Ghost 9 - Brooks

Ghost 9 - Brooks

Publicado hace 202 día(s)

Introducción

La marca americana da siempre esa sensación de no acabar de despegar en Europa. A pesar de una mayor presencia en el patrocinio de carreras y de contar con algún modelo superventas como las Brooks Glycerin, también de Road, o las archiconocidas Brooks Cascadia para Trail Runnning, es, sin embargo, en las zapatillas con soporte dónde posiblemente encontramos el nicho mejor acabado de la marca -quizá del sector-, con esas Brooks Trascend y Brooks Beast que tanto gustan a sus usuarios y a las que pocos modelos de otras marcas, por no decir ninguno, son capaces de hacerles sombra. Hablamos hoy, sin embargo, de una zapatilla que -y parece habitual en Brooks- tiene muchos fans pero que, sin embargo, no acaba tampoco de venderse todo lo que sus cualidades, que son muchas, pudieran invitar a hacernos pensar. Un zapatilla que, cual 'fantasma', pasa desapercibida para muchos. Las Brooks Ghost 9 vienen a ser la hermana pequeña de la famosa Brooks Glycerin y presenta quizá unas características que pueden hacerla más interesante para el gran público que su hermana mayor. Veámoslo.

Primeras impresiones

Las Brooks Ghost 9 entran por los ojos nada más verla. Su corte clásico (con un drop alto) y colores también clásicos (grises y azules con sólo alguna nota de verde lima en el modelo que nos toca analizar) se alejan de la tónica imperante del mercado, más colorista, más flúor, por así decir, más... llamativa, en definitiva. No obstante, estas Brooks Ghost 9 tienen algo de belleza natural y clásica, casi de modelo retro, que la hace, sin embargo, muy atractiva. Su aspecto, siguiendo esa línea clásica que mencionamos, transmite sensación de robustez, de cierto peso. La marca habla, sin embargo, de unos sorprendentes 260 gr. (307 gr, en la talla 9,5), por debajo, por tanto, de los míticos 300 gr. que hace años diferenciaban, "grosso modo", a zapatillas mixtas de zapatillas de entreno. En cualquier caso, sorprende su peso que imaginábamos mayor al verla.

Estas Brooks Ghost 9  calzan fácil y se ajustan fácilmente. Unos cordones planos y que corren aún más fácil ayudan a ello. Comodidad absoluta. Al paso se perciben blandas; No, no es la palabra correcta. Digamos 'esponjosas'. Exacto. Parece que vayamos sobre una espuma que absorbe y recupera forma con el movimiento del pie y el cambio de peso de una zona a otra. Interesante concepto el de la amortiguación adaptativa de Brooks. Luego hablaremos en profundidad del BioMoGo DNA que incorporan las Brooks Ghost 9 para garantizar comodidad y reactividad. En definitiva y a falta de salir con ellas, las Brooks Ghost 9 nos gustan, ¡y mucho!.

Mediasuela y amortiguación

Amortiguación personalizada. Eso es lo que ofrecen estas Brooks Ghost 9 con su BioMoGo DNA. Una amortiguación que dice adaptarse a nuestro peso, ritmo y superficie sobre la que estemos corriendo. ¿Y cómo se consigue eso? Mediante lo que se denomina un material no newtoniano. Vale, paréntesis aquí. Para los que, como servidor, suspendían ciencias aclararé un pelín más. No newtoniano, es decir, un material que se adapta a la fuerza específica que se aplica sobre él y que dependerá, precisamente, de nuestro peso, ritmo y superficie. ¿Lo váis cogiendo?. A menor velocidad y presión resulta más esponjosa pero, por el contrario, a mayor velocidad y, por tanto, a mayor presión ejercida en el momento de impacto del pie, el BioMoGo DNA de estas Brooks Ghost 9 se 'endurece', por así decir, para ofrecer mejor respuesta.

