SuperCross - Joma

SuperCross - Joma

Publicado hace 304 día(s)

Introducción

Las Joma SuperCross son la nueva apuesta de una de las principales empresas españolas de material deportivo con una fuerte presencia en el mercado internacional gracias, principalmente, al fútbol y fútbol sala. ¿Os acordáis de las botas blancas de Alfonso, el delantero del Real Madrid, allá por los 90? pues eran Joma, la primera marca que diseñó botas de fútbol “en color”. En el mundillo del atletismo, Joma hace unos años ya que patrocina a la RFEA y equipa a todas sus selecciones, aunque todavía no es demasiado habitual ver a los atletas internacionales competir con sus zapatillas, y es que los de Portillo de Toledo se han centrado en desplegar un potente catálogo de zapatillas de gama media caracterizadas por una buena calidad a precios tentadores.

Nos acaban de llegar unas Joma SuperCross que vienen a ocupar el espacio situado entre el modelo insignia de la marca, las Joma Hispalis, de máxima amortiguación, y las Joma Titanium, pensadas para un corredor más ligero, con lo que nos presentan unas zapatillas de entrenamiento para pesos medios-altos que prometen amortiguación y durabilidad por encima de otras características. ¿Cumplirán? ¡Vamos a verlo!

Primeras impresiones

Abrimos la caja y nos encontramos con unas zapatillas de aspecto poderoso y perfil alto. En estas Joma SuperCross los toledanos no han escatimado ni en mediasuela ni en acolchados de lengüeta y collar. Se nos antoja que van a ser cómodas pero un poco pesadas para lo que se estila últimamente (360g en el 43EU que probamos). La sensación es que se ha echado el resto en conseguir un upper de gran calidad, cómodo, suave y con buen ajuste al pie.

Los ojos se nos van enseguida al diseño, desde el punto de vista estético y, como dicen por ahí: “para gustos, colores” pero la verdad es que el gran contraste entre el negro y el amarillo chillón que Joma ha escogido, pese a que consigue dar un giro más moderno a la línea de la marca, no nos ha enamorado, de hecho, nos parece bastante más acertada la llamativa combinación de amarillos y naranja que ofrecen como alternativa en este modelo, pero esto, claro está, no es más que una subjetivísima opinión, y lo que de verdad nos va a interesar es como se comporten sobre el asfalto.

Un detallito que nos ha gustado lo encontramos en la etiqueta, que se convierte en un folleto desplegable con todo el catálogo de Joma en running y trail running, lo que nos permite ubicar perfectamente las Joma SuperCross dentro de la gama de alta amortiguación de la casa toledana. Eso si, para desplegar el folleto sin convertirlo en jirones vas a necesitar una buena dosis de eso que ahora llaman motricidad fina.

Una vez en el pie, el tacto interior es realmente agradable, los generosos acolchados y el forro interior del upper nos hacen sentirnos a gusto con la zapatilla desde el primer minuto, la amortiguación se nos antoja más dura de lo que nos esperábamos y la suela necesita que la domemos para empezar a flexar. ¡Habrá que darles kilómetros!

Mediasuela y amortiguación

En las Joma SuperCross nos encontramos con una mediasuela de perfil alto, desde los 35 mm que les hemos medido en el talón a los 25 mm en la zona de los metatarsos, justo antes de que empiece su zona de despegue, que nos lleva hasta un drop clásico que no debe andar muy lejos de los 10 mm (Joma siempre se ha mostrado un tanto reticente a mostrar este dato) con lo que, al parecer, corredores de pesos medio-altos y talonadores se van a encontrar cómodos con esta zapa.

La mediasuela está compuesta por dos capas de Phylon Blow Up (polímero de la familia del EVA) de diferentes densidades fácilmente identificables a simple vista, puesto que las han montado en distintos colores, amarillo y negro en el modelo que probamos, en lo que, desde Portillo de Toledo han venido a llamar, tecnología Full Dual Pulsor. La capa inferior, la amarilla, mas gruesa y de mayor densidad, está pensada para proporcionar estabilidad y máxima amortiguación, sin olvidar un aceptable retorno de energía en el despegue. Presenta un vaciado central bajo el talón para sumar recorrido a la amortiguación en esta zona y una serie de cortes verticales, que tendrán continuidad en la suela, más acusados en la zona exterior del pie, que facilitan la flexión de la mediasuela y una transición de pisada más suave y natural en un compuesto más rígido de lo que pudiera parecer a primera vista. La segunda capa, la negra, sensiblemente más fina y de menor densidad, nos proporciona un primer contacto más mullido, aunque no se puede llegar a decir que la amortiguación se note, en absoluto, blanda. Este bloque, además, sube hasta casi 1cm por los laterales, más en la zona del talón, menos en el mediopié y la puntera, para envolver mejor el pie y optimizar el ajuste y la estabilidad de la zapatilla.

