Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 330 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Brooks - Adrenaline GTS 17

Adrenaline GTS 17 - Brooks

Publicado hace 76 día(s)

Introducción

La adrenalina es una de las coses que más nos gusta del deporte, sobretodo del deporte extremo, no sabemos si la gente de Brooks se basó en ese concepto para denominar estas Brooks Adrenaline GTS 17. Zapatillas catalogadas dentro de su gama “Cushion”, donde el nombre habla por sí solo. Básicamente lo que buscan estas Brooks Adrenaline GTS 17, es amortiguación agradable y, en este caso, estabilidad. Podríamos decir que son unas zapatillas un peldaño por debajo de las Brooks Transcend 4 o, si hablamos de neutras, por debajo de las Brooks Glycerin 14.

Por si no lo sabéis, el nombre Brooks tiene una historia romántica. El fundador de la marca americana, Morris Goldenberg, denomino la marca a través del apellido de soltera de su mujer, Bruchs. Así que, es de esperar, que estas Brooks Adrenaline GTS 17 nos transmitan ese amor intrínseco de la marca, veremos…

 

Primeras impresiones

La verdad es que cuando ves unas Brooks, siempre nos aportan estructura, historia, confort, tecnologías… aunque, debemos decir que los diseños nunca acaban de ser del todo llamativos o actuales. Es el caso de estas Brooks Adrenaline GTS 17, unas zapatillas que no destacan expresamente por el diseño llamativo. Está claro, que, si os gustan las líneas más clásicas y las combinaciones de azul, os encantarán estas Brooks Adrenaline GTS 17. Dejando los temas subjetivos de diseño a un lado, estas Adrenaline se presentan con un chasis (upper) renovado, algo más reforzado que el modelo anterior, cosa que tienen lógica si hablamos de zapatillas de soporte. La mediasuela sigue muy continuista a la versión 16, suponemos que sigue igual porque va genial, suposiciones de momento…

na vez en el pie, las Brooks Adrenaline GTS 17 nos recuerdan mucho a toda la línea Cushion de Brooks, sensaciones muy agradables en el primer “fit”. El DNA trabaja a la perfección, como mínimo en las primeras impresiones. Si que notamos estabilidad en cada paso, pero también lo hacíamos con las Brooks Glycerin 14, así que veremos que tienen que demostrar estas Adrenaline GTS 17.

Mediasuela y amortiguación

Muchas cosas que contar sobre la mediasuela de 12 mm de drop de estas Brooks Adrenaline GTS 17, intentaremos hacerlo ameno y asimilable ¡no siempre es fácil! El compuesto protagonista es el BioMoGo DNA, un tipo de material no newtoniano ¿Qué quiere decir eso? Si te lo enseñan, no te lo crees… Y es que trabaja de una manera “anti natural”, como más fuerte y reactivo impactamos con el suelo, más duro y reactivo se vuelve, es decir, el compuesto se endurece. En cambio, cuando el impacto es más suave y progresivo, el compuesto deja penetrar la energía para ser dispersada. ¿Lo habéis entendido? ¡Esperamos que sí! Esto se traduce en adaptación en carrera… Si queremos apretar las zapatillas, ellas se ponen más rígidas por tanto más reactivas, en cambio, si salimos a rodar a ritmos superiores a 4:30 – 5 min/km, se vuelven mucho más dóciles, más amables.

Por otro lado, no nos podemos olvidar de la cara interior de estas Brooks Adrenaline GTS 17 ¿Tres colores? A simple vista, ya podemos ver que son zapatillas de soporte, pero… ¿Por qué han jugado con tres colores? Pues bien, esto es lo que Brooks denomina PDRB (Progressive Diagonal Roll Bar). Básicamente, consiste en tres compuestos unidos con tres densidades diferenciadas. El primero, el más blando, el BioMoGo DNA el cual recubre la mayor parte de la mediasuela y es el primer paso de este sistema de soporte. El segundo, una doble densidad (en amarillo), también visible en la zona de la suela. Por último, en color azul oscuro, una triple densidad. De esta manera conseguimos un soporte, pero progresivo, diferente a lo que estábamos acostumbrados en otros modelos donde pasábamos del compuesto blando al duro de golpe.  En carrera se hace muy agradable y el equilibrio entre amortiguación estabilidad se nota en cada paso. El PDBR es agradable, incluso para gente neutra, prácticamente no se nota, sólo ayuda a estabilizar la pisada, sobretodo entrando de talón. Mediasuela de 10, que ya habíamos testeado en otras ocasiones… ¿Estarán las otras partes al mismo nivel?

