Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 250 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Brooks - Glycerin 14

Glycerin 14 - Brooks

Publicado hace 139 día(s)

Introducción

Hablar de las Brooks Glycerin 14 no es hablar de una zapatilla cualquiera. Se trata del modelo insignia de la marca americana, un modelo que se ha ganado el derecho a ser un referente y que, año tras año, sigue manteniendo un buen número de adeptos  que no dudan en convertirlas en sus compañeras de entreno. No es casualidad, y es que las Brooks Glycerin 14 siguen aquella máxima de que, si algo es bueno, ¿por qué no repetirlo? Pues bien, eso es lo que ha hecho Brooks, una de las marcas que más ventas suman en el sector del running en Estados Unidos. Esta zapatilla neutra de máxima amortiguación está catalogada dentro de la gama “Cushion me” de Brooks y está diseñada para corredores de peso medio o elevado que buscan una zapatilla con mucha protección para sumar kilómetros. A pesar de que en su decimocuarta versión no han añadido apenas cambios, hemos querido comprobar si las Brooks Glycerin 14 siguen siendo una zapatilla de referencia de máxima amortiguación.

Primeras impresiones

No es fácil hacerse una idea objetiva de las Brooks Glycerin 14 cuando las precede una larga lista de éxitos. A primera vista sorprende su cuidado diseño. Han querido dejar a un lado el rosa que tanto vemos las chicas y han optado por una gama de degradados entre el lila y el verde que en la zona media de la zapatilla juega con tonos más metalizados. La verdad es que es un modelo que apetece calzarse, porque al tacto el collar es realmente mullido, al igual que la lengüeta estilo calcetín que abraza el pie.

El upper nos devuelve un tacto rígido, con una zona delantera mucho más maleable que suponemos nos dará libertad al movimiento de los dedos. Como es de esperar, la zona del talón de estas Brooks Glycerin 14 monta una pieza rígida que sujeta y protege el tobillo. Es una zapatilla robusta, con un peso de 264 gramos en el modelo femenino. Pero a pesar de todo, cuando jugamos con ellas e intentamos doblarlas, reaccionan muy bien. La torsión de la suela es sencilla, gracias a los cortes transversales y a las zonas diferenciadas de la suela. El famoso compuesto SuperDNA que distingue a las Glycerin en sus últimos 3 modelos es de color blanco, y al tacto es de una rigidez media, pero da de si, casi como cuando tocas una gominola!

Al probárnosla la sensación es la de estar caminando encima de un suelo acolchado. Pero a la vez no deja de sentirse firme y estable. La amortiguación funciona a la perfección en estático, veremos cómo responden al rodar.

La zona del upper, que es donde han innovado dándole un acabado más poroso, también es muy maleable. Globalmente, en las Brooks Glycerin 14 parece que todo el diseño está pensado para favorecer lo que prometen: una gran zapatilla de amortiguación con la que proteger nuestro pie. Precisamente por ese diseño están pensadas para rodajes medios y largos a ritmos asequibles. ¡Otra cosa es que a nosotros nos apetezca ponerlas a prueba y exprimirlas un poco para ver cómo responden también a ritmos rápidos!

Mediasuela y amortiguación

Con las Brooks Glycerin 14 ya son tres los modelos consecutivos que incorporan en la mediasuela el SuperDNA, un compuesto creado a base de sustratos naturales y cuya característica principal es que es adaptativo. O sea, que da una respuesta eficiente sea cual sea el tipo de corredor, pisada, peso, fuerza ejercida en la zancada, etc. Este es su punto fuerte, lo que ha conseguido que sea una zapatilla muy buscada por corredores de peso medio o alto. Esta mediasuela tiene forma de cadena y se adapta a la presión de la zancada aportando un extra de amortiguación respecto a su anterior sistema, el DNA. En concreto el SuperDNA le da un 25% más de amortiguación, y lo hemos notado con sólo probarlas una vez. 