Digamos que su amortiguación ni es demasiado blanda, ni tiene demasiado recorrido; tampoco resulta excesivamente firme, y en las tiradas más largas tampoco tendremos sensación de requerir de un plus de amortiguación en la zona delantera (algo que quizá los corredores más pesados y/o menos dotados técnicamente suelen percibir en algunos modelos). Quizá, por todo ello, lo que mejor define su comportamiento es, simplemente, equilibrio. Ese tacto esponjoso a ritmos más lentos pero algo más firme a ritmos vivos, esa transición fluida y su flexibilidad progresiva y que otorga al movimiento de carrera mucha naturalidad, nos ofrece unas zapatillas que son magníficas para las tiradas largas pues el pie, en todo momento, se siente cómodo, descansado, por así decir. La verdad es que la fase de recepción es muy suave, y silenciosa, y eso, cuando se trata de entrenar cierto volumen, es muy de agradecer.

Brooks es además una compañia con inquietudes medioambientales, y su compuesto BioMoGo DNA es biodegradable. Según asegura la compañía, en 20 o 22 años se descompone (en lugar de los 1.000 que podría requerir una mediasuela de EVA convencional). Interesante.

Suela

La suela de las Brooks Ghost 9 no presenta grandes cambios, quizá por la sencilla razón de que no eran necesarios. Si algo ofrece la suela de las Brooks es durabilidad, y en esta versión 9 sigue siendo así. Para ello cuenta con el Blown Rubber en antepié y mediopié, una goma de gran durabilidad pero que le otorga también flexibilidad y capacidad de respuesta. Sabedores de que no todos los corredores gozan de una depurada técnica, Brooks sitúa en los puntos que más se desgastan el HPR Plus, que le aporta en esos 'puntos calientes', básicamente la zona del talón, un extra anti abrasivo y de resistencia. Y lo cierto es que lo consiguen pues, tras dos meses de pruebas, la suela apenas presenta desgaste, ni siquiera en la zona del talón dónde habitualmente, y dado que un servidor es un gran taconeador (pues es arte talonear como uno lo hace), suelen aparecer las primeras muestras de desgaste.

El comportamiento de estas Brooks Ghost 9 es estupendo en todo tipo de superficie y situación. Y nos gusta mucho su transición suave y silenciosa. El dibujo de la suela presenta un aspecto multitaqueado (toda esa serie de cuadraditos) que agarra muy bien en cualquier superficie, aunque, evidentemente, es en asfalto o tierra dónde resulta perfecta. No obstante, como decimos, ese multitaqueado se desenvuelve bien en cualquier situación y no tenemos quejas ni bajo lluvia (muy buen comportamiento, la verdad), ni sobre césped, adoquines, acera, carril bici, etc. Bien, muy bien, en todos ellos. Paso firme y seguro en todo momento; Sin sustos. De hecho nos ha gustado tanto su comportamiento que nos hemos atrevido a realizar algún Trail muy pistero, muy "light", y el resultado ha sido fenomenal.

La flexibilidad es un punto en el que las Brooks Ghost 9 cumplen bien. No es un aspecto en el que destaquen pero digamos que, a primera vista, y precisamente por ese corte clásico y aspecto robusto, intuíamos que podía ser su punto débil. Error. Su flexibilidad está bien estudiada y resulta muy progresiva y, sin tener una gran cantidad, resulta muy natural; sin alardes pero sin carencias. Cuenta con unas estrías de flexión en el antepié en forma de cruz (Brooks las denomina Omega Flex Grooves) que ayudan a obtener esa flexión natural y progresiva y cuenta también con un surco central, situado de mediopié a talón, que reparte un poco las presiones del pie y mejora un poco la flexibilidad torsional. El resultado, como decimos, es muy natural. Al trote son una auténtica delicia pero es que además, al apretarlas un "pelín" en busca de velocidad, comprobamos que siguen ofreciendo un movimiento muy natural, sin impedimentos, presiones o limitaciones de ningún tipo a nuestros queridos pies.

