SuperCross - Joma

SuperCross - Joma

Publicado hace 304 día(s)

Introducción

Las Joma SuperCross son la nueva apuesta de una de las principales empresas españolas de material deportivo con una fuerte presencia en el mercado internacional gracias, principalmente, al fútbol y fútbol sala. ¿Os acordáis de las botas blancas de Alfonso, el delantero del Real Madrid, allá por los 90? pues eran Joma, la primera marca que diseñó botas de fútbol “en color”. En el mundillo del atletismo, Joma hace unos años ya que patrocina a la RFEA y equipa a todas sus selecciones, aunque todavía no es demasiado habitual ver a los atletas internacionales competir con sus zapatillas, y es que los de Portillo de Toledo se han centrado en desplegar un potente catálogo de zapatillas de gama media caracterizadas por una buena calidad a precios tentadores.

Nos acaban de llegar unas Joma SuperCross que vienen a ocupar el espacio situado entre el modelo insignia de la marca, las Joma Hispalis, de máxima amortiguación, y las Joma Titanium, pensadas para un corredor más ligero, con lo que nos presentan unas zapatillas de entrenamiento para pesos medios-altos que prometen amortiguación y durabilidad por encima de otras características. ¿Cumplirán? ¡Vamos a verlo!

Primeras impresiones

Abrimos la caja y nos encontramos con unas zapatillas de aspecto poderoso y perfil alto. En estas Joma SuperCross los toledanos no han escatimado ni en mediasuela ni en acolchados de lengüeta y collar. Se nos antoja que van a ser cómodas pero un poco pesadas para lo que se estila últimamente (360g en el 43EU que probamos). La sensación es que se ha echado el resto en conseguir un upper de gran calidad, cómodo, suave y con buen ajuste al pie.

Los ojos se nos van enseguida al diseño, desde el punto de vista estético y, como dicen por ahí: “para gustos, colores” pero la verdad es que el gran contraste entre el negro y el amarillo chillón que Joma ha escogido, pese a que consigue dar un giro más moderno a la línea de la marca, no nos ha enamorado, de hecho, nos parece bastante más acertada la llamativa combinación de amarillos y naranja que ofrecen como alternativa en este modelo, pero esto, claro está, no es más que una subjetivísima opinión, y lo que de verdad nos va a interesar es como se comporten sobre el asfalto.

Un detallito que nos ha gustado lo encontramos en la etiqueta, que se convierte en un folleto desplegable con todo el catálogo de Joma en running y trail running, lo que nos permite ubicar perfectamente las Joma SuperCross dentro de la gama de alta amortiguación de la casa toledana. Eso si, para desplegar el folleto sin convertirlo en jirones vas a necesitar una buena dosis de eso que ahora llaman motricidad fina.

Una vez en el pie, el tacto interior es realmente agradable, los generosos acolchados y el forro interior del upper nos hacen sentirnos a gusto con la zapatilla desde el primer minuto, la amortiguación se nos antoja más dura de lo que nos esperábamos y la suela necesita que la domemos para empezar a flexar. ¡Habrá que darles kilómetros!

Mediasuela y amortiguación

En las Joma SuperCross nos encontramos con una mediasuela de perfil alto, desde los 35 mm que les hemos medido en el talón a los 25 mm en la zona de los metatarsos, justo antes de que empiece su zona de despegue, que nos lleva hasta un drop clásico que no debe andar muy lejos de los 10 mm (Joma siempre se ha mostrado un tanto reticente a mostrar este dato) con lo que, al parecer, corredores de pesos medio-altos y talonadores se van a encontrar cómodos con esta zapa.

La mediasuela está compuesta por dos capas de Phylon Blow Up (polímero de la familia del EVA) de diferentes densidades fácilmente identificables a simple vista, puesto que las han montado en distintos colores, amarillo y negro en el modelo que probamos, en lo que, desde Portillo de Toledo han venido a llamar, tecnología Full Dual Pulsor. La capa inferior, la amarilla, mas gruesa y de mayor densidad, está pensada para proporcionar estabilidad y máxima amortiguación, sin olvidar un aceptable retorno de energía en el despegue. Presenta un vaciado central bajo el talón para sumar recorrido a la amortiguación en esta zona y una serie de cortes verticales, que tendrán continuidad en la suela, más acusados en la zona exterior del pie, que facilitan la flexión de la mediasuela y una transición de pisada más suave y natural en un compuesto más rígido de lo que pudiera parecer a primera vista. La segunda capa, la negra, sensiblemente más fina y de menor densidad, nos proporciona un primer contacto más mullido, aunque no se puede llegar a decir que la amortiguación se note, en absoluto, blanda. Este bloque, además, sube hasta casi 1cm por los laterales, más en la zona del talón, menos en el mediopié y la puntera, para envolver mejor el pie y optimizar el ajuste y la estabilidad de la zapatilla.

