Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 255 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Adidas - Sequence 9

Sequence 9 - Adidas

Publicado hace 92 día(s)

Introducción

Habíamos oído que la nueva edición de las Adidas Sequence 9 presentaba bastantes cambios y no podíamos quedarnos sin probarlas. Por eso tan pronto como pudimos, nos hicimos con un par para hacerles unos cuantos kilómetros. No es para menos, ya que estamos hablando de las zapatillas de entrenamiento con soporte para pronadores más famosas de la marca Alemana, al ser el primer modelo que combina soporte de pronación y la tecnología boost. Por ello, cuando llegaron a nuestras manos estábamos ansiosos de calzárnoslas y notar sus sensaciones bajo nuestros pies.

Como no podía ser de otro modo las Adidas Sequence 9, incorporan el exitoso sistema de amortiguación Boost de la casa alemana, que como ya es conocido consiste en un conjunto de pequeñas cápsulas esféricas de tetrapoliurietano expandido (TPU) que, además de amortiguar generan una energía que nos impulsa en cada una de las pisadas, y que mantiene sus propiedades durante cientos de kilómetros y en condiciones extremas de temperatura. Aunque en esta ocasión la marca alemana ha eliminado la denominación Boost del nombre de la zapatilla, afortunadamente mantiene este sistema de amortiguación en las Adidas Sequence 9.  

Además, se han introducido elementos de soporte y ajuste con los que intentar que las Adidas Sequence 9 sean unas zapatillas estables y equilibradas.

Muy interesados en el resultado final de esta combinación, salimos con ellas a correr y a hacer kilómetros. Estábamos seguros que con estas zapatillas en nuestro pies el calor del verano no iba a poder con nosotros. 

Primeras impresiones

Las Adidas Sequence 9 son unas zapatillas que impresionan por sus formas y especialmente por la sensación de solidez que dan a primera vista. Es una zapatilla muy robusta y eso se nota en todos los aspectos. Su peso así lo evidencia (324 gramos en el número 9 USA). Además, las líneas sobrias a las que nos tiene acostumbrada la marca alemana abundan más todavía en esa sensación.

En lo primero que nos fijamos, como no, es el boost de su mediasuela, aparece bajo una capa de EVA combinada de diferentes maneras. Además, también nos llaman la atención algunos elementos de plástico. La buena disposición de tantos elementos en un espacio tan reducido nos hacen pensar que el diseño de las Adidas Sequence 9 ha sido estudiado al milímetros. Y es que como luego diremos, se ha conseguido un grado de estabilidad y refuerzo tan elevado que casi podríamos decir que nos encontramos con unas zapatillas multideporte o al menos muy versátiles. De hecho su apariencia exterior, unida a la gama de colores, no es la habituación de una zapatilla de running.

Una vez en los pies todas estas sensaciones se confirman. Pisada amable como consecuencia del Boost y una buena sensación de soporte. Se ajustan al pie como un guante y el tacto interior es muy agradable. La sensación de comodidad de las Adidas Sequence 9 es total.  Ahora sólo falta confirmar todo lo anterior sobre el terreno.  A correr se ha dicho…!!!

Mediasuela y amortiguación

Antes que nada, debemos decir, que nos encontramos ante unas zapatillas con un diseño y una geometría muy avanzados. Se han tenido en cuenta muchos detalles para conseguir que las Adidas Sequence 9 sean unas zapatillas eficientes contra la pronación y a la vez agradables con los pies. El truco, en realidad, es dar soporte sin que se note y eso es lo que parece que hacen las Adidas Sequence 9.

La media suela de las Adidas Sequence 9 la podríamos dividir en tres partes: Amortiguación, con la tecnología Boost; soporte, con el denominado StableFrame compuesto de EVA; y reactividad, con el Torsion System. La combinación de estos tres elementos, de una forma minuciosamente estudiada proporcionar a la Adidas Sequence 9 más estabilidad, control y energía en la pisada desde el talón a la puntera.

El boost le proporciona amortiguación, pero en este caso al estar estratégicamente combinado bajo la capa del StableFrame compuesta de EVA no tiene tanto recorrido como en otros modelo de la marca, con lo que tenemos más sensación de control y una pisada más agradable. Todo ello se completa con un Torsion System específico y peculiar para esta zapatilla ya que además de cubrir el arco del pie, se prolonga en la cara interna hacia el talón.

A diferencia de lo que sucede en otras zapatillas de soporte, en este caso la tecnologia de soporte (StableFrame), se establece en el mediopié, en lugar de del talón. Por el contrario, el Torsion System no se limita a situarse en la zona del arco, como en otras marcas, sino que se extiende por toda la zona interna de la zapatilla hasta el talón donde se eleva verticalmente para dar consistencia a la parte interna de éste. Extraña combinación, pero con muy buen resultado según hemos podido comprobar.

