Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 328 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Adidas - Pure Boost X

Pure Boost X - Adidas

Publicado hace 170 día(s)

Introducción

Que las mujeres cada vez más apuestan por el deporte y, en concreto por el running, no es ninguna novedad. Lo que ya no era tan habitual -por lo menos hasta ahora- es que las grandes marcas apostaran claramente por desarrollar zapatillas pensadas en origen para la mujer. Pero Adidas ha querido darle una vuelta a esta lógica lanzando las Adidas Pure Boost X, un modelo exclusivo para mujeres que, sobre el papel, está pensada para adaptarse perfectamente a los pies femeninos. Este concepto es, ya de por sí, revolucionario, porque en mayor o menor medida, estamos acostumbradas a que las grandes marcas hagan adaptaciones del calzado masculino y convertirlas en sus homólogas para mujeres. Pues bien, las Adidas Pure Boost X son un modelo que se ha diseñado, como decimos, enteramente pensando en la dinámica del pie femenino, y no existe, a día de hoy, versión masculina.

Lo cierto es que Adidas se la ha jugado, porque las expectativas que han generado al anunciar una zapatilla que es la respuesta a las necesidades femeninas, es mucho decir. En todo caso es de recibo reconocer que la primera vez que ves las Adidas Pure Boost X queda claro que no son una más.

Sus grandes bazas son la amortiguación boost, un arco plantar totalmente rompedor, un upper de malla elástica con densidades diferenciadas y la suela stretchweb. Pero más allá de la tecnología con la que nos quieren impresionar, serán los kilómetros que les hagamos los que nos dirán si han acertado.

Primeras impresiones

No siempre se tiene la suerte de tener entre las manos algo que te deja descolocada, una zapatilla con una estructura que te hace abrir los ojos como platos. Pues bien, Adidas lo ha conseguido con las Adidas Pure Boost X y su revolucionario arco. Y es que el upper no está totalmente en contacto con la mediasuela, como sería de esperar, sino que en la zona del arco plantar el upper queda al aire. El resultado para la vista es que las Adidas Pure Boost X tienen, para que nos entendamos, ¡un agujero en la zona media del pie! Queramos a no, cuando vemos la zapatilla por primera vez se nos va la vista al dichoso agujero, que es la respuesta tecnológica de Adidas a los pies femeninos estrechos y con puente pronunciado.

Pero más allá del arco, las Adidas Pure Boost también tienen un diseño llamativo lo que demuestra que para Adidas este aspecto nunca ha sido secundario. El modelo que hemos podido probar juega con una gama de colores bastante tradicional entre los productos dirigidos a las chicas. Y más allá de que personalmente nos guste más o menos, lo cierto es que cuando hemos salido a rodar con ellas, han captado bastantes miradas.

Al cogerlas con las manos el feeling es que son muy ligeras y maleables. El upper es casi un calcetín y nos damos cuenta de que ni siquiera las partes laterales que abrazan el medio pie son rígidas. Si las intentamos aplastar con las manos, no ofrecen ninguna resistencia, se torsionan sin problema y vuelven a su sitio sin deformarse. La única zona reforzada en las Adidas Pure Boost X está en el talón, con una pieza rígida pensada para proteger el Aquiles.

Pero como una cosa es verla y otra sentirla, nos decidimos a probarla. Dentro de las Pure Boost X tenemos la sensación de llevar puesto nada más que un calcetín, ¡son comodísimas! Otra historia aparte, son las sensaciones que notamos en el arco. La parte de malla que queda al aire hace que la posición del mediopie quede muy elevada. Es una posición a la que no estamos acostumbrados y que tendremos que ir analizando uso a uso.

Mediasuela y amortiguación

Poco vamos a desvelar que el propio nombre de la zapatilla no nos adelante, y es que el compuesto en el que se ha vuelto a confiar para dar vida a las Adidas Pure Boost X es el Boost. Este compuesto de poliuretano con el que la marca germana revolucionó el mercado por allá en 2013 se ha convertido en buque insignia de Adidas. No es para menos, porque les está dando muy buen rédito, y no hay más que salir a rodar por cualquier ciudad para ver que son muy populares entre los corredores.