El Full Dual Pulsor nos lleva a una mediasuela con una muy buena capacidad de absorción de impactos sin notarse en ningún momento demasiado blanda que nos ofrece una transición de pisada progresiva y bastante natural. La flexión principal se produce bajo el mediopié y, aunque se nota algo rígida al inicio, se va haciendo más amable y progresiva al cabo de solo un par de entrenamientos, a partir de aquí, no hemos notado un efecto fatiga que pueda resultar preocupante en cuanto a una posible pérdida de respuesta que, pese a no ser su punto fuerte, no hemos notado en absoluto en los casi 200 km que hemos compartido.

Suela

La suela de las Joma SuperCross se basa en el Sistema Flexo. Está formada por diferentes placas, hemos contado hasta 13, de caucho de alta durabilidad en dos densidades, y otra vez en dos colores, los omnipresentes negro y amarillo de nuestro modelo, que se distribuyen alrededor de las ranuras de flexión colaborando con ello a desarrollar una flexión natural y progresiva del conjunto suela-mediasuela para favorecer una mejor transición y respuesta.

En las SuperCross los toledanos han mantenido el compuesto, caucho Durability, que utilizan habitualmente en las suelas de sus modelos más técnicos que se caracteriza por una gran resistencia a la abrasión, además, se han asegurado el tiro con un generoso grosor de las placas, que rozan los 5mm, de hecho, la suela se mantiene prácticamente impecable después de casi 200km, por lo que le auguramos una excelente longevidad.

El caucho de mayor densidad, dureza y durabilidad, el negro, se sitúa en las zonas de mayor desgaste, a saber, talón y puntera, mientras que las placas amarillas, de un compuesto ligeramente más blando, las localizamos en la diagonal que define la pisada neutra: desde el exterior del retropié hasta el interior de la zona de los metatarsos con lo que van a ayudar a mejorar el agarre durante toda la transición de pisada hasta el momento del despegue.

El taqueado es pequeño y cambia de forma en cada una de las 13 placas para adaptarse a las distintas necesidades de cada zona, nos proporciona un magnífico agarre en seco sobre asfalto y superficies duras, adaptándose perfectamente a terrenos más irregulares. Sobre tierra compacta apenas pierde agarre y tracción y la rigidez transversal del conjunto suela-mediasuela proporciona estabilidad suficiente para llevarlas por pistas más rotas e incluso por senderos no demasiado técnicos, donde el fino taqueado nos va a proporcionar un plus de agarre y tracción que hace de estas Joma SuperCross unas auténticas todoterreno, capaces de adaptarse con solvencia a prácticamente cualquier superficie, eso sí, siempre que no esté mojada, y es que la durabilidad viene asociada a la dureza del caucho y las suelas duras son poco amigas del agua, con lo que tenemos una importante pérdida de adherencia, especialmente sobre piso duro, en cuanto éste empieza a mojarse.

Upper

En el upper de estas Joma SuperCross encontramos la principal innovación tecnológica que la marca española, poco dada a cambios drásticos, ha introducido en este modelo: el corte de hilo, que incorpora fibras de poliéster transpirable que crean un tejido de gran flexibilidad para un conjunto con buen ajuste al pie y muy cómodo. A destacar el forro interior la mitad anterior, de tacto prácticamente sedoso, muy agradable, que invitaría a correr sin calcetines solo dotando de mayor fluidez a su integración con el acolchado posterior, que acaba en una costura demasiado brusca para permitirlo.

Los acolchados son generosos en todo el upper. A la doble capa, malla negra exterior, forro amarillo interior, que queda muy visible en toda la zapatilla gracias al vaciado de la malla, se le une una buena capa de espuma que nos protege de rozaduras en toda la parte posterior del pie, y que se hace muy patente en todo el collar alrededor del tobillo, desde la ojetera al contrafuerte del talón. El acabado interior en esta zona también es de un excelente tacto y comodidad, solo mejorar la unión entre las dos zonas y, como apuntábamos, tendríamos unas zapatillas con las que correr a pelo.

El ajuste se complementa con una serie de tiras de resina termoselladas que refuerzan la ojetera y se unen a la mediasuela a la altura del mediopié y una gran tira de caucho, la que incorpora la “J”, logo de la casa, que, cosida al upper, abraza toda la mitad posterior de la zapatilla, uniendo la ojetera con la mediasuela y el talón.

