Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 325 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Adidas - Tempo 8

Tempo 8 - Adidas

Publicado hace 127 día(s)

Introducción

Nos llegan a revisión en las oficinas de ROADRUNNINGReview, la nueva versión de las Adidas Adizero Tempo 8, una zapatilla mixta muy parecida en cuanto a concepto, a las Adidas Boston 5 que ya analizamos en Roadrunningreview, pero con la particularidad de incorporar el Stableframe de Adidas para proporcionar un extra de soporte en la pisada. De sobras es sabido, que el catálogo de Adidas es uno de los más extensos y completos dentro del universo del Road Running. Las Adidas Adizero Tempo 8, vienen a cubrir un hueco que muy pocas marcas han creído necesario cubrir. Se trata de un modelo de zapatillas considerado mixto, y pensado para realizar con ellos entrenamientos a ritmos rápidos, series y competiciones, con el plus añadido de contar con el inconfundible soporte de Adidas, el Stableframe. Cuando llega el caluroso verano, a veces cuesta salir a entrenar y exprimir-se, pero la cosa cambia cuando te presentas al cuartel general de RRR y te preguntan si te apetece probar la renovada versión de las Adidas Adizero Tempo 8. Sin pensárnoslo, ni un sólo momento, sabemos que toca alargar unas semanas los entrenamientos de ritmos rápidos y series, pero como dice el refranero popular... sarna con gusto, no pica! No se hable más, a machacarlas como bien se merecen!

Primeras impresiones

Cuando las recibimos en nuestras manos en la redacción de ROADRUNNINGReview, lo primero que nos sorprende es su diseño y colorido de marcado carácter veraniego. El diseño nos sorprende porque nos recuerda enormemente a sus hermanas “casi” gemelas Adidas Boston 5, y es que, si no nos fijamos bien en la mediasuela por su cara interna y observamos la placa “stableframe” podría parecernos una copia exacta de las Boston 5.

Estas Adidas Adizero Tempo 8, nos llegan en un atrevido color de difícil definición. Adidas lo considera Rojo, pero según la luminosidad y de como le afecten los rayos del sol, a veces parecen rojas, naranja o hasta rosadas... en cualquier caso, os podemos asegurar que no vais a pasar desapercibidos con ellas puestas en vuestros pies. Lo único que rompe con la monocromía de estas zapatillas es el “blanco Boost” de la mediasuela y el negro del interior del collar a la altura del tobillo. Jugando con ellas en nuestras manos, ya las percibimos ligeras, y la báscula oficial en nuestras oficinas nos confirma que tan solo 253 es el peso de estas Adidas Adizero Tempo 8 en talla 42 2/3EU. Hacemos las típicas pruebas de flexibilidad con ambas manos y percibimos un punto de flexión muy marcado a la altura del metatarso y una reactividad un punto por encima de otros modelos que han pasado por nuestras manos. Veremos si esta reactividad se percibe igual en nuestros pies cuando les pidamos ritmos rápidos. La flexibilidad de la zapatilla tiene dos comportamientos muy marcados, extremadamente flexible en la zona de los dedos de los pies y metatarsos, en cambio, bastante más rígida en la zona del retropié. Una vez introducimos el pie en ellas, la sensación es la misma que la de toda la gama de zapatillas rápidas de Adidas, ajuste increíble y gran sujeción del pie sobre la zapatilla. La horma más bien estrecha, contribuye a que la sensación sea la de llevar un guante puesto en nuestros pies. La sensación de buen Fit, junto con la ligereza que se transmite a los pies hacen que salgamos de la redacción con ellas puestas, paso ligero y ganas de realizar el primer entrenamiento con ellas!

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de estas Adidas Adizero Tempo 8 está realizado, como no podía ser de otra manera, con el omnipresente y exitoso Boost de Adidas. En esta ocasión la proporción elegida ha sido del 55%, mientras que el resto de la suela se ha confiado a una espuma EVA y al Stableframe de Adidas visible en la cara interna de la mediasuela. En la parte media de la zapatilla y embutido dentro de las partículas del BOOST, encontramos otro de los iconos de las zapatillas Adidas, se trata de la placa de plástico Torsion System, que es la encargada de facilitar la impulsión y el cambio de pesos de la zona posterior a la anterior de la zapatilla. También es la encargada de dotar a zona media y posterior de la zapatilla de la rigidez suficiente para que el pie apoye correctamente en todo momento. El compuesto BOOST, ya lo habíamos probado en otros modelos de Adidas que han pasado por nuestros pies... Aun así, no deja de sorprendernos la buena capacidad de amortiguación de la que es capaz. En este caso en concreto y aunque el perfil medio-bajo de la zapatilla pueda indicarnos lo contrario, hemos notado en cada pisada una correcta y más que suficiente amortiguación, eso sí, siempre que los ritmos sean vivos y alegres. Según el catálogo de Adidas el perfil de estas Adidas Adizero Tempo 8 es de 10mm, aunque en la práctica y sobre el terreno tenemos la percepción de que el drop es menor. Quizás el rocker tan acentuado en la parte delantera o la facilidad con la que se realiza el cambio de pesos de la zona media a punta de los dedos nos lleva a engaño.

