Miles - Salming

Miles - Salming

Publicado hace 198 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


Adidas - Pure Boost X

Pure Boost X - Adidas

Publicado hace 170 día(s)

Introducción

Que las mujeres cada vez más apuestan por el deporte y, en concreto por el running, no es ninguna novedad. Lo que ya no era tan habitual -por lo menos hasta ahora- es que las grandes marcas apostaran claramente por desarrollar zapatillas pensadas en origen para la mujer. Pero Adidas ha querido darle una vuelta a esta lógica lanzando las Adidas Pure Boost X, un modelo exclusivo para mujeres que, sobre el papel, está pensada para adaptarse perfectamente a los pies femeninos. Este concepto es, ya de por sí, revolucionario, porque en mayor o menor medida, estamos acostumbradas a que las grandes marcas hagan adaptaciones del calzado masculino y convertirlas en sus homólogas para mujeres. Pues bien, las Adidas Pure Boost X son un modelo que se ha diseñado, como decimos, enteramente pensando en la dinámica del pie femenino, y no existe, a día de hoy, versión masculina.

Lo cierto es que Adidas se la ha jugado, porque las expectativas que han generado al anunciar una zapatilla que es la respuesta a las necesidades femeninas, es mucho decir. En todo caso es de recibo reconocer que la primera vez que ves las Adidas Pure Boost X queda claro que no son una más.

Sus grandes bazas son la amortiguación boost, un arco plantar totalmente rompedor, un upper de malla elástica con densidades diferenciadas y la suela stretchweb. Pero más allá de la tecnología con la que nos quieren impresionar, serán los kilómetros que les hagamos los que nos dirán si han acertado.

Primeras impresiones

No siempre se tiene la suerte de tener entre las manos algo que te deja descolocada, una zapatilla con una estructura que te hace abrir los ojos como platos. Pues bien, Adidas lo ha conseguido con las Adidas Pure Boost X y su revolucionario arco. Y es que el upper no está totalmente en contacto con la mediasuela, como sería de esperar, sino que en la zona del arco plantar el upper queda al aire. El resultado para la vista es que las Adidas Pure Boost X tienen, para que nos entendamos, ¡un agujero en la zona media del pie! Queramos a no, cuando vemos la zapatilla por primera vez se nos va la vista al dichoso agujero, que es la respuesta tecnológica de Adidas a los pies femeninos estrechos y con puente pronunciado.

Pero más allá del arco, las Adidas Pure Boost también tienen un diseño llamativo lo que demuestra que para Adidas este aspecto nunca ha sido secundario. El modelo que hemos podido probar juega con una gama de colores bastante tradicional entre los productos dirigidos a las chicas. Y más allá de que personalmente nos guste más o menos, lo cierto es que cuando hemos salido a rodar con ellas, han captado bastantes miradas.

Al cogerlas con las manos el feeling es que son muy ligeras y maleables. El upper es casi un calcetín y nos damos cuenta de que ni siquiera las partes laterales que abrazan el medio pie son rígidas. Si las intentamos aplastar con las manos, no ofrecen ninguna resistencia, se torsionan sin problema y vuelven a su sitio sin deformarse. La única zona reforzada en las Adidas Pure Boost X está en el talón, con una pieza rígida pensada para proteger el Aquiles.

Pero como una cosa es verla y otra sentirla, nos decidimos a probarla. Dentro de las Pure Boost X tenemos la sensación de llevar puesto nada más que un calcetín, ¡son comodísimas! Otra historia aparte, son las sensaciones que notamos en el arco. La parte de malla que queda al aire hace que la posición del mediopie quede muy elevada. Es una posición a la que no estamos acostumbrados y que tendremos que ir analizando uso a uso.

Mediasuela y amortiguación

Poco vamos a desvelar que el propio nombre de la zapatilla no nos adelante, y es que el compuesto en el que se ha vuelto a confiar para dar vida a las Adidas Pure Boost X es el Boost. Este compuesto de poliuretano con el que la marca germana revolucionó el mercado por allá en 2013 se ha convertido en buque insignia de Adidas. No es para menos, porque les está dando muy buen rédito, y no hay más que salir a rodar por cualquier ciudad para ver que son muy populares entre los corredores.

