es su colorido, en este caso un atractivo tono naranja combinado con el blanco de los cordones y la media suela, y algunos detalles en negro que a buen seguro hará que no pasemos desapercibidos. Otro aspecto que llama la atención en los primeros toqueteos, es su escasa flexibilidad  a lo largo de  toda la suela. Solo en la zona delantera se la dota de tal característica.

Cabe destacar la sensación de suavidad al manosearlas por la zona del upper, tanto de los refuerzos como de la tela. El interior no se queda corto, teniendo la agradable sensación de que te estás enfundando un guante en vez de una zapatilla, sin apreciar apenas costura alguna.

Al calzárnosla y hacer los primeros pasos nos damos cuenta de dos factores que rápido llaman nuestra atención. Lo primero que apreciamos es que corroboramos lo intuido a la hora de hacer flejar la suela. Efectivamente la zapatilla carece de  flexibilidad en casi toda la suela, salvo en la parte delantera.  Pero lejos de verlo como una desventaja, intuimos que esta característica debe ser de vital importancia si se quiere dotar a la zapatilla de las virtudes que defiende la marca. Veremos más adelante si es así.

El otro aspecto a destacar es que inmediatamente percibimos a la altura de la zona de los metatarsos como una especie de alza en la suela causada por las tiras longitudinales que la marca llama lugs y que a priori son las máximas protagonistas a la hora de intentar hacer que nuestra pisada se vuelva más natural i a la vez más eficiente.

Mediasuela y amortiguación

La media suela de las Newton Running Fate está compuesta de EVA en toda su estructura. Es una pieza continua  desde el talón hasta la punta y está dotada con un drop de 4.5 mm, un dato a tener muy en cuenta para los que se quieran iniciar en el natural running sin pasar por duros procesos de adaptación.

Consta de una altura de 25 cms del suelo más 4mm de plantilla. Esto nos proporciona una sensación  de estar cerca del suelo, quizás también acentuada por la incidencia de los lugs al levantar la zapatilla por la parte delantera.

Como ya hemos avanzado antes, la zapatilla está dotada de flexibilidad muy acentuada en la parte delantera. El punto donde empieza a flejar de manera muy marcada es una ranura transversal situada delante de los lugs donde el compuesto EVA queda a la vista.

Cabe destacar también que la zona del arco está rellenada del mismo material del que está compuesta toda la media suela, quedando en contacto con el suelo en todo momento y sin protección alguna, aunque en una anchura considerablemente menor que en talón y mediopié. En esta parte, han insertado unas estrías longitudinales que a modo de puente entre talón y antepié, ayudan a que la zapatilla se pueda torsionar transversalmente.

Vemos también que en la parte central de la zona del talón y mediopié este compuesto aparece biselado, dejando a la vista en la parte central del retropié una pieza insertada de tacto blanda y forma circular. Desde nuestro punto de vista estos matices ayudan a la ligereza del conjunto y a su vez dejan entrever que los apoyos en esta parte van a ser más bien testimoniales y por lo tanto no requieren de más material del que es estrictamente necesario para soportar las tensiones en esta zona.

Una vez ya en marcha y puestas a prueba, hemos de decir que la zapatilla ha requerido de unos kilómetros de rodaje para poder sacar toso su potencial. En las primeras salidas apreciábamos como  la zapatilla se comportaba de forma dura y un tanto rígida en amortiguación. Sin embargo, con el paso de los kilómetros la cosa cambia y el compuesto pasa a ser mucho más dócil y amable. Las Newton Running Fate se muestran dispuestas a devorar kilómetros  y hacernos disfrutar mucho más de cada salida o entrenamiento.

Hemos de decir también a su favor que en total habremos hecho unos 400 kilómetros con ellas y no hemos apreciado deterioro alguno en lo que a prestaciones se refiere. Sin embargo el compuesto sí aparece algo estriado y desgastado en las zonas donde queda expuesto.

Suela

La suela está compuesta por tres bloques combinando dos compuestos distintos (Outsole composite y Durable s.h.a.r.c.),  separados entre sí por zonas donde la media suela queda visible y expuesta. En el talón, que se subdivide en dos partes con los compuestos antes mencionados, tenemos caucho a lo largo de todo el perímetro, algo que se agradece porque por muy buena técnica de carrera que se tenga es inevitable que éste acabe impactando con el suelo. 