En la ojetera, de 6 agujeros simétricos, echamos de menos el último ojal para conseguir un ajuste extra en el talón, ahora bien, teniendo en cuenta el porcentaje de corredores que lo utilizan habitualmente, no podemos considerar que sea un problema mayor, además de ser fácil de solucionar en posteriores versiones. Los cordones son semiplanos y rígidos, pecan algo de largos, especialmente si tu pie no es demasiado ancho, aunque ajustan bien y no hemos tenido ningún problema con ellos durante nuestras salidas. El inconveniente que encontramos en esta zona se da cuando, con un pie tirando a estrecho, tenemos que ajustar fuerte los cordones y esto provoca una pequeña arruga en el inicio de la ojetera, justo encima del nacimiento de los dedos, que en principio podría llegar a causar molestias en carrera, aunque el acolchado de la lengüeta, que nace justo debajo, logra evitar que el mal vaya a mayores.

La puntera está bien protegida por la ya clásica elevación final de la última placa de la suela y por toda una pieza de resina termopegada que abraza todo su contorno. Por lo que respecta al talón, la protección es muy escrupulosa, con un contrafuerte de buen tamaño y muy rígido, generosamente acolchado en el interior y el collar, que realmente fija el talón e impide cualquier movimiento lateral, lo que acaba de conformar una magnífica estabilidad, especialmente para corredores que aterrizen con esta parte del pie.

Horma

La horma de las Joma SuperCross es ancha y bastante regular en toda la estructura de la zapatilla en una apuesta por la estabilidad en carrera que no resta prestaciones en cuanto a sujeción. El talón queda bien ajustado y no sufre de desplazamientos laterales durante la marcha gracias a la acción conjunta del contrafuerte del talón y la cuna que forma la mediasuela bajo el pie, el arco no es demasiado pronunciado, lo cual será una ventaja si nuestro pie no tiene demasiado puente o si pretendemos utilizar nuestras propias plantillas y la zona delantera de la zapatilla, donde la horma se ensancha un poco más, deja espacio más que suficiente para que nuestros dedos trabajen con libertad y no nos sintamos angostos en ningún momento. De mediopié hacia atrás, ayudada por el gran acolchado de lengüeta y collar, vamos a encontrarnos siempre con un ajuste excelente y de gran comodidad, de mediopié hacia adelante, nos podemos encontrar con algún problema en caso de tener el pie estrecho y de que esa horma nos resulte demasiado holgada y lleguemos a perder la sensación de sujeción necesaria para correr cómodamente.

La amplitud de la horma y la buena altura del collar hacen de las Joma SuperCross una excelente elección para plantilleros, ya que no se van a encontrar con ningún problema para ajustarles sus plantillas ni ninguna merma de sujección del pie una vez en marcha con ellas. Incluso con plantillas gruesas, como las que hemos utilizado en buena parte de los kilómetros que ha durado este test.

Aunque a simple vista pueden dar la sensación de ser más grandes de lo normal, hemos podido comprobar que el tallaje es del todo estándar, por lo que no será necesario plantearse cambios de número si optamos por estas zapatillas. Quizás el perfil alto de la mediasuela y el grosor de los acolchados sean los responsables de esta percepción inicial errónea.  

Dinámica

Una vez en marcha con las Joma SuperCross empezamos a confirmar algunas de las sensaciones que hemos tenido mirándolas y remirándolas con ellas en la mano. Nos notamos correr bastante altos y muy protegidos de las irregularidades del terreno, esos casi 40 mm que suman suela y mediasuela nos mantienen perfectamente aislados de piedras y baldosas, aún más teniendo en cuenta la dureza del compuesto de la suela, sin que por ello tengamos en ningún momento sensación de pérdida de control ni estabilidad, ya que ahí hacen perfectamente su trabajo la horma ancha, la distribución de pesos, con un centro de gravedad muy bajo, y los ajustes del upper.

La amortiguación, siendo generosa, nos sorprende un poco por su dureza, que no nos acaba de cuadrar con el aspecto exterior de la mediasuela a primera vista, el recorrido no es demasiado amplio, lo cual acaba siendo una ventaja al no perder demasiada energía en el aterrizaje. De hecho la sensación es que el recorrido de la amortiguación va aumentando conforme les das kilómetros, estabilizándose a partir de la segunda o tercera salida, vamos, que tenemos que domesticarlas un poco antes de que nos den su mejor rendimiento.

El drop, que ronda los 10 mm y coincide con lo que percibimos en carrera, junto con la buena amortiguación, las coloca en el segmento clásico de rodadoras aptas para el taloneo siempre que no quieras ir demasiado rápido con ellas, a ritmos por encima de los 5 min/km se desenvuelven perfectamente pero si tratamos de darles mucha caña y acercarnos a los 4 min/km empezamos a notar que su capacidad de respuesta empieza a quedarse corta e incluso notamos su peso en los pies, y es que, aunque en los catálogos de Joma aparezcan como zapatillas ligeras (les asignan 290 g), la verdad es que este no es su punto fuerte, y en el 9,5US que hemos probado, las zapatillas se van hasta los 360 g  sin plantillas, lo que empieza a estar lejos de los pesos de otras zapatillas de entrenamiento. Las Joma SuperCross no están pensadas para series, fartleks u otros entrenamientos de calidad, pero no te van a dejar en la estacada en rodajes largos a ritmos más tranquilos, imprescindibles para mejorar como corredores.

