SuperCross - Joma

SuperCross - Joma

Publicado hace 297 día(s)

Introducción

Las Joma SuperCross son la nueva apuesta de una de las principales empresas españolas de material deportivo con una fuerte presencia en el mercado internacional gracias, principalmente, al fútbol y fútbol sala. ¿Os acordáis de las botas blancas de Alfonso, el delantero del Real Madrid, allá por los 90? pues eran Joma, la primera marca que diseñó botas de fútbol “en color”. En el mundillo del atletismo, Joma hace unos años ya que patrocina a la RFEA y equipa a todas sus selecciones, aunque todavía no es demasiado habitual ver a los atletas internacionales competir con sus zapatillas, y es que los de Portillo de Toledo se han centrado en desplegar un potente catálogo de zapatillas de gama media caracterizadas por una buena calidad a precios tentadores.

Nos acaban de llegar unas Joma SuperCross que vienen a ocupar el espacio situado entre el modelo insignia de la marca, las Joma Hispalis, de máxima amortiguación, y las Joma Titanium, pensadas para un corredor más ligero, con lo que nos presentan unas zapatillas de entrenamiento para pesos medios-altos que prometen amortiguación y durabilidad por encima de otras características. ¿Cumplirán? ¡Vamos a verlo!

Primeras impresiones

Abrimos la caja y nos encontramos con unas zapatillas de aspecto poderoso y perfil alto. En estas Joma SuperCross los toledanos no han escatimado ni en mediasuela ni en acolchados de lengüeta y collar. Se nos antoja que van a ser cómodas pero un poco pesadas para lo que se estila últimamente (360g en el 43EU que probamos). La sensación es que se ha echado el resto en conseguir un upper de gran calidad, cómodo, suave y con buen ajuste al pie.

Los ojos se nos van enseguida al diseño, desde el punto de vista estético y, como dicen por ahí: “para gustos, colores” pero la verdad es que el gran contraste entre el negro y el amarillo chillón que Joma ha escogido, pese a que consigue dar un giro más moderno a la línea de la marca, no nos ha enamorado, de hecho, nos parece bastante más acertada la llamativa combinación de amarillos y naranja que ofrecen como alternativa en este modelo, pero esto, claro está, no es más que una subjetivísima opinión, y lo que de verdad nos va a interesar es como se comporten sobre el asfalto.

Un detallito que nos ha gustado lo encontramos en la etiqueta, que se convierte en un folleto desplegable con todo el catálogo de Joma en running y trail running, lo que nos permite ubicar perfectamente las Joma SuperCross dentro de la gama de alta amortiguación de la casa toledana. Eso si, para desplegar el folleto sin convertirlo en jirones vas a necesitar una buena dosis de eso que ahora llaman motricidad fina.

Una vez en el pie, el tacto interior es realmente agradable, los generosos acolchados y el forro interior del upper nos hacen sentirnos a gusto con la zapatilla desde el primer minuto, la amortiguación se nos antoja más dura de lo que nos esperábamos y la suela necesita que la domemos para empezar a flexar. ¡Habrá que darles kilómetros!

Mediasuela y amortiguación

En las Joma SuperCross nos encontramos con una mediasuela de perfil alto, desde los 35 mm que les hemos medido en el talón a los 25 mm en la zona de los metatarsos, justo antes de que empiece su zona de despegue, que nos lleva hasta un drop clásico que no debe andar muy lejos de los 10 mm (Joma siempre se ha mostrado un tanto reticente a mostrar este dato) con lo que, al parecer, corredores de pesos medio-altos y talonadores se van a encontrar cómodos con esta zapa.