La segunda zona es la del antepié, y es aquí es donde reside gran parte de la miga de esta zapatilla. Aquí es donde la suela tiene el mayor grosor y anchura de toda la zapatilla, ya que cuentan con una plataforma de cámaras abiertas debajo de las cuales se sitúan los 5 lugs o patillas. Esta tecnología la denominan POP 2 (Point of power), evolucionada de la POP 1, que no es más que una pequeña curvatura de los lugs para facilitar la adaptación de la zapatilla al usuario poco adaptado al natural running. Estos lugs, una vez impactan con la superficie, se insertan en dichas cámaras y, como si de pistones se tratasen, cuando el corredor pasa a la fase de impulso, devuelven esa energía acumulada en forma de plus para la propulsión.

La tercera parte de la suela es la de la punta. Separada de la plataforma POP2 mediante una franja  transversal, han situado 5 tiras longitudinales de más bajo perfil  que actúan como si de una extensión de los lugs se tratase y ayudan al impulso en la fase final de propulsión.

Hemos probado las  Newton Running Fate en todo tipo de superficies y condiciones.  Bajo nuestro punto de vista, las zapatillas se mueven como pez en el agua en superficies duras como asfalto, baldosas adoquines etc. También muestran un rendimiento excelente por caminos o parques donde la superficie esté bien compactada y no muestre muchas irregularidades. Sin embargo, en pistas que cuenten con algo más de obstáculos, llámese piedras o raíces, la zapatilla baja mucho su rendimiento. Tampoco sería la zapatilla ideal para correr en rutas que cuenten con bajadas muy pronunciadas y obliguen al corredor a aterrizar mucho de talón, ya que no están expresamente diseñadas para tal situación y se notan torpes a la hora de realizar la transición retropié-antepié.

Cabe destacar que el compuesto de la suela es excelente para correr con la superficie mojada. Cuentan con  un gran grip y  en ningún momento ha mostrado debilidad en este sentido.

Upper

Los acabados del upper son de alta calidad y las zonas críticas de la zapatilla no han presentado deterioro alguno. Hemos utilizado estas zapatillas a fondo, las hemos estrujado, mojado, maltratado y mil diabluras más y podemos asegurar que cuenta con materiales de primera calidad que conforman un upper prácticamente irrompible. Su robustez, a diferencia de otros modelos de la competencia, se intuye solo al verlas, y efectivamente, después se corrobora. A ésto ayuda que, a pesar de ser una zapatilla ligera,  presenta refuerzos interesantes en puntera y talón, donde destacaríamos el contrafuerte semirrígido exterior que envuelve todo el retropié de manera eficaz.

Los refuerzos laterales que unen la media suela con la zona de los ojales más cercanos a la puntera  están  termosellados al mesh. También están sellados los de los cordones y el logo. Sin embargo no es así en la puntera y talón, donde han optado por  coserlas. Eso sí, todos ellos cuentan con un tacto aterciopelado muy agradable y con zonas reflectantes generosas en todo el perímetro, algo a tener en cuenta si se tiene pensado usarlas de noche y en zonas transitadas.

El mesh, de doble capa, está compuesto por una exterior con agujeros de distintos tamaños que ayudan a aumentar la transpirabilidad, combinado con una tela de neopreno negra debajo muy cómoda y agradable. Ésta cubre todas las costuras en el interior y llega a envolver todo el collar del tobillo. Sin duda alguna hará las delicias de los que decidan utilizarlas sin calcetines.

La transpirabilidad de la zapatilla es otro punto fuerte. En todo momento notamos como llevamos los pies secos y además, a lo largo de toda la prueba no hemos tenido problemas de aparición de malos olores.

La única pega que hemos detectado en el upper quizás sea en la lengüeta. Cuenta con un grosor que a nuestro juicio es algo escaso y si te pasas a la hora de apretar los cordones, se nota una presión excesiva.  Por otra parte, es justo destacar que en ningún momento la lengüeta se mueve al correr. En este sentido los cordones semiplanos y rígidos también ayudan, ya que le aportan un plus de sujeción al conjunto para que todo quede en su sitio. Parece algo insignificante, pero hemos tenido experiencias con cordones que se aflojan a cada salida y es algo que todos sabemos que es muy molesto.

