Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 249 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Adidas - Pure Boost X

Pure Boost X - Adidas

Publicado hace 166 día(s)

Introducción

Que las mujeres cada vez más apuestan por el deporte y, en concreto por el running, no es ninguna novedad. Lo que ya no era tan habitual -por lo menos hasta ahora- es que las grandes marcas apostaran claramente por desarrollar zapatillas pensadas en origen para la mujer. Pero Adidas ha querido darle una vuelta a esta lógica lanzando las Adidas Pure Boost X, un modelo exclusivo para mujeres que, sobre el papel, está pensada para adaptarse perfectamente a los pies femeninos. Este concepto es, ya de por sí, revolucionario, porque en mayor o menor medida, estamos acostumbradas a que las grandes marcas hagan adaptaciones del calzado masculino y convertirlas en sus homólogas para mujeres. Pues bien, las Adidas Pure Boost X son un modelo que se ha diseñado, como decimos, enteramente pensando en la dinámica del pie femenino, y no existe, a día de hoy, versión masculina.

Lo cierto es que Adidas se la ha jugado, porque las expectativas que han generado al anunciar una zapatilla que es la respuesta a las necesidades femeninas, es mucho decir. En todo caso es de recibo reconocer que la primera vez que ves las Adidas Pure Boost X queda claro que no son una más.

Sus grandes bazas son la amortiguación boost, un arco plantar totalmente rompedor, un upper de malla elástica con densidades diferenciadas y la suela stretchweb. Pero más allá de la tecnología con la que nos quieren impresionar, serán los kilómetros que les hagamos los que nos dirán si han acertado.

Primeras impresiones

No siempre se tiene la suerte de tener entre las manos algo que te deja descolocada, una zapatilla con una estructura que te hace abrir los ojos como platos. Pues bien, Adidas lo ha conseguido con las Adidas Pure Boost X y su revolucionario arco. Y es que el upper no está totalmente en contacto con la mediasuela, como sería de esperar, sino que en la zona del arco plantar el upper queda al aire. El resultado para la vista es que las Adidas Pure Boost X tienen, para que nos entendamos, ¡un agujero en la zona media del pie! Queramos a no, cuando vemos la zapatilla por primera vez se nos va la vista al dichoso agujero, que es la respuesta tecnológica de Adidas a los pies femeninos estrechos y con puente pronunciado.

Pero más allá del arco, las Adidas Pure Boost también tienen un diseño llamativo lo que demuestra que para Adidas este aspecto nunca ha sido secundario. El modelo que hemos podido probar juega con una gama de colores bastante tradicional entre los productos dirigidos a las chicas. Y más allá de que personalmente nos guste más o menos, lo cierto es que cuando hemos salido a rodar con ellas, han captado bastantes miradas.

Al cogerlas con las manos el feeling es que son muy ligeras y maleables. El upper es casi un calcetín y nos damos cuenta de que ni siquiera las partes laterales que abrazan el medio pie son rígidas. Si las intentamos aplastar con las manos, no ofrecen ninguna resistencia, se torsionan sin problema y vuelven a su sitio sin deformarse. La única zona reforzada en las Adidas Pure Boost X está en el talón, con una pieza rígida pensada para proteger el Aquiles.

Pero como una cosa es verla y otra sentirla, nos decidimos a probarla. Dentro de las Pure Boost X tenemos la sensación de llevar puesto nada más que un calcetín, ¡son comodísimas! Otra historia aparte, son las sensaciones que notamos en el arco. La parte de malla que queda al aire hace que la posición del mediopie quede muy elevada. Es una posición a la que no estamos acostumbrados y que tendremos que ir analizando uso a uso.

Mediasuela y amortiguación

Poco vamos a desvelar que el propio nombre de la zapatilla no nos adelante, y es que el compuesto en el que se ha vuelto a confiar para dar vida a las Adidas Pure Boost X es el Boost. Este compuesto de poliuretano con el que la marca germana revolucionó el mercado por allá en 2013 se ha convertido en buque insignia de Adidas. No es para menos, porque les está dando muy buen rédito, y no hay más que salir a rodar por cualquier ciudad para ver que son muy populares entre los corredores.