La mediasuela está compuesta por dos capas de Phylon Blow Up (polímero de la familia del EVA) de diferentes densidades fácilmente identificables a simple vista, puesto que las han montado en distintos colores, amarillo y negro en el modelo que probamos, en lo que, desde Portillo de Toledo han venido a llamar, tecnología Full Dual Pulsor. La capa inferior, la amarilla, mas gruesa y de mayor densidad, está pensada para proporcionar estabilidad y máxima amortiguación, sin olvidar un aceptable retorno de energía en el despegue. Presenta un vaciado central bajo el talón para sumar recorrido a la amortiguación en esta zona y una serie de cortes verticales, que tendrán continuidad en la suela, más acusados en la zona exterior del pie, que facilitan la flexión de la mediasuela y una transición de pisada más suave y natural en un compuesto más rígido de lo que pudiera parecer a primera vista. La segunda capa, la negra, sensiblemente más fina y de menor densidad, nos proporciona un primer contacto más mullido, aunque no se puede llegar a decir que la amortiguación se note, en absoluto, blanda. Este bloque, además, sube hasta casi 1cm por los laterales, más en la zona del talón, menos en el mediopié y la puntera, para envolver mejor el pie y optimizar el ajuste y la estabilidad de la zapatilla.

El Full Dual Pulsor nos lleva a una mediasuela con una muy buena capacidad de absorción de impactos sin notarse en ningún momento demasiado blanda que nos ofrece una transición de pisada progresiva y bastante natural. La flexión principal se produce bajo el mediopié y, aunque se nota algo rígida al inicio, se va haciendo más amable y progresiva al cabo de solo un par de entrenamientos, a partir de aquí, no hemos notado un efecto fatiga que pueda resultar preocupante en cuanto a una posible pérdida de respuesta que, pese a no ser su punto fuerte, no hemos notado en absoluto en los casi 200 km que hemos compartido.

Suela

La suela de las Joma SuperCross se basa en el Sistema Flexo. Está formada por diferentes placas, hemos contado hasta 13, de caucho de alta durabilidad en dos densidades, y otra vez en dos colores, los omnipresentes negro y amarillo de nuestro modelo, que se distribuyen alrededor de las ranuras de flexión colaborando con ello a desarrollar una flexión natural y progresiva del conjunto suela-mediasuela para favorecer una mejor transición y respuesta.

En las SuperCross los toledanos han mantenido el compuesto, caucho Durability, que utilizan habitualmente en las suelas de sus modelos más técnicos que se caracteriza por una gran resistencia a la abrasión, además, se han asegurado el tiro con un generoso grosor de las placas, que rozan los 5mm, de hecho, la suela se mantiene prácticamente impecable después de casi 200km, por lo que le auguramos una excelente longevidad.

El caucho de mayor densidad, dureza y durabilidad, el negro, se sitúa en las zonas de mayor desgaste, a saber, talón y puntera, mientras que las placas amarillas, de un compuesto ligeramente más blando, las localizamos en la diagonal que define la pisada neutra: desde el exterior del retropié hasta el interior de la zona de los metatarsos con lo que van a ayudar a mejorar el agarre durante toda la transición de pisada hasta el momento del despegue.

El taqueado es pequeño y cambia de forma en cada una de las 13 placas para adaptarse a las distintas necesidades de cada zona, nos proporciona un magnífico agarre en seco sobre asfalto y superficies duras, adaptándose perfectamente a terrenos más irregulares. Sobre tierra compacta apenas pierde agarre y tracción y la rigidez transversal del conjunto suela-mediasuela proporciona estabilidad suficiente para llevarlas por pistas más rotas e incluso por senderos no demasiado técnicos, donde el fino taqueado nos va a proporcionar un plus de agarre y tracción que hace de estas Joma SuperCross unas auténticas todoterreno, capaces de adaptarse con solvencia a prácticamente cualquier superficie, eso sí, siempre que no esté mojada, y es que la durabilidad viene asociada a la dureza del caucho y las suelas duras son poco amigas del agua, con lo que tenemos una importante pérdida de adherencia, especialmente sobre piso duro, en cuanto éste empieza a mojarse.