Horma

Las Newton Running Fate son unas zapatillas de arco bajo. Cuentan con una horma estrecha y curva sin distinción entre modelos de hombre y mujer. La sujeción de las zapatillas es asombrosa tanto en talón, mediopié y antepié, influenciada de manera directa por el contrafuerte en el talón los refuerzos laterales y los cordones, hasta tal punto, que si no controlas la tensión de estos últimos, llegas a pasarte con facilidad, llegando a apretar en exceso. Nada que no se solucione con un poco de práctica hasta encontrar el punto exacto de sujeción que deseamos. Por todos estos motivos ya mencionados llegamos a la conclusión que no recomendaríamos esta zapatilla con el uso con plantillas, puesto que el pie nos queda mas bien ajustado en todas las zonas.

En nuestro caso la talla que mejor se nos ha adaptado es el que acostumbrábamos a usar en otras marcas. Así pues no será necesario tirar de un número más o menos para elegir la que mejor se nos adapte.



 

Dinámica

Y Por fin vamos al grano. Una vez analizados todos los aspectos de las Newton Running Fate toca analizar su comportamiento.

 Son unas zapatillas para natural running neutras, ligeras (en la báscula nos ha dado 277g en un 9,5 USA) y polivalentes. Los primeros kilómetros con ellas hemos tenido la sensación de llevar una zapatilla de amortiguación dura, algo que con el paso de los kilómetros se va atenuando y volviéndose algo más dócil. La verdad es que las zapatillas se comportan como catapultas, invitándote a ir algo más deprisa desde la primera pisada. También se aprecia como inconscientemente te ves obligado a aumentar la frecuencia de zancada, algo bastante común en muchos modelos catalogados como de natural running.

 Hemos estado probando estas zapatillas a lo largo de varias semanas sumando unos 400 kms con ellas en series, rodajes, alguna tirada larga etc. y definitivamente, hemos llegado a la conclusión que estas zapatillas están hechas para llevar ritmos vivos con ellas. Con esto nos referimos a que si lo que deseas es un modelo para correr a mas de 5’00 el km no te vas a sentir excesivamente cómodo con ellas. Pero por otra parte, si lo que buscas es una zapatilla para poder usar en competición con previsión de llevar ritmos muy competitivos alrededor de 3’20 min/Km  o entrenamientos muy rápidos, hemos de decir que tampoco es la zapatilla ideal para tal menester. Su hábitat natural serian rodajes de distancias medias compuestas entre 10 a 18 km y ritmos  de a partir 5’00 a 3’30, o entrenamientos de series y ritmos controlados que estén dentro de este rango de ritmos.

En lo que a dinámica se refiere, hemos apreciado como las zapatillas te invitan de manera clara a pisar de metatarsos exagerando  el efecto lanzadera una vez has impactado con el suelo. A esto ayuda la plataforma en la suela POP 2 situada en el antepié que declina el centro de gravedad hacia esta parte, ayudadas aún más por la flexibilidad en la parte delantera de la zapatilla. Cabe destacar también que en zonas donde es requerido el uso del talón como aterrizaje, se nota que las Newton Running Fate no están pensadas para ello, puesto que la transición hasta la punta se percibe un tanto incómoda.

Como ya hemos comentado antes, los terrenos ideales para estas zapatillas serian terrenos de superficies duras, caminos y parques más bien compactados. Esto no se debe a que la zapatilla no proteja bien de las irregularidades de la superficie, sino todo lo contrario. La suela y la media suela componen unas zapatillas que otorgan una sensación de dureza en amortiguación aislándote por completo de los obstáculos de la superficie. Más bien se debe a la escasa flexibilidad transversal y longitudinal y al excesivo control de pisada que hace que la propiocepción del tobillo se vea mermada y por lo tanto notarse algo torpe corriendo en terrenos más irregulares.

Por otra parte,  aunque estén dotadas de algo de drop, la zapatilla transmite una sensación de ir bastante pegados y paralelos al suelo, es decir sin apenas notarlo.  

En aspectos como sujeción, si hubiésemos de poner una nota final a buen seguro se llevarían un excelente. En este aspecto las Newton Running Fate nos han encantado, dándonos una sensación de envolver el pie de forma genial e invitándonos a disfrutar de la práctica del running de manera un tanto diferente a lo habitual.

La durabilidad es otro punto a favor. El desgaste de la zapatilla en 400 kms es aceptable y adecuado a las tendencias del mercado. Por lo tanto, cabe destacar que es un modelo al que podremos darle un uso intensivo sin miedo a que rompan del upper prematuramente o la suela se nos vaya deteriorando a pasos forzados.