El Full Dual Pulsor nos lleva a una mediasuela con una muy buena capacidad de absorción de impactos sin notarse en ningún momento demasiado blanda que nos ofrece una transición de pisada progresiva y bastante natural. La flexión principal se produce bajo el mediopié y, aunque se nota algo rígida al inicio, se va haciendo más amable y progresiva al cabo de solo un par de entrenamientos, a partir de aquí, no hemos notado un efecto fatiga que pueda resultar preocupante en cuanto a una posible pérdida de respuesta que, pese a no ser su punto fuerte, no hemos notado en absoluto en los casi 200 km que hemos compartido.

Suela

La suela de las Joma SuperCross se basa en el Sistema Flexo. Está formada por diferentes placas, hemos contado hasta 13, de caucho de alta durabilidad en dos densidades, y otra vez en dos colores, los omnipresentes negro y amarillo de nuestro modelo, que se distribuyen alrededor de las ranuras de flexión colaborando con ello a desarrollar una flexión natural y progresiva del conjunto suela-mediasuela para favorecer una mejor transición y respuesta.

En las SuperCross los toledanos han mantenido el compuesto, caucho Durability, que utilizan habitualmente en las suelas de sus modelos más técnicos que se caracteriza por una gran resistencia a la abrasión, además, se han asegurado el tiro con un generoso grosor de las placas, que rozan los 5mm, de hecho, la suela se mantiene prácticamente impecable después de casi 200km, por lo que le auguramos una excelente longevidad.

El caucho de mayor densidad, dureza y durabilidad, el negro, se sitúa en las zonas de mayor desgaste, a saber, talón y puntera, mientras que las placas amarillas, de un compuesto ligeramente más blando, las localizamos en la diagonal que define la pisada neutra: desde el exterior del retropié hasta el interior de la zona de los metatarsos con lo que van a ayudar a mejorar el agarre durante toda la transición de pisada hasta el momento del despegue.

El taqueado es pequeño y cambia de forma en cada una de las 13 placas para adaptarse a las distintas necesidades de cada zona, nos proporciona un magnífico agarre en seco sobre asfalto y superficies duras, adaptándose perfectamente a terrenos más irregulares. Sobre tierra compacta apenas pierde agarre y tracción y la rigidez transversal del conjunto suela-mediasuela proporciona estabilidad suficiente para llevarlas por pistas más rotas e incluso por senderos no demasiado técnicos, donde el fino taqueado nos va a proporcionar un plus de agarre y tracción que hace de estas Joma SuperCross unas auténticas todoterreno, capaces de adaptarse con solvencia a prácticamente cualquier superficie, eso sí, siempre que no esté mojada, y es que la durabilidad viene asociada a la dureza del caucho y las suelas duras son poco amigas del agua, con lo que tenemos una importante pérdida de adherencia, especialmente sobre piso duro, en cuanto éste empieza a mojarse.

Upper

En el upper de estas Joma SuperCross encontramos la principal innovación tecnológica que la marca española, poco dada a cambios drásticos, ha introducido en este modelo: el corte de hilo, que incorpora fibras de poliéster transpirable que crean un tejido de gran flexibilidad para un conjunto con buen ajuste al pie y muy cómodo. A destacar el forro interior la mitad anterior, de tacto prácticamente sedoso, muy agradable, que invitaría a correr sin calcetines solo dotando de mayor fluidez a su integración con el acolchado posterior, que acaba en una costura demasiado brusca para permitirlo.