El ajuste, que presumíamos uno de sus puntos fuertes, es excelente, el pie no se mueve dentro de la zapatilla, pese a la anchura de la horma, y los acabados internos y los acolchados nos proporcionan gran comodidad en carrera. El corte de hilo y el sistema 360º de Joma funcionan aquí a la perfección, y justifican el orgullo con el que hablan de ellos desde Portillo de Toledo.

Otro de los puntos fuertes de las Joma SuperCross es su capacidad de adaptarse a gran variedad de terrenos, sin olvidar que están concebidas para el asfalto y tierra compacta, donde rinden al máximo, se comportan a la perfección sobre pistas forestales e incluso las podemos llevar por senderos algo más técnicos respondiendo muy bien tanto en estabilidad como en agarre y tracción, gracias al taqueado de la suela.

Conclusión

Después de casi 200 km corriendo con las Joma SuperCross por asfalto, aceras, carriles bici, superando pasos de peatones mojados e incluso sacándolas de su hábitat natural para llevarlas por pistas forestales y senderos llegamos a la conclusión de que los toledanos de Joma han dado un paso adelante para presentarnos una zapatilla realmente versátil que nos va a dar kilómetros y kilómetros de buenos entrenamientos sobre prácticamente cualquier terreno.

Esperamos la segunda versión de esta nueva línea de Joma para comprobar como han solventado los detalles a mejorar en esta SuperCross. Puliendo la unión de las dos piezas interiores tendríamos un botín inmejorable para correr, si queremos, incluso sin calcetines, dotando de un poquito de elasticidad a los cordones podríamos conseguir un ajuste más dinámico y, ya puestos, añadiendo el ojal extra, acabar de filar el talón. Creemos, pese a todo, que donde hay más margen de mejora es en el peso final de la zapatilla, nos ha quedado claro que la prioridad de los diseñadores de Joma ha estado en la comodidad en carrera y en la durabilidad, pero, si realmente quieren hacerse un hueco y competir con otras zapatillas de entrenamiento en el mercado internacional, es un aspecto a trabajar.

El máximo rendimiento se lo van a sacar corredores de pesos medios-altos que se muevan a ritmos superiores a los 5 min/km y busquen calzado para todo y para no acabárselo. Quizás no saque una matrícula de honor en ningún terreno, pero se mueve sobradamente entre el bien y el notable en prácticamente todos, lo que hace de ella una muy buena elección para iniciarse en el running a un precio muy razonable y sin tener que preocuparse de cambiar de calzado en un buen tiempo.

PROs y CONtras

PROS:

+Durabilidad. Kilómetros y kilómetros sin que la suela se entere.

+Versatilidad. Buena respuesta sobre diferentes terrenos.

+Relación calidad-precio excelente.

+Compatibilidad con plantillas.

CONTRAS:

-Peso alto si las comparamos con otras zapatillas de entrenamiento que, para ser justos, están en otro rango de precios.

-Rigidez y falta de respuesta a ritmos altos.

-Falta de agarre en mojado.

Adidas - Revenge Boost Mesh

Revenge Boost Mesh - Adidas

Publicado hace 285 día(s)

Introducción

Llega a la redacción de ROADRUNNINGReview un nuevo modelo de Adidas para la temporada 2016, una zapatilla con el apellido Boost, sinónimo de amortiguación, ligereza y buena reactividad en carrera, se trata de las Adidas Revenge Boost. Ya hace unos años que Adidas confía en el compuesto Boost para la elaboración de su gama de zapatillas de running. Este compuesto que según la propia casa Adidas nos augura "Endless energy" o energía sin fin, se ha convertido en un referente mundial y está en boca de miles de runners populares y no tan populares. Los tímidos inicios del compuesto Boost se han transformado en una omnipresencia total en la gama de zapatillas running de Adidas. El proceso natural de una tecnología nueva pasa por aplicarla inicialmente a los modelos más altos de la gama, para progresivamente ir trasladando la misma tecnología a los modelos intermedios y finalmente a los modelos más básicos de la colección. Cuando esto sucede, puede considerarse que la tecnología ha llegado a su plena madurez y que ha sido capaz de amoldarse y dar solución a las necesidades de un rango muy amplio de usuarios. Adidas y su compuesto Boost, se encuentra en el tramo final de este proceso, el de la madurez y asentamiento en toda su gama.

