Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 332 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Adidas - Ultra Boost ST

Ultra Boost ST - Adidas

Publicado hace 254 día(s)

Introducción

Las Adidas Ultra Boost ST que se lanzaron en el último trimestre de 2015 no son sólo “las Adidas Ultra Boost para pronadores” o “la segunda versión de las Adidas Ultra Boost” sino que representan mucho más en el ecosistema zapateril.

Son la continuación de la apuesta que hizo Adidas por este modelo que lanzó en 2014 acompañado del eslogan “la mejor zapatilla de la historia” e incluyendo un conjunto de tecnologías novedosas y rompedoras: mediasuela 100% Boost, upper tipo PrimeKnit, suela Stretch Web, ... Muchos se tomaron al pie de la letra ese “la mejor” y se mofaron de ella pero fueron un éxito y los números le han dado la razón a los alemanes.

Pero, desde nuestro punto de vista, las Adidas Ultra Boost ST son la enésima confirmación de que Adidas no va tan perdida y errante como algunos quieren hacer creer a la vista de algunos de sus últimos modelos de zapatillas. En el último par de años, ya no es sólo la revolución del Boost sino que también están remodelando por completo la parte del upper, con materiales y tecnologías completamente nuevas. Y, es más, a nivel de diseño ya no sabemos cómo llamarlo porque tanto en la parte visual como en la funcional lo han puesto patas arriba, algo que le está granjeando fans y detractores casi a partes iguales.

En ROADRUNNIGReview probamos a fondo las primeras Adidas Ultra Boost, asistimos al lanzamiento de las Adidas Ultra Boost ST (del que, por cierto, salimos con unas zapatillas personalizadas con nuestro nombre grabado) y fue tal la expectación que nos generó en el primer acercamiento que hemos estado en un sin vivir hasta que no las hemos tenido al alcance de nuestros pies para tratar de exprimirlas a tope y conocer hasta el último de sus detalles.

¿Qué tal se conjugarán los términos amortiguación, 100% Boost, Estabilidad, Dinámica, Flexibilidad, ... en estas Adidas Ultra Boost ST? ¿Habrán solucionado además los puntos flojos que tenía la primera versión?

 

Primeras impresiones

Las Adidas Ultra Boost ST son un portento tecnológico y lo saben explotar porque tienen muchísimo estilo y te enamoran desde el momento en el que las tienes en tus manos por primera vez.

Actualmente es difícil tratar un tema relacionado con Adidas y el running y que el Boost no sea uno de los personajes principales pero creemos que la gente comete un error al simplificar las zapatillas únicamente al compuesto en sí ya que eso les hace olvidarse de cosas tan importantes o más.

Teníamos toneladas de información y referencias de las Adidas Ultra Boost ST y ya teníamos las Adidas Ultra Boost así que estábamos ansiosos porque nos llegaran para la prueba con lo que las desempaquetamos como posesos y nos quedamos muy gratamente sorprendidos al verlas porque rápidamente pudimos corroborar que todo lo que se decía de las evoluciones estaba ahí patente.

Se mantiene el gran bloque de Boost en la mediasuela, los tacos de la suela se han aplanado, la flexibilidad no ha disminuido ni un ápice, se ha relajado la pieza rígida del mediopié, el contrafuerte también se ha modificado y aparenta ser algo más práctico, el upper ha cambiado por completo y aparenta ser aún mejor, cordones mucho más prácticos, ...

Por supuesto, todo ello, conservando lo que nos gustó de las primeras o esa es la sensación que nos da la primera calzada en casa (pasó menos de un minuto desde que abrimos la caja hasta que teníamos una puesta en el pie)

Aun así, en esta primera batida sobre las Adidas Ulta Boost ST nos surgen unas cuantas dudas en cuanto al ajuste del collar que, aunque cómodo, quizá en un poco laxo o abierto de más, el ajuste fino del atado, que quizá queda un poco bajo, ...