El boost hace las veces de compuesto reactivo que aprovecha la energía que invertimos en aterrizar cada zancada para impulsarnos en la salida. Los que lo han probado saben que no sólo es un éxito por ese retorno de energía sino, sobre todo, porque es un material que, con un peso realmente ligero, nos da elevadas prestaciones de amortiguación.

Las Adidas Pure Boost X tienen un 80% de Boost, siendo el 20% restante EVA que casa muy bien con el Boost porque acentúa la sensación de retorno. Almenos, esa es la teoría. Pero lo cierto es que en nuestros rodajes no hemos tenido esa sensación tan pronunciada de poder aprovechar la energía del aterrizaje como si habíamos notado al probar algunas de sus hermanas. Y es curioso porque, a pesar de no ser 100% Boost, se trata de una zapatilla tan ligera que debería maximizarse la sensación. Lástima.

Más allá de esto, la sensación de protección en todo el pie cada vez que damos una zancada es una realidad. El Boost tiene mayor espesor en el mediopié y el retropié, y se estrecha a medida que avanza hacia la puntera. Este compuesto nos ha demostrado que hace su trabajo cuando entramos de talón, recogiendo la fuerza del contacto con el suelo y es impresionante ver lo poco que se deforma y la sensación de protección que nos da.

La EVA que acompaña al Boost, de color rojo al igual que la suela, tiene mayor perfil en la parte del talón hasta el mediopié, para ayudar a dar algo más de firmeza en la pisada. Y aunque las Adidas Pure Boost X son totalmente neutras, la Eva de la zona interior es más ancha para dar cierta estabilidad a la zapatilla.

Suela

En la suela de las Adidas Pure Boost X encontramos el Stretchweb, un material de goma resistente y elástico que ya hemos podido ver en otras zapatillas de gama alta de Adidas. La forma como trabaja este compuesto es dando a la Pure Boost una especie de súper poder camaleónico: la suela se estira y se contrae en función del impacto que recibe la zapatilla en cada fase de la pisada. Parece magia, pero en realidad tiene una explicación más sencilla. Si les damos la vuelta y nos fijamos en la estructura, podemos ver que hay zonas en las que el compuesto rojo tiene continuidad, mientras que en otras el boost queda al aire. Son estos huecos los que hacen posible la flexibilidad de la suela. Y hablando de rojo, es un gustazo tener unas zapatillas femeninas con un toque de rojo.

Sigamos. También vemos que estas Adidas Pure Boost X tienen tacos con perfiles bajos, y esto nos avisa de que se mueven como pez en el agua por asfalto, pero difícilmente van a tener mayor versatilidad. De hecho, en una de nuestras salidas a ritmos rápidos en zona de gravilla, nos hemos llevado algún pequeño susto en giros repentinos. Sí, resbalan, pero es que la suela es básica y se pensó para tener un buen agarre en asfalto, no para echarnos al trail.

En cuanto a la durabilidad de la suela, a pesar de que teníamos ciertas dudas sobre todo después de haber probado las primeras UltraBoost que salieron al mercado con una suela similar, aunque con un taqueado más pronunciado, la verdad es que las Adidas Pure Boost X son bastante fiables. Somos conscientes de que no son unas zapatillas para sumar kilómetros pero, si las tratamos bien y les damos un uso orientado a rodajes cortos y rápidos en terreno poco exigente, nos pueden durar bastante. Poco más que decir de la durabilidad, que seguramente se ha reforzado con densidades distintas en las zonas de mayor fricción.

Upper

En la parte superior de las Adidas Pure Boost X queda claro que la marca alemana se ha querido arriesgar apostando por algo nunca visto. Es emocionante y a la vez un lío ponernos a hablar del upper. Más que nada porque nos ha dejado tan sorprendidos con la cantidad de puntos a destacar que no sabemos por dónde empezar…

En primer lugar, la malla que recubre esta zapatilla, que en nuestro caso es de color lila, demuestra algo más que simple creatividad. Veréis, su estructura es lo más parecido que hemos probado a un calcetín. Es difícil no conseguir esta sensación por muchas razones. En primer lugar, por lo flexible que es. Al no tener partes rígidas, la torsión es más que sencilla. Y esto pasa no sólo cuando la apretamos con las manos sinó, también, cuando la calzamos. A cada paso que damos, el upper se va deformando para adaptarse a la dinámica del pie así que es como si llevaras una segunda piel. Ni siquiera el esqueleto que abraza el mediopié por los laterales es demasiado rígido. Es curioso porque esta pieza tiene, en los dos laterales, solamente 3 ojales para apretar el cordonaje.