Upper

En el upper de estas Joma SuperCross encontramos la principal innovación tecnológica que la marca española, poco dada a cambios drásticos, ha introducido en este modelo: el corte de hilo, que incorpora fibras de poliéster transpirable que crean un tejido de gran flexibilidad para un conjunto con buen ajuste al pie y muy cómodo. A destacar el forro interior la mitad anterior, de tacto prácticamente sedoso, muy agradable, que invitaría a correr sin calcetines solo dotando de mayor fluidez a su integración con el acolchado posterior, que acaba en una costura demasiado brusca para permitirlo.

Los acolchados son generosos en todo el upper. A la doble capa, malla negra exterior, forro amarillo interior, que queda muy visible en toda la zapatilla gracias al vaciado de la malla, se le une una buena capa de espuma que nos protege de rozaduras en toda la parte posterior del pie, y que se hace muy patente en todo el collar alrededor del tobillo, desde la ojetera al contrafuerte del talón. El acabado interior en esta zona también es de un excelente tacto y comodidad, solo mejorar la unión entre las dos zonas y, como apuntábamos, tendríamos unas zapatillas con las que correr a pelo.

El ajuste se complementa con una serie de tiras de resina termoselladas que refuerzan la ojetera y se unen a la mediasuela a la altura del mediopié y una gran tira de caucho, la que incorpora la “J”, logo de la casa, que, cosida al upper, abraza toda la mitad posterior de la zapatilla, uniendo la ojetera con la mediasuela y el talón.

En la ojetera, de 6 agujeros simétricos, echamos de menos el último ojal para conseguir un ajuste extra en el talón, ahora bien, teniendo en cuenta el porcentaje de corredores que lo utilizan habitualmente, no podemos considerar que sea un problema mayor, además de ser fácil de solucionar en posteriores versiones. Los cordones son semiplanos y rígidos, pecan algo de largos, especialmente si tu pie no es demasiado ancho, aunque ajustan bien y no hemos tenido ningún problema con ellos durante nuestras salidas. El inconveniente que encontramos en esta zona se da cuando, con un pie tirando a estrecho, tenemos que ajustar fuerte los cordones y esto provoca una pequeña arruga en el inicio de la ojetera, justo encima del nacimiento de los dedos, que en principio podría llegar a causar molestias en carrera, aunque el acolchado de la lengüeta, que nace justo debajo, logra evitar que el mal vaya a mayores.

La puntera está bien protegida por la ya clásica elevación final de la última placa de la suela y por toda una pieza de resina termopegada que abraza todo su contorno. Por lo que respecta al talón, la protección es muy escrupulosa, con un contrafuerte de buen tamaño y muy rígido, generosamente acolchado en el interior y el collar, que realmente fija el talón e impide cualquier movimiento lateral, lo que acaba de conformar una magnífica estabilidad, especialmente para corredores que aterrizen con esta parte del pie.

Horma

La horma de las Joma SuperCross es ancha y bastante regular en toda la estructura de la zapatilla en una apuesta por la estabilidad en carrera que no resta prestaciones en cuanto a sujeción. El talón queda bien ajustado y no sufre de desplazamientos laterales durante la marcha gracias a la acción conjunta del contrafuerte del talón y la cuna que forma la mediasuela bajo el pie, el arco no es demasiado pronunciado, lo cual será una ventaja si nuestro pie no tiene demasiado puente o si pretendemos utilizar nuestras propias plantillas y la zona delantera de la zapatilla, donde la horma se ensancha un poco más, deja espacio más que suficiente para que nuestros dedos trabajen con libertad y no nos sintamos angostos en ningún momento. De mediopié hacia atrás, ayudada por el gran acolchado de lengüeta y collar, vamos a encontrarnos siempre con un ajuste excelente y de gran comodidad, de mediopié hacia adelante, nos podemos encontrar con algún problema en caso de tener el pie estrecho y de que esa horma nos resulte demasiado holgada y lleguemos a perder la sensación de sujeción necesaria para correr cómodamente.

La amplitud de la horma y la buena altura del collar hacen de las Joma SuperCross una excelente elección para plantilleros, ya que no se van a encontrar con ningún problema para ajustarles sus plantillas ni ninguna merma de sujección del pie una vez en marcha con ellas. Incluso con plantillas gruesas, como las que hemos utilizado en buena parte de los kilómetros que ha durado este test.