El sistema de corrección de la pisada es muy efectivo y apenas se percibe. Es decir, un corredor neutro podría llegar a pensar que está llevando una zapatillas neutras. En este sentido el resultado eficiencia-comodidad de la Adidas Sequence 9 es excepcional. 

Suela

La suela de las Adidas Sequence 9 mantiene el concepto Stretch Web que tanto éxito ha tenido en las Adidas Ultra Boost, con un caucho del fabricante alemán de neumáticos Continental. Las propiedades de este material son realmente buenas, ya que dan a las Adidas Sequence 9 agarre, durabilidad y flexibilidad.

Su geometría ayuda tanto a la flexibilidad como a aligerar el peso de las zapatillas. Creemos que Adidas ha conseguido una buena combinación entre el boost y Continental.

En el mediopié las Adidas Supernova Sequence 9 poseen un contacto continuado con el suelo en la zona interna, donde el Torsion System queda protegido por el caucho, mientras que en la zona externa éste queda al descubierto. Parece evidente que la zona interior debe estar más protegida, ak estar pensadas para pronadores. Pero, si hay que destacar algo de la suela de las Adidas Sequence 9 es su durabilidad y resistencia. Como cuando encontramos un producto interesante intentamos llevarlo al extremo, hicimos un par de salidas con las Adidas Sequence 9 por caminos de tierra con algunos tramos muy técnicos, y para nuestra sorpresa no sólo obtuvimos muy buenos resultados en cuanto a agarre y estabilidad, sino que la suela se mantuvo intacta, incluso en las partes en las que el boost queda al descubierto apenas se apreciaron evidencias de un uso tan agresivo. La única pega, es que la pieza de TPU del Torsion System, queda algo mermada a la que empezamos a negociar con piedras.

Por el contrario, la suela pierde demasiada tracción en mojado. De hecho ante las afirmaciones de la marca acerca de su buen agarre en mojado, durante el test hicimos varias pruebas tanto el suelos húmedos, mojados y con diferentes tipos de pavimentos, y a decir verdad, en pavimento o asfalto poco rugoso y mojado (no húmedo) no supimos verle la diferencia frente a cualquier otra zapatilla de running. La pérdida de tracción en esas condiciones es manifiesta e incluso en según qué circunstancias más evidente que en otras zapatillas que no se atribuyen ese tipo de propiedades.    

 

Upper

El upper de las Adidas Sequence está compuesto de malla técnica con refuerzos termosellados y plásticos. La malla resulta bastante consistente con lo que refuerza la sensación de solidez del resto de la zapatilla y pese a que parece muy tupida la ventilación que permite es bastante aceptable.

En la parte delantera, el upper de las Adidas Sequence 9 posee una gran pieza protectora de la puntera, termosellada y bastante alta, la cual se combina con tiras termoselladas más finas que une esta pieza con el sistema de cordones. En la parte media, los paneles laterales del upper también hacen funciones de refuerzo, se ha aprovechado las tres bandas del logo de la marca, de un material más rígido, para reforzar esa zona. Además, se ha ideado un mecanismo de refuerzo en la cara interna en la que el logo de Adidas queda superpuesto mediante una tira añadida y que se ajusta al empeine al apretar los cordones. 

El ajuste del talón también es muy bueno, jugando con dos piezas de plástico a modo de contrafuertes laterales en esa zona que ayudan a encajar perfectamente el pie en esa zona y evitar desviaciones. En las Adidas Sequence 9 llama la atención la asimetría de estos contrafuertes, en los que la parte más protegida, como no podía ser de otro modo, es la cara interna del tobillo. 

El sistema de cordones (semiplanos) de las Adidas Sequence 9 es bastante bueno, con refuerzo plásticos en los ojales, los cuales están algo más alejados de lo que estamos acostumbrados. 

Horma

Pese a que aparentemente la horma de las Adidas Sequence 9 es bastante universal una vez puestas tienen las sensación de que resulta algo estrecha. El refuerzo de la puntera, las dos piezas de ajuste del talón, los paneles laterales del upper y el grosor de la plantilla de EVA (6 mm), hacen que le interior de la zapatilla resulte un poco angosto. Por el contrario, el arco no es demasiado marcado ni agresivo por lo que esa sensación de estrechez es agradable, y permitiría incluso el uso de plantillas correctores, aunque en este caso el soporte que proporciona la propia zapatilla anula casi por completo el efecto de la plantilla. 

Resulta curioso que las Adidas Sequence 9 no poseen footbed de EVA o de otro material como es habitual, sino que únicamente tienen una fina tela de fibras sintéticas que hacen de footbed. Aun así, las sensaciones siguen siendo buenas y de amortiguación amable, quizá no tanto como las