Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 253 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Adidas - Adizero Boston 5

Adizero Boston 5 - Adidas

Publicado hace 232 día(s)

Introducción

El modelo que vamos a analizar hoy es poco menos que un  icono dentro del running. Se trata de las Adidas Adizero Boston 5, la mixta por excelencia de la firma de las tres bandas. La Multinacional  alemana no requiere de mucha presentación a estas alturas. Fundada a principios del siglo XX por los hermanos Dassler, la compañía lleva más de 90 años acaparando éxitos deportivos a través de los atletas que calzan y visten sus productos en multitud de deportes diferentes. Siempre innovadora y con una filosofía ambiciosa, en los últimos años se ha caracterizado por dar un impulso, y nunca mejor dicho, a sus productos de running gracias a su novedoso sistema de amortiguación llamado boost (impulso en inglés), que ha supuesto toda una revolución tanto a nivel técnico como a nivel de márqueting, ya que nunca antes se había dotado de tanta publicidad entorno a alguna novedad en  el mundo del running.

Las Adidas Adizero Boston 5 son la quinta edición de unas exitosas zapatillas mixtas.  De hecho,  se trata del modelo preferido para rodajes y entrenamientos vivos de Carles Castillejo, uno de los atletas españoles más brillantes  patrocinado por la firma Alemana.

Ésta es la primera Adidas Adizero Boston 5 con sistema Boost, por lo tanto, toca analizar minuciosamente si los buenos de Adidas han sido capaces de mejorar lo que ya de por sí era un zapatillón, con las mejoras  que, sobre el papel, han vertido sobre este modelo.

Pensadas para corredores de pisada neutra, las Adidas Adizero Boston 5 acostumbran a recoger elogios allá por donde pisan. Por lo tanto no es poca la presión que notamos a la hora de analizar dicho producto, pues no se trata de un modelo cualquiera. Allá vamos!

 

Primeras impresiones

No os lo vamos a negar. Sacar las Adidas Adizero Boston 5 de la caja nos ha provocado poco menos que un orgasmo.

La zapatilla rebosa calidad por los cuatro costados nada más verla. Quizás la calidad de los acabados y su estrechez de horma sea lo que más nos llama la atención en un primer momento.

Vemos que es fácil hacer el sacacorchos a la zapatilla y flexar la parte del antepié sin mucho esfuerzo. También nos encanta el mesh lateral micro perforado lo que se nos antoja como una ventaja a la hora de que la zapatilla transpire. 

El color del modelo que nos toca analizar es prácticamente negro en su totalidad, con toques rojos en el mesh. Por sus tonalidades, casi cuesta diferenciar si se trata un modelo casual o de running, puesto que estamos más acostumbrados a ver zapatillas para tal menester con colores chillones. 

Al calzarnos las Adidas Adizero Boston 5 por primera vez, vemos que su estrechez es notable, pero a la vez es muy cómoda, eso sí, una vez hemos conseguido meter pie dentro, puesto que dicha estrechez en todo el perímetro del pie hace que sea minuciosa la tarea de calzárnosla y de encontrar la tensión adecuada de los cordones. 

Percibimos también como el dedo gordo queda muy marcado en el mesh cuando hacemos el ciclo completo de la zancada, algo que puede comprometer la zona, haciendo que se rompa fácilmente esta parte. Veremos cómo responden a lo largo de los kilómetros. ¿aguantara el upper  tal volumen de kilómetros?

Mediasuela y amortiguación

Las Adidas Adizero Boston 5 tienen una media suela formada por dos compuestos distintos combinados entre si de una manera singular. El primer componente es el famoso Boost, situado en el talón y llegando hasta la mitad del antepié y perdiendo grosor a lo largo de todo este recorrido a causa del drop de 10 mm al que se ha dotado a las zapatillas. Se trata de un poliuretano termoplástico pre-expandido, siendo el primero del mundo en ofrecer una espuma de partículas de célula cerrada y que se comercializó con el nombre de Infinergy. Adidas desarrolló la aplicación de este poliuretano granulado (TPU) en estrecha colaboración con BASF para poder introducirlo en las media suelas de las zapatillas para correr. 

El segundo es el polímero EVA, que se extiende con el mismo grosor por encima del Boost y a lo largo de toda la planta, pero que gana protagonismo en la parte donde se sitúan los metatarsos.

En la parte del mediopié las Adidas Adizero Boston 5 contienen una pieza rígida en forma de “M” (Torsion System) insertada en el boost. Su función primordial es la de aportar estabilidad al conjunto. 

El drop real es de 10 mm pero en carrera se nota mucho menor, suponemos que también gracias a un rocker bastante alto. La flexión de estas Adidas Adizero Boston 5 no es progresiva, puesto que se presenta de manera muy marcada en la zona donde se produce el cambio de material de Boost a EVA, y que coincide a su vez con una franja transversal en la suela que ayudan a que ceda casi sin resistencia. Esto en carrera no se nota, de hecho creemos que el punto de flexión es muy natural y en ningún momento hemos tenido la sensación de sobre esfuerzo. 

