Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 331 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Adidas - Adizero Boston 5

Adizero Boston 5 - Adidas

Publicado hace 234 día(s)

Introducción

El modelo que vamos a analizar hoy es poco menos que un  icono dentro del running. Se trata de las Adidas Adizero Boston 5, la mixta por excelencia de la firma de las tres bandas. La Multinacional  alemana no requiere de mucha presentación a estas alturas. Fundada a principios del siglo XX por los hermanos Dassler, la compañía lleva más de 90 años acaparando éxitos deportivos a través de los atletas que calzan y visten sus productos en multitud de deportes diferentes. Siempre innovadora y con una filosofía ambiciosa, en los últimos años se ha caracterizado por dar un impulso, y nunca mejor dicho, a sus productos de running gracias a su novedoso sistema de amortiguación llamado boost (impulso en inglés), que ha supuesto toda una revolución tanto a nivel técnico como a nivel de márqueting, ya que nunca antes se había dotado de tanta publicidad entorno a alguna novedad en  el mundo del running.

Las Adidas Adizero Boston 5 son la quinta edición de unas exitosas zapatillas mixtas.  De hecho,  se trata del modelo preferido para rodajes y entrenamientos vivos de Carles Castillejo, uno de los atletas españoles más brillantes  patrocinado por la firma Alemana.

Ésta es la primera Adidas Adizero Boston 5 con sistema Boost, por lo tanto, toca analizar minuciosamente si los buenos de Adidas han sido capaces de mejorar lo que ya de por sí era un zapatillón, con las mejoras  que, sobre el papel, han vertido sobre este modelo.

Pensadas para corredores de pisada neutra, las Adidas Adizero Boston 5 acostumbran a recoger elogios allá por donde pisan. Por lo tanto no es poca la presión que notamos a la hora de analizar dicho producto, pues no se trata de un modelo cualquiera. Allá vamos!

 

Primeras impresiones

No os lo vamos a negar. Sacar las Adidas Adizero Boston 5 de la caja nos ha provocado poco menos que un orgasmo.

La zapatilla rebosa calidad por los cuatro costados nada más verla. Quizás la calidad de los acabados y su estrechez de horma sea lo que más nos llama la atención en un primer momento.

Vemos que es fácil hacer el sacacorchos a la zapatilla y flexar la parte del antepié sin mucho esfuerzo. También nos encanta el mesh lateral micro perforado lo que se nos antoja como una ventaja a la hora de que la zapatilla transpire. 

El color del modelo que nos toca analizar es prácticamente negro en su totalidad, con toques rojos en el mesh. Por sus tonalidades, casi cuesta diferenciar si se trata un modelo casual o de running, puesto que estamos más acostumbrados a ver zapatillas para tal menester con colores chillones. 

Al calzarnos las Adidas Adizero Boston 5 por primera vez, vemos que su estrechez es notable, pero a la vez es muy cómoda, eso sí, una vez hemos conseguido meter pie dentro, puesto que dicha estrechez en todo el perímetro del pie hace que sea minuciosa la tarea de calzárnosla y de encontrar la tensión adecuada de los cordones. 

Percibimos también como el dedo gordo queda muy marcado en el mesh cuando hacemos el ciclo completo de la zancada, algo que puede comprometer la zona, haciendo que se rompa fácilmente esta parte. Veremos cómo responden a lo largo de los kilómetros. ¿aguantara el upper  tal volumen de kilómetros?

Mediasuela y amortiguación

Las Adidas Adizero Boston 5 tienen una media suela formada por dos compuestos distintos combinados entre si de una manera singular. El primer componente es el famoso Boost, situado en el talón y llegando hasta la mitad del antepié y perdiendo grosor a lo largo de todo este recorrido a causa del drop de 10 mm al que se ha dotado a las zapatillas. Se trata de un poliuretano termoplástico pre-expandido, siendo el primero del mundo en ofrecer una espuma de partículas de célula cerrada y que se comercializó con el nombre de Infinergy. Adidas desarrolló la aplicación de este poliuretano granulado (TPU) en estrecha colaboración con BASF para poder introducirlo en las media suelas de las zapatillas para correr. 

El segundo es el polímero EVA, que se extiende con el mismo grosor por encima del Boost y a lo largo de toda la planta, pero que gana protagonismo en la parte donde se sitúan los metatarsos.

En la parte del mediopié las Adidas Adizero Boston 5 contienen una pieza rígida en forma de “M” (Torsion System) insertada en el boost. Su función primordial es la de aportar estabilidad al conjunto. 

El drop real es de 10 mm pero en carrera se nota mucho menor, suponemos que también gracias a un rocker bastante alto. La flexión de estas Adidas Adizero Boston 5 no es progresiva, puesto que se presenta de manera muy marcada en la zona donde se produce el cambio de material de Boost a EVA, y que coincide a su vez con una franja transversal en la suela que ayudan a que ceda casi sin resistencia. Esto en carrera no se nota, de hecho creemos que el punto de flexión es muy natural y en ningún momento hemos tenido la sensación de sobre esfuerzo. 