El boost hace las veces de compuesto reactivo que aprovecha la energía que invertimos en aterrizar cada zancada para impulsarnos en la salida. Los que lo han probado saben que no sólo es un éxito por ese retorno de energía sino, sobre todo, porque es un material que, con un peso realmente ligero, nos da elevadas prestaciones de amortiguación.

Las Adidas Pure Boost X tienen un 80% de Boost, siendo el 20% restante EVA que casa muy bien con el Boost porque acentúa la sensación de retorno. Almenos, esa es la teoría. Pero lo cierto es que en nuestros rodajes no hemos tenido esa sensación tan pronunciada de poder aprovechar la energía del aterrizaje como si habíamos notado al probar algunas de sus hermanas. Y es curioso porque, a pesar de no ser 100% Boost, se trata de una zapatilla tan ligera que debería maximizarse la sensación. Lástima.

Más allá de esto, la sensación de protección en todo el pie cada vez que damos una zancada es una realidad. El Boost tiene mayor espesor en el mediopié y el retropié, y se estrecha a medida que avanza hacia la puntera. Este compuesto nos ha demostrado que hace su trabajo cuando entramos de talón, recogiendo la fuerza del contacto con el suelo y es impresionante ver lo poco que se deforma y la sensación de protección que nos da.

La EVA que acompaña al Boost, de color rojo al igual que la suela, tiene mayor perfil en la parte del talón hasta el mediopié, para ayudar a dar algo más de firmeza en la pisada. Y aunque las Adidas Pure Boost X son totalmente neutras, la Eva de la zona interior es más ancha para dar cierta estabilidad a la zapatilla.

Suela

En la suela de las Adidas Pure Boost X encontramos el Stretchweb, un material de goma resistente y elástico que ya hemos podido ver en otras zapatillas de gama alta de Adidas. La forma como trabaja este compuesto es dando a la Pure Boost una especie de súper poder camaleónico: la suela se estira y se contrae en función del impacto que recibe la zapatilla en cada fase de la pisada. Parece magia, pero en realidad tiene una explicación más sencilla. Si les damos la vuelta y nos fijamos en la estructura, podemos ver que hay zonas en las que el compuesto rojo tiene continuidad, mientras que en otras el boost queda al aire. Son estos huecos los que hacen posible la flexibilidad de la suela. Y hablando de rojo, es un gustazo tener unas zapatillas femeninas con un toque de rojo.

Sigamos. También vemos que estas Adidas Pure Boost X tienen tacos con perfiles bajos, y esto nos avisa de que se mueven como pez en el agua por asfalto, pero difícilmente van a tener mayor versatilidad. De hecho, en una de nuestras salidas a ritmos rápidos en zona de gravilla, nos hemos llevado algún pequeño susto en giros repentinos. Sí, resbalan, pero es que la suela es básica y se pensó para tener un buen agarre en asfalto, no para echarnos al trail.

En cuanto a la durabilidad de la suela, a pesar de que teníamos ciertas dudas sobre todo después de haber probado las primeras UltraBoost que salieron al mercado con una suela similar, aunque con un taqueado más pronunciado, la verdad es que las Adidas Pure Boost X son bastante fiables. Somos conscientes de que no son unas zapatillas para sumar kilómetros pero, si las tratamos bien y les damos un uso orientado a rodajes cortos y rápidos en terreno poco exigente, nos pueden durar bastante. Poco más que decir de la durabilidad, que seguramente se ha reforzado con densidades distintas en las zonas de mayor fricción.

Upper

En la parte superior de las Adidas Pure Boost X queda claro que la marca alemana se ha querido arriesgar apostando por algo nunca visto. Es emocionante y a la vez un lío ponernos a hablar del upper. Más que nada porque nos ha dejado tan sorprendidos con la cantidad de puntos a destacar que no sabemos por dónde empezar…

En primer lugar, la malla que recubre esta zapatilla, que en nuestro caso es de color lila, demuestra algo más que simple creatividad. Veréis, su estructura es lo más parecido que hemos probado a un calcetín. Es difícil no conseguir esta sensación por muchas razones. En primer lugar, por lo flexible que es. Al no tener partes rígidas, la torsión es más que sencilla. Y esto pasa no sólo cuando la apretamos con las manos sinó, también, cuando la calzamos. A cada paso que damos, el upper se va deformando para adaptarse a la dinámica del pie así que es como si llevaras una segunda piel. Ni siquiera el esqueleto que abraza el mediopié por los laterales es demasiado rígido. Es curioso porque esta pieza tiene, en los dos laterales, solamente 3 ojales para apretar el cordonaje.