Los acolchados son generosos en todo el upper. A la doble capa, malla negra exterior, forro amarillo interior, que queda muy visible en toda la zapatilla gracias al vaciado de la malla, se le une una buena capa de espuma que nos protege de rozaduras en toda la parte posterior del pie, y que se hace muy patente en todo el collar alrededor del tobillo, desde la ojetera al contrafuerte del talón. El acabado interior en esta zona también es de un excelente tacto y comodidad, solo mejorar la unión entre las dos zonas y, como apuntábamos, tendríamos unas zapatillas con las que correr a pelo.

El ajuste se complementa con una serie de tiras de resina termoselladas que refuerzan la ojetera y se unen a la mediasuela a la altura del mediopié y una gran tira de caucho, la que incorpora la “J”, logo de la casa, que, cosida al upper, abraza toda la mitad posterior de la zapatilla, uniendo la ojetera con la mediasuela y el talón.

En la ojetera, de 6 agujeros simétricos, echamos de menos el último ojal para conseguir un ajuste extra en el talón, ahora bien, teniendo en cuenta el porcentaje de corredores que lo utilizan habitualmente, no podemos considerar que sea un problema mayor, además de ser fácil de solucionar en posteriores versiones. Los cordones son semiplanos y rígidos, pecan algo de largos, especialmente si tu pie no es demasiado ancho, aunque ajustan bien y no hemos tenido ningún problema con ellos durante nuestras salidas. El inconveniente que encontramos en esta zona se da cuando, con un pie tirando a estrecho, tenemos que ajustar fuerte los cordones y esto provoca una pequeña arruga en el inicio de la ojetera, justo encima del nacimiento de los dedos, que en principio podría llegar a causar molestias en carrera, aunque el acolchado de la lengüeta, que nace justo debajo, logra evitar que el mal vaya a mayores.

La puntera está bien protegida por la ya clásica elevación final de la última placa de la suela y por toda una pieza de resina termopegada que abraza todo su contorno. Por lo que respecta al talón, la protección es muy escrupulosa, con un contrafuerte de buen tamaño y muy rígido, generosamente acolchado en el interior y el collar, que realmente fija el talón e impide cualquier movimiento lateral, lo que acaba de conformar una magnífica estabilidad, especialmente para corredores que aterrizen con esta parte del pie.

Horma

La horma de las Joma SuperCross es ancha y bastante regular en toda la estructura de la zapatilla en una apuesta por la estabilidad en carrera que no resta prestaciones en cuanto a sujeción. El talón queda bien ajustado y no sufre de desplazamientos laterales durante la marcha gracias a la acción conjunta del contrafuerte del talón y la cuna que forma la mediasuela bajo el pie, el arco no es demasiado pronunciado, lo cual será una ventaja si nuestro pie no tiene demasiado puente o si pretendemos utilizar nuestras propias plantillas y la zona delantera de la zapatilla, donde la horma se ensancha un poco más, deja espacio más que suficiente para que nuestros dedos trabajen con libertad y no nos sintamos angostos en ningún momento. De mediopié hacia atrás, ayudada por el gran acolchado de lengüeta y collar, vamos a encontrarnos siempre con un ajuste excelente y de gran comodidad, de mediopié hacia adelante, nos podemos encontrar con algún problema en caso de tener el pie estrecho y de que esa horma nos resulte demasiado holgada y lleguemos a perder la sensación de sujeción necesaria para correr cómodamente.

La amplitud de la horma y la buena altura del collar hacen de las Joma SuperCross una excelente elección para plantilleros, ya que no se van a encontrar con ningún problema para ajustarles sus plantillas ni ninguna merma de sujección del pie una vez en marcha con ellas. Incluso con plantillas gruesas, como las que hemos utilizado en buena parte de los kilómetros que ha durado este test.

Aunque a simple vista pueden dar la sensación de ser más grandes de lo normal, hemos podido comprobar que el tallaje es del todo estándar, por lo que no será necesario plantearse cambios de número si optamos por estas zapatillas. Quizás el perfil alto de la mediasuela y el grosor de los acolchados sean los responsables de esta percepción inicial errónea.  

Dinámica

Una vez en marcha con las Joma SuperCross empezamos a confirmar algunas de las sensaciones que hemos tenido mirándolas y remirándolas con ellas en la mano. Nos notamos correr bastante altos y muy protegidos de las irregularidades del terreno, esos casi 40 mm que suman suela y mediasuela nos mantienen perfectamente aislados de piedras y baldosas, aún más teniendo en cuenta la dureza del compuesto de la suela, sin que por ello tengamos en ningún momento sensación de pérdida de control ni estabilidad, ya que ahí hacen perfectamente su trabajo la horma ancha, la distribución de pesos, con un centro de gravedad muy bajo, y los ajustes del upper.