Si vamos un poco más allá al mirar este upper, vemos que la malla tiene perforaciones de un tamaño considerable para facilitar la transpirabilidad, que ya os digo que es muy buena. La han querido mejorar aún más colocando una especie de ventana con una rejilla más ancha justo delante de los cordones. 

La lengüeta de estas Adidas Pure Boost X está integrada en el collar. Un collar que es asimétrico, dando mayor protección en la cara interna y que tiene un pequeño apéndice en el tobillo. A pesar de que el está formado por el mismo mesh microperforado, sí que es cierto que en el interior lo han rematado con un tejido algo más espeso para evitar roces. Y es que las Adidas Pure Boost X están pensadas para que podamos llevar calcetines bajos o, incluso para ir sin calcetines.

Como os decíamos, el upper sólo está unido a la zapatilla por el talón y por la parte delantera (desde los metatarsos a la puntera). La zona del arco, pues, queda al aire y se une por debajo con una potente malla rígida perforada. La malla queda elevada y no entra en contacto con el Boost hasta que no pisamos con la zapatilla. Es por eso, que calzarlas es algo raro, cunado lo haces por primera vez. Si obviamos la zona del arco plantar, cuando las hemos usado sentíamos que nos hubiera gustado llevarlas puestas hasta para dormir. Pero el arco volador nos lo pone un poco más difícil y hace que hayamos tenidos sensaciones encontradas con ellas.

Horma

La horma de las Adidas Pure Boost X es tremendamente estrecha. Pero también puede ser ancha. A ver, a ver, ¡vamos a aclararnos!

La malla de la que os hemos hablado y que envuelve la zona media del pie es extremadamente estrecha. Lo entendemos, porque de haber tenido más amplitud y teniendo en cuenta el concepto “al aire”, el pie se hubiera centrifugado al correr. Mala idea. El talón también es estrecho, y es la única zona de la zapatilla que tiene una pieza rígida para proteger el tobillo y permitir que se mantenga en su sitio.

Así que, desde el talón hasta los metatarsos, las Adidas Pure Boost X son una zapatilla muy estrecha, pero al no tener apenas partes rígidas, la sensación no es de ir encajonada sino, como ya os dijimos, de habernos calzado un calcetín. Al llegar a los metatarsos la horma se ensancha tremendamente para dar espacio a los dedos aprovechando que esta zona no tiene tanto movimiento como el resto del pie. La sensación nos ha parecido ideal, pero es importante que te tomes tu tiempo para ver si eres de las que se siente cómoda con la sensación de segunda piel o no. Eso sí, estas zapatillas no son aptas para plantilleras. No es sólo que el espacio es imposible para dar cabida a una plantilla tradicional, sino que el concepto mismo de estas Adidas Pure Boost X, huye de cualquier estructura pensada para guiar la pisada. En cuanto al tallaje, es un pelín justo, por lo que os recomendamos que tiréis medio número hacia arriba para evitar problemas.

Dinámica

¡Y llega el momento de echar a correr!

Cuando caminamos por primera vez con las Adidas Pure Boost X, vimos como la malla entera se deformaba y se podía ver claramente la posición del pie en todo momento. Esto nos hizo temer que podríamos tener problemas importantes de estabilidad al correr. Más aun cuando la ligereza de estas Adidas Pure Boost X las hace ideales para ritmos altos. Pues bien, nos ha sorprendido ver que, finalmente, el pie no se ha vuelto todo lo loco que pensamos al correr en una zapatilla tan minimalista. Seguramente el mayor espesor de la Eva en la zona interior de la zapatilla es lo que le ha dado mayor estabilidad al conjunto.