No obstante, lo que mayor intriga nos genera es el tema de la estabilidad porque las sensaciones son rarísimas, como si la zapatilla estuviera inclinada hacia el exterior y nos echara el pie hacia fuera, sobre todo en la zona del talón. Esto, unido a la cantidad de opiniones diferentes que habíamos ido leyendo sobre el soporte de las Adidas Ultra Boost ST (unos decían que corrigen mucho, otros que apenas se nota, unos cuantos lo alababan por su adaptabilidad, ...) no hace sino incitarnos más aún a probarlas para tratar de resolver el enigma por nosotros mismos y tener así nuestra propia opinión, basada en nuestra experiencia.

Así que, dicho y hecho, fuera zapatilla (había que ir a trabajar) y directa a la mochila para estrenarla esa misma tarde corriendo con ella. Sí, a porta gayola, directamente a entrenar con ellas sin haberlas rodado previamente, nos jugamos el órdago por más que digamos siempre que no se debe hacer así pero, ¿acaso no están hechas las reglas para romperlas?

 

Mediasuela y amortiguación

“Mediasuela de las Adidas Ultra Boost ST” y “100% Boost” van unidos de la mano porque es el único modelo de running que tiene este porcentaje de Boost. Siendo puristas y “de ciencias” no es realmente así porque tienen una pieza plástica en la cara interna del talón.

Es únicamente una especie de “placa” adherida al borde, no excesivamente gruesa y no tenemos las especificaciones de su composición, aunque su tacto es como asiliconado. Dicen que no aporta apenas nada de cara al soporte (se lo hemos oído a fuentes bastante reputadas) pero nos negamos a pensar que sea así porque, si en muchas zapatillas se nota el efecto del simple diseño del borde utilizando el mismo polímero de la mediasuela, ¿cómo no se va a notar, por poco que sea, el efecto de una pieza como ésa?

Es más, si no influyeran los bordes, ¿para qué le han dado el diseño escalonado a los de las Adidas Ultra Boost ST? Si os fijáis, veréis que va abriéndose a medida que nos acercamos a la suela.

En apariencia, la mediasuela es análoga a la de las Adidas Ultra Boost pero si las vemos una al lado de la otra observamos cambios significativos y, amén de la inclusión de esta placa vemos que son más altas en global, tienen menos drop, ... pero, sobre todo, lo que más llama la atención es la diferencia entre la altura de la cara interior y exterior, mucho mayor en la primera y que nos confirma que esas primeras sensaciones que tuvimos de que se nos iba el pie hacia fuera eran reales.

No es que el pie quede inclinado sino que la cara interior tiene un mayor soporte que la cara exterior. La ventaja de este diseño y de que se realice con el propio compuesto de la mediasuela es que el soporte no es nada agresivo ni molesto sino que se adapta muy bien a lo que podamos necesitas. Los que sean neutros y no lo necesiten no se van a sentir agobiados y, quien prone en exceso, encontrará una oposición progresiva que en lugar de parar en seco el movimiento, sentirá simplemente cómo se opone, cómo le reduce el giro del pie hacia dentro.

Aquí nos surge una duda: ¿qué pasaría si en lugar de 100% Boost se pusiera una especie de cuna del estilo de la que tienen las Energy Boost? ¿Se mejoraría ese soporte y estabilidad general de la zapatilla? Ahí dejamos la pregunta para Adidas, a ver si en algunas futuras Adidas Ultra Boost ST la adoptan porque creemos que sería muy interesante.

El tacto del Boost es muy blandito, casi demasiado si no fuera por lo rápido que recupera la forma y la fuerza con la que lo hace que es lo que además le da esa gran capacidad de respuesta que tanto nos gusta a casi todos. En el talón se nota especialmente y, por la apariencia, podríamos pensar que son muy altas pero nuestra medición nos ha dado que el talón está a unos 23 milímetros (29 milímetros si consideramos los seis milímetros de la plantilla). El drop es de ocho milímetros por lo que el antepié baja hasta los 15 milímetros, alturas ambas en la media, más bien tirando hacia la parte baja. Esto hace que cuadren las sensaciones que transmiten en marcha con los números porque, en el apartado visual, nos engañan por completo, aparentando ser mucho más altas, más torponas y con menos contacto con el suelo. Ya hablaremos de ello en el apartado de la dinámica.