Aunque a simple vista pueden dar la sensación de ser más grandes de lo normal, hemos podido comprobar que el tallaje es del todo estándar, por lo que no será necesario plantearse cambios de número si optamos por estas zapatillas. Quizás el perfil alto de la mediasuela y el grosor de los acolchados sean los responsables de esta percepción inicial errónea.  

Dinámica

Una vez en marcha con las Joma SuperCross empezamos a confirmar algunas de las sensaciones que hemos tenido mirándolas y remirándolas con ellas en la mano. Nos notamos correr bastante altos y muy protegidos de las irregularidades del terreno, esos casi 40 mm que suman suela y mediasuela nos mantienen perfectamente aislados de piedras y baldosas, aún más teniendo en cuenta la dureza del compuesto de la suela, sin que por ello tengamos en ningún momento sensación de pérdida de control ni estabilidad, ya que ahí hacen perfectamente su trabajo la horma ancha, la distribución de pesos, con un centro de gravedad muy bajo, y los ajustes del upper.

La amortiguación, siendo generosa, nos sorprende un poco por su dureza, que no nos acaba de cuadrar con el aspecto exterior de la mediasuela a primera vista, el recorrido no es demasiado amplio, lo cual acaba siendo una ventaja al no perder demasiada energía en el aterrizaje. De hecho la sensación es que el recorrido de la amortiguación va aumentando conforme les das kilómetros, estabilizándose a partir de la segunda o tercera salida, vamos, que tenemos que domesticarlas un poco antes de que nos den su mejor rendimiento.

El drop, que ronda los 10 mm y coincide con lo que percibimos en carrera, junto con la buena amortiguación, las coloca en el segmento clásico de rodadoras aptas para el taloneo siempre que no quieras ir demasiado rápido con ellas, a ritmos por encima de los 5 min/km se desenvuelven perfectamente pero si tratamos de darles mucha caña y acercarnos a los 4 min/km empezamos a notar que su capacidad de respuesta empieza a quedarse corta e incluso notamos su peso en los pies, y es que, aunque en los catálogos de Joma aparezcan como zapatillas ligeras (les asignan 290 g), la verdad es que este no es su punto fuerte, y en el 9,5US que hemos probado, las zapatillas se van hasta los 360 g  sin plantillas, lo que empieza a estar lejos de los pesos de otras zapatillas de entrenamiento. Las Joma SuperCross no están pensadas para series, fartleks u otros entrenamientos de calidad, pero no te van a dejar en la estacada en rodajes largos a ritmos más tranquilos, imprescindibles para mejorar como corredores.

El ajuste, que presumíamos uno de sus puntos fuertes, es excelente, el pie no se mueve dentro de la zapatilla, pese a la anchura de la horma, y los acabados internos y los acolchados nos proporcionan gran comodidad en carrera. El corte de hilo y el sistema 360º de Joma funcionan aquí a la perfección, y justifican el orgullo con el que hablan de ellos desde Portillo de Toledo.

Otro de los puntos fuertes de las Joma SuperCross es su capacidad de adaptarse a gran variedad de terrenos, sin olvidar que están concebidas para el asfalto y tierra compacta, donde rinden al máximo, se comportan a la perfección sobre pistas forestales e incluso las podemos llevar por senderos algo más técnicos respondiendo muy bien tanto en estabilidad como en agarre y tracción, gracias al taqueado de la suela.

Conclusión

Después de casi 200 km corriendo con las Joma SuperCross por asfalto, aceras, carriles bici, superando pasos de peatones mojados e incluso sacándolas de su hábitat natural para llevarlas por pistas forestales y senderos llegamos a la conclusión de que los toledanos de Joma han dado un paso adelante para presentarnos una zapatilla realmente versátil que nos va a dar kilómetros y kilómetros de buenos entrenamientos sobre prácticamente cualquier terreno.