Si vamos un poco más allá al mirar este upper, vemos que la malla tiene perforaciones de un tamaño considerable para facilitar la transpirabilidad, que ya os digo que es muy buena. La han querido mejorar aún más colocando una especie de ventana con una rejilla más ancha justo delante de los cordones. 

La lengüeta de estas Adidas Pure Boost X está integrada en el collar. Un collar que es asimétrico, dando mayor protección en la cara interna y que tiene un pequeño apéndice en el tobillo. A pesar de que el está formado por el mismo mesh microperforado, sí que es cierto que en el interior lo han rematado con un tejido algo más espeso para evitar roces. Y es que las Adidas Pure Boost X están pensadas para que podamos llevar calcetines bajos o, incluso para ir sin calcetines.

Como os decíamos, el upper sólo está unido a la zapatilla por el talón y por la parte delantera (desde los metatarsos a la puntera). La zona del arco, pues, queda al aire y se une por debajo con una potente malla rígida perforada. La malla queda elevada y no entra en contacto con el Boost hasta que no pisamos con la zapatilla. Es por eso, que calzarlas es algo raro, cunado lo haces por primera vez. Si obviamos la zona del arco plantar, cuando las hemos usado sentíamos que nos hubiera gustado llevarlas puestas hasta para dormir. Pero el arco volador nos lo pone un poco más difícil y hace que hayamos tenidos sensaciones encontradas con ellas.

Horma

La horma de las Adidas Pure Boost X es tremendamente estrecha. Pero también puede ser ancha. A ver, a ver, ¡vamos a aclararnos!

La malla de la que os hemos hablado y que envuelve la zona media del pie es extremadamente estrecha. Lo entendemos, porque de haber tenido más amplitud y teniendo en cuenta el concepto “al aire”, el pie se hubiera centrifugado al correr. Mala idea. El talón también es estrecho, y es la única zona de la zapatilla que tiene una pieza rígida para proteger el tobillo y permitir que se mantenga en su sitio.

Así que, desde el talón hasta los metatarsos, las Adidas Pure Boost X son una zapatilla muy estrecha, pero al no tener apenas partes rígidas, la sensación no es de ir encajonada sino, como ya os dijimos, de habernos calzado un calcetín. Al llegar a los metatarsos la horma se ensancha tremendamente para dar espacio a los dedos aprovechando que esta zona no tiene tanto movimiento como el resto del pie. La sensación nos ha parecido ideal, pero es importante que te tomes tu tiempo para ver si eres de las que se siente cómoda con la sensación de segunda piel o no. Eso sí, estas zapatillas no son aptas para plantilleras. No es sólo que el espacio es imposible para dar cabida a una plantilla tradicional, sino que el concepto mismo de estas Adidas Pure Boost X, huye de cualquier estructura pensada para guiar la pisada. En cuanto al tallaje, es un pelín justo, por lo que os recomendamos que tiréis medio número hacia arriba para evitar problemas.

Dinámica

¡Y llega el momento de echar a correr!

Cuando caminamos por primera vez con las Adidas Pure Boost X, vimos como la malla entera se deformaba y se podía ver claramente la posición del pie en todo momento. Esto nos hizo temer que podríamos tener problemas importantes de estabilidad al correr. Más aun cuando la ligereza de estas Adidas Pure Boost X las hace ideales para ritmos altos. Pues bien, nos ha sorprendido ver que, finalmente, el pie no se ha vuelto todo lo loco que pensamos al correr en una zapatilla tan minimalista. Seguramente el mayor espesor de la Eva en la zona interior de la zapatilla es lo que le ha dado mayor estabilidad al conjunto.