Y para demostrarnos que la tecnología Boost ha llegado a su madurez, Adidas lanza al mercado una zapatilla de iniciación que ya incorpora su tecnología estrella. Se trata de la Adidas Revenge Boost. Una zapatilla que a parte del compuesto Boost en la mediasuela incorpora la tecnología Stableframe para un control de pisada y, el ya viejo conocido, Torsion System de Adidas para una mejor transición en la zancada. Sobre el papel una zapatilla muy completa con la característica principal de tratarse de un modelo con un precio muy ajustado y competitivo. En ROADRUNNINGReview nos encargaremos de analizar que tal se comporta sobre el terreno estas Adidas Revenge Boost, el primer precio de Adidas con tecnología Boost.

Primeras impresiones

Cuando las Adidas Revenge Boost llegan por primera vez en nuestras manos, nos causan una muy buena impresión. Rápidamente se pueden observar detalles que auguran una elevada calidad en esta zapatilla de iniciación. Cómo hemos dicho anteriormente, estas Adidas Revenge Boost incorporan la tecnología Boost en la zona del talón y del metatarso, así como el StableFrame de control de pisada en la zona interior de la mediasuela para corregir la pisada a los corredores pronadores. Nos llegan a la redacción de ROADRUNNINGReview en una atractiva combinación de colores azul eléctrico con naranja, junto con el característico blanco del Boost en la mediasuela. Una combinación de colores que nos agrada, incluso para llevarlas con nuestros jeans los días más informales.

El upper de estas Adidas Revenge Boost se ha realizado de una malla que parece cómoda y transpirable, con unos refuerzos en la puntera y dos anchos tirantes en ambos laterales que serán los encargados de estabilizar el pie con respecto a la zapatilla. La zona del talón también incorpora un refuerzo de media altura junto con un tirador para facilitarnos el hecho de calzarnos la zapatilla.

En el momento de ponerlas sobre la báscula de RRR, nos han dado un peso bastante contenido de 293g en talla 9US. Y decimos que nos han sorprendido, porque hubiéramos apostado que su peso habría sido superior a la barrera de los 300g. Una zapatilla reforzada y con un control de estabilidad contundente como es el StableFrame de Adidas, fácilmente sobrepasa los 300g de peso, no así en estas Adidas Revenge Boost, gracias en parte a la ligereza del compuesto Boost que consigue arañar unos valiosos gramos en todos los modelos de la gama Adidas que incorporan esta tecnología.

Cuando introducimos el pie en ellas, la sensación es diferente al de otros modelos Adidas que han pasado por nuestros pies. Nosotros tenemos el costumbre de probar primero las zapatillas con los pies descalzos, de esta manera nos aseguramos que percibimos cada uno de los detalles del interior de una zapatilla con el máximo de precisión. En estas Adidas Revenge Boost la sensación no ha sido 100% confortable, pues el nivel de acabados es claramente inferior al de sus hermanas de gamas superiores. También debemos decir que anteriormente a estas Revenge Boost de Adidas, nuestros pies se habían acostumbrado a la excelente comodidad de las Adidas Ultraboost, que nos atreveríamos a decir son el modelo más cómodo de todo el catálogo de Adidas. El hecho es que las costuras interiores creemos que se podrían haber realizado con más finura, sobretodo la que une la lengüeta con el resto del upper en el que hay un sobrante de tela que ya veremos si nos molesta en carrera o por el contrario pasa más desapercibido que en un primer momento. Los dos últimos ojales de los cordones se han visto reforzados tanto en la parte interior, como en la exterior por una pieza parecida al cuero, que tampoco nos ha terminado de convencer, sobretodo en la zona interna donde nos hubiera gustado materiales más suaves y confortables.

También nos ha sorprendido el tacto de la zapatilla, muy distinto al de otros modelos Adidas que también incorporan el compuesto Boost. El compuesto Boost se caracteriza por dotar a la zapatilla de un tacto blando y mullidito, a veces en exceso dependiendo del modelo y de la cantidad de Boost que incorpore en la mediasuela. En el caso de las Adidas Revenge Boost este tacto blando se ve claramente disminuido por la proporción de Boost en la mediasuela, que es inferior al de otros modelos de Adidas y también a la incorporación del StableFrame que anula en cierta manera las características dinámicas del Boost. Esta diferencia de tacto al pisar, también puede deberse al hecho que el material Boost se ha visto repartido en dos estructuras y no en una sola pieza. Nos encontramos entonces que las Adidas Revenge Boost tienen tacto un poco más duro y contundente que algunos otros modelos de Adidas, pero que mantiene unos elevados valores de confort en carrera.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela acostumbra a ser la parte de la zapatilla que le da más carácter a un modelo en concreto y en la gama de Adidas cobra una especial importancia gracias a la incorporación desde hace unos años del compuesto Boost. Pero qué es exactamente el Boost de Adidas? Se trata de miles de bolitas de Tretrapoliuretano expandido (TPU), que consiguen mejores parámetros de amortiguación y retorno de energía que la clásica EVA que se viene utilizando en la mayoría de mediasuelas de zapatillas. Aparte de mejorar el comportamiento dinámico del calzado, auguran un comportamiento más estable frente a los cambios de temperatura y una resistencia mayor a la fatiga, incrementando sustancialmente la durabilidad de la zapatilla. Personalmente ya hemos podido probado el Boost en tres modelos del catálogo Adidas como són las Adidas Boston Boost, Adidas Glide Boost y Adidas Ultraboost, en todos ellos hemos quedado enamorados del comportamiento que aporta estas tres zapatillas, veremos que aportan en este nuevo modelo.