Esperamos la segunda versión de esta nueva línea de Joma para comprobar como han solventado los detalles a mejorar en esta SuperCross. Puliendo la unión de las dos piezas interiores tendríamos un botín inmejorable para correr, si queremos, incluso sin calcetines, dotando de un poquito de elasticidad a los cordones podríamos conseguir un ajuste más dinámico y, ya puestos, añadiendo el ojal extra, acabar de filar el talón. Creemos, pese a todo, que donde hay más margen de mejora es en el peso final de la zapatilla, nos ha quedado claro que la prioridad de los diseñadores de Joma ha estado en la comodidad en carrera y en la durabilidad, pero, si realmente quieren hacerse un hueco y competir con otras zapatillas de entrenamiento en el mercado internacional, es un aspecto a trabajar.

El máximo rendimiento se lo van a sacar corredores de pesos medios-altos que se muevan a ritmos superiores a los 5 min/km y busquen calzado para todo y para no acabárselo. Quizás no saque una matrícula de honor en ningún terreno, pero se mueve sobradamente entre el bien y el notable en prácticamente todos, lo que hace de ella una muy buena elección para iniciarse en el running a un precio muy razonable y sin tener que preocuparse de cambiar de calzado en un buen tiempo.

PROs y CONtras

PROS:

+Durabilidad. Kilómetros y kilómetros sin que la suela se entere.

+Versatilidad. Buena respuesta sobre diferentes terrenos.

+Relación calidad-precio excelente.

+Compatibilidad con plantillas.

CONTRAS:

-Peso alto si las comparamos con otras zapatillas de entrenamiento que, para ser justos, están en otro rango de precios.

-Rigidez y falta de respuesta a ritmos altos.

-Falta de agarre en mojado.

Adidas - Adizero Boston 5

Adizero Boston 5 - Adidas

Publicado hace 227 día(s)

Introducción

El modelo que vamos a analizar hoy es poco menos que un  icono dentro del running. Se trata de las Adidas Adizero Boston 5, la mixta por excelencia de la firma de las tres bandas. La Multinacional  alemana no requiere de mucha presentación a estas alturas. Fundada a principios del siglo XX por los hermanos Dassler, la compañía lleva más de 90 años acaparando éxitos deportivos a través de los atletas que calzan y visten sus productos en multitud de deportes diferentes. Siempre innovadora y con una filosofía ambiciosa, en los últimos años se ha caracterizado por dar un impulso, y nunca mejor dicho, a sus productos de running gracias a su novedoso sistema de amortiguación llamado boost (impulso en inglés), que ha supuesto toda una revolución tanto a nivel técnico como a nivel de márqueting, ya que nunca antes se había dotado de tanta publicidad entorno a alguna novedad en  el mundo del running.

Las Adidas Adizero Boston 5 son la quinta edición de unas exitosas zapatillas mixtas.  De hecho,  se trata del modelo preferido para rodajes y entrenamientos vivos de Carles Castillejo, uno de los atletas españoles más brillantes  patrocinado por la firma Alemana.

Ésta es la primera Adidas Adizero Boston 5 con sistema Boost, por lo tanto, toca analizar minuciosamente si los buenos de Adidas han sido capaces de mejorar lo que ya de por sí era un zapatillón, con las mejoras  que, sobre el papel, han vertido sobre este modelo.

Pensadas para corredores de pisada neutra, las Adidas Adizero Boston 5 acostumbran a recoger elogios allá por donde pisan. Por lo tanto no es poca la presión que notamos a la hora de analizar dicho producto, pues no se trata de un modelo cualquiera. Allá vamos!

 

Primeras impresiones

No os lo vamos a negar. Sacar las Adidas Adizero Boston 5 de la caja nos ha provocado poco menos que un orgasmo.

La zapatilla rebosa calidad por los cuatro costados nada más verla. Quizás la calidad de los acabados y su estrechez de horma sea lo que más nos llama la atención en un primer momento.

Vemos que es fácil hacer el sacacorchos a la zapatilla y flexar la parte del antepié sin mucho esfuerzo. También nos encanta el mesh lateral micro perforado lo que se nos antoja como una ventaja a la hora de que la zapatilla transpire. 