Hemos de reconocer que no tuvimos un buen comienzo con las Adidas Pure Boost X. Y es que, en vez de acostumbrarnos a este concepto de zapatilla poco a poco, en nuestro primer rodaje acabamos corriendo hora y media y volvimos a casa frustrados con un bonito malestar en los pies. Hacerse con las Adidas Pure Boost X no es fácil. A pesar de que Adidas garantice que están diseñadas para dar respuesta a la dinámica del pie femenino, no todas tenemos la misma estructura de pie, ni todas tenemos un arco de bailarina. Por eso, la primera vez que rodamos con ellas sentimos el arco excesivamente elevado, en una posición que no era para nada habitual. Así que, aunque quede de Perogrullo, la recomendación es que no hagáis como nosotros y dediquéis tiempo a hacer una transición progresiva. En las siguientes salidas, con kilometrajes y ritmos progresivos, pudimos ir exprimiendo las Adidas Pure Boost X hasta que las hicimos nuestras. También nos lo facilita el hecho de que la malla de la zona del arco va cediendo su tensión y se acaba ajustando a nuestro pie.  

Hay que decir que es una zapatilla muy ágil pero a la vez exigente, porque es cuando aprietas y te concentras en hacer una pisada lo más eficiente posible, cuanto aprovechas totalmente el rebote. 

Así que, si quieres hacer series cortas y rápidas te van a ayudar a despegar, pero es mejor que vigiles de no alargar demasiado el entreno, porque cuando vamos cansados todos nos relajamos y si empiezas a descuidar la pisada, vas a notar la sensación de quedarte un poco clavado. Si somos más bien de tiradas largos a ritmos más conservadores, sería mejor pensar en otras alternativas.

Conclusión

Las Adidas pure Boost X son, desde un punto de vista general, unas zapatillas muy cómodas. La sensación de llevar un calcetín acolchado es muy agradable y la elasticidad del upper hace que, si te fijas, puedas ver cómo se mueve el pie dentro de la zapatilla. Es nuevo sentir que es la zapatilla la que se adapta al pie, y no a la inversa. La otra cara de la moneda, sin embargo, es la sensación de poca sujeción de la pisada precisamente por las pocas protecciones que tiene. 

Con todo esto, si estás buscando una zapatilla para medias o maratones, estas no son la mejor opción. Pero puedes tenerlas en cuenta para tiradas cortas que no sobrepasen los 10 kms y series rápidas o incluso para entrenos de fuerza en el gimnasio. Eso sí, siempre por terrenos controlados, nada de salir a hacer campo a través.  

No podemos olvidarnos de que la sensación con las Adidas Pure Boost X es la de estar calzando una zapatilla casi minimalista, por lo que te recomendamos que hagas una transición lenta y progresiva si realmente te decides a darles una oportunidad.

PROs y CONtras

PROS:


  • -Zapatilla muy ligera, útil para entrenos rápidos o competición.

  • -Upper que se adapta al movimiento del pie y no a la inversa.

  • -Transpirabilidad muy trabajada.

  • -Han sido capaces de convertir la estrechez en una sensación de segunda piel.


 

CONTRAS:

  • -El elevado arco en el mediopié obliga a una adaptación.

  • -Zapatilla exigente, que te pide una pisada eficiente.


-Poco versátil en cuanto a terrenos se refiere.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSMiles - SalmingPure Boost X - Adidas

PUNTUACIONES

Miles - Salming Pure Boost X - Adidas
Talla9.57.0
Fit antepié8.08.0
Fit mediopie8.06.0
Fit talón8.07.0
Fit arco7.05.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié9.07.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global9.07.0
Dinámica / Transición de la pisada8.07.0
Respuesta7.06.0
Flexibilidad9.08.0
Soporte talón6.06.0
Soporte antepié6.06.0
Soporte global6.06.0
Agarre en seco9.07.0
Agarre en mojado8.05.0
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra9.06.0
Agarre en pista9.06.0
Agarre global9.07.0
Durabilidad suela8.07.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.09.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar8.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad6.08.0
Impermeabilidad8.07.0
Reflectantes7.03.0
Calidad de materiales y acabados8.08.0
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