El boost hace las veces de compuesto reactivo que aprovecha la energía que invertimos en aterrizar cada zancada para impulsarnos en la salida. Los que lo han probado saben que no sólo es un éxito por ese retorno de energía sino, sobre todo, porque es un material que, con un peso realmente ligero, nos da elevadas prestaciones de amortiguación.

Las Adidas Pure Boost X tienen un 80% de Boost, siendo el 20% restante EVA que casa muy bien con el Boost porque acentúa la sensación de retorno. Almenos, esa es la teoría. Pero lo cierto es que en nuestros rodajes no hemos tenido esa sensación tan pronunciada de poder aprovechar la energía del aterrizaje como si habíamos notado al probar algunas de sus hermanas. Y es curioso porque, a pesar de no ser 100% Boost, se trata de una zapatilla tan ligera que debería maximizarse la sensación. Lástima.

Más allá de esto, la sensación de protección en todo el pie cada vez que damos una zancada es una realidad. El Boost tiene mayor espesor en el mediopié y el retropié, y se estrecha a medida que avanza hacia la puntera. Este compuesto nos ha demostrado que hace su trabajo cuando entramos de talón, recogiendo la fuerza del contacto con el suelo y es impresionante ver lo poco que se deforma y la sensación de protección que nos da.

La EVA que acompaña al Boost, de color rojo al igual que la suela, tiene mayor perfil en la parte del talón hasta el mediopié, para ayudar a dar algo más de firmeza en la pisada. Y aunque las Adidas Pure Boost X son totalmente neutras, la Eva de la zona interior es más ancha para dar cierta estabilidad a la zapatilla.

Suela

En la suela de las Adidas Pure Boost X encontramos el Stretchweb, un material de goma resistente y elástico que ya hemos podido ver en otras zapatillas de gama alta de Adidas. La forma como trabaja este compuesto es dando a la Pure Boost una especie de súper poder camaleónico: la suela se estira y se contrae en función del impacto que recibe la zapatilla en cada fase de la pisada. Parece magia, pero en realidad tiene una explicación más sencilla. Si les damos la vuelta y nos fijamos en la estructura, podemos ver que hay zonas en las que el compuesto rojo tiene continuidad, mientras que en otras el boost queda al aire. Son estos huecos los que hacen posible la flexibilidad de la suela. Y hablando de rojo, es un gustazo tener unas zapatillas femeninas con un toque de rojo.

Sigamos. También vemos que estas Adidas Pure Boost X tienen tacos con perfiles bajos, y esto nos avisa de que se mueven como pez en el agua por asfalto, pero difícilmente van a tener mayor versatilidad. De hecho, en una de nuestras salidas a ritmos rápidos en zona de gravilla, nos hemos llevado algún pequeño susto en giros repentinos. Sí, resbalan, pero es que la suela es básica y se pensó para tener un buen agarre en asfalto, no para echarnos al trail.

En cuanto a la durabilidad de la suela, a pesar de que teníamos ciertas dudas sobre todo después de haber probado las primeras UltraBoost que salieron al mercado con una suela similar, aunque con un taqueado más pronunciado, la verdad es que las Adidas Pure Boost X son bastante fiables. Somos conscientes de que no son unas zapatillas para sumar kilómetros pero, si las tratamos bien y les damos un uso orientado a rodajes cortos y rápidos en terreno poco exigente, nos pueden durar bastante. Poco más que decir de la durabilidad, que seguramente se ha reforzado con densidades distintas en las zonas de mayor fricción.

Upper

En la parte superior de las Adidas Pure Boost X queda claro que la marca alemana se ha querido arriesgar apostando por algo nunca visto. Es emocionante y a la vez un lío ponernos a hablar del upper. Más que nada porque nos ha dejado tan sorprendidos con la cantidad de puntos a destacar que no sabemos por dónde empezar…

En primer lugar, la malla que recubre esta zapatilla, que en nuestro caso es de color lila, demuestra algo más que simple creatividad. Veréis, su estructura es lo más parecido que hemos probado a un calcetín. Es difícil no conseguir esta sensación por muchas razones. En primer lugar, por lo flexible que es. Al no tener partes rígidas, la torsión es más que sencilla. Y esto pasa no sólo cuando la apretamos con las manos sinó, también, cuando la calzamos. A cada paso que damos, el upper se va deformando para adaptarse a la dinámica del pie así que es como si llevaras una segunda piel. Ni siquiera el esqueleto que abraza el mediopié por los laterales es demasiado rígido. Es curioso porque esta pieza tiene, en los dos laterales, solamente 3 ojales para apretar el cordonaje.