El color del modelo que nos toca analizar es prácticamente negro en su totalidad, con toques rojos en el mesh. Por sus tonalidades, casi cuesta diferenciar si se trata un modelo casual o de running, puesto que estamos más acostumbrados a ver zapatillas para tal menester con colores chillones. 

Al calzarnos las Adidas Adizero Boston 5 por primera vez, vemos que su estrechez es notable, pero a la vez es muy cómoda, eso sí, una vez hemos conseguido meter pie dentro, puesto que dicha estrechez en todo el perímetro del pie hace que sea minuciosa la tarea de calzárnosla y de encontrar la tensión adecuada de los cordones. 

Percibimos también como el dedo gordo queda muy marcado en el mesh cuando hacemos el ciclo completo de la zancada, algo que puede comprometer la zona, haciendo que se rompa fácilmente esta parte. Veremos cómo responden a lo largo de los kilómetros. ¿aguantara el upper  tal volumen de kilómetros?

Mediasuela y amortiguación

Las Adidas Adizero Boston 5 tienen una media suela formada por dos compuestos distintos combinados entre si de una manera singular. El primer componente es el famoso Boost, situado en el talón y llegando hasta la mitad del antepié y perdiendo grosor a lo largo de todo este recorrido a causa del drop de 10 mm al que se ha dotado a las zapatillas. Se trata de un poliuretano termoplástico pre-expandido, siendo el primero del mundo en ofrecer una espuma de partículas de célula cerrada y que se comercializó con el nombre de Infinergy. Adidas desarrolló la aplicación de este poliuretano granulado (TPU) en estrecha colaboración con BASF para poder introducirlo en las media suelas de las zapatillas para correr. 

El segundo es el polímero EVA, que se extiende con el mismo grosor por encima del Boost y a lo largo de toda la planta, pero que gana protagonismo en la parte donde se sitúan los metatarsos.

En la parte del mediopié las Adidas Adizero Boston 5 contienen una pieza rígida en forma de “M” (Torsion System) insertada en el boost. Su función primordial es la de aportar estabilidad al conjunto. 

El drop real es de 10 mm pero en carrera se nota mucho menor, suponemos que también gracias a un rocker bastante alto. La flexión de estas Adidas Adizero Boston 5 no es progresiva, puesto que se presenta de manera muy marcada en la zona donde se produce el cambio de material de Boost a EVA, y que coincide a su vez con una franja transversal en la suela que ayudan a que ceda casi sin resistencia. Esto en carrera no se nota, de hecho creemos que el punto de flexión es muy natural y en ningún momento hemos tenido la sensación de sobre esfuerzo. 

Hemos probado las Adidas Adizero Boston 5 a conciencia y hemos de decir que el sistema Boost convence desde la primera hasta la última zancada que hemos dado con ellas. Para tratarse de una mixta, la media suela amortigua un montón. Eso sí hay que tratar a esta zapatilla como ella quiere. Con ritmos vivos y elevados.

Por otra parte, la EVA situada en el antepié es efectiva también en su acometido de sacar lo mejor de cada zancada ayudándonos a impulsarnos.

Suela

La suela de las Adidas Adizero Boston 5 está fabricada en colaboración con la empresa Continental que juntamente con el Adiwear, forman una pareja de baile casi perfecta. El Continental es el encarado de aportar a estas Adidas Adizero Boston 5 buen agarre, tanto en seco como en mojado ¡SI!¡SI! en mojado nos han salvado de más de una caída. En cambio, el Adiwear nos da mayor durabilidad en las zonas de máximo desgaste como el talón. 

El taqueado es bastante pequeño, algo que en marcha ayuda a la tracción en cualquiera de las superficies que hemos probado. En la parte del retropié el taqueado es curvo y alargado, dejando entrever la mediasuela en bastantes zonas. Sin embargo en la parte delantera, el taqueado es en forma de pequeños cuadritos, combinado con agujeros donde la mediasuela también se deja ver. En esta zona cuenta también con dos ranuras transversales que ayudan a que la suela se comporte de manera flexible.