Upper

El upper de las Brooks Ghost 9 quizá sea el punto que más se ha trabajado con respecto de la versión precedente. Fabricado en lo que la marca norteamericana denomina "enginieered mesh", está concebido para crear zonas más abiertas y transpirables y otras más tupidas que ayudan a ofrecer un mayor soporte al pie allí donde resulte preciso. Para ello presenta una doble capa, con una externa más abierta pensada para garantizar una mayor entrada de aire y mejorar así la transpirabilidad así como también ayudar a reducir el peso de la zapatilla; y una capa interna más tupida que garantiza mayor sujeción y protección en zonas clave. De esta manera, Brooks huye de las tiras que presentaba por toda su superficie el modelo anterior y se consigue así también un aspecto del upper más limpio, más elegante. En cualquier caso, lo que es 'impepinable' es que la zapatilla tiene un tacto súper agradable en el interior. Sólo es preciso introducir la mano en su interior para percibir las bondades de su tacto: ni costuras, ni elementos que puedan generar un mínimo roce. Un gran trabajo el que han hecho en estas Brooks Ghost 9.

En carrera el upper es una maravilla. Ya hemos mencionado el magnífico acabado interior, muy agradable al tacto y que resulta muy confortable a pesar de que sumemos y sumemos kilómetros. La doble capa nos hizo pensar inicialmente que podían resultar algo calurosas llegado el verano pero tras algunos entrenos con temperaturas ya cercanas a las veraniegas, no hemos tenido sensación de calor o agobio en ningún momento. Creo sinceramente que las Brooks Ghost 9 han mejorado mucho este aspecto con respecto al modelo precedente, especialmente en la zona del lateral del mediopié, dónde ha ganado mucho en transpirabilidad. 

En la zona de los cordones y lengüeta observamos varias cosas. Los ojales son planos y los cordones son ligeramente elásticos e igualmente planos; Debo decir que los cordones me encantan pues, ese punto mínimo de elasticidad evita que pierdan tensión o se desgasten, y tienen además la medida perfecta (especialmente si sóis de utilizar el último ojal). También presentan un pequeño pasador a un lado de la lengüeta (otras marcas la sitúan de forma centrada), que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace. A destacar también que está muy acolchada para ofrecer una mayor protección.

El collar de estas Brooks Ghost 9 es magnífico, así de simple. Con un acolchado generoso y muy, muy suave (al tacto parece un microforro -repito- muy, muy suave, casi como terciopelo), que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

Las Brooks Ghost 9 son unas zapatillas muy cómodas y quién sea habitual usuario de ellas sabe de qué hablamos. No obstante, conviene realizar una advertencia. Probar medio número más no es nada desdeñable. Quién suscribe calza un 43 o 9,5 US, justo la talla que me llegó para analizar. No obstante, el pie derecho, que en mi caso es el más largo de los dos (y el que en mi caso conviene tener en cuenta al probar unas zapatillas nuevas antes de adquirirlas; -y tened en cuenta que TODO el mundo tiene uno más largo que el otro. Conviene saber cuál-), rozaba ligeramente con la zona interior de la puntera y, claro, con el pasar de los kilómetros, resultaba muy molesto. "Mal empezamos", pensé, y más tratándose de unas zapatillas para hacer 'trillones' de kilómetros. Debo decir que duró, pues eso, unos 30-40 kilómetros, como si de unos zapatos nuevos a los que hay que 'domar' primero se tratase, y, desde entonces, perfectas. Lo comento, no obstante, porque medio número más evita el problema y no generaría, dado el buen ajuste global de la zapatilla, ningún problema. Aquí cada cual.  

Dicho esto, la horma de estas Brooks Ghost 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié) y también seguro y sujeto. Quizá la zona del antepie, a pesar de su amplitud es la que resulta más pegada al pie. De ahí nuevamente lo de probar medio número más.

El arco de la zapatilla es ligeramente más marcado que la media. Se nota especialmente las primeras veces que las calzas, luego te olvidas. No obstante es poco probable que de problemas pues está bien situado y cumple más con la función de que el pie no se deslice hacia adelante. En cualquier caso, quienes sufran de ampollas en la zona o presenten un arco del pie bajo, deberían tenerlo en cuenta.