Otro punto técnico del compuesto SuperDNA es que los eslabones que le dan ese aspecto de cadena apuntan hacia el talón. Esto es el Segmented Crash Pad, la tecnología que trabaja de la mano del SuperDNA en las Brooks Glycerin 14. A simple vista se percibe que el tamaño de los eslabones va decreciendo a medida que la suela se adentra en la zona de los metatarsos. De esta manera se busca un punto más de tracción para guiar y facilitar la transición de atrás a adelante a la vez que les aporta un punto de dinamismo y reacción. Esto nos da una pista clara de que las Brooks Glycerin 14 están pensadas para corredores que talonean.

Cuando nos las pusimos para correr por primera vez nos sorprendió lo inmediata que es la transición a esta zapatilla. En parte es gracias al SuperDNA, y en parte a su estructura global. El perfil de la mediasuela es  alto, pero el drop de 10 mm las hace muy estándar y fáciles de llevar aunque no se hayan usado zapatillas de esta marca antes.  

A simple vista vemos que la mediasuela no tiene control de estabilidad específico, por lo que forman parte del segmento de zapas neutras. Aún así, tienen un punto más a su favor y es que al montar una amortiguación semi rígida, esta por si sola ya actúa como estabilizador. Lo notamos en nuestras tiradas largas. Ya sabéis que cuando llevas muchos quilómetros en las piernas, la zancada tiende a ser menos eficiente, y es en esos momentos en los que notamos que el SuperDNA nos daba este extra de estabilidad sin sentir que la pisada va guiada.

Suela

La suela de las Brooks Glycerin 14 tiene una mezcla de tecnologías y densidades que dividen la zapatilla en tres zonas.

La tecnología principal que arma la suela y le da una estructura global son las Ideal Pressure Zones. Estas zonas se encargan de ayudar a distribuir la presión por toda la zapatilla. Gracias pues a las zonas de presión hemos notado que la pisada era homogénea, lo que al final ha incidido en que nuestra carrera fuera más eficiente.

Después, de manera más específica la suela se divide como os decíamos en tres zonas, separas por líneas de flexión muy marcadas justamente para favorecer la transición de la pisada. En la parte del talón, el Rounded Heel le da una forma visual de herradura y nos ha ayudado a estabilizar la entrada de talón a la vez que nos ha dado una marcada sensación de estabilidad a pesar de ser una zapatilla neutra. El tobillo se mantiene estable, y es por eso que las Brooks Glycerin 14 nos parece  una zapatilla muy versátil, incluso para aquellas corredoras que tengan una ligera pronación.

El rounded heel está compuesto por un caucho con mayor densidad que el resto de la suela precisamente para darle durabilidad a la zapatilla. En nuestro caso, y con algo más de 150 kilómetros de rodaje, la suela está casi como nueva. A pesar de todo, es posible que calzadas por corredoras de más peso, la suela sufra un desgaste mayor. 

Siguiendo el recorrido de la suela, en la zona del medio pié el caucho es algo más acolchado para facilitar, una vez más, la transición hacia los metatarsos. Esta zona es de color amarillento, y enlaza con la parte delantera de la zapatilla, de color lila. En esta zona el taqueado se estrecha y se ensancha dependiendo de su ubicación para aprovechar cierta reactividad e impulsar la pisada hacia adelante. La puntera, del mismo color, vuelve a tener un compuesto más rígido y denso como en el talón, para resistir a la fricción. 

El taqueado de la suela es grueso, de alrededor de 3 mm, y lo hemos aprovechado para exprimir las Brooks Glycerin 14 allí por donde hemos podido. En asfalto, por supuesto, donde nos ha dado una estabilidad y un agarre excelentes. Pero también por tierra, pista y zonas grasas donde nos metimos sin muchas expectativas pero conseguimos rodar  sin perder adherencia. Por último, también quisimos darles una oportunidad en la playa. Y a pesar de que la arena no es nuestro terreno preferido, notamos como el SuperDNA se notaba más rígido y nos solventaba cierto grado de inestabilidad propia de la arena.

Upper

Vamos por partes. De entrada, lo que más nos gusta de las Brooks Glycerin 14 es el tacto. Cuando pasamos la mano por el interior de la zapatilla, la notamos muy suave. Nosotros quisimos probarla sin calcetín y no sufrimos rozaduras ni quemazones.