La anchura de la suela es tirando a estrecha en todas sus partes, tanto en antepié, meidiopié o retropié. Algo que afecta un poco a la estabilidad del conjunto, pero al fin y al cabo no sería la característica que nos interesa encontrar en un modelo catalogado como mixto, donde buscamos más otras virtudes, como la ligereza o la reactividad

Realmente su terreno favorito es el asfalto, sin ningún tipo de dudas. Si las probáis por pistas, veréis que por pequeña que sea la irregularidad que encontréis, la vais a notar. Por lo tanto no estaríamos hablando de un modelo poco polivalente a la hora de pisar según que superficies.  

A cualquiera que le guste darse caña corriendo le encanta oír como la zapatilla impacta con el suelo. Con estas Adidas Adizero Boston 5 encontraremos esa sensación de dureza al impactar, algo que denota reactividad.

Upper

El upper de las Adidas Adizero Boston 5 envuelven el pie de manera espectacular, no dejando ni un milímetro de libertad en ninguna zona salvo en los dedos. Característica esencial que nos encanta encontrar en una mixta o voladora, ya que ese plus de agarre del pie es esencial para sacar el máximo rendimiento en cada zancada. 

El Mesh del antepié está compuesto por doble malla con rombos pequeños en su capa más exterior, mientras que en la capa interior es bastante más mullida y microperforada, mientras que en el mediopié la malla es mucho más fina dejando transparentar notablemente el interior, aportando muchísima transpirabilidad. 

No puede haber un logo de una marca de zapatillas mejor aprovechado que el de Adidas, puesto que las tres bandas se sitúan en el mediopié a modo de tirantes actuando como refuerzos que hacen que la estructura del upper se muestre estable y no se deforme, agarrando con más fuerza nuestro pie.

Cabe mencionar también que las costuras interiores podrían haberlas evitado, ganando adeptos en usuarios que les interese utilizarlas sin calcetines, algo muy común en triatletas, por ejemplo. También pensamos que se debería dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de más zonas reflectantes, puesto que son muy escasas y en entrenos nocturnos todo aspecto que mejore la seguridad es bienvenido.

La lengüeta es súper fina y estrecha, pero en su parte superior algo más mullida, aun así, no se ha movido en ningún momento mientras corríamos. En definitiva, la sujeción de la zapatilla es espctacular. El talón es otra de las partes que nos ha encantado. Está formado por un contrafuerte externo rígido tanto en la parte trasera como en los laterales, pero en la zona de contacto con el Aquiles es "blandito" y mucho más maleable, extendiéndose por todo el perímetro del collar. Una vez nos hemos calzado las Adidas Adizero Boston 5, en seguida notamos como en esta parte nos agarra con firmeza y a la vez, apreciamos como el Aquiles no sufre tensión ninguna gracias al material del que está formado el collar.

Horma

Está claro, La firma alemana ha optado por dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de una horma claramente estrecha para agarrar al pie lo más firmemente posible. Pero lejos de tomarnos esto como un inconveniente, podemos llegar a afirmar que es lo más adecuado para poder pilotar este avión que te pide caña constantemente.

Se trata, entonces, de una horma recta, corta y notablemente estrecha. Tanto, que seguramente tendrás que tirar de medio o incluso un numero más para sentirte completamente a gusto con ellas. En nuestro caso hemos elegido la misma de siempre y hemos echado de menos algo más de libertad de movimientos. Por lo tanto tened en cuenta este importante aspecto. 

La forma del arco es inapreciable, mientras que el agarre en cada una de las zonas es bastante ajustado, algo que incluso puede llegar a agobiar un poco si no se está familiarizado con este tipo de zapatillas dispuestas a devorar kilómetros, pero de alto voltaje, puesto que no quieren saber nada de ritmos bajos. Además se nota que están especialmente diseñadas para la alta velocidad de crucero, puesto que la horma se mantiene inalterable aun exigiendo el máximo en cada curva, bajada, cambios de ritmo o giros comprometidos.