Dinámica

En movimiento las Brooks Ghost 9 se pueden definir como unas tremendas devoradoras de kilómetros, auténticas 'glotonas'. Resulta muy fácil dejarse llevar por un ritmo tranquilo y disfrutar del puro ejercicio sin pensar en nada más que en el camino a recorrer. No obstante, tienen herramientas para sacarles velocidad si queremos. Aunque para ello se requiere de cierta concentración, por así decir. Me explico. Esa maravillosa sensación de comodidad, de rodar fácil, que transmiten, son también su peor enemigo, pues salir de esa zona de "confort" que ofrecen, de ese ensimismamiento, requiere, como digo, cierta concentración. En las primeras salidas con estas Brooks Ghost 9, me costó romper con ese paso fácil y cómodo. Uno disfruta tanto de ese rodar cómodo que se deja llevar (y vencer) por él. Las tiradas largas a ritmos de 'percherón' (o 'a paso jubilao', como decía un viejo profesor de educación física de mi infancia) resultan hasta placenteras y, de hecho, al principio tuve la estúpida sensación de que iba a ser difícil ponerlas por debajo de 4:15 min./Km. Nuevo error. Y ojo, que no digo que las Brooks Ghost 9 sean un cuchillo, pues no es así. Son unas rodadoras incansables, pero lo cierto es que, como muchas otras zapatillas, puedes ir cómodo a ritmos altos en momentos puntuales. Nos hemos puesto con ellas a ritmos de 3:50 (puntualmente), y bajado (también puntualmente; de hecho muy puntualmente, pues uno no es un galgo precisamente) a 3:20-3:30, y bien, muy bien. La flexibilidad progresiva y bien lograda que ofrecen, esa transición suave y buena estabilidad, su capacidad para ofrecer mayor respuesta a ritmos elevados, hace que, a pesar de ser unas "trotonas", cumplan perfectamente cuando se requiere un plus de velocidad.

En cuanto a sensaciones, ya hemos dicho que se trata de una zapatilla de corte clásico, pérfiles altos y un drop alto (12mm.). No obstante, no se percibe así. Su amplitud y buena estabilidad le proporcionan un apoyo muy bueno y no tendremos en ningún momento sensación de correr en las "alturas", por así decir. Eso sí, aíslan bastante del suelo y eso, que ya es cuestión muy personal, habrá a quién le encante y a quién no. En cualquier caso, lo cierto es que las Brooks Ghost 9 lo filtran todo y es difícil diferenciar cuando cambias de superficie porque la mediasuela no deja pasar nada.

Todo ese conjunto de virtudes hacen de las Brooks Ghost 9 unas zapatillas muy completas. Viven a la sombra de las Brooks Glycerin, su hermana mayor y tope de gama de la marca en materia de amortiguación, pero se antojan más versátiles. La tendencia del corredor popular que busca protección para afrontar sus maratones y medias maratones, es mirar siempre los tope de gama y obviar "zapatillones" como estas Brooks Ghost 9, que ofrecen gran estabilidad, gran amortiguación también, pero con un tacto y equilibrio más logrado. Sin olvidar el menor peso de la zapatilla respecto de su hermana mayor que, no obstante, no le impide lidiar con los corredores más pesados. 

Conclusión

Las Brooks Ghost 9 son una auténtica navaja suiza, unas zapatillas tanto para competiciones a ritmo elevado como para sesiones de entrenamiento de cierto volumen. Esa quizá sea la gran baza que ofrecen frente a su hermana mayor, pues, salvo corredores de mucho peso, no me parece que las Brooks Glycerin puedan ofrecernos más, ni mejor. Apta para todo corredor, tanto principiante como experimentado, y para pesos medios y altos, resultan, en definitiva muy versátiles y duraderas.



 

PROs y CONtras

PROs:

- Su acabado denota calidad por los cuatro costados.

- Muy buen ajuste.

- Una transición muy suave.

- Ese tacto blando y agradable al impactar a baja velocidad y respondón cuando le apretamos.

- Amplio rango de uso tanto por peso del corredor como por ritmo.



CONTRAs:

- Cierta estética clasicona, que, no obstante, puede gustar a más de uno (como un servidor).

- Cierta sensación de que cuesta arrancar con ellas.

- Ese período de aclimatación que hubiera evitado medio número más.