Con el collar pasa más o menos lo mismo: es muy suave y cómodo. De caña no demasiado alta, el collar es desigual, con la zona interior más elevada. Es por eso que nos gusta tanto, porque cuando nos la ponemos no notamos un guiado de la pisada agobiante pero, al mismo tiempo, nos hemos sentido cómodos haciendo tiradas largas confiando en estas pequeñas armas escondidas de las Brooks Glycerin 14.

Más allá de los interiores, el upper se ha modificado ligeramente respecto a su antecesora, las Brooks Glycerin 13. La decimocuarta versión ha apostado por un mesh más poroso que buscaba solucionar precisamente lo que muchos corredores le echaban en cara a las Brooks Glycerin 13: la falta de transpirabilidad. Pues bien, el caso es que lo han intentado pero lamentablemente no han sabido encontrar con el sistema ideal. Cuando las hemos calzado hemos notado como la temperatura de los pies ha subido rápidamente. Incluso llegamos a correr por la playa y acabamos con los pies chorreando pero cuando llegó el momento de secarlas, a pesar de estar a más de 25 grados, tardaron lo suyo. Es una lástima pero la transpirabilidad sigue siendo la asignatura pendiente de las Brooks Glycerin 14.

Por si fuera poco, a base de usarlas, el upper se ha ido deformando de su estado original hasta quedarse arrugado.

El upper viene reforzado en este modelo por el 3D Stretch Print, un conjunto de termosellados que refuerzan el upper y lo hacen más resistente. En el tobillo, una pieza rígida encajona el tobillo y asegura que no se va a mover. Particularmente lo hemos notado un poco agobiante pero es cierto que no nos ha provocado rozaduras ni otros problemas. En esta parte trasera existe una pequeña pieza reflectante para mayor seguridad en rodajes nocturnos.

Horma

El modelo femenino de las Brooks Glycerin 14 tiene una horma más bien estrecha. Como os comentábamos antes, hasta sin atar los cordones el pie tiene poco movimiento.

La zona del retropié es sin duda la más estrecha. Es aquí donde nos hemos sentido algo más encajonados corriendo en ellas. Sin duda, es un buen punto para evitar torceduras y movimientos innecesarios, pero creemos que un poco menos de sujeción hubiera conseguido el mismo efecto.

En cambio, la zona del antepié es la más ancha, dando libertad de movimiento a los dedos, que tienen un cierto juego lateral. Nos preocupaba si esto afectaría en los giros o en terrenos desiguales, pero cuando hemos rodado con ellas precisamente la sujeción del resto de la zapatilla ha hecho que el pie no se moviera. 

En la zona del mediopié el arco es medio, y no se siente intrusivo a la hora de rodar. La plantilla que acompaña las Brooks Glycerin 14 está hecha con un material propio de Brooks, el BioMoGo. Es extremadamente suave y muy agradable de llevar.

En todo caso, la zapatilla acepta el uso de plantillas pero os recomendamos probarlas con ellas precisamente por la estrechez de la horma. Así os aseguráis además de acertar con la talla. 

Dinámica

Hace ya algún tiempo que los de Brooks lanzaron el "claim" que acompaña sus materiales de running: "run happy". Y nos apetecía saber si con las Brooks Glycerin 14 podríamos disfrutar de los rodajes. Pues bien, hay que reconocer que estamos ante una zapatilla que tiene mucho a su favor para recibir buenas críticas. Y es que el trabajo bien hecho tiene recompensa.

Lo que más nos ha gustado de las Brooks Glycerin 14 es ver que todas las tecnologías que han juntado realmente tienen una razón de ser y cumplen una función que se hace efectiva en el momento en el que nos ponemos en marcha con ellas. Por ejemplo, su punto fuerte, el SuperDNA. Es de recibo reconocer que es un sistema de amortiguación realmente equilibrado. Por un lado, aporta una perfecta amortiguación que notamos suave pero a la vez estable. La fuerza del impacto de cada zancada queda perfectamente repartida y nos encanta que el SuperDNA funcione sin sentirlo. Es decir, que no notemos esa sensación de chicle que algunos sistemas tienen. Precisamente también por toda la tecnología que tienen en la suela y la mediasuela, la transición es de lo más agradable. No hay esfuerzo, y la adaptación a las Brooks Glycerin 14 es inmediata, no son agresivas y las notamos cómodas desde el primer minuto.