Hemos probado las Adidas Adizero Boston 5 a conciencia y hemos de decir que el sistema Boost convence desde la primera hasta la última zancada que hemos dado con ellas. Para tratarse de una mixta, la media suela amortigua un montón. Eso sí hay que tratar a esta zapatilla como ella quiere. Con ritmos vivos y elevados.

Por otra parte, la EVA situada en el antepié es efectiva también en su acometido de sacar lo mejor de cada zancada ayudándonos a impulsarnos.

Suela

La suela de las Adidas Adizero Boston 5 está fabricada en colaboración con la empresa Continental que juntamente con el Adiwear, forman una pareja de baile casi perfecta. El Continental es el encarado de aportar a estas Adidas Adizero Boston 5 buen agarre, tanto en seco como en mojado ¡SI!¡SI! en mojado nos han salvado de más de una caída. En cambio, el Adiwear nos da mayor durabilidad en las zonas de máximo desgaste como el talón. 

El taqueado es bastante pequeño, algo que en marcha ayuda a la tracción en cualquiera de las superficies que hemos probado. En la parte del retropié el taqueado es curvo y alargado, dejando entrever la mediasuela en bastantes zonas. Sin embargo en la parte delantera, el taqueado es en forma de pequeños cuadritos, combinado con agujeros donde la mediasuela también se deja ver. En esta zona cuenta también con dos ranuras transversales que ayudan a que la suela se comporte de manera flexible.

La anchura de la suela es tirando a estrecha en todas sus partes, tanto en antepié, meidiopié o retropié. Algo que afecta un poco a la estabilidad del conjunto, pero al fin y al cabo no sería la característica que nos interesa encontrar en un modelo catalogado como mixto, donde buscamos más otras virtudes, como la ligereza o la reactividad

Realmente su terreno favorito es el asfalto, sin ningún tipo de dudas. Si las probáis por pistas, veréis que por pequeña que sea la irregularidad que encontréis, la vais a notar. Por lo tanto no estaríamos hablando de un modelo poco polivalente a la hora de pisar según que superficies.  

A cualquiera que le guste darse caña corriendo le encanta oír como la zapatilla impacta con el suelo. Con estas Adidas Adizero Boston 5 encontraremos esa sensación de dureza al impactar, algo que denota reactividad.

Upper

El upper de las Adidas Adizero Boston 5 envuelven el pie de manera espectacular, no dejando ni un milímetro de libertad en ninguna zona salvo en los dedos. Característica esencial que nos encanta encontrar en una mixta o voladora, ya que ese plus de agarre del pie es esencial para sacar el máximo rendimiento en cada zancada. 

El Mesh del antepié está compuesto por doble malla con rombos pequeños en su capa más exterior, mientras que en la capa interior es bastante más mullida y microperforada, mientras que en el mediopié la malla es mucho más fina dejando transparentar notablemente el interior, aportando muchísima transpirabilidad. 

No puede haber un logo de una marca de zapatillas mejor aprovechado que el de Adidas, puesto que las tres bandas se sitúan en el mediopié a modo de tirantes actuando como refuerzos que hacen que la estructura del upper se muestre estable y no se deforme, agarrando con más fuerza nuestro pie.

Cabe mencionar también que las costuras interiores podrían haberlas evitado, ganando adeptos en usuarios que les interese utilizarlas sin calcetines, algo muy común en triatletas, por ejemplo. También pensamos que se debería dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de más zonas reflectantes, puesto que son muy escasas y en entrenos nocturnos todo aspecto que mejore la seguridad es bienvenido.

La lengüeta es súper fina y estrecha, pero en su parte superior algo más mullida, aun así, no se ha movido en ningún momento mientras corríamos. En definitiva, la sujeción de la zapatilla es espctacular. El talón es otra de las partes que nos ha encantado. Está formado por un contrafuerte externo rígido tanto en la parte trasera como en los laterales, pero en la zona de contacto con el Aquiles es "blandito" y mucho más maleable, extendiéndose por todo el perímetro del collar. Una vez nos hemos calzado las Adidas Adizero Boston 5, en seguida notamos como en esta parte nos agarra con firmeza y a la vez, apreciamos como el Aquiles no sufre tensión ninguna gracias al material del que está formado el collar.

Horma

Está claro, La firma alemana ha optado por dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de una horma claramente estrecha para agarrar al pie lo más firmemente posible. Pero lejos de tomarnos esto como un inconveniente, podemos llegar a afirmar que es lo más adecuado para poder pilotar este avión que te pide caña constantemente.

Se trata, entonces, de una horma recta, corta y notablemente estrecha. Tanto, que seguramente tendrás que tirar de medio o incluso un numero más para sentirte completamente a gusto con ellas. En nuestro caso hemos elegido la misma de siempre y hemos echado de menos algo más de libertad de movimientos. Por lo tanto tened en cuenta este importante aspecto. 