La capacidad de amortiguación de las Adidas Ultra Boost ST es inmensa (los seis milímetros de la plantilla tienen mucho que decir también en esto), unas de las zapatillas más confortables que nos podemos calzar porque no hace falta ir corriendo para sentirla y lo bueno es que, cuando corres con ellas, no las notas excesivamente chiclosas sino que rebotan con mucha energía. Eso sí, como seas de los que talonean a lo bestia, si no tienes una transición de la pisada decente, te vas a ir quedando clavado en cada inicio de pisada, muy cómodo, eso sí, pero frenado.

Hay mucha diferencia entre el tacto que se nota en talón y en puntera, donde es algo más equilibrado, menos exagerado y creemos que es consecuencia no sólo de la diferencia de grosor sino también de la diferencia en la densidad del Boost que, teóricamente, no se ha puesto uniforme en toda la mediasuela (nuestras mediciones caseras van en esa línea).

Esta cantidad ingente de amortiguación de las Adidas Ultra Boost ST sería un fiasco y un despropósito de inestabilidad si no hubiera algo que controlara un poco la flexión y la torsión y hete ahí que aparece el mítico Torsion en el mediopié. No es el clásico al que estamos acostumbrados de una pieza con brazos que se alargan hacia adelante o atrás sino que es una pieza que trabaja en las tres dimensiones (en la versión anterior decían que era 3D). Lo vemos en el “agujero” que hay en el centro del mediopié, como hundido (más en la parte trasera que delantera) y, aunque no se vea de primeras, vemos que lanzar un brazo hacia delante (justo hasta el final del arco) y otro hacia atrás (empieza prácticamente en el inicio del talón), ambos hacia la cara interior. No hace una resistencia exagerada, pero sí se nota y, de hecho, parece increíble que él solito sea capaz de modificar hasta ese punto la flexión y torsión. Hasta pasado el mediopié no doblan apenas y no es fácil enrollarlas en el eje longitudinal, sobre todo, si se intentan girar hacia dentro, como haríamos al probar en exceso con ellas.

 

Suela

La suela de las Adidas Ultra Boost ST es la zona que más ha evolucionado y no sólo corrige todos los defectos que se le pusieron a la primera versión sino que la han puesto a la altura del resto de partes de la zapatilla.

Sigue basada en lo que Adidas denomina Stretch Web por si similitud visual con una red. El material es todo caucho Continental por lo que se han ventilado de un plumazo los dos problemas que tenían en la primera versión: durabilidad de la suela y agarre en mojado.

Obviamente, esto no se ha conseguido sólo con el cambio de compuesto porque el que tenían no era malo sino que, ahora, los puntos donde se cruzan las líneas de la suela, ya no son puntiagudos sino aplanados y sobredimensionados con forma de círculo por lo que hay mucho más contacto. Es más, esos círculos varían sus formas y dimensiones según la zona. Por ejemplo, en la cada interior y en la zona de los metatarsos son mayores. Además, los agujeros también varían su tamaño, siendo menores en esas zonas donde hay más apoyo.

Si alguien piensa que la suela va a durar poco porque es muy finita es que no ha usado nunca unas Adidas con suela Continental porque la durabilidad es muy grande y, es más, aunque se llegara a gastar, el Boost es capaz de aguantar tanto o más.

Una de las ventajas de ser tan finita, además de la reducción del peso es que no afecta a la flexibilidad de las Adidas Ultra Boost ST lo que les permite adaptarse muy bien a los movimientos del pie y al firme que se pisa, sea éste irregular o no.

Hablando del agarre, podemos decir que se han pasado al otro extremo y, si antes fallaban en cuanto había un poco de agua y corríamos por suelo liso, ahora agarran hasta en loseta de acera mojada. ¡Chapó por Adidas, buena reacción!