Suela

Cuando una cosa realmente funciona, no merece la pena cambiarla. Esto es lo que deben pensar la gente de Adidasn con estas Adidas Adizero Tempo 8, porque esta suela es exactamente igual que la de las Adidas Boston 5. A nosotros nos parece genial, porque su comportamiento y durabilidad son excelentes! La alianza que ya hace años une Adidas con la casa de neumáticos Continental funciona a la perfección. En este caso, Contintental es la encargada de dotar a la zapatilla de buen agarre y tracción, mientras que Adidas y su compuesto Adiwear se encarga de dar durabilidad a la suela, protegiendo las zonas de mayor impacto o estrés mecánico. La suela de estas Adidas Adizero Tempo 8, tan solo recubre las partes imprescindibles de los bajos de nuestras zapatillas, así pues quedan al descubierto la placa de plástico Torsion System y parte del BOOST utilizado en la mediasuela. Este técnica busca claramente aligerar peso de la zapatilla, pero por contra deja expuesto parte del alma de la misma. Así que, desaconsejamos salir a correr con ellas por senderos y caminos, ya que las piedras dañaran parte de la mediasuela, acortando la vida útil de la zapatilla.

Upper

El Upper de estas Adidas Adizero Tempo 8, está realizado en gran medida por una malla altamente transpirable que nos ha permitido afrontar entrenamientos de gran intensidad durante el caluroso mes de Julio, sin que nuestros pies lleguen a sobre calentarse en exceso. Durante nuestros rodajes más largos e intensos hemos incluso remojado levemente nuestros pies, para mayor refrigeración, y hemos constatado que a los pocos kms y gracias a la elevada ventilación que proporcionan las Adidas Adizero Tempo 8, nuestros pies ya volvían a estar completamente secos.

Por este motivo y por los buenos acabados interiores, quizás un poco más pulidos que los de sus hermanas Adidas Boston 5, pueden tratarse de unas zapatillas aptas para muchos triatletas. Aunque, en este caso el hecho de tener 8 pares de ojales para realizar el atado y que los cordones no sean los más rápidos de atar y de ajustar que hemos probado, puede que sea su punto negativo para los reyes de las transiciones. Hay que destacar el buen trabajo que ha realizado la gente de Adidas en la zona posterior de la zapatilla, consiguiendo en un modelo con un peso muy contenido un talón con una robustez y ajuste propio de zapatillas de con un peso más elevado. En marcha y sobretodo a ritmos rápidos, a veces se hecha en falta en ciertos modelos, una mayor sujeción del talón, no nos ha sucedido esto con las Adidas Adizero Tempo 8, con las que notamos el pie perfectamente fijado desde el primer kilómetro, hasta el último sea cual sea la distancia que recorramos. La buena sujeción del talón viene directamente complementada con una excelente sujeción en la zona media del pie, gracias a los tirantes que forman las tres barras de Adidas, que consiguen retener y fijar el pie a la perfección, dándonos seguridad y confianza en cada una de nuestras zancadas. Otro de los puntos destacables y que más nos han gustado en el upper de estas Adidas Adizero Tempo 8, ha sido la lengüeta que goza de un grosor mínimo en su parte más baja, mientras que en la zona superior la han engrosado un poco para hacerla más cómoda. La misma lengüeta se ha cosido a los laterales de la zapatilla, con lo que es prácticamente imposible que se mueva de su sitio en carrera.

Horma

Tal y como estamos acostumbrados en la gama de zapatillas Rápidas de Adidas, como pueden ser las Adidas Adizero Adios 3, o en las Adidas Boston 5, la horma en estas Adidas Adizero Tempo 8 es marcadamente estrecha. Consiguen con ello una fijación excelente del pie con respecto a la zapatilla, permitiendo una reducida libertad de movimientos en los dedos de los pies.