En las Adidas Revenge Boost, a diferencia de las Adidas Ultraboost que incorporan un gran bloque de Boost que abarca el 100% de la zapatilla o de las Adidas Glide Boost que incorporan un solo bloque que abarca el 55% de la zapatilla, en este modelo el Boost se ha dividido en dos bloques de tamaño mediano y que cubren gran parte de la zona del talón y una parte de la zona del antepié, abarcando un 40% del total de la zapatilla. En la zona del talón el bloque de Boost es de mayor grosor para amortiguar correctamente la pisada de los talonadores, mientras que en la zona del antepié el bloque de Boost es más fino. Ambos bloques de Boost están envueltos por la estructura StableFrame encargada del control de pronación de la pisada de estas Adidas Revenge Boost. La mediasuela también incorpora el sistema Torsion System de Adidas, que consiste en una placa rígida con cuatro tirantes que enlaza la zona del talón con la del antepié para favorecer una transición rápida y dinámica de nuestra pisada. Esta placa Torsion System es exactamente la misma que encontraremos en las Adidas Glide Boost de gama superior.

El hecho de que las placas de Boost sean de reducidas dimensiones y que vayan encapsuladas en el StableFrame creemos que enmascara y anula ligeramente el comportamiento natural del Boost que ya habíamos percibido en otros modelos de Adidas. Así pues, el tacto a la pisada en estas Adidas Revenge Boost pasa a ser más contundente y un poco menos amortiguado que en otros modelos de Adidas. Se ha perdido, en cierta manera, el "Flow" o sensación de ir flotando que nos ofrecen otros modelos de la gama superior de Adidas. La amortiguación, en cualquier caso es suficiente para afrontar con tranquilidad los entrenamientos de media distancia, hasta los 15km-20km.

Gracias a la incorporación del sistema Adidas Torsion, estas Adidas Revenge Boost tienen un punto de flexión claro y enérgico sobre la zona de apoyo del pie en los metatarsos. Nos va a costar también realizar una flexión transversal de la zapatilla, con lo que nuestros pasos van a ir perfectamente guiados durante las zancadas de nuestros entrenamientos y/o competiciones.

Suela

Para la realización de la suela de estas Adidas Revenge Boost se ha confiado en la tecnología propia de Adidas para la creación de suelas, la Adiwear con el compuesto Blown Rubber, una goma ligera y un poco más blanda que asegura más tracción que las gomas convencionales, al mismo tiempo que una buena durabilidad. Evidentemente se han reservado para las zapatillas de más alta gama, la goma que proporciona la casa Continental y que tan buenos resultados de agarre y durabilidad está dando. Es comprensible que si se quiere economizar en algún aspecto de una zapatilla de asfalto, se opte por la suela, ya que no tiene la misma trascendencia que en una zapatilla de Trail.

Aun y así, nos ha gustado el comportamiento de la suela de estas Adidas Revenge Boost y su más que contrastado Adiwear. Tanto nos ha gustado que nos hemos atrevido a realizar con ellas aquellas rutas, que realizamos cerca de casa nuestra y que a menudo combinan a partes iguales asfalto con pistas forestales de baja dificultad, con un nivel de agarre y de tracción más que aceptable para tratarse de una zapatilla de asfalto.

La suela de estas Adidas Revenge Boost Mesh, está realizada de una sola pieza y deja algunos tramos de la mediasuela a la vista, con lo que a veces, es directamente el compuesto Boost el que contacta con el duro asfalto. En la zona del talón se ha optado por una forma circular que envuelve el talón en su parte externa, mientras que en la zona anterior del pie se ha optado por un multitaqueado de pequeñas dimensiones, que nos ha ofrecido un comportamiento muy correcto en multitud de superficies que nos podamos encontrar en nuestro día a día habitual de entrenamiento: asfalto, hormigón, tierra compacta o hierba húmeda... en ninguna superficie nos ha fallado y nos ha dado gran confianza en nuestras pisadas más enérgicas. 