La amortiguación, siendo generosa, nos sorprende un poco por su dureza, que no nos acaba de cuadrar con el aspecto exterior de la mediasuela a primera vista, el recorrido no es demasiado amplio, lo cual acaba siendo una ventaja al no perder demasiada energía en el aterrizaje. De hecho la sensación es que el recorrido de la amortiguación va aumentando conforme les das kilómetros, estabilizándose a partir de la segunda o tercera salida, vamos, que tenemos que domesticarlas un poco antes de que nos den su mejor rendimiento.

El drop, que ronda los 10 mm y coincide con lo que percibimos en carrera, junto con la buena amortiguación, las coloca en el segmento clásico de rodadoras aptas para el taloneo siempre que no quieras ir demasiado rápido con ellas, a ritmos por encima de los 5 min/km se desenvuelven perfectamente pero si tratamos de darles mucha caña y acercarnos a los 4 min/km empezamos a notar que su capacidad de respuesta empieza a quedarse corta e incluso notamos su peso en los pies, y es que, aunque en los catálogos de Joma aparezcan como zapatillas ligeras (les asignan 290 g), la verdad es que este no es su punto fuerte, y en el 9,5US que hemos probado, las zapatillas se van hasta los 360 g  sin plantillas, lo que empieza a estar lejos de los pesos de otras zapatillas de entrenamiento. Las Joma SuperCross no están pensadas para series, fartleks u otros entrenamientos de calidad, pero no te van a dejar en la estacada en rodajes largos a ritmos más tranquilos, imprescindibles para mejorar como corredores.

El ajuste, que presumíamos uno de sus puntos fuertes, es excelente, el pie no se mueve dentro de la zapatilla, pese a la anchura de la horma, y los acabados internos y los acolchados nos proporcionan gran comodidad en carrera. El corte de hilo y el sistema 360º de Joma funcionan aquí a la perfección, y justifican el orgullo con el que hablan de ellos desde Portillo de Toledo.

Otro de los puntos fuertes de las Joma SuperCross es su capacidad de adaptarse a gran variedad de terrenos, sin olvidar que están concebidas para el asfalto y tierra compacta, donde rinden al máximo, se comportan a la perfección sobre pistas forestales e incluso las podemos llevar por senderos algo más técnicos respondiendo muy bien tanto en estabilidad como en agarre y tracción, gracias al taqueado de la suela.

Conclusión

Después de casi 200 km corriendo con las Joma SuperCross por asfalto, aceras, carriles bici, superando pasos de peatones mojados e incluso sacándolas de su hábitat natural para llevarlas por pistas forestales y senderos llegamos a la conclusión de que los toledanos de Joma han dado un paso adelante para presentarnos una zapatilla realmente versátil que nos va a dar kilómetros y kilómetros de buenos entrenamientos sobre prácticamente cualquier terreno.

Esperamos la segunda versión de esta nueva línea de Joma para comprobar como han solventado los detalles a mejorar en esta SuperCross. Puliendo la unión de las dos piezas interiores tendríamos un botín inmejorable para correr, si queremos, incluso sin calcetines, dotando de un poquito de elasticidad a los cordones podríamos conseguir un ajuste más dinámico y, ya puestos, añadiendo el ojal extra, acabar de filar el talón. Creemos, pese a todo, que donde hay más margen de mejora es en el peso final de la zapatilla, nos ha quedado claro que la prioridad de los diseñadores de Joma ha estado en la comodidad en carrera y en la durabilidad, pero, si realmente quieren hacerse un hueco y competir con otras zapatillas de entrenamiento en el mercado internacional, es un aspecto a trabajar.

El máximo rendimiento se lo van a sacar corredores de pesos medios-altos que se muevan a ritmos superiores a los 5 min/km y busquen calzado para todo y para no acabárselo. Quizás no saque una matrícula de honor en ningún terreno, pero se mueve sobradamente entre el bien y el notable en prácticamente todos, lo que hace de ella una muy buena elección para iniciarse en el running a un precio muy razonable y sin tener que preocuparse de cambiar de calzado en un buen tiempo.