Adidas - Pure Boost X

Pure Boost X - Adidas

Publicado hace 168 día(s)

Introducción

Que las mujeres cada vez más apuestan por el deporte y, en concreto por el running, no es ninguna novedad. Lo que ya no era tan habitual -por lo menos hasta ahora- es que las grandes marcas apostaran claramente por desarrollar zapatillas pensadas en origen para la mujer. Pero Adidas ha querido darle una vuelta a esta lógica lanzando las Adidas Pure Boost X, un modelo exclusivo para mujeres que, sobre el papel, está pensada para adaptarse perfectamente a los pies femeninos. Este concepto es, ya de por sí, revolucionario, porque en mayor o menor medida, estamos acostumbradas a que las grandes marcas hagan adaptaciones del calzado masculino y convertirlas en sus homólogas para mujeres. Pues bien, las Adidas Pure Boost X son un modelo que se ha diseñado, como decimos, enteramente pensando en la dinámica del pie femenino, y no existe, a día de hoy, versión masculina.

Lo cierto es que Adidas se la ha jugado, porque las expectativas que han generado al anunciar una zapatilla que es la respuesta a las necesidades femeninas, es mucho decir. En todo caso es de recibo reconocer que la primera vez que ves las Adidas Pure Boost X queda claro que no son una más.

Sus grandes bazas son la amortiguación boost, un arco plantar totalmente rompedor, un upper de malla elástica con densidades diferenciadas y la suela stretchweb. Pero más allá de la tecnología con la que nos quieren impresionar, serán los kilómetros que les hagamos los que nos dirán si han acertado.

Primeras impresiones

No siempre se tiene la suerte de tener entre las manos algo que te deja descolocada, una zapatilla con una estructura que te hace abrir los ojos como platos. Pues bien, Adidas lo ha conseguido con las Adidas Pure Boost X y su revolucionario arco. Y es que el upper no está totalmente en contacto con la mediasuela, como sería de esperar, sino que en la zona del arco plantar el upper queda al aire. El resultado para la vista es que las Adidas Pure Boost X tienen, para que nos entendamos, ¡un agujero en la zona media del pie! Queramos a no, cuando vemos la zapatilla por primera vez se nos va la vista al dichoso agujero, que es la respuesta tecnológica de Adidas a los pies femeninos estrechos y con puente pronunciado.

Pero más allá del arco, las Adidas Pure Boost también tienen un diseño llamativo lo que demuestra que para Adidas este aspecto nunca ha sido secundario. El modelo que hemos podido probar juega con una gama de colores bastante tradicional entre los productos dirigidos a las chicas. Y más allá de que personalmente nos guste más o menos, lo cierto es que cuando hemos salido a rodar con ellas, han captado bastantes miradas.

Al cogerlas con las manos el feeling es que son muy ligeras y maleables. El upper es casi un calcetín y nos damos cuenta de que ni siquiera las partes laterales que abrazan el medio pie son rígidas. Si las intentamos aplastar con las manos, no ofrecen ninguna resistencia, se torsionan sin problema y vuelven a su sitio sin deformarse. La única zona reforzada en las Adidas Pure Boost X está en el talón, con una pieza rígida pensada para proteger el Aquiles.

Pero como una cosa es verla y otra sentirla, nos decidimos a probarla. Dentro de las Pure Boost X tenemos la sensación de llevar puesto nada más que un calcetín, ¡son comodísimas! Otra historia aparte, son las sensaciones que notamos en el arco. La parte de malla que queda al aire hace que la posición del mediopie quede muy elevada. Es una posición a la que no estamos acostumbrados y que tendremos que ir analizando uso a uso.

Mediasuela y amortiguación

Poco vamos a desvelar que el propio nombre de la zapatilla no nos adelante, y es que el compuesto en el que se ha vuelto a confiar para dar vida a las Adidas Pure Boost X es el Boost. Este compuesto de poliuretano con el que la marca germana revolucionó el mercado por allá en 2013 se ha convertido en buque insignia de Adidas. No es para menos, porque les está dando muy buen rédito, y no hay más que salir a rodar por cualquier ciudad para ver que son muy populares entre los corredores.