 

Suela

La verdad es que la suela de estas Brooks Adrenaline GTS 17, queda muy bien diferenciada entre dos compuestos, el amarillo y el negro ¡Fácil verdad! Al tacto, ya se denota una diferencia de dureza. El compuesto negro, situado en el talón, es bastante más duro que el amarillo, situado en el mediopié e antepié. Empezaremos por el negro, el cual la gente de Brooks denomina HPR, al fin y al cabo, es un material más resistente a la abrasión. Es por eso, que lo han implantado en la zona del talón, para esa gente que impacte directamente con el talón, una gran mayoría de nosotros. Por otro lado, el color amarillo, es un blown rubber (caucho insuflado) que hará las funciones de agarre y propulsión, es por eso que es algo más blando. Después de 6 semanas con ellas y más de 200 km, debemos decir que la parte en amarillo, sobretodo en la puntera, ha sufrido bastante desgaste, algo más de lo esperado en un ¼ de su teórica vida. Por último, nos gustaría comentar el FLEXTRA, es una zona algo más densa de caucho, especialmente situada para evitar la pronación del pie, es decir, afecta directamente a la estabilidad de estas Brooks Adrenaline GTS 17, no solo eso, sino que también ayuda a la flexión natural del pie.

Si hablamos de agarre, no nos podemos quejar, la verdad es que está por encima de la media en todas las superficies, llegando a ir bastante correctamente por zonas de pista o caminos poco técnicos. En mojado, también ha respondido bastante bien, tampoco podemos decir que la hayamos probado mucho, debido a los días de verano que nos hemos encontrado.



 

Upper

Una de las partes que más se ha mejorado de estas Brooks Adrenaline GTS 17, es el corte superior (upper). Gracias, sobretodo, a unos tendones, algo más rígidos que recorren toda la zapatilla. De esta manera, enlazan la parte del empeine con el talón y los ojales, un esqueleto creado a base de termo sellados que realmente funciona a las mil maravillas. Sujeta el pie en los 360º y te da seguridad en cada pisada. Ya llevamos tiempo analizando las zapatillas con soporte y, si bien es cierto que la mediasuela siempre se ve afectada, los uppers muchas veces quedan descompensados. Suponemos que será por eso que han querido reforzar, aún más, el upper de estas Brooks Adrenaline GTS 17. Lo que, si debemos comentar, a modo de crítica, es que uno de esos tendones (Foto) el más próximo a la puntera, nos ha creado molestias los primeros días, incluso alguna ampolla. Si sois de los de juanete o de pie ancho, ir con cuidado en esa zona.

Por todo lo demás, la parte superior de la zapatilla funciona a la perfección, con una zona del antepié más porosa y fresca, mucho mejor que las Brooks Glycerin 13 (que tuve la oportunidad de probar). La durabilidad ha sido correcta, en los termo sellados hemos detectado el desgaste de la pintura de esas zonas, cosa que da un aspecto difuminado poco atractivo.

Horma

La horma de las Brooks Adrenaline GTS 17, es bastante universal. No es como las “típicas” zapatillas de entrenamiento con hormas enormes para pies anchos. En este caso mantienen bastante el equilibrio. Además, en esta versión, al reforzar la zona del upper, han ganado en ajuste y sujeción en la zona media. Los dedos sí que tienen más libertad en la zona del antepié, cosa que se agradece con el paso de los kilómetros.