Todo lo que sea ir por duro, genial, están en su salsa y si se sacan fuera, mientra sea durete y tipo tierra compacta o similar, van muy bien, pero si se ablanda el terreno, se complica un poco la cosa porque se suma lo blando del suelo más lo blando de la amortiguación y pierden mucha respuesta.

Sólo rompe la armonía el Torsion del que ya hemos hablado en el apartado de la mediasuela y, como curiosidad, en la zona del talón, hay un amago de “aleta” que presentan algunas de sus hermanas y que en el caso de las Adidas Ultra Boost ST, apenas llega a asomar a pesar de que sí se ha mantenido el biselado.

 

Upper

El upper de las Ultra Boost ST es raro por su apariencia, sobre todo en la zona del talón, pero si lo "miras con los pies", que no tienes ojos, es bellísimo por lo cómodo que es.

Se ha conseguido un ajuste excelente que sigue siendo del estilo de los que van pegados al pie pero sin agobiar lo más mínimo, dejando incluso cierta sensación de libertad.

El tacto es impresionante, comodísimo y es de los que mejor ratio comodidad y suavidad vs ajuste tiene. Pocos uppers son capaces de tener ese tacto y sin necesidad de estructuras exteriores conseguir el ajuste y sujeción que consiguen las Ultra Boost ST que, salvo la pieza del mediopié y el contrafuerte, no necesitan nada más.

El upper está confeccionado con la tecnología PrimeKnit que permite elaborarlo con una única pieza ya que es posible ir variando la densidad del hilo y el tipo de entramado según sea necesario.

De este modo, podemos ver una puntera muy densa (que además se ha recubierto con un plástico termopegado), una zona de los dedos mucho más abierta y con un pelín de elasticidad y una zona intermedia entre antepié y mediopié con elasticidad en transversal para permitir una fácil flexión y adaptación además de liberar de tensiones a los juanetes.

Se adaptan a cualquier tipo de pie, sea fino o ancho, permiten la expansión de los dedos, transpira muy bien y resiste genial a las rozaduras así que ¿upper perfecto? Bueno, eso no existe pero sí que se merece un sobresaliente elato, eso es innegable.

En la zona media también han mejorado mucho con una nueva pieza plásticas que sale desde bastante atrás y que en una única pieza forma los tres ojales centrales (de los 5+6 que tiene). Nos ha parecido curioso que fuera una pieza en lugar de estar separada o, al menos, vaciada para permitir un poco de adaptación pero hemos estado cacharreando con ella en parado además de en marcha y no tenemos la más mínima queja. Además, al empezar desde tan atrás, no dan el problema que generan a veces estas piezas como se ha visto en recientes modelos de otras marcas que incorporan este tipo de solución.

En el talón, se sigue la misma filosofía del ?contrafuerte partido? que sujeta al talón por los laterales, pero se ha diseñado para evitar algunos problemas reportados y ahora es bastante blandito aunque cumple perfectamente su función.

El collar sigue siendo muy bajito pero con una especie de protuberancia para el aquiles que lo cubre hasta bastante arriba. No tenemos conocimiento de problemas con esa pestaña porque es muy suave y preformada, pero no terminamos de verle el sentido y seríamos partidarios de subirla menos y, en cambio, aumentar un poco la altura del collar en los laterales.

La lengüeta es tipo botín hasta la mitad más o menos, muy estrechita y hay que colocarla con cuidado porque los bordes pueden quedar ligeramente doblados hacia dentro.

El acolchado en collar y lengüeta es medio, medio durete en el primero y blandito en la segunda, suficiente para proteger y dar cierta sensación de confort sin que se conviertan en algo incómodo con el paso de los kilómetros.

Los cordones son planos, también cambiados respecto al modelo anterior y que ya no se desatan. Como queja, que son cortos y no permiten usar el ojal adicional.