Hemos de reconocer que no tuvimos un buen comienzo con las Adidas Pure Boost X. Y es que, en vez de acostumbrarnos a este concepto de zapatilla poco a poco, en nuestro primer rodaje acabamos corriendo hora y media y volvimos a casa frustrados con un bonito malestar en los pies. Hacerse con las Adidas Pure Boost X no es fácil. A pesar de que Adidas garantice que están diseñadas para dar respuesta a la dinámica del pie femenino, no todas tenemos la misma estructura de pie, ni todas tenemos un arco de bailarina. Por eso, la primera vez que rodamos con ellas sentimos el arco excesivamente elevado, en una posición que no era para nada habitual. Así que, aunque quede de Perogrullo, la recomendación es que no hagáis como nosotros y dediquéis tiempo a hacer una transición progresiva. En las siguientes salidas, con kilometrajes y ritmos progresivos, pudimos ir exprimiendo las Adidas Pure Boost X hasta que las hicimos nuestras. También nos lo facilita el hecho de que la malla de la zona del arco va cediendo su tensión y se acaba ajustando a nuestro pie.  

Hay que decir que es una zapatilla muy ágil pero a la vez exigente, porque es cuando aprietas y te concentras en hacer una pisada lo más eficiente posible, cuanto aprovechas totalmente el rebote. 

Así que, si quieres hacer series cortas y rápidas te van a ayudar a despegar, pero es mejor que vigiles de no alargar demasiado el entreno, porque cuando vamos cansados todos nos relajamos y si empiezas a descuidar la pisada, vas a notar la sensación de quedarte un poco clavado. Si somos más bien de tiradas largos a ritmos más conservadores, sería mejor pensar en otras alternativas.

Conclusión

Las Adidas pure Boost X son, desde un punto de vista general, unas zapatillas muy cómodas. La sensación de llevar un calcetín acolchado es muy agradable y la elasticidad del upper hace que, si te fijas, puedas ver cómo se mueve el pie dentro de la zapatilla. Es nuevo sentir que es la zapatilla la que se adapta al pie, y no a la inversa. La otra cara de la moneda, sin embargo, es la sensación de poca sujeción de la pisada precisamente por las pocas protecciones que tiene. 

Con todo esto, si estás buscando una zapatilla para medias o maratones, estas no son la mejor opción. Pero puedes tenerlas en cuenta para tiradas cortas que no sobrepasen los 10 kms y series rápidas o incluso para entrenos de fuerza en el gimnasio. Eso sí, siempre por terrenos controlados, nada de salir a hacer campo a través.  

No podemos olvidarnos de que la sensación con las Adidas Pure Boost X es la de estar calzando una zapatilla casi minimalista, por lo que te recomendamos que hagas una transición lenta y progresiva si realmente te decides a darles una oportunidad.

PROs y CONtras

PROS:


  • -Zapatilla muy ligera, útil para entrenos rápidos o competición.

  • -Upper que se adapta al movimiento del pie y no a la inversa.

  • -Transpirabilidad muy trabajada.

  • -Han sido capaces de convertir la estrechez en una sensación de segunda piel.


 

CONTRAS:

  • -El elevado arco en el mediopié obliga a una adaptación.

  • -Zapatilla exigente, que te pide una pisada eficiente.


-Poco versátil en cuanto a terrenos se refiere.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoPure Boost X - Adidas

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Pure Boost X - Adidas
Talla10.07.0
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie9.06.0
Fit talón9.07.0
Fit arco9.05.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié6.07.0
Amortiguación talón8.07.0
Amortiguación global7.07.0
Dinámica / Transición de la pisada9.07.0
Respuesta9.06.0
Flexibilidad10.08.0
Soporte talón8.06.0
Soporte antepié6.06.0
Soporte global7.06.0
Agarre en seco9.07.0
Agarre en mojado8.05.0
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra7.06.0
Agarre en pista6.06.0
Agarre global7.07.0
Durabilidad suela7.07.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta5.09.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad9.08.0
Impermeabilidad6.07.0
Reflectantes5.03.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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