Cuando hemos salido del duro asfalto y hemos recorrido con nuestras Adidas Revenge Boost tramos de sendero y pista forestal, hemos percibido el impacto de las piedras sobre la dura placa del Torsion System, que no está protegida en la parte externa por ningún trozo de goma. Nada preocupante, pero deberemos tenerlo en cuenta si somos de los que mezclamos asiduamente asfalto con recorridos campestres

Upper

El upper de estas Adidas Revenge Boost lo vamos a analizar en dos partes diferenciadas. Por un lado, la parte exterior que es la más visual, la más impactante y la que podemos observar en un primer instante. Y por otro lado, la zona interior, aquella que queda escondida y que sólo percibimos cuando introducimos el pie dentro de la zapatilla. No por ello menos importante en cuanto a acabados y materiales utilizados, ya que, es la que estará en contacto directo con nuestros pies durante nuestros entrenamientos y/o competiciones.

El tejido utilizado en el upper se ha realizado en un tejido que nosotros nos ha parecido un poco desfasado, vistos los materiales utilizados por la competencia y por la propia casa Adidas en otros modelos de su gama de running. Aunque cumple correctamente con su función de transpirabilidad y evacuación de sudor que se produce en el pie mientras corremos, lo hemos encontrado falto de adaptabilidad y de envolvencia, sobretodo en la zona de los dedos de los pies. La utilización de este tejido en el upper de estas Adidas Revenge Boost no tiene otra explicación que la de rebajar los costes de producción, pues de sobras es sabido, que Adidas ha conseguido un ajuste casi perfecto en el upper de las Adidas Glide Boost 8 y un ajuste perfecto con las Adidas Ultra Boost y su tejido Primeknit.

Pero no sólo de tejido se compone el upper de una zapatilla, en estas Adidas Revenge Boost podemos observar como a ambos lados de la zapatilla se han colocado dos anchos tirantes en forma de "V" invertida que serán los encargados de fijar bien el pie a la zapatilla. Para que nos hagamos una idea de la resistencia y durabilidad de estos tirantes laterales, os podemos decir que están realizados del mismo material que los cinturones de seguridad de los coches, así que serán capaces de aguantar las torsiones y las presiones de las pisadas más rebeldes y enérgicas. De hecho, en un inicio, deberemos ir con cuidado a la hora de atarnos la zapatilla, pues si tensamos excesivamente los cordones en el tramo más bajo, los tirantes pueden llegar a tirar con tanta fuerza, envolviendo el pie a ambos lados, que se nos pueden llegar a dormir los dedos de los pies mientras corremos. En la puntera de estas Adidas Revenge Boost encontraremos un refuerzo a base de termo sellados, que le dan un poco más de volumen y consistencia a la zona delantera de la zapatilla. Mientras que en el tren posterior, encontraremos un talón envolvente y reforzado a media altura.

Una vez analizado el upper exterior, pasamos a analizar la parte interna de estas Revenge Boost Mesh. Aquí debemos ser críticos con la casa Adidas y es que, aunque se trate de un primer precio de la marca destinado al running de iniciación, los acabados interiores de cualquier zapatilla de running deberían ser excelentes. En este modelo, desde el primer momento que nos las probamos encontramos unas costuras y un exceso de tejido en la base de la lengüeta, como se puede observar en las fotos de la sección, que nos hicieron dudar de la comodidad en marcha y aunque no llegaron a realizarnos rozadura, ni ampolla, la sensación de que la costura estaba siempre presente en un punto concreto nos hizo menos placenteros los kilómetros realizados con estas Adidas Revenge Boost. Desconocemos si este hecho es un caso aislado y excepcional del par de zapatillas entregado a ROADRUNNINGReview. Pero conocedores del buen hacer de Adidas y de la comodidad de todos los otros modelos de su amplia gama, con la que siempre nos hemos sentido muy cómodos, creemos que deberían revisar estos pequeños detalles, que a veces son los que marcan la diferencia entre una zapatilla mediocre y una buena zapatilla. El resto de los acabados interiores nos han parecido correctos, con unos buenos acolchados en la zona del talón y un tejido interno que ofrece menos suavidad al tacto que sus hermanas superiores Adidas Glide Boost 8 y Adidas Ultra Boost.



 

Horma

La horma de estas Adidas Revenge Boost Mesh es más bien estrecha, muy parecida a la de las Adidas Boston Boost 6. Con los cordones totalmente abiertos podríamos caminar tranquilamente sin que nos baile el pie en su interior. Parte de culpa de esta buena fijación la tienen los tirantes laterales que se amoldan y cierran el pie formando un bloque con la zapatilla. Si eres de los que tienes pies no muy anchos y te gusta la sensación de que la zapatilla se adapta perfectamente al contorno de tus pies te gustará la sensación de calzarte estas Adidas Revenge Boost.