PROs y CONtras

PROS:

+Durabilidad. Kilómetros y kilómetros sin que la suela se entere.

+Versatilidad. Buena respuesta sobre diferentes terrenos.

+Relación calidad-precio excelente.

+Compatibilidad con plantillas.

CONTRAS:

-Peso alto si las comparamos con otras zapatillas de entrenamiento que, para ser justos, están en otro rango de precios.

-Rigidez y falta de respuesta a ritmos altos.

-Falta de agarre en mojado.

Brooks - Ghost 9

Ghost 9 - Brooks

Publicado hace 206 día(s)

Introducción

La marca americana da siempre esa sensación de no acabar de despegar en Europa. A pesar de una mayor presencia en el patrocinio de carreras y de contar con algún modelo superventas como las Brooks Glycerin, también de Road, o las archiconocidas Brooks Cascadia para Trail Runnning, es, sin embargo, en las zapatillas con soporte dónde posiblemente encontramos el nicho mejor acabado de la marca -quizá del sector-, con esas Brooks Trascend y Brooks Beast que tanto gustan a sus usuarios y a las que pocos modelos de otras marcas, por no decir ninguno, son capaces de hacerles sombra. Hablamos hoy, sin embargo, de una zapatilla que -y parece habitual en Brooks- tiene muchos fans pero que, sin embargo, no acaba tampoco de venderse todo lo que sus cualidades, que son muchas, pudieran invitar a hacernos pensar. Un zapatilla que, cual 'fantasma', pasa desapercibida para muchos. Las Brooks Ghost 9 vienen a ser la hermana pequeña de la famosa Brooks Glycerin y presenta quizá unas características que pueden hacerla más interesante para el gran público que su hermana mayor. Veámoslo.

Primeras impresiones

Las Brooks Ghost 9 entran por los ojos nada más verla. Su corte clásico (con un drop alto) y colores también clásicos (grises y azules con sólo alguna nota de verde lima en el modelo que nos toca analizar) se alejan de la tónica imperante del mercado, más colorista, más flúor, por así decir, más... llamativa, en definitiva. No obstante, estas Brooks Ghost 9 tienen algo de belleza natural y clásica, casi de modelo retro, que la hace, sin embargo, muy atractiva. Su aspecto, siguiendo esa línea clásica que mencionamos, transmite sensación de robustez, de cierto peso. La marca habla, sin embargo, de unos sorprendentes 260 gr. (307 gr, en la talla 9,5), por debajo, por tanto, de los míticos 300 gr. que hace años diferenciaban, "grosso modo", a zapatillas mixtas de zapatillas de entreno. En cualquier caso, sorprende su peso que imaginábamos mayor al verla.

Estas Brooks Ghost 9  calzan fácil y se ajustan fácilmente. Unos cordones planos y que corren aún más fácil ayudan a ello. Comodidad absoluta. Al paso se perciben blandas; No, no es la palabra correcta. Digamos 'esponjosas'. Exacto. Parece que vayamos sobre una espuma que absorbe y recupera forma con el movimiento del pie y el cambio de peso de una zona a otra. Interesante concepto el de la amortiguación adaptativa de Brooks. Luego hablaremos en profundidad del BioMoGo DNA que incorporan las Brooks Ghost 9 para garantizar comodidad y reactividad. En definitiva y a falta de salir con ellas, las Brooks Ghost 9 nos gustan, ¡y mucho!.

Mediasuela y amortiguación

Amortiguación personalizada. Eso es lo que ofrecen estas Brooks Ghost 9 con su BioMoGo DNA. Una amortiguación que dice adaptarse a nuestro peso, ritmo y superficie sobre la que estemos corriendo. ¿Y cómo se consigue eso? Mediante lo que se denomina un material no newtoniano. Vale, paréntesis aquí. Para los que, como servidor, suspendían ciencias aclararé un pelín más. No newtoniano, es decir, un material que se adapta a la fuerza específica que se aplica sobre él y que dependerá, precisamente, de nuestro peso, ritmo y superficie. ¿Lo váis cogiendo?. A menor velocidad y presión resulta más esponjosa pero, por el contrario, a mayor velocidad y, por tanto, a mayor presión ejercida en el momento de impacto del pie, el BioMoGo DNA de estas Brooks Ghost 9 se 'endurece', por así decir, para ofrecer mejor respuesta.