La forma del arco es inapreciable, mientras que el agarre en cada una de las zonas es bastante ajustado, algo que incluso puede llegar a agobiar un poco si no se está familiarizado con este tipo de zapatillas dispuestas a devorar kilómetros, pero de alto voltaje, puesto que no quieren saber nada de ritmos bajos. Además se nota que están especialmente diseñadas para la alta velocidad de crucero, puesto que la horma se mantiene inalterable aun exigiendo el máximo en cada curva, bajada, cambios de ritmo o giros comprometidos.

 

Dinámica

No puede haber debate en este sentido. Cada centímetro de las Adidas Adizero Boston 5 está diseñado para abrir gas. El peso es de 250 g, algo que creemos se podría ajustar algo más con leves retoques, como los refuerzos. Se trata de unas mixtas que están diseñadas para pisada neutra.

Poseen una amortiguación excelente en el talón, y se agradece que sean tan amables en este aspecto, pero a la vez pueden ser agresivas y volverse reactivas a más no poder en cuanto la parte de los metatarsos toca el suelo para a la postre impulsarnos hacia adelante. Es en esta zona donde se ha situado el centro de gravedad de las zapatillas, propiciado por el compuesto EVA de mayor densidad que el Boost, algo que ayuda aun más a que la zapatilla sea rapidísima a la hora de realizar la transición talón-antepié. Si a eso le unimos la flexibilidad de la zona delantera, que hacen que esta parte se doble fácilmente, conseguimos juntar todas las características para conseguir dotar a estas mixtas de una respuesta que ya les gustaría a muchas voladoras del mercado.

El drop de 10 mm prácticamente no se aprecia en marcha. Es más, te piden insistentemente entrar de metatarsos, algo poco común en zapatillas con tanto drop, donde la tendencia natural es aterrizar de talón.

Hemos estrujado, machacado y llevado al límite estas zapas en multitud de superficies y condiciones climáticas. Su hábitat natural es el asfalto, puesto que sacadas de este contexto, su rendimiento es sensiblemente más bajo. Por otra parte, es conveniente destacar que en mojado son de los modelos que más agarre han mostrado y hemos quedado realmente impresionados, superando pruebas infalibles como pasos de cebra resbaladizos, donde no se han ni inmutado, o incluso rodajes con alguna placa de hielo, zonas que han superado con nota, gracias al caucho fabricado por Continental, que dicho sea de paso su durabilidad nos ha sorprendido gratamente.

Nosotros las hemos usado para rodajes alegres y series tanto cortas como largas, y la verdad es que no le hacen asco a nada, mostrándose enormemente reactivas ,llegando incluso a pensar que en vez de llevar unas Adidas Adizero Boston 5, calzamos unas Adidas Adizero Adios 3. Si estas son asi de cañeras, ¿Cómo serán sus hermanas voladoras?.

 

Conclusión

En definitiva, las Adidas Adizero Boston 5 son unas mixtas con aspiraciones  de voladoras enormemente reactivas. Lástima de su excesivo peso por qué si no ya estaríamos hablando de la mixta perfecta. Realmente es un modelo que a la mayoría de mortales les serviría para competir en todo el abanico de distancias posibles. Pero si eres de los que buscan limar el crono en maratón y tus tiempos son muy, pero que muy competitivos, os aconsejaríamos más por su hermana Adidas Adizero Adios 3. Aún así, lo dicho, para la otra mitad de mortales que queramos ir a maratones de >2 horas 45 minutos, las Adidas Adizero Boston 5 pueden ser una de nuestras mejores opciones.

Diseñadas especialmente para usuarios ligeros-medios de menos de 75 kilos, disponen de una amortiguación generosa, combinada con una respuesta aun mayor. Donde mejor se comportan es sobre el asfalto y a ritmos elevados. Por lo tanto estamos hablando de un tipo de zapatilla diseñada para rodajes alegres y series.

Hay zapatillas que las puedes domar, en este caso ellas te marcan el camino y la velocidad. Por lo tanto, ¡Habrá que hacerles caso y no llevarles la contraria si nos queremos llevar bien con ellas!

 

PROs y CONtras

PROs:

- Amortiguación Boost

- Reactividad

- Transpirabilidad

- Sujeción

  

CONtras:

- Peso algo elevado

- Ausencia de piezas reflectantes

- Refuerzos cosidos

- Dificultad para calzárnoslas 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoAdizero Boston 5 - Adidas
Talla US109.5
Peso (gramos)228242
Mesh9095
SuelaDelantera100103
SuelaTrasera7283
PerfilTrasero320

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Adizero Boston 5 - Adidas
Talla10.07.0
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco9.08.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié6.07.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta9.09.0
Flexibilidad10.08.0
Soporte talón8.09.0
Soporte antepié6.07.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.09.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista6.08.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.07.0
Durabilidad upper8.07.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta5.07.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.09.0
Sujeción collar9.09.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad6.04.0
Reflectantes5.04.0
Calidad de materiales y acabados9.09.0
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