Conclusión

Newton ha hecho un buen trabajo intentado acercar sus productos a un público un poco más amplio. Las Newton Running Fate son una opción equilibrada entre amortiguación y respuesta, algo que se ajusta al enunciado de la marca a la hora de promocionar este producto.

En definitiva, si eres corredor de pisada neutra, de peso medio entre 65 y 75 kg y los rodajes de distancia media y entrenamientos rápidos los realizas a ritmos relativamente vivos, éstas son una buena opción para acabar siendo tus compañeras de fatigas. 

PROs y CONtras

PROS: Durabilidad, sujeción, upper resistente

CONTRAS: Lengüeta demasiado fina, excesivo control de pisada

Brooks - Glycerin 14

Glycerin 14 - Brooks

Publicado hace 139 día(s)

Introducción

Hablar de las Brooks Glycerin 14 no es hablar de una zapatilla cualquiera. Se trata del modelo insignia de la marca americana, un modelo que se ha ganado el derecho a ser un referente y que, año tras año, sigue manteniendo un buen número de adeptos  que no dudan en convertirlas en sus compañeras de entreno. No es casualidad, y es que las Brooks Glycerin 14 siguen aquella máxima de que, si algo es bueno, ¿por qué no repetirlo? Pues bien, eso es lo que ha hecho Brooks, una de las marcas que más ventas suman en el sector del running en Estados Unidos. Esta zapatilla neutra de máxima amortiguación está catalogada dentro de la gama “Cushion me” de Brooks y está diseñada para corredores de peso medio o elevado que buscan una zapatilla con mucha protección para sumar kilómetros. A pesar de que en su decimocuarta versión no han añadido apenas cambios, hemos querido comprobar si las Brooks Glycerin 14 siguen siendo una zapatilla de referencia de máxima amortiguación.

Primeras impresiones

No es fácil hacerse una idea objetiva de las Brooks Glycerin 14 cuando las precede una larga lista de éxitos. A primera vista sorprende su cuidado diseño. Han querido dejar a un lado el rosa que tanto vemos las chicas y han optado por una gama de degradados entre el lila y el verde que en la zona media de la zapatilla juega con tonos más metalizados. La verdad es que es un modelo que apetece calzarse, porque al tacto el collar es realmente mullido, al igual que la lengüeta estilo calcetín que abraza el pie.

El upper nos devuelve un tacto rígido, con una zona delantera mucho más maleable que suponemos nos dará libertad al movimiento de los dedos. Como es de esperar, la zona del talón de estas Brooks Glycerin 14 monta una pieza rígida que sujeta y protege el tobillo. Es una zapatilla robusta, con un peso de 264 gramos en el modelo femenino. Pero a pesar de todo, cuando jugamos con ellas e intentamos doblarlas, reaccionan muy bien. La torsión de la suela es sencilla, gracias a los cortes transversales y a las zonas diferenciadas de la suela. El famoso compuesto SuperDNA que distingue a las Glycerin en sus últimos 3 modelos es de color blanco, y al tacto es de una rigidez media, pero da de si, casi como cuando tocas una gominola!

Al probárnosla la sensación es la de estar caminando encima de un suelo acolchado. Pero a la vez no deja de sentirse firme y estable. La amortiguación funciona a la perfección en estático, veremos cómo responden al rodar.

La zona del upper, que es donde han innovado dándole un acabado más poroso, también es muy maleable. Globalmente, en las Brooks Glycerin 14 parece que todo el diseño está pensado para favorecer lo que prometen: una gran zapatilla de amortiguación con la que proteger nuestro pie. Precisamente por ese diseño están pensadas para rodajes medios y largos a ritmos asequibles. ¡Otra cosa es que a nosotros nos apetezca ponerlas a prueba y exprimirlas un poco para ver cómo responden también a ritmos rápidos!

Mediasuela y amortiguación

Con las Brooks Glycerin 14 ya son tres los modelos consecutivos que incorporan en la mediasuela el SuperDNA, un compuesto creado a base de sustratos naturales y cuya característica principal es que es adaptativo. O sea, que da una respuesta eficiente sea cual sea el tipo de corredor, pisada, peso, fuerza ejercida en la zancada, etc. Este es su punto fuerte, lo que ha conseguido que sea una zapatilla muy buscada por corredores de peso medio o alto. Esta mediasuela tiene forma de cadena y se adapta a la presión de la zancada aportando un extra de amortiguación respecto a su anterior sistema, el DNA. En concreto el SuperDNA le da un 25% más de amortiguación, y lo hemos notado con sólo probarlas una vez. 