Hemos probado las Adidas Adizero Boston 5 a conciencia y hemos de decir que el sistema Boost convence desde la primera hasta la última zancada que hemos dado con ellas. Para tratarse de una mixta, la media suela amortigua un montón. Eso sí hay que tratar a esta zapatilla como ella quiere. Con ritmos vivos y elevados.

Por otra parte, la EVA situada en el antepié es efectiva también en su acometido de sacar lo mejor de cada zancada ayudándonos a impulsarnos.

Suela

La suela de las Adidas Adizero Boston 5 está fabricada en colaboración con la empresa Continental que juntamente con el Adiwear, forman una pareja de baile casi perfecta. El Continental es el encarado de aportar a estas Adidas Adizero Boston 5 buen agarre, tanto en seco como en mojado ¡SI!¡SI! en mojado nos han salvado de más de una caída. En cambio, el Adiwear nos da mayor durabilidad en las zonas de máximo desgaste como el talón. 

El taqueado es bastante pequeño, algo que en marcha ayuda a la tracción en cualquiera de las superficies que hemos probado. En la parte del retropié el taqueado es curvo y alargado, dejando entrever la mediasuela en bastantes zonas. Sin embargo en la parte delantera, el taqueado es en forma de pequeños cuadritos, combinado con agujeros donde la mediasuela también se deja ver. En esta zona cuenta también con dos ranuras transversales que ayudan a que la suela se comporte de manera flexible.

La anchura de la suela es tirando a estrecha en todas sus partes, tanto en antepié, meidiopié o retropié. Algo que afecta un poco a la estabilidad del conjunto, pero al fin y al cabo no sería la característica que nos interesa encontrar en un modelo catalogado como mixto, donde buscamos más otras virtudes, como la ligereza o la reactividad

Realmente su terreno favorito es el asfalto, sin ningún tipo de dudas. Si las probáis por pistas, veréis que por pequeña que sea la irregularidad que encontréis, la vais a notar. Por lo tanto no estaríamos hablando de un modelo poco polivalente a la hora de pisar según que superficies.  

A cualquiera que le guste darse caña corriendo le encanta oír como la zapatilla impacta con el suelo. Con estas Adidas Adizero Boston 5 encontraremos esa sensación de dureza al impactar, algo que denota reactividad.

Upper

El upper de las Adidas Adizero Boston 5 envuelven el pie de manera espectacular, no dejando ni un milímetro de libertad en ninguna zona salvo en los dedos. Característica esencial que nos encanta encontrar en una mixta o voladora, ya que ese plus de agarre del pie es esencial para sacar el máximo rendimiento en cada zancada. 

El Mesh del antepié está compuesto por doble malla con rombos pequeños en su capa más exterior, mientras que en la capa interior es bastante más mullida y microperforada, mientras que en el mediopié la malla es mucho más fina dejando transparentar notablemente el interior, aportando muchísima transpirabilidad. 

No puede haber un logo de una marca de zapatillas mejor aprovechado que el de Adidas, puesto que las tres bandas se sitúan en el mediopié a modo de tirantes actuando como refuerzos que hacen que la estructura del upper se muestre estable y no se deforme, agarrando con más fuerza nuestro pie.

Cabe mencionar también que las costuras interiores podrían haberlas evitado, ganando adeptos en usuarios que les interese utilizarlas sin calcetines, algo muy común en triatletas, por ejemplo. También pensamos que se debería dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de más zonas reflectantes, puesto que son muy escasas y en entrenos nocturnos todo aspecto que mejore la seguridad es bienvenido.

La lengüeta es súper fina y estrecha, pero en su parte superior algo más mullida, aun así, no se ha movido en ningún momento mientras corríamos. En definitiva, la sujeción de la zapatilla es espctacular. El talón es otra de las partes que nos ha encantado. Está formado por un contrafuerte externo rígido tanto en la parte trasera como en los laterales, pero en la zona de contacto con el Aquiles es "blandito" y mucho más maleable, extendiéndose por todo el perímetro del collar. Una vez nos hemos calzado las Adidas Adizero Boston 5, en seguida notamos como en esta parte nos agarra con firmeza y a la vez, apreciamos como el Aquiles no sufre tensión ninguna gracias al material del que está formado el collar.

Horma

Está claro, La firma alemana ha optado por dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de una horma claramente estrecha para agarrar al pie lo más firmemente posible. Pero lejos de tomarnos esto como un inconveniente, podemos llegar a afirmar que es lo más adecuado para poder pilotar este avión que te pide caña constantemente.