La comodidad de la transición se hace la protagonista y a pesar de que por su estructura están pensadas para corredores que son más proclives a entrar de talón, siguen dando buena respuesta entrando más de mediopié.

En cuanto al terreno, está claro que las Brooks Glycerin 14 se mueven cómodamente en asfalto, pero ya os dijimos que no se arrugan ante terrenos más irregulares. En pista y zonas grasas tienen buen agarre y la sujeción del pie dentro de la zapatilla es tan efectiva que tampoco hemos sufrido por torceduras. De hecho, el SuperDNA les da un perfil elevado que hace que las irregularidades prácticamente desaparezcan. Por eso son muy versátiles y os aseguramos que las vais a poder aprovechar de lo lindo.

Los termosellados exteriores las convierten en casi un tanque en cuanto a la durabilidad. Es verdad que en el upper se forman arrugas debido a la adaptación al movimiento, pero aparte de eso, el mesh no tiene ni un enganchón, ni un desgarro, ni siquiera se ha dado de sí ninguna de las microperforaciones por el roce con el pie. ¡Nada de nada!    

Conclusión

Cuando nos dieron la posibilidad de probar las Brooks Glycerin 14, sabíamos que íbamos a probar un icono en el segmento de zapatillas de entrenamiento neutras. Por eso no nos sorprendió que, ya desde el primer rodaje, nos sintiéramos cómodos con ellas.

El punto fuerte de las Brooks Glycerin 14 es su mediasuela, que se adapta a cada tipo de zancada y acepta una horquilla de ritmos bastante abierta. Nos hemos sentido cómodos en rodajes suaves pero hemos podido comprobar que el peso no es un lastre si queréis darles algo de vidilla.

Los acabados de esta zapatilla son excelentes. Suavidad y confort es lo que vais a encontrar si os decidís a calzaros las Brooks Glycerin 14. Las costuras y los sellados con base de silicona están cuidados al máximo, con lo que son historia las rozaduras. Además, la durabilidad del upper es impresionante, tan sólo falla por su falta de elasticidad, lo que provoca arrugas que, a medida que vamos haciendo kilómetros, va a dejar nuestras zapatillas marcadas. Nada que interaccione con la comodidad pero sí que es un aspecto que nos gustaría que mejoraran.

Y puestos a ser perfeccionistas, también es mejorable la transpiración del mesh. Las altas temperaturas no invitan a rodar con esta zapatilla porque puede llegar a resultar incómoda esa sensación de humedad que no llega a evacuarse. A tener en cuenta si sois de los que transpiráis mucho.

En todo caso, si estás buscando una zapatilla para sumar quilómetros a ritmos medios- bajos, las Brooks Glycerin 14 son de lo mejor que hemos probado. Con una amortiguación cómoda y estable y una transición de lo más natural, que no te deja clavado. Así que, si eres una corredora de peso medio a alto con una pisada neutra, te garantizamos que no te van a defraudar.

 

PROs y CONtras

PROS:

·  Compuesto Super DNA.

·  Collar muy mullido y agradable

· Tecnología Ideal Pressure Zones. Mejora la transición.

·  Diseño cuidado



CONTRAS:

·  Poca transpirabilidad del mesh

·  Cierta sensación de agobio en el talón.

·  Único elemento reflectante muy pequeño en la zona del tobillo

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoGlycerin 14 - Brooks
Talla US1011
Peso (gramos)228343
Mesh90-
SuelaDelantera100-
SuelaTrasera72-
PerfilTrasero32-

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Glycerin 14 - Brooks
Talla10.08.0
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.07.0
Fit arco9.08.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié6.09.0
Amortiguación talón8.09.0
Amortiguación global7.09.0
Dinámica / Transición de la pisada9.09.0
Respuesta9.07.0
Flexibilidad10.07.0
Soporte talón8.09.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global7.09.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista6.08.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.07.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta5.08.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta8.08.0
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar7.09.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar6.08.0
Sujeción collar9.08.0
Transpirabilidad9.05.0
Impermeabilidad6.04.0
Reflectantes5.07.0
Calidad de materiales y acabados9.09.0
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