Otro punto técnico del compuesto SuperDNA es que los eslabones que le dan ese aspecto de cadena apuntan hacia el talón. Esto es el Segmented Crash Pad, la tecnología que trabaja de la mano del SuperDNA en las Brooks Glycerin 14. A simple vista se percibe que el tamaño de los eslabones va decreciendo a medida que la suela se adentra en la zona de los metatarsos. De esta manera se busca un punto más de tracción para guiar y facilitar la transición de atrás a adelante a la vez que les aporta un punto de dinamismo y reacción. Esto nos da una pista clara de que las Brooks Glycerin 14 están pensadas para corredores que talonean.

Cuando nos las pusimos para correr por primera vez nos sorprendió lo inmediata que es la transición a esta zapatilla. En parte es gracias al SuperDNA, y en parte a su estructura global. El perfil de la mediasuela es  alto, pero el drop de 10 mm las hace muy estándar y fáciles de llevar aunque no se hayan usado zapatillas de esta marca antes.  

A simple vista vemos que la mediasuela no tiene control de estabilidad específico, por lo que forman parte del segmento de zapas neutras. Aún así, tienen un punto más a su favor y es que al montar una amortiguación semi rígida, esta por si sola ya actúa como estabilizador. Lo notamos en nuestras tiradas largas. Ya sabéis que cuando llevas muchos quilómetros en las piernas, la zancada tiende a ser menos eficiente, y es en esos momentos en los que notamos que el SuperDNA nos daba este extra de estabilidad sin sentir que la pisada va guiada.

Suela

La suela de las Brooks Glycerin 14 tiene una mezcla de tecnologías y densidades que dividen la zapatilla en tres zonas.

La tecnología principal que arma la suela y le da una estructura global son las Ideal Pressure Zones. Estas zonas se encargan de ayudar a distribuir la presión por toda la zapatilla. Gracias pues a las zonas de presión hemos notado que la pisada era homogénea, lo que al final ha incidido en que nuestra carrera fuera más eficiente.

Después, de manera más específica la suela se divide como os decíamos en tres zonas, separas por líneas de flexión muy marcadas justamente para favorecer la transición de la pisada. En la parte del talón, el Rounded Heel le da una forma visual de herradura y nos ha ayudado a estabilizar la entrada de talón a la vez que nos ha dado una marcada sensación de estabilidad a pesar de ser una zapatilla neutra. El tobillo se mantiene estable, y es por eso que las Brooks Glycerin 14 nos parece  una zapatilla muy versátil, incluso para aquellas corredoras que tengan una ligera pronación.

El rounded heel está compuesto por un caucho con mayor densidad que el resto de la suela precisamente para darle durabilidad a la zapatilla. En nuestro caso, y con algo más de 150 kilómetros de rodaje, la suela está casi como nueva. A pesar de todo, es posible que calzadas por corredoras de más peso, la suela sufra un desgaste mayor. 

Siguiendo el recorrido de la suela, en la zona del medio pié el caucho es algo más acolchado para facilitar, una vez más, la transición hacia los metatarsos. Esta zona es de color amarillento, y enlaza con la parte delantera de la zapatilla, de color lila. En esta zona el taqueado se estrecha y se ensancha dependiendo de su ubicación para aprovechar cierta reactividad e impulsar la pisada hacia adelante. La puntera, del mismo color, vuelve a tener un compuesto más rígido y denso como en el talón, para resistir a la fricción. 

El taqueado de la suela es grueso, de alrededor de 3 mm, y lo hemos aprovechado para exprimir las Brooks Glycerin 14 allí por donde hemos podido. En asfalto, por supuesto, donde nos ha dado una estabilidad y un agarre excelentes. Pero también por tierra, pista y zonas grasas donde nos metimos sin muchas expectativas pero conseguimos rodar  sin perder adherencia. Por último, también quisimos darles una oportunidad en la playa. Y a pesar de que la arena no es nuestro terreno preferido, notamos como el SuperDNA se notaba más rígido y nos solventaba cierto grado de inestabilidad propia de la arena.

Upper

Vamos por partes. De entrada, lo que más nos gusta de las Brooks Glycerin 14 es el tacto. Cuando pasamos la mano por el interior de la zapatilla, la notamos muy suave. Nosotros quisimos probarla sin calcetín y no sufrimos rozaduras ni quemazones.