Digamos que su amortiguación ni es demasiado blanda, ni tiene demasiado recorrido; tampoco resulta excesivamente firme, y en las tiradas más largas tampoco tendremos sensación de requerir de un plus de amortiguación en la zona delantera (algo que quizá los corredores más pesados y/o menos dotados técnicamente suelen percibir en algunos modelos). Quizá, por todo ello, lo que mejor define su comportamiento es, simplemente, equilibrio. Ese tacto esponjoso a ritmos más lentos pero algo más firme a ritmos vivos, esa transición fluida y su flexibilidad progresiva y que otorga al movimiento de carrera mucha naturalidad, nos ofrece unas zapatillas que son magníficas para las tiradas largas pues el pie, en todo momento, se siente cómodo, descansado, por así decir. La verdad es que la fase de recepción es muy suave, y silenciosa, y eso, cuando se trata de entrenar cierto volumen, es muy de agradecer.

Brooks es además una compañia con inquietudes medioambientales, y su compuesto BioMoGo DNA es biodegradable. Según asegura la compañía, en 20 o 22 años se descompone (en lugar de los 1.000 que podría requerir una mediasuela de EVA convencional). Interesante.

Suela

La suela de las Brooks Ghost 9 no presenta grandes cambios, quizá por la sencilla razón de que no eran necesarios. Si algo ofrece la suela de las Brooks es durabilidad, y en esta versión 9 sigue siendo así. Para ello cuenta con el Blown Rubber en antepié y mediopié, una goma de gran durabilidad pero que le otorga también flexibilidad y capacidad de respuesta. Sabedores de que no todos los corredores gozan de una depurada técnica, Brooks sitúa en los puntos que más se desgastan el HPR Plus, que le aporta en esos 'puntos calientes', básicamente la zona del talón, un extra anti abrasivo y de resistencia. Y lo cierto es que lo consiguen pues, tras dos meses de pruebas, la suela apenas presenta desgaste, ni siquiera en la zona del talón dónde habitualmente, y dado que un servidor es un gran taconeador (pues es arte talonear como uno lo hace), suelen aparecer las primeras muestras de desgaste.

El comportamiento de estas Brooks Ghost 9 es estupendo en todo tipo de superficie y situación. Y nos gusta mucho su transición suave y silenciosa. El dibujo de la suela presenta un aspecto multitaqueado (toda esa serie de cuadraditos) que agarra muy bien en cualquier superficie, aunque, evidentemente, es en asfalto o tierra dónde resulta perfecta. No obstante, como decimos, ese multitaqueado se desenvuelve bien en cualquier situación y no tenemos quejas ni bajo lluvia (muy buen comportamiento, la verdad), ni sobre césped, adoquines, acera, carril bici, etc. Bien, muy bien, en todos ellos. Paso firme y seguro en todo momento; Sin sustos. De hecho nos ha gustado tanto su comportamiento que nos hemos atrevido a realizar algún Trail muy pistero, muy "light", y el resultado ha sido fenomenal.

La flexibilidad es un punto en el que las Brooks Ghost 9 cumplen bien. No es un aspecto en el que destaquen pero digamos que, a primera vista, y precisamente por ese corte clásico y aspecto robusto, intuíamos que podía ser su punto débil. Error. Su flexibilidad está bien estudiada y resulta muy progresiva y, sin tener una gran cantidad, resulta muy natural; sin alardes pero sin carencias. Cuenta con unas estrías de flexión en el antepié en forma de cruz (Brooks las denomina Omega Flex Grooves) que ayudan a obtener esa flexión natural y progresiva y cuenta también con un surco central, situado de mediopié a talón, que reparte un poco las presiones del pie y mejora un poco la flexibilidad torsional. El resultado, como decimos, es muy natural. Al trote son una auténtica delicia pero es que además, al apretarlas un "pelín" en busca de velocidad, comprobamos que siguen ofreciendo un movimiento muy natural, sin impedimentos, presiones o limitaciones de ningún tipo a nuestros queridos pies.