Si vamos un poco más allá al mirar este upper, vemos que la malla tiene perforaciones de un tamaño considerable para facilitar la transpirabilidad, que ya os digo que es muy buena. La han querido mejorar aún más colocando una especie de ventana con una rejilla más ancha justo delante de los cordones. 

La lengüeta de estas Adidas Pure Boost X está integrada en el collar. Un collar que es asimétrico, dando mayor protección en la cara interna y que tiene un pequeño apéndice en el tobillo. A pesar de que el está formado por el mismo mesh microperforado, sí que es cierto que en el interior lo han rematado con un tejido algo más espeso para evitar roces. Y es que las Adidas Pure Boost X están pensadas para que podamos llevar calcetines bajos o, incluso para ir sin calcetines.

Como os decíamos, el upper sólo está unido a la zapatilla por el talón y por la parte delantera (desde los metatarsos a la puntera). La zona del arco, pues, queda al aire y se une por debajo con una potente malla rígida perforada. La malla queda elevada y no entra en contacto con el Boost hasta que no pisamos con la zapatilla. Es por eso, que calzarlas es algo raro, cunado lo haces por primera vez. Si obviamos la zona del arco plantar, cuando las hemos usado sentíamos que nos hubiera gustado llevarlas puestas hasta para dormir. Pero el arco volador nos lo pone un poco más difícil y hace que hayamos tenidos sensaciones encontradas con ellas.

Horma

La horma de las Adidas Pure Boost X es tremendamente estrecha. Pero también puede ser ancha. A ver, a ver, ¡vamos a aclararnos!

La malla de la que os hemos hablado y que envuelve la zona media del pie es extremadamente estrecha. Lo entendemos, porque de haber tenido más amplitud y teniendo en cuenta el concepto “al aire”, el pie se hubiera centrifugado al correr. Mala idea. El talón también es estrecho, y es la única zona de la zapatilla que tiene una pieza rígida para proteger el tobillo y permitir que se mantenga en su sitio.

Así que, desde el talón hasta los metatarsos, las Adidas Pure Boost X son una zapatilla muy estrecha, pero al no tener apenas partes rígidas, la sensación no es de ir encajonada sino, como ya os dijimos, de habernos calzado un calcetín. Al llegar a los metatarsos la horma se ensancha tremendamente para dar espacio a los dedos aprovechando que esta zona no tiene tanto movimiento como el resto del pie. La sensación nos ha parecido ideal, pero es importante que te tomes tu tiempo para ver si eres de las que se siente cómoda con la sensación de segunda piel o no. Eso sí, estas zapatillas no son aptas para plantilleras. No es sólo que el espacio es imposible para dar cabida a una plantilla tradicional, sino que el concepto mismo de estas Adidas Pure Boost X, huye de cualquier estructura pensada para guiar la pisada. En cuanto al tallaje, es un pelín justo, por lo que os recomendamos que tiréis medio número hacia arriba para evitar problemas.

Dinámica

¡Y llega el momento de echar a correr!

Cuando caminamos por primera vez con las Adidas Pure Boost X, vimos como la malla entera se deformaba y se podía ver claramente la posición del pie en todo momento. Esto nos hizo temer que podríamos tener problemas importantes de estabilidad al correr. Más aun cuando la ligereza de estas Adidas Pure Boost X las hace ideales para ritmos altos. Pues bien, nos ha sorprendido ver que, finalmente, el pie no se ha vuelto todo lo loco que pensamos al correr en una zapatilla tan minimalista. Seguramente el mayor espesor de la Eva en la zona interior de la zapatilla es lo que le ha dado mayor estabilidad al conjunto.