Con el collar pasa más o menos lo mismo: es muy suave y cómodo. De caña no demasiado alta, el collar es desigual, con la zona interior más elevada. Es por eso que nos gusta tanto, porque cuando nos la ponemos no notamos un guiado de la pisada agobiante pero, al mismo tiempo, nos hemos sentido cómodos haciendo tiradas largas confiando en estas pequeñas armas escondidas de las Brooks Glycerin 14.

Más allá de los interiores, el upper se ha modificado ligeramente respecto a su antecesora, las Brooks Glycerin 13. La decimocuarta versión ha apostado por un mesh más poroso que buscaba solucionar precisamente lo que muchos corredores le echaban en cara a las Brooks Glycerin 13: la falta de transpirabilidad. Pues bien, el caso es que lo han intentado pero lamentablemente no han sabido encontrar con el sistema ideal. Cuando las hemos calzado hemos notado como la temperatura de los pies ha subido rápidamente. Incluso llegamos a correr por la playa y acabamos con los pies chorreando pero cuando llegó el momento de secarlas, a pesar de estar a más de 25 grados, tardaron lo suyo. Es una lástima pero la transpirabilidad sigue siendo la asignatura pendiente de las Brooks Glycerin 14.

Por si fuera poco, a base de usarlas, el upper se ha ido deformando de su estado original hasta quedarse arrugado.

El upper viene reforzado en este modelo por el 3D Stretch Print, un conjunto de termosellados que refuerzan el upper y lo hacen más resistente. En el tobillo, una pieza rígida encajona el tobillo y asegura que no se va a mover. Particularmente lo hemos notado un poco agobiante pero es cierto que no nos ha provocado rozaduras ni otros problemas. En esta parte trasera existe una pequeña pieza reflectante para mayor seguridad en rodajes nocturnos.

Horma

El modelo femenino de las Brooks Glycerin 14 tiene una horma más bien estrecha. Como os comentábamos antes, hasta sin atar los cordones el pie tiene poco movimiento.

La zona del retropié es sin duda la más estrecha. Es aquí donde nos hemos sentido algo más encajonados corriendo en ellas. Sin duda, es un buen punto para evitar torceduras y movimientos innecesarios, pero creemos que un poco menos de sujeción hubiera conseguido el mismo efecto.

En cambio, la zona del antepié es la más ancha, dando libertad de movimiento a los dedos, que tienen un cierto juego lateral. Nos preocupaba si esto afectaría en los giros o en terrenos desiguales, pero cuando hemos rodado con ellas precisamente la sujeción del resto de la zapatilla ha hecho que el pie no se moviera. 

En la zona del mediopié el arco es medio, y no se siente intrusivo a la hora de rodar. La plantilla que acompaña las Brooks Glycerin 14 está hecha con un material propio de Brooks, el BioMoGo. Es extremadamente suave y muy agradable de llevar.

En todo caso, la zapatilla acepta el uso de plantillas pero os recomendamos probarlas con ellas precisamente por la estrechez de la horma. Así os aseguráis además de acertar con la talla. 

Dinámica

Hace ya algún tiempo que los de Brooks lanzaron el "claim" que acompaña sus materiales de running: "run happy". Y nos apetecía saber si con las Brooks Glycerin 14 podríamos disfrutar de los rodajes. Pues bien, hay que reconocer que estamos ante una zapatilla que tiene mucho a su favor para recibir buenas críticas. Y es que el trabajo bien hecho tiene recompensa.

Lo que más nos ha gustado de las Brooks Glycerin 14 es ver que todas las tecnologías que han juntado realmente tienen una razón de ser y cumplen una función que se hace efectiva en el momento en el que nos ponemos en marcha con ellas. Por ejemplo, su punto fuerte, el SuperDNA. Es de recibo reconocer que es un sistema de amortiguación realmente equilibrado. Por un lado, aporta una perfecta amortiguación que notamos suave pero a la vez estable. La fuerza del impacto de cada zancada queda perfectamente repartida y nos encanta que el SuperDNA funcione sin sentirlo. Es decir, que no notemos esa sensación de chicle que algunos sistemas tienen. Precisamente también por toda la tecnología que tienen en la suela y la mediasuela, la transición es de lo más agradable. No hay esfuerzo, y la adaptación a las Brooks Glycerin 14 es inmediata, no son agresivas y las notamos cómodas desde el primer minuto.