Los acabados interiores de estas Brooks Adrenaline GTS 17, son de gran calidad y en ningún momento hemos tenido discusiones con costuras ni materiales mal acabados. Solo hay un punto crítico, que ya hemos comentado en el punto del upper, los tendones más próximos a la puntera, pueden llegar a crear molestias a gente con juanetes o con esa zona algo más ancha.

 

Dinámica

Después de tener experiencia en modelos de Brooks, tanto neutros como con soporte. Debemos decir que las Brooks Adrenaline GTS 17 son unas zapatillas aptas para todos, de hecho, en USA a este tipo de calzado le suelen decir algo así como “go-to”, expresión que se podría traducir como “Cálzatelas y corre”. Con eso, queremos decir que es difícil fallar con estas Brooks Adrenaline GTS 17 ya que tienen todo lo necesario en una zapatilla de entrenamiento, tanto para gente neutra como gente pronadora. Una zapatilla que tienen una buena amortiguación, amplia, generosa, blanda y, a le vez, bastante adaptativa gracias al BioMoGo DNA, el cual tienen un comportamiento más que bueno a ritmos tranquilos (5 min/km) y muy correcto a ritmos algo más alegres (4:15 min/km). Además, en esta versión han mejorado la suavidad en la transición, siendo una zapatilla que funciona mejor entrando de talón que de antepié, ya que ella misma ha sido creada para esa tipología de corredores. En parte por el soporte en la zona media del pie que te deja entrever que es una zapatilla “talonera”. Por cierto, el PDRB (tecnología de soporte) es realmente agradable, apta para gente que requiera de un extra de estabilidad y de guiado en la pisada, no es necesario ser pronador para sentirse cómodo con estas Brooks Adrenaline GTS 17.

Su rendimiento en entrenamientos es excelente, son las zapatillas que todo corredor le gustaría tener para sumar kilómetros sin tener que adaptarse a ellas. Además, debemos decir que nos han parecido bastante más dinámicas que sus hermanas Brooks Glycerin 14 o las Brooks Transcend 3. Permiten ritmos más alegres y las sensaciones son más dinámicas, más fluidas… Sin duda, una buena opción para tiradas largas y competiciones largas.

 

Conclusión

Las conclusiones que sacamos de estas Brooks Adrenaline GTS 17, es que son unas zapatillas muy fáciles, de adaptación rápida y sencilla. Además, es el típico modelo que no vas a fallar. Unas zapatillas aptas para un abanico de ritmos amplios, desde 5:30 - 6:00 min/km hasta 4:00 min/km, aunque donde se encuentra más cómodas es dentro del rango 4:30 - 5:30 min/km. La mediasuela de BioMoGo DNA nos ha gustado mucho, con ese juego adaptativo que ya habíamos probado en otros modelos. Cuando salimos a rodar tranquilos, la zapatilla se vuelve más dócil, más blanda, absorbe mejor el impacto y de una manera más progresiva, en cambio, si salimos hacer unas series, la zapatilla se vuelve de sensaciones más firmes y reactivas. 

Si tuviéramos que recomendar estas Brooks Adrenaline GTS 17, diríamos que es una muy buena zapatilla de entrenamiento para corredores de peso medio - elevado y de pisada neutra o pronadora. Defendemos la idea que… quizá no es solo para pronadores, quizá es para gente que necesita unas zapatillas más estables, que guie un poco más la pisada. Una muy buena opción para entrenamientos de ritmos medios y distancias medias – largas. Seguramente, las Brooks Adrenaline GTS 17, serían una buena arma para maratones entre 3:45 y 3:15.

PROs y CONtras

PROS:

- Adaptabilidad mediasuela.

- Amortiguación suave y amplia.

- Upper fresco.

- Transición muy agradable.

- Estabilidad general de las zapatillas.

- Gran abanico de ritmos.

- Agarre en diferentes superfícies



CONTRAS:

- Tendones upper pueden causar molestias.

- Desgaste prematuro de la suela.

- Desgaste pintura upper.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningAdrenaline GTS 17 - Brooks
Talla US1013
Talla US13