Se trata, entonces, de una horma recta, corta y notablemente estrecha. Tanto, que seguramente tendrás que tirar de medio o incluso un numero más para sentirte completamente a gusto con ellas. En nuestro caso hemos elegido la misma de siempre y hemos echado de menos algo más de libertad de movimientos. Por lo tanto tened en cuenta este importante aspecto. 

La forma del arco es inapreciable, mientras que el agarre en cada una de las zonas es bastante ajustado, algo que incluso puede llegar a agobiar un poco si no se está familiarizado con este tipo de zapatillas dispuestas a devorar kilómetros, pero de alto voltaje, puesto que no quieren saber nada de ritmos bajos. Además se nota que están especialmente diseñadas para la alta velocidad de crucero, puesto que la horma se mantiene inalterable aun exigiendo el máximo en cada curva, bajada, cambios de ritmo o giros comprometidos.

 

Dinámica

No puede haber debate en este sentido. Cada centímetro de las Adidas Adizero Boston 5 está diseñado para abrir gas. El peso es de 250 g, algo que creemos se podría ajustar algo más con leves retoques, como los refuerzos. Se trata de unas mixtas que están diseñadas para pisada neutra.

Poseen una amortiguación excelente en el talón, y se agradece que sean tan amables en este aspecto, pero a la vez pueden ser agresivas y volverse reactivas a más no poder en cuanto la parte de los metatarsos toca el suelo para a la postre impulsarnos hacia adelante. Es en esta zona donde se ha situado el centro de gravedad de las zapatillas, propiciado por el compuesto EVA de mayor densidad que el Boost, algo que ayuda aun más a que la zapatilla sea rapidísima a la hora de realizar la transición talón-antepié. Si a eso le unimos la flexibilidad de la zona delantera, que hacen que esta parte se doble fácilmente, conseguimos juntar todas las características para conseguir dotar a estas mixtas de una respuesta que ya les gustaría a muchas voladoras del mercado.

El drop de 10 mm prácticamente no se aprecia en marcha. Es más, te piden insistentemente entrar de metatarsos, algo poco común en zapatillas con tanto drop, donde la tendencia natural es aterrizar de talón.

Hemos estrujado, machacado y llevado al límite estas zapas en multitud de superficies y condiciones climáticas. Su hábitat natural es el asfalto, puesto que sacadas de este contexto, su rendimiento es sensiblemente más bajo. Por otra parte, es conveniente destacar que en mojado son de los modelos que más agarre han mostrado y hemos quedado realmente impresionados, superando pruebas infalibles como pasos de cebra resbaladizos, donde no se han ni inmutado, o incluso rodajes con alguna placa de hielo, zonas que han superado con nota, gracias al caucho fabricado por Continental, que dicho sea de paso su durabilidad nos ha sorprendido gratamente.

Nosotros las hemos usado para rodajes alegres y series tanto cortas como largas, y la verdad es que no le hacen asco a nada, mostrándose enormemente reactivas ,llegando incluso a pensar que en vez de llevar unas Adidas Adizero Boston 5, calzamos unas Adidas Adizero Adios 3. Si estas son asi de cañeras, ¿Cómo serán sus hermanas voladoras?.

 

Conclusión

En definitiva, las Adidas Adizero Boston 5 son unas mixtas con aspiraciones  de voladoras enormemente reactivas. Lástima de su excesivo peso por qué si no ya estaríamos hablando de la mixta perfecta. Realmente es un modelo que a la mayoría de mortales les serviría para competir en todo el abanico de distancias posibles. Pero si eres de los que buscan limar el crono en maratón y tus tiempos son muy, pero que muy competitivos, os aconsejaríamos más por su hermana Adidas Adizero Adios 3. Aún así, lo dicho, para la otra mitad de mortales que queramos ir a maratones de >2 horas 45 minutos, las Adidas Adizero Boston 5 pueden ser una de nuestras mejores opciones.

Diseñadas especialmente para usuarios ligeros-medios de menos de 75 kilos, disponen de una amortiguación generosa, combinada con una respuesta aun mayor. Donde mejor se comportan es sobre el asfalto y a ritmos elevados. Por lo tanto estamos hablando de un tipo de zapatilla diseñada para rodajes alegres y series.

Hay zapatillas que las puedes domar, en este caso ellas te marcan el camino y la velocidad. Por lo tanto, ¡Habrá que hacerles caso y no llevarles la contraria si nos queremos llevar bien con ellas!

 

PROs y CONtras

PROs:

- Amortiguación Boost

- Reactividad

- Transpirabilidad

- Sujeción

  

CONtras:

- Peso algo elevado

- Ausencia de piezas reflectantes

- Refuerzos cosidos

- Dificultad para calzárnoslas 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningAdizero Boston 5 - Adidas
Talla US109.5
Talla US13