La comodidad de la transición se hace la protagonista y a pesar de que por su estructura están pensadas para corredores que son más proclives a entrar de talón, siguen dando buena respuesta entrando más de mediopié.

En cuanto al terreno, está claro que las Brooks Glycerin 14 se mueven cómodamente en asfalto, pero ya os dijimos que no se arrugan ante terrenos más irregulares. En pista y zonas grasas tienen buen agarre y la sujeción del pie dentro de la zapatilla es tan efectiva que tampoco hemos sufrido por torceduras. De hecho, el SuperDNA les da un perfil elevado que hace que las irregularidades prácticamente desaparezcan. Por eso son muy versátiles y os aseguramos que las vais a poder aprovechar de lo lindo.

Los termosellados exteriores las convierten en casi un tanque en cuanto a la durabilidad. Es verdad que en el upper se forman arrugas debido a la adaptación al movimiento, pero aparte de eso, el mesh no tiene ni un enganchón, ni un desgarro, ni siquiera se ha dado de sí ninguna de las microperforaciones por el roce con el pie. ¡Nada de nada!    

Conclusión

Cuando nos dieron la posibilidad de probar las Brooks Glycerin 14, sabíamos que íbamos a probar un icono en el segmento de zapatillas de entrenamiento neutras. Por eso no nos sorprendió que, ya desde el primer rodaje, nos sintiéramos cómodos con ellas.

El punto fuerte de las Brooks Glycerin 14 es su mediasuela, que se adapta a cada tipo de zancada y acepta una horquilla de ritmos bastante abierta. Nos hemos sentido cómodos en rodajes suaves pero hemos podido comprobar que el peso no es un lastre si queréis darles algo de vidilla.

Los acabados de esta zapatilla son excelentes. Suavidad y confort es lo que vais a encontrar si os decidís a calzaros las Brooks Glycerin 14. Las costuras y los sellados con base de silicona están cuidados al máximo, con lo que son historia las rozaduras. Además, la durabilidad del upper es impresionante, tan sólo falla por su falta de elasticidad, lo que provoca arrugas que, a medida que vamos haciendo kilómetros, va a dejar nuestras zapatillas marcadas. Nada que interaccione con la comodidad pero sí que es un aspecto que nos gustaría que mejoraran.

Y puestos a ser perfeccionistas, también es mejorable la transpiración del mesh. Las altas temperaturas no invitan a rodar con esta zapatilla porque puede llegar a resultar incómoda esa sensación de humedad que no llega a evacuarse. A tener en cuenta si sois de los que transpiráis mucho.

En todo caso, si estás buscando una zapatilla para sumar quilómetros a ritmos medios- bajos, las Brooks Glycerin 14 son de lo mejor que hemos probado. Con una amortiguación cómoda y estable y una transición de lo más natural, que no te deja clavado. Así que, si eres una corredora de peso medio a alto con una pisada neutra, te garantizamos que no te van a defraudar.

 

PROs y CONtras

PROS:

·  Compuesto Super DNA.

·  Collar muy mullido y agradable

· Tecnología Ideal Pressure Zones. Mejora la transición.

·  Diseño cuidado



CONTRAS:

·  Poca transpirabilidad del mesh

·  Cierta sensación de agobio en el talón.

·  Único elemento reflectante muy pequeño en la zona del tobillo

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSFate - Newton RunningGlycerin 14 - Brooks
Talla US9.511
Peso (gramos)282343

PUNTUACIONES

Fate - Newton Running Glycerin 14 - Brooks
Talla10.08.0
Fit antepié10.08.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón10.07.0
Fit arco10.08.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié9.09.0
Amortiguación talón6.09.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada5.09.0
Respuesta9.07.0
Flexibilidad6.07.0
Soporte talón9.09.0
Soporte antepié9.08.0
Soporte global9.09.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado9.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista7.08.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.07.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global9.07.0
Grosor lengüeta6.08.0
Sujeción lengüeta7.09.0
Longitud lengüeta9.08.0
Número de ojales8.07.0
Acolchado collar9.09.0
Amplitud collar9.08.0
Altura collar8.08.0
Sujeción collar9.08.0
Transpirabilidad10.05.0
Impermeabilidad5.04.0
Reflectantes10.07.0
Calidad de materiales y acabados9.09.0
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