Para concluir este apartado, auque no se vean explícitamente los reflectantes, sí que tienen cierto brillo cuando se las ilumina y la lengüeta del aquiles brilla con algo más de fuerza. No son súper pero cumplen su función.

Y, bueno, aunque lo mencionamos de pasada en los apartados iniciales, ¿qué nos decís de la posibilidad de personalizarlas poniendo el nombre en la pieza del mediopié? No sabemos si se sigue haciendo en las tiendas especializadas, pero es un detalle de caché y sibaritismo como no habías visto en bastante tiempo porque el grabado con láser te lo hacen en el momento.

Horma

Aunque las Ultra Boost ST siguen manteniendo su carácter especial en el apartado del upper y la horma, curiosamente, en esta segunda versión se acercan bastante a lo que podría ser una horma estándar.

La sensación de ajuste está presente continuamente y la sujeción es excelente en el mediopié y antepié pero eso no quita para que se sienta cierta amplitud y que no tengamos agobio. De hecho, en el tobillo es probable que pase al contrario y que quien guste de ir con el tobillo muy sujeto las note demasiado laxas.

En el interior no se marca demasiado el arco debido a la mediasuela y lo que podamos notar es simplemente por el ajuste del upper, sobre todo, por la pieza plástica del exterior. Sin embargo, la plantilla sí se curva bastante al final para darle una buena dinámica.

En principio, de cara al tallaje mantendríamos la talla USA habitual, salvo que la que tengáis como referencia ya os quede muy ajustada o si vais a usarlas con calcetines muy gordos, en cuyo caso a lo mejor viene bien que probéis sensaciones con media talla más.

Los que tengáis plantillas personalizadas probadlas bien primero, más que por la talla y las dimensiones interiores,, por la zona del talón donde es posible que el pie os quede un poco más elevado de la cuenta y os haga perder una buena sujeción.

Ah, y un aviso para navegantes: ni se os ocurra ponerlas y quitarlas sin desatar, que os veo venir porque con el collar elástico tan abierto y la gran lengüeta del aquiles, es tentador hacerlo. Llevad cuidado que os estamos vigilando y, como nos enteremos de que lo hacéis así, os caneamos porque hacer eso no tiene perdón de Dios. Hemos dicho y quien avisa no es traidor.

Dinámica

Las Ultra Boost ST son unas de las zapatillas con "más amortiguación" del mercado, no por cantidad, sino por la que se percibe porque es mucha y muy blandita. Sin embargo, gracias a las propiedades del Boost, eso no las hace ser trotonas sino todo lo contrario y, aunque no sean agresivas, dan para ir ligerito si se tira de antepié donde la reducción del grosor permite obtener mucho rebote y llevar una pisada bastante eficiente.

Son más ágiles de lo que pensábamos al calzárnoslas (es impresionante lo que amortigua el talón cuando andas con ellas) y al ver lo que marcó la báscula que fue nada menos que 322 gramos para el 8.5 USA de la prueba (en catálogo la marcan 346 gramos al 9 USA. Nos parece un peso fuera de lugar y, sinceramente, no sabemos de dónde sale y ojalá las pongan a dieta y le quiten 30-40 gramos para ponerlas en la "franja de los 300", donde se mueven las de referencia de su segmento.

La percepción que se tiene con las Ultra Boost ST en parado, andando o corriendo impactando con el talón y corriendo más bien de mediopié o antepié es casi como la noche y el día. En el primer caso vas sobre las nubes, con mucha amortiguación y con mucho recorrido, notas lo que comentábamos de que el pie se va hacia fuera, etc. Sin embargo, yendo ligerito y con una pisada un poco más eficiente aprovechas totalmente el rebote, sientes lo bien que se adaptan al terreno, su buena flexibilidad, ? ganan muchísimo y pasan a ser unas zapatillas relativamente ágiles. De hecho, hasta se te olvida esa cifra del peso y parecen mucho más ligeras.