 

Dinámica

No puede haber debate en este sentido. Cada centímetro de las Adidas Adizero Boston 5 está diseñado para abrir gas. El peso es de 250 g, algo que creemos se podría ajustar algo más con leves retoques, como los refuerzos. Se trata de unas mixtas que están diseñadas para pisada neutra.

Poseen una amortiguación excelente en el talón, y se agradece que sean tan amables en este aspecto, pero a la vez pueden ser agresivas y volverse reactivas a más no poder en cuanto la parte de los metatarsos toca el suelo para a la postre impulsarnos hacia adelante. Es en esta zona donde se ha situado el centro de gravedad de las zapatillas, propiciado por el compuesto EVA de mayor densidad que el Boost, algo que ayuda aun más a que la zapatilla sea rapidísima a la hora de realizar la transición talón-antepié. Si a eso le unimos la flexibilidad de la zona delantera, que hacen que esta parte se doble fácilmente, conseguimos juntar todas las características para conseguir dotar a estas mixtas de una respuesta que ya les gustaría a muchas voladoras del mercado.

El drop de 10 mm prácticamente no se aprecia en marcha. Es más, te piden insistentemente entrar de metatarsos, algo poco común en zapatillas con tanto drop, donde la tendencia natural es aterrizar de talón.

Hemos estrujado, machacado y llevado al límite estas zapas en multitud de superficies y condiciones climáticas. Su hábitat natural es el asfalto, puesto que sacadas de este contexto, su rendimiento es sensiblemente más bajo. Por otra parte, es conveniente destacar que en mojado son de los modelos que más agarre han mostrado y hemos quedado realmente impresionados, superando pruebas infalibles como pasos de cebra resbaladizos, donde no se han ni inmutado, o incluso rodajes con alguna placa de hielo, zonas que han superado con nota, gracias al caucho fabricado por Continental, que dicho sea de paso su durabilidad nos ha sorprendido gratamente.

Nosotros las hemos usado para rodajes alegres y series tanto cortas como largas, y la verdad es que no le hacen asco a nada, mostrándose enormemente reactivas ,llegando incluso a pensar que en vez de llevar unas Adidas Adizero Boston 5, calzamos unas Adidas Adizero Adios 3. Si estas son asi de cañeras, ¿Cómo serán sus hermanas voladoras?.

 

Conclusión

En definitiva, las Adidas Adizero Boston 5 son unas mixtas con aspiraciones  de voladoras enormemente reactivas. Lástima de su excesivo peso por qué si no ya estaríamos hablando de la mixta perfecta. Realmente es un modelo que a la mayoría de mortales les serviría para competir en todo el abanico de distancias posibles. Pero si eres de los que buscan limar el crono en maratón y tus tiempos son muy, pero que muy competitivos, os aconsejaríamos más por su hermana Adidas Adizero Adios 3. Aún así, lo dicho, para la otra mitad de mortales que queramos ir a maratones de >2 horas 45 minutos, las Adidas Adizero Boston 5 pueden ser una de nuestras mejores opciones.

Diseñadas especialmente para usuarios ligeros-medios de menos de 75 kilos, disponen de una amortiguación generosa, combinada con una respuesta aun mayor. Donde mejor se comportan es sobre el asfalto y a ritmos elevados. Por lo tanto estamos hablando de un tipo de zapatilla diseñada para rodajes alegres y series.

Hay zapatillas que las puedes domar, en este caso ellas te marcan el camino y la velocidad. Por lo tanto, ¡Habrá que hacerles caso y no llevarles la contraria si nos queremos llevar bien con ellas!

 

PROs y CONtras

PROs:

- Amortiguación Boost

- Reactividad

- Transpirabilidad

- Sujeción

  

CONtras:

- Peso algo elevado

- Ausencia de piezas reflectantes

- Refuerzos cosidos

- Dificultad para calzárnoslas 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSuperCross - JomaAdizero Boston 5 - Adidas
Talla US8.59.5
Talla US9.5