Aun y siendo la horma estrecha, el arco plantar es bastante marcado, en cierta medida, debido a una plantilla que acentúa la fisionomía del pie. Se trata de una plantilla que envuelve el talón del pie, ofreciéndonos un plus de fijación y de comodidad en la zona trasera del pie. Aunque somos conscientes que esta estrechez en la horma puede llegar a incomodar a los que no estén acostumbrados a ello, nosotros lo consideramos imprescindible si lo que buscamos en nuestros entrenamientos de ritmos más elevados, son sensaciones de transmisión de energía y de reactividad en cada pisada.

Dinámica

Estas Adidas Adizero Tempo 8, aun tratarse de una zapatilla claramente enfocada y orientada a los entrenamientos más rápidos y a la competición, goza de ciertas concesiones a la comodidad y el confort de todo aquel que las utilice. No queremos decir con esto que se trate de un modelo polivalente en toda regla, al contrario, se trata de un modelo pensado para ir rápido o muy rápido, pero aun y así, no nos parece una zapatilla espartana, como pueden ser otros modelos pensados para los mismos objetivos. Nuestra experiencia con las Adidas Adizero Tempo 8, ha sido muy positiva. Pero esto no es ninguna novedad tratándose de un modelo de la casa alemana. Lo que hemos percibido con estas zapatilas se acerca mucho a las sensaciones de cualquier modelo voladora, reactivas y eléctricas pero con un plus de comodidad que se agradece cuando la fatiga hace acto de presencia. Nos ha recordado muchísimo, y de hecho, gozan de muchas similitudes con las Adidas Boston 5, pero con el añadido del control de pisada que encontramos en forma de Stableframe en la zona del metatarso. Bajo nuestro punto de vista este Stableframe situado en la zona delantera de la mediasuela es la clave de estas zapatillas, aunque creemos que su efecto se hace cada vez más efectivo con el paso de los kilómetros, cuando la fatiga hace acto de presencia y la dificultad por mantener los ritmos altos de carrera empiezan a hacer mella en nuestra técnica de carrera. Es en los últimos kilómetros de los agotadores rodajes a ritmos altos, en las últimas series de aquellos entrenamientos interminables, en los últimos parciales de aquella carrera que se nos atraganta es cuando percibiremos la ayuda que nos proporciona el StableFrame. Las Adidas Adizero Tempo 8 las hemos utilizado en rodajes a ritmos vivo, siempre por debajo de 4'00/km donde nos han permitido mantener un ritmo vivo durante largas distancias. En las sesiones de cambio de ritmo y de series largas (de 1km a 3km) siempre por de bajo de 3'45”/km, es donde mejor se han comportado las zapatillas, mostrándose reactivas y dinámicas en cada una de nuestras zancadas y ayudándonos a mantener una correcta técnica de carrera cuando el cansancio hace acto de presencia. Las Adidas Adizero Tempo 8 se han convertido en pocas semanas en aquel tipo de zapatillas que cuando te las estás atando antes de salir a entrenar, ya te vas mentalizando para sufrir de una bonita y dura sesión de running!

Conclusión

No nos equivocamos si afirmamos que Adidas es de las marcas que gozan de un catálogo más extenso y equilibrado dentro del mundo del running. El hecho de tener una gama de modelos tan extensa y variada hace que a veces algunos modelos se solapen en cuanto a prestaciones y objetivos. En el caso de estas Adidas Adizero Tempo 8, le hemos encontrado multitud de parecidos y similitudes con sus hermanas Adidas Boston 5. Aun y así, su hecho diferenciador, el Stableframe nos ha convencido y ha permitido alargar y mantener nuestra técnica de carrera durante más kilómetros.

Más bien indicadas para corredores ligeros o de peso medio (hasta 75kg), que busquen un ligero soporte de la pronación en sus zapatillas rápidas. Bajo nuestro punto de vista, las Adidas Adizero Tempo 8 pueden dar más de un día de gloria a todos aquellos corredores que decidan ponerse un dorsal con ellas en cualquier tipo de carrera desde los 10 km, hasta el maratón, siempre que se haga a ritmos claramente por debajo de 4:00/km y hasta ritmos por debajo de 3:20/km. Por encima o por debajo de estos ritmos deberemos buscar en el mismo catálogo de Adidas modelos más específicos para estas velocidades.

PROs y CONtras

PROS

+ Buena amortiguación y comportamiento del BOOST

+ Excelente transpirabilidad

+ Control de pisada

+ Buena relación peso-prestaciones



CONTRAS

+ Un solo color a elegir

+ Ajuste de los cordones laborioso

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningTempo 8 - Adidas
Talla US109
Talla US13