El boost hace las veces de compuesto reactivo que aprovecha la energía que invertimos en aterrizar cada zancada para impulsarnos en la salida. Los que lo han probado saben que no sólo es un éxito por ese retorno de energía sino, sobre todo, porque es un material que, con un peso realmente ligero, nos da elevadas prestaciones de amortiguación.

Las Adidas Pure Boost X tienen un 80% de Boost, siendo el 20% restante EVA que casa muy bien con el Boost porque acentúa la sensación de retorno. Almenos, esa es la teoría. Pero lo cierto es que en nuestros rodajes no hemos tenido esa sensación tan pronunciada de poder aprovechar la energía del aterrizaje como si habíamos notado al probar algunas de sus hermanas. Y es curioso porque, a pesar de no ser 100% Boost, se trata de una zapatilla tan ligera que debería maximizarse la sensación. Lástima.

Más allá de esto, la sensación de protección en todo el pie cada vez que damos una zancada es una realidad. El Boost tiene mayor espesor en el mediopié y el retropié, y se estrecha a medida que avanza hacia la puntera. Este compuesto nos ha demostrado que hace su trabajo cuando entramos de talón, recogiendo la fuerza del contacto con el suelo y es impresionante ver lo poco que se deforma y la sensación de protección que nos da.

La EVA que acompaña al Boost, de color rojo al igual que la suela, tiene mayor perfil en la parte del talón hasta el mediopié, para ayudar a dar algo más de firmeza en la pisada. Y aunque las Adidas Pure Boost X son totalmente neutras, la Eva de la zona interior es más ancha para dar cierta estabilidad a la zapatilla.

Suela

En la suela de las Adidas Pure Boost X encontramos el Stretchweb, un material de goma resistente y elástico que ya hemos podido ver en otras zapatillas de gama alta de Adidas. La forma como trabaja este compuesto es dando a la Pure Boost una especie de súper poder camaleónico: la suela se estira y se contrae en función del impacto que recibe la zapatilla en cada fase de la pisada. Parece magia, pero en realidad tiene una explicación más sencilla. Si les damos la vuelta y nos fijamos en la estructura, podemos ver que hay zonas en las que el compuesto rojo tiene continuidad, mientras que en otras el boost queda al aire. Son estos huecos los que hacen posible la flexibilidad de la suela. Y hablando de rojo, es un gustazo tener unas zapatillas femeninas con un toque de rojo.

Sigamos. También vemos que estas Adidas Pure Boost X tienen tacos con perfiles bajos, y esto nos avisa de que se mueven como pez en el agua por asfalto, pero difícilmente van a tener mayor versatilidad. De hecho, en una de nuestras salidas a ritmos rápidos en zona de gravilla, nos hemos llevado algún pequeño susto en giros repentinos. Sí, resbalan, pero es que la suela es básica y se pensó para tener un buen agarre en asfalto, no para echarnos al trail.

En cuanto a la durabilidad de la suela, a pesar de que teníamos ciertas dudas sobre todo después de haber probado las primeras UltraBoost que salieron al mercado con una suela similar, aunque con un taqueado más pronunciado, la verdad es que las Adidas Pure Boost X son bastante fiables. Somos conscientes de que no son unas zapatillas para sumar kilómetros pero, si las tratamos bien y les damos un uso orientado a rodajes cortos y rápidos en terreno poco exigente, nos pueden durar bastante. Poco más que decir de la durabilidad, que seguramente se ha reforzado con densidades distintas en las zonas de mayor fricción.

Upper

En la parte superior de las Adidas Pure Boost X queda claro que la marca alemana se ha querido arriesgar apostando por algo nunca visto. Es emocionante y a la vez un lío ponernos a hablar del upper. Más que nada porque nos ha dejado tan sorprendidos con la cantidad de puntos a destacar que no sabemos por dónde empezar…

En primer lugar, la malla que recubre esta zapatilla, que en nuestro caso es de color lila, demuestra algo más que simple creatividad. Veréis, su estructura es lo más parecido que hemos probado a un calcetín. Es difícil no conseguir esta sensación por muchas razones. En primer lugar, por lo flexible que es. Al no tener partes rígidas, la torsión es más que sencilla. Y esto pasa no sólo cuando la apretamos con las manos sinó, también, cuando la calzamos. A cada paso que damos, el upper se va deformando para adaptarse a la dinámica del pie así que es como si llevaras una segunda piel. Ni siquiera el esqueleto que abraza el mediopié por los laterales es demasiado rígido. Es curioso porque esta pieza tiene, en los dos laterales, solamente 3 ojales para apretar el cordonaje.