Con esa técnica "buenecilla", se nos antojan unas zapatillas para meter kilómetros hasta acabar con las carreteras porque la comodidad es muy grande y no nos vamos a ver lastrados en los momentos en los que le pisemos el acelerador. Si somos un poco más torpones, como también hemos comentado al hablar de la mediasuela, nos pensaríamos el adquirirlas porque esa sensación de frenado o de quedarnos clavados al talonear no nos parece buena, amén de que puede incitar a la hiperextensión de la rodilla y eso no es bueno para nuestra articulación.

Ahora que ya agarran bien en todas las superficies y hasta en mojado, nos parecen geniales como zapatillas para competiciones de media o larga distancia para los que ruedan entre 4'/km y 4'15"/km. Sí, sí, para ti que andas dudando entre mixtas o entrenamiento para esa maratón entre 2h50' y 3:15' son ideales y no te la juegas con unas mixtas.

También pueden estar bien como segundas zapatillas para quienes tengan una tanqueta rodadora y quieran algo un poquito más ágil pero sin irse a unas mixtas.
En cuanto a los pesos, por debajo no hay límite porque quien se ha encargado de machacarlas no llega a los 60 kg y las ha movido perfectamente y diríamos que hasta por encima de los 80 kg aguantan bien.

Y, ¿qué hay de la pronación? Pues para los neutros sin problemas, probadores leves ídem y si hablamos de pronaciones medias o fuertes ya depende de la necesidad de soporte que tengamos. Lo que tenemos claro es que no son unas zapatillas para quien necesite mucho soporte por más que se promocionen como "pronadoras para corredores de peso". Es más, creemos que su público objetivo puede estar más bien en el segmento de los pronadores leves o en el de los neutro que puedan necesitar algo de soporte en determinados momentos o épocas del año.

Conclusión

Las Ultra Boost ST han nacido con dos objetivos claros: ser las primeras 100% Boost con soporte y corregir los fallitos que se cometieron con las primeras Ultra Boost.

Ambas cosas las han conseguido sobradamente y a Adidas le han salido unas zapatillas que, dentro de sus peculiaridades (p. ej. no a todo el mundo le irá bien el collar que tienen) rayan un nivel altísimo en todos los apartados.

La expectación y morbo que levantan en la mayoría de la gente es por el tirón que tiene el Boost y por el deseo que genera su alto precio, que las convierte casi en un objeto de deseo pero, lejos de ser un bluf, realmente son unas zapatillas que podrían marcar la pauta a seguir en muchos aspectos.

El ajuste que consiguen es excelente, la transición de la pisada una delicia, la combinación de un talón híper amortiguado con un antepié con mucha respuesta es sorprendente, el tacto del upper es impecable y suavísimo, ? ¿seguimos?

Si no te las has calzado nunca, no dejes de hacerlo cuando las tengas a tu alcance y no te dejes llevar por las sensaciones iniciales, trata de correr un poco con ella, auque sólo sea simulado y ya verás cómo cambia la cosa: pasan de buenas a buenísimas o, mejor aún de "bah" a "ooohhhh".

Creemos que ha sido una buena reacción de Adidas, que ha sabido ver la amenaza de que una familia como la Ultra Boost quedara lastrada para siempre por los fallitos de durabilidad y agarre en mojado de la suela de la primera versión y, con estas Ultra Boost ST, no sólo lo ha corregido, sino que han dado un golpe de autoridad y han presentado un modelo tremendamente competitivo, candidato a seguir dando mucho que hablar.

Y, bueno, nosotros ya hemos dado nuestra opinión, ahora es cosa vuestra y de vuestros pies. ¿Os animáis a contarnos vuestra experiencia con las Ultra Boost ST?

PROs y CONtras

PROs:
- Ajuste excelente.
- Mucha amortiguación en talón con mucha respuesta en antepié.
- Soporte medio pero nada intrusivo.
- Dinámica muy ágil.
- Agarre muy bueno.

CONtras:
- Precio elevado.
- Muy pesadas.
- Collar un tanto laxo y demasiado bajo.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningUltra Boost ST - Adidas
Talla US108.5
Talla US13