En el interior de las Adidas Revenge Boost, encontraremos una plantilla propia de la casa Adidas de 6mm de grosor y que tiene la particularidad de ser muy envolvente en la zona del talón, ayudando a la fijación interior del pie dentro de la zapatilla. Si sois de los que utilizáis plantillas correctoras con vuestras zapatillas de running, podremos substituirlas por las originales y tendremos espacio de sobras en el interior para correr con las plantillas de corrección sin problemas.

Dinámica

Cuando una zapatilla nos llega a las oficinas de ROADRUNNINGReview para que la analizamos a fondo, nos encargamos de realizar con ellas el máximo de kilómetros posibles, ya sean de rodajes suaves, cambios de ritmo intensos, series cortas, series largas, subidas... El hecho, es buscar el máximo de feedback con la zapatilla que debemos analizar y extraer nuestras propias conclusiones. Eso es lo que hemos hecho exactamente con estas Adidas Revenge Boost, aun y sabiendas de que se trata de una zapatilla con un cliente potencial de atleta que se está iniciando en el mundo del running y que difícilmente empezará con ritmos rápidos y eléctricos.

Nosotros nos hemos encontrado con una zapatilla un poco más dura de lo que nos esperábamos en un primer momento, y más habiendo probando anteriormente al estandarte de amortiguación de Adidas, las UltraBoost. Nos esperábamos un tacto un pelín más blando e incluso un poco chicloso tan característico del Boost, pero en esta ocasión, el comportamiento del Boost queda enmascarado debido a la baja proporción del mismo utilizado en la mediasuela y al encapsulamiento que se le realiza a través del StableFrame de Adidas. Aun y así, se trata de una zapatilla con un comportamiento noble y con buena reactividad en la pisada, gracias en gran medida al drop de 10 mm muy utilizado en toda la gama de Adidas. El StableFrame, junto con el sistema Torsion System y una buena sujeción del upper, hacen que el pie vaya guiado durante toda la pisada por muchos kilómetros que llevemos en las piernas y por mucho agotamiento muscular acumulado. Todos aquellos corredores pronadores o con tendencia a pronar en exceso con el paso de los kilómetros tendrán en estas Adidas Revenge Boost unas perfectas aliadas para sus días de entrenamiento.

Durante las últimas cuatro semanas hemos realizado con ellas multitud de entrenamientos, sacándolas de rango y realizando series a ritmos por debajo de los 3' 30"/km. Sabemos que no es el rango óptimo de trabajo de estas zapatillas, pero si que podemos deciros que a ritmos por encima de los 4' 30"/km es donde empiezan ha encontrar su zona de confort hasta los 5' 30"/km. Se trata pues de una zapatilla de entrenamiento tipo, que acepta y admite un rango bastante amplio de ritmos para adaptarse al mayor número posible de corredores.

Conclusión

Adidas, con estas Adidas Revenge Boost lleva a la completa madurez la tecnología Boost, ofreciendo al gran público una gran zapatilla de iniciación a un precio muy razonable y con tecnologías y rendimientos propios de gamas superiores. 

Nuestra experiencia personal con estas Adidas Revenge Boost ha sido muy positiva. Muchas marcas de gran tradición en el mundo del running quisieran una zapatilla de gama media con el funcionamiento y rendimiento de estas Adidas Revenge Boost. Nos ha gustado, como en otros modelos de Adidas, su buena amortiguación y la capacidad de guiado de la pisada que nos ha ofrecido en cada uno de los kilómetros que hemos recorrido con ellas. Una zapatilla que reune todas las características que puede necesitar aquél corredor que se inicia en el mundo del running y muy aconsejable para aquellos más iniciados que busquen una zapatilla con una relación calidad-precio excelente. 

Nosotros le hemos sacado todo su jugo en rodajes de hasta 20km y ritmos de entre 4:30/km y 5:30/km, fuera de estos rangos, seguramente deberíamos buscar otro modelo más adecuado dentro del extenso catálogo de Adidas. Sin duda, uno de los mejores modelos de iniciación y progresión que encontraremos en el amplísimo mercado de zapatillas de running, siempre con el sello y la garantía del buen hacer de Adidas.



 

PROs y CONtras

PROs:

Gran estabilidad y control de pisada

Buena reactividad a ritmos medios


    Buena transpirabilidad del upper

    CONtras:

    Acabados interiores mejorables

    Una sola combinación de colores a elegir

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSuperCross - JomaRevenge Boost Mesh - Adidas
Talla US8.59
Talla US9.5