Si vamos un poco más allá al mirar este upper, vemos que la malla tiene perforaciones de un tamaño considerable para facilitar la transpirabilidad, que ya os digo que es muy buena. La han querido mejorar aún más colocando una especie de ventana con una rejilla más ancha justo delante de los cordones. 

La lengüeta de estas Adidas Pure Boost X está integrada en el collar. Un collar que es asimétrico, dando mayor protección en la cara interna y que tiene un pequeño apéndice en el tobillo. A pesar de que el está formado por el mismo mesh microperforado, sí que es cierto que en el interior lo han rematado con un tejido algo más espeso para evitar roces. Y es que las Adidas Pure Boost X están pensadas para que podamos llevar calcetines bajos o, incluso para ir sin calcetines.

Como os decíamos, el upper sólo está unido a la zapatilla por el talón y por la parte delantera (desde los metatarsos a la puntera). La zona del arco, pues, queda al aire y se une por debajo con una potente malla rígida perforada. La malla queda elevada y no entra en contacto con el Boost hasta que no pisamos con la zapatilla. Es por eso, que calzarlas es algo raro, cunado lo haces por primera vez. Si obviamos la zona del arco plantar, cuando las hemos usado sentíamos que nos hubiera gustado llevarlas puestas hasta para dormir. Pero el arco volador nos lo pone un poco más difícil y hace que hayamos tenidos sensaciones encontradas con ellas.

Horma

La horma de las Adidas Pure Boost X es tremendamente estrecha. Pero también puede ser ancha. A ver, a ver, ¡vamos a aclararnos!

La malla de la que os hemos hablado y que envuelve la zona media del pie es extremadamente estrecha. Lo entendemos, porque de haber tenido más amplitud y teniendo en cuenta el concepto “al aire”, el pie se hubiera centrifugado al correr. Mala idea. El talón también es estrecho, y es la única zona de la zapatilla que tiene una pieza rígida para proteger el tobillo y permitir que se mantenga en su sitio.

Así que, desde el talón hasta los metatarsos, las Adidas Pure Boost X son una zapatilla muy estrecha, pero al no tener apenas partes rígidas, la sensación no es de ir encajonada sino, como ya os dijimos, de habernos calzado un calcetín. Al llegar a los metatarsos la horma se ensancha tremendamente para dar espacio a los dedos aprovechando que esta zona no tiene tanto movimiento como el resto del pie. La sensación nos ha parecido ideal, pero es importante que te tomes tu tiempo para ver si eres de las que se siente cómoda con la sensación de segunda piel o no. Eso sí, estas zapatillas no son aptas para plantilleras. No es sólo que el espacio es imposible para dar cabida a una plantilla tradicional, sino que el concepto mismo de estas Adidas Pure Boost X, huye de cualquier estructura pensada para guiar la pisada. En cuanto al tallaje, es un pelín justo, por lo que os recomendamos que tiréis medio número hacia arriba para evitar problemas.

Dinámica

¡Y llega el momento de echar a correr!

Cuando caminamos por primera vez con las Adidas Pure Boost X, vimos como la malla entera se deformaba y se podía ver claramente la posición del pie en todo momento. Esto nos hizo temer que podríamos tener problemas importantes de estabilidad al correr. Más aun cuando la ligereza de estas Adidas Pure Boost X las hace ideales para ritmos altos. Pues bien, nos ha sorprendido ver que, finalmente, el pie no se ha vuelto todo lo loco que pensamos al correr en una zapatilla tan minimalista. Seguramente el mayor espesor de la Eva en la zona interior de la zapatilla es lo que le ha dado mayor estabilidad al conjunto.

