Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 332 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Adidas - Sequence 9

Sequence 9 - Adidas

Publicado hace 93 día(s)

Introducción

Habíamos oído que la nueva edición de las Adidas Sequence 9 presentaba bastantes cambios y no podíamos quedarnos sin probarlas. Por eso tan pronto como pudimos, nos hicimos con un par para hacerles unos cuantos kilómetros. No es para menos, ya que estamos hablando de las zapatillas de entrenamiento con soporte para pronadores más famosas de la marca Alemana, al ser el primer modelo que combina soporte de pronación y la tecnología boost. Por ello, cuando llegaron a nuestras manos estábamos ansiosos de calzárnoslas y notar sus sensaciones bajo nuestros pies.

Como no podía ser de otro modo las Adidas Sequence 9, incorporan el exitoso sistema de amortiguación Boost de la casa alemana, que como ya es conocido consiste en un conjunto de pequeñas cápsulas esféricas de tetrapoliurietano expandido (TPU) que, además de amortiguar generan una energía que nos impulsa en cada una de las pisadas, y que mantiene sus propiedades durante cientos de kilómetros y en condiciones extremas de temperatura. Aunque en esta ocasión la marca alemana ha eliminado la denominación Boost del nombre de la zapatilla, afortunadamente mantiene este sistema de amortiguación en las Adidas Sequence 9.  

Además, se han introducido elementos de soporte y ajuste con los que intentar que las Adidas Sequence 9 sean unas zapatillas estables y equilibradas.

Muy interesados en el resultado final de esta combinación, salimos con ellas a correr y a hacer kilómetros. Estábamos seguros que con estas zapatillas en nuestro pies el calor del verano no iba a poder con nosotros. 

Primeras impresiones

Las Adidas Sequence 9 son unas zapatillas que impresionan por sus formas y especialmente por la sensación de solidez que dan a primera vista. Es una zapatilla muy robusta y eso se nota en todos los aspectos. Su peso así lo evidencia (324 gramos en el número 9 USA). Además, las líneas sobrias a las que nos tiene acostumbrada la marca alemana abundan más todavía en esa sensación.

En lo primero que nos fijamos, como no, es el boost de su mediasuela, aparece bajo una capa de EVA combinada de diferentes maneras. Además, también nos llaman la atención algunos elementos de plástico. La buena disposición de tantos elementos en un espacio tan reducido nos hacen pensar que el diseño de las Adidas Sequence 9 ha sido estudiado al milímetros. Y es que como luego diremos, se ha conseguido un grado de estabilidad y refuerzo tan elevado que casi podríamos decir que nos encontramos con unas zapatillas multideporte o al menos muy versátiles. De hecho su apariencia exterior, unida a la gama de colores, no es la habituación de una zapatilla de running.

Una vez en los pies todas estas sensaciones se confirman. Pisada amable como consecuencia del Boost y una buena sensación de soporte. Se ajustan al pie como un guante y el tacto interior es muy agradable. La sensación de comodidad de las Adidas Sequence 9 es total.  Ahora sólo falta confirmar todo lo anterior sobre el terreno.  A correr se ha dicho…!!!

Mediasuela y amortiguación

Antes que nada, debemos decir, que nos encontramos ante unas zapatillas con un diseño y una geometría muy avanzados. Se han tenido en cuenta muchos detalles para conseguir que las Adidas Sequence 9 sean unas zapatillas eficientes contra la pronación y a la vez agradables con los pies. El truco, en realidad, es dar soporte sin que se note y eso es lo que parece que hacen las Adidas Sequence 9.

La media suela de las Adidas Sequence 9 la podríamos dividir en tres partes: Amortiguación, con la tecnología Boost; soporte, con el denominado StableFrame compuesto de EVA; y reactividad, con el Torsion System. La combinación de estos tres elementos, de una forma minuciosamente estudiada proporcionar a la Adidas Sequence 9 más estabilidad, control y energía en la pisada desde el talón a la puntera.

El boost le proporciona amortiguación, pero en este caso al estar estratégicamente combinado bajo la capa del StableFrame compuesta de EVA no tiene tanto recorrido como en otros modelo de la marca, con lo que tenemos más sensación de control y una pisada más agradable. Todo ello se completa con un Torsion System específico y peculiar para esta zapatilla ya que además de cubrir el arco del pie, se prolonga en la cara interna hacia el talón.

A diferencia de lo que sucede en otras zapatillas de soporte, en este caso la tecnologia de soporte (StableFrame), se establece en el mediopié, en lugar de del talón. Por el contrario, el Torsion System no se limita a situarse en la zona del arco, como en otras marcas, sino que se extiende por toda la zona interna de la zapatilla hasta el talón donde se eleva verticalmente para dar consistencia a la parte interna de éste. Extraña combinación, pero con muy buen resultado según hemos podido comprobar.