Upper

El upper de las Brooks Ghost 9 quizá sea el punto que más se ha trabajado con respecto de la versión precedente. Fabricado en lo que la marca norteamericana denomina "enginieered mesh", está concebido para crear zonas más abiertas y transpirables y otras más tupidas que ayudan a ofrecer un mayor soporte al pie allí donde resulte preciso. Para ello presenta una doble capa, con una externa más abierta pensada para garantizar una mayor entrada de aire y mejorar así la transpirabilidad así como también ayudar a reducir el peso de la zapatilla; y una capa interna más tupida que garantiza mayor sujeción y protección en zonas clave. De esta manera, Brooks huye de las tiras que presentaba por toda su superficie el modelo anterior y se consigue así también un aspecto del upper más limpio, más elegante. En cualquier caso, lo que es 'impepinable' es que la zapatilla tiene un tacto súper agradable en el interior. Sólo es preciso introducir la mano en su interior para percibir las bondades de su tacto: ni costuras, ni elementos que puedan generar un mínimo roce. Un gran trabajo el que han hecho en estas Brooks Ghost 9.

En carrera el upper es una maravilla. Ya hemos mencionado el magnífico acabado interior, muy agradable al tacto y que resulta muy confortable a pesar de que sumemos y sumemos kilómetros. La doble capa nos hizo pensar inicialmente que podían resultar algo calurosas llegado el verano pero tras algunos entrenos con temperaturas ya cercanas a las veraniegas, no hemos tenido sensación de calor o agobio en ningún momento. Creo sinceramente que las Brooks Ghost 9 han mejorado mucho este aspecto con respecto al modelo precedente, especialmente en la zona del lateral del mediopié, dónde ha ganado mucho en transpirabilidad. 

En la zona de los cordones y lengüeta observamos varias cosas. Los ojales son planos y los cordones son ligeramente elásticos e igualmente planos; Debo decir que los cordones me encantan pues, ese punto mínimo de elasticidad evita que pierdan tensión o se desgasten, y tienen además la medida perfecta (especialmente si sóis de utilizar el último ojal). También presentan un pequeño pasador a un lado de la lengüeta (otras marcas la sitúan de forma centrada), que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace. A destacar también que está muy acolchada para ofrecer una mayor protección.

El collar de estas Brooks Ghost 9 es magnífico, así de simple. Con un acolchado generoso y muy, muy suave (al tacto parece un microforro -repito- muy, muy suave, casi como terciopelo), que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

Las Brooks Ghost 9 son unas zapatillas muy cómodas y quién sea habitual usuario de ellas sabe de qué hablamos. No obstante, conviene realizar una advertencia. Probar medio número más no es nada desdeñable. Quién suscribe calza un 43 o 9,5 US, justo la talla que me llegó para analizar. No obstante, el pie derecho, que en mi caso es el más largo de los dos (y el que en mi caso conviene tener en cuenta al probar unas zapatillas nuevas antes de adquirirlas; -y tened en cuenta que TODO el mundo tiene uno más largo que el otro. Conviene saber cuál-), rozaba ligeramente con la zona interior de la puntera y, claro, con el pasar de los kilómetros, resultaba muy molesto. "Mal empezamos", pensé, y más tratándose de unas zapatillas para hacer 'trillones' de kilómetros. Debo decir que duró, pues eso, unos 30-40 kilómetros, como si de unos zapatos nuevos a los que hay que 'domar' primero se tratase, y, desde entonces, perfectas. Lo comento, no obstante, porque medio número más evita el problema y no generaría, dado el buen ajuste global de la zapatilla, ningún problema. Aquí cada cual.  

Dicho esto, la horma de estas Brooks Ghost 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié) y también seguro y sujeto. Quizá la zona del antepie, a pesar de su amplitud es la que resulta más pegada al pie. De ahí nuevamente lo de probar medio número más.

El arco de la zapatilla es ligeramente más marcado que la media. Se nota especialmente las primeras veces que las calzas, luego te olvidas. No obstante es poco probable que de problemas pues está bien situado y cumple más con la función de que el pie no se deslice hacia adelante. En cualquier caso, quienes sufran de ampollas en la zona o presenten un arco del pie bajo, deberían tenerlo en cuenta.