Hemos de reconocer que no tuvimos un buen comienzo con las Adidas Pure Boost X. Y es que, en vez de acostumbrarnos a este concepto de zapatilla poco a poco, en nuestro primer rodaje acabamos corriendo hora y media y volvimos a casa frustrados con un bonito malestar en los pies. Hacerse con las Adidas Pure Boost X no es fácil. A pesar de que Adidas garantice que están diseñadas para dar respuesta a la dinámica del pie femenino, no todas tenemos la misma estructura de pie, ni todas tenemos un arco de bailarina. Por eso, la primera vez que rodamos con ellas sentimos el arco excesivamente elevado, en una posición que no era para nada habitual. Así que, aunque quede de Perogrullo, la recomendación es que no hagáis como nosotros y dediquéis tiempo a hacer una transición progresiva. En las siguientes salidas, con kilometrajes y ritmos progresivos, pudimos ir exprimiendo las Adidas Pure Boost X hasta que las hicimos nuestras. También nos lo facilita el hecho de que la malla de la zona del arco va cediendo su tensión y se acaba ajustando a nuestro pie.  

Hay que decir que es una zapatilla muy ágil pero a la vez exigente, porque es cuando aprietas y te concentras en hacer una pisada lo más eficiente posible, cuanto aprovechas totalmente el rebote. 

Así que, si quieres hacer series cortas y rápidas te van a ayudar a despegar, pero es mejor que vigiles de no alargar demasiado el entreno, porque cuando vamos cansados todos nos relajamos y si empiezas a descuidar la pisada, vas a notar la sensación de quedarte un poco clavado. Si somos más bien de tiradas largos a ritmos más conservadores, sería mejor pensar en otras alternativas.

Conclusión

Las Adidas pure Boost X son, desde un punto de vista general, unas zapatillas muy cómodas. La sensación de llevar un calcetín acolchado es muy agradable y la elasticidad del upper hace que, si te fijas, puedas ver cómo se mueve el pie dentro de la zapatilla. Es nuevo sentir que es la zapatilla la que se adapta al pie, y no a la inversa. La otra cara de la moneda, sin embargo, es la sensación de poca sujeción de la pisada precisamente por las pocas protecciones que tiene. 

Con todo esto, si estás buscando una zapatilla para medias o maratones, estas no son la mejor opción. Pero puedes tenerlas en cuenta para tiradas cortas que no sobrepasen los 10 kms y series rápidas o incluso para entrenos de fuerza en el gimnasio. Eso sí, siempre por terrenos controlados, nada de salir a hacer campo a través.  

No podemos olvidarnos de que la sensación con las Adidas Pure Boost X es la de estar calzando una zapatilla casi minimalista, por lo que te recomendamos que hagas una transición lenta y progresiva si realmente te decides a darles una oportunidad.

PROs y CONtras

PROS:


  • -Zapatilla muy ligera, útil para entrenos rápidos o competición.

  • -Upper que se adapta al movimiento del pie y no a la inversa.

  • -Transpirabilidad muy trabajada.

  • -Han sido capaces de convertir la estrechez en una sensación de segunda piel.


 

CONTRAS:

  • -El elevado arco en el mediopié obliga a una adaptación.

  • -Zapatilla exigente, que te pide una pisada eficiente.


-Poco versátil en cuanto a terrenos se refiere.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGhost 9 - BrooksPure Boost X - Adidas

PUNTUACIONES

Ghost 9 - Brooks Pure Boost X - Adidas
Talla9.57.0
Fit antepié9.08.0
Fit mediopie9.06.0
Fit talón9.07.0
Fit arco8.55.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié9.07.0
Amortiguación talón9.07.0
Amortiguación global9.07.0
Dinámica / Transición de la pisada8.57.0
Respuesta7.06.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón9.06.0
Soporte antepié8.06.0
Soporte global8.06.0
Agarre en seco9.07.0
Agarre en mojado9.05.0
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra9.06.0
Agarre en pista8.06.0
Agarre global9.07.0
Durabilidad suela8.07.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.07.0
Grosor lengüeta8.59.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar9.07.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar6.57.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad7.08.0
Impermeabilidad5.07.0
Reflectantes9.03.0
Calidad de materiales y acabados10.08.0
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