Hemos de reconocer que no tuvimos un buen comienzo con las Adidas Pure Boost X. Y es que, en vez de acostumbrarnos a este concepto de zapatilla poco a poco, en nuestro primer rodaje acabamos corriendo hora y media y volvimos a casa frustrados con un bonito malestar en los pies. Hacerse con las Adidas Pure Boost X no es fácil. A pesar de que Adidas garantice que están diseñadas para dar respuesta a la dinámica del pie femenino, no todas tenemos la misma estructura de pie, ni todas tenemos un arco de bailarina. Por eso, la primera vez que rodamos con ellas sentimos el arco excesivamente elevado, en una posición que no era para nada habitual. Así que, aunque quede de Perogrullo, la recomendación es que no hagáis como nosotros y dediquéis tiempo a hacer una transición progresiva. En las siguientes salidas, con kilometrajes y ritmos progresivos, pudimos ir exprimiendo las Adidas Pure Boost X hasta que las hicimos nuestras. También nos lo facilita el hecho de que la malla de la zona del arco va cediendo su tensión y se acaba ajustando a nuestro pie.  

Hay que decir que es una zapatilla muy ágil pero a la vez exigente, porque es cuando aprietas y te concentras en hacer una pisada lo más eficiente posible, cuanto aprovechas totalmente el rebote. 

Así que, si quieres hacer series cortas y rápidas te van a ayudar a despegar, pero es mejor que vigiles de no alargar demasiado el entreno, porque cuando vamos cansados todos nos relajamos y si empiezas a descuidar la pisada, vas a notar la sensación de quedarte un poco clavado. Si somos más bien de tiradas largos a ritmos más conservadores, sería mejor pensar en otras alternativas.

Conclusión

Las Adidas pure Boost X son, desde un punto de vista general, unas zapatillas muy cómodas. La sensación de llevar un calcetín acolchado es muy agradable y la elasticidad del upper hace que, si te fijas, puedas ver cómo se mueve el pie dentro de la zapatilla. Es nuevo sentir que es la zapatilla la que se adapta al pie, y no a la inversa. La otra cara de la moneda, sin embargo, es la sensación de poca sujeción de la pisada precisamente por las pocas protecciones que tiene. 

Con todo esto, si estás buscando una zapatilla para medias o maratones, estas no son la mejor opción. Pero puedes tenerlas en cuenta para tiradas cortas que no sobrepasen los 10 kms y series rápidas o incluso para entrenos de fuerza en el gimnasio. Eso sí, siempre por terrenos controlados, nada de salir a hacer campo a través.  

No podemos olvidarnos de que la sensación con las Adidas Pure Boost X es la de estar calzando una zapatilla casi minimalista, por lo que te recomendamos que hagas una transición lenta y progresiva si realmente te decides a darles una oportunidad.

PROs y CONtras

PROS:


  • -Zapatilla muy ligera, útil para entrenos rápidos o competición.

  • -Upper que se adapta al movimiento del pie y no a la inversa.

  • -Transpirabilidad muy trabajada.

  • -Han sido capaces de convertir la estrechez en una sensación de segunda piel.


 

CONTRAS:

  • -El elevado arco en el mediopié obliga a una adaptación.

  • -Zapatilla exigente, que te pide una pisada eficiente.


-Poco versátil en cuanto a terrenos se refiere.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningPure Boost X - Adidas

PUNTUACIONES

Cloudsurfer - On Running Pure Boost X - Adidas
Talla10.07.0
Fit antepié9.08.0
Fit mediopie9.06.0
Fit talón9.07.0
Fit arco9.05.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié8.07.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global8.57.0
Dinámica / Transición de la pisada8.57.0
Respuesta8.06.0
Flexibilidad8.58.0
Soporte talón8.06.0
Soporte antepié8.06.0
Soporte global8.06.0
Agarre en seco8.07.0
Agarre en mojado6.05.0
Agarre en asfalto9.58.0
Agarre en tierra6.56.0
Agarre en pista7.06.0
Agarre global7.57.0
Durabilidad suela8.57.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.09.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar8.57.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad9.08.0
Impermeabilidad3.07.0
Reflectantes8.03.0
Calidad de materiales y acabados9.58.0
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