El sistema de corrección de la pisada es muy efectivo y apenas se percibe. Es decir, un corredor neutro podría llegar a pensar que está llevando una zapatillas neutras. En este sentido el resultado eficiencia-comodidad de la Adidas Sequence 9 es excepcional. 

Suela

La suela de las Adidas Sequence 9 mantiene el concepto Stretch Web que tanto éxito ha tenido en las Adidas Ultra Boost, con un caucho del fabricante alemán de neumáticos Continental. Las propiedades de este material son realmente buenas, ya que dan a las Adidas Sequence 9 agarre, durabilidad y flexibilidad.

Su geometría ayuda tanto a la flexibilidad como a aligerar el peso de las zapatillas. Creemos que Adidas ha conseguido una buena combinación entre el boost y Continental.

En el mediopié las Adidas Supernova Sequence 9 poseen un contacto continuado con el suelo en la zona interna, donde el Torsion System queda protegido por el caucho, mientras que en la zona externa éste queda al descubierto. Parece evidente que la zona interior debe estar más protegida, ak estar pensadas para pronadores. Pero, si hay que destacar algo de la suela de las Adidas Sequence 9 es su durabilidad y resistencia. Como cuando encontramos un producto interesante intentamos llevarlo al extremo, hicimos un par de salidas con las Adidas Sequence 9 por caminos de tierra con algunos tramos muy técnicos, y para nuestra sorpresa no sólo obtuvimos muy buenos resultados en cuanto a agarre y estabilidad, sino que la suela se mantuvo intacta, incluso en las partes en las que el boost queda al descubierto apenas se apreciaron evidencias de un uso tan agresivo. La única pega, es que la pieza de TPU del Torsion System, queda algo mermada a la que empezamos a negociar con piedras.

Por el contrario, la suela pierde demasiada tracción en mojado. De hecho ante las afirmaciones de la marca acerca de su buen agarre en mojado, durante el test hicimos varias pruebas tanto el suelos húmedos, mojados y con diferentes tipos de pavimentos, y a decir verdad, en pavimento o asfalto poco rugoso y mojado (no húmedo) no supimos verle la diferencia frente a cualquier otra zapatilla de running. La pérdida de tracción en esas condiciones es manifiesta e incluso en según qué circunstancias más evidente que en otras zapatillas que no se atribuyen ese tipo de propiedades.    

 

Upper

El upper de las Adidas Sequence está compuesto de malla técnica con refuerzos termosellados y plásticos. La malla resulta bastante consistente con lo que refuerza la sensación de solidez del resto de la zapatilla y pese a que parece muy tupida la ventilación que permite es bastante aceptable.

En la parte delantera, el upper de las Adidas Sequence 9 posee una gran pieza protectora de la puntera, termosellada y bastante alta, la cual se combina con tiras termoselladas más finas que une esta pieza con el sistema de cordones. En la parte media, los paneles laterales del upper también hacen funciones de refuerzo, se ha aprovechado las tres bandas del logo de la marca, de un material más rígido, para reforzar esa zona. Además, se ha ideado un mecanismo de refuerzo en la cara interna en la que el logo de Adidas queda superpuesto mediante una tira añadida y que se ajusta al empeine al apretar los cordones. 

El ajuste del talón también es muy bueno, jugando con dos piezas de plástico a modo de contrafuertes laterales en esa zona que ayudan a encajar perfectamente el pie en esa zona y evitar desviaciones. En las Adidas Sequence 9 llama la atención la asimetría de estos contrafuertes, en los que la parte más protegida, como no podía ser de otro modo, es la cara interna del tobillo. 

El sistema de cordones (semiplanos) de las Adidas Sequence 9 es bastante bueno, con refuerzo plásticos en los ojales, los cuales están algo más alejados de lo que estamos acostumbrados. 

Horma

Pese a que aparentemente la horma de las Adidas Sequence 9 es bastante universal una vez puestas tienen las sensación de que resulta algo estrecha. El refuerzo de la puntera, las dos piezas de ajuste del talón, los paneles laterales del upper y el grosor de la plantilla de EVA (6 mm), hacen que le interior de la zapatilla resulte un poco angosto. Por el contrario, el arco no es demasiado marcado ni agresivo por lo que esa sensación de estrechez es agradable, y permitiría incluso el uso de plantillas correctores, aunque en este caso el soporte que proporciona la propia zapatilla anula casi por completo el efecto de la plantilla. 

Resulta curioso que las Adidas Sequence 9 no poseen footbed de EVA o de otro material como es habitual, sino que únicamente tienen una fina tela de fibras sintéticas que hacen de footbed. Aun así, las sensaciones siguen siendo buenas y de amortiguación amable, quizá no tanto como las