Dinámica

En movimiento las Brooks Ghost 9 se pueden definir como unas tremendas devoradoras de kilómetros, auténticas 'glotonas'. Resulta muy fácil dejarse llevar por un ritmo tranquilo y disfrutar del puro ejercicio sin pensar en nada más que en el camino a recorrer. No obstante, tienen herramientas para sacarles velocidad si queremos. Aunque para ello se requiere de cierta concentración, por así decir. Me explico. Esa maravillosa sensación de comodidad, de rodar fácil, que transmiten, son también su peor enemigo, pues salir de esa zona de "confort" que ofrecen, de ese ensimismamiento, requiere, como digo, cierta concentración. En las primeras salidas con estas Brooks Ghost 9, me costó romper con ese paso fácil y cómodo. Uno disfruta tanto de ese rodar cómodo que se deja llevar (y vencer) por él. Las tiradas largas a ritmos de 'percherón' (o 'a paso jubilao', como decía un viejo profesor de educación física de mi infancia) resultan hasta placenteras y, de hecho, al principio tuve la estúpida sensación de que iba a ser difícil ponerlas por debajo de 4:15 min./Km. Nuevo error. Y ojo, que no digo que las Brooks Ghost 9 sean un cuchillo, pues no es así. Son unas rodadoras incansables, pero lo cierto es que, como muchas otras zapatillas, puedes ir cómodo a ritmos altos en momentos puntuales. Nos hemos puesto con ellas a ritmos de 3:50 (puntualmente), y bajado (también puntualmente; de hecho muy puntualmente, pues uno no es un galgo precisamente) a 3:20-3:30, y bien, muy bien. La flexibilidad progresiva y bien lograda que ofrecen, esa transición suave y buena estabilidad, su capacidad para ofrecer mayor respuesta a ritmos elevados, hace que, a pesar de ser unas "trotonas", cumplan perfectamente cuando se requiere un plus de velocidad.

En cuanto a sensaciones, ya hemos dicho que se trata de una zapatilla de corte clásico, pérfiles altos y un drop alto (12mm.). No obstante, no se percibe así. Su amplitud y buena estabilidad le proporcionan un apoyo muy bueno y no tendremos en ningún momento sensación de correr en las "alturas", por así decir. Eso sí, aíslan bastante del suelo y eso, que ya es cuestión muy personal, habrá a quién le encante y a quién no. En cualquier caso, lo cierto es que las Brooks Ghost 9 lo filtran todo y es difícil diferenciar cuando cambias de superficie porque la mediasuela no deja pasar nada.

Todo ese conjunto de virtudes hacen de las Brooks Ghost 9 unas zapatillas muy completas. Viven a la sombra de las Brooks Glycerin, su hermana mayor y tope de gama de la marca en materia de amortiguación, pero se antojan más versátiles. La tendencia del corredor popular que busca protección para afrontar sus maratones y medias maratones, es mirar siempre los tope de gama y obviar "zapatillones" como estas Brooks Ghost 9, que ofrecen gran estabilidad, gran amortiguación también, pero con un tacto y equilibrio más logrado. Sin olvidar el menor peso de la zapatilla respecto de su hermana mayor que, no obstante, no le impide lidiar con los corredores más pesados. 

Conclusión

Las Brooks Ghost 9 son una auténtica navaja suiza, unas zapatillas tanto para competiciones a ritmo elevado como para sesiones de entrenamiento de cierto volumen. Esa quizá sea la gran baza que ofrecen frente a su hermana mayor, pues, salvo corredores de mucho peso, no me parece que las Brooks Glycerin puedan ofrecernos más, ni mejor. Apta para todo corredor, tanto principiante como experimentado, y para pesos medios y altos, resultan, en definitiva muy versátiles y duraderas.



 

PROs y CONtras

PROs:

- Su acabado denota calidad por los cuatro costados.

- Muy buen ajuste.

- Una transición muy suave.

- Ese tacto blando y agradable al impactar a baja velocidad y respondón cuando le apretamos.

- Amplio rango de uso tanto por peso del corredor como por ritmo.



CONTRAs:

- Cierta estética clasicona, que, no obstante, puede gustar a más de uno (como un servidor).

- Cierta sensación de que cuesta arrancar con ellas.

- Ese período de aclimatación que hubiera evitado medio número más.



VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSuperCross - JomaGhost 9 - Brooks
Talla US8.59
Talla US9.5